- feelin' kinda:
determined - escuchando:BSO del M!C
Cosas que me llevaron a este momento:
1.
Hace mucho, mucho tiempo (como 10 años, mínimo) vi un fanart que, por alguna razón, me hizo pensar en Sirius regresando del velo con 17 años y se me metió en la cabeza la idea de Remus como profesor de un Sirius adolescente. Escribí como 10k de angst que no iba a ninguna parte, que luego se convirtieron en un vuelo en ácido donde Remus se encontraba con Sirius en sueños, que (afortunadamente) no llegó a nada y abandoné la idea.
2.
Muchos, muchos años después, me encontré con un fic maravilloso en el que Dumbledore cría a Harry (no, en serio, maravilloso). Es un WIP gen, hermoso y familiar, pero algo en el trasfondo se sentía… raro. Empecé a preguntarme “¿en serio? ¿en serio va a hacer esto?” pero todo seguía muy gen y empecé a dudar si yo era la malpensada. Así que me di una vuelta por otros fics de la autora y, en efecto, shippeaba Harry/Albus. Harry… y Albus. Se me hizo una idea bizarrísima. Y, cómo el default de toda fangirl ante una idea bizarra es correr hacia ella, me leí todos sus fics. No me compré el ship (en ese momento), pero algo se me quedó dentro. La idea de las personas mayores como sujetos sexuales, tal vez. La idea del perdón, tal vez. La idea de rebelarme contra el Dumbledore!bashing que predomina en el fandom, tal vez, porque de acuerdo que es un tipo recontra manipulador, pero Snape es un tipo que bullea a niños de 11 años para lidiar con sus frustraciones y nadie se mete tanto con él. Digo.
3.
Empecé a escribir esta historia más o menos sencilla, que usa la vuelta a la vida de Sirius y Albus mucho más jóvenes como plot device para explorar cómo nuestras experiencias nos forman, cómo las cosas que vivimos, las personas que encontramos en el camino influyen en nuestra identidad y nuestras decisiones. Iba mucho de Sirius/Remus y un poco de Harry/Albus y nadita de política, en serio, lo juro. Hasta que empecé a rebotar ideas con el pollo y todo se salió de control. De pronto,[here be spoilers]Sirius era ministro de magia y Remus escribía poesía queer en los ochenta, Hogwarts se convirtió en un campo de refugiados, se creó el sindicato de elfos de Hogwarts... Lo juro, cada vez que hablábamos de esta historia, alguien terminaba saltando en motocicleta sobre un tanque de tiburones. Es bizarro y brillante y amo tanto, tanto esta maldita idea que nunca se termina de asentar.
4.
Se acercaba el nanowrimo y pensé “sí, esto da para 50k”. Así que me pasé noviembre (de 2020, llevo casi dos años con esto) escribiendo como una desquiciada. Hice 65k. No llegué ni al final del verano (el fic va de julio a junio, como los libros).
*
Y aquí estoy.
Con esta cosa que juro, juro que no titulé “el camino largo” de forma irónica. Cuando empecé no tenía idea de en qué me estaba metiendo.
Va más o menos así: [tantos, pero tantos spoilers]Sirius y Albus regresan del velo a través de un hechizo que les permite “renacer”, pero sus cuerpos solo crecen conforme van recordando su vida. Así que Sirius empieza el fic con 17 años (no quiere recordar la guerra) y Albus con 8 (no quiere recordar la tragedia de su familia). Debido a un plot device que no explicaré en este momento, eso cambia el equilibrio de poderes y, por ende, toda la trama de DH.
Como se hacía tan largo, terminé por dividirlo en cuatro “libros”: verano, otoño, invierno y primavera. Solo he terminado verano o, como lo llamo en mi cabeza, “el libro en el que Harry encuentra una familia”. Me queda poco para terminar otoño, que a veces llamo “el libro en el que todos exploran su identidad” y a veces “el arco de Draco”.
Draco ha sido una revelación interesante. Nunca lo había escrito y cada vez que abre la boca me hace reír. No me había dado cuenta de lo perceptivo que era, la verdad. A veces me arrepiento de haberlo metido en la historia, porque el plan siempre fue unirlo a la resistencia, pero me costó sudor y lágrimas que los demás lo aceptaran. Hermione todavía quiere obliviarlo. Debo haber reescrito la mitad de sus escenas por lo menos tres veces.
Otra revelación interesante fueron Harry y Albus. Empecé con la idea de que terminaran juntos, pero sin tener muy claro cómo hacerlo creíble y, de pronto, el amor de Harry por este niño que alguna vez fue su mentor se empezó a desbordar de las páginas. Había subestimado la capacidad de Harry para amar y perdonar. Debo reconocer que todavía no sé cómo termina ese arco, porque mientras más desarrollo las relaciones entre los personajes, más cambia la historia. ¿Llegarán a tener algo? ¿Terminarán juntos? ¿Será que el interés de Harry no es más que un reflejo de su necesidad de aceptación (igual que su interés en Ginny no es más que su necesidad de ser parte de una familia)? Mientras más escribo, se me hace más claro que lo importante aquí no es la meta, sino el camino.
Albus crece a tropezones a lo largo del fic (8, 11, 13… estoy por hacerlo saltar a los 17) y cada vez es un personaje distinto. El mismo, claro, pero distinto. Cada vez, tengo este primer momento de volver a buscar su voz y cuando por fin lo tengo claro, cuando todo fluye, salta de nuevo. Me encantan sus 13, pero extraño sus 11, sus 8, al niño que hacía aparecer galletas con el poder de sus antojos, al que se robaba la capa para colarse en clases avanzadas (porque van a Hogwarts, por supuesto, nunca entenderé qué se le pasó a JK por la cabeza cuando escribió un libro sin Hogwarts).
Pero, de lejos, mi revelación favorita son Sirius y Hermione que, sin planearlo en ningún momento y casi sin que me diera cuenta, se volvieron bffs. A lo mejor porque Sirius es mi favorito absoluto y alguna vez alguien me acusó de usar a Hermione como proxy de mis propias ideas. Lo cual es ridículo, porque uso a todos los personajes como proxys de mis propias ideas.
No quiero empezar a publicar, por lo menos, hasta terminar el segundo libro (otoño). Pero necesitaba tanto, tanto, tanto hablar sobre esto.
Denle una oportunidad. Sé que H/A no es un pairing popular y que, de hecho, a muchas les saca ronchas, pero el fic no tiene smut, no es el pairing central y se ha desarrollado de forma tan, tan natural que sacarlo sería una traición a la historia.
Also, el título completo es “el camino largo (o, todo lo que alguna vez quise decir sobre Harry Potter)”, porque, básicamente, lo suelto todo. Hablo de por qué creo que el estatuto del secreto es el origen de todos los males de la comunidad mágica, de cómo Voldemort no es nada más que un síntoma del problema, de lo abusiva que es la relación de Remus y Tonks, de lo bizarro que es que todo el mundo se case con su novie de la secundaria, de lo innecesariamente enrevesados que son todos los planes en DH, de cómo nada cambia en la saga si nunca se mencionan las reliquias de la muerte, de por qué es importante que los propios elfos (y no Hermione) decidan cómo mejorar la situación de los elfos, de lo raro que es que todas creamos que Sirius era un casanova cuando jamás se ha mencionado que haya tenido una sola relación con una mujer… A ver, de todo lo que alguna vez quise decir sobre Harry Potter.
Debo reconocer que a veces me pregunto por qué sigo escribiendo fic de Harry Potter cuando tengo un montón de otras ideas pendientes que valdría la pena explorar. Como ese fic de ASOIAF en el que Ned encuentra a Sandor durante la rebelión de Robert y se lo lleva al norte, que empezó en mi cabeza como Sansan y terminó en puro bromance. O esa serie de one-shots post apocalípticos de Cobra Kai que empecé hace unos meses (cuando Draco me llevó a un bloqueo con el camino largo). O esa historia en la que los muertos empiezan a levantarse en medio de una exhumación, que tiene zombies pero, en realidad, habla de la búsqueda de los desaparecidos y cómo remueve cosas que nunca estuvieron realmente muertas.
A veces me pregunto por qué sigo escribiendo fic de Harry Potter, pero luego me pongo a escribir y recuerdo por qué. Las mejores historias, creo, son las que te dejan cosas que decir. De las que nunca terminas de hablar. De las que siempre hay una perspectiva que explorar. Hay libros brillantes que te remecen el mundo, te ponen a pensar, te calan dentro… pero luego los cierras y ya está, se terminaron. Y hay esto. Esto que crece y crece y termina siendo mucho más grande que la historia original. Cuando hablo de Harry Potter siempre digo que me encanta la saga, pero de lo que realmente soy fan es del fandom. No se trata (solo) del universo que creó JK, sino, sobre todo, de este multiverso vibrante que creamos a partir de él.
En conclusión, llevo 120k de un viaje que nunca termina, al que le aparecen pasajes escondidos en todas las esquinas, que me tiene entrando al cuarto del pollo tres veces al día con alguna idea… and I regret nothing.
1.
Hace mucho, mucho tiempo (como 10 años, mínimo) vi un fanart que, por alguna razón, me hizo pensar en Sirius regresando del velo con 17 años y se me metió en la cabeza la idea de Remus como profesor de un Sirius adolescente. Escribí como 10k de angst que no iba a ninguna parte, que luego se convirtieron en un vuelo en ácido donde Remus se encontraba con Sirius en sueños, que (afortunadamente) no llegó a nada y abandoné la idea.
2.
Muchos, muchos años después, me encontré con un fic maravilloso en el que Dumbledore cría a Harry (no, en serio, maravilloso). Es un WIP gen, hermoso y familiar, pero algo en el trasfondo se sentía… raro. Empecé a preguntarme “¿en serio? ¿en serio va a hacer esto?” pero todo seguía muy gen y empecé a dudar si yo era la malpensada. Así que me di una vuelta por otros fics de la autora y, en efecto, shippeaba Harry/Albus. Harry… y Albus. Se me hizo una idea bizarrísima. Y, cómo el default de toda fangirl ante una idea bizarra es correr hacia ella, me leí todos sus fics. No me compré el ship (en ese momento), pero algo se me quedó dentro. La idea de las personas mayores como sujetos sexuales, tal vez. La idea del perdón, tal vez. La idea de rebelarme contra el Dumbledore!bashing que predomina en el fandom, tal vez, porque de acuerdo que es un tipo recontra manipulador, pero Snape es un tipo que bullea a niños de 11 años para lidiar con sus frustraciones y nadie se mete tanto con él. Digo.
3.
Empecé a escribir esta historia más o menos sencilla, que usa la vuelta a la vida de Sirius y Albus mucho más jóvenes como plot device para explorar cómo nuestras experiencias nos forman, cómo las cosas que vivimos, las personas que encontramos en el camino influyen en nuestra identidad y nuestras decisiones. Iba mucho de Sirius/Remus y un poco de Harry/Albus y nadita de política, en serio, lo juro. Hasta que empecé a rebotar ideas con el pollo y todo se salió de control. De pronto,[here be spoilers]Sirius era ministro de magia y Remus escribía poesía queer en los ochenta, Hogwarts se convirtió en un campo de refugiados, se creó el sindicato de elfos de Hogwarts... Lo juro, cada vez que hablábamos de esta historia, alguien terminaba saltando en motocicleta sobre un tanque de tiburones. Es bizarro y brillante y amo tanto, tanto esta maldita idea que nunca se termina de asentar.
4.
Se acercaba el nanowrimo y pensé “sí, esto da para 50k”. Así que me pasé noviembre (de 2020, llevo casi dos años con esto) escribiendo como una desquiciada. Hice 65k. No llegué ni al final del verano (el fic va de julio a junio, como los libros).
*
Y aquí estoy.
Con esta cosa que juro, juro que no titulé “el camino largo” de forma irónica. Cuando empecé no tenía idea de en qué me estaba metiendo.
Va más o menos así: [tantos, pero tantos spoilers]Sirius y Albus regresan del velo a través de un hechizo que les permite “renacer”, pero sus cuerpos solo crecen conforme van recordando su vida. Así que Sirius empieza el fic con 17 años (no quiere recordar la guerra) y Albus con 8 (no quiere recordar la tragedia de su familia). Debido a un plot device que no explicaré en este momento, eso cambia el equilibrio de poderes y, por ende, toda la trama de DH.
Como se hacía tan largo, terminé por dividirlo en cuatro “libros”: verano, otoño, invierno y primavera. Solo he terminado verano o, como lo llamo en mi cabeza, “el libro en el que Harry encuentra una familia”. Me queda poco para terminar otoño, que a veces llamo “el libro en el que todos exploran su identidad” y a veces “el arco de Draco”.
Draco ha sido una revelación interesante. Nunca lo había escrito y cada vez que abre la boca me hace reír. No me había dado cuenta de lo perceptivo que era, la verdad. A veces me arrepiento de haberlo metido en la historia, porque el plan siempre fue unirlo a la resistencia, pero me costó sudor y lágrimas que los demás lo aceptaran. Hermione todavía quiere obliviarlo. Debo haber reescrito la mitad de sus escenas por lo menos tres veces.
Otra revelación interesante fueron Harry y Albus. Empecé con la idea de que terminaran juntos, pero sin tener muy claro cómo hacerlo creíble y, de pronto, el amor de Harry por este niño que alguna vez fue su mentor se empezó a desbordar de las páginas. Había subestimado la capacidad de Harry para amar y perdonar. Debo reconocer que todavía no sé cómo termina ese arco, porque mientras más desarrollo las relaciones entre los personajes, más cambia la historia. ¿Llegarán a tener algo? ¿Terminarán juntos? ¿Será que el interés de Harry no es más que un reflejo de su necesidad de aceptación (igual que su interés en Ginny no es más que su necesidad de ser parte de una familia)? Mientras más escribo, se me hace más claro que lo importante aquí no es la meta, sino el camino.
Albus crece a tropezones a lo largo del fic (8, 11, 13… estoy por hacerlo saltar a los 17) y cada vez es un personaje distinto. El mismo, claro, pero distinto. Cada vez, tengo este primer momento de volver a buscar su voz y cuando por fin lo tengo claro, cuando todo fluye, salta de nuevo. Me encantan sus 13, pero extraño sus 11, sus 8, al niño que hacía aparecer galletas con el poder de sus antojos, al que se robaba la capa para colarse en clases avanzadas (porque van a Hogwarts, por supuesto, nunca entenderé qué se le pasó a JK por la cabeza cuando escribió un libro sin Hogwarts).
Pero, de lejos, mi revelación favorita son Sirius y Hermione que, sin planearlo en ningún momento y casi sin que me diera cuenta, se volvieron bffs. A lo mejor porque Sirius es mi favorito absoluto y alguna vez alguien me acusó de usar a Hermione como proxy de mis propias ideas. Lo cual es ridículo, porque uso a todos los personajes como proxys de mis propias ideas.
No quiero empezar a publicar, por lo menos, hasta terminar el segundo libro (otoño). Pero necesitaba tanto, tanto, tanto hablar sobre esto.
Denle una oportunidad. Sé que H/A no es un pairing popular y que, de hecho, a muchas les saca ronchas, pero el fic no tiene smut, no es el pairing central y se ha desarrollado de forma tan, tan natural que sacarlo sería una traición a la historia.
Also, el título completo es “el camino largo (o, todo lo que alguna vez quise decir sobre Harry Potter)”, porque, básicamente, lo suelto todo. Hablo de por qué creo que el estatuto del secreto es el origen de todos los males de la comunidad mágica, de cómo Voldemort no es nada más que un síntoma del problema, de lo abusiva que es la relación de Remus y Tonks, de lo bizarro que es que todo el mundo se case con su novie de la secundaria, de lo innecesariamente enrevesados que son todos los planes en DH, de cómo nada cambia en la saga si nunca se mencionan las reliquias de la muerte, de por qué es importante que los propios elfos (y no Hermione) decidan cómo mejorar la situación de los elfos, de lo raro que es que todas creamos que Sirius era un casanova cuando jamás se ha mencionado que haya tenido una sola relación con una mujer… A ver, de todo lo que alguna vez quise decir sobre Harry Potter.
Debo reconocer que a veces me pregunto por qué sigo escribiendo fic de Harry Potter cuando tengo un montón de otras ideas pendientes que valdría la pena explorar. Como ese fic de ASOIAF en el que Ned encuentra a Sandor durante la rebelión de Robert y se lo lleva al norte, que empezó en mi cabeza como Sansan y terminó en puro bromance. O esa serie de one-shots post apocalípticos de Cobra Kai que empecé hace unos meses (cuando Draco me llevó a un bloqueo con el camino largo). O esa historia en la que los muertos empiezan a levantarse en medio de una exhumación, que tiene zombies pero, en realidad, habla de la búsqueda de los desaparecidos y cómo remueve cosas que nunca estuvieron realmente muertas.
A veces me pregunto por qué sigo escribiendo fic de Harry Potter, pero luego me pongo a escribir y recuerdo por qué. Las mejores historias, creo, son las que te dejan cosas que decir. De las que nunca terminas de hablar. De las que siempre hay una perspectiva que explorar. Hay libros brillantes que te remecen el mundo, te ponen a pensar, te calan dentro… pero luego los cierras y ya está, se terminaron. Y hay esto. Esto que crece y crece y termina siendo mucho más grande que la historia original. Cuando hablo de Harry Potter siempre digo que me encanta la saga, pero de lo que realmente soy fan es del fandom. No se trata (solo) del universo que creó JK, sino, sobre todo, de este multiverso vibrante que creamos a partir de él.
En conclusión, llevo 120k de un viaje que nunca termina, al que le aparecen pasajes escondidos en todas las esquinas, que me tiene entrando al cuarto del pollo tres veces al día con alguna idea… and I regret nothing.
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creative
Estoy llevando un curso en línea de Representaciones Culturales de las Sexualidades. Está muy bueno, pero debo reconocer que hasta ahora lo que me queda más claro es que el fandom slash le saca kilómetros de distancia a todos los teóricos queer.
Larga vida, fandomium.
Larga vida, fandomium.
En una entrevista reciente, los productores de Supernatural anunciaron que el final de esta temporada iba a dejar a los hermanos en una situación en la que nunca habían estado antes. ("¿Tranquilos y felices?" nos preguntamos Leliel y yo.)
Y aunque han cumplido, y la escena final (no, tranquila, no voy a contártela) me ha dejado con un nudo en la garganta y un puño apretándome el pecho al mejor estilo Winchester, es importante recordar también que, si bien la producción nunca ha puesto a Sam y Dean en esta situación, el fandom lleva años hundiéndolos en ella. (Y una vez más, mi serie demuestra que para fangirls, sus productores.)
So... mientras llega septiembre, ¿qué tal si le damos vueltas a algunos de los caminos posibles que el fandom ha explorado durante estos años?
[Mi contribución (esta vez, sí, con spoilers monumentales)]Mi contribución (esta vez, sí, con spoilers monumentales):
Y aunque han cumplido, y la escena final (no, tranquila, no voy a contártela) me ha dejado con un nudo en la garganta y un puño apretándome el pecho al mejor estilo Winchester, es importante recordar también que, si bien la producción nunca ha puesto a Sam y Dean en esta situación, el fandom lleva años hundiéndolos en ella. (Y una vez más, mi serie demuestra que para fangirls, sus productores.)
So... mientras llega septiembre, ¿qué tal si le damos vueltas a algunos de los caminos posibles que el fandom ha explorado durante estos años?
[Mi contribución (esta vez, sí, con spoilers monumentales)]Mi contribución (esta vez, sí, con spoilers monumentales):
- Fade To Black (Not While Your Hand’s In Mine). Post S3. Una historia épica que sigue a Sam y demon!Dean a través de décadas de explorar mi tema favorito: cómo el amor vence a la oscuridad.
- Me and the Devil Blues. Post S3. Sam está dispuesto a cualquier cosa para recuperar a Dean. Un giro inesperado y absolutamente brillante.
- Three Days on the Rack. Post S3. Sam hace un trato, 3 días en el infierno sin decir una palabra y puede recuperar a Dean. Alastair tiene un regalo para su pupilo favorito. (Indispensable.)
- Sacraments. AU. Mientras Azazel alimenta a Sam en la cuna, un demonio posee al pequeño Dean. Demon!Dean cría al futuro anticristo, y aunque muchas cosas cambian, hay una que sigue igual.
¿Te acuerdas de ese high school AU en el que *inserta el nombre de tu personaje favorito* y *inserta el nombre de la persona con quien lo/la shippeas* se hacen pasar por una pareja gay para *inserta aquí una situación sacada de la manga, pero que tiene sentido en ese universo* y de pronto empiezan a darse cuenta de que no les cuesta tanto fingir, y todo está lleno de situaciones divertidas y discursos conmovedores y mejores amigos que siempre saben qué decir y chispitas de todos los colores del arco iris?
Bueno, pues alguien lo cogió, le cambió los nombres a todos y LO CONVIRTIÓ EN UNA SERIE.
Se llama Faking It, está en seriesbang y es absolutamente brillante.
Go. Watch. Now.
Bueno, pues alguien lo cogió, le cambió los nombres a todos y LO CONVIRTIÓ EN UNA SERIE.
Se llama Faking It, está en seriesbang y es absolutamente brillante.
Go. Watch. Now.
Badfic.
Más de una vez me he declarado defensora acérrima y he citado razones como "lo mejor del fandom es que hay lugar para todos" y "es como ver películas de serie B".
Pero no es eso, exactamente.
Una vez, a los veintitantos, encontré un "diario" que había perdido en casa de mi abuela a los 13. "Diario" entre comillas porque, en realidad, lo que hacía era contar mi vida como me hubiera gustado que fuera. Era una vida mucho más exagerada, de faldas cortas y delineador negro, malas palabras y hormonas desbordadas, rebelde de esa forma tan limpia y unidimensional que toma la rebeldía a los 13. Recuerdo haber pensado que menos mal no lo encontró mi abuela, porque si pensaba que eso era lo que hacía en las fiestas del cole, le daba algo. Y recuerdo haber pensado "qué posera, por dios".
Estoy leyendo un teenlock de 900 páginas lleno de personajes OoC con pantalones pegados, delineador oscuro, camisetas de Green Day y un montón de otros detalles de vestimenta que a la autora le parece importante mencionar cada 3 párrafos, diálogos repetitivos cargados de malas palabras que pierden el sentido la décima vez que las lees en la misma conversación, "petnames" ridículos y sexo en todas la esquinas. Y me pregunto, ¿por qué sigo leyendo? No es como si no supiera lo que van a decir las siguientes 600 páginas... Pero sonrío cuando un personaje completamente impenetrable en el canon se autodefine como emo y defiende a su banda favorita con sombras azules en los ojos, cuando uno de los protagonistas descubre que el otro no es tan diferente como pensaba, que en realidad "es como él" porque les gusta la misma ropa y las mismas bandas. Es una historia tan superficial, tan desesperada por ser "diferente" de la manera correcta, que no hay cómo confundirla con nada que no sea la más pura honestidad adolescente.
No todos los adolescentes son iguales, por supuesto. No es lo que intento decir. Creo que lo que intento decir es... gracias. Gracias, querida badficker, por tu honestidad. Por poner tu corazón en la línea de fuego, tus sueños en la vitrina. Gracias por mostrarte de esa manera casi pornográfica de tan sincera. Ya tendrás tiempo para encontrarte más allá del delineador y la ropa negra, para aprender qué significa que alguien sea "como tú". En el camino, te prometo que la gramática va a ser el cambio menos relevante en tus escritos.
Dentro de muchos años, cuando tu estilo haya cambiado mil veces y tus ideas hayan dado mil vueltas, y encuentres tus badfics en un archivo olvidado, no te avergüences. No te avergüences ni un poquito. Reconócete en sueños olvidados y sonríe, sabiendo que tuviste el valor de mostrarlos. Deja de ser emo, si quieres (o no, si no quieres), deja de escuchar a esa banda (o no dejes de escucharla nunca), vístete distinto (o vístete igual). Cambia de forma, cambia de ideas, pero si vas a aferrarte a algo, aférrate a la honestidad. Si tus ideas cambian, no dejes de compartirlas. Si tus sueños cambian, no dejes de pintarlos en las paredes de Fandomium. Cualquiera sea la forma que tomes, déjanos verla, sin velos, sin vergüenza.
Gracias, querida badficker, por recordarme una vez más de qué va esto. Por qué me peleó con el bloqueo, para qué busco palabras.
Más de una vez me he declarado defensora acérrima y he citado razones como "lo mejor del fandom es que hay lugar para todos" y "es como ver películas de serie B".
Pero no es eso, exactamente.
Una vez, a los veintitantos, encontré un "diario" que había perdido en casa de mi abuela a los 13. "Diario" entre comillas porque, en realidad, lo que hacía era contar mi vida como me hubiera gustado que fuera. Era una vida mucho más exagerada, de faldas cortas y delineador negro, malas palabras y hormonas desbordadas, rebelde de esa forma tan limpia y unidimensional que toma la rebeldía a los 13. Recuerdo haber pensado que menos mal no lo encontró mi abuela, porque si pensaba que eso era lo que hacía en las fiestas del cole, le daba algo. Y recuerdo haber pensado "qué posera, por dios".
Estoy leyendo un teenlock de 900 páginas lleno de personajes OoC con pantalones pegados, delineador oscuro, camisetas de Green Day y un montón de otros detalles de vestimenta que a la autora le parece importante mencionar cada 3 párrafos, diálogos repetitivos cargados de malas palabras que pierden el sentido la décima vez que las lees en la misma conversación, "petnames" ridículos y sexo en todas la esquinas. Y me pregunto, ¿por qué sigo leyendo? No es como si no supiera lo que van a decir las siguientes 600 páginas... Pero sonrío cuando un personaje completamente impenetrable en el canon se autodefine como emo y defiende a su banda favorita con sombras azules en los ojos, cuando uno de los protagonistas descubre que el otro no es tan diferente como pensaba, que en realidad "es como él" porque les gusta la misma ropa y las mismas bandas. Es una historia tan superficial, tan desesperada por ser "diferente" de la manera correcta, que no hay cómo confundirla con nada que no sea la más pura honestidad adolescente.
No todos los adolescentes son iguales, por supuesto. No es lo que intento decir. Creo que lo que intento decir es... gracias. Gracias, querida badficker, por tu honestidad. Por poner tu corazón en la línea de fuego, tus sueños en la vitrina. Gracias por mostrarte de esa manera casi pornográfica de tan sincera. Ya tendrás tiempo para encontrarte más allá del delineador y la ropa negra, para aprender qué significa que alguien sea "como tú". En el camino, te prometo que la gramática va a ser el cambio menos relevante en tus escritos.
Dentro de muchos años, cuando tu estilo haya cambiado mil veces y tus ideas hayan dado mil vueltas, y encuentres tus badfics en un archivo olvidado, no te avergüences. No te avergüences ni un poquito. Reconócete en sueños olvidados y sonríe, sabiendo que tuviste el valor de mostrarlos. Deja de ser emo, si quieres (o no, si no quieres), deja de escuchar a esa banda (o no dejes de escucharla nunca), vístete distinto (o vístete igual). Cambia de forma, cambia de ideas, pero si vas a aferrarte a algo, aférrate a la honestidad. Si tus ideas cambian, no dejes de compartirlas. Si tus sueños cambian, no dejes de pintarlos en las paredes de Fandomium. Cualquiera sea la forma que tomes, déjanos verla, sin velos, sin vergüenza.
Gracias, querida badficker, por recordarme una vez más de qué va esto. Por qué me peleó con el bloqueo, para qué busco palabras.
Hay una campaña a favor de la Unión Civil que anda dando vueltas por las calles de Lima.

Lo curioso no es la imagen. ¿Dos hombres en actitud romántica con un slogan que dice "amar no es un delito" como campaña por la Unión Civil? Lo más obvio del mundo. No. Lo curioso está (como de costumbre) en las letras pequeñas. Carlos Galdós (showman/locutor) y Jason Day (actor) son dos tipos, hasta donde se sabe, heterosexuales, que apoyan la causa mostrándose como una de las (aquí viene lo bueno) "parejas imaginarias" de la campaña.
RPS, people.
RPS en vallas publicitarias por toda la ciudad.
RPS en una campaña pública a favor de los derechos humanos. (Nop, no voy a decirles "derechos LGTB". Por lo menos no hoy. Hace poco releí un fic brillante en el que la prensa le pregunta al Capitán América qué opina de los "derechos gay" y él responde "¿te refieres a los derechos humanos?" Grande, Fandomium ^^.)
La campaña me ha puesto a pensar de nuevo en aquello del fandom volviéndose tan, pero tan mainstream. Es raro, ¿verdad? Rico. Bueno. Lleno de posibilidades. Pero raro. Me emociona un montón, pero también me deja pensando ¿en qué momento la revolución que planeábamos en reuniones secretas detrás del café salió a las calles y me dejó sentada en la trastienda?
Desde que subí la entrada sobre el fandom y la educación he estado investigando sobre el tema. Hay tanta, pero tanta información, que a veces siento que me ahogo. Es maravilloso y aterrador. Y luego está el tema del activismo. ¿Sabías que Superman es un inmigrante? ¿Y que hay gente que en lugar de comprarse todo el merchandising de los Juegos del Hambre, los está usando como medio para hablar de la inequidad en el mundo? Claro, las campañas organizadas no son la única forma de activismo. El fandom es activismo desde su misma naturaleza, desde que tomamos los contenidos de la cultura popular, los masticamos y los escupimos transformados en mensajes propios, empapados de nuestra saliva y nuestra esencia. Pero igual me pregunto... ¿dónde estamos como fandom hispano en esta explosión de contenidos que llueven de colores desde el cielo? ¿Cuántas cosas se están haciendo de las que no sé nada? ¿Cuántas podrían hacerse que no se nos han ocurrido aún? ¿Cuánto más podríamos explorar, hurgar, deshacer, meter en una TARDIS y disparar al universo?
Veo por ahí que algunas se quejan de la inactividad en el fandom hispano y algunas otras de lo repetitivo que se ha vuelto. El otro día, un amigo que anda metido en la organización de eventos frikis (algo relativamente nuevo y todavía "¡wow! ¿en serio?" en la escena limeña) me contaba que le preocupa que los eventos se estén enfocando tanto al consumo, sin promover "fandom", la actividad transformativa desde los fans. ¿Será que todo ha crecido tanto que nos ha dejado aturdidas? ¿Qué de pronto hay tanto, pero tanto que consumir que no podemos detenernos a procesar y producir?
¿Será cosa de sacudirnos un poco y estirar los brazos para alcanzar el mundo?

Lo curioso no es la imagen. ¿Dos hombres en actitud romántica con un slogan que dice "amar no es un delito" como campaña por la Unión Civil? Lo más obvio del mundo. No. Lo curioso está (como de costumbre) en las letras pequeñas. Carlos Galdós (showman/locutor) y Jason Day (actor) son dos tipos, hasta donde se sabe, heterosexuales, que apoyan la causa mostrándose como una de las (aquí viene lo bueno) "parejas imaginarias" de la campaña.
RPS, people.
RPS en vallas publicitarias por toda la ciudad.
RPS en una campaña pública a favor de los derechos humanos. (Nop, no voy a decirles "derechos LGTB". Por lo menos no hoy. Hace poco releí un fic brillante en el que la prensa le pregunta al Capitán América qué opina de los "derechos gay" y él responde "¿te refieres a los derechos humanos?" Grande, Fandomium ^^.)
La campaña me ha puesto a pensar de nuevo en aquello del fandom volviéndose tan, pero tan mainstream. Es raro, ¿verdad? Rico. Bueno. Lleno de posibilidades. Pero raro. Me emociona un montón, pero también me deja pensando ¿en qué momento la revolución que planeábamos en reuniones secretas detrás del café salió a las calles y me dejó sentada en la trastienda?
Desde que subí la entrada sobre el fandom y la educación he estado investigando sobre el tema. Hay tanta, pero tanta información, que a veces siento que me ahogo. Es maravilloso y aterrador. Y luego está el tema del activismo. ¿Sabías que Superman es un inmigrante? ¿Y que hay gente que en lugar de comprarse todo el merchandising de los Juegos del Hambre, los está usando como medio para hablar de la inequidad en el mundo? Claro, las campañas organizadas no son la única forma de activismo. El fandom es activismo desde su misma naturaleza, desde que tomamos los contenidos de la cultura popular, los masticamos y los escupimos transformados en mensajes propios, empapados de nuestra saliva y nuestra esencia. Pero igual me pregunto... ¿dónde estamos como fandom hispano en esta explosión de contenidos que llueven de colores desde el cielo? ¿Cuántas cosas se están haciendo de las que no sé nada? ¿Cuántas podrían hacerse que no se nos han ocurrido aún? ¿Cuánto más podríamos explorar, hurgar, deshacer, meter en una TARDIS y disparar al universo?
Veo por ahí que algunas se quejan de la inactividad en el fandom hispano y algunas otras de lo repetitivo que se ha vuelto. El otro día, un amigo que anda metido en la organización de eventos frikis (algo relativamente nuevo y todavía "¡wow! ¿en serio?" en la escena limeña) me contaba que le preocupa que los eventos se estén enfocando tanto al consumo, sin promover "fandom", la actividad transformativa desde los fans. ¿Será que todo ha crecido tanto que nos ha dejado aturdidas? ¿Qué de pronto hay tanto, pero tanto que consumir que no podemos detenernos a procesar y producir?
¿Será cosa de sacudirnos un poco y estirar los brazos para alcanzar el mundo?
¿Se acuerdan de aquella idea acerca del fandom como escuela de la que hablamos hace poco?
Bueno... Resulta que estoy llevando un curso de tecnologías de información y comunicación en la educación, y el trabajo final era diseñar un espacio de aprendizaje usando TIC. Sería injusto decir que el curso me dio la idea (llevaba meses dándome vueltas y, como sabemos, todo lo aprendí en el fandom), pero lo cierto es que me dio muchas herramientas para darle forma. Y claro, decidí usarla como trabajo final.
Les dejo la presentación AQUÍ (se ve en 5 minutos, lo juro) con la esperanza de oír sus opiniones.
Esta idea me tiene super emocionada. Pero no sirve de nada, Fandomium, si no te emocionas conmigo.
Bueno... Resulta que estoy llevando un curso de tecnologías de información y comunicación en la educación, y el trabajo final era diseñar un espacio de aprendizaje usando TIC. Sería injusto decir que el curso me dio la idea (llevaba meses dándome vueltas y, como sabemos, todo lo aprendí en el fandom), pero lo cierto es que me dio muchas herramientas para darle forma. Y claro, decidí usarla como trabajo final.
Les dejo la presentación AQUÍ (se ve en 5 minutos, lo juro) con la esperanza de oír sus opiniones.
Esta idea me tiene super emocionada. Pero no sirve de nada, Fandomium, si no te emocionas conmigo.
Un regalo de solsticio, de la mano del programa más hippie que haya sido emitido en horario infantil.
( hay un sueño de verdor que quiere despertar...Collapse )
( hay un sueño de verdor que quiere despertar...Collapse )
Mi playlist de Supernatural en grooveshark. A ver si alguien se inspira y me escribe (o recomienda, también se agradecen recs) algo de wincesto para llegar entera a setiembre. La octava temporada ya fue demasiado para mi corazón, pero ahora resulta que el pollo ha decidido ver la serie y he empezado el viaje de nuevo con ella.
Vamos por la mitad de la segunda y cada día estoy más sorprendida de la cantidad de detalles que solo cobran sentido cuando sabes qué viene después, de la cantidad de guiños a los fans y gestos que podrían significar algo o no significar nada... de esa sensación de no estar viendo una serie, sino manteniendo una conversación super friki y llena de bromas privadas con ella.
(Also, cada día estoy más convencida de que Dean está en el closet.)
*
Para poner mi granito de arena en la supervivencia de nuestra especie, recs.
Asumo que todas han leído The Incestuous Courtship of the Antichrist Bride, porque todas deberían (ayer la cogí por quinta vez y no pude despegarme), pero puede que no se hayan topado con la maravilla que es Alive and Well (and Living in Hell).
¿Algo más corto, para leer en el teléfono mientras te escapas por un café? Prueba con la vida de Sam en reversa. Auqnue, lo advierto, puede que tu corazón necesite algo más que un café para recuperarse (algo divertido, como... ya sabes... The Incestuous Courtship of the Antichrist Bride.)
*
So... los Winchester, el pollo y yo.
La carretera se extiende ante nosotras y los paisajes conocidos me sorprenden con significados nuevos. Las emociones frescas del pollo vuelven atraparme en momentos olvidados. La música baila sobre el ritmo del motor del auto más importante de la historia.
Subimos el volumen. Aceleramos.
Solo existen Sam y Dean en el camino.
Sam y Dean y el rock 'n roll.
Vamos por la mitad de la segunda y cada día estoy más sorprendida de la cantidad de detalles que solo cobran sentido cuando sabes qué viene después, de la cantidad de guiños a los fans y gestos que podrían significar algo o no significar nada... de esa sensación de no estar viendo una serie, sino manteniendo una conversación super friki y llena de bromas privadas con ella.
(Also, cada día estoy más convencida de que Dean está en el closet.)
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Para poner mi granito de arena en la supervivencia de nuestra especie, recs.
Asumo que todas han leído The Incestuous Courtship of the Antichrist Bride, porque todas deberían (ayer la cogí por quinta vez y no pude despegarme), pero puede que no se hayan topado con la maravilla que es Alive and Well (and Living in Hell).
¿Algo más corto, para leer en el teléfono mientras te escapas por un café? Prueba con la vida de Sam en reversa. Auqnue, lo advierto, puede que tu corazón necesite algo más que un café para recuperarse (algo divertido, como... ya sabes... The Incestuous Courtship of the Antichrist Bride.)
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So... los Winchester, el pollo y yo.
La carretera se extiende ante nosotras y los paisajes conocidos me sorprenden con significados nuevos. Las emociones frescas del pollo vuelven atraparme en momentos olvidados. La música baila sobre el ritmo del motor del auto más importante de la historia.
Subimos el volumen. Aceleramos.
Solo existen Sam y Dean en el camino.
Sam y Dean y el rock 'n roll.
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