Las gotas y el vaso

La relación del mejicano con el horror es íntima. De muy niños se nos coloca en escenarios esperpénticos para engrosar nuestra piel y enrarecer nuestra sensibilidad. Se nos atrofian los sentidos mediante los alaridos del mariachi y la ruptura de la piñata. En las comidas familiares el ruido es el invitado principal. Nos vamos haciendoSigue leyendo «Las gotas y el vaso»

Vuelta al mundo primitivo

Quizá sea el diálogo la tarea más complicada de lograr en el de por sí complejo ámbito humano. Aunque el lenguaje sea la casa del ser, la polisemia de las palabras complica los asuntos de la conversación. «El lenguaje –recuerda Steiner– existe, el arte existe, porque existe «el otro». Es verdad que nos dirigimos aSigue leyendo «Vuelta al mundo primitivo»

Héroes de la retirada

Empiezo a pensar que Vanessa Romero Rocha no sabe leer. Lo digo porque en su artículo de hoy en el Reforma, Anatomía de un instante, vuelve a cometer inexactitudes al respecto de sus referencias literarias al usarlas para ilustrar su devota fascinación por la 4T, el Licenciado Obrador y la Doctora Sheinbaum. Como hace dosSigue leyendo «Héroes de la retirada»

Mentira de prensas

La relación que los mejicanos hemos establecido con la palabra es tan paranoica como esquizofrénica. Para respaldar esta afirmación acudiré a un ejemplo muy familiar. Cuando dos conocidos que tienen mucho tiempo de no verse se encuentran azarosamente en la calle, luego de ponerse al día de manera superficial y ya como despedida, se prometenSigue leyendo «Mentira de prensas»

El día del derrumbe

En El llano en llamas, el Pichón narra algunas de las peripecias de la banda de criminales a la que pertenecía, dirigida por Pedro Zamora. El célebre relato de Rulfo no escatima en sangre. Por ejemplo, cuando los asesinos a caballo arrastran a unos hombres «pialados que, en ratos, todavía caminaban sobre sus manos, ySigue leyendo «El día del derrumbe»

Barbarie (de nuevo, otra vez)

Barbarie es la ausencia de razón. Hay grados de barbarie. En cierto sentido, un niño es un salvaje. Si corre con suerte, irá descubriendo el potencial de su ser racional y, en compañía de algún adulto, aprenderá a ejecutar los mandatos de la razón. La palabra es el primer síntoma del ser racional. Lo dramáticoSigue leyendo «Barbarie (de nuevo, otra vez)»

El triunfo de los mercaderes

Hubo un punto en el que arte y belleza se separaron. A partir de ahí, no han vuelto a tocarse. O rara vez. La fealdad rodea al mundo. El otro día vi el Eternauta. Los bichos esos, el gris del frío y la nevada, la angustia provocada por el encierro en las mascarillas, la incertidumbre.Sigue leyendo «El triunfo de los mercaderes»

La barbarie (otra vez)

El mexicano es avorazado porque tiene hambre atrasada. Jorge Ibargüengoitia Alguna vez, ya había yo escrito algo aquí sobre la barbarie. El caso es que el otro día le conté a mi amigo Gonzalo algo que llevo tiempo pensando. «Mira, Gonzalo –le dije–, en esta gran nación, que es Méjico, vivimos en un estadio prejurídico».Sigue leyendo «La barbarie (otra vez)»

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