



La guerra que Israel, Estados Unidos y Reino Unido iniciaron contra Irán ha puesto en tela de juicio el derecho internacional. Hasta el Consejo de Seguridad había olvidado la definición qué es “la agresión”… y acaba de pronunciarse contra la definición aprobada en la Asamblea General. Estamos ante una situación nunca vista. Todos los Estados miembros de la ONU tendrán que escoger ahora entre el derecho internacional y el sistema de alianzas que Estados Unidos imaginó.
Es la primera vez que un pueblo agredido por la fuerza militar más importante de la Historia se defiende atacando las bases militares y las inversiones de su adversario en el extranjero. Esta es una manera de hacer la guerra adaptada a la era de la globalización y ningún estratega fue capaz de preverla. Este conflicto no se parece a ninguno anterior y es el primero en el que un país considerado de mediana importancia podría imponerse frente a una fuerza monstruosa.
Según la prensa londinense, Mohammed Abrini, el “terrorista del sombrero” sobreviviente de los atentados de Bruselas, es informante de los servicios de seguridad británicos [1].
Se desconoce, por el momento, quién ordenó los atentados perpetrados en París y en Bruselas. Aunque se han mencionado varias pistas, la única hipótesis que se sostiene es la de una operación decidida por Turquía. Thierry Meyssan relata aquí el conflicto secreto que pesa sobre las relaciones entre la Unión Europea, Francia y Turquía desde hace 5 años.
Bernard Squarcini, ex director del contraespionaje francés (ex DST y actual DCRI), reveló en entrevista concedida a la revista Valeurs actuelles que la República Árabe Siria lo contactó en 2012 para proponer al gobierno francés un listado de terroristas franceses que operaban en suelo sirio.