Salgo con mi tía. Me ve saludar al de los tacos, a la de la papelería, a la del puesto de dulces (5 personas en total) y pregunta desde cuándo conozco a tanta gente. "Si un día desaparezco, al menos alguno de ellos va a poder decirte a qué hora pasé y como iba vestida". Silencio.