Las Hijas de San Pablo, conocidas también como Hermanas Paulinas o “The Media Nuns”, son misioneras enviadas en el espíritu de san Pablo apóstol cuyo corazón ardía con gran amor por Jesús. Somos enviadas a proclamar el Evangelio al mundo a través de los medios de comunicación más efectivos.
“Las Hijas de San Pablo comenzaron de una manera humilde en Italia. En 1915, el beato Santiago Alberione le invitó a Maestra Tecla Merlo a compartir su visión de fundar una comunidad de religiosas para comunicar el Evangelio a través del ‘apostolado de la Buena Prensa’. Muy pronto, el celo misionero de las hermanas jóvenes les dirigió más allá de Italia”…
La espiritualidad paulina se basa en las palabras de San Pablo en su carta a los Gálatas: “Ya no soy yo quien vive, sino que Cristo vive en mí” (Gálatas 2:20). Toda nuestra oración y espiritualidad se dirige al fin de dejar que Jesús, el Divino Maestro, viva siempre más plenamente en nosotras para que lo comuniquemos siempre más al mundo.
Dios nos llama a vivir en una comunidad de fe y nos envía a proclamar el misterio de la salvación. Vivimos nuestro “sí” diario en comunidad, creciendo para ser las mujeres que Dios nos llama a ser. En nuestras comunidades, mostramos el rostro amoroso de Dios a un mundo cada vez más individualista y necesitado de su misericordia.
Si te sientes llamada a discernir tu vocación, a explorar la vida religiosa o a dedicar tu vida para que el mundo conozca a Jesús, comienza aquí tu camino de discernimiento.
Para las Hijas de San Pablo, la formación en la vida paulina comienza con el proceso de discernimiento, continúa en las etapas de formación inicial, y es un camino que continúa en la vida religiosa. Nuestra meta espiritual nos llega de nuestro padre, san Pablo: “Que Cristo sea formado en ti” (Gálatas 4:19).