En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística, optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo deshabilitarlas u obtener más información aquí

Suscríbete ahora
Disfruta de los beneficios de El Tiempo
SUSCRÍBETE CLUB VIVAMOS

¡Hola !, Tu correo ha sido verficado. Ahora puedes elegir los Boletines que quieras recibir con la mejor información.

Bienvenido , has creado tu cuenta en EL TIEMPO. Conoce y personaliza tu perfil.

Hola Clementine el correo baxulaft@gmai.com no ha sido verificado. Verificar Correo

icon_alerta_verificacion

El correo electrónico de verificación se enviará a

Revisa tu bandeja de entrada y si no, en tu carpeta de correo no deseado.

SI, ENVIAR

Ya tienes una cuenta vinculada a EL TIEMPO, por favor inicia sesión con ella y no te pierdas de todos los beneficios que tenemos para tí. Iniciar sesión

Hola, bienvenido

Información juicio Álvaro Uribe
Destinos para viajar en Colombia
Información de las Elecciones Colombia 2026
Información del Mundial de futbol 2026

La enfermería no fue un jardín de rosas

Respondía a estereotipos relativos a las mujeres que debían ser responsables del cuidado de otros.

Alt thumbnail

Actualizado:

00:00
00:00

Comentar

Whatsapp iconFacebook iconX iconlinkeIn iconTelegram iconThreads iconemail iconiconicon
Acaba de aparecer un libro que será, desde mi punto de vista, de lectura obligatoria para entender algunas de las prácticas profesionales de la enfermería en Colombia desde una clave feminista. Se trata de El jardín de rosas. La formación universitaria en enfermería en Bogotá (1950-1970). Confieso que sobre este tema había leído muy poco, aun cuando durante mis varios pasos por clínicas y hospitales me había intrigado esta relación tan particular que se teje entre los médicos y médicas y la enfermeras y enfermeros. Es por eso que, para mí, este trabajo histórico de la profesora de la Universidad Javeriana Edilma Marlén Suárez fue una revelación.
(También le puede interesar: Sin olvidar las violencias simbólicas...)
El texto cuenta, en efecto, una historia muy singular relativa a la formación universitaria en enfermería en Bogotá entre los años cincuenta y setenta del pasado siglo. Ahí se encuentra descrita la herencia educativa del siglo XX que fortaleció estos estereotipos relativos a las mujeres que debían ser responsables del cuidado de los otros con visiones muy arcaicas y casi religiosas. En esos tiempos, las herencias francesas y norteamericanas de la enfermería exaltaron un modelo desarrollista que debía implementarse, pues era aún muy escaso el personal femenino profesionalizado a pesar del rol precursor pero ambivalente de Florence Nightingale en la creación de la enseñanza de la enfermería en los hospitales.
El libro aborda infinidad de temas, pero lo más importante desde mi punto de vista es que devela que en relación con esta disciplina, la enfermería, siempre existió un currículo oculto de género. Es decir, mediante estas prácticas del cuidado del otro se escondían en la representación de la enfermera imágenes alegres, silenciosas, abnegadas, obedientes con sus uniformes pulcros, modestos pero elegantes.
Ojalá ese juicioso ejercicio académico desde un enfoque de género sea el inicio de más análisis sobre los sectores de la salud.
Dice Vargas Monroy que se podía comparar a las estudiantes de enfermería con un ramo de flores que adorna una austera mesa de trabajo. Siempre al servicio de un poder médico, con la carga de violencia simbólica y su tradición de subordinación y subalteridad en relación con el médico. Dice la autora: “Puede proponerse que en la formación en enfermería se ejerce un proceso de disciplinarización que lleva a que la mujer que protesta, señala y no se subordina sea sancionada o excluida”. O algo aún más revelador de estas décadas del siglo pasado es que, aun cuando las enfermeras supieran más que el médico, debían mantenerse calladas, pues estaban para “servir al médico, no al paciente”.
Mejor dicho, las enfermeras figuraban como una particular clase de sirvientas instrumentalizadas en el campo de la salud. El libro aborda, por ejemplo, los significados de las normas de presentación de las enfermeras de esta época que hoy nos sorprenden. Nos recuerda las categorías tan particulares del pensador francés Michel Foucault en relación con la anatomopolítica de la sociedad y los cuerpos dóciles.
Ojalá ese juicioso ejercicio académico desde un enfoque de género sea el inicio de más análisis sobre los sectores de la salud, especialmente ahora que fueron protagonistas en la pandemia. Hoy nos preguntamos, por ejemplo, cuál fue el devenir de esta profesión, sus relaciones con la medicina, su inserción en la modernidad y su capacidad para interrogarse desde el feminismo y los estudios de género. Esperamos, por parte de la profesora Edilma Marlén Suárez, Castro la segunda parte de ese apasionante análisis.
FLORENCE THOMAS
* Coordinadora del grupo Mujer y Sociedad

Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

00:00
00:00

Comentar

Whatsapp iconFacebook iconX iconlinkeIn iconTelegram iconThreads iconemail iconiconicon

Conforme a los criterios de

Logo Trust Project
Saber más
Sugerencias
Alt thumbnail

BOLETINES EL TIEMPO

Regístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.

Alt thumbnail

EL TIEMPO GOOGLE NEWS

Síguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.

Alt thumbnail

EL TIEMPO WHATSAPP

Únete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.

Alt thumbnail

EL TIEMPO APP

Mantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.

Alt thumbnail

SUSCRÍBETE AL DIGITAL

Información confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.

Imagen de seguimiento