San Siro, 18 de abril de 2006. Sólo a Ronaldinho se le ocurre hacer esta exhibición de magia en una semifinal de Champions ante uno de los mejores Milan de la historia. Inolvidable.
Minuto 94. El grito que le da Ter Stegen a Semedo mientras éste se vuelve de espaldas en un córner del Nápoles. Menos mal que tenemos a alguien que sí aprendió de Anfield.
Ilaix Moriba viendo en primera fila el show de un chaval que aprovechó su oportunidad y que cobra 5 veces menos que él. Lo que es la vida. Y lo que es amar el fútbol de verdad.