Parte de la tragedia de los palestinos es que no tienen apoyo internacional, por una buena razón: no tienen riqueza, no tienen poder, así que no tienen derechos.
El descaro de las acciones israelíes es sorprendente. Hacen lo que quieren, sabiendo que EE.UU. los apoya. Esto es mucho peor que lo ocurrido en Sudáfrica; no es un esfuerzo para acomodar población palestina como mano de obra reprimida, es simplemente para deshacerse de ellos.
La operación de Israel en Gaza no tiene como objetivo destruir a Hamas. Realmente se trata de una operación de décadas cuyo fin último es hacer desaparecer al pueblo palestino.
Los palestinos pueden recibir declaraciones de apoyo, pero nadie va a hacer mucho por ellos.
Especialmente cuando Estados Unidos amenaza a cualquiera que intente hacer algo.
"Las protestas en contra del legado dictatorial de Pinochet en Chile son muy inspiradoras.El asalto neoliberal a gran parte de la población mundial comenzó en Chile. Al liderar las protestas, los chilenos están otorgando un modelo que otros deberían apoyar y seguir"
Noam Chomsky
Quieren proteger los intereses de los poderes tradicionales de Colombia frente a las reformas populares de @petrogustavo que aumentarían los salarios, mejorarían la salud, protegerían el medio ambiente y proporcionarían "paz total" al país.
Todos los presidentes de Estados Unidos son esquizofrénicos. Todos apoyan la democracia pero con una divertida cláusula: lo hacen solo sí y solo sí cumple con los intereses estratégicos y económicos de Estados Unidos.
Los asuntos internacionales se tratan con una lógica mafiosa.
Los Acuerdos de Oslo, hace 20 años, establecieron que Gaza y Cisjordania son una unidad territorial indivisible.
Desde entonces Estados Unidos e Israel se han dedicado a separar Gaza y Cisjordania en flagrante violación de los acuerdos que ellos habían aceptado.
Si retrocedemos en la historia, algunas personas recordarán cuando el gobierno fascista de Mussolini encarceló a Antonio Gramsci. El fiscal dijo: “Tenemos que silenciar esta voz durante 20 años. No podemos dejar que hable”. Eso mismo ocurre con Assange y con Lula.
Israel sólo quiere deshacerse del pueblo palestino. Y sus políticas durante los últimos 50 años, sin mucha variación, han sido simplemente hacer la vida invivible de alguna manera, para que se vayan a otra parte.
Los principios que rigen la ocupación de Palestina son la humillación incesante y degradante, junto con la tortura, el terror, la destrucción de la propiedad, el desplazamiento de su población y asentamientos propios y el robo de sus recursos básicos por parte de Israel.
Julian Assange, al defender valientemente las creencias políticas que la mayoría de nosotros profesamos compartir, prestó un enorme servicio a todas las personas del mundo que atesoran los valores de la libertad y la democracia.