El corto tiene lo mejor de Almodóvar: diseño de producción exquisito, guión conversacional y estrellas de Hollywood uniéndose a la marca del director. Pero sencillamente le falta alma y la historia es sosa. Es más parecido al melodrama telenovelesco que aborrecemos en México que a los que nos emocionaban del director, como Todo Sobre Mi Madre.
Diría oportunidad perdida, pero es parecida a producciones contemporáneas como La Voz Humana. Simplemente aburrida.