Franco☕’s review published on Letterboxd:
"For our Father, four fun as a responsibility, for the middle perspective, a lost past, lights on during the day time, lost love but still something there, excuses, the fridge full of games, small apartments & our Mother."
Después del debut en la gran pantalla de Josh Safdie en 2008 con "The Pleasure of Being Robbed", llegaria tan solo un año después el debut de su dupla junto a su hermano Benny con esta película del 2009 que también se conoce por el título alternativo "Got Get Some Rosemary", un film que continúa con ese estilo crudo y realista de la primer película de Josh pero con una narrativa mejor organizada para lograr sentirse como un gran paso adelante después de la primer cinta de Josh. Una película bastante pequeña e independiente de bajo presupuesto pero que destaca bastante por el enorme corazón que se nota tiene detrás, con un relato mucho mejor definido que en su antecesora al presentarnos una historia sobre la paternidad y el intento de ser una figura paterna por parte de una persona imperfecta.
Su historia, basada principalmente en las propias experiencias de los hermanos Safdie mientras crecían junto a su padre, nos habla sobre Lenny, un hombre divorciado de 34 años que solo puede tener bajo a su cuidado a sus dos hijos, Sage y Frey, unos pocos dias cada cierto tiempo, dedicando esos momentos junto a ellos a intentar ser el mejor padre que pueda ser o bueno, al menos, lo que él entiende que es ser un buen padre, ya que a lo largo del film vamos a ver como Lenny es un hombre de buen corazón con un genuino amor por sus hijos, pero sin una idea real de como ser una figura paterna responsable para dos criaturas en esta etapa de crecimiento, lo que lo lleva a varios situaciones en las que termina por actuar mas como un hombre intentado ser "el amigo cool" de sus hijos en lugar de realmente cumplir su rol como Padre amoroso pero serio, lo cual tiene sus momentos divertidos en los que tanto él como ellos la pasan bien pero, inevitablemente, tambien tiene sus momentos muy malos, en los que la falta de responsabilidad y de madurez de Lenny para hacerse cargo de sus hijos llevará a la convivencia en la crianza de estos infantes a ser defectuosa y, peor aun, peligrosa.
La película mantiene todos los elementos del primer film de Josh Safdie y le agrega todos los demás elementos narrativos típicos de la dupla de hermanos cineastas que veríamos presentes a lo largo de su filmografía más conocida, por lo que podríamos decir que este debut de los Safdie haciendo películas juntos es realmente tambien la primer película de su estilo como cineasta en su estado más puro. Tenemos una historia que nos muestra el dia a dia de un personaje, sin un guión muy definido pero sí con un eje narrativo bien marcado y con una estructura delimitada como para hacernos entender hacia dónde quiere ir la película al mostrarnos este "slice of life", con un protagonista que es la marca registrada de estos directores: Un hombre imperfecto, no completamente irredimible o malvado pero si con enormes falencias que nos hacen empatizar con él hasta cierto punto pero siempre entiendo que su accionar, por más bien intencionado que sea, es reprochable e irresponsable. "Lenny", traído a la vida por un Ronald Bronstein que lo hace genial para no ser un actor sino otro cineasta amigo de los directores, es un hombre con una personalidad exterior bastante carismática y juguetona, más aún cuando está con sus hijos y busca impresionarlos o hacerlos reír, pero que para el espectador resulta muy sencillo ver a través de su fachada y reconocer al verdadero Lenny, un hombre con una vida deprimente, sin propósito o rumbo fijo rodeado de gente igual de perdedora que él, buscando siempre poner una buena cara o tapar las situaciones feas con un chiste pero que se nota hacen mella dentro de él, estando atravesando una crisis enorme ni hacer una vida normal en su faceta individual (lo vemos en una fallida cita con el personaje de Eléonore Hendricks y tener problemas en su trabajo en el cine) ni cumplir con sus obligaciones paternales para con "Sage" y "Frey", dos hermanos que aman a su padre con la inocencia de unos niños que no entienden realmente lo mal padre que es aunque los quiera mucho (la escena en la que los manda solos al Super es TAN real que me hizo acordar a mi primera vez yendo a comprar cosas solo siendo muy chico). Una película bastante deprimente que refleja la patética vida de un hombre superado por su realidad y actuando de forma reprobable debido a esto, un inoperante por el cual podes llegar a sentir empatía (ponele) y entendes que está atravesando por muchas cosas, pero que nunca ni vos como espectador ni los cineastas como directores buscan justificar o "suavizar" nada de lo que hace, lo representan tan terrible como es.
Y en la dirección también es una película muy "a lo Safdie", con un estilo casi de documental al filmarlo todo en 16mm y con una cámara al hombro en locaciones reales mientras los rodean personas ajenas al rodaje para darle esa ambientación lo más genuina posible, siendo un film muy independiente de bajo presupuesto que se agarra de dicha "austeridad" para volverla su marca registrada y usarla a su favor de una manera totalmente atrapante, siendo increíble como logran hacerte sentir que todo lo que estás viendo es espontáneo y genuino, un vistazo real a la vida de una persona la cual no se siente "actuada" en ningún momento sino que real, siendo el hecho de que hayan usado un elenco plagado de personas que no eran actores profesionales sino amateurs o directamente gente que no se dedica a la actuación algo que en cualquier otro film se notará de forma negativa pero que acá no solo nunca desentona sino que, al contrario, suma a la atmósfera de espontaneidad y genuinidad de su relato. Este tono "indie" y casero que utilizan los directores para bañar aun más a su film de una identidad realista/documental funciona a la perfección para que te sientas mucho más inmerso en su propuesta, además de aprovechar la iluminación natural para brindar a la película una estética muy fría y deprimente gracias a las blancas luces de fluorescentes y el pálido resplandor del Sol en invierno. La puesta en escena es genial, no teniendo ninguna escena muy grandilocuente (dije esto tal cual en la otra reseña) pero si varios momentos que, gracias a lo inmersiva que es, se sienten como un duro golpe emocional cuando suceden por lo bien ejecutados que están, siendo sin dudas *ESE* momento al despertar de la siesta el que más ansiedad y tensión te hace sentir de todo el film, realmente la pasé mal viéndolo, siendo un logro enorme que logre incomodar de esa manera sin utilizar ningún golpe bajo o recurso artístico muy elaborado (ni banda sonora tiene) sino que, por lo inmerso que te ves en su atmósfera realista, hace que te llegue mucho más. Además, cierran con una secuencia onírica muy similar a la del film anterior con el oso polar, haciendo aún más marcado ese estilo tan propio de su visión artística y reforzando la sensación de que esta película es en muchos sentidos básicamente la misma que la anterior pero mejor hecha.
Eso si, no me gustó tanto su final, entiendo que justamente la idea es mostrar solo "unos dias en la vida de" pero igual, lo sentí demasiado abrupto y abierto como para que cierre la experiencia de manera mas satisfactoria, solo por eso dude MUCHO si ponerle un 3,5 o un 3 pero bueno, me decidí por la nota que ven.
En conclusión, se trata de una película sobre un breve periodo en la vida de un hombre atravesando una crisis personal, la cual lo supera y, si bien la enfrenta fingiendo tener el control y siempre con una juguetona sonrisa en la cara, lo hace desesperar al punto en que todo su accionar, tanto como adulto responsable de sí mismo como adulto responsable de sus dos hijos, sea en el mejor de los casos poco seria y en el peor de los casos un crimen terrible. Un Slice Of Life al estilo documental que vuelve a tomar la ambientación realista con el que los directores iniciaron su filmografía para seguir explorando su ambientación tan espontánea y genuina, pero ahora con una narrativa la cual (si bien sigue sin ser muy estructurada) si que tiene un rumbo mucho más claro en su desarrollo para hacerla más disfrutable y profunda, notándose un progreso considerable en la manera de escribir de los Safdie en muy poco tiempo. La recomiendo bastante si te gustan este estilo de peliculas mas personales e "indies" de bajo presupuesto, pero si no sentis que las cintas con un estilo tan casero y casi documental sean lo tuyo entonces la dejaría pasar.
Esta película tuvo bastante más repercusión que el primer film de Josh, estrenandose en varios festivales de cine de alto nombre como el de Cannes y ganando algunos premios en ceremonias de Cine Independiente, lo cual le permitió a la dupla de cineastas que su próximo proyecto, “Heaven Knows What”, fuera el primero con un diseño de producción bastante más profesional.