Este año si intentare seguir con mi blog que tanto tiempo he postergado y que no he dado seguimiento, no hay excusas por haberlo dejado simplemente la comodidad de no hacerlo.
Comienzo este primer post con la sensación de haber dejado tanto para mi y nada para los demás. Hasta cierto punto completamente egoísta mi postura de no hacer saber lo que he visto y experimentado.
Comienzo el año con un viaje, el retorno a casa. O bien a mi segunda casa, ya es difícil diferenciar. Llevo cerca de un año y medio viviendo en Austria ya, y se siente como casa. Mismo departamento mismo cuarto desde que llegue a Wels. Es entonces el haber permanecido tanto tiempo ahi el que hace que me sienta como en casa. Sin embargo también vengo de casa. De Mexico, donde vivi toda mi vida, donde mi familia vive. Es una sensación extraña el venir de casa para ir a casa. Más aún cuando el viaje te toma cerca de 15 horas, entre aviones y trenes, el tiempo a veces es tan largo y a veces tan corto. Vengo completo, lleno, pleno después de haber disfrutado unos maravillosos momentos a lado de mi familia y amigos. De comida no se diga, desde chilaquiles hasta burros pecherones del norte de Mexico. Vi a las personas que debía ver, presencie los momentos que debe presenciar y estoy muy convencido que esta vez aproveche al máximo mi Mexico lindo y querido.

Camarones estilo costa azul, Sonora
Es tiempo de volver ya a casa Austria, a la rutina, a los deberes, pero lo que mas estoy buscando en el regreso como siempre es regresar a los brazos de amor de ella. Todos mis relatos, historias, experiencias, planes y el mismo sentido de hogar que siento por Austria y Europa estarían incompletos si no la mencionara a ella. Sé que no será sino hasta después de un tiempo que me reuniré con ella, pero el simple hecho de sentirme cerca relativamente de sus brazos y de su ser me llena de una energía, una alegría y una esperanza de que todo va a estar bien. Es así pues que la distancia ha jugado un papel muy importante entre nosotros, pero que a pesar de altos y bajos de la vida el amor aun parece ser el mas grande don dado a nosotros. Espero con ansias el tiempo de verla de nuevo, y esperaría que ustedes también ya que las historias se tornan mucho mas interesantes cuando estoy con ella.
Finalmente para no caer en tantas cursilerías que a muchos van a hartar, llego a Madrid de la Ciudad de Mexico. De ahi otro vuelo hacia Viena, y concluyendo un trayecto de un par de horas en tren hacia mi casa en Wels.

Volando los alpes

Estación de tren en Viena
Dato curioso de este viaje fue encontrarme con un amigo de la universidad, ambos trabajamos en el mismo equipo durante el último semestre, ambos al terminar la carrera nos relocalizamos a Europa, yo en Austria él Alemania. Tras varios intentos fallidos de reunirnos dejamos de intentarlo simplemente, y es la coincidencia o destino como sea que utilizaremos el mismo avión hacia Madrid para alcanzar nuestros destinos finales tras pasar unos días de descanso en Mexico.
No cabe duda que el mundo es un pañuelo y cuando expandes tus horizontes parece aun mas pequeño.
Los dejo por ahora, pero ahora si tratare de ser mas constante.



