Después de mucho tiempo lidiando con goteras y una situación insostenible en el local, nos vemos obligadas a dejarlo y pausar la actividad de la tienda y la galería. Nos vamos con el cuore apretado, pero también felices con todo lo vivido.
Porque Maraca no es solo un local. Es una manera de hacer, de disfrutar de la creatividad en todas sus formas, de generar comunidad y de construir barrio. Y eso sigue intacto. Todo esto ha sido gracias a todas las artistas, clientas y personas que habéis pasado por aquí, expuesto, comprado, apoyado o simplemente compartido tiempo con nosotras. Nos llevamos una cantidad de amigas increíbles y nos hemos currado una serigrafía reshulona para que nos tengáis en vuestros hogares (guiño, guiño)… ¡Os queremos muchi! ❤️
