Hay algo detrás de esta agresión que repugna igual que los golpes: la sexualización de las lesbianas y la mirada que vincula su existencia al deseo masculino. Es una regla despreciable, pero aún vigente y que refleja como pocas cosas lo que es el heteropatriarcado.
Una pareja de lesbianas denuncia una agresión en un autobús de Londres: "Nos pedían que nos besáramos para su deleite" eldiario.es/sociedad/lesbi…






