Una muestra de la grosería y mala educación de la exprimera dama, fue dejar a los hijos del presidente @petrogustavo con la mano estirada mientras le ofrecían un saludo cordial, una mujer que nunca entendió ni su posición ni su lugar.
Ya empezaron con el cuento del pánico económico si @petrogustavo es presidente. Si se van unos empresarios pues llegarán otros así ha sido la historia de las economías en el mundo.
Que el ministro de hacienda no sepa cuánto vale un huevo, la única proteína que consumen miles de Colombianos, corrobora la desconexión del gobierno con el pueblo. Insisto, este es el peor que me ha tocado.