Nada tio, haremos la boda en un local cochambroso de Vallecas con cerveza Steinburg, croquetas congeladas y tortilla del Mercadona porque a Rojo Rójez le pica que la gente sea disfrutona.
El delantero sionista Weissman pidió lanzar 200 toneladas de bombas a palestinos en Gaza. Sigue jugando como si nada. Hoy ha fallado un penalti en el último minuto.
Mi nombre es Máximo Weón Désimo Meridio, comandante de los ejérsitos bacanos del norte. No puedo con el acento de Chimichango, prefiero verlo subtitulado.