Crisis Existencial: Oportunidad a la vista.
“Busco personas que necesiten convertir sus crisis existenciales en oportunidades de transformación y crecimiento personal. Ofrezco procesos de coaching 1 a 1 en donde alineamos su forma de pensar, sentir y actuar, en congruencia con la vida que quieran construir”.
Ese fue el “guion” al que llegué luego de un ejercicio que hicimos ayer en un Taller de Networking al que acudí en CDMX, donde trabajamos cómo estructurar un mensaje muy corto, de 30 segundos, que lograra transmitir de forma concisa qué hacemos, para qué personas y de qué manera.
Diana Fuentes, amiga, genial asesora de negocios y toda una máster en el tema del networking, nos explicó que este tipo de mensajes deben ser muy sencillos, sin caer en tecnicismos y dejando claro con quiénes queremos conectar.
Hicimos un ejercicio en el que pasábamos al frente y, entre los compañeros, nos dábamos retroalimentación sobre la claridad, o no, de lo que habíamos compartido.
Surgió entonces el debate sobre qué tan claro resulta el término “crisis existencial”. Yo comenté que ciertamente es tan amplio como lo que cada persona interpreta, pero decidí dejarlo porque describe de forma breve algo complejo, y cuando a alguien le resuena, es porque lo siente o lo ha sentido.
Las crisis existenciales son momentos o etapas llenas de dudas e incomodidad interna, en los que una persona se cuestiona profundamente el sentido o la dirección de su vida.
Suelen aparecer en momentos de transición: cambios de etapa vital, duelos de distintos tipos, logros que no se sienten como se esperaba, etc.
Es cuando surgen preguntas difíciles y profundas como:
• “¿Realmente esto es lo que quiero?”
• “¿Quién soy yo más allá de mis roles (profesional, familiar, pareja)?”
• “¿Para qué estoy haciendo esto?”
Es un punto de quiebre a nivel personal. Es ese momento en el que ciertas ideas, metas, roles o certezas que antes sostenían tu vida dejan de tener sentido o ya no alcanzan para explicarte lo que estás viviendo.
Es más que “sentirte mal” o “sentirte raro”. Es básicamente una incongruencia intensa entre tu mundo interno y tu mundo externo.
Vivir en esa desalineación es molesto y agotador. Puede manifestarse como:
• Sensación de vacío o falta de propósito.
• Insatisfacción profunda, incluso logrando “éxito externo”.
• Desconexión entre lo que haces y lo que realmente valoras.
• Cansancio continuo o falta de energía constante.
• Pérdida de identidad después de un cambio importante.
• Estar en piloto automático sin sentir que vives realmente.
Estas crisis no significan que algo esté mal contigo. Son señales de que tu “sistema operativo” interno necesita actualizarse.
Te dicen que algo que funcionó antes ya no está alineado con quién eres ahora.
Por eso incomodan tanto, y no sirven las soluciones rápidas ni intentar disimularlas por un rato.
Esa sensación que se prolonga te pide hacer una revisión honesta y profunda, y tomar decisiones y acciones que muchas veces cuesta distinguir o sostener con claridad. Atrévete a buscar recursos o pedir ayuda.
Una crisis existencial no destruye, más bien construye al ponerle consciencia.
Te desordena para reordenarte mejor.
Así que anímate a aprovecharla! 😉💪🧠
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