La realeza del britpop ha hablado, según Lennon Gallagher el traje se lleva con un par de adidas. El músico y modelo, heredero del mayor exponente del britpop y del apellido más conflictivo de la música británica, ha cogido la ruta alternativa. Aunque es príncipe del linaje del género de los noventa por excelencia, Lennon Gallagher es más punky de lo que fue—y es—su padre, quizás no en actitud, pero si en estilo. El joven músico se mantiene en los márgenes del mainstream como icono alternativo que se ha colado en las grandes ligas. Sí, no deja de ser un nepo baby, pero al menos uno que tiene cosas interesantes que ofrecer.
Hace un tiempo que Lennon y la mayor parte de la estirpe Gallagher se dejan ver en las primeras filas de los desfiles más importantes del mundo de la moda. La segunda generación de estrellas de esta familia se ha propuesto hacer honor a su apellido a base de ser iconos de estilo de sus coetáneos, esos que están viviendo el regreso de Oasis como un acontecimiento de fondo más que como un hito histórico. Para la Gen Z, Lennon Gallagher es lo más cercano a esa figura disruptiva que Liam interpretó en su juventud. La diferencia es que el hijo lo transmite a través de la moda, en vez de buscar pelea física.
Lennon ha dejado de lado la parte problemática, se ha quedado solo con la cool. Se hace patente en esa actitud despreocupada, pelo despeinado y la negativa a sonreír delante de una cámara. La actitud bravucona que desplegaban ante los medios su tío y su padre se convierte en una especie de hastío del que sabe que es guay y eso le pesa una tonelada. Es la actitud de una estrella de rock de los 90 en el cuerpo de un ídolo de la nueva generación. Con esa pose de “famoso, pero a qué precio” se ha presentado en la fiesta de la Royal Academy of Arts, organizada con motivo de la exposición de verano. Allí mismo es donde Lennon Gallagher ha demostrado que el traje se lleva con un clásico de adidas o no se lleva.
Por mucho que las casas de moda de pirren por él, no es tan sencillo ver a Lennon vestir un traje. Cuando lo hace, lo hace a su manera, pero solo se da cuando se despoja de sus chándales, los vaqueros, las cazadoras de cuero o las parkas (de tal palo, tal astilla). Podríamos calificar su armario como un almacén de estilos diversos, que se amoldan a la situación manteniéndoselos fiel a la esencia punk del que los porta. Nos ha dejado claro que ese armario es profundo, pero en su inmensidad hay un par de zapatillas que son mejores que cualquier otro par de zapatos: unas adidas Superstar.
De las pocas cosas que no ha heredado de su progenitor diríamos que es el obsesivo gusto por las Spezial de adidas. Los Gallagher sentaron las bases del blokecore de la mano de adidas, pero Lennon ha preferido labrarse su propio camino estilístico. Para él, el esencial del catálogo del gigante alemán son las Superstar negras con tribanda blanca, por supuesto la versión invertida del clásico. Su devoción por la silueta es tal que el pasado miércoles en la fiesta de la Royal Academy of Arts en Londres, Lennon Gallagher perfiló su traje con ella. No hay mocasín que les haga competencia, especialmente si vistes el traje como el modelo. Gallagher vestía un total black de fit relajado, cadena al cuello y gafas de sol oscuras, el ABC del rockero alternativo despreocupado.
Podría parecer que Lennon se ha puesto lo primero que ha pillado y las adidas Superstar estaban por ahí a mano, donde las dejó la noche anterior. Lo cierto es que cada look que viste está pensado al milímetro con el objetivo de convertirlo en el icono cool que necesita esta generación. ¿Quién mejor para cubrir ese puesto que el heredero de los reyes del britpop?


