De regalo para todos, publiqué en YouTube mi clase reciente sobre Sueño de una noche de verano, de Shakespeare, pues nos salió especialmente linda.
Pueden verla aquí:
youtu.be/V6QKDENXUUo?si…
Cuando veo el temblor que Petro le provoca a la gentuza que siempre ha tenido aquí el poder, más me decido a votar por Petro. No importa si me cae bien o mal. Prefiero mil petros que un solo filipichín más.
Escucho al presidente Petro en la entrega del informe de la Comisión de la Verdad. Esto es mucho lujo, de verdad. Nunca, durante mi vida, tuvo Colombia un presidente así. Es una osadía de la inteligencia.
Que un país crea que un hombre no puede dejar de ser algo que fue (guerrillero), y que crea que eso que fue define al hombre, significa que el país tampoco cree en su propia redención, ni cree que puede dejar de ser lo que ha sido (un país destruido por la violencia).
Gustavo Petro me enternece.
Su calma alegre, distante y desencantada, su hacer patacones y su afonía después de hablar durante horas, horas y horas en vivo, en las plazas de Colombia.
Obsérvenlo. Y dense la oportunidad de sentir.
Petro, el hombre más amenazado de Colombia, duerme en una casita en Chocó. El Rodolfo inmundo se va para Miami dizque por "seguridad". También, supongo, gobernará sesde allá. Le importa un culo el país. La presidencia es solo un capricho de gagá.
¿Por qué no ven eso?