Esta epidemia ya nos robó medio año de la vida en México, y nos ha quitado vidas preciosas. Generalicemos el uso del cubrebocas; es absurdo que no queramos hacer algo tan sencillo.
Hay quien no escribe en Twitter porque tiene pocos seguidores.
Expresarse es el objetivo, sin importar el número de seguidores.
Se escribe, para empezar, para uno mismo, para tener una bitácora de los pensamientos que te animaste a hacer públicos. Te pueden sorprender después.
Víctima de la fatiga y el encierro, la gente está perdiendo interés en la epidemia. El problema es que el epidemia no está perdiendo interés en la gente.
Inaceptable que en México haya más vacunas Covid y aún tengamos tanto personal de salud sin acceso; dividirlos entre quienes atienden o no a pacientes Covid, públicos o privados, no tiene sentido. Urge vacunarlos; es lo menos que podemos hacer para agradecerles y darles paz.
Los estudiantes de Medicina están postergando su felicidad para cuando sean médicos de “éxito”.
Primero, es difícil definir el éxito en Medicina.
Segundo, difícilmente serán más felices que de estudiantes.
Así que, tercero, ¡a ser felices, de una vez!