OMGWTFQUEREDEMONIOSHAGOYOAQUI
Ahahah! Ciao ragazzi!
Sì, sì, lo prometì, posteos regulares para que (a quien le interese) pueda saber Qué Hago Yo Aquì y, en el caso que lo descubra, le agradecerìa profundamente que me lo contara.
Aquì en Bolonia, ofcours. Os habréis fijado que mis "ì" van acentuadas asì, "ì", y es porque estoy en un ordenador de la uni porque el ùnico lugar donde puedo conectar la wifi de Hamburguesito (mi portàtil cucarròn) es un bareto con... eso, con wifi, pero està lejos y me da pereza ir. Ea. Ahora ya sabéis que los teclados italianos sòlo tienen acento cerrado para la "é" pero no para las demàs vocales.
Bueno, la cosa es que estoy de Erasmus aquì, en Bologna la rossa, que es rossa porque bàsicamente todos los rejados y todas las cosas y la ciudad en general es de color rojo y muy medieval y muy bonito y muy con torres gòticas desperdigadas, y ahora voy a haceros un resùmen màs o menos detallado de... las Cosas.
Cosa nùmero 1: El piso. Es un piso aquì al ladito del centro, muy cucarròn, con techos altìsimos y una terraza... y una escalera que lo atraviesa y que usan los propietarios de la casa para ir a su piso. La verdad es que ni molestan ni se quejan ni nada, asì que no voy a hacer màs hincapiè en ello. Pero es curioso, a que sì?
Cosa nùmero 2: Los companyeros de piso (no, tampoco tengo la enyeeee) raritos pero majos. LA companyera de cuarto, Emilie, medio francesa, cecea y me cuesta un huevo entenderla pero es maja y estudia historia, lo cual es una ventaja teniendo en cuenta el follòn padre que tengo con las asignaturas que serà la Cosa nùmero 3 que voy a contar. Luego hay cuatro chicos: Siama, mono, simpaticucho, trabajador social y ligòn por las noches, al parecer. Enrico, cerrado, chapurrea castellano, independentoso y borrachuzo que no liga ni de lejos tanto como Siama. Simo, tarado oficial de la casa, le gusta chillar cosas y pasearse desnudo por la cocina por las manyanas, y Fabio, medio austrìaco-medio italiano, erasmito como yo, monèrrimo y graciosete y con el que de momento he hecho màs buenas migas aunque tengo la inquietante sensaciòn que cualquier dìa me saltarà encima para rascarme las orejas como a un perrito.
Cosa nùmero 3: Eso, el Follòn Padre de las asignaturas, porque al parecer toooodo lo que debìa hacer para convalidarme mis cositas de Tarragona... pues se hace en el segundo semestre o directamente no se hace. Gracioso, eh? Como a causa de venir aquì no termine la carrera este anyo me suicido, lalalala. Al menos mi coordinador es un abuelo cebolleta encantador que se rìe mucho y parece dispuesto a ayudar.
Cosa nùmero 4: La ciudad y la Farra, porque sì, en Bolonia hay una marcha que asusta, hay como 200.000 estudiantes, para que os hagàis a la idea, y mucha hormona suelta por ahì y por allì. Y què hace Rak, que nunca ha destacado por sus ganas de ir a los bares a emborracharse? Pues salir, ofcours, pero con moderaciòn, eh? Màs que nada que no sè si es por estar todo el dìa pensando en italiano o què, pero por las noches estoy agotada.
Cosa nùmero 5: Lo quehe hecho esta semana y pico que llevo aquì no es mucho; acomodarme la piso, salir algunas noches, disfrutar de la comida italiana, enfrentarme al papeleo y quejarme junto a la Colonia Catalana en Bolonya, que somos unos cuantìsimos y ah, quedar con mi prima, que es un encanto. Vale, es mi prima de... cuarto grado o asin, pero estudia bellas artes aquì y na, eso, que son un encanto tanto ella como Serena, su amiga sarda.
Como podrà atestiguar mucha gente, también me he conectado a internè, porque los viejos vicios son difìciles de dejar atràs.
ADemàs, tambièn escribo mi NanoNovela yyyy... el karma (seguro que fue el karma) quiso que el dìa que iba a comprarme una gramatica italiana para adaptarme màs ràpido en una librerìa internacio0nal (que significa que hay de todo menos libros en italiano) viera allì, al alcance de mi mano, Canciòn de Hielo y Fuego, versiòn de bolsillo apta para mi... bolsillo. Primero ha caìdo Juego de Tronos.... pero ya veremos la semana que viene. Y ah, sì, cierta personita (gracias, El) me mandò por correo los capis de la primera temporada de Supernatural y los he estado devorando mucho. Nyam.
Ya no hay màs Cosas, sòlo la anècdota de la semana:
El domingo noche quedè con mi antes mencionada prima y su amiga; nos fuimos a Piazza Verdi, al ladito de mi casa, y nos pillamos unas birras en una tienda de pakistanìes, estuvimos charlando un rato (unas horas) y al levantarnos para ir a otra parte, de repente me rajè el dedo vete tù a saber con què. Era un cortecito de nada, aunque me dio como la impresiòn de que se me habìa metido algo dentro de la herida o algo. La cosa es que dos minutos despuès, cuando nos acercàbamos a un palazzo-museo que estaba abierto para mirar la herida a la luz, me empezaron a pitar las orejas, me quedé blanca como el papel y casi me desmayo. Los guardas del palazzo nos abrieron los lavabos para que fuera a lavarme, y cuando ya estaba bien... me pasò otra vez y mi prima y su amiga me llevaron a casa (que està como a 20 metros). Allì estaba Fabio el austrìaco, que se quedò como flipando cuando me arrastraron al sofà y me pusieron los pies en alto. Luego nos quedamos allì los cuatro, charlando y bebiendo el mate que me traje desde Argentina, y cuando mi prima y su amiga se fueron, como era muy pronto, FAbio y yo nos pusimos a ver Four Rooms en inglès asin a pelo porque no tenìamos el mando del dvd para los subtìtulos.
Y... bueno, esto es todo por hoy, amiguitos.
TEndrèis màs noticias mìas.
Sì, sì, lo prometì, posteos regulares para que (a quien le interese) pueda saber Qué Hago Yo Aquì y, en el caso que lo descubra, le agradecerìa profundamente que me lo contara.
Aquì en Bolonia, ofcours. Os habréis fijado que mis "ì" van acentuadas asì, "ì", y es porque estoy en un ordenador de la uni porque el ùnico lugar donde puedo conectar la wifi de Hamburguesito (mi portàtil cucarròn) es un bareto con... eso, con wifi, pero està lejos y me da pereza ir. Ea. Ahora ya sabéis que los teclados italianos sòlo tienen acento cerrado para la "é" pero no para las demàs vocales.
Bueno, la cosa es que estoy de Erasmus aquì, en Bologna la rossa, que es rossa porque bàsicamente todos los rejados y todas las cosas y la ciudad en general es de color rojo y muy medieval y muy bonito y muy con torres gòticas desperdigadas, y ahora voy a haceros un resùmen màs o menos detallado de... las Cosas.
Cosa nùmero 1: El piso. Es un piso aquì al ladito del centro, muy cucarròn, con techos altìsimos y una terraza... y una escalera que lo atraviesa y que usan los propietarios de la casa para ir a su piso. La verdad es que ni molestan ni se quejan ni nada, asì que no voy a hacer màs hincapiè en ello. Pero es curioso, a que sì?
Cosa nùmero 2: Los companyeros de piso (no, tampoco tengo la enyeeee) raritos pero majos. LA companyera de cuarto, Emilie, medio francesa, cecea y me cuesta un huevo entenderla pero es maja y estudia historia, lo cual es una ventaja teniendo en cuenta el follòn padre que tengo con las asignaturas que serà la Cosa nùmero 3 que voy a contar. Luego hay cuatro chicos: Siama, mono, simpaticucho, trabajador social y ligòn por las noches, al parecer. Enrico, cerrado, chapurrea castellano, independentoso y borrachuzo que no liga ni de lejos tanto como Siama. Simo, tarado oficial de la casa, le gusta chillar cosas y pasearse desnudo por la cocina por las manyanas, y Fabio, medio austrìaco-medio italiano, erasmito como yo, monèrrimo y graciosete y con el que de momento he hecho màs buenas migas aunque tengo la inquietante sensaciòn que cualquier dìa me saltarà encima para rascarme las orejas como a un perrito.
Cosa nùmero 3: Eso, el Follòn Padre de las asignaturas, porque al parecer toooodo lo que debìa hacer para convalidarme mis cositas de Tarragona... pues se hace en el segundo semestre o directamente no se hace. Gracioso, eh? Como a causa de venir aquì no termine la carrera este anyo me suicido, lalalala. Al menos mi coordinador es un abuelo cebolleta encantador que se rìe mucho y parece dispuesto a ayudar.
Cosa nùmero 4: La ciudad y la Farra, porque sì, en Bolonia hay una marcha que asusta, hay como 200.000 estudiantes, para que os hagàis a la idea, y mucha hormona suelta por ahì y por allì. Y què hace Rak, que nunca ha destacado por sus ganas de ir a los bares a emborracharse? Pues salir, ofcours, pero con moderaciòn, eh? Màs que nada que no sè si es por estar todo el dìa pensando en italiano o què, pero por las noches estoy agotada.
Cosa nùmero 5: Lo quehe hecho esta semana y pico que llevo aquì no es mucho; acomodarme la piso, salir algunas noches, disfrutar de la comida italiana, enfrentarme al papeleo y quejarme junto a la Colonia Catalana en Bolonya, que somos unos cuantìsimos y ah, quedar con mi prima, que es un encanto. Vale, es mi prima de... cuarto grado o asin, pero estudia bellas artes aquì y na, eso, que son un encanto tanto ella como Serena, su amiga sarda.
Como podrà atestiguar mucha gente, también me he conectado a internè, porque los viejos vicios son difìciles de dejar atràs.
ADemàs, tambièn escribo mi NanoNovela yyyy... el karma (seguro que fue el karma) quiso que el dìa que iba a comprarme una gramatica italiana para adaptarme màs ràpido en una librerìa internacio0nal (que significa que hay de todo menos libros en italiano) viera allì, al alcance de mi mano, Canciòn de Hielo y Fuego, versiòn de bolsillo apta para mi... bolsillo. Primero ha caìdo Juego de Tronos.... pero ya veremos la semana que viene. Y ah, sì, cierta personita (gracias, El) me mandò por correo los capis de la primera temporada de Supernatural y los he estado devorando mucho. Nyam.
Ya no hay màs Cosas, sòlo la anècdota de la semana:
El domingo noche quedè con mi antes mencionada prima y su amiga; nos fuimos a Piazza Verdi, al ladito de mi casa, y nos pillamos unas birras en una tienda de pakistanìes, estuvimos charlando un rato (unas horas) y al levantarnos para ir a otra parte, de repente me rajè el dedo vete tù a saber con què. Era un cortecito de nada, aunque me dio como la impresiòn de que se me habìa metido algo dentro de la herida o algo. La cosa es que dos minutos despuès, cuando nos acercàbamos a un palazzo-museo que estaba abierto para mirar la herida a la luz, me empezaron a pitar las orejas, me quedé blanca como el papel y casi me desmayo. Los guardas del palazzo nos abrieron los lavabos para que fuera a lavarme, y cuando ya estaba bien... me pasò otra vez y mi prima y su amiga me llevaron a casa (que està como a 20 metros). Allì estaba Fabio el austrìaco, que se quedò como flipando cuando me arrastraron al sofà y me pusieron los pies en alto. Luego nos quedamos allì los cuatro, charlando y bebiendo el mate que me traje desde Argentina, y cuando mi prima y su amiga se fueron, como era muy pronto, FAbio y yo nos pusimos a ver Four Rooms en inglès asin a pelo porque no tenìamos el mando del dvd para los subtìtulos.
Y... bueno, esto es todo por hoy, amiguitos.
TEndrèis màs noticias mìas.