«The Dark», un FPS para tu ZX Spectrum
«Hace muchos años, el ejército de las fuerzas oscuras había cruzado la frontera de la Tierra de los Vientos. Muchos de sus habitantes han muerto y otros han escapado a las tierras del norte. Entre ellos había una chica llamada Jane. Pronto dio a luz a un hijo, al que le pondría por nombre Alexander. Jane le contaría mucho más tarde la triste historia de su pueblo. Y cuando él se hizo adulto, regresó a su tierra natal para liberar a su país.»
Éste es el principal argumento de este increible FPS creado por el artista y programador ruso Oleg Origin para ZX Spectrum, si bien su origen se remonta a 1997 cuando publicó una primera versión del videojuego, llevando también el título Quake, pues está basado en el gran clásico de id Software.
ORIGEN DE LOS F.P.S. EN EL ZX SPECTRUM
La aparición de este género en los 8 bits no tuvo lugar hasta después de la muerte comercial de estos ordenadores, si bien hubo tibios intentos que acabaron transformándose en demos gráficas para algunos de estos sistemas. Por supuesto, los FPS no eran, ni mucho menos, habituales en esta clase de ordenadores. El ZX Spectrum, cómo no, cayó en el influjo que supuso allá por 1993 la publicación de otro de los grandes estandartes del género, junto con el ya citado Quake, como es el veterano Doom, del cual se vienen haciendo nuevas entregas.
Hubo varios intentos de adaptar aquel videojuego de id Software en un exíguo ordenador con apenas 48 KB de memoria RAM, pero los programadores residentes en los paises del este de Europa no se achantaron y preferieron mirar más las posibilidades que les podían brindar los clones del Spectrum (con una mayor capacidad de memoria y con mayores prestaciones en hardware, todo realizado de manera artesanal en muchos casos). Del resultado de sus experimentos, salieron cuanto menos dos versiones distintas de «Doom» para los clones soviéticos del ZX Spectrum: una, desarrollada por Cobra Soft, se quedó en un mero intento y lo más parecido a una demo jugable. La otra, creada por los rusos Digital Reality, tiene un nivel mucho más aceptable y una mayor riqueza visual y es perfectamente jugable, pudiéndose recorrer muchas estancias dentro del mismo.

Doom (Cobra Soft) ——————————————— Doom (Digital Reality)
Más adelante, se vería otra muestra de FPS en un ZX Spectrum con la publicación en 2004 de una versión «sui géneris» del clásico Wolfenstein, también pensado para los clones soviéticos del Spectrum. Mientras que en los casos anteriores, los juegos no dejaban de ser meras demos jugables (no estaban finalizados), el caso de Wolfenstein 2004 es bien distinto y cuenta con una puesta en escena más interesante, a pesar de lo reducido del campo visual del juego. No obstante, dicho género no fraguó dentro de los ocho bits (los problemas, entre otros, las propias limitaciones del hardware), quedando por tanto que fueran otras máquinas, tanto ordenadores personales como las consolas del momento (PlayStation, Nintendo 64, Dreamcast y otras), las que permitiesen ejecutar, hasta llegar a niveles espectaculares, todo lo que se espera de ellos: fondos gráficos con cierto detalle, figuras poligonales multicolor, vectores gráficos, rotaciones completas de 360 grados sobre sí mismo con la rapidez deseada y efectos de sonido FX, sin que se resientan otros factores como la jugabilidad.
EL VIDEOJUEGO DE OLEG ORIGIN
Las mejoras a nivel estético respecto de la versión de 1997 quedan patentes en estas instantáneas. Tras haber jugado varias partidas, me doy cuenta del gran esfuerzo que ha tenido que realizar Oleg para alcanzar la perfección, o al menos acercarse a ella, con esta creación suya. Los dragones que sobrevuelan las estructuras laberínticas no son, por el momento, nuestro mayor problema, sino las criaturas que deambulan por cada una de las ocho zonas en que se ha dividido el juego. Atacarlos con la lanza, la primera arma que disponemos, será un hándicap para derribarlas, pues los bichos no paran de moverse. Durante el juego encontraremos unidades de energía en forma de corazón y nuevas armas más munición que incorporar a nuestra lucha contra las fuerzas de la oscuridad. Habrá puertas que solo se podrán abrir si encontramos una especie de amuletos repartidos por la zona en la que nos encontremos.
Si alguna vez habéis jugado a otros shooters en primera persona, entonces sabréis qué esperar de éste: poderse mover alrededor de 360 grados, portar diferentes armas (las que vayamos recogiendo por el camino y procurando no malgastar su munición), desagradables criaturas que van en tu busca para destrozarte y algo muy habitual: tener niveles óptimos de energía y armamento para sobrevivir en esta clase de aventuras.
Pese a su espectacularidad gráfica, el juego tiene, sin embargo, algunas carencias sonoras, salvo durante la introducción, la cual nos sorprende por la utilización de síntesis de voz; se echa de menos alguna sintonía chiptune que amenice la partida, al menos en 128K, y los efectos FX no sorprenden lo bastante. No obstante, el silencio puede ser, a veces, nuestra mejor compañía, sobre todo si hay que estar siempre alerta ante cualquier imprevisto y la repentina aparición de alguna criatura inesperada. Podemos ver siempre dónde estamos, pulsando la tecla de Espacio. Aparecerá en el margen superior un mapa del laberinto y nuestra posición en él, en forma de un pixel parpadeante.
«The Dark» se presenta por fin para todos los ordenadores ZX Spectrum y en dos idiomas, en inglés y ruso. El videojuego se descarga en formato .TAP, desde la misma web de su autor.
Fuente: Indie Retro News
De entrada, lo que más llama la atención de esta unidad es lo compacto y efectista de su diseño. Sus funciones son algo limitadas, pero son más que suficientes para lo que se puede hacer con él. Una vez lo hemos adquirido, nos vendrá bien empaquetado junto con cuatro hojas de instrucciones sobre cómo manejar la unidad. Soporta cualquier tarjeta MicroSD, sea cual sea su capacidad de almacenamiento, y se conecta directamente al ordenador por el puerto del cassette (siempre con el equipo apagado o desconectado de la corriente).
Si bien está orientado a los poseedores del Commodore 64, el TAPUINO es perfectamente compatible con los ordenadores VIC-20. Puede leer cualquier archivo de cinta que esté en formato .TAP (solamente admite este tipo de archivos). Aun cuando hay varias páginas web que poseen en su fondo de armario cientos de programas digitalizados en este formato, sin embargo, no abundan demasiado en comparación con otras imágenes (D64, G64, T64 o PRG, como formatos más extendidos en el mundo del Commodore, a nivel de Internet). Aun así, es posible engrosar nuestra lista de programas favoritos convirtiendo imágenes .T64, .PRG y .P00 con la utilidad WAV-PRG 4.1. Sobre este particular, no hay mucho que explicar. Tan solo es necesario ir pasando todos los archivos necesarios a .TAP, activando las opciones que consideremos oportunas antes de su conversión, que luego pasarán a la tarjeta microSD en la que vamos a almacenar todos los programas (videojuegos, aplicaciones, demos, etc.) destinados a ser luego cargados en nuestros Commodore 64.
En la tarjeta microSD podemos meter todos los .TAP que queramos, pero si tenemos más archivos de lo normal, no lograremos ver dichos archivos en su orden lógico y alfabéticamente desde el visor LCD del dispositivo. Para mejorarlo, podemos crear varias carpetas y subcarpetas e introducir en ellas los archivos que se identifiquen con ellas (por ejemplo, carpetas desde la A a la Z y guardar en ellas los programas que comiencen por su letra correspondiente). Luego con el TAPUINO vamos leyendo el contenido de la tarjeta desde las teclas de control en el frontal de la unidad.
Con el TAPUINO podemos hacer varias cosas, no solamente leer archivos .TAP. Si tenemos una Datassette 1530 original, o similar, es posible enchufarlo al bus que este dispositivo lleva detrás de la carcasa y hacer copias directas de cualquier cinta de Commodore. En las instrucciones viene explicado con una serie de iconos la manera de hacerlo. Otra característica del TAPUINO es la de poder almacenar directamente desde nuestro ordenador Commodore cualquier programa BASIC que hayamos tecleado y preservarlo digitalmente en el formato .TAP de una forma totalmente sencilla.
Es verdad que hay otros dispositivos similares al TAPUINO capaces de gestionar y manejar archivos digitalizados de Commodore 64, ya no hablo solamente de imágenes .TAP. Uno de los que más he oido hablar es el Ultimate II pero, a pesar de ser un dispositivo muy completo, capaz de leer y grabar archivos en varios formatos de disco y emular cargas de cinta en .TAP, entre otras características bastante encomiables, resulta ser un producto muy caro. Otro dispositivo, del cual ya tuve ocasión de exponer en el blog, es el emulador de la disquetera 1541 SD2IEC producido por The Future Was 8-Bit.
Teniendo ambos aparatos, la vida de nuestros ordenadores Commodore puede alargarse aún más y disfrutaremos más cómodamente de nuestros videojuegos favoritos durante mucho más tiempo, aunque sea a base de ficheros informáticos. Jamás podrán sustituir al Datassette o la disquetera 1541, pero al menos no sufriremos los problemas derivados del uso tanto de las cintas como de los discos flexibles.
¿Pero nos tiene que sonar este titulo? Pues, normalmente no. Hasta hoy, nadie había oido hablar de este videojuego atribuido a la compañía Indescomp y programado por José Antonio Morales (autor, entre otros, de «Livingstone Supongo») y con los gráficos de Carlos Diaz. En realidad, «Exterminator» ni siquiera aparece entre la softografía de Indescomp en la página Infoseek de World Of Spectrum, salvo «La Bruja», un título hasta ahora inencontrable. Curiosamente, la historia de este título se remonta a la aparición, años atrás, de los archivos correspondientes a la versión para Amstrad CPC del mismo videojuego, pero sin un título conocido.
Se ha especulado sobre su título original, permaneciendo como «The Polluting Bacteria» en muchos foros y páginas dedicadas al Amstrad, como CPC Power o Amstrad ESP. Había sido encontrada dicha versión en dos versiones, tanto .CDT como .DSK, pero no se tenía real constancia sobre quién lo publicó y si fue distribuido a otros paises como el Reino Unido, aunque las pistas se cerraban sobre Amsoft como principal candidata.
No hubo apenas mención alguna de «Exterminator», salvo hecha por el propio grafista Carlos Diaz en una entrevista concecida al blog de Pedja y es de suponer que se refería a la versión de Amstrad. Nada hacía sospechar de que la versión para los ZX Spectrum estaba también desarrollada y terminada. No había publicidad alguna del mismo y durante todos estos años ha quedado completamente al margen de cualquier corrillo o documentación referida a Indescomp, hasta fechas recientes.
Por fin, se ha podido recuperar «Exterminator» en su versión de ZX Spectrum, gracias a la labor realizada por varios miembros españoles del foro de World Of Spectrum, tras una larga y dura labor de preservación de la cinta original. Evidentemente, y gracias a la foto de muestra publicada más arriba, el sello que se habría encargado de su distribución era MicroByte. Todos los detalles del hallazgo más la imagen en TZX del juego, los tenéis en esta página, alojada en El Trastero del Spectrum.
Agradezco enormemente a Federico Jerez que me haya hecho llegar esta información, a modo de primicia, y el ofrecimiento que me ha brindado de poder añadirle yo mismo al archivo final una pantalla de carga, la cual es más que probable sea incorporada al mismo y no será demasiado distinta a la que tenía originalmente en una de sus versiones para Amstrad CPC.
ACTUALIZO: Se ha incorporado una mini-entrevista al autor del juego en la misma página del Trastero, donde José Antonio Morales nos relata algunas curiosidades acerca del mismo, aportando datos interesantes.
«Jewel Warehouse», novedad para Amstrad
El juego está disponible tanto en formato de disco como de cinta (éste último, aun pendiente de realizarse), descargables ambos desde este mismo hilo de discusión, en los foros de CPCWiki.
Fuente: Indie Retro News
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