Pinned
Si al trabajador remoto le da tiempo de completar todas sus asignaciones durante la jornada, incluso distrayéndose con Netflix o una siesta, queda claro que hacerlo ir a la oficina simplemente es pedirle que cumpla horas nalga.
Atte: trabajador en modo híbrido que es mucho más
Los que trabajan remoto no trabajan: de las ocho horas que dura el turno laboral, se ponen a disociar, ver Netflix o dormir seis horas; en la mañana se conectan una hora a esperar reuniones y, faltando una hora, pretenden dejar todo al día.

















