Las 100 medidas que quieren hacer de la lectura un derecho para todas las personas
La lectura vuelve a ganar peso en las políticas culturales con el Plan de Fomento de la Lectura 2026-2030 ¡Leer es un derecho! El plan parte de una idea sencilla y necesaria, y es que leer no debería depender del lugar en el que se vive, de la edad, de la situación económica, de las capacidades de cada persona o de la cercanía a una biblioteca. La lectura abre la puerta al conocimiento, al pensamiento crítico, a la participación democrática y al bienestar individual y colectivo. Por eso, el Ministerio de Cultura plantea este plan desde una mirada de derechos culturales, con medidas orientadas a reducir desigualdades y ampliar las oportunidades lectoras.

El nuevo plan toma como punto de partida la evaluación de «Lectura Infinita», el Plan de Fomento de la Lectura 2021-2024, para reforzar aquello que ha funcionado y responder a los retos detectados. Entre ellos están el aumento de lectores frecuentes, la mejora del acceso en zonas rurales, el impulso del préstamo digital, la visibilidad de las bibliotecas, la atención a colectivos con más dificultades lectoras y el apoyo a la diversidad lingüística. A partir de ese diagnóstico, el documento propone actuaciones concretas que conectan bibliotecas, librerías, centros educativos, espacios sanitarios, mediadores, creadores y ciudadanía.







