Una de las bebidas alcohólicas más populares en México entre los jóvenes -y no tan jóvenes-, es la cerveza. De acuerdo a la experiencia de un bar tender en el Mercado del Carmen en San Angel, Ciudad de México, las mujeres eligen tomar cerveza oscura y amarga, mientras que los hombres prefieren sabores más frescos y optan por la cerveza rubia.
En general, dicen que clientes antojados de cerveza llegan solicitando tres cosas principales:
1) La que pegue más fuerte (que contenga más porcentaje de alcohol),
2) La que sea más refrescante o,
3) La más ligera. Pero si quieres experimentar a deleitarte con una cerveza, la cosa no es tan simple.
Los gustos personales de sabores y densidades es importante tenerlos en cuenta, porque eso de pedirlas “en botella o en tarro” es lo de menos, pues hay más de 500 variantes de cerveza artesanal, y si quieres que tu experiencia sea lo más agradable y gourmet posible, hay que ver con qué otros sabores de comida quieres combinarla.
Aunque en los últimos años la cerveza artesanal ha tomado un auge muy importante, aún está lejos de competir con las marcas industriales, sin embargo, la buena noticia es que hoy 17 de mayo 2018, abre sus puertas la primer maltearía independiente en México, en la ex Hacienda San Antonio Virreyes, Puebla, que abastecerá a productores de cerveza artesanal en México.
Industrial o artesanal, la cerveza es una bebida deliciosa y que además tiene una historia detrás, pues hay quienes aseguran que su origen se remonta a la historia misma de la humanidad, siendo de las primeras bebidas fermentadas que se conocieron. 
En México, incluso antes de la conquista española, ya existían bebidas espirituosas previas a la cerveza como los aguardientes, pulques, chinguiritos, tepaches, vinos de caña o mesquite, ponches y algunos más con nombres impronunciables como la chicha, la zambubia y el tesgüino. 
Pero la primer fábrica del continente americano, se fundó precisamente en México (cuando su nombre era Nueva España) y con el permiso del emperador Carlos V, el empresario sevillano Alonso de Herrera fundó un primer un establecimiento cervecero en el año de1544.
Siglos han pasado desde entonces y actualmente la cerveza no sólo representa uno de las bebidas con infinidad de variantes, densidades y sabores, sino es una de las industrias que promueven la cultura y turismo nacional y aunque en diferentes países se le hace honor a la cerveza en diferentes fechas, el Día Internacional de la Cerveza se instituyó el 4 de agosto.
En México los precios pueden variar entre 45 y 100 pesos y hay cervezas artesanales de producción nacional o importada. Y algo que te aseguraran los que venden esta bebida es que si te animas a probarla: Con cerveza no hay tristeza.







La onda de los mercados gastronómicos ya tiene unos cuantos años atrás. El pionero en México sin duda es el Mercado Roma pero en esta ocasión hablaré de mi visita al Mercado Genaro que está en la esquina de Laguna de Mayrán y Mariano Escobedo, en la Ciudad de México.
Hay un pelotero, o lugar de juego para niños que está en el primer piso, donde hay nanas que cuidan a los niños mientras uno va a escoger la comida que se te antoje, sólo les avisas que estarás arriba para que te suban lo que hayas pedido. Es una excelente opción si vas con niños pequeños de entre 3 y 10 años. Si vas con nenes más pequeños tienes forzosamente que estar con ellos durante la estancia en esos jueguitos.
Estas comidas del mundo en un solo espacio gastronómico de pronto me resultan caóticos porque quiero comerme todo lo que voy viendo que están preparando en las cocinas, que están básicamente al aire libre combinando humos de todos los sabores.
La última vez que fui me comí una ensalada de atún, pero debo decir que en anteriores ocaciones ya probé una que otra arrachera, un pabellón criollo, los helados artesanales (el de mamey granizado ¡el más rico!) y… quisiera ir algún lunes a probar los tacos al pastor al 2×1.


















Al ritmo de tambores que retumban con firmeza estos artistas cantan y bailan con una energía increíble. Con fervor van bendiciendo a la Tierra, agua, viento y fuego, pero su danza la dedican a la virgen que descansa en un altar junto a un Niño Dios ataviado por plumajes prehispánicos delante de una pared repleta de fotografías del mercado.













































































































