—Mi hijo sale con una travesti. La va a traer a comer. ¡¿Qué hago?!
—Hacele ravioles-, respondió Luisa Delfino, la conductora de Te escucho, una noche de 1991.
El escritor Horacio Quiroga tenía dos meses cuando su padre se mató por accidente de un escopetazo en el pecho en una cacería. Su madre, del susto, dejó caer el bebé al suelo.
Cuando Quiroga era adolescente, su padrastro sufrió una hemorragia cerebral y quedó casi inválido, con la movilidad suficiente para apretar, con el pie, el gatillo de una escopeta, y quitarse la vida. Quiroga, de 17 años, encontró el cadáver.
En 1901 murieron dos de sus hermanos, Prudencio y Pastora, de fiebre tifoidea. El mismo año se le escapó un tiro de una pistola y la bala atravesó la boca de su amigo Federico Ferrando, y se le metió en la cabeza. Quiroga lo abrazó y alcanzó a pedirle perdón antes de que muriese.
También se suicidó su amiga Alfonsina Storni, tirándose al mar desde un espigón en Mar del Plata. Y su primera esposa, Ana María, que tomó líquido para revelado de fotos. Más adelante se suicidó otro de sus amigos, Leopoldo Lugones, que tomó cianuro con whisky.
Y sus tres hijos: Eglé se suicidó en 1938, tras enterarse de que tenía un tumor en el pecho; Darío, en 1952, tras dar una conferencia sobre su padre, y Pitoca, la menor, se tiró del noveno piso de un hotel de Buenos Aires en 1988.
#Aniversario Supermercado Cordiez de la Av. Pablo Ricchieri de la ciudad de #Córdoba después de los saqueos el 3 de diciembre de 2013
Foto de Javier Ferreyra