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  <title>Life Is An Open Road</title>
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  <description>Life Is An Open Road - LiveJournal.com</description>
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  <pubDate>Fri, 17 Apr 2015 22:04:25 GMT</pubDate>
  <title>QAF Fic: La ruta de las ferias del verano (9/9)</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Igual un poco de rojo aqu&amp;iacute;. &amp;iquest;T&amp;uacute; qu&amp;eacute; crees? Le falta algo. Pero no s&amp;eacute; el qu&amp;eacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El muchacho acompa&amp;ntilde;a la &amp;uacute;ltima frase con un chasquido y ladea la cabeza en un &amp;aacute;ngulo exagerado para evaluar su obra, como si con el cambio brusco de perspectiva esperara dar con el truco de lo que considera que falta o no. Sobre el lienzo, las largas trenzas de enredadera aparecen sostenidas para siempre en una r&amp;aacute;faga de viento; los azules, los amarillos y los violetas se dilatan en los p&amp;eacute;talos, y pareciera que las flores contuviesen el aliento, observando expectantes el movimiento del sol. Al fondo de la pintura, los gruesos pilares de &amp;aacute;gata que rodean el jard&amp;iacute;n interior se doblan hasta besarse en los filos de aguja de los arcos. Las complicadas inscripciones talladas en la superficie del original aparecen simplemente esbozadas en la pintura, como si el artista hubiera estado en realidad mucho m&amp;aacute;s lejos al pintarlas o, como sospecha Brian, se hubiera aburrido ante la sola idea de dibujarlas ya antes de empezar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Creo que alg&amp;uacute;n tulip&amp;aacute;n podr&amp;iacute;a sentarle bien. Aqu&amp;iacute; y aqu&amp;iacute;&amp;quot; Brian se&amp;ntilde;ala los puntos en la pintura fresca. Un poco de verde se pega a su dedo y sobre el dibujo quedan marcados los leves contornos de una huella dactilar. El muchacho le lanza una mirada furibunda y Brian alza las cejas con gesto inocente murmurando un suave &lt;em&gt;Ups&lt;/em&gt; que le granjea peque&amp;ntilde;o empuj&amp;oacute;n. &amp;quot;Mira el lado bueno, ahora tambi&amp;eacute;n tiene algo m&amp;iacute;o&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El muchacho suelta un bufido como toda respuesta, pero embadurna de color el pincel para dibujar el primer tulip&amp;aacute;n, y el recuerdo de alguien m&amp;aacute;s parece asomarse en su expresi&amp;oacute;n enfurru&amp;ntilde;ada. Alguien con la misma tozudez y persistencia. Alguien a quien Brian no pod&amp;iacute;a evitar fastidiar de la misma manera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es una coincidencia curiosa&amp;quot; dice, en voz baja, esperando que solo el viento le escuche.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;El qu&amp;eacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Nada&amp;quot; se aclara la garganta &amp;quot;Es solo que&amp;mdash; &amp;iexcl;Eh!&amp;quot; Siente la humedad del pincel impactar contra su nariz. Una risa infantil y burbujeante estalla en mitad del jard&amp;iacute;n, haciendo temblar el coraz&amp;oacute;n del castillo como un soplo de brisa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ser&amp;aacute;s&amp;mdash;&amp;quot; Brian frota con la mano para sacarse. Un manchurr&amp;oacute;n rojo le impregna la palma y por la carcajada ahogada del muchacho imagina que su nariz no debe de haber quedado mucho mejor &lt;em&gt;Dhaj&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo siento. Ten&amp;iacute;as una expresi&amp;oacute;n rara&amp;quot; dice, y durante un instante le parece ver que cierta preocupaci&amp;oacute;n cruza la cara del chico, pero entonces alza una ceja divertida y logra hacer que desaparezca con la misma rapidez &amp;quot;Me ha parecido que le vendr&amp;iacute;a bien algo de rojo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Anda, termina con eso&amp;quot; Brian se&amp;ntilde;ala el lienzo con la cabeza y la boca del chico se ensancha para mostrar una fila de dientes blancos y sinverg&amp;uuml;enzas. Desde que le trajo consigo ha pintado y repintado casi cada rinc&amp;oacute;n del Castillo Blanco que considerara que merec&amp;iacute;a la pena pintar, como si todo lo que ve necesitara pasar por el filtro de sus manos para poder asimilarlo por completo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con una sucesi&amp;oacute;n de pinceladas m&amp;aacute;s o menos certeras a&amp;ntilde;ade dos hileras de destellos verdes salpicadas de tulip&amp;aacute;n, olvidando u obviando corregir las impresiones del &amp;iacute;ndice de Brian. Se aleja unos pasos del caballete, la paleta inclinada peligrosamente en una mano y el pincel alzado en ristre en la otra, preparado para acometer con destreza cualquier posible imperfecci&amp;oacute;n. Frunce los labios en un moh&amp;iacute;n cr&amp;iacute;tico.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Ya est&amp;aacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya est&amp;aacute;. Solo te queda firmarlo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El moh&amp;iacute;n se trasforma en una mueca de disgusto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya me voy a pasar escribiendo toda la tarde. El profesor Schmidt casi ni me deja levantar el l&amp;aacute;piz de la hoja. Debe de pensar que se me escapar&amp;aacute;n las letras si no las voy pegando&amp;quot; se queja y luego a&amp;ntilde;ade, en un tono lastimero que en &amp;eacute;l siempre parece un poco metido con calzador &amp;quot;&lt;em&gt;Por favor&lt;/em&gt;&amp;quot; La O se dilata a&amp;ntilde;adiendo teatralidad a la s&amp;uacute;plica, pero Brian se muestra inflexible hasta que un nuevo pincel es empapado en pintura negruzca y el muchacho se agacha para empezar a delinear las letras, la lengua asomando a un lado como el testimonio f&amp;iacute;sico del arduo esfuerzo de concentraci&amp;oacute;n: la Ge, el cuerpo peque&amp;ntilde;o y puntiagudo de una U, y al final, el prolongado serpenteo de un Ese, que subraya las dos letras anteriores y se enrosca en la cola como los zarcillos rizados de una parra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Hala. Ya est&amp;aacute;. &amp;iquest;Contento?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Mucho, Gus&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El muchacho sonr&amp;iacute;e, orgulloso y Brian le alborota el pelo en la base del cr&amp;aacute;neo hasta que bufa y se revuelve, como siempre fingi&amp;eacute;ndose un poco m&amp;aacute;s arisco de lo que realmente es. Y claro que Brian est&amp;aacute; contento. Hay d&amp;iacute;as en que incluso podr&amp;iacute;a decir que es feliz. Ha regresado a su hogar y tiene a Gus y a su madre, a Mike, y las cosas parecen ser por fin tal y como deben ser.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La guerra ha llegado a su fin. Los &amp;uacute;ltimos reductos de tierra han sido reconquistados y desde el sur llegan noticias de los ej&amp;eacute;rcitos aliados que han iniciado ya el camino de regreso a casa. &amp;Eacute;l mismo encabez&amp;oacute; uno de los frentes de la batalla de At Sar&amp;aacute;, marchando hacia el frente en cuanto pudo reunir las fuerzas suficientes, haciendo retroceder a los Ura que hab&amp;iacute;an tomado las ciudades de los lagos de At Ereeon al suroeste. Las criaturas resistieron durante seis d&amp;iacute;as y siete noches, atrincheradas tras el espinazo marm&amp;oacute;reo de la cordillera de Eerimat, vencidos ya, pero neg&amp;aacute;ndose a reconocer la derrota. Fue entonces cuando los magos enviados desde la frontera meridional de Novenia llegaron para reforzar el ataque, lanzando la ofensiva final. Invocaron un incendio en el cielo, largas lenguas de fuego que lamieron la tierra hasta calcinarla. Brian recuerda los gritos, la violencia y la muerte apestando en el aire. La noche encendida en una puesta de sol volc&amp;aacute;nica, enloquecedoramente hermosa y terrible. Los que quedaron vivos se arrastraron hasta sus naves. Los descomunales cuerpos met&amp;aacute;licos, como ballenas muertas flotando panza arriba, se impulsaron con sus garras de hierro, vomitando azufre y haciendo bullir el agua, como una marea de sangre manando por heridas reci&amp;eacute;n abiertas, una estela que oscureci&amp;oacute; el mar mientras se alejaban hacia los abismos del oc&amp;eacute;ano, expulsados de nuevo, y Brian no sabe si alguna vez dejar&amp;aacute; de preguntarse lo que se pregunt&amp;oacute; entonces: si volver&amp;aacute;n alg&amp;uacute;n d&amp;iacute;a, si el mundo que empieza ahora a curarse soportar&amp;aacute; otra herida como esta, abierta sobre una piel d&amp;eacute;bil y reci&amp;eacute;n cicatrizada, o si ser&amp;aacute; m&amp;aacute;s fuerte y no se permitir&amp;aacute; caer en la seguridad del olvido o la indiferencia. Si ser&amp;aacute; como Brian fue una vez, o como quien espera ser ahora.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A su lado se escucha el peque&amp;ntilde;o estruendo del entrechocar de cristal contra cristal. Gus recoge sus pinturas y agita los pinceles en el agua que va cambiando de color hasta formar una masa gris&amp;aacute;cea. Es feliz, s&amp;iacute;. No podr&amp;iacute;a no serlo. Alg&amp;uacute;n d&amp;iacute;a ser&amp;aacute; rey y estar&amp;aacute; preparado para lo que tenga que venir. Y tal vez Gus lo sea despu&amp;eacute;s de &amp;eacute;l y Gus nunca olvidar&amp;aacute; y solo con mirarle sabe que es mucho mejor de lo que nunca ha sido &amp;eacute;l mismo. Las mangas de la camisa del muchacho est&amp;aacute;n dobladas hacia atr&amp;aacute;s y tanto la tela como la piel de sus antebrazos aparecen moteadas de manchas multicolores. Un recuerdo hace presa en ellas y entreteje sus hilos de telara&amp;ntilde;a y Brian casi puede ver las medusas voladoras, el sol haciendo resplandecer el lago como un embalse de plata, hebras doradas despein&amp;aacute;ndose en la caricia de la brisa. Ha pasado m&amp;aacute;s de un a&amp;ntilde;o desde su regreso y solo hay una cosa, una &amp;uacute;nica cosa m&amp;aacute;s que Brian quisiera, un &amp;uacute;ltimo lugar en su coraz&amp;oacute;n que sabe que quedar&amp;aacute; para siempre vac&amp;iacute;o, la &amp;uacute;ltima pieza que no podr&amp;aacute; recuperar. Es un vac&amp;iacute;o extra&amp;ntilde;o, porque a veces, parece eclipsar todo lo dem&amp;aacute;s. Es un vac&amp;iacute;o que tiene dos extremos, como un hilo del que s&amp;oacute;lo sostiene el comienzo, y del que sabe que el otro extremo es algo que nunca podr&amp;aacute; alcanzar. Y es que es un vac&amp;iacute;o grande y lleno. Lleno de amor, amor, amor, tanto amor que a veces no lo soporta y duele y duele y necesita llorar y volverse loco porque no puede sac&amp;aacute;rselo de dentro, d&amp;aacute;rselo a quien le pertenece. Pero ha buscado hasta levantar la capa de tierra que cubre el mundo y no ha podido encontrarlo. Lo &amp;uacute;nico que le queda es ese amor, los tapices de su recuerdo y una cajita que contiene una nota y una peque&amp;ntilde;a medusa a la que solo se permite despertar cuando el recuerdo de ese amor es demasiado dif&amp;iacute;cil. Y Brian no puede permitirse llorar, ni volverse loco, porque ese hueco vac&amp;iacute;o tambi&amp;eacute;n, a la vez, es el que le hace levantarse cada ma&amp;ntilde;ana y no cerrar los ojos a lo que tiene, al reino que le necesita, a Gus, a Mike, al amor de su madre que m&amp;aacute;s fuerte y constante que ninguna otra cosa que haya conocido. &lt;em&gt;A Ser mejor, Brian. Ser mejor.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Respira hondo, intentando que el dolor, que el amor, que se despierta vuelva a quedarse dormido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;La abuela me ha pedido que le haga un retrato&amp;quot; dice Gus, soltando el pincel, que se queda dando vueltas en el bote, como u m&amp;aacute;stil olvidado en el centro de un peque&amp;ntilde;o tif&amp;oacute;n. &amp;quot;&amp;iquest;Despu&amp;eacute;s de eso&amp;hellip; crees que podr&amp;iacute;a pintar el mar?&amp;quot; pregunta, como si tal cosa, disimulando bastante bien la expectaci&amp;oacute;n que Brian ve c&amp;oacute;mo asoma en sus ojos. Gus ha estado fascinado con el mar desde que pasaran cerca de la costa de camino a casa. A Brian le resulta dif&amp;iacute;cil imaginar c&amp;oacute;mo ser&amp;aacute; realizar el mismo viaje que una vez hizo junto a Justin, ahora que la guerra ha terminado. Pero tal vez ya haya llegado el momento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No veo por qu&amp;eacute; no&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Bien!&amp;quot; grita Gus, apretando los pu&amp;ntilde;os en un gesto triunfal y se sonroja un poco cuando Brian no puede m&amp;aacute;s que re&amp;iacute;r con su entusiasmo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pero tendr&amp;aacute; que ser uno bien grande, para que compense&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pintar&amp;eacute; uno que ocupar&amp;aacute; una pared entera, ya lo ver&amp;aacute;s&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No me cabe duda&amp;quot; Brian se inclina y le acaricia el pelo. Gus le da un abrazo fugaz y gru&amp;ntilde;e cuando Brian le hace rabiar tir&amp;aacute;ndole de una oreja.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Alteza?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El capit&amp;aacute;n de la Guardia se acerca a paso ligero por la hierba del jard&amp;iacute;n. Es un hombre alto y fuerte. De expresi&amp;oacute;n grave y coraz&amp;oacute;n leal. Es lo &amp;uacute;nico de lo que Mike es capaz de hablar &amp;uacute;ltimamente. Que sin Ben esto. Que si Ben aquello otro. Brian est&amp;aacute; seguro de que Mike es feliz tambi&amp;eacute;n y lo cierto es que no se le ocurre nadie mejor que Ben para hacer feliz a su hermano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Capit&amp;aacute;n?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El hombre llega junto a ellos e inclina la cabeza en un riguroso saludo ceremonial, aunque Brian se fija en que intenta recuperar el aliento, como si se hubiese dado mucha prisa en llegar y&amp;hellip;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Ha pasado algo?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;La Reina requiere vuestra presencia en la sala del trono, Majestad. Con urgencia&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Hay alguna amenaza?&amp;quot; atrae a Gus hacia s&amp;iacute;, acercando al muchacho a su cuerpo como por instinto &amp;quot;Han&amp;mdash;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No, mi se&amp;ntilde;or. Pero la Reina insiste en veros de inmediato&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Muy bien. Muy bien&amp;quot; aprieta el hombro de Gus y se obliga a sonre&amp;iacute;r al muchacho, que le observa con expresi&amp;oacute;n preocupada &amp;quot;Estar&amp;eacute; de vuelta enseguida. Qu&amp;eacute;date con Ben, &amp;iquest;de acuerdo?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;De acuerdo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Echa a andar en direcci&amp;oacute;n a la torre, tratando de mantener el paso firme. No quiere alarmar a Gus, pero en su cabeza se arremolinan un millar de ideas terribles. Se obliga a s&amp;iacute; mismo a calmar sus pensamientos y sube las escaleras que llevan a la torre a grandes zancadas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las grandes puertas de madera de la sala del trono est&amp;aacute;n abiertas y a ambos lados del arco de media punta dos centinelas prestan guardia, sus armaduras brillando como plata reci&amp;eacute;n bru&amp;ntilde;ida. El sol que entra por las altas ventanas ilumina de parte a parte, y cuando Brian atraviesa las puertas sus pies parecen pisar una alfombra tejida a base del m&amp;aacute;s fin&amp;iacute;simo oro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mike, Hon y su madre se encuentran formando un c&amp;iacute;rculo en la base de las escaleras. Mike viste sus ropas de viaje, y el barro acumulado en la base de las botas resalta como una nota disonante en medio de la pulcritud y la delicada tonalidad marm&amp;oacute;rea de las piedras de la sala del trono. Brian se da prisa. Su hermano se march&amp;oacute; hace uno d&amp;iacute;as y no le esperaban hasta dentro de al menos tres semanas. Una visita rutinaria a los pueblos de la frontera, para reunirse con los capitanes y embajadores de los reinos vecinos, ponerse al d&amp;iacute;a con las labores de reconstrucci&amp;oacute;n de las zonas m&amp;aacute;s afectadas y gestionar los recursos que Babilonia ha puesto a disposici&amp;oacute;n de sus vecinos para colaborar en restablecer el orden anterior a la guerra. Apenas consigue controlar el impulso de echar a correr los &amp;uacute;ltimos metros que le faltan. Los arquitectos de la torre debieron ser hombres de nervios templados, porque Brian no se explica de otra forma la extensi&amp;oacute;n de la sala; casi hace falta detenerse a mitad de camino para recuperar el aliento y tomar un refrigerio antes de llegar al final.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Mike! &amp;iquest;Qu&amp;eacute; haces aqu&amp;iacute;?&amp;quot; pregunta cuando por fin les alcanza. Siente los nervios hechos un nudo en mitad del est&amp;oacute;mago, pero algo de su ansiedad se calma al ver la expresi&amp;oacute;n alegre de Mike, que grita su nombre y le abraza, como si en vez de unos d&amp;iacute;as hubiesen pasado un par de edades de la tierra desde la &amp;uacute;ltima vez que estuvieron juntos. Le devuelve el abrazo y bufa una risa cuando Mike le planta un sonoro beso en la frente, logrando apartarle lo suficiente para ser capaz de respirar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Traigo noticias del sur&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;La alianza?&amp;quot; Mira a su madre y a Hon, que no responden. Solo le miran con una enorme sonrisa plantada en los labios y Brian se impacienta &amp;quot;&amp;iquest;Han accedido a la propuesta? &amp;iquest;Se constituir&amp;aacute; La Furia?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La idea de establecer un sistema de guardia fue suya. Gus estuvo bromeando acerca del t&amp;iacute;tulo del regimiento durante d&amp;iacute;as, llam&amp;aacute;ndolo &amp;quot;la Furia de Babilonia&amp;quot; y es el nombre que se le ha quedado. Consiste en establecer un sistema de defensa costera que vigile el oc&amp;eacute;ano que ba&amp;ntilde;a la parte occidental del continente. Es una idea simple. Un mecanismo de protecci&amp;oacute;n, pero sobre todo de prevenci&amp;oacute;n. Supone el esfuerzo unificado de los Reinos de Queeria, y las negociaciones se han estado alargando desde que Brian hiciera su propuesta a los pocos meses de haber expulsado a los Ura. La &amp;uacute;nica dificultad para que sea llevado a cabo reside en la reticencia de los Reinos en destinar fondos y recursos a algo que seg&amp;uacute;n ellos puede esperar. Brian lo entiende, pero considera que es importante estar preparados. La gente necesita seguridad y protecci&amp;oacute;n, algo que calme el temor y aumente la seguridad, algo que les permita seguir adelante con sus vidas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y bien?&amp;quot; insiste, mirando a cada uno de ellos alternativamente, pregunt&amp;aacute;ndose qu&amp;eacute; es lo que pasa y por qu&amp;eacute; todo el mundo parece estar tardando tanto tiempo en reaccionar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No es eso, Brian&amp;quot; dice la Reina, acerc&amp;aacute;ndose a &amp;eacute;l y extendiendo las manos para posarlas a ambos lados de sus brazos. A su lado, Hon ahoga una risa en el hueco de la mano &amp;quot;Es&amp;hellip;&amp;quot; sonr&amp;iacute;e, una sonrisa radiante y feliz y el coraz&amp;oacute;n de Brian se salta un latido completo cuando la mira a los ojos &amp;quot;Lo hemos encontrado&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;El qu&amp;eacute;?&amp;quot; pregunta Brian, sinti&amp;eacute;ndose completamente est&amp;uacute;pido, incapaz de abrir la jaula a la esperanza que empieza a aletear en su pecho.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tu coraz&amp;oacute;n, por lo visto&amp;quot; r&amp;iacute;e Hon y Brian le flaquean las piernas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;D&amp;oacute;nde est&amp;aacute;? &amp;iquest;D&amp;oacute;nde&amp;mdash;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Acabamos de llegar&amp;quot; contesta Mike &amp;quot;He mandado prepararle un cuarto en el ala oeste&amp;mdash; &amp;iexcl;Brian!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero Brian ya no le escucha. Echa a correr todo lo aprisa que puede, el coraz&amp;oacute;n lati&amp;eacute;ndole como un traqueteo en el pecho. Baja las escaleras a saltos, atraviesa los jardines dando empujones, lanzando disculpas a las caras incr&amp;eacute;dulas que va dejando detr&amp;aacute;s. Toma un atajo para llegar al ala oeste del castillo. Aparta las s&amp;aacute;banas tendidas en los patios. Salta las vallas de los huertos. Choca, y hace desmoronarse una pila de le&amp;ntilde;a, y los imperios airados del se&amp;ntilde;or Schickel, el escribano, le persiguen hasta la entrada de las caballerizas cuando hace volar por el aire todos sus papeles. Cuando alcanza las cocinas, el se&amp;ntilde;or Schmidt, el profesor de Gus, le observa con la cuchara de estofado a medio camino de la boca y a Brian le entran ganas de re&amp;iacute;rse porque vaya pinta que debe de tener: el futuro Rey de Babilonia, ba&amp;ntilde;ado en sudor, con las ropas hechas un gui&amp;ntilde;apo y un amasijo de plumas blancas asomando por debajo de la suela del pie derecho, de haber atravesado a gritos la tertulia de un grupo de pollos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Errr, &amp;iquest;Majestad?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Ha pasado por aqu&amp;iacute;? Un chico rubio&amp;quot; levanta la mano hasta la mitad de su cabeza &amp;quot;As&amp;iacute; de alto&amp;quot; deja escapar un jadeo &amp;quot;Casi seguro que con una t&amp;uacute;nica enorme&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El se&amp;ntilde;or Schmidt le mira con los ojos muy abiertos, congelado en el acto de llevarse la comida a la boca y luego lanza una mirada de s&amp;uacute;plica a Blake, el cocinero, que traga saliva y se&amp;ntilde;ala en direcci&amp;oacute;n a la puerta que lleva a las habitaciones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Est&amp;aacute; en la segunda planta. El cuarto del fondo, el que da al jard&amp;iacute;n, si no me&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Gracias!&amp;quot; grita Brian, que est&amp;aacute; ascendiendo ya por la estrecha escalera de caracol. Deja atr&amp;aacute;s salones y cuartos, ba&amp;ntilde;os de piscinas arom&amp;aacute;ticas y llega al final de la segunda planta, frenando en seco para quedarse plantado en el marco de la &amp;uacute;ltima puerta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;JustinJustinJustinJustin&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin est&amp;aacute; de espaldas, asomado a la ventana que da al jard&amp;iacute;n. Las puntas de su pelo rozan la capucha de su t&amp;uacute;nica, y finos mechones se agitan en el murmullo m&amp;aacute;s suave del viento. Apoya los codos en el poyete y algo en la forma en que su espalda se curva, como cediendo bajo el peso, hace que Brian solo quiera alargar la mano, y tocarle, buscar la piel bajo la t&amp;uacute;nica y&amp;mdash;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Solo es capaz de quedarse d&amp;oacute;nde est&amp;aacute;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Justin&amp;quot; consigue decir, y luego m&amp;aacute;s bajito &lt;em&gt;&amp;quot;Justin&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin se da la vuelta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es como&amp;hellip; se miran a los ojos y ah&amp;iacute; est&amp;aacute;, frente a &amp;eacute;l. El tiempo no ha pasado. Nunca le ha buscado. Nunca le ha perdido. Justin est&amp;aacute; frente a &amp;eacute;l y Brian no puede pensar en nada m&amp;aacute;s. Est&amp;aacute; vivo. Intacto. Justin agacha la cabeza, reh&amp;uacute;ye una sonrisa y Brian encuentra el valor para ir a buscarla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pens&amp;eacute; que&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cre&amp;iacute;a&amp;mdash;&amp;quot; Justin agita la cabeza, su pelo es tan claro que el sol pareciera llorar al tocarlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;He estado&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin asiente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un paso. Otro paso. Est&amp;aacute;n en el centro de la habitaci&amp;oacute;n. El viento sopla fuerte por las ventanas arqueadas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Te&amp;hellip;&amp;quot; Justin cierra los ojos un segundo y aprieta los labios, una curva en la comisura de su boca. Brian r&amp;iacute;e y se acerca. No es capaz de decir nada y quisiera decirlo todo. Da un paso m&amp;aacute;s y cree que se rodean, como los animales, olfateando el momento en el aire, los sentimientos contenidos en el centro y el instinto a flor de piel, atentos al instante en que se tocan.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y no puede m&amp;aacute;s. No quiere esperar m&amp;aacute;s porque hay magia &amp;ndash;vaya si lo sabe&amp;minus; hay magia para la que no existen palabras. Es una magia visceral, que tiene que sentirse, olerse, tocarse, y esa es la clase de magia que quiere hacer con Justin.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Recorre los &amp;uacute;ltimos cent&amp;iacute;metros que les separan, y le besa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ha habido otros besos. Ha habido cientos, millones de besos. Pero cuando los labios de Justin se abren, suaves, calientes, dulces como es dulce saborear por fin el anhelo m&amp;aacute;s hondo del alma, a Brian le parece que este es el primero, el m&amp;aacute;s importante de todos los besos. Las manos de Justin acarician la piel de su cuello y Brian es luz, y el primer estallido del universo, el calor que desprende un cielo sembrado de estrellas. Se besan largo e intenso y todo el miedo, toda la angustia, la soledad y el vac&amp;iacute;o, se disipan como las nubes descubren el cielo al final del invierno.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin se aparta un poco, toma aire y r&amp;iacute;e, una carcajada amplia y sonora cuando Brian no le deja escapar y vuelve a besarle, sintiendo como como su propia sonrisa le cosquillea en los labios. Es una sensaci&amp;oacute;n extra&amp;ntilde;a, como si durante mucho tiempo, lo que se dibujaba en su boca hubiese sido menos real, menos profundo, menos como esto y ahora regresara como si alguien hubiese borrado todas sus l&amp;iacute;neas falsas dej&amp;aacute;ndola m&amp;aacute;s clara, m&amp;aacute;s limpia. Real.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No vas a volver a irte nunca&amp;quot; le dice y luego a&amp;ntilde;ade, cuando Justin alza una ceja, divertido y parece que va a replicar &amp;quot;Por favor&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin baja la mirada y algo en su expresi&amp;oacute;n se ensombrece un poco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cre&amp;iacute;a que no&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A&amp;uacute;n tiene los dedos enredados en el pelo de Brian, pero su cuerpo parece alejarse sin hacerlo. Brian no piensa dejarle.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Luego&amp;quot; le besa otra vez, respira en su boca, niega con la cabeza, &amp;quot;&lt;em&gt;Luego&amp;quot; &lt;/em&gt; porque ya habr&amp;aacute; tiempo &amp;quot;Luego&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin sabe a la brisa templada de la ma&amp;ntilde;ana, al polvo del camino, al futuro y a todas sus posibles direcciones. Y Brian ya no siente ning&amp;uacute;n miedo, solo siente, amor, y esperanza y ansias por vivir el tiempo que espera, sin prisa, todo aquello que est&amp;aacute; por llegar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y ahora?&amp;quot; Justin apoya la frente en su frente, moviendo la cabeza despacio, en una caricia. Le roza los labios y Brian quiere lamer las intenciones que ocultan sus labios. Nota el calor de sus dedos en la cintura, por encima de la tela de la camisa. Ahoga un suspiro cuando Justin tira hacia arriba y le acaricia la cadera en c&amp;iacute;rculos peque&amp;ntilde;os, estudiando sus formas con los pulgares. Su sangre reacciona al contacto, se arremolina, fluye salvaje, como si quisiera dejarse leer, susurrar palabras escondidas contra la yema de sus dedos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;T&amp;uacute; y yo. Ahora, t&amp;uacute; y yo&amp;quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No me lo puedo creer&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y eso por qu&amp;eacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Brian Kinney? &amp;iquest;El pr&amp;iacute;ncipe descarriado? &amp;iquest;El centro de todas las fiestas y los t&amp;oacute;rridos encuentros de una noche? &amp;iquest;Sabes cuantas historias se cuentan sobre ti?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ja. Ja. JaJa&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Y ahora eres &lt;em&gt;padre&lt;/em&gt;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se estira entre las s&amp;aacute;banas y sus rodillas chocan contra las rodillas de Justin. Se gira hacia un lado y aprovecha para hacer que sus piernas se entrelacen. Le besa en la curva oscura que forma su cuello contra la tela de la almohada, solo porque s&amp;iacute;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si alguien me lo hubiera contado hace un a&amp;ntilde;o habr&amp;iacute;an tenido que coserme la boca para lograr que me parara de re&amp;iacute;r&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Bueno. En realidad, eso a&amp;uacute;n tiene que decidirlo &amp;eacute;l&amp;quot; dice, bajando la cabeza hasta su pecho y tratando de hacerle cosquillas con el pelo deliberadamente. La idea era que sonara sin m&amp;aacute;s, pero a Brian le est&amp;aacute; costando no dejar la guardia baja, un poco de su inseguridad encuentra la manera de colarse y la mano de Justin le acaricia la nuca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Estoy seguro de que s&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Uhm?&amp;quot; gru&amp;ntilde;e, dejando un mordisco r&amp;aacute;pido en el relieve que forma su clav&amp;iacute;cula, a modo de maniobra de distracci&amp;oacute;n. Una cosa es que est&amp;eacute; intentando ponerse en contacto con su lado m&amp;aacute;s humano y accesible y otra muy diferente que sea f&amp;aacute;cil.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;De que si quiere&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso espero&amp;quot; aunque no es tan dif&amp;iacute;cil una vez empiezas, la verdad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Me alegro de que le trajeras&amp;quot; Brian abandona por un momento su concienzuda exploraci&amp;oacute;n del hombro de Justin y reposa la cabeza sobre la almohada, a su lado. El mago le mira con atenci&amp;oacute;n y Brian hace un esfuerzo para no adelantarse un dejar un beso en la comisura de su ojo, justo d&amp;oacute;nde una sombra alarga la curva de sus pesta&amp;ntilde;as &amp;quot;Creo que te hac&amp;iacute;a falta&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Por lo visto hab&amp;iacute;a un mont&amp;oacute;n de cosas que me hac&amp;iacute;an falta&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es una expresi&amp;oacute;n como cualquier otra, sin ninguna intenci&amp;oacute;n (excepto la de volver a besarle, hacer otra vez eso que acaban de hacer sobre la cama) pero Justin frunce el ce&amp;ntilde;o y Brian le conoce lo suficiente para saber que lo ha entendido completamente al rev&amp;eacute;s y en lo que est&amp;aacute; pensando. Abre la boca para hablar pero Justin se levanta hasta quedar medio sentado sobre el colch&amp;oacute;n, el peso de su cuerpo apoyado en una mano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo siento. Lo siento mucho&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Mi madre me lo ha contado todo. No importa. No&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;. S&amp;iacute; que importa. Yo&amp;hellip;&amp;quot; La expresi&amp;oacute;n de sus ojos est&amp;aacute; llena de culpabilidad, y Brian quiere insistir, decirle que no le hace falta, que nada de todo eso es importante ya. Que est&amp;aacute;n juntos y que todo ha pasado. Pero tal vez, piensa, s&amp;iacute; que sea importante para Justin.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;As&amp;iacute; que le escucha mientras el mago le explica la historia desde el principio. Detalles y acontecimientos que hablan no solo acerca de lo que pas&amp;oacute;, sino del hombre que tiene delante, de sus miedos, y sus motivos. De sus dudas. Del compromiso y la voluntad de terminar la tarea que se le hab&amp;iacute;a pedido llevar a cabo. Esa noche Justin le habla de Serra, la ciudad en el cielo. De los a&amp;ntilde;os que pas&amp;oacute; estudiando la magia antigua y poderosa que formaba los cimientos de su familia desde mucho antes de lo que se recuerda en los libros y en las leyendas. Le habla de c&amp;oacute;mo aprendi&amp;oacute; esa magia y lleg&amp;oacute; a dominarla. Le habla del momento en que se dio cuenta de que no era suficiente, de que la magia r&amp;iacute;gida y conservadora que los Taylor hab&amp;iacute;an sembrado y recogido durante generaciones se estrechaba como un yugo para el hijo prodigio, el muchacho prometedor que hab&amp;iacute;a memorizado sus lecciones, asistido a sus clases y practicado esa magia como se le exig&amp;iacute;a hasta que no pudo soportarlo m&amp;aacute;s. Justin le habla entonces del comienzo la guerra y c&amp;oacute;mo en aquel momento, tres a&amp;ntilde;os atr&amp;aacute;s, supuso para &amp;eacute;l una liberaci&amp;oacute;n que no lo era en realidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No me alist&amp;eacute; porque quisiera ayudar, Brian. Aquello que te dije&amp;hellip; no fui justo. Te ment&amp;iacute;. En aquel momento no quer&amp;iacute;a ser mejor. Lo hice por ego&amp;iacute;smo. Porque quer&amp;iacute;a escapar y en aquel momento me pareci&amp;oacute; la &amp;uacute;nica manera. Me march&amp;eacute; de Serra y pas&amp;eacute; m&amp;aacute;s de un a&amp;ntilde;o en la costa de Ru-Inat, intentando evitar que entraran. Al final, lo hicieron de todas formas. Sortearon a los ej&amp;eacute;rcitos e idearon la forma de escalar los acantilados de Rasumm, el &amp;uacute;nico punto por el que pens&amp;aacute;bamos que estar&amp;iacute;amos protegidos. Nos cre&amp;iacute;mos m&amp;aacute;s fuertes y nos vencieron. Para entonces, la guerra ya no era una herramienta, una excusa de la que pod&amp;iacute;a servirme. Hab&amp;iacute;a visto demasiado. Y entonces tu madre me hizo llamar&amp;quot; El flequillo se agita sobre su frente cuando niega con la cabeza, envuelto en la visi&amp;oacute;n de su recuerdo &amp;quot;Le cost&amp;oacute; mucho convencerme. Para entonces no quer&amp;iacute;a alejarme de all&amp;iacute;. No sabiendo lo que pasaba mientras yo estaba lejos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian apoya la espalda contra la madera fresca del cabecero de la cama, notando las espirales y recovecos de las tallas contra la piel.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y por qu&amp;eacute; lo hiciste?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin bufa una risa. Sus hombros suben y bajan y la curva suave de sus costillas se marca bajo la piel.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Me dijo que deb&amp;iacute;amos estar preparados. Que si la historia se repet&amp;iacute;a y la guerra alcanzaba Babilonia, si ocurr&amp;iacute;a como la &amp;uacute;ltima vez, deb&amp;iacute;amos poner nuestros ojos en el futuro y que ese futuro necesitar&amp;iacute;a a su nuevo Rey&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Entonces tambi&amp;eacute;n sab&amp;iacute;as eso&amp;quot; dice Brian, tragando saliva.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Sab&amp;iacute;a muchas cosas. Pero no pod&amp;iacute;a cont&amp;aacute;rtelas&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una idea se abre paso entre las sombras de los recuerdos de Brian. Una nota a pie de p&amp;aacute;gina, un recordatorio guardado para referencia futura, junto con el canto de los mirlos y las notas dulces de una flauta. Un pedazo de tela que se desprende, en mitad de la corriente de un r&amp;iacute;o.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Intentaste dec&amp;iacute;rmelo en el camino a Serra. Y en&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin asiente despacio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Era todo un enga&amp;ntilde;o. Pude conjurar el dolor y dormir tu coraz&amp;oacute;n para que no lo notaras. Cambiar tu apariencia a ojos de otros. Pude transformar a Hon porque su propia magia permit&amp;iacute;a que se mantuviera el encantamiento. Pero nunca existi&amp;oacute; un hechizo. Al fin y al cabo es cierto, no se puede vivir sin coraz&amp;oacute;n&amp;quot; dice con una sonrisa tensa &amp;quot;A veces, me parec&amp;iacute;a que te hab&amp;iacute;as dado cuenta, como en Ionamar. Lleg&amp;oacute; un punto en el que era incapaz de soportar como sufr&amp;iacute;as cada d&amp;iacute;a. Pero entonces llegamos a Monrra, y empezaste a verlo. Ella ten&amp;iacute;a raz&amp;oacute;n. Viste todo aquello y empez&amp;oacute; a afectarte. Y se lo hab&amp;iacute;a prometido. Le hab&amp;iacute;a prometido que no flaquear&amp;iacute;a. Pero cuando est&amp;aacute;bamos en el desierto&amp;hellip; Ya no fui capaz de soportarlo en el desierto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo que me pas&amp;oacute; all&amp;iacute;&amp;hellip; &amp;iquest;fueron ellos? &amp;iquest;Porque estaban tan cerca?&amp;quot; Brian cierra los ojos y por un momento es capaz de sentir la asfixia, el sabor de la arena en sus labios quemados. El dolor, y la pena. La llama extinta de su voluntad. Y la esperanza. Ese vac&amp;iacute;o, y la nada, y el momento en que recuper&amp;oacute; la esperanza. &amp;quot;Cre&amp;iacute; o&amp;iacute;rla. Pod&amp;iacute;a o&amp;iacute;ros a todos, como si estuvierais en mi cabeza. Pens&amp;eacute; que&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No lo s&amp;eacute;&amp;quot; contesta Justin, pas&amp;aacute;ndose la mano por la frente, como tratando de aliviar un pesar profundo y fantasmal &amp;quot;No le afecta a todo el mundo de la misma manera. Y hab&amp;iacute;a&amp;hellip; otras cosas&amp;quot; a&amp;ntilde;ade, sosteni&amp;eacute;ndole la mirada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su rabia. Su arrepentimiento. Su miedo. La sensaci&amp;oacute;n de haber dado la espalda a todo lo que amaba, sin haber sido capaz jam&amp;aacute;s de demostrar todo lo que significaba para &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;S&amp;iacute;, otras cosas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y d&amp;oacute;nde has estado todo este tiempo?&amp;quot; dice Brian por fin, haciendo la pregunta que m&amp;aacute;s le importa de todas. La que lleva roy&amp;eacute;ndole los huesos desde el momento en que le vio. Vivo y absolutamente todo lo que le quedaba por desear. &lt;em&gt;D&amp;oacute;nde. D&amp;oacute;nde estabas, Justin &amp;iquest;Y por qu&amp;eacute;?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Despu&amp;eacute;s de mandaros de vuelta a ti y a Hon me retuvieron durante un tiempo, pero tu hermano ganaba terreno y hab&amp;iacute;an perdido la verdadera baza que realmente les importaba. Hay algunas cosas que s&amp;eacute; hacer, aparte de transformar a hombres en p&amp;aacute;jaro y simular encantamientos para enga&amp;ntilde;ar a pr&amp;iacute;ncipes mimados y caprichosos&amp;quot; dice con tono m&amp;aacute;s ligero, agitando los dedos en el aire, lo que hace que Brian piense en medusas diminutas y en universos enteros que caben en una cajita; en el enorme poder que es necesario para trasladar a alguien a otro lugar &amp;quot;As&amp;iacute; que logr&amp;eacute; escapar. Viaj&amp;eacute; hasta Tebia y me un&amp;iacute; al frente de magos que luchaba por repeler el ataque en esa zona. Escuch&amp;eacute; rumores de uno de esos pr&amp;iacute;ncipes mimados lideraba al ej&amp;eacute;rcito que expuls&amp;oacute; a los Ura de At Sar&amp;aacute;. Estuve a punto de ir entonces pero&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se inclina hacia delante, de tal manera que sus rodillas se tocan y solo con alargar la mano podr&amp;iacute;a acariciar el brazo de Justin. Su cara, sus labios. Besarle de nuevo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Pero?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Te ment&amp;iacute;, Brian. No dej&amp;eacute; de mentirte. Ni siquiera cuando empez&amp;oacute; a costare tanto hacerlo que&amp;mdash;&amp;quot; Justin cierra los ojos y su pecho sube y baja con dificultad, como si el aire luchara por escap&amp;aacute;rsele. Cuando vuelve a abrirlos, Brian reconoce en &amp;eacute;l su propio dolor, el otro extremo de ese hilo fr&amp;aacute;gil y casi intangible. El dolor de desear algo con todo tu coraz&amp;oacute;n y no saber si alguna vez podr&amp;aacute;s tenerlo &amp;quot;Deber&amp;iacute;as odiarme&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Fuera, la noche empieza a espesarse en el cielo y la luz de los farolillos que iluminan los paseos nocturnos por el jard&amp;iacute;n de mimosas se asoma a las ventanas del cuarto, parpadeando con la respiraci&amp;oacute;n tranquila de las luci&amp;eacute;rnagas, encendiendo los colores de las pinturas de Gus, que adornan el cuarto. Brian piensa en la permanente sensaci&amp;oacute;n de p&amp;eacute;rdida, en la incertidumbre y la angustia de los &amp;uacute;ltimos meses. No quiere pensar en lo que podr&amp;iacute;a haber sido. En la vida que le esperar&amp;iacute;a sin Justin. No sabe que hubiera ocurrido si este amor, este amor loco y enraizado en su interior como las ra&amp;iacute;ces de los &amp;aacute;rboles, se hubiera ido consumiendo con la soledad y la espera. Si el paso del tiempo le hubiese llevado a perder la esperanza. Hubo tantas posibilidades de perderle para siempre, y en cambio&amp;hellip;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No te odio&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No te odio&amp;quot; Su cuerpo toma por &amp;eacute;l la decisi&amp;oacute;n de acercarse, una fuerza m&amp;aacute;s poderosa que cualquier miedo, que cualquier duda. Y es que sea cual sea la decisi&amp;oacute;n que Justin espera que tome ahora que le ha contado su historia, ha estado tomada desde el principio. Porque ha imaginado este momento mil veces y para todas ellas, solo hay una &amp;uacute;nica respuesta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No te odio, Justin. Te quiero&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y como la vida siempre es, de hecho, un poco menos perfecta que los sue&amp;ntilde;os, Justin estalla en carcajadas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oye, que estoy hablando en serio&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;, claro&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya lo ver&amp;aacute;s&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Esa es otra de las cosas que no esperar&amp;iacute;a haber o&amp;iacute;do nunca&amp;quot; r&amp;iacute;e Justin, con una mano apretada sobre el est&amp;oacute;mago. Pero el pesar, como un velo que alguien hubiera descorrido de pronto, escapa del azul de sus ojos y Brian sabe que, sin importar lo que haya ocurrido antes, o lo que tenga que venir despu&amp;eacute;s, ha ganado esta batalla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;R&amp;iacute;ete todo lo que quieras&amp;quot; dice, inclin&amp;aacute;ndose para robar el sabor escondido en su lengua &amp;quot;Voy a demostr&amp;aacute;rtelo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En alg&amp;uacute;n momento de la noche, Brian se despierta. Justin se aprieta contra su cuerpo, tendido a su lado. A&amp;uacute;n est&amp;aacute;n frescos, como reci&amp;eacute;n impresos en la piel, el recuerdo de sus besos, los caminos que han encontrado sus labios. Se levanta y camina descalzo hacia la ventana.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al otro lado se ha extinguido ya la luz de las farolas y arriba, mucho m&amp;aacute;s arriba, la luna monta guardia, flanqueada por su perpetuo ej&amp;eacute;rcito de estrellas. Inclina la cabeza una vez, en deferencia a su custodia silenciosa. Un coj&amp;iacute;n impacta contra su nuca y cuando se da la vuelta, Justin le observa, divertido, envuelto en el susurro de las mantas y su sonrisa es una llama que nace de un soplido de viento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Se puede saber que est&amp;aacute;s mirando?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian sonr&amp;iacute;e. Lo que mira es al hombre que tiene delante. Al mago que tiene tanto poder que Brian no es capaz de empezar siquiera a imaginarlo. Al hombre que busca la belleza que anida en el centro mismo de la magia. Al hombre que estuvo a su lado en el camino, que se neg&amp;oacute; a abandonarlo. Al hombre que le dijo una vez que pod&amp;iacute;a dejar de tener miedo. Y sabe que, precisamente ah&amp;iacute;, frente a &amp;eacute;l, est&amp;aacute; el lugar en que siempre podr&amp;aacute; encontrar su coraz&amp;oacute;n. Porque lo que Brian ve es luz, tanta, tanta luz, que ilumina todos los rincones oscuros.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;A ti, Justin. Te miro a ti&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;FIN.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;He pensado tantas veces en lo que dir&amp;iacute;a una vez la historia estuviese terminada que todas las palabras se me hacen un l&amp;iacute;o en la cabeza.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Este viaje es algo por lo que yo tengo que dar las gracias. Empez&amp;oacute; como un juego. Algo que iba escribiendo a medida que llegaban las ideas, y de alguna manera, creci&amp;oacute; hasta convertirse en la historia m&amp;aacute;s larga que he escrito nuca y en un mundo que extra&amp;ntilde;o como no pens&amp;eacute; que extra&amp;ntilde;ar&amp;iacute;a, porque con todos los momentos dif&amp;iacute;ciles, los callejones sin salida, las notas resaltando casi cada parte del texto y las mil ideas que me parec&amp;iacute;a que no lograba atrapar y colocar en su sitio, he vivido en este mundo durante casi tres a&amp;ntilde;os enteros y a&amp;ntilde;oro visitar sus ciudades, la sensaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;gica de descubrir las sorpresas que me han estado esperando a la vuelta de la esquina.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para m&amp;iacute;, escribir es como vivir otra vida. Hacer una pausa y continuar viaje en otro mundo, d&amp;oacute;nde se qued&amp;oacute; en suspenso en la &amp;uacute;ltima frase abandonada a medias. Es un continuo de pausar y retomar y he sido feliz en este mundo, m&amp;aacute;s feliz de lo que jam&amp;aacute;s esper&amp;eacute; que lo fuera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dar las gracias es una palabra peque&amp;ntilde;a, porque lo que significa est&amp;aacute; en el coraz&amp;oacute;n de cada uno y parece que siempre se perdiera algo en la traducci&amp;oacute;n. Sin mis dos chicas yo nunca habr&amp;iacute;a podido hacer esto. Y s&amp;eacute; que es una historia muy peque&amp;ntilde;a, en un mundo muy grande, pero significa mucho para m&amp;iacute;, y les debo cada detalle querido de la vida que me ha permitido vivir esto. Hab&amp;eacute;is corregido tantas veces que no s&amp;eacute; ni c&amp;oacute;mo os quedaba ganas, o c&amp;oacute;mo, si ya no os quedaban, consegu&amp;iacute;ais sacarlas. Me hab&amp;eacute;is ayudado no solo a escribir, sino a &lt;em&gt;c&amp;oacute;mo&lt;/em&gt; escribir, porque yo sola me pierdo pero nunca he tenido que estar sola, porque vosotras siempre estabais tirando de m&amp;iacute; desde el otro lado. (Incluso cuando me daba alguna crisis de esas m&amp;iacute;as, y me han dado Unas Cuantas) Cuando digo que no sab&amp;eacute;is lo que eso significa para m&amp;iacute;, es porque no lo s&amp;eacute; ni yo, porque cada vez se me ocurre un motivo diferente. As&amp;iacute; que igual la palabra no es gracias. Probemos con Todo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A las dem&amp;aacute;s, a las que hab&amp;eacute;is le&amp;iacute;do y comentado, gracias por ver lo bueno que haya podido haber en esto. Por haberme emocionado y animado y hacerme sentir que para alguien m&amp;aacute;s ha sido un viaje tur&amp;iacute;stico que merec&amp;iacute;a la pena.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y a Brian y Justin, a quienes quer&amp;iacute;a hace diecitantos a&amp;ntilde;os, pero vaya, no os hac&amp;eacute;is idea de c&amp;oacute;mo os quiero ahora.&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description>
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  <pubDate>Wed, 01 Apr 2015 18:31:54 GMT</pubDate>
  <title>QAF Fic: La ruta de las ferias del verano (8/?)</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/43539.html</link>
  <description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La sustancia del sue&amp;ntilde;o es espesa y pegajosa como la miel. Brian sabe que debe despertar, pero la parte de su conciencia que echa un vistazo m&amp;aacute;s all&amp;aacute; percibe el ardor en los p&amp;aacute;rpados, el dolor punzante en las articulaciones tensadas m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de la capacidad de sus m&amp;uacute;sculos y se entretiene unos segundos acariciando la idea de no despertar, ignorar la voz que le llama desde el otro lado y descansar hasta que todo se apague. Pero la voz es insistente, le llama por su nombre y tras un &amp;uacute;ltimo intento de resistencia fallida su mente empieza a deslizarse por la densidad de la masa, siguiendo el hilo intangible atado al otro extremo de la realidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tarda a&amp;uacute;n un poco m&amp;aacute;s en abrir los ojos y cuando finalmente lo hace el verdadero dolor le atraviesa en un latigazo. Jadea. Ve desenfocado. Percibe un movimiento a su izquierda. Los cierra de nuevo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Est&amp;aacute; despierto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Majestad? &amp;iquest;Pod&amp;eacute;is o&amp;iacute;rme? Espabilaos de una vez. Nos han cogido prisioneros. Van a matarnos. Y no tenemos tiempo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La voz. A Brian le suena esa voz. Deja escapar un gru&amp;ntilde;ido frustrado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Est&amp;aacute;s agobi&amp;aacute;ndolo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Bah. Toda la vida ha costado un triunfo levantarle. No es nada nuevo.&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Acaban de darle una paliza. No te sobrar&amp;iacute;a un poco de tacto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La segunda voz suena enfadada. Un tono firme y autoritario que Brian ha aprendido a reconocer.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oye. Tambi&amp;eacute;n me la han dado a m&amp;iacute;. Y ya los has o&amp;iacute;do. M&amp;aacute;s vale que nos demos prisa&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un suspiro. El susurro apagado de tela que se agita.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian. Necesitamos que te despiertes. Esc&amp;uacute;chame. Abre los ojos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con los pocos restos de voluntad que es capaz de reunir, Brian le hace caso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin est&amp;aacute; atado de espaldas a un poste elevado ensartado en la tierra, en mitad de un espacio cerrado y piramidal. De su frente brota una larga l&amp;iacute;nea de sangre reseca y tiene el pelo sudado y retirado hacia atr&amp;aacute;s. La pierna herida est&amp;aacute; anudada en una venda r&amp;aacute;pida e imprecisa y es evidente por el tensi&amp;oacute;n contenida en su rostro que le supone un esfuerzo tremendo mantenerse de pie. Brian asiente despacio y el mago le devuelve el asentimiento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Perfecto. Ahora pensemos en la forma de salir de aqu&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se vuelve hacia la izquierda, hacia la voz que no entiende c&amp;oacute;mo ha tardado tanto en reconocer.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Hon? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; haces aqu&amp;iacute;? &amp;iquest;Cu&amp;aacute;ndo&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El consejero real alza una ceja. Hay algo extra&amp;ntilde;o en sus facciones. Una cualidad sutil y afilada que hace a Brian entrecierre los ojos, tratando de decidir qu&amp;eacute; es exactamente lo que resulta tan distinto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Pio?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Venga ya. &amp;iquest;T&amp;uacute;? &amp;iquest;Eras t&amp;uacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cortes&amp;iacute;a de tu adorada madre y del mago aqu&amp;iacute; presente. A&amp;uacute;n me siento como si acabaran de arrancarme todas las plumas&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su voz suena m&amp;aacute;s nasal y aguda, pero rebosante del acento mel&amp;oacute;dico de Hon y Brian recuerda la mirada disgustada de la gaviota, el brillo de inteligencia esa ma&amp;ntilde;ana, la primera vez que la vio, mientras Brian vend&amp;iacute;a sus corazones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Los corazones.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;El carrito&amp;quot; murmura volvi&amp;eacute;ndose hacia Justin &amp;quot;Est&amp;aacute;&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le sostiene la mirada, abatido. Pero hay algo m&amp;aacute;s, algo que Brian atisba en la forma en que parece que hacerlo le costase un esfuerzo enorme, como si tuviera que hacer acopio de toda su voluntad para no retirarla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Por todos los dioses. Olv&amp;iacute;date del carrito&amp;quot; farfulla Hon con fastidio &amp;quot;Nunca te ha hecho falta para nada. Tenemos cosas m&amp;aacute;s importantes en que pensar&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La mirada de Justin salta de la suya hacia el consejero y esa sensaci&amp;oacute;n de hace solo un segundo se intensifica. A su cabeza regresan las palabras del mago, aquella ma&amp;ntilde;ana a orillas del mar &lt;em&gt;&amp;quot;T&amp;uacute; hazme caso, &amp;iquest;quieres?&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;,&lt;/em&gt; el tono grabado en su memoria, como una pieza hu&amp;eacute;rfana de algo que no pod&amp;iacute;a ni empezar a imaginar. Pero ahora&amp;hellip; Ahora&amp;hellip;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; quiere decir?&amp;quot; pregunta sin apartar los ojos de Justin. Algo en el mago se desmorona de repente, desintegr&amp;aacute;ndose como los templos de arena del desierto y Brian puede leer en su rostro m&amp;aacute;s claro que nunca. Verg&amp;uuml;enza. Dolor. Arrepentimiento. Y algo m&amp;aacute;s profundo, como una herida interna que se abriera paso desde dentro hasta brotar en la profundad de sus ojos. Y Brian no puede creerlo. No puede creer que despu&amp;eacute;s de todo&amp;mdash; despu&amp;eacute;s de haber perdido su confianza y vuelto a recuperarla, despu&amp;eacute;s de todo lo que han pasado juntos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Tienes coraz&amp;oacute;n. S&amp;iacute; que tienes coraz&amp;oacute;n.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Nunca has dejado de mentirme&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago agacha la cabeza. Fuera, se escucha el estruendo de la tormenta, rugiendo m&amp;aacute;s cerca cada vez.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Insisto en que deber&amp;iacute;amos&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Siempre has tenido coraz&amp;oacute;n. Nunca te lo he quitado&amp;quot; dice Justin y entonces murmura una &amp;uacute;nica palabra&lt;em&gt; &amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Astareth&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&amp;quot; &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La tonalidad s&amp;eacute;rrea empapa su lengua. La palabra se suspende en el aire, como si el espacio moldeara sus formas y Brian siente que le acaricia, como las ondas m&amp;aacute;s lejanas en un estanque.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y entonces todo parece quedarse muy quieto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y por debajo de las capas de piel y hueso, siente el primer latido de un coraz&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Todo este tiempo. Desde el principio.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Haz. Mir&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una de las telas de la tienda se hace a un lado. Brian escucha el No estrangulado de Hon cuando los Ura penetran en el interior.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al menos diez criaturas les rodean. Empiezan a deshacer sus ataduras. Las armas apuntando a sus gargantas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; hacen?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Es lo que intentaba decirte! &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; nunca me escuchas?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Hon!&amp;quot; la punta de una alabarda se acerca a su garganta, oblig&amp;aacute;ndole a echar el cuello hacia atr&amp;aacute;s, bajar los p&amp;aacute;rpados para no mirar los ojos de la criatura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Van a matarnos. Saben qui&amp;eacute;n eres. Est&amp;aacute;n perdiendo la frontera y ahora van a matarnos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El Ura que sostiene la alabarda&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Nurin. Naz-da. Ba-sun et Nurin. Nurin lo-te&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;&lt;/em&gt;Muerte. Victoria. Dar&amp;aacute;n muerte a un pr&amp;iacute;ncipe de Babilonia. Para matar al otro&amp;quot; traduce Hon. La voz le tiembla al hablar y por primera vez Brian se da cuenta de lo asustado que est&amp;aacute; el consejero.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su hermano. Su hermano est&amp;aacute; ganando. La tormenta se acerca. Son los Ura, que retroceden. Pero Mike no ceder&amp;aacute;. No importa lo que le pase a Brian. Mike seguir&amp;aacute; luchando.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Dile que al final del d&amp;iacute;a no ser&amp;eacute; el &amp;uacute;nico que haya muerto. Nos encontraremos entonces&amp;quot; sonr&amp;iacute;e para acompa&amp;ntilde;ar su amenaza y a trav&amp;eacute;s de sus pesta&amp;ntilde;as ve asomar por primera vez los dientes del Ura, podridos y afilados. Pero Brian no le tiene miedo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Terminan de desatarles, a excepci&amp;oacute;n de las manos, y les llevan fuera. Ni siquiera la amenaza de desgarrarle el pescuezo consigue acallar a Hon, que sigue lanzando improperios. Contra las criaturas, contra Brian, contra todo lo habido y por haber. A su derecha, Justin se deja empujar, aunque Brian percibe cierto movimiento milim&amp;eacute;trico en sus brazos, una l&amp;iacute;nea tensa de concentraci&amp;oacute;n asentada en su mand&amp;iacute;bula. El coraz&amp;oacute;n de Brian late insistente, las pulsaciones se amontonan como tratando de recuperar el tiempo perdido, pero la presencia se le antoja extra&amp;ntilde;a, ajena. Le ha mentido, todo este tiempo. Nunca ha sido verdad. Todo lo que ha tenido que hacer. Todo lo que ha sufrido. Por una mentira. Por un coraz&amp;oacute;n que hab&amp;iacute;a estado con &amp;eacute;l desde el principio. Pero no es capaz de sentir odio, ni rabia, como si este coraz&amp;oacute;n con el que deber&amp;iacute;a sentir estuviese m&amp;aacute;s lejos que nunca, apagado e in&amp;uacute;til y lo que ahora palpita en el pecho de Brian no fuera m&amp;aacute;s que la carcasa de un &amp;oacute;rgano vac&amp;iacute;o.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Les gu&amp;iacute;an en zigzag a trav&amp;eacute;s del campamento. El lugar no tiene nada que ver con lo que Brian esperar&amp;iacute;a de un asentamiento militar, carente del desorden, del testimonio extinto de las hogueras nocturnas, la suciedad y lo que deber&amp;iacute;an ser los signos de millares de hombres hacinados y obligados a coexistir en un espacio tan inmenso y a la vez tan reducido. Todo es inconcebiblemente neutral y as&amp;eacute;ptico y a Brian le resulta imposible imaginar el lugar solo unas horas antes, ocupado por el ej&amp;eacute;rcito al completo, rebosante de estos seres que son como conchas vac&amp;iacute;as. Si hablar&amp;aacute;n, o comer&amp;aacute;n o dormir&amp;aacute;n o si simplemente ocupar&amp;aacute;n su puesto y se mantendr&amp;aacute;n est&amp;aacute;ticos, como estatuas de piedra esperando ser despertadas para continuar con su conquista.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pasan por delante de una forja improvisada. Una criatura alta y fibrosa introduce en las brasas un trozo de metal achaflanado. La pieza pasa del violeta al rojo, dando la impresi&amp;oacute;n de diluirse, el color de las lenguas de lava en el interior de un volc&amp;aacute;n. Brian se fija en la piel que asoma d&amp;oacute;nde queda al descubierto la mitad de su antebrazo. Hay algo ah&amp;iacute;, una marca oscura y emborronada que semeja a la tinta dispersa, y Brian recuerda el tatuaje de la mujer de Lotar, el intrincado patr&amp;oacute;n de trazos como caracolas y se le ocurre entonces la pregunta m&amp;aacute;s importante de todas, que nunca se le ha ocurrido formular &lt;em&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; eran antes? &amp;iquest;De d&amp;oacute;nde han salido estas cosas?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un poco m&amp;aacute;s de cerca, la estampa del tatuaje resulta inequ&amp;iacute;voca, aunque debilitada, como si capas y capas de piel hubieran sido desolladas hasta las vetas internas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El coraz&amp;oacute;n que cre&amp;iacute;a dormido le da un vuelco en el pecho.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Humanos. Eran humanos. Como nosotros.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esto es lo que pasar&amp;aacute;, si los Ura ganan la guerra. Este ser&amp;aacute; el destino de todos. Algo inmensamente peor que la Nada que ha visto en sus ojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;No&lt;/em&gt;&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;NoNoNo.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El Ura que le apunta con su arma le propina un golpe en la pierna, oblig&amp;aacute;ndole a avanzar m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pido y Brian se concentra en relegar la idea al extremo m&amp;aacute;s alejado de su conciencia. Lo &amp;uacute;nico que importa ahora es encontrar la forma de escapar. Mira a Justin y a Hon. No puede permitir que mueran aqu&amp;iacute;. Tiene que encontrar la manera. Es Brian Kinney. Siempre, siempre, es capaz de encontrar la manera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Hon. Tsk. Hon&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El consejero le mira de reojo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Te acuerdas de aquel verano en Arret?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hon entrecierra los ojos, como si no tuviera ni idea de qu&amp;eacute; demonios est&amp;aacute; hablando Brian. Alza una ceja sard&amp;oacute;nica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Me acuerdo de que ya por entonces eras idiota&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian hace una mueca insistente, tratando de hacerle entender que esto es importante.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vale. Pero, &amp;iquest;recuerdas &lt;em&gt;lo que hiciste&lt;/em&gt;&lt;em&gt;?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Recuerdo lo que me manipulaste para hacer, si es a eso a lo que te refieres&amp;quot; se queja, el toque nasal ya completamente desaparecido de su voz &amp;quot;En mi vida hab&amp;iacute;a pasado tanta verg&amp;mdash;oh&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Uno de los guardias empuja a Hon y murmura un aviso en su lengua afilada. Pero Hon ya le ha entendido. Dirige a Brian una mirada c&amp;oacute;mplice.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues solo quer&amp;iacute;a decirte que fue algo magn&amp;iacute;fico&amp;quot; dice, acompa&amp;ntilde;ando la frase por una tos. Echa un vistazo a los guardias para comprobar si algo de lo que ha dicho puede haber levantado sospechas. Pero si es as&amp;iacute; no aprecia ning&amp;uacute;n signo evidente m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de su insistencia por hacerles callar. Contin&amp;uacute;an avanzando hasta el grupo de monturas amarradas unos metros m&amp;aacute;s adelante. Brian supone que su intenci&amp;oacute;n es llevarlos hasta el centro de la contienda y matarles all&amp;iacute;, para que todos los ej&amp;eacute;rcitos reunidos de los aliados puedan verlo, y especialmente Mike. Si quieren escapar tendr&amp;aacute;n que hacerlo enseguida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la distancia, las nubes de la tormenta lamen el suelo y se agitan, como los cuerpos entrelazados de un centenar de leviatanes. Se precipitan hacia el campamento en una columna densa, descargando l&amp;aacute;tigos de electricidad. R&amp;aacute;pido. Muy r&amp;aacute;pido. La energ&amp;iacute;a reverbera en el espacio y Brian la siente en el cuerpo, estallidos distales de est&amp;aacute;tica que le dejan un regusto met&amp;aacute;lico en la lengua.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No puede ver a Justin, que camina custodiado a su espalda, pero espera que le haya o&amp;iacute;do y que est&amp;eacute; preparado para lo que va a pasar a continuaci&amp;oacute;n. Porque Emmet Honneyduck, lejano descendiente de magos, consejero de la corte y mano derecha de la Reina, solo ha sido capaz en toda su vida de realizar un &amp;uacute;nico truco de magia. Una bola de energ&amp;iacute;a multicolor que explota como una c&amp;uacute;pula y que diez a&amp;ntilde;os antes, en la fiesta del duod&amp;eacute;cimo cumplea&amp;ntilde;os del pr&amp;iacute;ncipe dej&amp;oacute; con el pelo tieso y cara de indignaci&amp;oacute;n a la mitad de la corte y que deja ahora a los Ura tirados en el suelo, sorprendidos y desorientados.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se gira en busca de Justin. Solo tiene que cogerle y salir de aqu&amp;iacute;. Encontrar la manera de sortear al ej&amp;eacute;rcito enemigo y llegar hasta Mike.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero Justin ya est&amp;aacute; encima de &amp;eacute;l, tom&amp;aacute;ndole de la mano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Le mira. Una s&amp;uacute;plica en su mirada. Una disculpa que Brian ve y entiende pero lo que sale de sus labios es algo muy diferente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo siento&amp;quot; dice, en el mismo momento en que sus dedos &amp;iacute;ndice y coraz&amp;oacute;n tocan su frente y entonces el universo de Brian se ti&amp;ntilde;e de blanco y algo tira de &amp;eacute;l, separ&amp;aacute;ndole de Justin.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Nononono. No. No.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo siguiente que ve, cuando su mirada recupera el color, es la cascada de rizos rojos enmarcando el rostro de la Reina.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su madre corre y se arrodilla a su lado, p&amp;aacute;lida, con el rostro anegado en l&amp;aacute;grimas transparentes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Cari&amp;ntilde;o&lt;/em&gt;&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;Oh dioses, Brian. Brian. Est&amp;aacute;s en casa, Brian. Est&amp;aacute;s en casa&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una lluvia de l&amp;aacute;grimas iridiscentes pesta&amp;ntilde;ea t&amp;iacute;midamente sobre la almohada. Brian las observa tendido sobre la tela fresca y clara que huele todav&amp;iacute;a a brisa y jab&amp;oacute;n, y a ese otro matiz inolvidable y revivido tantas veces, que queda prendido de la tela, a lim&amp;oacute;n y a hierba, al haberse secado bajo el sol del verano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hace ya una semana que regres&amp;oacute; al palacio, o al menos eso le han dicho. De los primeros d&amp;iacute;as, Brian solo retiene im&amp;aacute;genes sueltas: la presencia como un manto c&amp;aacute;lido de su madre. El brillo de sus ojos verdes. Gritos. Palabras amables. Preocupaciones mudas. Fragmentos de pesadillas. Los efectos secundarios del hechizo que le ha tra&amp;iacute;do de vuelta han empezado a disiparse por fin: las n&amp;aacute;useas, la sensaci&amp;oacute;n de dislocaci&amp;oacute;n en los huesos, la incapacidad de fijar la mirada, como si las im&amp;aacute;genes de cada ojo estuvieran siempre superpuestas, la una como el negativo mal sincronizado de la otra. Y el dolor. Tanto, tanto dolor. No el que le hizo gritar durante tres d&amp;iacute;as seguidos en una agon&amp;iacute;a continua, mientras cada part&amp;iacute;cula de su cuerpo se fusionaba de nuevo en el sitio, sino el otro dolor, m&amp;aacute;s cruel y m&amp;aacute;s terrible: el de la influencia de los Ura mientras los curanderos lo destilaban fuera de su organismo como un veneno, desprendi&amp;eacute;ndolo de las paredes de su cerebro como par&amp;aacute;sitos anidados.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian respira hondo y atrapa en la palma de la mano una de las lucecillas. Piensa en lo lejano que parece todo ahora, en este instante de calma, como si no le hubiera ocurrido a &amp;eacute;l, sino a otro, a un Brian que ahora mismo estar&amp;iacute;a montando su puesto en la feria, esmer&amp;aacute;ndose en colocar sus corazones, presentando m&amp;aacute;s atenci&amp;oacute;n de la que estar&amp;iacute;a dispuesto a reconocer a un mago pesado y caprichoso. A un Brian que le parece ahora tan diferente que nunca podr&amp;iacute;a encajar en la vida que ocupaba antes en este mismo lugar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El colgante de abalorios que pende del marco de la ventana se columpia en un suspiro de brisa. Una plegaria de cristal de Babylonia: zafiros para alejar la desesperanza. Amazonita para el dolor. Amatista para atraer la calma. Sobre la calma, el reflejo de los cristales se encabrita y danza, como una bandada nerviosa de luci&amp;eacute;rnagas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;No deber&amp;iacute;a estar aqu&amp;iacute;. Deber&amp;iacute;a estar con&amp;mdash;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El pensamiento no llega a su fin y la calma, tan inusitada y fr&amp;aacute;gil, como un regalo ef&amp;iacute;mero tra&amp;iacute;do por el amanecer, se desmorona.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su coraz&amp;oacute;n late. &lt;em&gt;Latelatelate&lt;/em&gt;&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;Se encoje. Brian siente que se encoje. Se reduce entre sus costillas. Peque&amp;ntilde;o. M&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;o. Se asfixia. Im&amp;aacute;genes de la batalla. Grita. La tormenta le engulle. Justin. Siente la mano de Justin. Lo siento. La ceguera de los Ura. Est&amp;aacute;n all&amp;iacute;. &lt;em&gt;El &lt;/em&gt;est&amp;aacute; all&amp;iacute;. Y Brian est&amp;aacute; lejos. Demasiado lejos. D&amp;oacute;nde no puede ayudarle.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Escucha voces. Unas manos le inmovilizan sobre la cama. Con delicadeza primero, m&amp;aacute;s firmes cuando Brian se retuerce. Intenta soltarse. Una enfermera de pelo cano se le acerca con cara de preocupaci&amp;oacute;n. Una jeringuilla en la mano. Pero Brian no puede permitirlo otra vez. Necesita saber. Necesita respuestas. Con un empuj&amp;oacute;n se desembaraza de uno de los hombres que le tienen sujeto. Logra escurrirse del agarre del segundo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Corre. Avanza sin conciencia del espacio. Una sala. Luego otra. El largo pasillo del puente que conecta con la torre. Atraviesa las puertas de la sala del trono con el coraz&amp;oacute;n reducido a migajas entre sus costillas y all&amp;iacute; est&amp;aacute; ella, solo ella. Triste y hermosa y una de las pocas cosas que Brian ha amado de verdad en el mundo. Desciende las escaleras con una caricia de telas vol&amp;aacute;tiles y le abraza y Brian aspira su olor, entierra la cara entre los rizos sedosos de su pelo. El amor de su madre le rodea como un mar en calma y por primera vez desde que tiene memoria, Brian Kinney se echa a llorar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No sabe cu&amp;aacute;nto tiempo llega a pasar as&amp;iacute;, acunado en los brazos de su madre, ni cu&amp;aacute;nto tiempo habr&amp;aacute; pasado desde el la &amp;uacute;ltima vez que se permiti&amp;oacute; algo como esto, tal vez vidas enteras. Pero cuando ella se separa, a Brian le parece que hay un espacio aparte del resto entre &amp;eacute;l y su madre, un espacio que a veces se estrecha, o se dilata, pero es siempre suyo, &amp;uacute;nico y de los dos y que tiene que haber estado realmente ciego para no verlo, para no haberlo considerado un tesoro, como tantas otras cosas que tendr&amp;aacute; que aprender a atesorar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya est&amp;aacute;s aqu&amp;iacute;&amp;quot; dice ella, limpi&amp;aacute;ndole una l&amp;aacute;grima extraviada en la mejilla y a Brian se le ocurre que lo que quiere decir es mucho m&amp;aacute;s, como si ella tambi&amp;eacute;n se hubiera dado cuenta y durante todos estos a&amp;ntilde;os, solo le hubiera estado esperando.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian asiente, aprieta los labios. En la sonrisa de su madre se insin&amp;uacute;a un entendimiento profundo, que Brian no sabe muy bien c&amp;oacute;mo interpretar. Cuando retira la mano, la memoria de su tacto queda impresa sobre la piel.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; ha sido de ellos, madre? Mike, y Hon, y&amp;hellip; Justin&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su madre da un paso atr&amp;aacute;s y se sienta en uno de los pelda&amp;ntilde;os. Un recuerdo pasa de puntillas por delante de la imagen, de la primera vez que la vio hacer algo as&amp;iacute;, poco despu&amp;eacute;s de que le trajera al castillo y Brian se pregunt&amp;oacute; lo que ahora sabe sin ninguna duda: qu&amp;eacute; clase de persona era la poderosa Reina de Babylonia, a quien no le importaba ocupar el lugar de los que supon&amp;iacute;a deber&amp;iacute;an estar&amp;aacute; sus pies.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ven aqu&amp;iacute;&amp;quot; La Reina le tiende la mano y Brian toma asiento a su lado &amp;quot;La batalla de la frontera ha sido ganada. Los Ura se retiran. Tu hermano est&amp;aacute; vivo y bien. Ahora debe asegurarse de que no tengan tiempo de reorganizarse. Es hora de recuperar las tierras del sur y del oeste. Emmet est&amp;aacute; recuper&amp;aacute;ndose. Ha pasado por lo mismo que est&amp;aacute;s pasando t&amp;uacute;&amp;quot; aprieta la mano en la que destaca un anillo coronado con una piedra amplia y cuadrada, oscura como la obsidiana &amp;quot;Fue mis ojos hasta que os perd&amp;iacute; en el desierto de Kornat&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Justin&amp;mdash;&amp;quot; murmura Brian, recordando haz de luz dorada, la peque&amp;ntilde;a pluma girando en espirales descendientes hacia &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si. Justin le transform&amp;oacute; y forj&amp;oacute; el hechizo que me permit&amp;iacute;a veros a trav&amp;eacute;s de sus ojos. Se rompi&amp;oacute; cuando fuisteis atacados. Pude avisar a Mike pero&amp;mdash;&amp;quot; la expresi&amp;oacute;n de su madre se ensombrece. El manto de bucles rojizos enmarca su cara, pero no logra iluminarla y no destella el color en sus ojos verdes. Brian se lleva una mano al pecho, todo lo cerca que puede de su coraz&amp;oacute;n peque&amp;ntilde;o y contra&amp;iacute;do y sabe lo que va a decir incluso antes de que ella lo diga &amp;quot;No s&amp;eacute; d&amp;oacute;nde est&amp;aacute;, Brian&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La Reina se echa a llorar. Brian pasa un brazo sobre sus hombros. Tanto tiempo luchando por recuperar su coraz&amp;oacute;n y ahora solo duele, se le quiebra m&amp;aacute;s a cada momento, con cada una de la l&amp;aacute;grimas que brota de los ojos de su madre, en cada una de las partes que ha ido recuperando poco a poco; en cada sonrisa, cada pelea, con cada paso m&amp;aacute;s de su viaje. Y lo peor, lo peor de todo, es que no lo arrancar&amp;iacute;a si pudiera. Ya no permitir&amp;iacute;a que se lo arrebataran nunca, porque es nuevo y distinto, porque el coraz&amp;oacute;n que tiene ahora, se est&amp;aacute; rompiendo porque est&amp;aacute; lleno de eso que durante toda su vida ha temido sentir y renunciar a este dolor, significar&amp;iacute;a perderlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo siento, Brian. Lo siento tanto. No deber&amp;iacute;a haberlo hecho. Pero ten&amp;iacute;a que&amp;hellip; No pens&amp;eacute; que pudiera haber otra manera. Estaba tan enfadada. Y sab&amp;iacute;a que si&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Madre&amp;quot; dice Brian, tom&amp;aacute;ndole la cara entre las manos &amp;quot;Ten&amp;iacute;a que cambiar. No s&amp;eacute; si hab&amp;iacute;a o no otra forma. Pero lo entiendo. Ten&amp;iacute;a que cambiar&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su madre sonr&amp;iacute;e, una sonrisa triste y humedecida de l&amp;aacute;grimas. Entreteje las manos en las suyas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian. Nunca quise cambiarte. Te he conocido toda tu vida y no querr&amp;iacute;a cambiar nada de ti. Pero lo hab&amp;iacute;as escondido, Brian, todo eso que yo sab&amp;iacute;a que estaba dentro de ti. Y necesitaba que salieras a encontrarlo de nuevo. Y no solo yo. El reino entero lo necesitaba&amp;quot; Su madre respira hondo y se separa. Se pasa las manos por las mejillas, limpiando las l&amp;aacute;grimas y le mira a los ojos de esa forma que Brian siempre ha reconocido como decisi&amp;oacute;n y valor y una voluntad m&amp;aacute;s profunda que las ra&amp;iacute;ces milenarias de todo su reino. &amp;quot;Vamos a encontrarle. Lo buscaremos bajo la piel de la tierra si hace falta. Pero vamos a encontrarle&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La reina se levanta. Alta e imponente y echa a andar en direcci&amp;oacute;n a las puertas. Pero antes de alcanzarlas, Brian le pide que se detenga.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La pregunta le ha estado carcomiendo desde aquella noche en la tienda. Se odia por tener que hacerla, pero necesita saberlo. Por qu&amp;eacute; le minti&amp;oacute;, por qu&amp;eacute; le ocult&amp;oacute; la verdad durante tanto tiempo. Recuerda la expresi&amp;oacute;n de Justin en el campamento. El dolor, la verg&amp;uuml;enza, el arrepentimiento. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute;?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; ganaba &amp;eacute;l?&amp;quot; pregunta y cuando su madre entrecierra los ojos, sin entenderle, Brian traga saliva y aclara &amp;quot;Justin. Cu&amp;aacute;l era su recompensa. Recorri&amp;oacute; todo ese camino conmigo. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; ganaba &amp;eacute;l? &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; lo hizo?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Justin Taylor. Mago de d&amp;eacute;cimo rango de la armada. Estaba luchando en Ileria cuando le hice venir. Ten&amp;iacute;a la capacidad de hacer todo lo que yo necesitaba. Un virtuoso de la magia&amp;quot; dice, dedic&amp;aacute;ndole un asentimiento al recuerdo &amp;quot;Le expliqu&amp;eacute; lo que necesitaba y le pregunt&amp;eacute; qu&amp;eacute; quer&amp;iacute;a a cambio, s&amp;iacute;. Me dijo que luchaba por la libertad del reino y que conseguir lo que el reino necesitara ser&amp;iacute;a su &amp;uacute;nica recompensa. As&amp;iacute; que lo que ganaba era lo mismo que yo. Que el futuro Rey, fuera el Rey que necesitaba Babilonia&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;El futuro Rey?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero la pregunta de Brian queda suspendida entre las paredes de marfil de la torre del trono y se eleva arriba, m&amp;aacute;s arriba, hacia lo alto, hasta apagarse all&amp;aacute; d&amp;oacute;nde el anillo que se abre al cielo, en la c&amp;uacute;spide, deja entrar los rayos del sol.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esa noche Brian se sienta con las piernas cruzadas sobre la cama.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La madrugada se vierte al interior desde las ventanas anguladas. Desde los jardines asciende el canto desvelado de los grillos, que tejen los hilos de su conversaci&amp;oacute;n perpetuamente interrumpida y vuelta a iniciar, una historia larga y detallada, sin fin ni principio, de todo lo visto y o&amp;iacute;do, la vasta cr&amp;oacute;nica del universo. La fr&amp;iacute;a brisa hace tintinear el colgante de cuentas y una laguna de luz lame las orillas del cuarto en una delicada caricia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero a nada de esto le presta Brian atenci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sostiene la cajita entre sus manos. La ha recuperado del amasijo de ropas retiradas con prisa y olvidadas para siempre en una esquina del armario. La tela conservaba a&amp;uacute;n el olor &amp;aacute;spero del desierto, el recordatorio menguante de un tiempo y un lugar, y ahora Brian acaricia con el pulgar la superficie pulida y lisa, la austeridad de los &amp;aacute;ngulos y el borde regular del encaje, como si fuera la &amp;uacute;ltima puerta que lleva a desvelar el misterio del mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Piensa en el principio. Los primeros d&amp;iacute;as juntos, cuando no eran m&amp;aacute;s que dos extra&amp;ntilde;os que apenas llegaban a tolerarse. Recuerda cada detalle del mago y piensa en c&amp;oacute;mo cada cosa peque&amp;ntilde;a, cada palabra, cada mirada, cada risa, fueron cambiando con el tiempo, como vistas a trav&amp;eacute;s de un caleidoscopio que alterase las formas no al azar, sino cada vez con m&amp;aacute;s nitidez, hasta revelar la imagen del hombre que lleg&amp;oacute; a conocer m&amp;aacute;s tarde. El hombre que le regal&amp;oacute; una peque&amp;ntilde;a cajita en mitad de un desierto inmenso y para el que ahora hay un rengl&amp;oacute;n escrito en el coraz&amp;oacute;n de Brian, como si, a pesar de todo, Justin hubiera dejado de &amp;eacute;l, con su caligraf&amp;iacute;a curva e intrincada, grabadas las palabras de su propio encantamiento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esas palabras le arden, como si hubieran sido escritas en carne viva y Brian coge aire y trata de vaciar su cabeza de los recuerdos y del dolor que acarrean consigo, porque lo que va a hacer merece hacerse como debe. Mira la cajita cerrada por &amp;uacute;ltima vez, y reuniendo todo el valor que le queda, abre su regalo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No pasa nada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Durante unos segundos, no pasa absolutamente nada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y entonces:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una mota de luz, una peque&amp;ntilde;&amp;iacute;sima nota de luminosidad, toma impulso y asciende desde el interior de la cajita. Se queda suspendida un instante en el aire y entonces, parpadea, viva y clara, como si el sol m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;ito del mundo tomase impulso para empezar a brillar y entonces, la lucecita se alarga y crece y lo que Brian est&amp;aacute; viendo ahora es una medusa, una medusa multicolor, de largos brazos como velos, que se hinchan y se agitan. La medusa destella y parpadea, gira sobre s&amp;iacute; misma, como si frente a sus ojos el mismo aire se hubiese transmutado en agua y al girar, fin&amp;iacute;simas estelas de humo se desprenden de su cuerpo y son&amp;hellip; notas y &amp;aacute;rboles verdes, banderas y el sabor de la sal, el mundo visto desde lo alto y m&amp;uacute;sica, m&amp;uacute;sica, m&amp;uacute;sica. La medusa se zambulle en su pecho y Brian siente, ama, r&amp;iacute;e, llora, pierde, gana, se mece en la calma, gira en el ojo de un torbellino. Est&amp;aacute; todo ah&amp;iacute;. Cada paso del viaje. Cada instante. Cada momento. &amp;Uacute;nicos. Infinitos. Gigantescos. Cada segundo de su historia contenido en un grano de arena. Lee Ann, &lt;em&gt;Ese es tu nombre, Lee Ann &lt;/em&gt;se transforma cuando reaparece, escapando de su mano por la punta de los dedos, extiende sus alas de mirlo y cuando Brian extiende la mano para tocarla, acaricia su pelaje de lobo. Es la corteza de un &amp;aacute;rbol, el calor junto al fuego, el sabor amargo y dulce, los restos de tinta de una zarzamora. Es tierra y lluvia y m&amp;uacute;sica que agranda la vida hasta hacerla inagotable. Es el cabello suave desprendi&amp;eacute;ndose de sus dedos y la luna, una noche en la que hay un incendio en las estrellas, es la esperanza del coraz&amp;oacute;n, cuando la noche ya no es oscura. Los olores son im&amp;aacute;genes. Las im&amp;aacute;genes son notas. Las notas sabores. El sabor es tacto y eco y recuerdo. Y el todo es lo que guarda el coraz&amp;oacute;n en el lugar m&amp;aacute;s profundo, aquello para lo que no hay nombre, porque es a la vez tacto y sabor, y olor, y m&amp;uacute;sica y hay magia para la que se desconocen las palabras, porque son demasiadas y no hay palabras suficientes para conjurarla por completo. Pero Brian la siente. La siente y aunque ninguna palabra baste, Brian cree que es capaz, en ese instante, de comprender sus significados y de darse cuenta de que eso es lo que le ha regalado en realidad Justin, algo que es much&amp;iacute;simo m&amp;aacute;s grande que una cajita peque&amp;ntilde;a que guarda dentro un universo entero.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Termina de golpe, como una vela que se apaga en una r&amp;aacute;faga de viento. Lee Ann se queda quieta, su cuerpo chiquitito hinch&amp;aacute;ndose y deshinch&amp;aacute;ndose, como agotada por el esfuerzo. Cae despacio, como una hoja suelta, hasta posarse en el suelo de la cajita. Pero no se encoge, ni desaparece. Se hace un ovillo contra una esquina y parece quedarse dormida. Brian la acaricia con la yema del dedo, muy suave, y sonr&amp;iacute;e con los ojos h&amp;uacute;medos al notar el tacto templado del cuerpo fr&amp;aacute;gil que se agita. Brian repara en que, doblado hasta hacerse muy peque&amp;ntilde;o, de un color blanco cremoso, hay un pedazo de papel encajado en una esquina. Lo desdobla con cuidado, temiendo estropearlo y reconoce el material denso del que estaban hechas las hojas del cuaderno del mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el centro hay una sola frase, escrita con caligraf&amp;iacute;a m&amp;aacute;s clara y m&amp;aacute;s cuidada de la que le ha visto nunca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Esto es lo que veo cuando te miro&amp;quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://insideblue.livejournal.com/43968.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;(sigue aqu&amp;iacute;)&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description>
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  <pubDate>Wed, 01 Apr 2015 18:29:35 GMT</pubDate>
  <title>QAF Fic: La ruta de las ferias del verano (7/?)</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/43349.html</link>
  <description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La arena gris trepa sobre las espaldas de los riscos. Sisea en la subida, como un l&amp;aacute;tigo agitado por debajo de la tierra y se arremolina en el borde del rompiente antes de precipitarse y repiquetear al otro lado como un pu&amp;ntilde;ado de llovizna arrojado con desinter&amp;eacute;s por la mano de un gigante. Brian se encoge casi por instinto, contrayendo los hombros por debajo de la capa. Encaja las manos bajo las axilas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Otra vez se han adelantado unas horas al resto de la comitiva, incapaces, ninguno de los dos, m&amp;aacute;s que de ara&amp;ntilde;ar algunas horas de sue&amp;ntilde;o. Brian siente un impulso maniaco, algo que tira de &amp;eacute;l a pesar del agotamiento y de esa sensaci&amp;oacute;n de adormecimiento que ha anidado dentro de su pecho, como el hormigueo de un miembro que no termina de despertar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Piensa en lo extra&amp;ntilde;a que resulta. La continuidad. Como si hubiera d&amp;iacute;as que terminaran como el fin de un cap&amp;iacute;tulo y lo sensato pareciera despertar mucho despu&amp;eacute;s, en otro punto de la historia, dejando un espacio no escrito entre medias que tendr&amp;iacute;a mucho m&amp;aacute;s sentido que la realidad, como si la vida requiriese tambi&amp;eacute;n de sus intervalos en suspenso y hubiera algo antinatural en la sucesi&amp;oacute;n l&amp;oacute;gica del tiempo y en el verse obligado a retomarla a continuaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Han salido de Rea con la llegada del alba, a tiempo de ver como el sol tomaba impulso desde el borde de la tierra y resquebrajaba el cielo como un cascar&amp;oacute;n y ahora los rayos del mediod&amp;iacute;a descienden en una columna perpendicular, el calor tan denso y sofocante que pareciera que avanzan hacia el centro de la tierra en vez de atravesarla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Como si estuvieran pensando en lo mismo, Justin se detiene. Rebusca en el carrito hasta dar con la botella de agua y pega un trago largo y continuo. Se seca la boca con el dorso de la mano antes de tenderla hacia Brian, que cierra los ojos cuando bebe, ignorando la rabia impertinente del sol y el cansancio cuando el agua se precipita en una l&amp;iacute;nea fresca por el t&amp;uacute;nel de su garganta, borrando durante unos segundos el sabor amargo de su lengua.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ni siquiera se ve el final&amp;quot; murmura el mago. Brian deja de beber y su mirada se posa en el Justin. Tiene los labios cortados y una l&amp;iacute;nea fina y roja en el interior de los ojos, como pintura contra las l&amp;iacute;neas de las pesta&amp;ntilde;as. Parece repentinamente desmoralizado por lo inalcanzable del final del desierto, como si la sola idea le mermara las fuerzas y a Brian se le ocurre por primera vez en todo este tiempo que sin importar lo que haya podido pensar de &amp;eacute;l, Justin ha hecho exactamente el mismo viaje que Brian, andado los mismos pasos, soportado y temido las mismas cosas y ahora contempla la l&amp;iacute;nea imaginaria del horizonte con la misma desesperanza larvada, el deseo de que todo esto termine y por fin puedan descansar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Venga, seguro que est&amp;aacute; a la vuelta de esa esquina&amp;quot; dice, gui&amp;ntilde;&amp;aacute;ndole un ojo, consiguiendo que se le escape una carcajada r&amp;aacute;pida y que cuando se ponen en marcha otra vez, la sonrisa le dure todav&amp;iacute;a en los labios como si no tuviera prisa por quit&amp;aacute;rsela.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No lo s&amp;eacute;, Brian. No s&amp;eacute;. De los dos t&amp;uacute; eres el que peor sentido de la orientaci&amp;oacute;n tiene&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Como ha quedado bien demostrado&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le dedica una mirada de suficiencia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Como ha quedado bien demostrado, por supuesto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuando Brian despert&amp;oacute; esa madrugada, las mantas estaban hechas un l&amp;iacute;o sobre su cuerpo, una geograf&amp;iacute;a en miniatura de cordilleras y valles y accidentes imposibles y cuando se estir&amp;oacute; sobre el colch&amp;oacute;n, buscando los restos de sue&amp;ntilde;o escondidos en el calor de debajo, lo que encontr&amp;oacute; fue una clase de calor distinto, atrapado como una burbuja de aire y la forma de un cuerpo a&amp;uacute;n impresa sobre las s&amp;aacute;banas. No puede dejar de preguntarse qu&amp;eacute; habr&amp;iacute;a visto si se hubiera despertado un poco antes ni que es lo que tal vez no hubiera podido evitar hacer entonces.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Avanzan pesadamente durante el resto del d&amp;iacute;a. En alg&amp;uacute;n momento el sol decide que es hora de retirarse sin decirles adi&amp;oacute;s, pero antes de que se extingan los &amp;uacute;ltimos parpadeos de claridad tienen tiempo de encontrar un lugar para pasar la noche, el principio inacabado de un t&amp;uacute;nel bajo un saliente rocoso, que se estira sobre sus cabezas como una ola en mitad de la ascensi&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El fr&amp;iacute;o se instala en el desierto como si relevase al calor y contra el tel&amp;oacute;n transparente del cielo que se apaga parece como si las inmensas moles de caliza fueran en realidad la sombra de criaturas gigantescas, una selva congelada en mitad del tiempo, quiz&amp;aacute;s dormida y Brian se resiste todo lo que puede a sentirse peque&amp;ntilde;o, diminuto a los pies de sus cuerpos de piedra. Pero a pesar del esfuerzo, para cuando aparecen las primeras estrellas tiene la sensaci&amp;oacute;n que durante todo ese rato ha estado conteniendo el aliento para no despertarlas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ten&amp;iacute;a la vana esperanza de que llegar&amp;iacute;amos antes del anochecer&amp;quot; murmura, sin poder detenerse antes de que se le escape en voz alta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin se sienta en el suelo como un indio, el saco de provisiones zarande&amp;aacute;ndose en su mano derecha.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Y yo, supongo. Pero mira el lado bueno. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; puede haber peor que pasar la noche en mitad de un desierto inmenso, congel&amp;aacute;ndote el culo y sin tener ni idea de lo que pueda acechar ah&amp;iacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian frunce el ce&amp;ntilde;o, apartando con el pie unas piedrecitas de aspecto filoso antes de sentarse con un gru&amp;ntilde;ido a su lado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Nada?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues eso&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tiene que re&amp;iacute;rse muy a su pesar y la risa se superpone al gru&amp;ntilde;ido de su est&amp;oacute;mago, que ahora que ha tomado conciencia de la posibilidad cercana de la comida no parece dispuesto a dejarse ignorar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tienes raz&amp;oacute;n. Es todo un alivio&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para decepci&amp;oacute;n del est&amp;oacute;mago de Brian el mago no reparte inmediatamente la comida. En cambio, lo que hace es volverse de un lado a otro, capturando algunas piedras m&amp;aacute;s o menos grandes que va ordenado en un c&amp;iacute;rculo frente a s&amp;iacute;. Brian le observa en silencio, aportando un par de piezas cercanas, y cuando el circulo termina de cerrarse Justin se inclina sobre &amp;eacute;l como le ha visto hacer tantas veces, las palmas de las manos ahuecadas la una contra la otra como si contuvieran algo valioso y fr&amp;aacute;gil y cuando sopla en el espacio una llama se prende en el interior del c&amp;iacute;rculo con un chisporroteo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Comida. &amp;iexcl;Por lo que m&amp;aacute;s quieras!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Va. Ya va. No seas impaciente.&amp;quot; Justin sigue soplando para aumentar el fuego, que crece hasta que su parpadeo ilumina las esquinas y se refleja en ondulaciones contra el techo del t&amp;uacute;nel &amp;quot;Antes toca no congelarse. Y evitar que te coman&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Me da igual que tengas raz&amp;oacute;n&amp;quot; Bufa Brian, aunque sin verdadera fuerza, tratando de buscar postura contra la pared irregular &amp;quot;No pienso d&amp;aacute;rtela&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Toma&amp;quot; Justin pone los ojos en blanco pero agarra el saco y lo suelta entre los dos, avis&amp;aacute;ndole de que &lt;em&gt;Pero tampoco te pases, hay que racionarlas&lt;/em&gt; aunque Brian se come dos rajas de carne en salaz&amp;oacute;n antes de acordarse repentinamente de lo que le ha dicho y dar cuenta del pedazo de queso templado al fuego con algo m&amp;aacute;s de moderaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si la cercan&amp;iacute;a de la noche anterior se le hace extra&amp;ntilde;a, esto lo es a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s, de alguna manera. Hablar como si nada. Seguir como si nada. Aunque no es exactamente as&amp;iacute;, en realidad. Son peque&amp;ntilde;os detalles: Un roce leve. La tonalidad de una palabra. Miradas que se alargan como una nota sostenida. Es como si mantuvieran dos conversaciones a la vez, una en la superficie y la otra sumergida bajo sus aguas, en un lenguaje completamente nuevo y misterioso. Sea cual sea el mecanismo interno de Brian que se encarga de calificar estas cosas no parece estar seguro, pero en realidad tampoco importa por el momento, Brian puede esperar hasta que lo entienda. Por el momento, es suficiente con saber lo que ahora sabe: que cuando Justin dice que est&amp;aacute; ah&amp;iacute;, Brian le cree.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;As&amp;iacute; que hablan como si nada y siguen como si nada y Brian supone que esta es la manera en que las personas compensan por ese espacio en blanco que deber&amp;iacute;a estar pero no est&amp;aacute;. Un espejismo de normalidad porque esa es la &amp;uacute;nica manera de seguir adelante, mientras esa otra conversaci&amp;oacute;n se mantiene en un plano distinto. Y aunque la idea no es a&amp;uacute;n una idea completa, sino solo una peque&amp;ntilde;a porci&amp;oacute;n de las piezas encajadas donde piensa que pueden encajar, cree que tal vez (es posible) no sea tan malo cambiar despu&amp;eacute;s de todo, mirar a su alrededor y por una vez, a partir de ahora, no apartar la mirada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eh. Est&amp;aacute;s en otro mundo&amp;quot; el mago le da un golpecito suave en el hombro y Brian sonr&amp;iacute;e un poco. Habr&amp;aacute; mucho en que pensar cuando regrese. Mucho, mucho en que pensar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Solo un poco. Ya estoy aqu&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le mira un instante, los labios cerrados en una sonrisa. Le mira y a Brian le parece que est&amp;eacute; buscando algo solo que no, no es exactamente eso y Brian querr&amp;iacute;a preguntarle pero algo le dice que no deber&amp;iacute;a, como si este momento, con Justin mir&amp;aacute;ndole as&amp;iacute;, fuera algo sobre lo que hay que pasar de puntillas, con el aliento contenido y la esperanza atrapada en el pecho de que si se queda as&amp;iacute;, muy quieto, pueda hacer que dure.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y dura, aunque solo un poco m&amp;aacute;s, hasta que el mago abre los primeros botones de su t&amp;uacute;nica y entrega a Brian algo envuelto en un papelito.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso est&amp;aacute; bien. Porque quer&amp;iacute;a darte esto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian mira el paquete peque&amp;ntilde;o y rectangular. Tiene casi el tama&amp;ntilde;o exacto de su palma, el envoltorio ce&amp;ntilde;ido con un cordel fino y marr&amp;oacute;n. Se queda mir&amp;aacute;ndolo como si fuera a desenvolverse solo, sin saber muy bien que hacer o qu&amp;eacute; decir, pero Justin se le adelanta:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No lo abras ahora. Es para despu&amp;eacute;s. Para cuando vuelvas a casa&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Yo. No&amp;mdash;&amp;quot; empieza Brian, buscando las palabras. Est&amp;aacute;n en alg&amp;uacute;n lugar ah&amp;iacute; adentro, solo que no tienen forma y Brian titubea, apretando los labios en un intento enrevesado de hacerlas salir. Cuando no las encuentra, se decide por la segunda mejor opci&amp;oacute;n que tiene &amp;quot;Yo. No&amp;hellip;&amp;quot; Repite y Justin r&amp;iacute;e, brillante, bajando la cabeza y llev&amp;aacute;ndose la sonrisa consigo aunque es todo lo contrario a lo que Brian podr&amp;iacute;a querer.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No es nada. Solo algo que he estado haciendo desde que&amp;mdash; Ya sabes. Tiene&amp;hellip; tiene demasiado de ti para que lo tenga yo solo. Y de alguna manera, es tuyo tambi&amp;eacute;n. As&amp;iacute; que&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;As&amp;iacute; que&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No deber&amp;iacute;a ser as&amp;iacute;. Hay veces en que puedes leer un momento y saber que la oportunidad es esa y cuando pase, no habr&amp;aacute; otra igual. Y Brian sabe lo que quiere decir, solo que no hay manera de poder decirlo. Ser&amp;iacute;a como tratar de explicar el agua o el viento. No puede hacerse. Es por eso que la magia es tan compleja, porque a veces no hay palabras, se quedan cortas o flacas o no alcanzan. Y lo importante no es que Justin le haya hecho un regalo, o agradecerlo. Lo importante es que no tiene por qu&amp;eacute;, y Brian no lo merece. Y aun as&amp;iacute;, ah&amp;iacute; est&amp;aacute;, un peso min&amp;uacute;sculo sobre su mano, inabarcable a la vez. Y sin saber tan siquiera lo que es significa tanto, y de una manera tan inmensa, que solo puede haber una forma.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;As&amp;iacute; que Brian hace lo &amp;uacute;nico que jam&amp;aacute;s hubiera esperado de s&amp;iacute; mismo. Lo &amp;uacute;nico que encierra el significado de todo lo que podr&amp;iacute;a querer decir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se inclina y deposita un beso sobre la mejilla del mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuando se aparta, Justin le mira como si las palabras del universo entero estuvieran contenidas en sus ojos y Brian cree que s&amp;iacute;, que por una vez ha sido capaz de darse cuenta de cuando un momento es importante. Y que por una vez tambi&amp;eacute;n, ha sido capaz de no dejarlo pasar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se levantan con el sol y reanudan el camino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A su paso, las alt&amp;iacute;simas elevaciones de roca estratificada se estiran hacia el cielo como una congregaci&amp;oacute;n de templos de una civilizaci&amp;oacute;n ya desaparecida, como si buscaran ensancharse y crecer hasta lo alto, reclamando la mirada de los dioses a los que fueron consagradas una vez.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El camino da vueltas y revueltas y varias veces se ven obligados a detenerse para buscar un punto de referencia en el mapa, una pista de que caminan en la direcci&amp;oacute;n correcta, como si ambos albergaran el temor de que la misma tierra les estuviese tendiendo una trampa, equivocando sus pasos para atraerles al interior de un laberinto de paredes marchitas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No deber&amp;iacute;amos habernos separado del resto. Hay que ser idiotas. Esa gente ha estado siguiendo la misma ruta durante a&amp;ntilde;os. Conocen el camino que hay que seguir. Ya deber&amp;iacute;amos haber llegado&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Parte de la voz de Justin queda atrapada por la tela del pa&amp;ntilde;uelo con el que se cubre la boca para protegerse de la ventisca y lo que Brian escucha es una tonalidad rebajada a la mitad. Casi parece apropiado y se le ocurre que tal vez no sea solo su voz, sino ellos al completo los est&amp;aacute;n siendo destilados despacio y a medida que avanzan parte de s&amp;iacute; mismos quedase retenida en un poso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Son los Ura. Sabe que son los Ura. Cada vez est&amp;aacute;n m&amp;aacute;s cerca de ellos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tal vez deber&amp;iacute;amos retroceder hasta dar con la calzada&amp;quot; Justin retira el pa&amp;ntilde;uelo y la idea se difumina pero solo un poco, demasiado presente en el paraje gris, en la forma en que la cara del mago parece iluminada por una luz de segunda mano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se apoya en una roca y trata de aspirar el aire denso que no termina de rellenar sus pulmones. Siente el cuerpo r&amp;iacute;gido y contracturado. El dolor es como una presencia completa, un cuerpo superpuesto a su cuerpo y a veces solo es capaz de sentir eso y nada m&amp;aacute;s. &lt;em&gt;Si seguimos aqu&amp;iacute; mucho tiempo. &lt;/em&gt;Brian se ve a s&amp;iacute; mismo sentado en esa roca, su propio color rebajado, la mirada extraviada de los que han perdido el rumbo, y se da cuenta de que el miedo por recuperar su coraz&amp;oacute;n ha hecho sitio para un nuevo tipo de miedo: el de quedar reducido a una versi&amp;oacute;n emborronada de lo que era, una forma distinta de desaparecer hasta que no quede nada reconocible y otra vez m&amp;aacute;s acaricia la posibilidad de regresar, no solo hasta en busca del resto de la comitiva, sino todo el camino de vuelta, para que al menos as&amp;iacute;, si ha de desaparecer, pueda hacerlo aun siendo el Brian Kinney que reconoce.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No podemos&amp;mdash;&amp;quot; empieza y traga saliva en la garganta seca, mir&amp;aacute;ndose las manos como si la respuesta a esa pregunta estuviera escrita ah&amp;iacute;, en los renglones retorcidos de las l&amp;iacute;neas &amp;quot;Ni un solo paso atr&amp;aacute;s&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No puede darlo. Eso es lo que quiere decir. Si lo hace, nunca desandar&amp;aacute; sus pasos. Aunque Brian sospecha que no tendr&amp;iacute;a fuerza de todos modos, la influencia de los Ura tirando de &amp;eacute;l a cada paso, impidiendo que se aleje, como hizo con el lobo negro de Motaror. Piensa en el esfuerzo terrible que tiene que haber costado a las gentes de las tierras grises levantarse cada ma&amp;ntilde;ana y solo avanzar, aferr&amp;aacute;ndose a los restos de su voluntad, como si a fuerza de continuar, cada uno de ellos presentara su peque&amp;ntilde;a batalla privada, luchando hasta el momento en que la pierdan del todo. No sabe si servir&amp;aacute; de algo, ni que es lo que encontrar&amp;aacute;n m&amp;aacute;s all&amp;aacute; del desierto; si existe a&amp;uacute;n la posibilidad de romper el encantamiento, aun cuando logren alcanzar la &amp;uacute;ltima de las ciudades. Solo sabe que no puede rendirse. A&amp;uacute;n no.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo &amp;uacute;nico que sabe, es que debe terminar la ruta de las ferias del verano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin parece entenderlo, no obstante. Posa una mano en su hombro, un tir&amp;oacute;n leve, instando a Brian continuar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Sigamos entonces&amp;quot; dice, pero de la misma manera, escondido entre la forma de las palabras, lo que a Brian le parece que escucha es &lt;em&gt;Estoy aqu&amp;iacute; contigo, Brian. Estoy aqu&amp;iacute;.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un poco m&amp;aacute;s. Solo un poco m&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El paisaje se desmorona a cada paso que dan.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es como asistir a una versi&amp;oacute;n terrible y vertiginosa del paso del tiempo. La piedra gris y porosa se diluye. La arena se desprende con el viento como las hojas de un libro viejo, tan viejo que se desintegrara al tocarlo, migaja a migaja, deshaci&amp;eacute;ndose en cenizas al tacto de la mano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al final de la segunda tarde la cordillera ha desaparecido por completo y lo que les rodea ahora es el verdadero desierto, estir&amp;aacute;ndose a lo largo y a lo ancho del infinito, adornado de vez en cuando por formaciones de piedra compacta, de tallos estrechos que ascienden hasta desenvolverse como flores, como si la naturaleza misma se resistiera a su extinci&amp;oacute;n y floreciera exultante y maravillosa en un &amp;uacute;ltimo acto de rebeld&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya no les queda duda de que se han equivocado de camino. A pesar de eso, contin&amp;uacute;an avanzando casi sin detenerse, el sol como &amp;uacute;nica br&amp;uacute;jula. A sus espaldas, los pasos impresos en la arena se pierden de vista, un espinazo irregular que parece partir la tierra en dos mitades, la columna vertebral de una bestia extinta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cada paso es m&amp;aacute;s pesado que el siguiente. El dolor se ha invertido poco a poco hasta convertirse en una presencia sorda, aplanada, y lo que Brian siente ahora es vac&amp;iacute;o. Un vac&amp;iacute;o inmenso que le desborda y le diluye, como si su cuerpo no fuera m&amp;aacute;s que una extensi&amp;oacute;n del vac&amp;iacute;o del propio desierto. Porque no hay nada. Nada excepto arena y arena gris, el horizonte visto a trav&amp;eacute;s del ojo de un pez, el calor rezumando de la tierra como corrientes de mercurio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El viento que aletea en sus o&amp;iacute;dos, que le susurra, como el batir delicado de las alas de una mariposa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Ten&amp;iacute;a raz&amp;oacute;n, Brian. Ella ten&amp;iacute;a raz&amp;oacute;n.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las alas le llevan lejos. Un espejismo de realidades superpuestas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ve a su madre. Su verdadera madre y siente el peso de su mirada condenada cuando le mira por &amp;uacute;ltima vez. &lt;em&gt;No te muevas de aqu&amp;iacute;. Regresar&amp;eacute; pronto. Esp&amp;eacute;rame&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No llegaba ninguna luz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ve a la Reina. El pelo de fuego agitado entre los dedos de la brisa del verano. La sonrisa en sus labios cuando le tendi&amp;oacute; la mano, d&amp;aacute;ndole aquello que Brian nunca le lleg&amp;oacute; a pedir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Pero lo vio en tus ojos. Tuvo que verlo en tus ojos. Porque cumpli&amp;oacute; la promesa que nunca le pediste que hiciera. Igual que si hubiese llegado a o&amp;iacute;rla.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ve a Mike, asomado a la ventana m&amp;aacute;s alta de la torre. Recuerda subirse al borde como en un sue&amp;ntilde;o y a Mickey con &amp;eacute;l, siempre a su lado, sin dudarlo jam&amp;aacute;s un instante.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Ven, sube, desde aqu&amp;iacute; se puede ver el mundo entero. Ven Mickey, volemos&lt;/em&gt;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ve ojos azules y el dorado del sol. Dedos suaves en su mejilla. El tacto de un beso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Todo es nada y nada es todo. Una visi&amp;oacute;n interminable. La certeza s&amp;uacute;bita de que ya no existe un fin que puedan alcanzar m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de la vasta destrucci&amp;oacute;n de los Ura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Ll&amp;eacute;vame. Ll&amp;eacute;vame contigo. No me dejes solo. No me dejes aqu&amp;iacute;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cae de rodillas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Brian? &amp;iquest;Brian que pasa?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tiene la noci&amp;oacute;n lejana de que Justin se arrodilla a su lado, pero es como si el silencio taponase sus o&amp;iacute;dos y lo que escucha llegara a trav&amp;eacute;s de una espesa muralla de cristal&lt;em&gt;. As&amp;iacute; que es as&amp;iacute; &lt;/em&gt;piensa &lt;em&gt;Es as&amp;iacute; como ocurre. Es as&amp;iacute; como termina.&lt;/em&gt; Esto es contra lo que deber&amp;iacute;a haber luchado y no lo hizo. Solo desear&amp;iacute;a haberles visto una &amp;uacute;ltima vez. A su familia. Decirles todo aquello que ha mantenido velado en su interior durante a&amp;ntilde;os. Decirle a Justin que&amp;mdash; que&amp;hellip;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Eres un idiota, Brian Kinney. Un idiota. Eso es lo que eres de verdad&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian. Brian. M&amp;iacute;rame. Esc&amp;uacute;chame. &amp;iexcl;Brian!&amp;quot; Justin tira de &amp;eacute;l. Intenta levantarle pero vuelven a caer los dos y Brian siente el dolor distante en sus rodillas, el roce viscoso de la arena entre sus dedos. El mago le obliga a levantar la cabeza. A mirarle. Las manos sobre sus o&amp;iacute;dos, como si en contra de toda l&amp;oacute;gica tratara de bloquearle la entrada al silencio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No puedo m&amp;aacute;s&amp;quot; Dice. Lejano. Cada vez m&amp;aacute;s lejos &amp;quot;Ya no puedo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; dices&amp;mdash;? Brian. Escucha. Es el desierto. No es m&amp;aacute;s que el desierto. Est&amp;aacute;s bien. En un momento estar&amp;aacute;s bien&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El cuerpo que intenta levantar es plomo y Brian pesa mil toneladas. &lt;em&gt;No es el desierto. No es el desierto. &lt;/em&gt;Los Ura han entrado y Brian no tiene nada con lo que luchar contra ellos. No tiene voluntad. Ni esperanza. Ya no tiene esperanza. &lt;em&gt;No se puede vivir sin coraz&amp;oacute;n.&lt;/em&gt; Pesa. Pesa tanto. Piedras rodeando su cuerpo, arrastr&amp;aacute;ndole hacia el fondo. Es como si durante el camino el coraz&amp;oacute;n que no tiene se hubiera dividido en cien partes. Cien partes exactas. Pesadas cada una y las hubiera arrastrado a lo largo de todo este desierto y al final, ahora, la carga es demasiado pesada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tienes coraz&amp;oacute;n. S&amp;iacute; que tienes coraz&amp;oacute;n. Por favor. Brian. M&amp;iacute;rame.&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Le mira y lo que ve es l&amp;iacute;quido e inmaterial. Nota calor sobre las mejillas y sabe que son l&amp;aacute;grimas. L&amp;aacute;grimas tambi&amp;eacute;n en los ojos del mago y Brian quisiera levantarse, quisiera no dejarle solo. No es justo que le deje solo. No quiere. Solo que&amp;mdash;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vete. Todav&amp;iacute;a&amp;mdash;puedes regresar. Ve&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;No!&amp;quot; Ya no son solo las l&amp;aacute;grimas. Le tiembla todo el cuerpo. Tira de Brian, intenta arrastrarle. Pero Brian pesa demasiado. Sabe que pesa demasiado. &amp;quot;No pienso irme sin ti. Ya estamos cerca, Brian. Tenemos que seguir. Salir de aqu&amp;iacute;. No queda nada. Un poco m&amp;aacute;s y estaremos. Por favor. Por favor. Vamos. &lt;em&gt;Por favor&lt;/em&gt;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya no hay a d&amp;oacute;nde ir. Ya no hay nada m&amp;aacute;s adelante. Es imposible. Siempre ha sido imposible&amp;quot; respira, porque por fin ha dado con las palabras que tanto le ha costado encontrar &amp;quot;Gracias por no dejarme solo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y ah&amp;iacute; est&amp;aacute;, el verdadero miedo de su coraz&amp;oacute;n, abierto hacia el cielo como los p&amp;eacute;talos de las flores de piedra. La &amp;uacute;ltima rebeld&amp;iacute;a, no contra su madre, la real y la que siempre ha sido la verdadera. No contra su padre. O los Ura. No contra el mundo. Contra Brian Kinney, contra el temor que le ha mantenido ciego durante a&amp;ntilde;os.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las palabras que rompen su propia maldici&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago se deja caer a su lado. Sollozando. Murmura incoherencias. &lt;em&gt;Perd&amp;oacute;name&lt;/em&gt; dice &lt;em&gt;Nunca deber&amp;iacute;a haberte hecho esto. Es culpa m&amp;iacute;a. Nunca pens&amp;eacute; que&amp;mdash;. Brian&lt;/em&gt; Pero Brian no le escucha. Tiene la cabeza enterrada en las manos y cubren el sol. Cubren todo el sol y Brian quiere verlo. Aunque sea solo una &amp;uacute;ltima vez. Tiene que verlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero antes de que Brian pueda moverse, antes de que pueda alargar la mano y mirar, un sonido se quiebra en el cielo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es un ulular largo y gutural. Una nota que empieza grave y sube y sube y el sonido se ensanchan y reverbera. La llamada de un gigante.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es el cuerno de batalla de Babilonia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin separa las manos, pero no le mira a &amp;eacute;l. Sus ojos est&amp;aacute;n fijos en la lejan&amp;iacute;a, muy quieto, todo el cuerpo en tensi&amp;oacute;n, esperando que el sonido se repita. Y lo hace, estalla de nuevo en mitad del cielo sin nubes y entonces Justin si le est&amp;aacute; mirando a &amp;eacute;l y Brian siente por primera vez desde hace mucho tiempo algo que cre&amp;iacute;a enterrado, un recuerdo ligado a las palabras de una promesa y la esperanza inunda por completo el silencio, aligera el peso carg&amp;aacute;ndolo sobre su espalda.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esta vez, cuando el mago tira para ponerle en pie, Brian logra levantarse.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Detr&amp;aacute;s de esa duna. Vamos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ascienden como pueden. El mago rode&amp;aacute;ndole la cintura y el brazo de Brian apoyado sobre sus hombros. Los pies se les hunden en la arena. Pero suben, cada vez m&amp;aacute;s ceca del v&amp;eacute;rtice, casi arrastr&amp;aacute;ndose los &amp;uacute;ltimos metros, hasta que, finalmente, lo ven.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El inmenso armaz&amp;oacute;n del ej&amp;eacute;rcito destella al otro lado. La superficie de espejo de las armaduras parece captar el sol, refractando saetas de luz en todas direcciones. Altos se muestran los estandartes. El verde de Ylomor. El azul p&amp;aacute;lido de Novenia. P&amp;uacute;rpura en el &amp;aacute;rbol cubierto de luci&amp;eacute;rnagas de Ora Sena. Y destacando sobre todos ellos el tejido madreperla del estandarte de Babilonia, el hilo de oro entretejido en los tejados de sus torres y la corona de bismuto de la casa real.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Mike&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se arrastra hasta el borde de la duna. Su hermano est&amp;aacute; ah&amp;iacute;, con todo su ej&amp;eacute;rcito desplegado frete a las fronteras de Novenia y Brian a punto est&amp;aacute; de echar a correr hacia &amp;eacute;l cuando Justin le detiene agarr&amp;aacute;ndole de la ropa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian. Ah&amp;iacute;. Mira.&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una nube se acerca por el Oeste, envuelta en oscuridad. Su densidad parece rozar el suelo como las garras de un tornado, ara&amp;ntilde;ando hasta prenderse de la tierra. Pero hay otra oscuridad m&amp;aacute;s abajo. Una oscuridad m&amp;aacute;s corp&amp;oacute;rea, de sustancia compacta y perversamente real y Brian distingue el polvo azotado por los cascos de los caballos, el gris marchito del metal. Es el ej&amp;eacute;rcito de los Ura, que carga contra su hermano como una bestia con la boca abierta, la tormenta restallando como colmillos en sus fauces.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian mira a Justin, y en sus ojos ve la misma decisi&amp;oacute;n suicida, la misma consciencia repentina de que lo que est&amp;aacute; a punto de ocurrir en esta guerra marcar&amp;aacute; el todo y el nada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tenemos que llegar hasta &amp;eacute;l&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vamos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se deslizan por el arco de la duna.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El ej&amp;eacute;rcito est&amp;aacute; a casi un kil&amp;oacute;metro de distancia, a su izquierda. Intentan correr tan r&amp;aacute;pido como pueden. Justin trastabilla y est&amp;aacute; a punto de caer al suelo, pero Brian le sujeta a tiempo y siguen corriendo as&amp;iacute;, tirando el uno del otro. El carrito rueda penosamente tras ellos y Brian escucha como las ruedas se atascan y forcejean para salir. Los Ura est&amp;aacute;n cada vez m&amp;aacute;s cerca. El cielo se derrumba sobre ellos, como si la mism&amp;iacute;sima b&amp;oacute;veda celeste se plegara para tocar el suelo. En la distancia, las banderas de los Reinos sisean y parecen partirse con el soplo de la tormenta. Le llega el sonido de las espadas al rozar el cuero de sus vainas, la vibraci&amp;oacute;n de miles de hojas de acero al empu&amp;ntilde;arse para la batalla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El cuerno suena otra vez, como el aullido final de un drag&amp;oacute;n que se prepara para la carga. Y despu&amp;eacute;s el silencio, y entonces:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se escucha el silbido de las flechas que agujerean el aire y antes de darse cuenta Brian est&amp;aacute; lanz&amp;aacute;ndose sobre Justin y tir&amp;aacute;ndoles a ambos al suelo. Las puntas rebotan contra los escudos y se escuchan gritos y &amp;oacute;rdenes de maniobra. El ej&amp;eacute;rcito de su hermano. Su ej&amp;eacute;rcito. Responde con un estallido de magia. Las bolas de fuego rugen como meteoritos y Brian levanta la cabeza para ver a los magos que se sit&amp;uacute;an en primera l&amp;iacute;nea. Un golpe, opaco y seco, golpea la tierra como un martillo descargado desde el cielo y una pared de arena se encabrita y embiste contra la marea de fuego. Las part&amp;iacute;culas chisporrotean en el aire, estrellas diminutas y extintas en cuesti&amp;oacute;n de segundos y entonces Brian escucha la canci&amp;oacute;n, el conjuro de los magos. El suelo tiembla con el rumor de la llamada. &lt;em&gt;Despierta&lt;/em&gt; dicen &lt;em&gt;Despierta&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Tenemos que llegar antes!&amp;quot; grita Justin &amp;quot;&amp;iexcl;O nos pillar&amp;aacute;n justo en el medio!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Corren.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El suelo se fractura bajo sus pies como si los magos estuvieran retirando una a una las costuras que mantienen unido el tapiz de la tierra. El calor brota desde las grietas, levantando vaharadas de polvo que se les meten en los ojos. Siente que las piernas le fallan pero sigue corriendo. La tierra se yergue frente a los magos, las manos alzadas al un&amp;iacute;sono, como posadas sobre una pared invisible y la tierra sube y sube, ra&amp;iacute;ces calc&amp;aacute;reas brotando desde sus entra&amp;ntilde;as, construyendo un muro que soporte la primera carga. La horda de los Ura est&amp;aacute; ya tan cerca que Brian puede olerlos. Ocre y podredumbre, un olor decadente, como la muerte conservada en un frasco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian tropieza y cae al suelo. Justin se detiene para ayudarle y lo siguiente que Brian escucha en el ronquido de un animal, siente la sombra que se cierne sobre ellos, un jadeo incandescente en su cuello.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los cascos levantan un anillo de polvo cuando se entierran en la arena, un palmo de su cabeza. La piel descarnada rezuma una sustancia oscura y viscosa. El animal trata de aplastarle de nuevo pero Brian rueda por el suelo un par de metros hasta quedar tendido de espaldas y entonces, por primera vez, puede verlo de verdad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El Ura se yergue sobre el lomo de su bestia de ojos ciegos. La piel nervuda se parte en fisuras por todo el cuerpo, el metal de la armadura encajado en las aberturas como un par&amp;aacute;sito anidado en los labios de una herida. Carne y hierro forjados el uno en el otro, soldados por la misma sustancia &amp;aacute;cida que se desliza por las patas del animal y que arde y sisea al tocar la tierra, como brea escupida desde el mismo infierno. Solo el rostro del Ura permanece al descubierto y cuando la mirada de Brian lo alcanza lo que ve es Nada. Ceguera. Dar la vuelta a la piel de la oscuridad. Borrado. Nada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;No le mires a los ojos!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin le empuja y Brian se golpea de bruces contra el suelo. Tose. Escupe un acceso de bilis amarga. Lo ha visto. Ha visto lo que pasar&amp;aacute; si vencen. Eso en lo que los Ura les convertir&amp;aacute;n. No tiene tiempo de pensar nada m&amp;aacute;s porque Justin ya est&amp;aacute; tirando de &amp;eacute;l. Escucha el silbido de una hoja y cuando se pone en pie la montura del ser est&amp;aacute; alz&amp;aacute;ndose sobre las patas traseras. El Ura hace girar su arma, una barra de acero lisa que se afila y se curva en ambos extremos, dos cuchillas gemelas con aletas alineadas en los planos, dise&amp;ntilde;adas para desgarrar la carne al salir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Echan a correr al tiempo que escuchan el terrible bramido del animal, que golpea el suelo con los cascos en una amenaza, como una alima&amp;ntilde;a deleit&amp;aacute;ndose en el p&amp;aacute;nico de su presa y carga entonces, resollando espumarajos negros por las quijadas, uno de los filos de la doble alabarda del Ura preparado para ensartarles.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A ambos lados del Ura aparecen dos jinetes m&amp;aacute;s, desplaz&amp;aacute;ndose en un arco con la intenci&amp;oacute;n de bloquearles los flancos. Justin grita algo, pero Brian no puede entender sus palabras. El primer jinete pasa a su lado y la hoja le abre una herida por encima de la cadera. El segundo dirige un tajazo a las piernas de Justin, que cae al suelo, la sangre empap&amp;aacute;ndole el muslo, extendi&amp;eacute;ndose como tinta derramada sobre la arena. Brian se arrastra para llegar a su lado y aprieta una mano sobre la herida del mago, ejerciendo presi&amp;oacute;n sobre la sangre que se escapa. Alza la vista en busca de los Ura pero lo que ve m&amp;aacute;s all&amp;aacute; le deja sin aliento. El carrito medio olvidado que traqueteaba tras sus pasos yace ca&amp;iacute;do, hundido hasta casi la mitad en una de las grietas que se han abierto en el suelo. No est&amp;aacute; lejos. Solo a unos metros de distancia. Por el rabillo del ojo, ve como los Ura hacen virar a sus monturas, visones terribles en mitad del terror de ese mundo que se agrieta y que tiembla, preparados para atacarles de nuevo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay momentos, momentos breves y que raras veces vislumbramos, en que somos conscientes del giro que puede obrarse en nuestros destinos. El Ura en cuyo rostro Brian ha visto el vac&amp;iacute;o est&amp;aacute; cada vez m&amp;aacute;s cerca, y sus dos compa&amp;ntilde;eros se acercan por ambos lados. Hay una fisura en su ataque, una fisura peque&amp;ntilde;a y arriesgada que Brian podr&amp;iacute;a aprovechar. Correr en direcci&amp;oacute;n al carrito y salvar la &amp;uacute;ltima posibilidad que le queda de recuperar su coraz&amp;oacute;n. Justin respira con dificultad a su lado, la mano apoyada en su hombro y en ese momento, Brian es consciente de todo, de lo que podr&amp;aacute; perder y de lo que podr&amp;aacute; ganar. Es una elecci&amp;oacute;n tan peque&amp;ntilde;a. Diminuta. El aleteo de un p&amp;aacute;rpado. &lt;em&gt;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; quieres ser, Brian? &amp;iquest;Qui&amp;eacute;n quieres ser, durante lo que te queda de vida?&lt;/em&gt;. Aprieta la mano de Justin, y el hombre que ha elegido ser, espera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La cuchilla del primer Ura describe una curva en su carrera y la armadura alojada en la l&amp;iacute;nea de su clav&amp;iacute;cula borbotea sangre con el movimiento. Brian piensa en que ni siquiera pueden sentir dolor, solo ese impulso, el de engullirlo todo hacia el pozo de su vac&amp;iacute;o, arrasar el mundo entero hasta que no quede nada m&amp;aacute;s que lo que ha visto en esos ojos, arrebatarle su derecho a existir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y Brian no piensa dejarse matar sin luchar por impedirlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se pone en pie y se lanza contra la tripa de la bestia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El animal casi no resiente el impacto, pero consigue desequilibrar al Ura, que trata de golpearle con el cuerpo del arma. Brian cierra las manos entorno al cilindro y tira, intentando hacerle caer al suelo, pero la criatura le asesta un pu&amp;ntilde;etazo en el cr&amp;aacute;neo con su mano recubierta de metal. La vista de Brian se nubla. Pierde el asidero del arma. Escucha el grito de Justin. Por encima del hombro ve otro jinete avanzar en direcci&amp;oacute;n al mago, la alabarda perpendicular al cuerpo, dispuesto a aprovechar el impulso para partirle por la mitad. Trata de correr hacia &amp;eacute;l pero una mano le sujeta por el pelo. Estira hacia atr&amp;aacute;s. No es capaz de cerrar los ojos antes de hundirse de nuevo en el abismo de la mirada del Ura. La nada le absorbe, pero Brian forcejea. Nota la primera dentellada del miedo, como lava vertida en el interior de su pecho y entonces, escucha un ga&amp;ntilde;ido rapaz, el rechinar de unas garras sobre el hierro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo &amp;uacute;ltimo que ve, cuando se suelta la presa sobre su cabeza, es la punta de acero sobresalir del pecho del Ura, una columna de luz verde y el atisbo de una pluma perdida, descendiendo en espiral desde los cielos como los restos extraviados de alg&amp;uacute;n milagro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://insideblue.livejournal.com/43539.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;(Sigue aqu&amp;iacute;)&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description>
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  <pubDate>Tue, 31 Mar 2015 21:48:01 GMT</pubDate>
  <title>TW Fic: Plan maestro</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/43166.html</link>
  <description>&lt;i&gt;Sterek. 1130p. G. &lt;a href=&quot;http://archiveofourown.org/works/3646797&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;Ao3.&lt;/a&gt; &lt;/i&gt;Un drabble peque&amp;ntilde;ito y sin mucho meollo porque necesitaba desestresarme un poco :D.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;ordm;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Y dale. Te he dicho que no. Y cinco minutos despu&amp;eacute;s la respuesta sigue siendo la misma. No, no y&amp;hellip; &amp;iquest;NO?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Stiles estira la camiseta sobre la cama y pellizca dos pedazos de tela, alz&amp;aacute;ndola despu&amp;eacute;s el aire de manera que se envuelve sobre s&amp;iacute; misma. Un par de movimientos m&amp;aacute;s y la camiseta queda perfectamente doblada y apilada en impecable alineaci&amp;oacute;n con la columna que va cogiendo altura en una esquina del colch&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lleva desde que Derek lleg&amp;oacute; haciendo lo mismo y la mezcla de movimientos autom&amp;aacute;ticos e imperturbabilidad est&amp;aacute;n alcanzando ya el punto m&amp;aacute;ximo de lo que son capaces de soportar sus nervios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Stiles coge otra camiseta del cubo de la ropa limpia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ten&amp;iacute;amos un trato. Nosotros compartimos informaci&amp;oacute;n. Vosotros compart&amp;iacute;s informaci&amp;oacute;n. Ahora dime cual es la parte que no entiendes&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ah&amp;quot; Stiles se lleva las manos a las caderas, qued&amp;aacute;ndose muy quieto de repente y mirando a Derek a los ojos por lo que debe ser la primera vez desde que entr&amp;oacute; por la ventana, exudando enfado por cada poro de su lenguaje corporal &amp;quot;Pues mira por d&amp;oacute;nde. Esperaba que eso me lo explicaras t&amp;uacute;. Digo yo que lo sabes, teniendo en cuenta que el empleado de la gasolinera recuerda a, y cito &amp;#39;&lt;em&gt;Un t&amp;iacute;o alto y moreno y con pinta de ser gilipollas integral&amp;#39;. &lt;/em&gt;Que por lo visto ya se hab&amp;iacute;a pasado a preguntarle&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Derek frunce el ce&amp;ntilde;o. Stiles no se inmuta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;O igual no lo dijo exactamente as&amp;iacute;. A veces se me mezclan un poco las ideas&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Bueno. Estoy aqu&amp;iacute; ahora&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;. Y seguro que has venido a contarme lo que te dijo. Igual lo has mencionado ya y a m&amp;iacute; se me ha pasado escucharlo entre todos tus &amp;#39;Dime lo que sabes, Stiles&amp;#39; y los &amp;#39;La informaci&amp;oacute;n o la vida&amp;#39;. Que cruz. No s&amp;eacute; qu&amp;eacute; voy a hacer con este despiste&amp;quot; dice, inclin&amp;aacute;ndose hacia el mont&amp;oacute;n de ropa y ruboriz&amp;aacute;ndose solo ligeramente cuando lo siguiente a doblar resultan ser unos calzoncillos de los X-men.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Vale. Es muy posible que Stiles haya cumplido hasta ahora con su parte del trato. Y tambi&amp;eacute;n es posible que en el tel&amp;eacute;fono de Derek haya un mensaje de las once y media de la ma&amp;ntilde;ana avis&amp;aacute;ndole de que hab&amp;iacute;an descubierto algo m&amp;aacute;s, que se pasara por su casa m&amp;aacute;s tarde. No es que Derek pretenda ocultarles informaci&amp;oacute;n solo porque s&amp;iacute;. El problema radica en que, cuanto m&amp;aacute;s sepan, m&amp;aacute;s probabilidades hay de que los maten. Y si bien Derek no puede evitar que se metan en l&amp;iacute;os, lo que s&amp;iacute; puede hacer es ralentizarlos. Scott y Alison pase, ambos saben luchar y est&amp;aacute;n preparados, pero Stiles y Lydia son harina de otro costal. Y a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s si las sospechas de Derek sobre lo que est&amp;aacute; pasando resultan ser ciertas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Solo te lo voy a preguntar una vez m&amp;aacute;s. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; hab&amp;eacute;is descubierto?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Stiles aprieta os labios en una sonrisa c&amp;iacute;nica. Recoge el fardo de ropa doblada y lo deja sobre el escritorio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;NoooNoooNO&amp;quot; canturrea, moviendo la cabeza de lado a lado, inamovible, y Derek sabe que ya solo le queda una opci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Muy bien&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues perfecto&amp;quot; concuerda, se&amp;ntilde;alando con la cabeza hacia la ventana, pero sus palabras se alargan en un siseo continuo que se convierte en un &lt;em&gt;Eheheh&lt;/em&gt; cuando Derek avanza hacia &amp;eacute;l a zancadas y su propio cuerpo reacciona en respuesta caminando hacia atr&amp;aacute;s. Uno, dos, tres pasos, y el aire se le sale de golpe cuando su espalda golpea contra la pared con un seco &lt;em&gt;Thud.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y Derek le tiene arrinconado justo donde quiere, con el pecho pegado a su pecho, los ojos muy abiertos durante la fracci&amp;oacute;n de segundo que su mirada tarda en templarse. &lt;em&gt;Ser&amp;aacute;s &lt;/em&gt;murmura, y entonces le agarra de la camiseta y&amp;mdash;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y Derek tiene los labios pegados a los suyos y la lengua de Stiles en su boca y respira a lo que sabe el aliento de Stiles.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y entonces. De repente. Nada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute;&amp;mdash;?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Stiles carraspea. Traga saliva.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; de qu&amp;eacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Derek consigue hacer medio adem&amp;aacute;n de se&amp;ntilde;alarse la boca y otro medio de se&amp;ntilde;alar a Stiles, dadas las circunstancias le parece un despliegue de elocuencia desmedido por su parte.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Pues que va a ser!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ah. Eso&amp;quot; se rasca la coronilla &amp;quot;Venganza&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tu llamas&amp;mdash; &amp;iquest;Venganza?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Bueno, &amp;iquest;qu&amp;eacute; quieres! No es que lo tuviera planeado. Intento elaborar una explicaci&amp;oacute;n sobre la marcha&amp;quot; Titubea &amp;quot;Pero t&amp;uacute; has venido a por m&amp;iacute; y bueno, pues yo&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Derek da tres pasos en direcci&amp;oacute;n a la ventana, duda, y da otros tres de vuelta. El coraz&amp;oacute;n de Stiles late como loco &lt;em&gt;PlocPlocPloc, PlocPlocPloc &lt;/em&gt;fren&amp;eacute;tico dentro de su pecho. Derek comete el error de mirarle a los labios durante lo que debe de ser algo m&amp;aacute;s de lo debido, teniendo en cuenta la forma en que eso le hace ruborizarse.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Planta la vista en el suelo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oye. Eh&amp;quot; dice, con un tono tentativo y Derek no le ve la cara pero si aprecia la manera en que su cuerpo se mueve m&amp;iacute;nimamente hacia delante, las manos posadas ahora en su est&amp;oacute;mago, ahora en su costado, como si indecisas buscaran y no encontraran algo que hacer &amp;quot;Si t&amp;uacute; quieres. S&amp;iacute; que puedo planear lo que hacer despu&amp;eacute;s&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Derek alza la cabeza y sus miradas se encuentran.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Yo s&amp;iacute; que quiero&amp;quot; respira &amp;quot;Si eso sirve&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y luego la gente dice que Derek no tiene autocontrol. El hecho de que est&amp;eacute; consiguiendo quedarse parado en el sitio sin ponerse a dar vueltas en c&amp;iacute;rculos por la habitaci&amp;oacute;n es un ejemplo fidedigno de lo contrario.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Jurar&amp;iacute;a que pensabas que era gilipollas integral&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si somos fieles a la verdad, nunca lleg&amp;oacute; a quedar claro quien pensaba eso&amp;quot; se le escapa una risa inquieta y luego otra m&amp;aacute;s y de alguna manera, entre el pulso que se le acumula en los o&amp;iacute;dos y el nudo que no para de hac&amp;eacute;rsele un l&amp;iacute;o dentro del est&amp;oacute;mago, a Derek se le contagia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Supongo que no&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Stiles aprieta los dientes contra su labio inferior y niega con la cabeza, la sonrisa a atrapada justo por la mitad y encajada en las comisuras, como debati&amp;eacute;ndose en contener toda la idiotez del asunto o rendirse y dejarla escapar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vale&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;En serio?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Derek alza una ceja. Stiles asiente de carrerilla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues entonces vale&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Adelanta la mano con cautela y aprieta los dedos contra la tela de su camiseta, tirando despacio, hasta que Derek est&amp;aacute; lo suficientemente cerca como para rozar la punta de su nariz y todo lo que puede respirar es su olor y la distancia milim&amp;eacute;trica entre sus bocas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pero no vale utilizar esto como mecanismo de coacci&amp;oacute;n&amp;quot; dice y Derek siente la columna s&amp;oacute;lida de su pecho subir y bajar, apretada contra el suyo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Por ninguna de las partes&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Sobre todo las que tienen problemas para cumplir con su parte del trato&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso no&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Shh. Ven&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y Stiles tira un poco m&amp;aacute;s fuerte.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Me estoy leyendo la serie de Charlie Parker de John Connolly que &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;oliviasreal&quot; lj:user=&quot;oliviasreal&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://oliviasreal.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://oliviasreal.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;oliviasreal&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; me recomend&amp;oacute; hace ya un mont&amp;oacute;n y estoy enganchad&amp;iacute;sima, &amp;iquest;Alguien se los ha le&amp;iacute;do? :D :D!&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
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  <pubDate>Wed, 18 Mar 2015 19:49:08 GMT</pubDate>
  <title>Fic: La ruta de las ferias del verano (6/?)</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/42817.html</link>
  <description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A la ma&amp;ntilde;ana siguiente montan su puesto a la orilla del lago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La ciudad despierta perezosa, bostezando desde las ventanas abiertas y estir&amp;aacute;ndose como un animal largo tiempo aletargado. Todo se hace con desquiciante parsimonia: la ropa que se cuelga de los tendales, el agua que se recoge en las canalizaciones, el paso lento de los ganaderos y labradores que abandonan sus casas para comenzar la jornada. Los mismos vendedores ambulantes parecen haberse contagiado y disponen sus chiringuitos con movimientos forzados, muy diferentes a lo que Brian est&amp;aacute; acostumbrado a ver, esa habilidad forjada por la experiencia y las manos &amp;aacute;giles que no malgastan un instante. Les escucha tambi&amp;eacute;n hablar, susurros escondidos bajo el ala de un sombrero, palabras vertidas contra la curva de un o&amp;iacute;do, peque&amp;ntilde;as y secretas y empapadas de temor. Lo notan, claro, es imposible no notarlo. &lt;em&gt;Las ciudades grises&lt;/em&gt; dijo el mago y eso es exactamente Monrra, una ciudad deste&amp;ntilde;ida y seca, el testimonio moribundo de la destrucci&amp;oacute;n de los Ura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Me ayudas con esto?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Claro&amp;quot; sujeta el list&amp;oacute;n de madera y el mago lo hace encajar en la estructura a golpes de martillo. Estiran la tela roja sobre el armaz&amp;oacute;n de tablones escalonados y Brian coloca los corazones en los agujeros practicados para alojar los bastones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El contraste que ya percibiera hace d&amp;iacute;as es much&amp;iacute;simo m&amp;aacute;s intenso aqu&amp;iacute;, discordante, como si esa ma&amp;ntilde;ana los dioses hubieran olvidado las instrucciones y se hubieran equivocado al disponer algunas piezas a la hora de organizar el mundo. Un hombre no mucho mayor que Brian admira el despliegue de piedras preciosas del puesto de al lado. El zafiro, la madreperla, los tonos salvajes del lapisl&amp;aacute;zuli. Los estudia con detenimiento, una caricia de la mirada cuando se detiene en una nueva joya y lo que Brian ve en sus ojos es el paso fugaz de un recuerdo, como si una vez hubiera conocido toda esa belleza y ahora fuera poco m&amp;aacute;s que un soplo de memoria que pasa y no se atrapa. Brian le da la espalda y sigue distribuyendo sus corazones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Empieza a llover a mediod&amp;iacute;a, una pel&amp;iacute;cula fina y constante que va tomando fuerza hasta repiquetear en la superficie serena del lago y rachea con los envites del viento. Colocan el toldo y se abrigan, parapetados tras la pared opuesta a la direcci&amp;oacute;n de las gotas. No han vendido una sola pieza en toda la ma&amp;ntilde;ana. Varios curiosos se han acercado a contemplar los corazones, pero al igual que el hombre de las piedras preciosas se han alejado con las manos vac&amp;iacute;as y esa mirada ausente que es id&amp;eacute;ntica en cada rostro, en cada expresi&amp;oacute;n tintada de gris.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No van a hacerlo, &amp;iquest;verdad? No van a comprar ning&amp;uacute;n coraz&amp;oacute;n&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago da un peque&amp;ntilde;o respingo, como si se hubiera olvidado de que Brian estaba ah&amp;iacute;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Puede ser. Tal vez. Las cosas no van muy bien por aqu&amp;iacute;. Las cosechas est&amp;aacute;n muriendo y quedan pocos animales. No creo que casi ninguno de ellos pueda permit&amp;iacute;rselo&amp;quot; responde, concentr&amp;aacute;ndose de nuevo en la plaza, de esa forma particular que Brian ha observado, como si todo formara parte de un mecanismo cuyo funcionamiento intentara entender. &amp;quot;Y luego est&amp;aacute; lo otro&amp;hellip;&amp;quot; murmura el mago, dejando la frase a la mitad, aunque Brian sabe a qu&amp;eacute; se refiere, claro. Lo otro es la mirada perdida, la forma de moverse como si cada vez tuvieran que arrancar las ra&amp;iacute;ces de los pies del suelo. Lo otro es la tristeza, la falta de vida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un bramido hidr&amp;aacute;ulico hace temblar el suelo y las bombas empiezan a succionar el agua del lago, a impulsarla hacia el exterior mediante un sistema de turbinas y a Brian se le ocurre que Monrra no parece sino la garganta de una bestia tit&amp;aacute;nica e inmemorial a la que mantuvieran con vida a trav&amp;eacute;s de esos mismos tubos, tan demacrada y moribunda como la ciudad que habita en su boca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y por qu&amp;eacute; no se van? &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; no dejan esto y se marchan a otro sitio?&amp;quot; pregunta, siguiendo con la mirada los pasos una mujer que lleva de las riendas a un caballo de tiro. El animal, otrora uno de los corpulentos Irenos de las islas de Lorea, camina tras ella con la cabeza gacha, la piel como una manta vieja, refinada y pegada a los m&amp;uacute;sculos fibrosos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No pueden. No&amp;hellip; quieren. M&amp;iacute;ralos. Han perdido la voluntad. Ese lobo que encontramos era una de las criaturas m&amp;aacute;s fuertes y m&amp;aacute;s inteligentes de Queeria, por eso logr&amp;oacute; llegar tan lejos, huyendo desde el sur. Pero ya has visto lo que pasa al final. La voluntad muere y con ella la esperanza y el poder de los Ura ocupa su lugar&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se apoya contra el borde del mostrador. Siente el cuerpo d&amp;eacute;bil, fr&amp;iacute;o, como cuando tienes fiebre y las fuerzas se diluyen. &lt;em&gt;Esto es lo que no quer&amp;iacute;as ver.&lt;/em&gt; Solo le queda una pregunta por hacer.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Entonces&amp;mdash; T&amp;uacute;. Y yo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago asiente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si seguimos aqu&amp;iacute; mucho tiempo. Si&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero tienen que seguir. Tienen que continuar, recorrer los cien d&amp;iacute;as de las ferias del verano. Vender cien corazones. Eso es lo que romper&amp;aacute; el hechizo. Su madre. Ella tiene que saberlo. &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; le ha hecho esto? &amp;iquest;Por qu&amp;eacute; no le protege, como ha hecho siempre? Las manos le tiemblan y un sabor amargo y met&amp;aacute;lico se le espesa en la lengua. Pero su coraz&amp;oacute;n no late. Nunca late. Monrra parece estrecharse a su alrededor, como las mand&amp;iacute;bulas de una boca que se cierra. Monrra, terrible y muerta, pudri&amp;eacute;ndose delante de sus ojos y Brian aprieta los dedos contra la madera, luchando por respirar, luchando contra una voluntad m&amp;aacute;s fuerte que la suya, algo que tira del &amp;eacute;l como&amp;mdash; .&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;V&amp;aacute;monos. V&amp;aacute;monos de aqu&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago se acerca, una presencia s&amp;oacute;lida a su espalda, la &amp;uacute;nica cosa realmente viva, intacta, de entre todo lo que le rodea.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian, no puedes&amp;mdash; Si lo dejamos ahora&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian no la ve, pero siente la mano que no llega del todo a tocarle, una presencia fr&amp;aacute;gil sobre la curva de su hombro. Vuelve la cabeza para mirarle y la expresi&amp;oacute;n de Justin es triste, profundamente triste y aunque Brian no quiere hacerlo es incapaz de no creer que es real, que a&amp;uacute;n a pesar de todo, tal vez sea cierto que le importa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No. Adelante. Sigamos. Terminemos con esto. Recuperemos mi coraz&amp;oacute;n y volvamos a casa&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La devastaci&amp;oacute;n se extiende, a lo largo y a lo ancho, all&amp;aacute; donde alcanza la vista.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Rea es la pen&amp;uacute;ltima de las ciudades de Ylomor, tan solo una nota al pie del camino. Las construcciones bajas se encorvan las unas contras las otras, como si cada una de ellas hubiese sido levantada con el &amp;uacute;nico prop&amp;oacute;sito de sostener a la anterior. El lecho seco de un rio atraviesa la planicie, sus entra&amp;ntilde;as de barro expuestas a la vista y una fina franja de agua discurriendo en el centro, como una largu&amp;iacute;sima serpiente abierta en canal y puesta a secar sobre el tablero del mundo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La peque&amp;ntilde;a poblaci&amp;oacute;n no constituye un emplazamiento de venta oficial, m&amp;aacute;s bien una parada de tr&amp;aacute;nsito, una cama caliente y un ba&amp;ntilde;o antes de retomar la ruta hacia Crefta, pero movidos por la necesidad algunos vendedores empiezan a improvisar peque&amp;ntilde;os puestos sencillos, mostrando sus mercanc&amp;iacute;as sobre mantas extendidas en el suelo, o en los mismos carros o ba&amp;uacute;les, aprovechando la ocasi&amp;oacute;n por si a bien tuviera de sonre&amp;iacute;rles la suerte antes de que caiga la noche. Ya no hay tantos como al principio. Muchos no pasaron de Lotar y unos cuantos volvieron sobre sus pasos una vez alcanzada Monrra. Brian sigue el ejemplo de los pocos que quedan. Detiene el carrito junto a un muro bajo y amontona unos cuantos corazones a la vista. No espera que la suerte llegue pero nada se pierde por intentarlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin se ha ido hace un rato a reservar habitaci&amp;oacute;n para la noche y a falta de nada mejor que hacer, Brian revisa sus cuentas. Sesenta corazones. Ni uno solo m&amp;aacute;s desde Lotar. Escribe en el margen de la libreta el n&amp;uacute;mero de corazones que quedan hasta llegar a Enilon, la &amp;uacute;ltima ciudad del sur, a pesar de lo evidente de la cifra. Cuarenta corazones. Rodea los n&amp;uacute;meros, trazando c&amp;iacute;rculos que sobrescriben los contornos del anterior y luego, en un arrebato de rabia, lanza el cuaderno, odi&amp;aacute;ndose por meter el dedo en la llaga de lo que ya sab&amp;iacute;a. El lomo de cuero rebota sobre el suelo y el cuaderno cae abierto la segunda vez. Brian escucha el batir de las p&amp;aacute;ginas, que se retuercen atrapadas, como si el viento buscase algo en ellas a toda prisa. Toda la desesperaci&amp;oacute;n que se ha arreglado para mantener a raya desde Monrra le golpea de nuevo, cruda y real. Las palabras son como un palpitar arr&amp;iacute;tmico en su mente &lt;em&gt;No vas a conseguirlo. No vas a conseguirlo. No vas a conseguirlo.&lt;/em&gt; Brian se frota los ojos con furia, tratando de borrarlas. &amp;quot;No me voy a rendir. Yo nunca me rindo&amp;quot;Les dice en voz alta, porque es la &amp;uacute;nica verdad de s&amp;iacute; mismo que se ha mantenido siempre, pero suena demasiado d&amp;eacute;bil, demasiado derrotado incluso a sus propios o&amp;iacute;dos. Y tal vez sea el momento, de aceptarlo, de asumir que es su propia cabezoner&amp;iacute;a, su propia incapacidad para aceptar sus errores lo que le ha tra&amp;iacute;do hasta aqu&amp;iacute;. Lo que le har&amp;aacute; desaparecer, lo que ha hecho que incluso aquellos quienes m&amp;aacute;s le quieren, aparten tambi&amp;eacute;n la mirada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Baja las manos, la claridad ajada de las tierras grises deslumbr&amp;aacute;ndole los ojos irritados, y entonces se da cuenta de que alguien le observa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un ni&amp;ntilde;o. Un ni&amp;ntilde;o peque&amp;ntilde;o. De pie. Al otro lado de la calle. El pelo color arena se le pega a la cabeza, sucio y enmadejado. Las mejillas angostas. Los labios agrietados. Tiene el cuerpo descubierto de cintura para arriba y en &amp;eacute;l se aprecian las consecuencias del hambre, las costillas que aguijonean la piel desnutrida por debajo del pecho a cada respiraci&amp;oacute;n. No puede tener m&amp;aacute;s de nueve a&amp;ntilde;os y aunque en un primer momento Brian cree que le est&amp;aacute; mirando a &amp;eacute;l, su vista est&amp;aacute; fija en los corazones, frescos y relucientes sobre el carrito, de un rojo puro y disonante en el centro de las ruinas de Rea.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Transcurre un largo momento en el que el ni&amp;ntilde;o no parece darse cuenta de su presencia, pero cuando por fin lo hace y sus miradas se cruzan, lo que Brian ve ah&amp;iacute; no es la fascinaci&amp;oacute;n d&amp;oacute;cil y resignada de tantas veces, sino rabia, una rabia visceral, que no va dirigida contra &amp;eacute;l, sino que parece extenderse a todo lo que les rodea, y Brian la entiende, la siente como si surgiera de lo m&amp;aacute;s antiguo y enterrado de s&amp;iacute; mismo, rabia porque en este mundo terrible pueda existir algo tan hermoso y a la vez tan fuera del alcance.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y entonces, como activado por alguna se&amp;ntilde;al invisible, el ni&amp;ntilde;o echa a correr. Brian no se lo piensa siquiera, coge algo del carrito y sale tras &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Eh! &amp;iquest;Pero qu&amp;eacute;&amp;mdash;? &amp;iquest;A d&amp;oacute;nde vas?&amp;quot; grita Justin, que se acerca por el camino. Pero Brian no se detiene a contestarle, solo sigue corriendo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El suelo arenoso resbala bajo sus botas cuando Brian ya no es capaz de correr m&amp;aacute;s y se para en seco. Nada. No hay nada en la planicie que se prolonga de parte a parte, como un reflejo pulido y oscuro del cielo. Empieza a caminar, girando sobre s&amp;iacute; mismo a cada rato, buscando en todas direcciones, guiado por un impulso desenfrenado, como si encontrar al ni&amp;ntilde;o fuera importante por alg&amp;uacute;n motivo que reconoce solo por instinto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Deber&amp;iacute;a sentir miedo. A perderse. A no ser capaz de encontrar el camino de vuelta a Rea entre la vaga impresi&amp;oacute;n de sus pasos. Pero sigue andando con lo que al &amp;eacute;l mismo se le antoja como la determinaci&amp;oacute;n de un loco. Ha visto esa mirada antes. La recuerda. Podr&amp;iacute;a reconocerla en cualquier parte.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo encuentra por fin, agachado tras un saliente rocoso, el dedo &amp;iacute;ndice esbozando caracolas que provocan min&amp;uacute;sculos desprendimientos en un mont&amp;iacute;culo de arena.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Oye!&amp;quot; dice, acuclill&amp;aacute;ndose a cierta distancia entre jadeos &amp;quot;Corres un mont&amp;oacute;n para ser tan peque&amp;ntilde;o&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El ni&amp;ntilde;o alza la vista. Brian puede distinguir entre los dibujos medio cubiertos por la brisa un coraz&amp;oacute;n emborronado. No le contesta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo te llamas?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los ojos del ni&amp;ntilde;o se mueven sobre sus rasgos, entrecerrados, y Brian da un peque&amp;ntilde;o e inestable paso hacia atr&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eh&amp;hellip; Te doy&amp;mdash; &amp;iquest;Te doy miedo?&amp;quot; pregunta, temiendo que su apariencia, eso que los otros ven, asuste al ni&amp;ntilde;o, pero el muchacho mantiene su exhaustiva exploraci&amp;oacute;n, como si estuviera sometiendo lo que ve a un an&amp;aacute;lisis largo y concienzudo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; ibas a darme miedo?&amp;quot; pregunta, encogi&amp;eacute;ndose de hombros, devolviendo la atenci&amp;oacute;n a sus dibujos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ah. Bueno. Pues&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ahora todos me llaman &lt;em&gt;chico&lt;/em&gt;&amp;quot; murmura el muchacho, apoyando las manos sobre la tierra y movi&amp;eacute;ndolas de lado a lado, imprimiendo sobre la tierra un patr&amp;oacute;n que hace las veces de alas para el ave que dibuja ahora. Tiene los brazos largos y delgados y marcas de suciedad reseca entre los pliegues de los dedos. &lt;em&gt;Chico&lt;/em&gt; El muchacho debe haber tenido nombre alguna vez y a Brian el hecho de que nadie lo utilice, que puedan referirse a &amp;eacute;l de esa forma gen&amp;eacute;rica, as&amp;eacute;ptica, le parece una clase especialmente cruel de maldici&amp;oacute;n, cuando para Brian eso ha sido siempre lo m&amp;aacute;s importante: su nombre, su identidad, esas dos palabras que conjuran todo lo que es, lo &amp;uacute;nico que no llegaron a arrebatarle entonces.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y d&amp;oacute;nde est&amp;aacute;n tus padres?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya no est&amp;aacute;n&amp;quot; El muchacho le lanza una mirada r&amp;aacute;pida por debajo de las pesta&amp;ntilde;as. Su voz es ahora voz poco m&amp;aacute;s que un susurro. Y Brian entiende.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y est&amp;aacute;s t&amp;uacute; solo?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El cr&amp;iacute;o se encoge de hombros de nuevo y Brian se fija en sus maneras toscas, ligeramente hostiles, como si le estuviera midiendo todo el tiempo. El muchacho, esa mirada. Le recuerda a alguien, alguien tan lejano en el tiempo que hasta ese momento cre&amp;iacute;a haberlo olvidado ya.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya&amp;quot; hace una pausa &amp;quot;&amp;iquest;Est&amp;aacute;s dibujando un p&amp;aacute;jaro!&amp;quot; pregunta tratando de convertir la interrogaci&amp;oacute;n en entusiasmo. Es una pregunta tonta, pero lo cierto es que a Brian nunca se le han dado bien los cr&amp;iacute;os. Porque nunca los ha considerado como cr&amp;iacute;os en s&amp;iacute;, supone. Porque nunca le pareci&amp;oacute; ser realmente un ni&amp;ntilde;o cuando en supuestamente lo era. No puede evitar un pinchazo de tristeza cuando piensa en lo bien que se le daban a la Reina, siempre arrancando sonrisas y haciendo caranto&amp;ntilde;as. A Brian sencillamente no le sale.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El ni&amp;ntilde;o hace un moh&amp;iacute;n, como si se diera perfecta cuenta de lo poco que le pega a Brian eso de dulcificar la voz y llenarlo todo de admiraciones y hasta le diera un poco de pena por los nefastos resultados de su intento. Levanta la cabeza, se&amp;ntilde;alando con el &amp;iacute;ndice hacia el cielo y cuando Brian sigue su mirada ve, oscurecida contra los rayos del alto sol de mediod&amp;iacute;a, la silueta de una gaviota.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;iquest;&lt;em&gt;Aqu&amp;iacute;? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; hace una gaviota aqu&amp;iacute;? El mar est&amp;aacute; muy lejos para&amp;hellip;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; me has seguido?&amp;quot; la voz del ni&amp;ntilde;o le atrae de nuevo hacia el suelo. Un negativo de luz impregna sus retinas, convirtiendo por unos segundos sus rasgos en un borr&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Eh?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Que por qu&amp;eacute; me has seguido&amp;quot; vuelve a decir, muy quieto, echando un vistazo &amp;aacute;vido a eso que Brian esconde detr&amp;aacute;s de su espalda.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Claro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ah, ya&amp;quot; dice, fingiendo un tono casual, extendiendo el brazo y tendi&amp;eacute;ndole un coraz&amp;oacute;n rojo y perfecto, el envoltorio un poco arrugado y templado por el calor &amp;quot;Es solo que quer&amp;iacute;a darte esto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es instant&amp;aacute;neo e inesperado. El ni&amp;ntilde;o sonr&amp;iacute;e, dientes blancos y brillantes. La sonrisa le alcanza los ojos claros y algo en el pecho de Brian se reduce hasta alcanzar el tama&amp;ntilde;o de una part&amp;iacute;cula diminuta y aprisionada, una clase de dolor que no hab&amp;iacute;a sentido nunca antes y que su cuerpo quisiera rechazar, pero temiera perder al mismo tiempo. Se pregunta si fue as&amp;iacute;. Si entonces, en alg&amp;uacute;n momento, si fue alguna vez as&amp;iacute;. El ni&amp;ntilde;o coge el coraz&amp;oacute;n con lentitud, casi con reverencia y Brian se da cuenta de que es aqu&amp;iacute;, es este momento, en mitad de la desolaci&amp;oacute;n, despu&amp;eacute;s de todo lo que ha visto y vivido, por todos los dioses, es esto, la cosa m&amp;aacute;s bonita y la m&amp;aacute;s triste que ha visto nunca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Gracias&amp;quot; susurra el ni&amp;ntilde;o, apretando el coraz&amp;oacute;n contra la piel morena de su pecho, como si pretendiera protegerlo y por un instante parece como si perteneciera exactamente ah&amp;iacute;, expuesto directamente sobre su cuerpo, como si de verdad un coraz&amp;oacute;n pudiera tocarse y entregarse, sujetarse en las palmas de las manos. Y entonces el muchacho echa a correr de nuevo, y desaparece de su vista tan r&amp;aacute;pido como la primera vez.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Brian?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian no contesta. No sabe cu&amp;aacute;nto tiempo ha estado sentado aqu&amp;iacute;, ni cuando ha llegado el mago. Sus pensamientos son como las piezas dispersas de un mecanismo que espera ser ensamblado. Pero su due&amp;ntilde;o no es capaz m&amp;aacute;s que dejarlas estar, seguro de que todo ser&amp;aacute; m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil si nunca las toca. Si no permite que sean m&amp;aacute;s que pistas diseminadas al azar, nunca una figura uniforme. Algo a lo que poder mirar y ser incapaz de ignorar entonces la forma que tiene aquello que nunca ha querido mirar de cerca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago se sienta a su lado. Sus hombros entrechocan en un movimiento de vaiv&amp;eacute;n y Brian contiene el impulso de dejarse caer solo un poco, permitirse reposar contra esa solidez, para ver si as&amp;iacute; el mundo entero decide descansar tambi&amp;eacute;n un segundo y parar a esperarle.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo que acabas de hacer&amp;hellip;&amp;quot; empieza el mago. La voz suave, ligera, como si Brian fuese algo que hay que tener cuidado de no romper. &amp;quot;No&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No me importa si no sirve&amp;quot; le corta, expulsando aire caliente en el hueco que forman sus brazos. Aprieta m&amp;aacute;s las rodillas contra s&amp;iacute;. No le importa en absoluto si este coraz&amp;oacute;n cuenta o no para romper el encantamiento. Que qu&amp;eacute; m&amp;aacute;s da ya. Si no van a conseguirlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No era eso lo que&amp;hellip;.&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Si ya no est&amp;aacute; seguro de tener derecho a conseguirlo, cuando mira a su alrededor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Da igual&amp;quot; Respira. Hondo. Despacio &amp;quot;Haz que vuelvan a ser como eran&amp;quot; dice y algunas de las piezas se colocan en su sitio en contra de su voluntad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute;? Brian. Yo&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;T&amp;uacute; tienes magia. Puedes hacer que todo esto pare&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;. S&amp;iacute; que puedes. Mira lo que me has hecho a m&amp;iacute;&amp;quot; insiste, cerrando el pu&amp;ntilde;o contra el pecho &amp;quot;Hace falta mucho poder para hacer esto, as&amp;iacute; que c&amp;aacute;mbialos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian&amp;quot; susurra el mago, inclinando la cabeza para buscarle los ojos y Brian reh&amp;uacute;ye su mirada, la vista clavada en los dibujos que desaparecen ya sobre la arena &amp;quot;No es tan sencillo. Lo habr&amp;iacute;a hecho ya si pudiera, &amp;iquest;crees que no? Pero hace falta much&amp;iacute;simo m&amp;aacute;s que eso. No se trata solo de cambiarles y ya est&amp;aacute;. No puedo hacerles pensar y sentir lo que yo quiera. Eso es lo que hacen los Ura.&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y entonces qu&amp;eacute;? &amp;iquest;Se quedar&amp;aacute;n as&amp;iacute; para siempre?&amp;quot; dice, casi gritando. Se&amp;ntilde;ala hacia el horizonte de arena. Los ojos le arden. &amp;quot;&amp;iquest;&lt;em&gt;El&lt;/em&gt; se quedar&amp;aacute; as&amp;iacute; para siempre?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago vuelve la mirada hacia atr&amp;aacute;s, hacia el lugar por el que ha desaparecido el ni&amp;ntilde;o. Hay tristeza en su rostro, y Brian quiere que pare, que toda, toda, toda esta tristeza se evapore y se desvanezca a la vez, para no tener que volver a verla nunca. Que esta sensaci&amp;oacute;n que lo vuelve todo gris y terrible termine para siempre. Que todo vuelva ser como era antes. O distinto. Pero no esto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No. He dicho que yo no puedo hacer nada. Solo. Hace falta mucho poder, es cierto, pero ese poder existe y puede unirse contra ellos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo en esa est&amp;uacute;pida leyenda tuya? &amp;iquest;Es eso lo que crees? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; la gente puede unirse y querer cambiar las cosas? Despierta, mago. El mundo no es c&amp;oacute;mo t&amp;uacute; crees que es&amp;quot; casi grita, la rabia roy&amp;eacute;ndole la lengua. &amp;quot;No es m&amp;aacute;s que la misma historia, repetida una y otra vez. Es lo que hacen las personas. La supervivencia del m&amp;aacute;s fuerte. Y terminar&amp;aacute; por trag&amp;aacute;rselo todo. Y la &amp;uacute;nica forma de sobrevivir es luchar por uno mismo. Ser m&amp;aacute;s fuerte que todos ellos. No dejar que&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Dime entonces. Si es as&amp;iacute;. Si es como t&amp;uacute; dices&amp;quot; Justin se levanta, le mira desde arriba y d&amp;oacute;nde Brian esperar&amp;iacute;a encontrar ira, o desprecio, o decepci&amp;oacute;n, no hay m&amp;aacute;s que claridad, una claridad limpia y perfecta &amp;quot;Entonces dime que no te importa, Brian. D&amp;iacute;melo, y haz que te crea&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian cierra los ojos, y se cubre el rostro con las manos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Espera. Espera. As&amp;iacute;. Ya est&amp;aacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin retira la manta hacia un lado y Brian se deja caer sobre la cama. El tacto de la tela de la almohada es suave y fresco contra su mejilla y Brian resiste el impulso de cerrar los ojos y permitirse dormir durante una vida entera. Siente el cuerpo pesado, laxo, como si el mismo gris que lo cubre todo all&amp;aacute; fuera hubiera encontrado la forma de col&amp;aacute;rsele dentro. El mago le retira el pelo hacia atr&amp;aacute;s, la palma templada sobre su frente y Brian piensa que es extra&amp;ntilde;o, c&amp;oacute;mo algo tan simple puede ser tan poderoso, la forma en que su cuerpo se relaja al contacto, sintiendo que ah&amp;iacute;, en ese punto exacto en el que sus pieles se tocan, el mundo es un lugar un poco m&amp;aacute;s c&amp;aacute;lido, menos terrible.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Descansa un poco, &amp;iquest;vale?&amp;quot; dice Justin, los dedos enredados en los mechones, acariciando m&amp;iacute;nimamente la piel. Pero Brian no necesita descansar, lo que necesita es&amp;mdash;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No quer&amp;iacute;a que me importara&amp;quot; susurra y siente que algo en su interior se rinde y abre los ojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le mira. Azul y el color huidizo de la curva de sus pesta&amp;ntilde;as. Le mira como si le importara, como tantas otras veces, pero lo que hace que esta sea distinta es que Brian ya no puede, ni huir, ni apartar la mirada. Esta vez Brian sabe que es cierto, que eso de lo que m&amp;aacute;s huye ha estado siempre con &amp;eacute;l y que ya no es capaz de disfrazarlo de nada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute;?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No llegaba la luz, parec&amp;iacute;a que nunca llegaba la luz y eso es lo que mejor recuerda. Su padre les hab&amp;iacute;a dejado hac&amp;iacute;a tiempo &lt;em&gt;Tres bocas son demasiadas bocas que alimentar. Ahora tiene dos problemas menos&lt;/em&gt; Es lo que contest&amp;oacute; su madre cuando Brian ya no pudo soportarlo m&amp;aacute;s e hizo la pregunta. No era tan peque&amp;ntilde;o como para no entender, cuando ella tambi&amp;eacute;n se march&amp;oacute;, que ahora ella ten&amp;iacute;a tambi&amp;eacute;n un problema menos. &amp;iquest;&lt;em&gt;Por qu&amp;eacute;?.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Porque yo no era muy distinto a ese cr&amp;iacute;o cuando ella me encontr&amp;oacute;&amp;quot; Brian lo siente en los huesos, como esas cosas que se quedan grabadas y no dejan nunca de estar ah&amp;iacute;. Hay cosas que no se olvidan, aunque quieras. No se borran nunca. Recuerda la p&amp;eacute;rdida. La soledad. Recuerda la primera vez que la vio, a la Reina, el pelo rojo y los ojos esmeralda. Una sonrisa blanca, perlada de luz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pero ya no, Brian. No lo eres desde hace tiempo&amp;quot; dice Justin, bajando la mano hasta su mejilla y oblig&amp;aacute;ndole a mirarle a los ojos, muy serio. Pero Brian est&amp;aacute; agotado, cansado de s&amp;iacute; mismo y de esta inmensa tristeza que engulle al mundo que les rodea, a d&amp;oacute;nde ya no llega ninguna luz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Hay cosas que no cambian&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso es solo si no las dejas cambiar&amp;quot; susurra Justin, y cualquier cosa parece posible en ese momento, cerca de &amp;eacute;l, mir&amp;aacute;ndole como si no hubiera magia alguna para la que no pudiera encontrar las palabras. Cambiar, ser mejor que el pasado. Tal vez Brian perdi&amp;oacute; su coraz&amp;oacute;n hace ya mucho tiempo, en una habitaci&amp;oacute;n peque&amp;ntilde;a y oscura, esperando a alguien que nunca regres&amp;oacute; y tal vez sea ese el verdadero conjuro, con m&amp;aacute;s poder sobre &amp;eacute;l que ninguna otra cosa. Tal vez haya llegado ya el momento de romperlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;No hay quien pueda contigo, eh?&amp;quot; dice, sonriendo sin poder evitarlo y el mago le devuelve la sonrisa, c&amp;aacute;lida como el primer amanecer de primavera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Soy un mago, &amp;iquest;qu&amp;eacute; esperabas? Me cuesta creer en lo imposible&amp;quot; Se inclina hacia &amp;eacute;l, los mechones rubios desparramados sobre su frente y Brian quiere alargar la mano y retirarlos, porque en este preciso instante, parece que cubrieran el sol.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Este pelo tuyo crece a un ritmo vertiginoso. Lo sabes, &amp;iquest;verdad?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago entrecierra los p&amp;aacute;rpados, una sonrisa suave se curva en el &amp;aacute;ngulo de sus labios. Y no es que sea guapo, piensa Brian, es otra cosa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ser&amp;aacute; cuesti&amp;oacute;n de magia&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Magia. S&amp;iacute;. Eso es.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Hay algo que siempre me he preguntado&amp;quot; dice Brian. La necesidad es demasiado irresistible como para ignorarla y retira finalmente los mechones, que se resisten, rebeldes entre sus dedos &amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; ves t&amp;uacute; cuando me miras?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es un silencio tranquilo, el que espera entre los dos. Es un silencio que no tiene prisa. Se deja acariciar por el resplandor blanco que asoma en el cuarto, plata sobre la piel y l&amp;iacute;quido en los irises de la mirada de Justin. Es la luna que est&amp;aacute; de vuelta, la luna de las leyendas. Un faro que aclara el camino en las noches oscuras.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian. Yo solo te veo a ti&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un conjuro. Solo es un conjuro. Nada m&amp;aacute;s. Y todo conjuro puede romperse, si conoces las palabras adecuadas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tengo miedo, Justin&amp;quot; susurra Brian, cerrando los ojos y dej&amp;aacute;ndolas ir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No importa. Yo estoy aqu&amp;iacute;.&amp;quot; Justin suspira &amp;quot;Estoy aqu&amp;iacute; contigo&amp;quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://insideblue.livejournal.com/43349.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;(Sigue aqu&amp;iacute;)&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description>
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  <pubDate>Wed, 18 Mar 2015 19:47:26 GMT</pubDate>
  <title>Fic: La ruta de las ferias del verano (5/?)</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/42557.html</link>
  <description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Atraviesan la frontera temprano, dejando atr&amp;aacute;s al resto de la comitiva.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Serra tarda en perderse de vista , alta como est&amp;aacute; , envuelta entre las nubes que amenazan tormenta, como si fuera una m&amp;aacute;s, una forma particularmente n&amp;iacute;tida de esas que los ni&amp;ntilde;os juegan a adivinar, tumbados de cara al cielo sobre la hierba.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian no puede evitar darse la vuelta de cuando en cuando, llevado por la necesidad involuntaria de no dejar escapar el momento en que es capaz de admirarla por &amp;uacute;ltima vez, desapareciendo tras una curva cuando se adentran en la ca&amp;ntilde;ada, como si fuera eso y no otra cosa lo que marca el l&amp;iacute;mite entre Babilonia y las tierras del sur: el paso hacia Ylomor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Hay unos treinta y seis kil&amp;oacute;metros hasta Torma. Si seguimos a este ritmo, podremos llegar antes de que cierren las puertas&amp;quot; A pesar de que no ha empezado a llover, la cabeza del mago est&amp;aacute; cubierta por la capucha. La tela cae hacia delante, evitando cubrirle los ojos por mil&amp;iacute;metros y tiene que retirarla un poco hacia atr&amp;aacute;s para consultar el mapa, que pliega justo despu&amp;eacute;s, devolvi&amp;eacute;ndolo a las inmensidades de su t&amp;uacute;nica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Bien&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Son casi once horas de caminata. Si lo prefieres, podr&amp;iacute;amos acampar antes y llegar a la ciudad por la ma&amp;ntilde;ana&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;As&amp;iacute; est&amp;aacute; bien&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian fija la vista en el camino. A ambos lados los &amp;aacute;rboles trepan hacia lo alto de las colinas, el verde deslustrado de sus crestas quemado por el sol. No hay brisa que los agite, como la calma contenida que espera la llegada de la tempestad y sin su murmullo el bosque parece silencioso, atento, inclin&amp;aacute;ndose para escuchar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Va todo bien?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No veo por qu&amp;eacute; no&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya&amp;quot; el mago alarga la &amp;uacute;ltima letra, alzando la mano para echar hacia atr&amp;aacute;s la capucha. Brian ve c&amp;oacute;mo le observa desde la periferia, c&amp;oacute;mo traga saliva antes de preguntar en tono conversacional &amp;quot;&amp;iquest;Y de qu&amp;eacute; hablabas la otra noche con Daphne?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No hay manera de que no lo sepa y la t&amp;aacute;ctica torpe y demasiado evidente le da ganas de echarse a re&amp;iacute;r. Una parte de Brian tiene ganas de empezar a gritar ah&amp;iacute; mismo &lt;em&gt;&amp;iquest;Y t&amp;uacute; de que crees que habl&amp;aacute;bamos? &lt;/em&gt;pero se ha descuidado durante demasiado tiempo, ha bajado la guardia, y no es un error que vaya a cometer otra vez. Si el mago cree que va volver a caer en su doble juego es que no sabe con qui&amp;eacute;n trata.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso no es asunto tuyo&amp;quot; dice, cortante. Y apresura el paso hacia el camino que se difumina a lo lejos y hacia el final de todo esto. Va a vender esos corazones y va a volver a casa, a ser Brian Kinney, y nadie podr&amp;aacute; volver a decirle nunca lo que puede o no puede ser.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y no hay nada, nada, que vaya interponerse en su camino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El polvo le clarea las botas y encuentra un camino dentro de las ropas, que se pegan espesas al sudor de su piel. Brian ni se molesta ya en separarlas. Se pasa un pa&amp;ntilde;o h&amp;uacute;medo por el cuello, limpiando lo poco que puede, aprovechando el frescor antes de que el pa&amp;ntilde;o se caliente tambi&amp;eacute;n al contacto de su mano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El calor de Lotar es t&amp;oacute;xico, insidioso, de un cariz des&amp;eacute;rtico que no cuadra en una ciudad que parece construida desde las ra&amp;iacute;ces de la propia naturaleza, tallada en los inmensos troncos de los &amp;aacute;rboles, enlazada en sus ramas extensas, como serpientes que comparten un mismo cuerpo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay algo que no encaja, como si por antojo de alg&amp;uacute;n dios aburrido el conjunto entero hubiera sido desterrado a alguna estanter&amp;iacute;a y olvidado luego ah&amp;iacute; hasta desgastarse, dando la impresi&amp;oacute;n de que el paso del tiempo se ensa&amp;ntilde;a m&amp;aacute;s en esta parte del mundo, que parece viejo de una forma que no tiene nada que ver con lo antiguo, rugoso y quebradizo, igual que el polvo bajo sus pies.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Cu&amp;aacute;nto cuesta esto?&amp;quot; Una mujer de cejas largas, tatuadas desde los extremos en un brocado que desaparece por encima de las sienes, se&amp;ntilde;ala hacia uno de los corazones. El contraste es s&amp;uacute;bito en sus sentidos, el rojo del coraz&amp;oacute;n reluciente en su envoltorio, la mano de la mujer &amp;aacute;tona, como en un grado menos de color y Brian contesta sin poder dejar de mirarla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cinco argentos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La mujer pliega los labios dentro de la boca, consider&amp;aacute;ndolo. Es hermosa, desde los ojos rasgados hasta las u&amp;ntilde;as finas con las que ara&amp;ntilde;a la yema de su pulgar en un gesto ausente. Pide a Brian que le envuelva dos de los corazones y despu&amp;eacute;s se aleja sin prisa, el dobladillo de su vestido revoloteando en torno a sus sandalias.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;No notas algo&amp;hellip; extra&amp;ntilde;o?&amp;quot; pregunta Brian, volvi&amp;eacute;ndose para mirar al mago, sin pararse a pensar que es apenas la segunda vez que rompe voluntariamente su voto de silencio desde que salieran de Serra , el cuerpo agitado a&amp;uacute;n por el efecto que ha causado en el la mujer.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Se nota desde hace d&amp;iacute;as&amp;quot; responde el mago entre dientes, cruzando los brazos sobre el pecho, volviendo la vista hacia otro lado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Desde hace d&amp;iacute;as&lt;/em&gt; Al principio, Brian hab&amp;iacute;a atribuido el cambio al hecho de haberse adentrado en otra franja clim&amp;aacute;tica. Sabe que hay lugares d&amp;oacute;nde la luz del sol ilumina distinto, m&amp;aacute;s blanco en las tierras nevadas del norte o dorado en las junglas del este, los d&amp;iacute;as en que las nubes despejan el cielo. Ha visto im&amp;aacute;genes de esos lugares y esto no parece lo mismo, la cualidad antinatural con la que todo parece visto a trav&amp;eacute;s de un cristal ahumado. No resultaba tan evidente cuando atravesaron Torma y sus aldeas, ni la calzada flanqueada por Menhires de cuarzo hasta Erra. Pero ahora que lo ve, a Brian le parece imposible no haberse dado cuenta antes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute; es lo que pasa?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago suelta un bufido. No ha vuelto a vestir las ropas que le dio Brian y lleva su t&amp;uacute;nica a pesar del calor. Su humor ha ido endureci&amp;eacute;ndose a la par que el de Brian y lo cierto es que lo prefiere as&amp;iacute;, hace que todo resulte m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil. Cuando responde, suena brusco, casi enfadado, como si la pregunta de Brian no mereciera el gasto innecesario de saliva.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Imag&amp;iacute;natelo t&amp;uacute; solito. Se te da bastante bien&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian aprieta los dientes pero no replica. Van ya sesenta corazones y no lo sabe a ciencia cierta pero algo debe haber cambiado ya en su apariencia, porque las gentes no reh&amp;uacute;yen su presencia como antes y cada vez le resulta m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil atraer su atenci&amp;oacute;n. No necesita al mago y su presencia como estrategia comercial.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un hombre de brazos tatuados y ojos contorneados de pintura oscura como el grafito se acerca a su puesto con curiosidad y Brian despliega su mejor sonrisa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y qu&amp;eacute; m&amp;aacute;s da lo que pase. Dentro de poco volver&amp;aacute; a estar en casa y nada de esto tendr&amp;aacute; importancia entonces.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Maldito. Trasto&amp;mdash;&lt;em&gt;Joder&lt;/em&gt;!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La tapa del ba&amp;uacute;l rebota al golpearlo, y durante unos segundos el cierre se agita con un tintineo met&amp;aacute;lico. Brian deja salir el aire entre los dientes, sintiendo como el enfado se le encrudece un poco en el est&amp;oacute;mago, no tanto por el maldito trasto encaprichado en no dejarse cerrar como por el asco de d&amp;iacute;a que lleva. Apoya todo su peso sobre la palma para hacerla bajar y suelta otra maldici&amp;oacute;n cuando por millon&amp;eacute;sima vez no lo consigue.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Tienes que hacer tanto ruido? Algunos intentamos leer&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Te pasas todo el santo d&amp;iacute;a leyendo. Qu&amp;eacute; m&amp;aacute;s te da&amp;quot; replica, sacando la ropa de las pilas superiores decidido a meterla en una bolsa y ya est&amp;aacute;, perdiendo lo poco que le queda de paciencia cuando una bola hecha de calcetines se resbala y rueda por el suelo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cabr&amp;eacute;ate todo lo que quieras, pero a m&amp;iacute; no me hables as&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Te aguantas&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No. No me aguanto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se agacha a por los calcetines, lanz&amp;aacute;ndole una mirada iracunda en el proceso. No ha vendido un solo coraz&amp;oacute;n en dos d&amp;iacute;as, la feria de T&amp;eacute;rrea poco m&amp;aacute;s que un p&amp;aacute;ramo bald&amp;iacute;o, vac&amp;iacute;o excepto por el resto de comerciantes y unos pocos lugare&amp;ntilde;os de ropas grises que iban de un lado a otro con las miradas fijas en el suelo, sin dedicarles la m&amp;aacute;s m&amp;iacute;nima atenci&amp;oacute;n, actuando como si fueran invisibles.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Estoy harto de ti&amp;quot; gru&amp;ntilde;e a la maleta, que se limita a mirarle con su enorme boca abierta, en una sonrisa inanimada y triunfal.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo mismo te digo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Perdona?&amp;quot; pregunta encarando al mago, que alza la barbilla, molesto y desafiante, echo casi un ovillo dentro de una manta en el sof&amp;aacute;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Que ya somos dos. T&amp;uacute; tambi&amp;eacute;n me tienes hasta las narices&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian ni siquiera estaba hablando con &amp;eacute;l &amp;ndash;hablaba con el ba&amp;uacute;l. El ba&amp;uacute;l maldito-, pero toda su rabia se redirige y combustiona y &lt;em&gt;oh&lt;/em&gt; ahora s&amp;iacute; que est&amp;aacute; hablando con &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Claro. Porque para ti todo debe de ser muy dif&amp;iacute;cil. Sentado ah&amp;iacute;, haciendo dibujitos en tu cuaderno, sin nada que perder, jugando al gran hechicero. Tiene que ser agotador&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No&amp;quot; dice el mago en voz baja, pero firme, levant&amp;aacute;ndose y quit&amp;aacute;ndose la mata, que cae hecha un amasijo sobre el sof&amp;aacute; &amp;quot;Lo que es agotador es soportar tus cambios de humor y esa actitud que todo lo malo del mundo te pasa a ti y solo a ti. Eso es lo agotador. Y me tienes Hasta-Las-Narices&amp;quot; repite dando un par de pasos hacia Brian.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Bueno, es lo m&amp;iacute;nimo, &amp;iquest;no te parece?&amp;quot; masculla Brian que no se queda atr&amp;aacute;s, avanzando hasta quedar a la altura del mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La tensi&amp;oacute;n entre ambos se densifica como la electricidad atrapada dentro de una esfera y Brian puede sentirla en las puntas de los dedos, eriz&amp;aacute;ndole la piel en toda la ca&amp;iacute;da de su espalda, como si entre el m&amp;iacute;nimo espacio entre sus cuerpos se estuviera gestando la energ&amp;iacute;a desquiciada de una tormenta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute;?&amp;quot; Justin alarga las palabras, una sonrisa sin humor dibuj&amp;aacute;ndose al borde de sus comisuras &amp;quot;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; te dije que ten&amp;iacute;as miedo? Pues lo vas a tener que o&amp;iacute;r otra vez, porque tienes miedo, Brian&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es feroz y devastadora, la forma en que eso cala. Otra vez esa palabra &lt;em&gt;Miedo &lt;/em&gt;y todas las alarmas de Brian saltan a la vez, d&amp;aacute;ndole la raz&amp;oacute;n en su contra. Pero &lt;em&gt;y una mierda.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y c&amp;oacute;mo estar&amp;iacute;as t&amp;uacute;? No. Espera. &amp;iquest;C&amp;oacute;mo &lt;em&gt;estabas &lt;/em&gt;t&amp;uacute;? &amp;iquest;Cu&amp;aacute;ndo tuviste que largarte de casa con el rabo entre las piernas porque el bueno de Justin no quer&amp;iacute;a ser lo que le dec&amp;iacute;an que fuera?&amp;quot; La pregunta ha estado roy&amp;eacute;ndole por dentro como una alima&amp;ntilde;a y la escupe sin compasi&amp;oacute;n, directa y cortante y debe tener el efecto exacto, porque el mago se yergue y estira la espalda, pero algo en su mirada le dice que ha dado en el blanco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso es completamente distinto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A Brian se le escapa una carcajada amarga.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Es exactamente lo mismo! Yo no ped&amp;iacute; nada de esto. No le ped&amp;iacute; ser pr&amp;iacute;ncipe. No quiero esa responsabilidad. Yo vivo como me da la gana y no le digo a nadie lo que tiene que hacer con su vida&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le mantiene la mirada, sin pesta&amp;ntilde;ear, escrut&amp;aacute;ndole de tal forma que parece como si intentara leer en sus ojos, buscar la discrepancia entre lo que Brian dice y lo que piensa de verdad, y por un momento la voluntad de Brian se debilita cuando se da cuenta de que lo que el mago busca es alguna pista de que es mejor de lo que parece ser. Pero Brian es solo Brian, sin importar lo que los dem&amp;aacute;s esperen. Cierra los pu&amp;ntilde;os a ambos lados del cuerpo, buscando un asidero en la rabia para hacer a un lado todo lo dem&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No tienen derecho&amp;quot; repite, como hace lo que parece a&amp;ntilde;os atr&amp;aacute;s, aunque lo que escucha en su cabeza es una versi&amp;oacute;n ligeramente diferente de ese mismo pensamiento &lt;em&gt;No tienes derecho&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago no deja de mirarle, su boca una l&amp;iacute;nea tensa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Hay gente que ha tenido que morir para que tengas todo esto. No se trata de ser un pr&amp;iacute;ncipe, ni de qui&amp;eacute;n o c&amp;oacute;mo crees que eres o quieres ser. Hay personas, personas que est&amp;aacute;n muriendo ahora mismo en esa guerra para que gente como t&amp;uacute; pueda decir que viven sus vidas como les da la gana. &amp;iquest;Crees que no hay diferencia? Pues s&amp;iacute; que la hay. Yo quer&amp;iacute;a ser mejor, Brian. T&amp;uacute;, en cambio. T&amp;uacute;. Solo apartas la mirada&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las palabras de la Reina arden en su voz. N&amp;iacute;tidas y crueles. Como si tuviera derecho. Todos, todo ellos, creen que tienen derecho. Pero no. Nunca. Jam&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No pienso permitir que nadie&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;No lo entiendes!&amp;quot; el mago alza la voz, exasperado &amp;quot;No terminas de entenderlo. No tiene nada que ver con lo que otros piensan. Ni con lo que digan. Eres t&amp;uacute; quien&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Sabes qu&amp;eacute;?&amp;quot; corta Brian, sinti&amp;eacute;ndose m&amp;aacute;s harto de todo esto de lo que se ha sentido nunca &amp;quot;Puede que no. Puede que nunca lo haya entendido. Esa bondad y ese deber que enarbol&amp;aacute;is como si os hiciera mejores que nadie. Pero yo no miento, mago. Lo que digo y lo que hago son la misma cosa. Soy lo que soy. Pero t&amp;uacute;&amp;hellip;&amp;quot; susurra, haciendo acopio de todo el enfado, de toda la frustraci&amp;oacute;n, de todos los momento en que se dej&amp;oacute; caer en la ilusi&amp;oacute;n de que el mago estaba de su lado y no era m&amp;aacute;s que otro enga&amp;ntilde;o &amp;quot;Solo espero que a ti la recompensa te merezca la pena&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago entrecierra los ojos, como si hubiera recibido un golpe y tratara de todos los medios no darlo a entender, sin conseguirlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No tienes ni idea&amp;quot; niega con la cabeza y la tristeza que pesa ahora en su voz es peor que todo lo dem&amp;aacute;s, pero Brian se obliga a ignorarla &amp;quot;Y yo soy un maldito imb&amp;eacute;cil. Un completo idiota. Por creer que podr&amp;iacute;as cambiar. Por pensar que t&amp;uacute; y yo&amp;mdash;&amp;quot; murmura, el resto de lo que fuera a decir qued&amp;aacute;ndose en suspenso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero Brian ya no puede parar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Qu&amp;eacute; &amp;iquest;t&amp;uacute; y yo?&amp;quot; Insiste, mordaz &amp;quot;&amp;iquest;Tu y yo qu&amp;eacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago da un paso atr&amp;aacute;s y la tormenta que hace un instante parec&amp;iacute;a azotar el mundo entero se disuelve de golpe.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Nada. Tu y yo nada, Brian&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es un avance lento y penoso el que les saca de Arria. En esta parte de la ruta el terreno se vuelve rocoso y el camino que discurre bordeando la cordillera de Motaror sube y baja continuamente, atravesando el bosque de roca puntiaguda como los surcos deun nido de hormigas partido por la mitad. El esfuerzo hace que le duelan las rodillas y que sus pies terminen llenos de rozaduras dentro de las botas; las manos le laten en carne viva d&amp;oacute;nde se le han raspado al sujetarse a los islotes de granito al resbalar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se ven obligados a detenerse para recobrar fuerzas con m&amp;aacute;s regularidad y la segunda de las noches que pasan al raso la temperatura disminuye tanto y tan r&amp;aacute;pidamente que ni siquiera las densas pieles de Uro que utilizan para cubrirse son capaces de espantar el fr&amp;iacute;o.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Reanudan la marcha temprano, habiendo dormido poco y mal, prefiriendo el efecto vigorizador de la marcha a paliar la necesidad de sue&amp;ntilde;o. La extra&amp;ntilde;a anomal&amp;iacute;a que se hizo evidente en Lotar se agrava a medida que cubren terreno. La naturaleza aparece desgastada, como lavada demasiadas veces y luego puesta a secar bajo un sol abrasador. Todo parece&amp;hellip; marchito y Brian tiene que resistirse al impulso continuo de dar media vuelta y retroceder, como si todo a su alrededor gritara &lt;em&gt;Peligro. No te acerques. Ponte a salvo mientras a&amp;uacute;n est&amp;eacute;s a tiempo&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A media tarde del &amp;uacute;ltimo d&amp;iacute;a de viaje un gemido largo y gutural se eleva por encima de las copas enredadas de los &amp;aacute;rboles, desgarr&amp;aacute;ndose en un lamento profundo que se aloja entre los poros de los huesos, como si llorara a la tristeza de cada uno y se convirtiera en esa misma tristeza.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se repite de nuevo cuando est&amp;aacute;n m&amp;aacute;s cerca y esta vez el mago se detiene en seco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Qu&amp;eacute;date d&amp;oacute;nde est&amp;aacute;s&amp;quot; ordena, dejando caer el fardo que lleva a la espalda y echando a andar en direcci&amp;oacute;n a la espesura. Brian le sigue sin pensarlo dos veces.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; crees que puede ser?&amp;quot; susurra cuando le alcanza, ocult&amp;aacute;ndose a su lado tras el tronco de un roble.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Te dije que esperaras&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tambi&amp;eacute;n quiero verlo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los hombros del mago suben y bajan en un suspiro inaudible.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Mira d&amp;oacute;nde pones los pies&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Avanzan despacio, agach&amp;aacute;ndose para esquivar las ramas rizadas y teniendo cuidado de no hacer ruido, el o&amp;iacute;do atento al gemido que se escucha cada vez m&amp;aacute;s alto para orientarse. Llevan al menos quince minutos caminando cuando el mago se agacha y se&amp;ntilde;ala con la barbilla hacia el interior de un claro, en el instante preciso en que un nuevo gemido brama a trav&amp;eacute;s de la espesura. Un lobo, el lobo m&amp;aacute;s descomunal que Brian ha visto nunca, yace ca&amp;iacute;do sobre el est&amp;oacute;mago. El pelaje negro se le adhiere al cuerpo, pelado en algunos puntos, donde dejan entrever las articulaciones huesudas, el contorno afilado de las costillas. El animal resuella y el aire frente a sus fauces se condensa como el suspiro volc&amp;aacute;nico de un drag&amp;oacute;n. La legua roja le cuelga de la boca, empapada de saliva y Brian siente el terror ancestral secarse en su garganta, tensarse en sus m&amp;uacute;sculos ante la presencia del miedo tangible, hecho dientes y carne.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Siente un peso en el hombro y consigue contener un sobresalto justo a tiempo para ver que se trata de la mano del mago, que se&amp;ntilde;ala ahora con el dedo a las garras del animal, semi-enterradas en el lecho h&amp;uacute;medo del bosque. Grises. Son grises. Desde los extremos &amp;oacute;seos hasta cerca de la segunda articulaci&amp;oacute;n. No grises de una forma natural, sino como si el color hubiera sido borrado de ellas con detenimiento. Brian se fija tambi&amp;eacute;n en las largas marcas ara&amp;ntilde;adas en la tierra, de pezu&amp;ntilde;as al impulsarse con esfuerzo, como si la criatura se hubiera arrastrado sobre ella en contra de un agarre invisible, hasta el lugar d&amp;oacute;nde le fallaron las fuerzas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A&amp;uacute;n no puede apartar la mirada cuando nota que el mago tira de &amp;eacute;l, las manos firmes e insistentes aferradas a sus ropas. Cree escuchar como el animal aspira en aire en busca de su olor cuando se vuelve para seguirle de regreso a la calzada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; era. Qu&amp;eacute;&amp;mdash;?&amp;quot; Consigue articular cuando alcanzan el linde del bosque, deteni&amp;eacute;ndose para apoyar las manos sobre las rodillas y tragar todo el aire que no se atrevido a respirar durante el trayecto de vuelta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago no parece encontrarse mucho mejor. Tiene la frente perlada de sudor y el flequillo se le amontona en girones que retira hacia atr&amp;aacute;s con manos nerviosas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Nada bueno&amp;quot; dice, inclin&amp;aacute;ndose para recoger su bolsa. Dirige la mirada hacia el bosque, al punto d&amp;oacute;nde los gemidos se siguen escuchando en la distancia &amp;quot;Ese lobo no pertenece a este lugar. Ha llegado hasta aqu&amp;iacute;&amp;hellip;&amp;quot; dice con voz queda, hablando para s&amp;iacute;,. Se queda as&amp;iacute; un momento, como si tratara de tomar una decisi&amp;oacute;n, pero al final reanuda la marcha, dej&amp;aacute;ndole atr&amp;aacute;s antes de que Brian pueda interrogarle por m&amp;aacute;s detalles.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Recorren el resto del camino a paso ligero, como si por alguna clase de acuerdo t&amp;aacute;cito hubiesen decidido alejarse lo antes posible de las inmediaciones del claro, aunque Brian tiene la impresi&amp;oacute;n de que el mago se mueve llevado m&amp;aacute;s bien por la urgencia de llegar a su destino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Empieza a descender la tarde cuando alcanzan la se&amp;ntilde;al que anuncia la entrada en la ciudad. En este punto el suelo de gravilla se corta abruptamente, sustituido por losas anchas entretejidas, lamidas por el musgo que brota entre las junturas; la tierra se curva hacia arriba y luego se aplana cortando en l&amp;iacute;nea recta con el horizonte, como dos estratos de materia diferente densidad. Brian echa un vistazo al mago, que sigue avanzando con expresi&amp;oacute;n indescifrable y se ajusta la capa cerr&amp;aacute;ndola sobre el pecho, tratando de salvaguardar el calor de la brisa repentina, que levanta remolinos de polvo. Est&amp;aacute; concentrado en intentar unirla con un broche cuando el mago extiende un brazo por delante de su cuerpo, haciendo que se detenga.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entonces Brian alza la mirada y la ve.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cincelada en el ombligo del mundo Monrra se muestra ante sus ojos como el c&amp;aacute;liz de una flor gigantesca. Kil&amp;oacute;metros y kil&amp;oacute;metros de tierra una vez desnuda a la que la mano del hombre se ha encargado de dar forma: altos muros dividen toda la extensi&amp;oacute;n en secciones conc&amp;eacute;ntricas que se precipitan hasta el centro, como los anillos de una cola de serpiente enroscada. La roca pulida resplandece all&amp;iacute; d&amp;oacute;nde es salpicada en trayectoria oblicua por el sol y de ella se descuelgan largas cascadas de enredadera, que brota densa e imparable, como si quisiera tragarse la ciudad hasta devolver a la naturaleza lo que una vez fue suyo. Escaleras de anchos pelda&amp;ntilde;os se entretejen entre las diferentes alturas sin seguir un patr&amp;oacute;n diferenciado y encajados entre las paredes un sinf&amp;iacute;n de senderos entran y salen y atraviesan la ciudad, tan estrechos en algunos puntos que las peque&amp;ntilde;as figuras que los transitan se ven obligadas a cederse el paso o a caminar en fila, desmesuradamente amplios en otros, dejando el espacio suficiente para que peque&amp;ntilde;as edificaciones se recuesten las unas sobre las otros como ancianos borrachos; sus tejados superpuestos parecen, en la distancia, las escamas de un largo y perezoso lagarto tendido al sol. Siete canales ascendentes bombean el agua desde lago central hasta sacarla de la inmensa depresi&amp;oacute;n, construidos para evitar que la metr&amp;oacute;polis quede enterrada bajo las agua durante las estaciones de lluvia. Sus largos cuerpos de gusano sirven de apoyo para tendederos, cuadras, heniles, emparrados y un sinf&amp;iacute;n fachadas que parecen soldadas al metal, como extra&amp;ntilde;os moluscos que hubieran colonizado la barriga de una ballena. Desde el borde de la abertura, imposible de abarcar con la mirada, el conjunto se le antoja a Brian como las entra&amp;ntilde;as de una grandiosa catedral coya b&amp;oacute;veda invertida sostuviese las mism&amp;iacute;simas entra&amp;ntilde;as de la tierra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Monrra, la cuidad en el cr&amp;aacute;ter, construida como un desaf&amp;iacute;o a la ira de los dioses.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Monrra, que a pesar de su grandeza, aparece ahora frente a sus ojos como si el meteorito que le dio vida una vez hubiese descendido de nuevo del cielo, cubri&amp;eacute;ndola de siglos de oscuridad y ceniza.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; ha pasado?&amp;quot; pregunta Brian, notando la voz d&amp;eacute;bil, la saliva evaporada en lo alto de la garganta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El perfil del mago queda iluminado por el sol que se derrite contra la masa oscura de las tierras del oeste. Brian puede ver humedad en del arco de sus pesta&amp;ntilde;as, una hebra fina y transparente que desaparece cuando cierra los ojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Las llaman las ciudades grises. Las que han sucumbido al poder de los Ura&amp;quot; Se gira para mirarle con ojos llenos de tristeza, que por un momento es tan densa y palpable, tan real, como el viento que sopla entre sus dedos &amp;quot;Esto es lo que no quer&amp;iacute;as ver&amp;quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://insideblue.livejournal.com/42817.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;(Sigue aqu&amp;iacute;)&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;</description>
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  <pubDate>Sat, 28 Feb 2015 16:16:34 GMT</pubDate>
  <title>Fic: La ruta de las ferias del verano (4/?)</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Joder. Hostia. Jo&amp;mdash;der&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;&amp;quot; coincide el mago, deteni&amp;eacute;ndose al lado de Brian. Alza la cabeza hacia el cielo con una sonrisa &amp;quot;Hay que reconocer que es preciosa&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Serra, la ciudad en el aire. Brian hab&amp;iacute;a o&amp;iacute;do hablar de ella, e incluso visto algunas im&amp;aacute;genes en los libros de historia de Hon. Pero nunca, jam&amp;aacute;s, habr&amp;iacute;a imaginado que ser&amp;iacute;a tan hermosa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las cinco moles de tierra se alzan est&amp;aacute;ticas en medio del cielo, dando la impresi&amp;oacute;n de no pesar nada, de simplemente existir ah&amp;iacute;, como si se mantuvieran en el aire por su propia naturaleza y no por el encantamiento que las eleva. Cuatro puentes blancos parten de la isla m&amp;aacute;s grande, uni&amp;eacute;ndola a sus hermanas. Su estructura se antoja demasiado fr&amp;aacute;gil, demasiado delicada desde la distancia, como si un golpe de aire inesperado pudiera hacer a&amp;ntilde;icos el marfil pulido, reduci&amp;eacute;ndolo a un soplo de polvo de espejo. Serra, la ciudad m&amp;aacute;s imponente del reino, llegada del mar durante el &amp;Eacute;xodo, el coraz&amp;oacute;n latiente de la magia Babilonia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian respira hondo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Ac&amp;eacute;rquense! &amp;iexcl;Ac&amp;eacute;rquense! &amp;iquest;No pensar&amp;aacute;n pasar de largo sin visitar nuestra ciudad? &amp;iexcl;Les prometo que si suben nunca m&amp;aacute;s querr&amp;aacute;n volver abajo!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La voz que les llama pertenece a un hombre bajito y redondo, de barba rizada que se curva sobre las comisuras, dando una vuelta perfecta y estudiada que le roza las mejillas cuando ense&amp;ntilde;a los dientes en una sonrisa comercial. Les hace un gesto insistente con la mano, extendi&amp;eacute;ndola luego hacia lo alto, como si de un director de circo se tratara, presentando ante sus ojos una atracci&amp;oacute;n sin igual.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y lo es, eso Brian tiene que conced&amp;eacute;rselo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El lago sobre el que se sit&amp;uacute;a la metr&amp;oacute;polis resplandece en cristal y madreperla. En su orilla, el bullicio de los viajeros se mezcla con los reclamos de los transportistas, que ofrecen sus servicios por m&amp;oacute;dicos precios y la promesa de que &lt;em&gt;&amp;quot;Mi Yinss es el mejor transporte del reino, se&amp;ntilde;ora &amp;iexcl;jam&amp;aacute;s ha probado nada igual! Y si no queda satisfecha, &amp;iexcl;le devolvemos el dinero&lt;/em&gt;!&amp;quot; y es que la &amp;uacute;nica forma de acceder a Serra es utilizando las medusas voladoras.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las hay de cien formas y colores, flotando tranquilas sobre sus cestas de transporte en el muelle o danzando en las aguas durante las paradas de descanso. Algunas se zambullen para refrescarse de las inclemencias del sol, el agua escurri&amp;eacute;ndose de sus pieles transparentes cuando salen a flote y la intrincada red de nervios interiores restallando bajo la luz en un entramado multicolor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin se separa de su lado y se acerca a la cesta del hombre. Es similar a las que Brian ha visto en los globos aerost&amp;aacute;ticos que surcan a menudo los cielos del reino, confeccionada con madera y c&amp;aacute;&amp;ntilde;amo flexible, solo que es una medusa y no un globo lo que ondea sobre ella sin sujeci&amp;oacute;n aparente, hinch&amp;aacute;ndose de vez en cuando con la brisa, como si fuera de aire y no de agua de lo que est&amp;aacute; hecha.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Cu&amp;aacute;nto cuesta el viaje?&amp;quot; pregunta Justin al transportista mientras Brian observa el tranquilo vaiv&amp;eacute;n de la medusa voladora con la boca abierta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Una moneda de plata por viajero, se&amp;ntilde;or. Dos m&amp;aacute;s por la carga&amp;quot; responde el hombre, que hace un gesto con la cabeza hacia Brian, la sonrisa perenne tir&amp;aacute;ndole con cierta cualidad antinatural de las comisuras &amp;quot;A su amigo parece gustarle Lee Ann&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin suelta una risa, volviendo hasta d&amp;oacute;nde est&amp;aacute; Brian y d&amp;aacute;ndole un par de palmaditas en el hombro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es su primera vez fuera de casa&amp;quot; comenta, dirigi&amp;eacute;ndole una mirada divertida Brian, que est&amp;aacute; demasiado deslumbrado como para replicar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Perfecto!, &amp;iexcl;perfecto!&amp;quot; El transportista se pasa las manos por su traje amarillo chill&amp;oacute;n, repleto de botones que no parecen tener un objetivo concreto, alisando la tela que cubre la barriga en un movimiento nervioso &amp;quot;Lee Ann no les decepcionar&amp;aacute;. Es la voladora m&amp;aacute;s estable del puerto. El viaje de ascenso es uno de los principales atractivos tur&amp;iacute;sticos de Serra. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; me dicen? &amp;iquest;Tendr&amp;eacute; el gusto de llevarles a bordo?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La medusa se contrae y se dilata como en un escalofr&amp;iacute;o, diminutas part&amp;iacute;culas de plata encendi&amp;eacute;ndose como chispas en su interior. Brian ha visto pocas cosas tan maravillosas en su existencia entera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vaya que s&amp;iacute;&amp;quot; dice sacando su bolsa de monedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Desde lo alto, las formas de las medusas del muelle se desdibujan, salpicando las aguas como un entramado de estrellas diurnas. Brian no las pierde de vista durante todo el ascenso. No se hab&amp;iacute;a sentido tan bien desde que empez&amp;oacute; este viaje, as&amp;iacute; que deja que las r&amp;aacute;fagas de viento le revuelvan el pelo, sintiendo el frescor en la base de la nuca, olvid&amp;aacute;ndose durante un rato de su coraz&amp;oacute;n y del hechizo, haciendo a un lado la pregunta de si podr&amp;aacute; o no volver a casa y hablarle a la reina de todas las maravillas que ha podido ver con sus propios ojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eh. Eh, &amp;iexcl;Brian! Si te sigues inclinando as&amp;iacute; te vas a caer por el borde&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian da un respingo. No se hab&amp;iacute;a dado cuanta del punto hasta el que se ha ido estirando sobre la cesta, el grueso trenzado de c&amp;aacute;&amp;ntilde;amo apretado contra la mitad de la tripa. Se separa de la borda, buscando con las manos las correas de sujeci&amp;oacute;n hasta que recuerda que no hay ninguna, el tiro y el trasporte conectados &amp;uacute;nicamente por efecto de la magia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin est&amp;aacute; sentado sobre el equipaje, mir&amp;aacute;ndole con una media sonrisa cargada de inter&amp;eacute;s. Tiene el cuaderno posado sobre las rodillas y Brian se fija inevitablemente en los dibujos y curvatura de las letras, que se estiran hacia arriba y hacia abajo, chocando las unas con las otras en los renglones que se aprietan sobre el papel. Si el mago lo nota, no lo demuestra. &amp;Uacute;ltimamente ya no se afana tanto en ocultarlo, puede que por mera resignaci&amp;oacute;n o porque al final se ha dado cuenta de que no importa lo mucho que Brian lo intente: sigue siendo incapaz de descifrar ni uno solo de sus garabatos, ca&amp;oacute;ticos e incomprensibles para nadie que no sea &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es solo que nunca hab&amp;iacute;a visto algo as&amp;iacute;&amp;quot; Dice mirando arriba, a las fibras de electricidad recorren el cuerpo de la medusa como corrientes vivas de arco&amp;iacute;ris y que son la vida centelleante de la criatura. &amp;quot;&amp;iquest;A ti no te llama la atenci&amp;oacute;n?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin baja la cabeza para hacer un par de anotaciones al margen, el filo de una &lt;em&gt;d &lt;/em&gt;asent&amp;aacute;ndose en el coraz&amp;oacute;n achatado de una &lt;em&gt;a, &lt;/em&gt;la tinta estir&amp;aacute;ndose m&amp;iacute;nimamente en los contornos de un punto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Estoy acostumbrado. Yo me cri&amp;eacute; aqu&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ah&amp;hellip; Vaya&amp;quot; murmura Brian, sorprendido. Lo cierto es que, en realidad, no es mucho lo que sabe del mago. Lee libros como si le fuese la vida en ello, frunce el ce&amp;ntilde;o demasiado, es persistente como una mula, siempre discute para ganar, le cuesta reconocerlo cuando pierde, su madre le cortaba el pelo cuando era un cr&amp;iacute;o, tiene esa libreta llena de garabatos que lleva a todas partes y Brian podr&amp;iacute;a jurar que algunas noches ni siquiera duerme. Pero poco m&amp;aacute;s. Las primeras semanas de su viaje Brian estaba demasiado enfadado para considerarle algo m&amp;aacute;s que su carcelero y despu&amp;eacute;s, aunque las cosas entre ellos han mejorado considerablemente (ahora Brian sabe que detr&amp;aacute;s de esa actitud fr&amp;iacute;a y calculada, se esconde a veces una sonrisa o una broma esperando el momento exacto para salir. Que salta si le picas lo suficiente y que puede ser divertido, hasta muy divertido, cuando se olvida de mantener la fachada), rara vez el mago deja entrever alg&amp;uacute;n detalle propio, como ahora. Repentinamente, se le hace evidente que hay toda una historia bajo esa ropa demasiado grande y no puede contener curiosidad &amp;quot;&amp;iquest;Y c&amp;oacute;mo es que te fuiste?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; te interesa?&amp;quot; pregunta el mago, retirando con los dedos un par de hebras rubias que vuelven a desordenarse casi de inmediato. La pregunta no es brusca, ni cortante, solo genuina sinceridad y Brian recuerda que hace tan solo unas semanas fue &amp;eacute;l mismo quien se cerr&amp;oacute; las puertas a esa posibilidad. Lo que pasa es que ahora&amp;hellip;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;T&amp;uacute; ves que aqu&amp;iacute; haya algo mejor que hacer?&amp;quot; dice, encogi&amp;eacute;ndose de hombros con aire distra&amp;iacute;do, evitando mirarle directamente a los ojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por un momento parece que no vaya a contestar, solo que entonces algo se hace m&amp;aacute;s suave en sus rasgos, como si un recuerdo lejano hubiese regresado de repente, sorprendi&amp;eacute;ndole con la guardia baja.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Serra es una ciudad antigua, de tradiciones antiguas. Aqu&amp;iacute; por lo general la magia se aprende y se ejerce de la misma forma en que lo lleva haciendo durante siglos y yo&amp;hellip; bueno, yo quer&amp;iacute;a buscar algo diferente&amp;quot; Dice, echando un vistazo al transportista, que dormita con un codo apoyado sobre la borda, una de las puntas de su bigote aplastada contra la palma de la mano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; puede haber diferente?&amp;quot; La pregunta no contiene ninguna intenci&amp;oacute;n que no sea la m&amp;aacute;s absoluta curiosidad pero aun as&amp;iacute; nota que todo en el mago se tensa, a punto de ponerse a la defensiva. Le da la impresi&amp;oacute;n de que le han preguntado lo mismo otras veces, seguramente de forma distinta. No es eso lo que Brian quer&amp;iacute;a decir y no quiere que el mago piense que lo era &amp;quot;No es que no crea que pueda serlo&amp;quot; aclara extendiendo las palmas de las manos frente a s&amp;iacute; &amp;quot;Es que no lo s&amp;eacute; de verdad. La magia es algo &amp;uacute;til, &amp;iquest;no? La utilizamos para lo que la necesitamos y encontramos las palabras que sirven para hacer esto, o lo otro, que&amp;hellip; conectan? la magia con lo que queremos crear y- o sea, es una mec&amp;aacute;nica, &amp;iquest;no?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le escucha atento, como si de verdad estuviera esforz&amp;aacute;ndose para entender lo que dice. La tensi&amp;oacute;n se aligera un poco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es eso, s&amp;iacute;. Pero, mucho m&amp;aacute;s tambi&amp;eacute;n. Si t&amp;uacute; quisieras crear, por ejemplo, un vaso de agua, utilizar&amp;iacute;as las palabras correctas para hacerlo. Piensa en ese vaso. Es distinto al que puedo imaginar yo. El color del agua, la forma del vidrio. Hay cientos de posibilidades pero no las necesitas, porque lo &amp;uacute;nico que quieres es utilizar el vaso. Pero ahora imagina que quieres crear algo m&amp;aacute;s, con sus sutilezas, lo que lo hace perfecto e imperfecto, distinto. M&amp;aacute;s&amp;mdash;&amp;quot; el mago hace una pausa. Pasa una mano ausente por las letras, sin apenas mirarlas, como si no necesitara m&amp;aacute;s que el tacto hundido de los trazos para saber lo que dicen. &amp;quot;&amp;mdash;M&amp;aacute;s &lt;em&gt;tuyo&lt;/em&gt;. Porque a trav&amp;eacute;s de esa figura quieres transmitir algo en concreto, destilar un sentimiento, una sensaci&amp;oacute;n. Evocarlos. Captar su esencia. Entonces cada palabra es importante, decisiva. No es algo mec&amp;aacute;nico, &amp;uacute;til, es&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El pecho del mago se encoge en un suspiro de impotencia, como el que trata de encontrar las palabras para expresar una idea huidiza y justo en el momento de rozarlas se le escaparan entre los dedos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay algo ah&amp;iacute;, la noci&amp;oacute;n repentina de que, para el mago, eso de lo que habla es el centro de su propia existencia. Algo b&amp;aacute;sico e inherente. Tan importante que cada una de sus partes, es parte del mago en s&amp;iacute; mismo y a Brian le sobrecoge esa pasi&amp;oacute;n, la fuerza abrasiva con que puede sentirla ah&amp;iacute;. Y entonces, comprende cual es esa diferencia esquiva que se le escapaba en la playa. En alg&amp;uacute;n momento, Justin ha pasado a ser menos &lt;em&gt;el mago&lt;/em&gt; y m&amp;aacute;s &lt;em&gt;Justin&lt;/em&gt; y tiene la sensaci&amp;oacute;n de que tal vez, es posible, que Brian haya dejado de ser un pr&amp;iacute;ncipe quejica y consentido y puede, solo puede, que a los ojos del mago haya empezado a ser &lt;em&gt;Brian&lt;/em&gt;. Y acaba de confiarle algo que es suyo, profunda, intr&amp;iacute;nseca y genuinamente suyo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y Brian nunca, jam&amp;aacute;s ha sentido algo parecido a eso que Justin acaba de mostrarle.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Quieres que otros puedan ver la magia, como t&amp;uacute; la ves dentro de ti&amp;quot; dice sin pensarlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago se queda muy quieto. Atento. Como si lo que Brian acaba de decir fuera la maravilla m&amp;aacute;s grande, o la estupidez m&amp;aacute;s enorme.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;. Es&amp;hellip; es exactamente eso, la verdad&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su madre se lo ha dicho un mont&amp;oacute;n de veces &lt;em&gt;&amp;quot;Brian, hijo, no ser&amp;iacute;as capaz de notar cuando un momento es importante ni aunque se apareciera por detr&amp;aacute;s para pegarte una patada en el culo&amp;quot;&lt;/em&gt; y los m&amp;aacute;s seguro es que todas esas veces tuviera raz&amp;oacute;n y Brian nunca haya sido capaz o no haya querido darse cuenta, que haya dejado pasar el momento. Pero ahora, viendo la forma en que los labios del mago se hunden un poco d&amp;oacute;nde los bordes se tocan, jurar&amp;iacute;a que &amp;eacute;ste instante es uno de esos. Que ha tocado algo bueno sin querer y ha sabido no estropearlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y lo cierto es que le gustar&amp;iacute;a alargarlo un poco m&amp;aacute;s, dejar que la impresi&amp;oacute;n se diluya lentamente en el cuerpo, saborearlo con cuidado por si la pr&amp;oacute;xima vez mete la pata.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y c&amp;oacute;mo haces para-ah-ah-AH!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero claro, no le sale bien.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute;qu&amp;eacute;qu&amp;eacute;?&amp;quot; Pregunta Justin apresur&amp;aacute;ndose hacia &amp;eacute;l, llevando las manos a la parte de su espalda que Brian trata de alcanzar sin ning&amp;uacute;n &amp;eacute;xito, con cara de no entender absolutamente nada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Me ha picado!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El transportista despierta con un ronquido seco, parpadea r&amp;aacute;pidamente como intentando despejarse, alarmado &lt;em&gt;&amp;iquest;Se&amp;ntilde;ores? &amp;iquest;Est&amp;aacute; todo bien?&lt;/em&gt; pregunta mirando alrededor, hasta que parece entender la situaci&amp;oacute;n y la extra&amp;ntilde;a sonrisa vuelve a ocupar su lugar en sus labios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oh, veo que a Lee Ann tambi&amp;eacute;n le gusta usted, caballero. Es muy emp&amp;aacute;tica&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian alza la cabeza. Sobre &amp;eacute;l, la gigantesca medusa se agita con gracia, r&amp;aacute;pidas descargas de electricidad chispeando bajo su piel.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y as&amp;iacute; lo demuestra?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Busca a Justin con la mirada tratando de encontrar apoyo, pero el mago suelta una carcajada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Mira el lado bueno. Hac&amp;iacute;a mucho tiempo que no le gustabas a nadie&amp;quot; se burla y Brian se queda un segundo como tonto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Le gusta esa risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La plaza de la isla principal de Serra es uno de los lugares m&amp;aacute;s curiosos en los que Brian ha estado en toda su vida. No es que &amp;ndash;hay que reconocerlo- tuviese mucho mundo antes de iniciar esta locura de viaje, pero en las &amp;uacute;ltimas semanas ha visto cosas extraordinarias, y aun as&amp;iacute;, la ciudad no deja de sorprenderle.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay magia por todas partes: animando los escaparates de las tiendas, avivando las fogatas prendidas a las fachadas de los edificios cuando se empieza a oscurecer la tarde, ti&amp;ntilde;endo el cabello y las ropas de sus habitantes en tonalidades imposibles y cercanas al l&amp;iacute;mite de la imaginaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un hombre flaco y de ojos incre&amp;iacute;blemente redondos trata de venderle algo que parece comida pero que chisporrotea y se agita de forma tan antinatural que lo &amp;uacute;nico que consigue es quitarle el hambre.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Eso tambi&amp;eacute;n era magia?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian, aqu&amp;iacute; &lt;em&gt;todo&lt;/em&gt; es magia&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues espero que en la posada nos sirvan algo m&amp;aacute;s terrenal, porque yo no pienso com&amp;eacute;rmela&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Avanzan despacio entre la multitud, el carrito zarande&amp;aacute;ndose a su lado. En una fuente cercana, una enorme gaviota parda deja lo que sea que est&amp;eacute; picoteando y le mira con atenci&amp;oacute;n y Brian est&amp;aacute; a punto de acercarse porque &lt;em&gt;Ese bicho me suena de algo&lt;/em&gt; cuando la voz de Justin le hace volverse.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Eh! Es aqu&amp;iacute;. El hechizo de Daphne&amp;quot; dice, asintiendo para s&amp;iacute;, y Brian tiene la impresi&amp;oacute;n de que es un atisbo de melancol&amp;iacute;a eso que acaba de ver desaparecer en sus ojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Antes de entrar en la posada, echa un &amp;uacute;ltimo vistazo curioso a su espalda, pero no hay ni rastro de la gaviota.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La propietaria de la taberna es una cosita peque&amp;ntilde;a y llena de rizos oscuros que empieza a chillar inmediatamente en cuanto cruzan el umbral. Es uno de los ataques de felicidad m&amp;aacute;s genuinos que Brian ha visto nunca. Si la alegr&amp;iacute;a de una persona pudiera estallar hacia fuera y expandirse en todas direcciones como una supernova los astr&amp;oacute;nomos se ver&amp;iacute;an obligaos a incluir a la muchacha en todos los mapas estelares.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Justin! &amp;iexcl;Est&amp;aacute;s aqu&amp;iacute;! &amp;iexcl;Justin!&amp;quot; exclama pr&amp;aacute;cticamente lanz&amp;aacute;ndose a sus brazos, palp&amp;aacute;ndole todo entero como para asegurarse de que es real &amp;quot;&amp;iexcl;Pero cu&amp;aacute;nto tiempo! &amp;iquest;Y c&amp;oacute;mo es que no has escrito? &amp;iexcl;Da igual! Tienes que cont&amp;aacute;rmelo todo. &amp;iexcl;Te he echado tanto de menos!&amp;quot; le aprieta tan fuerte que Brian se sentir&amp;iacute;a obligado a hacer algo para salvaguardar su integridad f&amp;iacute;sica si no fuera porque el mago le devuelve el abrazo con la misma fuerza, la sonrisa enorme y una expresi&amp;oacute;n en sus rasgos cercana al alivio, como cuando aguantas el aire durante mucho tiempo y abres la boca para volver a respirar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Claro que te lo contar&amp;eacute; todo. Yo tambi&amp;eacute;n te he echado de menos, Daph.&amp;quot; Justin se separa, dejando reposar la palma de su mano un instante sobre la mejilla de la muchacha. Es un gesto tan &amp;iacute;ntimo, tan cargado de familiaridad, que hace que Brian se sienta repentinamente como un intruso. Tose un par de veces para hacer patente su presencia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La chica repara en &amp;eacute;l seguramente por primera vez desde que Justin cruz&amp;oacute; la puerta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Y tu&amp;hellip; eh. &amp;iquest;Amigo?&amp;quot; pregunta posando en &amp;eacute;l una mirada concentrada, no como esas a las que Brian ya empieza a estar acostumbrado, como si la gente se sintiese obligada echarle un vistazo r&amp;aacute;pido, un registro rutinario, antes de poder permitirse pasar a otra cosa m&amp;aacute;s agradable de ver.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Este es Brian. Viajamos juntos. Ya te lo explicar&amp;eacute; todo m&amp;aacute;s tarde&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Encantada&amp;quot; sonr&amp;iacute;e la chica, pillando a Brian tan de sorpresa que lo &amp;uacute;nico que se le ocurre hacer es inclinar la cabeza levemente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Les sigue al interior a cierta distancia, con la sensaci&amp;oacute;n de estar de puntillas al borde de un c&amp;iacute;rculo que les engloba solo a ellos dos. Sin saber muy bien por qu&amp;eacute;, la idea hace que se le encoja un poco el est&amp;oacute;mago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esa noche sue&amp;ntilde;a de nuevo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Todo est&amp;aacute; oscuro, salvo por el rayo de luz que cae en l&amp;iacute;nea recta desde el techo, atravesando el agujero de la c&amp;uacute;pula desmoronada de la sala del trono. Es de una cualidad casi tangible, y parece como si alguien hubiese ralentizado la velocidad a la que viajan sus part&amp;iacute;culas y ahora se moviesen lentamente en cascada frente a sus ojos, blancas y brillantes, casi incendiarias. Trata de tocarlas pero se alejan esquivas, como el polvo agitado en las corrientes de viento y cuando Brian se acerca muy despacio, puede echar un vistazo en sus diminutas superficies de cristal, un reflejo que es &amp;eacute;l y no lo es, parte de &amp;eacute;l, una pieza, ahora otra. Intenta atraparlas de nuevo, coger un pu&amp;ntilde;ado. Trata de agarrar las part&amp;iacute;culas y devolverlas al todo pero se encabritan, giran, emprenden el vuelo, le huyen.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si lo haces as&amp;iacute;, no conseguir&amp;aacute;s atraparlas nunca&amp;quot; dice Justin tras &amp;eacute;l y Brian no necesita darse la vuelta para saber que est&amp;aacute; casi pegado a su espalda, aunque su voz resuene en la sala como si el sonido llegase de todas direcciones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y que se supone que tengo que hacer?&amp;quot; Quiere sonar enfadado, pero solo consigue sonar desesperado. Sabe que Justin sonr&amp;iacute;e, paciente, como si supiera todas las cosas que Brian no.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Espera&amp;quot; Su aliento le hace cosquillas en la nuca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No-&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Shhh. Qu&amp;eacute;date muy quieto&amp;quot; El mago se acerca m&amp;aacute;s, hasta que su pecho es una l&amp;iacute;nea firme contra la espalda de Brian &amp;quot;As&amp;iacute;. &amp;iquest;Lo ves? Ya te est&amp;aacute;n tocando. No te hace falta atraparlas si ya forman parte de ti. Estoy aqu&amp;iacute;. Yo te ayudo. Cierra los ojos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El cristal le acaricia los labios, la piel de los p&amp;aacute;rpados. Abre la boca y respira la luz como si bebiese agua. Siente como su cuerpo se inunda de plata, su coraz&amp;oacute;n bombea la luz como corrientes de espejo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No se puede vivir sin coraz&amp;oacute;n&amp;quot; dice entonces la reina y Brian abre los ojos de golpe. Le mira desde el alto trono de madreperla y su pelo rojo arde como las brasas. La luz sale de su interior a raudales. De repente, la sala se queda desierta y cuando su coraz&amp;oacute;n late por &amp;uacute;ltima vez Brian grita hasta que se le secan los pulmones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian. &amp;iexcl;Brian! Despierta. Eh. Eh. Despierta. Vamos. Abre los ojos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian lucha por seguir la voz que le llama a trav&amp;eacute;s de los sue&amp;ntilde;os. La pesadilla le agarra de nuevo con manos invisibles, intentando trag&amp;aacute;rselo otra vez, pero la voz se lo impide &lt;em&gt;Venga Brian. Eh. Esc&amp;uacute;chame. Ven conmigo. Eh. Eh&lt;/em&gt; y Brian se resiste, aprieta los dientes y se esfuerza por abrir los ojos. Siente la mano del mago pos&amp;aacute;ndose sobre sus p&amp;aacute;rpados y lo siguiente es la claridad de una vela, no lo suficientemente n&amp;iacute;tida para apartar completamente las sombras, pero s&amp;oacute;lida y real. El mago agita la mano sobre la llama en un movimiento preciso, mec&amp;aacute;nico y la luz se ensancha hasta llegar a todos los rincones del cuarto. El cuerpo de Brian se destensa sobre la cama.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Est&amp;aacute;s bien?&amp;quot; La frente de Justin se contrae de preocupaci&amp;oacute;n y Brian asiente un par de veces, todav&amp;iacute;a confuso, como si a su cuerpo le resultara dif&amp;iacute;cil acostumbrarse al cambio, recordar c&amp;oacute;mo moverse a este lado de la realidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Solo ha sido otra pesadilla. Ya estoy mejor&amp;quot; consigue decir, aunque no es completamente cierto. La sensaci&amp;oacute;n sigue ah&amp;iacute;. La angustia, la impotencia. La impresi&amp;oacute;n de haber estado a punto de recuperarlo todo para perderlo justo al instante siguiente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin pasa una mano templada sobre su frente, apart&amp;aacute;ndole el pelo h&amp;uacute;medo de sudor. Busca la temperatura con la palma y de alguna forma el gesto le hace sentir d&amp;eacute;bil, como si, a pesar de que no tener ya coraz&amp;oacute;n, el resto de su cuerpo recordase como es perder toda la fuerza dentro del pecho. Siente que la determinaci&amp;oacute;n que le ha mantenido en pie hasta ahora se licua en el peso de sus huesos. Cuando intenta tragar saliva nota la garganta seca, y se pregunta si sus gritos no han ido m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de la pesadilla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Con que so&amp;ntilde;abas?&amp;quot; Justin est&amp;aacute; sentado a su lado en la cama, el colch&amp;oacute;n hundi&amp;eacute;ndose m&amp;iacute;nimamente bajo su peso y una parte de Brian piensa que tal vez podr&amp;iacute;a dormir si &amp;eacute;l se quedase a su lado, el cuerpo caliente junto al suyo, igual que en el sue&amp;ntilde;o, susurr&amp;aacute;ndole al o&amp;iacute;do las palabras adecuadas, gui&amp;aacute;ndole de vuelta a la realidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Estaban&amp;hellip; ah&amp;iacute;. Y entonces&amp;quot; la sensaci&amp;oacute;n regresa como una r&amp;aacute;faga de viento, la angustia de tener lo que ha perdido al alcance de la mano y ser incapaz de atraparlo, las palabras la reina como una sentencia irrevocable, como si en realidad Brian nunca hubiera tenido una oportunidad. Respira a bocanadas, el pecho subiendo y bajando, tratando de retener el ox&amp;iacute;geno.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian. Tranquilo. No pasa nada. Respira. No pasa nada&amp;quot; Los dedos de Justin son como un aleteo en su mejilla y Brian quiere acurrucarse en la tranquilidad de su tacto, el consuelo de esa voz que le calma entre susurros. &amp;quot;Es normal que tengas miedo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No s&amp;eacute; si&amp;mdash;&amp;quot; empieza a decir, pero las palabras queman en su garganta. Todo eso que es Brian Kinney se encabrita en su interior&lt;em&gt; &amp;iquest;Miedo? No es el miedo el que tiene poder. Eres tu quien se lo da. Y t&amp;uacute; no tienes miedo&lt;/em&gt;. Aparta la mano de Justin y se levanta de la cama. El mago le mira, dividido entre el asombro y una compresi&amp;oacute;n tan profunda, tan clara, que Brian tiene la impresi&amp;oacute;n de que puede verlo todo ah&amp;iacute;, igual que en el sue&amp;ntilde;o, atisbando con su magia bajo la piel. Pero si es miedo lo que ve, est&amp;aacute; equivocado &amp;quot;Estar&amp;eacute; abajo&amp;quot;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No da oportunidad al mago de decir nada m&amp;aacute;s. Recoge su capa y cierra la puerta tras de s&amp;iacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No espera encontrar a Daphne despierta cuando desciende por la escalera hasta la taberna vac&amp;iacute;a. Debe ser bien entrada la madrugada, pero la muchacha canturrea alegremente para s&amp;iacute; mientras examina el vidrio de un vaso con detenimiento, gir&amp;aacute;ndolo a contraluz en busca de restos de suciedad en su superficie.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sonr&amp;iacute;e cuando le ve, pero casi inmediatamente ladea la cabeza y tras un r&amp;aacute;pido escrutinio rebusca entre las estanter&amp;iacute;as y le sirve una copa de lo que aparentemente es&amp;hellip;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Justo lo que necesitas. Cr&amp;eacute;eme&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian est&amp;aacute; demasiado cansado para llevarle la contraria. Se sienta frete a ella en un taburete alto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;No puedes utilizar la magia para hacer eso?&amp;quot; Pregunta por preguntar algo, cuando la muchacha regresa a su tarea de comprobar y abrillantar vasos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oh. S&amp;iacute;&amp;quot; se encoge de hombros, murmurando algo por lo bajo y chascando los dedos de manera que el pa&amp;ntilde;o se alza en el aire y se afana por s&amp;iacute; solo en la tarea con impecable meticulosidad. &amp;quot;Pero es bastante cansado, en realidad. Y despu&amp;eacute;s de un tiempo tenerlo todo tan f&amp;aacute;cil resulta aburrido&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Uhm&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Y de todas maneras no es como lo que puede hacer Justin&amp;quot; a&amp;ntilde;ade, recogiendo el vaso ya limpio para posarlo sobre la barra y se sirvi&amp;eacute;ndose una generosa cantidad del mismo licor verde, que cambia de tonalidad cuando se agita. &amp;quot;&amp;iquest;Mala noche?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Extra&amp;ntilde;o la cama&amp;quot; miente. Dando un sorbo al l&amp;iacute;quido dulz&amp;oacute;n, que se derrama hacia su est&amp;oacute;mago dejando una sensaci&amp;oacute;n fresca bajo la lengua. &amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; es lo que puede hacer Justin?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Aunque ahora mismo no tiene demasiadas ganas de hablar del mago, no es capaz de resistirse. Intenta dejar caer la pregunta como si tal cosa, un poco para disimular la curiosidad acumulada, un poco para cambiar de tema, pero Daphne entrecierra los ojos en una sonrisa entendida y Brian duda haberla enga&amp;ntilde;ado en cualquiera de las dos cosas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No hay manera de que lo suelte, &amp;iquest;eh?&amp;quot; apoya los codos en la madera y coge el vaso con las puntas de los dedos, haci&amp;eacute;ndolo girar de tal forma que el l&amp;iacute;quido se balancee, enrosc&amp;aacute;ndose sobre s&amp;iacute; mismo como un peque&amp;ntilde;o tif&amp;oacute;n. &amp;quot;Siempre ha sido as&amp;iacute;, yo tard&amp;eacute; a&amp;ntilde;os en conseguir que me lo ense&amp;ntilde;ara. Es por su familia, ya sabes. S&amp;eacute;rreos de pura cepa. Bastante cerraditos de mente. No estaba segura de que fuera a volver por aqu&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No es una pregunta pero ni falta que hace. &lt;em&gt;T&amp;uacute; me sonsacas, yo te sonsaco&lt;/em&gt; es lo que Brian puede entrever en el tono de Daphne. Ha bajado con toda la intenci&amp;oacute;n de hacer a un lado su propia mierda durante el tiempo suficiente como para que le sea m&amp;aacute;s f&amp;aacute;cil ignorarla, pero el licor o la chica deben contener algo que suelta la lengua, porque se encuentra contestando sin vacilar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Estamos aqu&amp;iacute; por m&amp;iacute;. Tu amigo el hijo pr&amp;oacute;digo me ha lanzado un hechizo&amp;quot; endulza la &amp;uacute;ltima palabra con un trago profundo que vac&amp;iacute;a el vaso y que Daphne se apresura a sustituir con la diligencia de la costumbre. &amp;quot;&amp;iquest;Cerraditos de mente?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Utilitaristas profundos&amp;quot; ratifica la muchacha en un asentimiento largo que hace precipitarse los largos rizos oscuros hacia sus mejillas &amp;quot;Puritanos de la magia. Aburridos, para resumir. &amp;iquest;Ves esto?&amp;quot; dice alargando la mu&amp;ntilde;eca para mostrar a Brian el dibujo de la cara interna, d&amp;oacute;nde seis flores parten de un tallo amarillo, sus p&amp;eacute;talos azules temblando ligeramente, como bajo el murmullo del sue&amp;ntilde;o &amp;quot;Me lo hizo Justin poco antes de marcharse. Es lo que ellos llamar&amp;iacute;an magia desperdiciada. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; tipo de hechizo? &amp;iquest;O es una met&amp;aacute;fora?&amp;quot; a&amp;ntilde;ade con un gui&amp;ntilde;o descarado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian le dedica una sonrisa c&amp;iacute;nica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;M&amp;aacute;s bien del tipo que te quita el coraz&amp;oacute;n y te obliga a vender metaf&amp;oacute;ricos corazones de caramelo para recuperarlo si no quieres hacer &amp;iexcl;plof! y desaparecer como si nunca hubieras existido&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La muchacha le mira con atenci&amp;oacute;n, escrut&amp;aacute;ndole con sus ojos marrones y curiosos. Brian coge aire y le cuenta una versi&amp;oacute;n resumida de la historia, obviando &amp;uacute;nicamente el hecho de que su madre es la Reina de toda Babilonia. Todav&amp;iacute;a no se ha deshecho completamente de la plasticidad febril de su sue&amp;ntilde;o y del tacto c&amp;aacute;lido de los dedos de Justin, lento y deliberado, como si&amp;hellip; como&amp;mdash;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vaya&amp;quot; Daphne separa los codos de la mesa, agitando la cabeza para retirar los rizos oscuros, que se entrelazan como serpientes sobre sus hombros cuando le da la espalda.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Justin hizo eso, &amp;iquest;eh?&amp;quot; suena extra&amp;ntilde;o. No como una afirmaci&amp;oacute;n, sino con cierto tinte de algo que no es exactamente incredulidad y que Brian no puede calificar del todo. Piensa en que a estar alturas ya debe haber escuchado otra versi&amp;oacute;n de la historia y que lo que est&amp;aacute; haciendo es simplemente curiosear al otro lado, quien sabe por qu&amp;eacute;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Daphne abre una nueva botella, rellenando su vaso esta vez hasta el borde.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya ves. Aparentemente yo ya era un hijo de puta sin coraz&amp;oacute;n para empezar y esta es la forma que mi Se&amp;ntilde;ora madre ha elegido para enderezarme&amp;quot; dice, amargo. Alza el vaso en un brindis que no espera que Daphne corresponda y se lo lleva luego a los labios hasta que no queda nada. &amp;quot;Ir&amp;oacute;nico, &amp;iquest;verdad? Sobre todo teniendo en cuenta que, por lo que voy entendiendo, se fue de aqu&amp;iacute; porque a &amp;eacute;l tampoco le dejaban ser como quer&amp;iacute;a&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No cree que a Daphne le guste el tono de resentimiento pero le da igual. El enfado se retuerce sobre s&amp;iacute; mismo y da paso a algo m&amp;aacute;s parecido a la rabia. Rabia contra Justin y contra s&amp;iacute; mismo tambi&amp;eacute;n, aunque eso le resulta m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil reconocerlo. No puedes lanzar un encantamiento as&amp;iacute; sobre alguien y luego pretender que te importa. O lo que es peor, no puede parecer que &lt;em&gt;de verdad &lt;/em&gt;te importa. Recuerda lo que dijo en la carretera de la costa y la conversaci&amp;oacute;n durante el vuelo, en lo f&amp;aacute;cil que le result&amp;oacute; en ese momento olvidar que el hombre que le ha hecho esto es el mismo que se mancha siempre los dedos de tinta y sonr&amp;iacute;e como si fuera algo que te ganas, un peque&amp;ntilde;o milagro que solo quieres que pase otra vez. Pero Justin y el mago no son dos cosas distintas. Ser&amp;aacute; su poder el que le haga desaparecer, esfumarse como si no fuera nada si no lo consigue. Justin, que por lo visto ha pasado por lo mismo que Brian y aun as&amp;iacute;, no ha dudado en hacerle esto. Un mentiroso y un farsante, eso es lo que es.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y bien?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y bien qu&amp;eacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si fue por eso&amp;quot; Brian se inclina sobre la barra, alargando la mano para arrebatarle la botella. El vidrio rasga contra el borde del vaso cuando le fallan las distancias, desparramando el l&amp;iacute;quido en pulsos cortos e irregulares. Daphne se acerca, las u&amp;ntilde;as tamborileando sobre la madera deslucida y las l&amp;iacute;neas de la boca tensas, como si estuviera considerando algo. Brian se impacienta, todo su enfado esperando la respuesta, confirmar eso de lo que ya est&amp;aacute; seguro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pensaba que era mi turno para preguntar&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Y lo es&amp;quot; la muchacha alarga la mano, arrebat&amp;aacute;ndole el vaso lleno solo a medias. Su boca queda oculta tras el cristal cuando habla &amp;quot;Pero esa pregunta no me toca responderla a mi&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es la forma de apartar la mirada sin apartarla, la ligera tensi&amp;oacute;n en la voz. Daphne desv&amp;iacute;a la pregunta, pero Brian no necesita m&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya tiene su respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://insideblue.livejournal.com/42557.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;(Sigue aqu&amp;iacute;)&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description>
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  <pubDate>Sat, 28 Feb 2015 16:15:18 GMT</pubDate>
  <title>Fic: La ruta de las ferias del verano (3/?)</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/41986.html</link>
  <description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian envuelve el coraz&amp;oacute;n con esmero, alisando el papel y rode&amp;aacute;ndolo luego con un fino cordel que culmina en un lazo. Entrega el paquete a la joven t&amp;iacute;mida que le tiende un pu&amp;ntilde;ado de argentos y que deja entrever un atisbo de sonrisa, secreta y esperanzada, la mirada fija en el envoltorio que sostiene con un cuidado casi reverencial. Un amor escondido, tal vez, piensa Brian, una esperanza ya madura. Sobre la superficie cristalina rezan en un sencillo dise&amp;ntilde;o las letras con que ha compuesto el nombre de la joven. Es un gesto bonito y Brian no puede evitar preguntarse el destino de ese coraz&amp;oacute;n. Si ser&amp;aacute; correspondido o si ser&amp;aacute; un coraz&amp;oacute;n distinto el que se rompa con la respuesta. Es curioso que no vaya a saberlo nunca, cuando a veces tiene la sensaci&amp;oacute;n de parte de s&amp;iacute; mismo se aleja de &amp;eacute;l en vez de al rev&amp;eacute;s, al desprenderse de su estante. La idea es absurda y de lejos demasiado rom&amp;aacute;ntica para Brian, as&amp;iacute; que desecha el pensamiento mientras rellena el espacio vac&amp;iacute;o con un nuevo coraz&amp;oacute;n, perlado de gotas de az&amp;uacute;car multicolores y letras redondeadas que anuncian a quien sea que quiera leerlo un llamativo y entusiasta &amp;quot;Para siempre&amp;quot;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo ensarta en el sitio con una mueca esc&amp;eacute;ptica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eh. T&amp;uacute;&amp;quot; Escucha decir a una voz &amp;quot;S&amp;iacute;. T&amp;uacute;. El de los corazones&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian levanta la cabeza. La voz, que se parte en algunos puntos del grave hasta despuntar sin ritmo en el inestable terreno de los agudos, pertenece a un muchacho de unos trece a&amp;ntilde;os. Parece alto para esa edad, aunque es la clase de alto que da la impresi&amp;oacute;n de haber sido estirado de golpe, en espera de que el resto crezca a su alrededor. A su lado otro muchacho, bastante m&amp;aacute;s bajo, observa Brian con el tipo de sonrisa perenne de los que han consagrado su vida y obra a secundar las palabras del de al lado. Brian ha conocido su cuota de abusones en la vida y m&amp;aacute;s que reconocerlos, pr&amp;aacute;cticamente los huele.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;. Yo. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasa?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Pasar? Nada&amp;quot; dice el alto, encogi&amp;eacute;ndose teatralmente de hombros &amp;quot;Pero nos est&amp;aacute;bamos preguntando si eres as&amp;iacute; de guapo de nacimiento o si te haces algo para tener una pinta as&amp;iacute;. Porque entonces nos gustar&amp;iacute;a conocer tu secreto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lo suelta todo de carrerilla y con tono adulador, y las palabras quedan enmarcadas por la risilla de fondo que suelta el m&amp;aacute;s bajo. Hay dos clases de abusones: los que no son muy listos y los que se creen que lo son. Qu&amp;eacute; suerte que estos sean de la segunda.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Alg&amp;uacute;n problema con mi cara, ni&amp;ntilde;o?&amp;quot; gru&amp;ntilde;e Brian, poniendo en pr&amp;aacute;ctica su mejor expresi&amp;oacute;n intimidatoria y esperando para sus adentros que lo que sea que ven esos cr&amp;iacute;os sea igualmente intimidatorio. Por lo que sabe bien podr&amp;iacute;a parecer tanto una bestia como un alga parlante. No tiene muy claro c&amp;oacute;mo &amp;quot;ver&amp;aacute;n un hombre sin coraz&amp;oacute;n&amp;quot; puede traducirse en t&amp;eacute;rminos anat&amp;oacute;micos. A &amp;eacute;l le suena intimidante, pero quien sabe.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No. Que va. Ya bastantes problemas tiene tu cara ella sola&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Ohhhh &lt;/em&gt;Se van a enterar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sale de detr&amp;aacute;s del mostrador hecho una furia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hay que decir a favor de los cr&amp;iacute;os que durante las tres primeras zancadas no se mueven un &amp;aacute;pice del sitio. Solo cuando Brian est&amp;aacute; ya a poco m&amp;aacute;s de cinco metros se desplazan milim&amp;eacute;tricamente hacia atr&amp;aacute;s, pero no tiene oportunidad de saborear mucho el momento, porque entonces una mano se posa en su hombro y tira hacia atr&amp;aacute;s, haci&amp;eacute;ndole perder un poco el equilibrio y destruyendo de un plumazo todo el efecto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es Justin.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vaya. Hola otra vez&amp;quot; dice el mago con una sonrisa de oreja a oreja mirando al chico alto. Su mano sigue cerrada en torno al hombro de Brian como un grillete &amp;quot;Nos conocimos antes. &amp;iquest;Te acuerdas? En el puesto de frutas. &amp;iquest;Tu madre no es aquella se&amp;ntilde;ora tan encantadora de all&amp;iacute;?&amp;quot; Alza una mano y la agita en el aire para saludar. La expresi&amp;oacute;n de bravuconer&amp;iacute;a del cr&amp;iacute;o se derrite en una de espanto. Echa una mirada sobre su hombro, hacia la mujer que devuelve encantada el saludo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Deber&amp;iacute;a ir con ella&amp;quot; murmura con voz temblorosa, empezando a caminar hacia atr&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Muy buena idea. Todas esas bolsas deben pesarle&amp;quot; coincide el mago con un asentimiento afectado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los muchachos ponen pies en polvorosa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No le extra&amp;ntilde;a. Dadas las circunstancias adecuadas, hay pocas cosas m&amp;aacute;s terror&amp;iacute;ficas que una madre. A Brian se lo van a decir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; pensabas hacer?&amp;quot; pregunta Justin, torciendo los labios en una mueca que viene a a&amp;ntilde;adir &lt;em&gt;No. En serio&lt;/em&gt; y Brian se siente rid&amp;iacute;culo durante una fracci&amp;oacute;n de segundo, antes de protestar:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Solo iba a asustarles un poco&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Y hubieras sido t&amp;uacute; el que se habr&amp;iacute;a llevado una buena tunda de su madre&amp;quot; suspira negando con la cabeza y Brian se siente &lt;em&gt;rega&amp;ntilde;ado&lt;/em&gt;, como si fuera un cr&amp;iacute;o el tambi&amp;eacute;n. Es un poco ultrajante &amp;quot;Suerte que tienes de que los haya asustado yo con algo m&amp;aacute;s de discreci&amp;oacute;n&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le dirige una mirada c&amp;oacute;mplice antes de echar a andar y Brian se encuentra devolvi&amp;eacute;ndole la sonrisa sin poder evitarlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;En serio. Pase todo lo dem&amp;aacute;s, &amp;iquest;pero qu&amp;eacute; falta hac&amp;iacute;a volverme horroroso? Eso ya es ensa&amp;ntilde;arse&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Regresan detr&amp;aacute;s del mostrador. A lo largo de la l&amp;iacute;nea de puestos, los dem&amp;aacute;s vendedores empiezan a retirar sus mercanc&amp;iacute;as. Justin abre la tapa del carrito y coge una de las sillas, pleg&amp;aacute;ndola y guard&amp;aacute;ndola en el interior.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si no fuera as&amp;iacute;, habr&amp;iacute;as jugado con ventaja&amp;quot; dice, y a continuaci&amp;oacute;n aprieta los labios, la segunda silla plegada a medias, y por la cara que pone est&amp;aacute; claro se ha dado cuenta de lo que acaba de decir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La sonrisa de Brian se ensancha. El mago le da la espalda r&amp;aacute;pidamente, afan&amp;aacute;ndose en guardar la silla. E igual hasta se ha puesto un poco nervioso, porque o es eso, o el trasto se le est&amp;aacute; resistiendo casualmente a cooperar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Al final estoy jugando con ventaja igual&amp;quot; Lo dice sobre todo para alterarlo un poco m&amp;aacute;s pero la verdad es que est&amp;aacute; considerablemente m&amp;aacute;s que &lt;em&gt;bastante guapo&lt;/em&gt;, con el chaleco rojo a juego con el de Brian y los pantalones negros ajustados al cuerpo. No quiere ni imaginarse la impresi&amp;oacute;n que deben de dar. Un t&amp;iacute;o con apariencia de vete t&amp;uacute; a saber qu&amp;eacute; y un joven rubio y atractivo. Y c&amp;oacute;mo los pensamientos tienen vida propia y tienden a divagar hacia d&amp;oacute;nde les da la gana sin consentimiento esa idea enlaza autom&amp;aacute;ticamente con otra que no tiene nada que ver y lo siguiente que Brian se escucha pensar es &lt;em&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute; habr&amp;iacute;a pasado de conocerte en otras circunstancias? &amp;iquest;Eh, Justin? &amp;iquest;Habr&amp;iacute;a jugado con ventaja entonces?&amp;quot;. &lt;/em&gt;Pero antes de que tenga oportunidad de decirle a su mente que se calle y que deje de pensar en majader&amp;iacute;as, el mago lo hace por &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Vas a quedarte vagueando ah&amp;iacute; todo el rato o me vas a ayudar?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian pone los ojos en blanco y empieza a recolectar corazones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;No, qu&amp;eacute; va. Ni de co&amp;ntilde;a&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La lluvia les pilla de improviso a mitad de camino.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es s&amp;uacute;bita y torrencial. Cae en l&amp;iacute;nea recta desde el cielo y rebosa desde las alcantarillas, formando r&amp;iacute;os estrechos que discurren apresurados sobre los adoquines. La capa empapada le pesa en los hombros y Brian, que casi no puede ver nada entre los chorros de agua, atisba un espacio cubierto unos pasos m&amp;aacute;s adelante. Le hace se&amp;ntilde;as al mago, el canto de la mano pegado a la frente a modo de visera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Ah&amp;iacute;!&amp;quot; grita por encima del estruendo, se&amp;ntilde;alando el lugar, y ambos echan a correr en direcci&amp;oacute;n al soportal, el carrito de mercanc&amp;iacute;as traqueteando tras ellos con dificultad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Vaya si no est&amp;aacute; loco el tiempo aqu&amp;iacute;!&amp;quot; resopla el mago, quit&amp;aacute;ndose la capa mojada y sacudi&amp;eacute;ndola con fuerza, como si de alguna manera eso pudiera ayudar a que se secase m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pido. Brian asiente con fuerza, las cejas alzadas, todav&amp;iacute;a algo pasmado por el repentino giro meteorol&amp;oacute;gico. Pero esa es la particularidad de Keera, adem&amp;aacute;s de su apariencia de haber sido construida tomando pedazos al azar de cientos de culturas distintas, adquiriendo la forma de un gigantesco caleidoscopio que, con el giro del paso del tiempo, fuera adoptando formas cada vez m&amp;aacute;s fant&amp;aacute;sticas y complejas: es un microclima de microclimas, como si con cada retal de civilizaci&amp;oacute;n tra&amp;iacute;da a cuestas por los antiguos inmigrantes estos hubieran marchado de su tierra llevando consigo un soplo de aire, una gota de lluvia, un nuevo color de amanecer que a&amp;ntilde;adir a la mezcla. Recuerda haber estudiado la historia de la ciudad con Hon hace no tanto tiempo, cuando era un adolescente aburrido obligado a atender a sus clases. Keera fue fundada en la &amp;eacute;poca de la primera invasi&amp;oacute;n por aquellos que lograron huir de los Ura. El segundo m&amp;aacute;s grande de los desplazamientos que tuvieron lugar durante el &amp;Eacute;xodo, solo superado por Serra. Aquella guerra dur&amp;oacute; casi veinte a&amp;ntilde;os, y para cuando el pueblo gris fue rechazado por fin y exiliado a las tierras desconocidas al a otro lado del mar, las gentes ya hab&amp;iacute;an echado ra&amp;iacute;ces en esta nueva tierra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El recuerdo trae consigo una s&amp;uacute;bita punzada de nostalgia por su hogar. De las tardes lluviosas vistas desde el otro lado del cristal de la biblioteca. Del calor de la chimenea y la voz emocionada de Hon que se iba amortiguando a medida que empezaba a quedarse dormido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Crees que durar&amp;aacute; mucho?&amp;quot; pregunta Brian, asomando la mano fuera de su refugio, recogiendo un pu&amp;ntilde;ado de gotas con la palma.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Quien sabe&amp;quot; Justin se encoge de hombros. Las columnas del soportal, sobre las que se apoya una vivienda de dos plantas, quedan unidas en ambos laterales por dos muros bajos de piedras fibrosas engarzadas con argamasa, que quedan protegidos de la lluvia por un alero de pizarra. El algunos puntos, d&amp;oacute;nde el agua lleva siglos destil&amp;aacute;ndose sobre ella desde el techo, la piedra aparece alisada y casi encogida, como un cabello repleg&amp;aacute;ndose al contacto con la llama. El mago se sienta en una de las partes d&amp;oacute;nde el agua no alcanza a salpicar, los brazos cruzados y apretados contra el pecho. Brian toma asiento a su lado, apoyando la espalda contra una de las columnas, la superficie m&amp;aacute;s c&amp;aacute;lida de lo que cabr&amp;iacute;a esperar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Supongo que entonces no nos queda otra que esperar aqu&amp;iacute; hasta que amaine&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se escuchan sonidos amortiguados por encima de sus cabezas provenientes de la casa. Voces ininteligibles y el ocasional desplazamiento de alguna silla. Justin se frota los brazos y los hombros con fuerza. Poco a poco, la lluvia ha comenzado a refrescar el ambiente y el mago acompa&amp;ntilde;a el movimiento de las manos con un r&amp;aacute;pido golpeteo de los pies, murmurando entre dientes que &lt;em&gt;&amp;quot;Vaya que suerte tenemos&amp;quot;&lt;/em&gt;, mientras el flequillo empapado se bambolea sobre su frente, desprendido de cuando en cuando alguna gota min&amp;uacute;scula.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian no podr&amp;iacute;a estar m&amp;aacute;s de acuerdo. Est&amp;aacute; agotado y no puede pensar en nada m&amp;aacute;s que llegar al hostal y pegar la cabeza a la almohada. Ha sido un d&amp;iacute;a arduo. Han tenido que madrugar m&amp;aacute;s de lo normal para obtener una licencia de ventas y que se les asignara una parcela para montar su chiringuito por culpa de las r&amp;iacute;gidas regulaciones de comercio de la ciudad. Y por si eso no fuera bastante la venta en s&amp;iacute; no ha dado sus mejores frutos. Todo eso, unido a la animada conversaci&amp;oacute;n con los dos mocosos, ha drenado la energ&amp;iacute;a de Brian hasta dejarlo por los suelos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se inclina para anudar el cord&amp;oacute;n de uno de sus zapatos, que debe haberse aflojado por la lluvia. Envuelve la lazada con parsimonia y cuando est&amp;aacute; a punto de reclinarse de nuevo contra la piedra algo llama su atenci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Asoma en el muro, a la altura de su rodilla y Brian se inclina para examinarlo con curiosidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues un poco de suerte s&amp;iacute; que va a ser que tenemos&amp;quot; dice anim&amp;aacute;ndose de golpe, tirando del paquete de tabaco arrugado y extrayendo -alabados sean los dioses- un &amp;uacute;ltimo cigarrillo olvidado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No te ir&amp;aacute;s a fumar eso en serio&amp;quot; el mago abre mucho los ojos, siguiendo con incredulidad el movimiento de la mano de Brian, que se coloca el filtro entre los labios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute;? &amp;iquest;Es poco principesco?&amp;quot; pregunta divertido, el cigarro bambole&amp;aacute;ndose en su boca al hablar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Podr&amp;iacute;a ser &lt;em&gt;cualquier cosa&lt;/em&gt;&amp;quot; lo dice como si &amp;quot;cualquier cosa&amp;quot; fuera algo contagioso y Brian estuviera haciendo mal por no lanzar el cigarrillo lejos y lavarse r&amp;aacute;pidamente las manos para eliminar el riesgo de microbios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues mejor&amp;quot; contesta, se&amp;ntilde;alando con la cabeza la mano del mago, que le mira un instante sin entender, suspirando despu&amp;eacute;s y susurrando unas palabras incomprensibles que, acompa&amp;ntilde;adas por un chasquido de los dedos, hacen brotar una llama min&amp;uacute;scula.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian acerca el cigarrillo y aspira una, dos veces, hasta que la punta prende y el humo denso y caliente le baja por la garganta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Esto debe ser c&amp;oacute;mo eso que dicen de que no hay mal que por bien no venga&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si t&amp;uacute; lo dices&amp;hellip;&amp;quot; refunfu&amp;ntilde;a el mago entornando los ojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian cruza las piernas sobre el muro, los codos apoyados contra las rodillas. Pega otra calada que crepita al consumir el papel, el humo escapando hacia el techo cuando exhala. La larga columna asciende con rapidez y entonces se deshilvana en el aire, como si dedos invisibles jugasen a desgarrar las guedejas, deconstruyendo formas que se arquean en el tinte gris&amp;aacute;ceo de la noche: serpientes y lagartijas y una anguila de detalles filosos que gira en un torbellino antes de desaparecer.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo has hecho eso!&amp;quot; pregunta Brian boquiabierto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Uh?&amp;quot; el mago pega un peque&amp;ntilde;o bote en el sitio, como si le hubieran pillado haciendo algo que no deber&amp;iacute;a hacer. Entrelaza las manos que dirig&amp;iacute;an el humo hace solo unos segundos, encajando y desencajando los dedos en un gesto nervioso, como si restos de magia se le hubieran quedado chisporroteando en las yemas. &amp;quot;Me entreten&amp;iacute;a un poco. Es f&amp;aacute;cil de hacer&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Era bonito&amp;quot; dice Brian, mirando otra vez el humo, que ahora asciende silencioso y aburrido, bastante decepcionante en comparaci&amp;oacute;n. Por encima de su cabeza, unos pasos hacen crujir los listones de madera. Hay otros sonidos indescifrables y un momento despu&amp;eacute;s se escuchan los primeros acordes de una canci&amp;oacute;n. La voz densa y rasgada se filtra por las rendijas y Brian cree reconocer la melod&amp;iacute;a de lo que parece mucho tiempo atr&amp;aacute;s, cuando todav&amp;iacute;a era un pr&amp;iacute;ncipe y la m&amp;uacute;sica inundaba las gigantescas salas, cuando la vida era tan solo presente y voracidad palpitando en las venas. Cuando Brian todav&amp;iacute;a pod&amp;iacute;a ser Brian, lejos, muy lejos, en un mundo que ya no es m&amp;aacute;s que recuerdo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Quieres probar?&amp;quot; dice, ofreci&amp;eacute;ndole el cigarrillo y casi le parece sentir c&amp;oacute;mo la piel se le despega un poco, inc&amp;oacute;moda, como si quisiera mutar y volver a ser lo que era. Debe ser la m&amp;uacute;sica y lo que despierta y Brian se deja llevar, arrastrado por la ola de sensaciones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;De eso?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No, qu&amp;eacute; va. Del cart&amp;oacute;n, para ver a que sabe&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin hace una mueca, una ceja alzada, mirando el cigarrillo como si no rondara ni de lejos su lista de cosas susceptibles de existir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No. Gracias&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se encoge de hombros, aspirando una nueva calada con deliberada parsimonia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Bueno, si te da miedo probar cosas nuevas&amp;hellip; Tampoco es que me sorprenda&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago se tensa un poco y Brian sonr&amp;iacute;e para sus adentros. Lleva a&amp;ntilde;os perfeccionando el arte de cabrear a la gente hasta conseguir que hagan lo que quiere. Es solo cuesti&amp;oacute;n de tener ojo para reconocer seg&amp;uacute;n qu&amp;eacute; hilos hay que tensar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Que si me&amp;mdash; &amp;iquest;Te crees que no he fumado nunca?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Bueeeno&lt;/em&gt;...&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y uno. Dos. Tres&amp;hellip;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Dame eso&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;iexcl;Bingo!&lt;/p&gt;&lt;p&gt;M&amp;aacute;s que esperar a que se lo d&amp;eacute; el mago pr&amp;aacute;cticamente se lo quita de las manos. Sostiene el cigarrillo con determinaci&amp;oacute;n, como si fuera algo que primero hay que someter a reconocimiento, y tras unos instantes de contemplaci&amp;oacute;n silenciosa, se inclina hacia &amp;eacute;l absorbe una calada larga.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ah&amp;mdash; &amp;iexcl;Joder!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Yyyyy&amp;hellip; tose. Otra tos. Otra m&amp;aacute;s. Se encoge sobre el est&amp;oacute;mago, rumiando una maldici&amp;oacute;n tras otra, alejando el cigarrillo del cuerpo como si de verdad transmitiera la peste y Brian se atraganta de la risa porque es que venga ya, alguien deber&amp;iacute;a sacar una foto de esto. No es justo que no tenga nada con lo que atormentarle en la posteridad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Desde luego eres lo que se dice un fumador consumado&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago suelta otra retah&amp;iacute;la de maldiciones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian intenta recuperar el cigarrillo pero Justin le esquiva y antes de que se d&amp;eacute; cuenta est&amp;aacute; pegando otra calada, m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;a esta vez, con la expresi&amp;oacute;n concentrada de alguien que no piensa dar el brazo a torcer aunque le vaya la vida en ello y tras un intervalo de duda expulsa el humo en una espiral seseante, que se agita y se retuerce hasta adoptar la forma de una cometa, que sale despedida de sus labios con un aleteo decidido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Muy impresionante&amp;quot; comenta Brian con un silbido, y lo dice en serio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya ves&amp;quot; contesta el mago, a&amp;uacute;n un poco tembloroso, pero con aire triunfal.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Debe ser eso. La m&amp;uacute;sica. O la forma cerrada de la noche, como si la lluvia les hubiera atrapado en ese peque&amp;ntilde;o espacio y fuera necesario resolver alguna especie de conjuro para poder salir, porque a Brian lo siguiente que dice le sale sin pensar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Impresionante, s&amp;iacute;&amp;quot; repite &amp;quot;Aunque a&amp;uacute;n te queda una cosa por probar&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Yo dir&amp;iacute;a que ya he m&amp;aacute;s que cubierto mi cuota de estupideces por hoy&amp;quot; ironiza el mago, amortiguando una tos en lo alto de la garganta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;De eso nada&amp;quot; dice Brian y, dej&amp;aacute;ndose llevar ese impulso repentino, se pone en pie, ofreci&amp;eacute;ndole la mano. &amp;quot;Te queda esta&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le mira a &amp;eacute;l y luego al techo y luego a &amp;eacute;l otra vez. Abre mucho los ojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso s&amp;iacute; que no&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Venga. Si no lo haces tendr&amp;eacute; que pensar que &lt;em&gt;tampoco&lt;/em&gt; has bailado nunca&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin frunce el ce&amp;ntilde;o, &lt;em&gt;c&amp;oacute;mo siempre&lt;/em&gt;. Resopla, apart&amp;aacute;ndose el flequillo mojado de la frente, despein&amp;aacute;ndose hasta l&amp;iacute;mites indescriptibles. Tiene esa mirada evaluativa suya y Brian ya cree que va a mandarlo a la mierda de una vez por todas cuando, en un giro inesperado del azar, se agarra de su mano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pero solo una canci&amp;oacute;n&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Solo una. Lo prometo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La m&amp;uacute;sica se desprende desde el techo en cascada, como la lluvia. Es siempre igual, piensa, y es extra&amp;ntilde;o que eso no cambie nunca cuando cualquier otra cosa puede hacerlo en el tiempo que dura un parpadeo. Hay algo en la m&amp;uacute;sica que no ha sentido con nada m&amp;aacute;s. La sensaci&amp;oacute;n de que todo alrededor se pliega y se ajusta, reduci&amp;eacute;ndose a un instante. Como si fuera una clase especial de magia, m&amp;aacute;s antigua y m&amp;aacute;s compleja, porque no existe palabra alguna que pueda expresarla. Magia salvaje, en estado puro. Una magia que cantara al centro del alma, haciendo que cualquier otra cosa deje de ser importante. Le hace sentirse invencible y vivo y expectante, con la certeza inequ&amp;iacute;voca de que algo extraordinario estuviera a punto de ocurrir. Como si con la m&amp;uacute;sica todo fuera m&amp;aacute;s grande, m&amp;aacute;s importante, m&amp;aacute;s intenso, &lt;em&gt;m&amp;aacute;s&lt;/em&gt; y el que la escucha caminara en una cuerda floja al borde de todas las posibilidades.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es como si en su centro, Brian fuera exactamente lo que debe ser.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin se mueve despacio, inseguro, como si le diera verg&amp;uuml;enza y eso no est&amp;aacute; bien, porque nadie deber&amp;iacute;a dejar de sentirlo. Brian le coge de la mu&amp;ntilde;eca y le da una vuelta que le pilla desprevenido y el mago gira en un movimiento torpe, recuperando c&amp;oacute;mo puede el equilibrio, pero siguiendo sus pasos. As&amp;iacute; que Brian lo hace otra vez y otra, hasta que Justin se deja llevar de verdad y est&amp;aacute; bailando con &amp;eacute;l. Le rodea el cuello con una mano para sujetarse cuando Brian les hace girar a ambos, siguiendo el ritmo de las notas, tan cerca que cuando la m&amp;uacute;sica le atrapa por fin y se le escapa la risa Brian la siente vibrar a trav&amp;eacute;s de su propio cuerpo, filtr&amp;aacute;ndose a trav&amp;eacute;s de su pecho, y est&amp;aacute;n juntos en ese momento, los dos y uno, atrapados en el mismo hechizo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Porque es contagiosa, esa euforia, lo m&amp;aacute;s parecido a que la materia del infinito haga batir las alas, y se pose durante un segundo sobre la yema de tus dedos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tan s&amp;uacute;bitamente como empez&amp;oacute;, la m&amp;uacute;sica se apaga. Los dos se quedan parados en el centro del soportal, el pecho subiendo y bajando y Justin&amp;hellip; Justin le mira. La risa se le escapa entre jadeos, como si no quisiera o no pudiera detenerla o ni siquiera le importara. Los ojos claros se arrugan en las comisuras. Y la cuesti&amp;oacute;n es que ah&amp;iacute;, con el pelo revuelto y la ropa h&amp;uacute;meda algo descolocada, parece m&amp;aacute;s joven que nunca, menos fachada y m&amp;aacute;s la imagen real, poco m&amp;aacute;s que un cr&amp;iacute;o de la edad de Brian y se le ocurre pensar en lo discrepante que resulta a veces, como si Justin y el Mago fueran dos cosas distintas, habitando el mismo cuerpo por pura casualidad y Brian piensa que tiene que tener raz&amp;oacute;n, que tiene que ser magia si puede hacer algo como esto. Le devuelve la mirada a Justin, que niega con suavidad, los dedos a&amp;uacute;n prendidos del cuello de su chaleco. Definitivamente. Magia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ha dejado de llover&amp;quot; dice, apartando de &amp;eacute;l los ojos azules y mirando alrededor, a los restos de lluvia que gotean desde las fachadas y los peque&amp;ntilde;os r&amp;iacute;os que desaparecen por las rejas de las alcantarillas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y con eso, el hechizo se rompe.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Deber&amp;iacute;amos&amp;hellip;&amp;quot; empieza Brian.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin asiente despacio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se separan.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el suelo, a un lado del carrito, lo que queda del cigarrillo emite un peque&amp;ntilde;o parpadeo y luego otro, avivado por una breve r&amp;aacute;faga de viento. Brian lo aplasta con el pie. El mago recoge su capa inservible y pone en marcha el carrito. Cuando se han alejado unos metros de los soportales, lanza a Brian una mirada de soslayo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tampoco es que t&amp;uacute; bailes tan bien&amp;quot; comenta, sin ocultar el deje divertido de su voz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;&lt;em&gt;Perdona&lt;/em&gt;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;, ya sabes, para tener esa reputaci&amp;oacute;n que tienes&amp;quot; dice con aire conversacional, reprimiendo malamente el atisbo de una sonrisa &amp;quot;Tampoco es que se te d&amp;eacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vas a retirar eso. Ahora&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago niega con la cabeza, la batalla a la sonrisa ahora perdida del todo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;, claro. Porque si no vas a&amp;mdash;&amp;quot; empieza, pero en ese momento vuelve a escucharse el &lt;em&gt;plopplopplop&lt;/em&gt; del agua al romper sobre los adoquines. &amp;quot;Uf. &amp;iexcl;Ya empieza otra vez!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y con eso echa a correr. El agua salpica bajo las suelas de sus botas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Eh! &amp;iexcl;Que lo retires!&amp;quot; le grita Brian.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Ya estamos cerca!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Ret&amp;iacute;ralo he dicho!&amp;quot; grita otra vez, echando a correr tras &amp;eacute;l, intentando ignorar la sensaci&amp;oacute;n que le borbotea en el pecho cuando escucha el corto arrebato de su risa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Contin&amp;uacute;an viaje siguiendo la l&amp;iacute;nea de la costa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El largo camino que parte de Ionamar conectando las ciudades costeras est&amp;aacute; atestado de vendedores ambulantes que, como ellos, viajan de una a otra de las ferias de verano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian observa la concurrida procesi&amp;oacute;n con curiosidad, atendiendo a los pedazos de conversaciones que llegan hasta su o&amp;iacute;do y que traen noticias de la guerra lejana, fragmentos de proyectos futuros, confesiones de amores ef&amp;iacute;meros que han quedado ya atr&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago camina a su lado, la mirada absorta en el mar que se divisa a pocos kil&amp;oacute;metros del valle por el que discurre la calzada. Las hebras de su pelo se revuelven inquietas bajo la fuerte brisa que se levanta desde las aguas y aspira el aire cargado de salitre hasta lo m&amp;aacute;s profundo de sus pulmones, como si pretendiese guard&amp;aacute;rselo ah&amp;iacute;, llevarse un pedazo de mar dentro del pecho como quien guarda una fotograf&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De vez en cuando, anota algo en su cuaderno, el trazo r&amp;aacute;pido y descuidado, como apresur&amp;aacute;ndose en atrapar una idea huidiza.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Nunca hab&amp;iacute;as visto el mar?&amp;quot; pregunta Brian, intrigado. Un largo carromato se acerca a ellos y se hacen a un lado para dejarlo pesar. Los cascos de los caballos levantan volutas de polvo del suelo, dejando las marcas de sus herraduras impresas sobre la arenilla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Eh? S&amp;iacute;, claro. Es solo que, ya sabes&amp;quot; dice, apart&amp;aacute;ndose un poco cuando Brian se inclina por encima de su hombro para intentar echar un vistazo &amp;quot;Si no anoto las cosas siempre se me olvidan&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute; puede tener que ver el marcon la &lt;em&gt;magia&lt;/em&gt;?&amp;quot; pregunta con la esperanza de tirarle un poco de la lengua, se&amp;ntilde;alando con la cabeza en direcci&amp;oacute;n al mar, entrecerrando a la vez los ojos para tratar de localizar lo que sea que ha llamado la atenci&amp;oacute;n del mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Eh? Oh. Nada, claro&amp;quot; contesta algo agitado, cerrando el cuaderno con m&amp;aacute;s rapidez de la necesaria y devolvi&amp;eacute;ndolo a su lugar entre los cientos de bolsillos ocultos del interior de su t&amp;uacute;nica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Alguna vez vas a decirme qu&amp;eacute; pones ah&amp;iacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Seguramente te aburrir&amp;iacute;a&amp;quot; contesta, y Brian se pregunta por millon&amp;eacute;sima vez que ser&amp;aacute; exactamente eso que escribe que sea tan importante como para poner tanto empe&amp;ntilde;o en ocultarlo. &amp;quot;Ya debe ser la hora de comer&amp;quot; a&amp;ntilde;ade un poco de la nada, sali&amp;eacute;ndose por la tangente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No obstante, tiene raz&amp;oacute;n. Peque&amp;ntilde;os grupos de viajeros empiezan ya a acomodarse sobre los campos que flanquean el camino, desenvolviendo paquetes y distribuyendo su contenido sobre manteles de colores chillones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Quieres que paremos?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vamos&amp;quot; asiente Brian, el cuaderno y sus misterios relegados a un segundo plano ahora que siente el est&amp;oacute;mago repentinamente vac&amp;iacute;o ante la visi&amp;oacute;n de la comida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Detienen su carrito junto a un &amp;aacute;rbol de ramas ca&amp;iacute;das y se sientan con las espaldas apoyadas sobre la superficie escamada del tronco. La brisa agita las hojas y las de las ramas m&amp;aacute;s largas acarician la hierba en un movimiento de vaiv&amp;eacute;n, sin ninguna prisa, como si una vez alcanzada la meta solo quisieran recrearse en disfrutar del contacto h&amp;uacute;medo de la tierra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Llevamos cuarenta y un corazones&amp;quot; cometa Brian a&amp;ntilde;adiendo a sus notas las cifras de ventas de la &amp;uacute;ltima parada, notando una punzada de des&amp;aacute;nimo al comprobar el resultado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una familia de faunos brinca entre los grupos de viajeros sentados sobre la hierba. Sus flautas atraen peque&amp;ntilde;as congregaciones de mirlos de pluma naranja, que se desligan de su bandada para girar en &amp;aacute;giles espirales, envueltos en el sonido de las notas, uniendo sus cantos a la melod&amp;iacute;a. Justin lanza una moneda a uno de los faunos m&amp;aacute;s j&amp;oacute;venes, que le dedica una sonrisa entusiasmada antes de continuar con su canci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Cu&amp;aacute;ntos dices?&amp;quot; pregunta distra&amp;iacute;do, la mirada embelesada por los p&amp;aacute;jaros que alzan nuevamente el vuelo para retomar el misterioso destino de sus viajes estacionales. Saca el cuaderno otra vez y otra vez mueve su pluma en garabatos r&amp;aacute;pidos, cerr&amp;aacute;ndolo antes de que la tinta tenga tiempo de empezar a secarse.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cuarenta y uno&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago curva los labios en una sonrisa breve. Se estira para alcanzar las notas de Brian. Pasa el &amp;iacute;ndice por el trazo h&amp;uacute;medo que dibuja la cifra, emborron&amp;aacute;ndola ligeramente y a&amp;ntilde;adiendo una nueva mancha oscura a las varias que ya motean sus dedos. &amp;quot;Es un buen n&amp;uacute;mero. Casi la mitad&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Parece menos&amp;quot; Brian se escurre un poco y la corteza ara&amp;ntilde;a ligeramente su espalda. Cuarenta y uno. Ha sido un largo camino hasta aqu&amp;iacute; y no quedan ya tantas ciudades antes de terminar el viaje.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Veo que has llegado a la fase de depresi&amp;oacute;n&amp;quot; La frase no suena a burla. El mago la acompa&amp;ntilde;a de una sonrisa peque&amp;ntilde;a, estirando los brazos sobre la cabeza y empujando hacia los lados para liberar la tensi&amp;oacute;n de los hombros. Brian coge aire.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oye, Justin&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Hum?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si se acabara el tiempo y no lo consiguiera&amp;hellip; &amp;iquest;Es verdad? Que yo&amp;mdash;&amp;quot; extiende la mano, los dedos abiertos en abanico y Justin los mira como si el resto de la pregunta se hubiera quedado prendida ah&amp;iacute; y fuera posible leerla entre los c&amp;iacute;rculos de las yemas. Debe de ser as&amp;iacute;, porque el mago asiente con los labios apretados, esconde la mirada debajo de las pesta&amp;ntilde;as cuando contesta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No te preocupes ahora por eso&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Yo dir&amp;iacute;a que es justo el momento de preocuparse&amp;quot; suspira Brian, sintiendo c&amp;oacute;mo los nervios que normalmente consigue mantener a raya se le acumulan en el est&amp;oacute;mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oye&amp;hellip; s&amp;eacute; que todo esto es dif&amp;iacute;cil&amp;quot; empieza el mago, dejando la frase a medias, como si tuviera que estar seguro antes de continuar. No es que evite la mirada de Brian pero la forma en que se concentra en deshacer el nudo del hatillo que contiene sus provisiones le resulta un poco demasiado intencional &amp;quot;Pero lo digo en serio. A&amp;uacute;n tenemos tiempo. No merece la pena que le des vueltas a algo que no sabes si va a pasar&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pero&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;T&amp;uacute; hazme caso, &amp;iquest;quieres?&amp;quot; su voz es suave mientras extiende las puntas de la tela sobre la hierba, esparciendo el contenido sin ning&amp;uacute;n orden especial, pero en la forma en que lo dice se adivina algo m&amp;aacute;s, y en alg&amp;uacute;n punto del cerebro de Brian ese tono queda registrado, como un pedazo de tela prendido de una piedra en la corriente de un r&amp;iacute;o.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasa? &amp;iquest;Has decidido que me salvar&amp;aacute;s el culo en el &amp;uacute;ltimo momento porque te has dado cuenta de que soy demasiado guapo para morir?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No tientes tu suerte&amp;quot; Contesta el mago, lanz&amp;aacute;ndole una mirada poco impresionada por debajo de las cejas, pero hay algo diferente en la manera en que lo hace, como cuando intentas se&amp;ntilde;alar las diferencias entre dos im&amp;aacute;genes id&amp;eacute;nticas y supieras que hay algo que falta aqu&amp;iacute; y all&amp;iacute;, justo antes del momento en eres capaz de identificar el qu&amp;eacute;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No se pierde nada por probar&amp;quot; replica Brian cogiendo el pedazo de queso que le ofrece. Mastica sin prisa, concentr&amp;aacute;ndose en el sabor denso, mordisqueando los pedazos m&amp;aacute;s duros cerca de la piel. &amp;quot;No das el tipo&amp;quot; dice un rato despu&amp;eacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago se detiene a mil&amp;iacute;metros de su bocado de pan.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute; tipo?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Del que da &amp;aacute;nimos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ah. Eso&amp;quot; Justin se inclina para coger la cantimplora. Da un trago largo, su garganta subiendo y bajando, ligeramente humedecida de sudor &amp;quot;Ser&amp;aacute; que das un poco de pena&amp;quot; a&amp;ntilde;ade, lanz&amp;aacute;ndole una manzana que Brian no consigue atrapar y que rueda hasta la hierba al lado de su zapato.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ahora eres t&amp;uacute; el que est&amp;aacute; tentando su suerte&amp;quot; dice, sintiendo como algo del peso que se asentado sobre su espalda se aligera un poco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago niega con la cabeza, dejando escapar un largo suspiro, c&amp;oacute;mo si se lamentara de toda la paciencia que tiene que tener con &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Anda. Termina de comer&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian le hace caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://insideblue.livejournal.com/42326.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;(sigue aqu&amp;iacute;)&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description>
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  <pubDate>Tue, 24 Feb 2015 19:34:17 GMT</pubDate>
  <title>QAF Fic: La ruta de las ferias del verano (2/?)</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/41922.html</link>
  <description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;quot;No pienso tolerar esto. Exijo que estos hombres me suelten ahora mismo o sino, madre, sino&lt;/em&gt; &lt;em&gt;&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Oh, c&amp;aacute;llate ya&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;La Reina Deborah le mira desde lo alto, sentada en su trono de madreperla. Hay preocupaci&amp;oacute;n en su rostro, pero tambi&amp;eacute;n ese gesto firme en las l&amp;iacute;neas de la boca con el que Brian ha aprendido a tener cuidado con el paso de los a&amp;ntilde;os. A pesar de sus quejas, lo guardias que le retienen no hacen sino intensificar la presi&amp;oacute;n que mantienen entorno a sus mu&amp;ntilde;ecas, y Brian suelta un bufido, dejando de resistirse.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;&amp;iquest;Te das cuenta de lo que haces?&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Si con lo que hago te refieres a ir a&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;La Reina alza una mano y Brian vuelve a guardar silencio.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Con lo que haces, me refiero a decepcionarme a m&amp;iacute; y tu reino, Brian. Tu sitio hoy estaba a mi lado. Frente al pueblo. Un pueblo que necesita m&amp;aacute;s que un pr&amp;iacute;ncipe ausente al que no le preocupa nada excepto sus propios intereses. Estamos en un momento dif&amp;iacute;cil. Los Ura han regresado. Ganan terreno d&amp;iacute;a a d&amp;iacute;a. Conquistan cada vez m&amp;aacute;s territorios. Tu hermano marcha hacia las tierras de Novenia con la esperanza de repeler su ataque &amp;iquest;Y qu&amp;eacute; haces t&amp;uacute;? Acudes a tus fiestas y olvidas tu deber para con aquellos que m&amp;aacute;s te necesitan. Apartas la mirada, Brian. Siempre apartas la mirada.&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;La voz de la Reina hace eco sobre las paredes de piedra. &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Brian dirige una mirada interrogativa al consejero real. Su maestro y el hombre que durante ha sido lo m&amp;aacute;s cercano a un amigo. Hon observa la escena muy quieto, de pie, a la derecha del trono. No entiende a qu&amp;eacute; puede venir esto ahora y tal vez &amp;eacute;l sea capaz de explic&amp;aacute;rselo. Pero el consejero la esquiva, cruzando las manos por delante del cuerpo y sin muestra aparente de pretender ayudarle, as&amp;iacute; que Brian se yergue lo m&amp;aacute;s que puede y se enfrenta de nuevo a la Reina. &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Coge aire, y trata de sonar calmado cuando responde:&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Esa no es nuestra guerra&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Eso nos gusta pensar, &amp;iquest;verdad? Babilonia es demasiado fuerte para que los Ura supongan una amenaza&amp;quot; la sonrisa de la Reina es seca, turbia &amp;quot;Pero hay un mundo m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de Babilonia, y la gente sufre, muere, pierde a sus seres queridos. Todo ello porque sus gobiernos no son lo bastante fuertes, o no saben, o no pueden protegerlos, &amp;iquest;significa eso que tenemos que quedarnos de brazos cruzados?&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Significa que no es asunto nuestro&amp;quot; &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Si eso es lo que piensas&amp;hellip;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;La Reina asiente despacio. Parece m&amp;aacute;s vieja, de repente, el brillo rojizo de su pelo apagado, el verde de sus ojos m&amp;aacute;s d&amp;eacute;bil, como si la tristeza que se refleja en su rostro se lo tragase todo desde dentro y por un instante Brian quiere retractarse de sus palabras, devolverle ese brillo, porque la Reina y su hijo son los &amp;uacute;nicos que le han amado siempre, a pesar de todo, y Brian, Brian&amp;mdash;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;hellip;&lt;em&gt;quedas desterrado de este castillo.&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Las palabras retumban contra las paredes y estallan en pedazos, regresando a sus o&amp;iacute;dos como espuma desmenuzada sobre la arena: desterrado este quedas castillo quedas desterrado. Se desgranan en sus cabeza, cada significado claro y terrible y Brian se ve arrastrado por ellas, como si quisieran tragarlo entero de vuelta al oc&amp;eacute;ano.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;&amp;iexcl;No! Madre, no puedes&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Est&amp;aacute; decidido&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;&amp;iexcl;Hon!&amp;quot; grita en direcci&amp;oacute;n al consejero &amp;quot;&amp;iexcl;Dile algo! &amp;iexcl;No puede hacerme esto! &amp;iexcl;Haz que entre en raz&amp;oacute;n!&amp;quot; pero el hombre sigue sin hacer nada, manteni&amp;eacute;ndose inm&amp;oacute;vil, una estatua m&amp;aacute;s entre las rostros silenciosos de los antiguos reyes, cuyos ojos de piedra juzgan vac&amp;iacute;os los que ocurre en la sala.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Por el rabillo del ojo, una sombra oscura, una figura humana envuelta en una t&amp;uacute;nica que deja oculto el rostro, se acerca hasta cobrar forma, y Brian forcejea por liberarse del agarre de los guardias, manos que parecen tan inalterables como la piedra. &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Y ya que parece que no tienes coraz&amp;oacute;n&amp;quot; contin&amp;uacute;a la Reina &amp;quot;el tuyo te ser&amp;aacute; arrebatado. Solo cuando consigas recuperarlo, pedazo a pedazo, podr&amp;aacute;s volver a esta casa, con ese nuevo coraz&amp;oacute;n. Si no lo consigues, te consumir&amp;aacute;s y desaparecer&amp;aacute;s como si nuca hubieses existido. Sin dejar una sola marca en el mundo. No se puede vivir sin coraz&amp;oacute;n&amp;quot; Las palabras de la Reina aumentan de volumen, cada vez m&amp;aacute;s alto, insoportable en el interior de su cabeza. En su pecho se posan los dedos del hombre de la t&amp;uacute;nica y un dolor cegador repta por su piel hasta invadirlo todo, cada cent&amp;iacute;metro, dentro, m&amp;aacute;s dentro cada vez, como garras abri&amp;eacute;ndose paso en su interior &amp;quot;Lucha por recuperarlo. Y veremos entonces si ese coraz&amp;oacute;n es digno de quedarse&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Antes de que el dolor lo envuelva todo por completo, Brian es capaz de entrever por &amp;uacute;ltima vez la expresi&amp;oacute;n triste de su madre, las imponentes paredes blancas que ascienden hacia la b&amp;oacute;veda de la sala del trono, un instante de sol, el atisbo de unos ojos azules.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;No puedes dormir?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin est&amp;aacute; enfrascado en uno de sus libros. Un cuaderno de anotaciones asoma por debajo, posado sobre sus rodillas, en el que se adivinan letras garabateadas y esbozos de formas ondulantes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian no contesta. Se deja caer pesadamente en el sof&amp;aacute; a su lado, los pensamientos demasiado agitados para molestarse en responder. Justin alza una ceja, pero no insiste. Se encoge de hombros, regresando a su lectura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Durante un rato, el rasgar de las p&amp;aacute;ginas al pasar es el &amp;uacute;nico sonido que atraviesa el espacio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El sue&amp;ntilde;o sigue vivo en su cabeza. &lt;em&gt;Desterrado&lt;/em&gt;. Brian recuerda las horas que siguieron al encantamiento con n&amp;iacute;tida precisi&amp;oacute;n. &lt;em&gt;&amp;quot;El mago te explicar&amp;aacute; los pormenores. Necesitas entender por qu&amp;eacute; hago todo esto, Brian&amp;quot;&lt;/em&gt; repite la voz de la Reina &amp;quot;&lt;em&gt;Tienes que comprender que el mundo no es como t&amp;uacute; crees que es. Hay tristeza y necesidad y pena. La gente necesita algo en lo que creer y alguien que lo haga posible. Cien d&amp;iacute;as. Cien corazones. Y entonces veremos&amp;quot;. &lt;/em&gt;Brian se frota la cara con las manos y coge aire profundo. La sala est&amp;aacute; contenida en una esfera de c&amp;aacute;lida semipenumbra, alumbrada &amp;uacute;nicamente por la luz amarilla procedente de la mesa, junto a Justin, y pareciera que las sombras construyesen una barrera que no le deja escapar de la nube densa de sus sue&amp;ntilde;os. Como cuando era ni&amp;ntilde;o y la &amp;uacute;nica forma de alejar las pesadillas era llenar la habitaci&amp;oacute;n de luz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se levanta, exasperado. Da un par de zancadas largas. Acciona el interruptor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cien corazones de caramelo. &amp;iquest;A qui&amp;eacute;n se le ocurri&amp;oacute; una idea tan absurda?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le mira un instante. Enarca una ceja, molesto, como diciendo &lt;em&gt;Ah, ahora hablas.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No es m&amp;aacute;s que un medio, para un fin&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues seguro que hab&amp;iacute;a medios menos rid&amp;iacute;culos. Y no entiendo c&amp;oacute;mo ir por ah&amp;iacute; vendiendo chucher&amp;iacute;as va a hacerme mejor persona o lo que sea que se os ha metido a los dos en la cabeza. Por lo que yo s&amp;eacute;, puedo vender todas las reservas de az&amp;uacute;car de Babilonia y quedarme exactamente igual que cuando empezamos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago abre la boca para responder. La cierra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Ves? Ni t&amp;uacute; lo sabes&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian est&amp;aacute; enfadado. Enfadado con la estupidez de todo esto. Con no poder volver a casa. Con los corazones que se desprenden a cuentagotas de su puesto. Con todo y con nada en concreto. Con el mago. Con su madre. Tal vez consigo mismo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ella no pregunt&amp;oacute;, &amp;iquest;sabes? Nunca. Me acogi&amp;oacute;. Sin importar qui&amp;eacute;n era. Y ahora no tiene derecho a exigirme que sea quien no soy&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se lleva la mano al pecho en un acto reflejo, como tantas veces ahora, desde entonces, cuando alguien compra uno de los corazones, como si debiese sentir algo cada vez, ese pedazo peque&amp;ntilde;o regresando al lugar d&amp;oacute;nde corresponde; el lugar en el que antes estaba su coraz&amp;oacute;n. &lt;em&gt; Terminar&amp;iacute;as consumi&amp;eacute;ndote, encogi&amp;eacute;ndote dentro de ti mismo hasta convertirte en nada. No se puede vivir sin coraz&amp;oacute;n. &lt;/em&gt; y Brian jam&amp;aacute;s pens&amp;oacute; que lo echar&amp;iacute;a tanto de menos. Que lo necesitar&amp;iacute;a tanto, a&amp;uacute;n sin saber explicar por qu&amp;eacute;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Necesita recuperar ese coraz&amp;oacute;n, sentirlo de nuevo latiendo bajo su pecho. Ya no quema, como en los d&amp;iacute;as posteriores al encantamiento, un dolor que se fue apagando con el paso de los d&amp;iacute;as. Y Brian no siente el vac&amp;iacute;o, no siente nada, y en cambio hay veces, como ahora, que siente tanto dolor que es como si no se lo hubiesen arrebatado nunca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;De verdad crees que no tiene derecho?&amp;quot; En la mirada del mago no hay reproche, solo franca curiosidad y Brian responde con lo que sabe, con lo que ha sabido siempre. Jam&amp;aacute;s una sola duda.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Nadie tiene derecho&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El sol calienta tan fuerte y tan alto sobre sus cabezas que es como si la misma tierra fuera incapaz de soportarlo, haciendo rebotar los rayos en su superficie reseca y proyect&amp;aacute;ndolos fuera. El calor se concentra contra las suelas de Brian, que puede sentirlo en las plantas de los pies, en las ra&amp;iacute;ces de las piernas. Por todos los dioses, si hasta tiene calor en el culo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nunca hubiera dicho que alguien pueda tener calor &lt;em&gt;ah&amp;iacute;.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya debemos estar cerca. Seg&amp;uacute;n dice aqu&amp;iacute;, son siete kil&amp;oacute;metros hasta conectar con el camino principal. Probablemente lo veamos al doblar ese recodo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian no sabe si se trata de alguna clase de inmunidad m&amp;aacute;gica o de cabezoner&amp;iacute;a pura y dura, pero a pesar del clima abrasador el mago sigue vistiendo su t&amp;uacute;nica negra como si no notase nada. Est&amp;aacute; m&amp;aacute;s convencido de lo segundo, porque aunque llevan por lo menos una hora innegablemente perdidos sigue mirando ese mapa suyo sin dar el brazo a torcer, anunciando cada poco que &amp;quot;&lt;em&gt;Ya ver&amp;aacute;s, nos ahorraremos un mont&amp;oacute;n de tiempo con este atajo&amp;quot;&lt;/em&gt; incluso cuando Brian siente que lo que han andado hoy hay gente que no llega a andarlo en tres vidas enteras.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Recon&amp;oacute;celo de una vez. No tienes ni idea de d&amp;oacute;nde estamos&amp;quot; dice, tirando de uno de los extremos del pa&amp;ntilde;o h&amp;uacute;medo que lleva enroscado alrededor de la cabeza y enjuag&amp;aacute;ndose el sudor que le gotea por la frente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No estamos perdidos&amp;quot; la respuesta llega muy r&amp;aacute;pida y muy seria, el mago ni parpadea, y Brian supone que al menos es una suerte que mentir se le d&amp;eacute; fatal, porque a terco no le gana nadie. &amp;quot;Lo que pasa es que este mapa es algo antiguo y algunos detalles deben estar desactualizados&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo que ten&amp;iacute;amos que haber tomado la desviaci&amp;oacute;n de la izquierda y no la de la derecha, quieres decir?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin gru&amp;ntilde;e, moviendo la cabeza alternativamente entre el mapa y el camino, en busca de alguna concordancia que Brian ya sabe que no estar&amp;aacute; ah&amp;iacute; (Ech&amp;oacute; un vistazo a la ruta antes de que abandonaran Feera, pero claro, como Brian es un pr&amp;iacute;ncipe tonto e insoportable y con supuestas fallas de car&amp;aacute;cter pues, &amp;iquest;qui&amp;eacute;n le hace caso? Nadie) revolvi&amp;eacute;ndose el pelo de la coronilla con aire reflexivo y dej&amp;aacute;ndolo hecho un desastre para no variar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Av&amp;iacute;same cuando lo encuentres&amp;quot; bufa Brian, hastiado, saliendo del sendero para resguardarse bajo la sombra de una mimosa. Los racimos de flores amarillas que se han desprendido de la copa se le pegan al sudor de las manos cuando se apoya para sentarse. Brian se los sacude a palmadas, arrugando los labios a causa de la textura. Cuando logra acomodarse por fin, el mago le est&amp;aacute; mirando con los ojos entrecerrados a causa del sol.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Muy bien. Buena idea. T&amp;uacute; descansa mientras yo busco&amp;quot; dice con tono neutro, aunque Brian le tiene ya lo bastante calado como para saber que esa sonrisa de labios apretados es cualquier cosa menos jovial.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Aqu&amp;iacute; te espero&amp;quot; asiente imit&amp;aacute;ndola.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago se aleja con pasos largos e industriosos y Brian le observa hasta que se pierde entre el follaje. Cuando ya no le oye, se inclina hacia atr&amp;aacute;s, recostando la cabeza sobre las palmas de las manos. Se est&amp;aacute; bien bajo la mimosa. La poca brisa que sopla desde el este llega templada y densa, pero lo suficientemente fresca en contraste con la atm&amp;oacute;sfera como para ayudar a que se le cierren los ojos, relajando todo el cuerpo contra la corteza. Lo m&amp;aacute;s seguro es que tenga para rato, as&amp;iacute; que nadie le quita de echar una cabezadita mientras espera. Es precisamente eso lo que se dispone a hacer cuando escucha la voz del mago, concretamente los &lt;em&gt;gritos&lt;/em&gt; del mago y Brian est&amp;aacute; echando a correr antes de que pueda registrarlo del todo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin est&amp;aacute; a pocos metros del recodo, agitando la mano en el aire, c&amp;oacute;mo Brian ha visto a hacer a su madre cada vez que perd&amp;iacute;a la paciencia cuando no se le secaban las u&amp;ntilde;as.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Qu&amp;eacute;. Qu&amp;eacute;. &lt;em&gt;Qu&amp;eacute;&lt;/em&gt;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;A&lt;/em&gt;U&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se para en seco, apoya las manos sobre las rodillas para recuperar el aliento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Au? &amp;iquest;En serio? &amp;iexcl;Au?&amp;quot; repite, jadeando, seguro de que uno de los pulmones, o los dos, se le van a salir del pecho en cualquier momento y decirle &lt;em&gt;Mira, hasta aqu&amp;iacute;.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago estira el brazo para que Brian pueda verlo y entonces repara en las finas l&amp;iacute;neas de sangre que alcanzan hasta el antebrazo y en el denso zarzal a su derecha.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Eso es todo?&amp;quot; escupe en una exhalaci&amp;oacute;n &amp;quot;Pues gritabas como si hubiera intentado comerte &amp;iquest;Y qu&amp;eacute; narices hac&amp;iacute;as para acabar as&amp;iacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago tuerce el gesto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Estaba cogiendo unas moras y me he resbalado, &amp;iquest;vale?&amp;quot; lo dice de tal manera que consigue que suene a insulto. Es una habilidad que tiene.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian respira hondo. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Estudia los ara&amp;ntilde;azos con detenimiento. No son para nada preocupantes, pero deben escocer y si no hacen algo estar&amp;aacute; quej&amp;aacute;ndose durante d&amp;iacute;as.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vamos a curarte eso&amp;quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Est&amp;aacute;s seguro de que eso va bien?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin frunce los labios con disgusto, alejando el cuerpo todo lo posible y mirando la masa de tierra y hierbas que Brian extiende sobre sus dedos como si el potingue estuviera a un paso evolutivo de nada de cobrar vida y empezar a reptarle brazo arriba como un gusano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oye. Si no te gusta usa la magia y ya est&amp;aacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No es tan f&amp;aacute;cil. La magia curativa es muy poderosa y compleja, si me equi &amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Entonces no te quejes&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago pone los ojos en blanco pero deja que Brian siga aplicando la mezcla. Ha retirado lo mejor que ha podido los filamentos espinosos que hab&amp;iacute;an quedado enterrados en la piel y los bordes de las heridas aparecen m&amp;aacute;s hinchados en esos puntos. Administra una mayor cantidad ah&amp;iacute; y en las rasgaduras de los nudillos. La pasta aliviar&amp;aacute; el picor, sobre todo y tambi&amp;eacute;n ayudar&amp;aacute; a que la piel cicatrice. Vale que no es agradable de ver, pero tampoco est&amp;aacute;n en posici&amp;oacute;n de ponerse tiquis miquis.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;D&amp;oacute;nde aprendiste a hacer eso?&amp;quot; El mago se inclina sobre sus piernas cruzadas para echar un vistazo a los restos de ingredientes esparcidos por el suelo. Parece sorprendido y eso no es algo que se vea habitualmente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Mi madre insisti&amp;oacute; en que tomara todo tipo de clases cuando era ni&amp;ntilde;o. Es una mujer muy precavida&amp;quot; Termina de cubrir la &amp;uacute;ltima parte y suelta el brazo del mago, que lo mantiene suspendido en el aire, esperando a que se seque. &amp;quot;Pensabas que era un in&amp;uacute;til total, &amp;iquest;verdad?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No es que tu buena reputaci&amp;oacute;n te preceda&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si lo hiciera, &amp;iquest;d&amp;oacute;nde quedar&amp;iacute;a el misterio?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le lanza una de sus t&amp;iacute;picas miradas reprobatorias, pero Brian tiene la sensaci&amp;oacute;n de que es un poco m&amp;aacute;s por el efecto que por verdadera intenci&amp;oacute;n. Con la mano sana tira de los pliegues de su capa, arrugada en el suelo, hasta alcanzar el bolsillo. Rebusca el interior hasta sacar el pu&amp;ntilde;o cerrado y cuando abre la palma, en su interior hay un pu&amp;ntilde;ado de zarzamoras.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Veo que al menos no te peleaste con ese matojo por nada&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Toma&amp;quot; dice, extendiendo el pu&amp;ntilde;ado hacia Brian.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;En pago por mis servicios m&amp;eacute;dicos?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si quieres verlo as&amp;iacute;&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No s&amp;eacute; en el tuyo, pero en mi pueblo los favores cl&amp;iacute;nicos tienden a pagarse con una oveja por lo menos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;T&amp;uacute; ves alguna oveja cerca?&amp;quot; bufa el mago, alzando una ceja.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Osea, que s&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;C&amp;aacute;llate y come&amp;quot; ordena, pero Brian est&amp;aacute; seguro de notar el atisbo de una sonrisa en su voz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las moras silvestres resultan estar exquisitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una vez empieza, la oscuridad se asienta r&amp;aacute;pida, como si alguien hubiese chascado los dedos haciendo cerrar los ojos al sol.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Re&amp;uacute;nen un pu&amp;ntilde;ado de ramas cercanas y Justin junta las manos y murmura unas palabras, sopl&amp;aacute;ndolas a trav&amp;eacute;s de la concavidad y, como chispas invisibles, inflaman la madera hasta hacer la arder, c&amp;aacute;lida y sosegada en la noche de verano.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es posible que si estemos algo perdidos&amp;quot; admite el mago cuando terminan la cena, con cierta ligereza, como si no hiciera falta darle demasiada importancia. Remueve las ascuas con un palito y Brian piensa que es lo m&amp;aacute;s cerca que ha estado nunca de darle la raz&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Perdona. No te he o&amp;iacute;do&amp;quot; se coloca la mano detr&amp;aacute;s de la oreja, pleg&amp;aacute;ndola a modo de pabell&amp;oacute;n. El mago le lanza una mirada de soslayo, resoplando en direcci&amp;oacute;n al fuego.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Que Nos Hemos Perdido&amp;quot; repite, alzando la voz, recalcando cada palabra y a Brian la carcajada le sale ligera, propulsada desde el centro del est&amp;oacute;mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Puedes volver a&amp;mdash;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vete a la mierda&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Han perdido un d&amp;iacute;a de viaje, pero a pesar del retraso, y de que perder&amp;aacute;n una jornada en Sakir, Brian est&amp;aacute; extra&amp;ntilde;amente contento, con el est&amp;oacute;mago lleno y la quietud del bosque rode&amp;aacute;ndolos como un pa&amp;ntilde;o caliente. Se inclina hasta quedar recostado de lado sobre la manta, apoyando la cabeza en una mano. El mago est&amp;aacute; concentrado en un gordo libro abierto sobre sus piernas cruzadas. Sigue con el dedo las l&amp;iacute;neas de algunos p&amp;aacute;rrafos, dando golpecitos intermitentes cuando parece pensar el algo. El pelo que ha crecido algo ya se agita cuando agacha la cabeza, y el fuego que crepita en la hoguera baila en sus rasgos, alternando un complejo entramado de luces y sombras, dorado sobre las hebras finas y en las puntas claras de las pesta&amp;ntilde;as.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Por qu&amp;eacute; no me ense&amp;ntilde;as algo?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Eh? &amp;iquest;De qu&amp;eacute;?&amp;quot; pregunta el mago, alzando la cabeza sobresaltado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Algo de eso que siempre est&amp;aacute;s leyendo. Algo de magia. Y tambi&amp;eacute;n escribes cosas&amp;quot; a&amp;ntilde;ade, pensando en el cuaderno de anotaciones que el mago mantiene siempre fuera de su alcance &amp;quot;&amp;iquest;Son encantamientos? &amp;iquest;C&amp;oacute;mo el m&amp;iacute;o?&amp;quot; es dif&amp;iacute;cil de decir con esta luz, pero Brian jurar&amp;iacute;a que se pone rojo hasta las hebras del pelo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No&amp;mdash;&amp;quot; empieza, encogi&amp;eacute;ndose de hombros, tratando a todas luces de parecer casual &amp;quot;Es solo algo que hago&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pero para algo servir&amp;aacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Para algo. S&amp;iacute;&amp;quot; murmura, como si hablara tambi&amp;eacute;n un poco para s&amp;iacute; mismo, y Brian se pregunta no por primera vez que pasar&amp;aacute; dentro de esa cabeza suya. Justin cierra el libro y lo hace desaparecer en las profundidades de su bolsa de viaje &amp;quot;Si te aburres, puedo contarte una historia&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian no es tan tonto como para no darse cuenta de que intenta esquivar el tema. No obstante, no insiste. Est&amp;aacute; de demasiado buen humor. Busca su capa y se cubre con ella, arrebuj&amp;aacute;ndose en la tela basta que no tarda en atrapar el calor en torno a su cuerpo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cu&amp;eacute;ntame una historia entonces&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Muy bien&amp;quot; dice el mago, aclar&amp;aacute;ndose la garganta. Se&amp;ntilde;ala hacia el cielo y Brian levanta la cabeza para mira el amarillo del fuego que se difumina contra las copas de los &amp;aacute;rboles y el cielo m&amp;aacute;s arriba, vistiendo su manto de estrellas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Dicen que antes, hace mucho, mucho tiempo, solo la luna brillaba por la noche en el cielo&amp;quot; empieza el mago, y su voz es suave, calmada, entonando como si narrase una melod&amp;iacute;a estudiada, una historia conocida, sus notas y detalles aprendidos hace tiempo &amp;quot;Por aquel entonces los hombres no ten&amp;iacute;an dioses. Cre&amp;iacute;an en la luna y en el sol, en el calor que daba vida y la luz que alejaba las tinieblas. Pero mientras el d&amp;iacute;a era seguro, claro y libre del miedo, los hombres tem&amp;iacute;an a las noche en que la luna se marchaba lejos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pero la luna no&amp;mdash;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Calla&lt;/em&gt;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vale&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se deja caer hasta quedar echado en la manta sobre la hierba, la mirada fija en la noche sin luna. Nota un movimiento a su lado y por el rabillo del ojo ve c&amp;oacute;mo el mago se recuesta tambi&amp;eacute;n, las brasas de la hoguera crepitando a su lado, el humo ascendiendo y ensortij&amp;aacute;ndose en el aire hasta desaparecer como un soplo de aliento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No nos dejes solos, ped&amp;iacute;an. No te marches. Pero la luna no pod&amp;iacute;a quedarse. Deb&amp;iacute;a irse y regresar, c&amp;oacute;mo hab&amp;iacute;a hecho siempre. Como hac&amp;iacute;a el sol, continuando cada d&amp;iacute;a su viaje interminable. Pero los hombres ten&amp;iacute;an miedo. A la oscuridad y a sus misterios; a lo que ocultaba la noche. Ante todo, ten&amp;iacute;an miedo a estar solos, abandonados por la luna, en un mundo tan grande y tan peque&amp;ntilde;o a la vez, solos con lo que quiera que acechase ah&amp;iacute; fuera, solos cuando al abrir los ojos, segu&amp;iacute;an viendo sus pesadillas.&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y entonces qu&amp;eacute;?&amp;quot; Pregunta impaciente Brian cuando el mago se detiene.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Espera&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No me digas que no te acuerdas&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&lt;em&gt;Entonces&lt;/em&gt;&amp;quot; sigue Justin &amp;quot;los hombres decidieron que si quer&amp;iacute;an que la luna se quedase todos ellos, sin excepci&amp;oacute;n, deber&amp;iacute;an cantarle la canci&amp;oacute;n de su desdicha. Las palabras viajaron en todas direcciones, atravesaron valles y ascendieron monta&amp;ntilde;as, marcharon con las curvas de los r&amp;iacute;os y alcanzaron cada boca, cada lengua cansada y rendida. Tard&amp;oacute; largo tiempo, pero finalmente, en la noche se&amp;ntilde;alada, el canto reson&amp;oacute; al un&amp;iacute;sono en todos los lugares del mundo, escal&amp;oacute; los pelda&amp;ntilde;os de las nubes y lleg&amp;oacute; hasta el cielo, d&amp;oacute;nde su poder alcanz&amp;oacute; los o&amp;iacute;dos de la luna. Infinitos pedazos estallaron en su coraz&amp;oacute;n al escucharlo y lloraron desde el cielo como gotas de granizo. Muchos cayeron a la tierra, y hay quien dice que a&amp;uacute;n se guardan como tesoros secretos, &amp;uacute;nico cada uno de ellos, tan hermosos como la propia luna. Pero otros quedaron prendidos del tejido del cielo e iluminan desde entonces, para que cada vez que abramos los ojos, sepamos que no estamos solos, que la luz nunca nos abandona del todo. Y es as&amp;iacute; como la humanidad entera teji&amp;oacute; en primer encantamiento. Y es as&amp;iacute; como naci&amp;oacute; la magia&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El viento atrapa las &amp;uacute;ltimas palabras, elev&amp;aacute;ndose para susurrarlas entre las hojas, que se agitan y parecen repetirlas como un eco en la indescifrable lengua de los &amp;aacute;rboles. Brian mira las estrellas, lejanas, e incandescentes y le parece que es como si las viera por primera vez, blancas y titilantes, una historia entera tejida en el firmamento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es una buena historia&amp;quot; le dice al cielo, y Justin suspira a su lado, desde la oscuridad de las brasas ya apagadas, en una noche que no parece tan oscura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;, s&amp;iacute; que lo es&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esa noche Brian tarda largo rato en dormirse, la mirada absorta en el cielo. La respiraci&amp;oacute;n de Justin se hace m&amp;aacute;s tenue y regular a medida que va desliz&amp;aacute;ndose hacia el sue&amp;ntilde;o, tendido a su lado y cuando Brian comienza a dormirse por fin, lo hace prendido de ese arrullo suave y la sensaci&amp;oacute;n de que las estrellas ah&amp;iacute; arriba, velan silenciosas sus sue&amp;ntilde;os.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://insideblue.livejournal.com/42557.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;(Sigue aqu&amp;iacute;)&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;</description>
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  <pubDate>Tue, 24 Feb 2015 19:32:50 GMT</pubDate>
  <title>QAF Fic: La ruta de las ferias del verano (1/?)</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/41624.html</link>
  <description>Hey, Lj. Sigo viva. Se me siguen dando fatal-fatal los saludos de regreso. He escrito fic (he &lt;i&gt;terminado&lt;/i&gt; fic, !!!) as&amp;iacute; que voy a dejarlo disimuladamente por aqu&amp;iacute; y escurrir el bulto como no quiere la cosa. No sin antes preguntar, &amp;iquest;que tal esta&amp;iacute;s? He echado esto de menos &amp;lt;3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(y pensar que llevo reescribiendo esta entrada como veinticinco minutos xD)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;T&amp;iacute;tulo: La ruta de las ferias del verano&lt;/b&gt; (O, la historia de un pr&amp;iacute;ncipe que no ten&amp;iacute;a coraz&amp;oacute;n y del viaje y los peligros a los que se vio obligado a enfrentarse para poder recuperarlo)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Pairing:&lt;/b&gt;Brian/Justin&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Disclaimer:&lt;/b&gt;nada, nada, nada es mioooooo.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Universo&lt;/b&gt;: AU&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Nota&lt;/b&gt;: El primer documento que tengo de esta historia est&amp;aacute; fechado en Abril de 2012. Empieza con una frase que, de hecho, no es m&amp;iacute;a, sino de Guiomar y, sin ella, no habr&amp;iacute;a existido en absoluto esta historia, porque en el momento en que la le&amp;iacute;, esa frase se despleg&amp;oacute; en mi cabeza como la expansi&amp;oacute;n de un universo. Por lo tanto, parte m&amp;eacute;rito de cualquier cosa buena que pueda haber aqu&amp;iacute; escrita es de Guio (y de hecho, es su muuuy tard&amp;iacute;o regalo de cumplea&amp;ntilde;os &amp;iexcl;FELICIDADES! xD) y la otra es, por supuesto, de Ligiaelena. Sin ellas, sin su paciencia, sus &amp;aacute;nimos, las horas dedicadas a leer y releer y corregir y evitar que la guardara en un rinc&amp;oacute;n bien oscuro e intentara olvidarme de ella, no habr&amp;iacute;a conseguido avanzar m&amp;aacute;s all&amp;aacute; esa primera frase.&lt;br /&gt;Esta historia es vuestra y espero, de todo, todo coraz&amp;oacute;n, que todo el cari&amp;ntilde;o con el que la he escrito os pueda llegar como mil fragmentos de coraz&amp;oacute;n, y se quede con vosotras. Es dif&amp;iacute;cil deciros lo que significa para m&amp;iacute; la forma en la que siempre est&amp;aacute;is a mi lado. Espero haberlo conseguido al menos un poco.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Nota 2&lt;/b&gt;: Ir&amp;eacute; publicando el fic poco a poco, a medida que vaya avanzando la &amp;uacute;ltima revisi&amp;oacute;n :D&lt;a name=&quot;cutid1-end&quot; target=&quot;_blank&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Nota 3&lt;/b&gt; (xD xD XD): Todos los documentos del fic han llevado el working title de &amp;quot;Corazones&amp;quot;. En alg&amp;uacute;n punto cerca del final, reun&amp;iacute; la presencia de &amp;aacute;nimo necesaria para retitularlo, pero de alguna manera, nada acaba de casar. En mi cabeza siempre ser&amp;aacute; &amp;quot;Corazones&amp;quot;, as&amp;iacute; que bueno, ah&amp;iacute; va ^^.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://archiveofourown.org/works/3423392/chapters/7500359&quot; rel=&quot;nofollow&quot; target=&quot;_blank&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Link a Archiveofourown&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;https://www.fanfiction.net/s/11069574/1/La-ruta-de-las-ferias-del-verano&quot; rel=&quot;nofollow&quot; target=&quot;_blank&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Link a fanfiction.net&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y copypasteado aqu&amp;iacute; para recuperar las viejas costumbres:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;****&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;b&gt;La ruta de las ferias del verano&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;(O, la historia de un pr&amp;iacute;ncipe que no ten&amp;iacute;a coraz&amp;oacute;n y del viaje y los peligros a los que&lt;br /&gt;se vio obligado a enfrentarse para recuperarlo)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Kinney monta orgulloso su chiringuito de corazones de caramelo en la feria.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A casi primera hora de la ma&amp;ntilde;ana el inmenso recinto no es a&amp;uacute;n m&amp;aacute;s que la sombra de la variopinta mir&amp;iacute;ada de puestos, tenderetes y atracciones que en un par de horas atraer&amp;aacute;n a los habitantes de la ciudad como moscas a la miel; construidos a base de telas ex&amp;oacute;ticas, voces endulzadas con la tonalidad de cientos de acentos extranjeros y raras mercanc&amp;iacute;as llegadas de los m&amp;aacute;s lejanos rincones del mundo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero el puzle se articula ante sus ojos a pasos agigantados.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el puesto de al lado un peque&amp;ntilde;o elefante blanco, no mucho m&amp;aacute;s alto que un caballo, se entrega con ah&amp;iacute;nco a la dif&amp;iacute;cil tarea de levantar su peque&amp;ntilde;a tienda de figuras de marfil. Lanza de vez en cuando una maldici&amp;oacute;n ahogada en la antigua y enrevesada lengua de los elefantes, la piel brillante por el esfuerzo que le supone izar los pesados listones. Solo dos tenderetes m&amp;aacute;s all&amp;aacute; una anciana enjuta (una bruja, a jugar por la bola m&amp;aacute;gica que reposa frente a ella en una mesa circular) observa el trabajo del animal con ojo cr&amp;iacute;tico, mascando con indolencia largas tiras de c&amp;aacute;scara de fruta ba&amp;ntilde;adas en az&amp;uacute;car y rumiando consejos de cuando en cuando, con esa desquiciante costumbre de aportar recomendaciones &amp;uacute;tiles y oportunas de las que, si hicieras caso, &lt;em&gt;&amp;quot;Esa tienda tuya se montar&amp;iacute;a en un santiam&amp;eacute;n&amp;quot;&lt;/em&gt; que los viejos tienden a juzgar imprescindible.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se estira bajo el sol que ya empieza a calentar, sus rayos dorados parpadeando intermitentemente entre las nubes que flotan a la deriva en el cielo. Cambia nervioso el peso de uno a otro pie, su puesto perfectamente montado ya, porque &lt;em&gt;Hoy va a ser un buen d&amp;iacute;a. Ese mago est&amp;uacute;pido va a comprobar que soy un maestro de las ventas&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y m&amp;aacute;s vale que sea as&amp;iacute;. Cuando hace ya dos semanas dejaron atr&amp;aacute;s las puertas del castillo para iniciar el viaje que les llevar&amp;iacute;a a lo largo de las ferias del verano Brian pensaba que este asunto de la venta de corazones ser&amp;iacute;a coser y cantar. Pero en la pr&amp;aacute;ctica result&amp;oacute; todo lo contrario. Consigui&amp;oacute; vender un coraz&amp;oacute;n en Guiona, justo al principio. Tres m&amp;aacute;s en su recorrido por los pueblos del valle de Silvania. Pero eso fue hace ya varios d&amp;iacute;as y desde entonces el &amp;uacute;nico coraz&amp;oacute;n que abandon&amp;oacute; sus estantes lo hizo en circunstancias muy poco comerciales, robado por unos ni&amp;ntilde;os harapientos que desaparecieron entre la multitud como por arte de magia, antes incluso de que Brian se plantease siquiera la posibilidad de correr tras ellos para recuperarlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Aun as&amp;iacute;, hab&amp;iacute;a tratado de anot&amp;aacute;rselo como un tanto:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Brian&amp;hellip;&amp;quot; el mago hab&amp;iacute;a suspirado con derrota, como un padre que no sabe muy bien qu&amp;eacute; hacer con un hijo particularmente duro de mollera &amp;quot;Si te los roban, no cuenta&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso no fue lo que dijiste. Dijiste, y cito &lt;em&gt;textualmente: &lt;/em&gt;por cada coraz&amp;oacute;n que se lleve otra persona recuperar&amp;aacute;s una parte del tuyo. &lt;em&gt;Lleve&lt;/em&gt;. Eso fue lo que dijiste&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Las cejas del mago se juntaron, y una fina arruga vertical se form&amp;oacute; sobre el puente de su nariz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Vale. Bien. Pongamos que sirve&amp;quot; rezong&amp;oacute;, y Brian ya estaba a punto de cantar victoria cuando el mago hizo la pregunta, invirtiendo en su beneficio el curso de la conversaci&amp;oacute;n &amp;quot;&amp;iquest;Y exactamente &lt;em&gt;por qu&amp;eacute; &lt;/em&gt;te robaron, Brian?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Suspir&amp;oacute;. Al menos lo hab&amp;iacute;a intentado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Les llam&amp;eacute; andrajosos y les dije que dejaran de mirar los corazones como si se les fuera a salir la baba por los ojos. Estaban espantando a los clientes&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya dec&amp;iacute;a yo&amp;hellip;&amp;quot; las manos del mago se juntaron formando un tri&amp;aacute;ngulo. Apoy&amp;oacute; la barbilla sobre el v&amp;eacute;rtice &amp;quot;Como sigas as&amp;iacute; no vas a conseguir venderle nada a nadie&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Para tu informaci&amp;oacute;n, te dir&amp;eacute; que a la gente siempre le ha gustado mucho cualquier cosa que yo ofrezca&amp;quot; replic&amp;oacute; Brian, haciendo hincapi&amp;eacute; en el &lt;em&gt;&amp;#39;cualquier cosa&amp;#39; &lt;/em&gt;y gan&amp;aacute;ndose por parte del mago una mirada poco impresionada, que no tard&amp;oacute; en convertirse en una sonrisa, a todas luces, mal&amp;eacute;fica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ah. Pero eso era &lt;em&gt;antes&amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y s&amp;iacute;, eso era antes. Ahora, cuando cada ma&amp;ntilde;ana Brian se mira al espejo, ve la misma cara de siempre. Ojos verdes, buena sonrisa, el pelo desordenado solo lo justo para dar rienda suelta a la imaginaci&amp;oacute;n; la piel clara, y marcada sobre los m&amp;uacute;sculos en los lugares correctos. Un buen equipamiento. Lo que no sabe es lo que ven los dem&amp;aacute;s. &lt;em&gt;&amp;quot;Ver&amp;aacute;n tu interior, Brian&amp;quot;&lt;/em&gt; le dijo el mago la noche en que se realiz&amp;oacute; el encantamiento, &lt;em&gt;&amp;quot;Ver&amp;aacute;n a un hombre sin coraz&amp;oacute;n&amp;quot;&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Maldito mago del demonio y sus malditos conjuros.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El resto de chiringuitos terminan de montarse por fin y poco despu&amp;eacute;s la feria comienza a llenarse con los primeros visitantes. Brian se ajusta el chaleco rojo, y echa un vistazo al puesto de enfrente, d&amp;oacute;nde una pared llena de espejos engarzados en marcos de piedras preciosas le devuelve la mirada, con la esperanza de que hoy sea el d&amp;iacute;a en que los ojos que le miren vean algo m&amp;aacute;s cercano a la imagen que le devuelve ese reflejo y, tomando uno de sus corazones de caramelo en la mano, se prepara para afrontar lo que queda de d&amp;iacute;a.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Se acab&amp;oacute;!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La puerta del cuarto de mala muerte en el que se hospedan percute un instante sobre sus gozones. El gemido de la madera, triste y hueco, resquebraja el silencio de la habitaci&amp;oacute;n, y Brian agradece el eco que el mundo hace de su propia agon&amp;iacute;a.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago levanta la vista del libro que tiene abierto sobre las rodillas. El pelo rubio que est&amp;aacute; pidiendo a gritos un buen corte le cubre parcialmente los ojos. Lo retira de un soplido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Perdona?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Que he acabado con esto. No pienso seguir. Devu&amp;eacute;lvemelo. &lt;em&gt;Ahora&lt;/em&gt;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le sostiene la mirada un instante, sin inmutarse. Regresa su atenci&amp;oacute;n al libro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya sabes que esto no funciona as&amp;iacute;&amp;quot; dice con aire impasible.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Soy tu pr&amp;iacute;ncipe!&amp;quot; se oye chillar, apretando los pu&amp;ntilde;os a ambos lados del cuerpo &amp;quot;Si no me lo devuelves YAalg&amp;uacute;n d&amp;iacute;a no muy lejano pienso colgarte por esto&amp;quot; Ni siquiera tiene que esforzarse por sonar amenazante. Se&lt;em&gt; siente &lt;/em&gt;amenazante. Saturado de ira y de desesperaci&amp;oacute;n. Ha pasado todo el d&amp;iacute;a volcado en la tarea de vender los corazones. Incluso ha utilizado su mejor sonrisa con un par de lugare&amp;ntilde;os medianamente aceptables que se han limitado a mirarle como si en vez de corazones de caramelo intentase venderles excrementos de tortuga confitados. No lo soporta m&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si te retiro el hechizo ser&amp;aacute; tu madre quien me la corte&amp;quot; El mago se encoge levemente de hombros, dando la impresi&amp;oacute;n de que en realidad la idea no le preocupa demasiado &amp;quot;As&amp;iacute; que no te va a quedar otra m&amp;aacute;s que aguantarte y seguir&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Jodido mago de los cojones. Eres un&amp;mdash;!&amp;quot; empieza y no para. El volumen de su voz asciende a un ritmo vertiginoso mientras enumera todas las cosas que se le ocurre que es, que no es, y hasta unas pocas que incluyen a su madre, su padre, y a un grupo de elfos con imaginativas habilidades de tortura sexual. El muy memo ni siquiera parece estar escuch&amp;aacute;ndole, y despu&amp;eacute;s de un rato Brian pierde fuelle y se calla, exhausto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Decide cambiar de t&amp;aacute;ctica.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oro. Te dar&amp;eacute; todo el oro que quieras&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No veo para que me va a servir el oro si no tengo cabeza&amp;quot; contesta el mago rasc&amp;aacute;ndose la nuca con desapego, fiel a su l&amp;iacute;nea de reventarle los nervios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian bufa. Vale. Est&amp;aacute; bien. No pensaba tener que llegar a esto todav&amp;iacute;a, pero vale.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;U otras cosas&amp;quot; dice, arrastrando las palabras de esa forma que no le ha fallado nunca, acerc&amp;aacute;ndose al borde del sill&amp;oacute;n d&amp;oacute;nde el mago parece haber sido absorbido de nuevo por lo que quiera que sea que hace a ese est&amp;uacute;pido libro tan interesante. Adem&amp;aacute;s, Brian se ha fijado en que cuando tiene la boca cerrada es bastante guapo. No es que resulte muy evidente, con esa t&amp;uacute;nica a la que le sobra tela por todos lados y su perpetua expresi&amp;oacute;n de desapruebo-todo-lo-que-haces-y-te-miro-con-el-ce&amp;ntilde;o-fruncido-porque-soy-mejor-que-t&amp;uacute;, pero s&amp;iacute;. Bastante &lt;em&gt;muy&lt;/em&gt; guapo, en realidad. Brian puede hacer el sacrificio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Encaja los pulgares en la cinturilla de su pantal&amp;oacute;n, estirando hacia abajo solo lo justo para que la tela revele una peque&amp;ntilde;a franja de piel en un gesto que espera que sea lo suficientemente poco sutil e invitador y que, aparentemente, funciona. Porque el mago clava la mirada a la altura de su est&amp;oacute;mago y se muerde el labio inferior, pensativo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Eso no est&amp;aacute; muy usado ya?&amp;quot; pregunta, moviendo el &amp;iacute;ndice hacia arriba y abajo, se&amp;ntilde;alando en la direcci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s o menos central de su cuerpo y Brian, que no se desalienta f&amp;aacute;cilmente, va a contestar algo ingenioso (y con suerte sugerente), cuando se da cuenta de que lo que &amp;eacute;l mago quiere decir no es que el truco est&amp;eacute; muy usado, sino que &amp;eacute;l&amp;hellip;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Insin&amp;uacute;as que &lt;em&gt;yo &lt;/em&gt;estoy muy usado?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oh no. No concretamente t&amp;uacute;, m&amp;aacute;s bien cierta parte de tu anatom&amp;iacute;a&amp;quot; aclara y Brian. Brian&amp;mdash;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se enfada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;M&amp;aacute;s.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Al menos yo follo, mago. No como t&amp;uacute;, que por lo visto te pasas la vida con la nariz metida en esos libros de&amp;hellip; de&amp;hellip;&amp;quot; le quita el volumen de las manos y lo alza frente a sus ojos para leer el t&amp;iacute;tulo en voz alta &amp;quot;Historia de la composici&amp;oacute;n m&amp;aacute;gica. Artistas de todos los tiempos y disciplinas&amp;quot; hace una mueca &amp;quot;Vaya estupidez. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; cojones es eso?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Eso&amp;quot; responde el mago, incorpor&amp;aacute;ndose para arrancarle el libro de entre los dedos, fulminarle con la mirada y hundirse luego de vuelta en el sill&amp;oacute;n &amp;quot;Es m&amp;iacute;o. Y si no he observado mal, hace por lo menos dos semanas que &lt;em&gt;t&amp;uacute; &lt;/em&gt;no follas&amp;quot; Gru&amp;ntilde;e, dejando entrever por primera vez desde que Brian le conoce que no toda la sangre que tiene en las venas est&amp;aacute; en proceso de glaciaci&amp;oacute;n &amp;quot;Adem&amp;aacute;s, para tu informaci&amp;oacute;n, tengo nombre&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian arruga la sonrisa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oh, &amp;iquest;y se puede saber cu&amp;aacute;l es, para que pueda insultarte m&amp;aacute;s personalmente?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Justin. Me llamo Justin, y t&amp;uacute;&amp;hellip;&amp;quot; contin&amp;uacute;a, asiendo la cinturilla del pantal&amp;oacute;n como si fuera algo contagioso y levant&amp;aacute;ndola unos cent&amp;iacute;metros para devolverla a su lugar &amp;quot;&amp;hellip;deber&amp;iacute;as dejar de desperdiciar tu energ&amp;iacute;a lloriquear como el cr&amp;iacute;o consentido y repelente que eres y concentrarte en desarrollar una nueva estrategia empresarial, que no es que te sobre&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian le dedica una &amp;uacute;ltima mirada de desprecio y se aleja hacia su cama con dignidad, d&amp;oacute;nde se deja caer como un peso muerto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Est&amp;aacute; exhausto. Agotado despu&amp;eacute;s de todo un d&amp;iacute;a de trabajo. De poner buenas sonrisas y forzar palabras amables cuando todo lo que quiere es gritar y escapar de todo esto. Odia este conjuro, esta maldici&amp;oacute;n que arrastra como una losa tras su espalda, y odia al mago y odia a su madre por hacerle esto. Solo acaba de empezar y no cree que vaya a poder soportarlo: recorrer casi medio mundo de feria en feria. Montando y desmontando su circo de corazones para terminar con un encantamiento est&amp;uacute;pido que se supone servir&amp;aacute; para ense&amp;ntilde;arle algo que no entiende. Terminar cada d&amp;iacute;a exactamente igual que lo empez&amp;oacute;, a la misma distancia de recuperar su vida, de regresar a casa. Est&amp;aacute; harto de volver cada noche a la posada cochambrosa en la que les ha tocado hospedarse y enfrentarse a la cara del mago, que le mira siempre con la misma reprobaci&amp;oacute;n, la misma expresi&amp;oacute;n de &lt;em&gt;Eres un in&amp;uacute;til y estoy harto de tener que hacerte de ni&amp;ntilde;era&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El puto, puto mago de los cojones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Le observa leer cerca de la luz de la vela, enfrascado siempre en sus libros como si no existiera nada m&amp;aacute;s alrededor. Brian est&amp;aacute; casi seguro de que eso es todo lo que hace mientras &amp;eacute;l est&amp;aacute; fuera tratando de vender su mercanc&amp;iacute;a. Quedarse ah&amp;iacute; y rumiar volumen tras volumen encogido bajo ese pelo idiota y esa t&amp;uacute;nica tan inmensa y&amp;hellip;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Bastante guapo cuando tiene la boca cerrada.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;hellip;&lt;em&gt;desarrollar una nueva estrategia empresarial&amp;hellip;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es entonces cuando se le ocurre la idea.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ionamar, una de las principales ciudades del reino de Babilonia, cuelga hacia el mar como una galer&amp;iacute;a ca&amp;oacute;tica mostr&amp;aacute;ndose al viento. De las fachadas te&amp;ntilde;idas de verde, amarillo y carmes&amp;iacute; penden banderas ondulantes que se columpian en la brisa tranquila, dando la impresi&amp;oacute;n de ir a desprenderse en cualquier momento, como si oculto bajo su apariencia sosegada albergasen el deseo de dejarse llevar y elevarse hacia el cielo que se abre, azul e infinito ah&amp;iacute; arriba, curv&amp;aacute;ndose hasta zambullirse d&amp;oacute;nde el mar acaricia la l&amp;iacute;nea del horizonte.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La plaza huele a salitre, a pescado reci&amp;eacute;n tra&amp;iacute;do por los barcos que oscilan casi imperceptiblemente en el muelle; el r&amp;iacute;tmico crujir de sus pesados esqueletos de madera es una melod&amp;iacute;a &amp;aacute;tona que queda amortiguada bajo el sonido de las voces y las risas de los paseantes. Brian coge aire profundo, los ojos cerrados, y por un corto momento se concentra en ese sonido lejano, apartando de sus o&amp;iacute;dos todo lo que no sean sus quejidos tristes, la silenciosa canci&amp;oacute;n de los barcos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No es que sea f&amp;aacute;cil.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Cuando dije &lt;em&gt;Nueva estrategia empresarial&lt;/em&gt; no es que estuviese refiri&amp;eacute;ndome espec&amp;iacute;ficamente a &lt;em&gt;m&amp;iacute;&lt;/em&gt;. Pensaba m&amp;aacute;s en algo como&amp;mdash;, no gru&amp;ntilde;ir a la gente, o componer una canci&amp;oacute;n alegre y pegadiza sobre los dulces, el amor y, no s&amp;eacute;, &amp;iquest;los pr&amp;iacute;ncipes idiotas que deber&amp;iacute;an vender algo en vez de colocarse a base de brisa marina? Algo m&amp;aacute;s as&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Por todos los dioses, que no empiece otra vez.&lt;/em&gt; No le hace falta mirarlo. Puede imaginarle perfectamente: los brazos cruzados y un moh&amp;iacute;n de fastidio mientras gimotea sin que pr&amp;aacute;cticamente le haya tra&amp;iacute;do a rastras hasta la feria y que hasta le haya obligado a cambiarse esa t&amp;uacute;nica suya por algo que permita ver lo que hay debajo de la ropa sin necesidad de seguir un mapa, pero lleva as&amp;iacute; ya una hora entera, y entre la innumerable variedad de atributos de Brian, bueno, la paciencia nunca ha sido uno de los m&amp;aacute;s destacables.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Abre los ojos y examina con exasperaci&amp;oacute;n un punto indeterminado sobre uno de los tejados, el cual que resulta ser una gaviota que, en vez de dignarse a parecer un ave m&amp;aacute;s, agitando las plumas o haciendo cosas de esas que hacen las aves, le devuelve una mirada tan inteligente como perturbadora y que m&amp;aacute;s o menos viene a traducirse como &lt;em&gt;&amp;iquest;Y qu&amp;eacute; cojones miras t&amp;uacute;?.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian alza una ceja. Le ense&amp;ntilde;a los dientes al bicho.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Dices que quieres componer una canci&amp;oacute;n alegre y pegadiza?&amp;quot; pregunta haci&amp;eacute;ndose el distra&amp;iacute;do, la mirada concentrada a&amp;uacute;n en el ave, la cual a partir de ese punto parece aburrirse, alzando el vuelo solo para desaparecer despu&amp;eacute;s, cayendo en picado tras el tejado de una de las casas colgantes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Que yo&amp;hellip; &amp;iquest;eh? &amp;iquest;Qu&amp;eacute;? &amp;iquest;Me est&amp;aacute;s escuchando siquiera?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se vuelve hacia Justin.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Intento evitarlo en la medida de lo posible. Pero hay algo en tu voz que me &lt;em&gt;taladra &lt;/em&gt;la cabeza &amp;iquest;ser&amp;aacute; porque te est&amp;aacute;s quejando todo el rato?&amp;quot; bufa, haciendo girar el &amp;iacute;ndice contra su sien a modo de ilustraci&amp;oacute;n y espera antes de a&amp;ntilde;adir, haciendo esa pausa de rigor que dicta la tensi&amp;oacute;n dram&amp;aacute;tica &amp;quot;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo un cr&amp;iacute;o consentido y repelente, tal vez?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago est&amp;aacute; apoyado junto a &amp;eacute;l en la barandilla, tan encogido sobre s&amp;iacute; mismo que es incre&amp;iacute;ble que no haya conseguido desaparecer a fuerza de replegarse. Se muerde el interior de las mejillas en gesto de profundo disgusto y lanza a Brian una mirada furibunda.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo que pasa es que no entiendo qu&amp;eacute; hago yo aqu&amp;iacute;&amp;quot; dice, tratando de cerrarse sin &amp;eacute;xito el cuello del chaleco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se inclina sobre uno de los corazones, cuyo envoltorio transparente &amp;minus;decorado con peque&amp;ntilde;as gotas brillantes que imitan al cristal y descomponen la luz en min&amp;uacute;sculos fragmentos de colores&amp;minus; ha empezado a ponerse mustio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No deber&amp;iacute;a tener que recordarte &lt;em&gt;otra vez &lt;/em&gt;que parte de tu misi&amp;oacute;n es ayudarme en todo lo que necesite. Est&amp;aacute;s aqu&amp;iacute; porque formas parte de mi Nueva Estrategia Empresarial, como bien dijiste&amp;quot; contesta, estirando el envoltorio cuidadosamente con los dedos, devolvi&amp;eacute;ndole en la medida de lo posible su apariencia inicial. Le cost&amp;oacute; cada segundo del trayecto hasta Ionamar convencerle, empleando al m&amp;aacute;ximo su bien pulida estrategia de &amp;#39;Insistir sin cerrar la boca hasta que tu adversario diga que si solo para no tener que o&amp;iacute;r una palabra m&amp;aacute;s&amp;#39; que tan bien le ha servido durante toda su vida &amp;quot;Basada en la idea de que si te ven a &lt;em&gt;ti&lt;/em&gt;, es m&amp;aacute;s probable que me compren algo a &lt;em&gt;m&amp;iacute;&lt;/em&gt;. Por eso y porque no tienes absolutamente nada mejor que hacer&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin abre la boca para contestar pero su garganta se atasca en el momento en que coge aire, como si no fuese capaz de decidirse por qu&amp;eacute; exactamente empezar a protestar esta vez.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por suerte para Brian, un hombre alto y atractivo, de pelo verde trenzado y barba recortada sobre las mejillas en un intrincado dise&amp;ntilde;o que recuerda la ondulaci&amp;oacute;n de las olas, se acerca al puesto en ese momento, lanzando a Justin una mirada nada sutil por encima de la l&amp;iacute;nea de corazones ensartados sobre el expositor de madera. Justin esconde la mirada debajo del flequillo y Brian inclina la cabeza para susurrar un triunfante &lt;em&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Lo ves?&amp;quot;&lt;/em&gt; a&amp;ntilde;adiendo un peque&amp;ntilde;o codazo y se gira para atender al hombre con una de sus mejores sonrisas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esto va viento en popa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pero es trampa&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo va a ser trampa? El t&amp;iacute;o que vende lanas de Sburgh al otro lado de la calle tambi&amp;eacute;n est&amp;aacute; bueno y no por eso est&amp;aacute; haciendo trampa&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Eso hace que Justin se sonroje hasta las ra&amp;iacute;ces del pelo, el color como una explosi&amp;oacute;n bajo la piel que trata de ocultar tras un repentino inter&amp;eacute;s en el contenido de su plato de verduras. A juzgar por su capacidad para lidiar con este tipo de cosas, parece que se hubiese pasado toda su vida metido debajo de una piedra.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La incomodidad del mago con todo este asunto es una bonificaci&amp;oacute;n extra. Brian se lo est&amp;aacute; pasando en grande.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Han hecho una parada para comer. El sol alto en el cielo. Y Brian observa divertido la forma en que revuelve las tiras de zanahoria, movi&amp;eacute;ndolas de un lado a otro con el tenedor hasta que su cara recupera poco a poco el blanco de nuevo, salpicado &amp;uacute;nicamente por tenues marcas rojizas d&amp;oacute;nde el sol ha quemado m&amp;aacute;s fuerte.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot; Solo digo que este es &lt;em&gt;t&amp;uacute;&lt;/em&gt; trabajo y que vender los corazones a mis expensas est&amp;aacute; fuera de las condiciones del encantamiento&amp;quot; Contin&amp;uacute;a el mago, que lleva toda la comida tratando de encontrar un motivo para escabullirse de su reci&amp;eacute;n estrenado puesto como reclamo de ventas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para satisfacci&amp;oacute;n de Brian, no suena especialmente convencido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Ah s&amp;iacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot; Si ese fuera el caso, no deber&amp;iacute;a haber recuperado una parte de mi coraz&amp;oacute;n con la venta de esta ma&amp;ntilde;ana, &amp;iquest;verdad? As&amp;iacute; que dime, oh t&amp;uacute; que puedes ver las insoldables profundidades de mi alma, &amp;iquest;lo he recuperado o no?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Pues&amp;hellip;eh&amp;mdash; En este caso. Pues supongo que. &lt;em&gt;Ahm&lt;/em&gt;&amp;mdash; &amp;quot;se atropella el mago, su cara la viva imagen de la elocuencia perdida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya me lo parec&amp;iacute;a. Supongo que no tuvisteis mucho tiempo para especificar la letra peque&amp;ntilde;a.&amp;quot; comenta con satisfacci&amp;oacute;n. Se recuesta en la silla, saboreando las dulces mieles de la victoria . Siempre ha tenido una habilidad natural para encontrar el punto exacto d&amp;oacute;nde un argumento hace &lt;em&gt;click&lt;/em&gt; y puede desmoronarse o jugar un tanto a su favor, y desde luego le est&amp;aacute; sacando partido. Tambi&amp;eacute;n ayuda que la magia necesite de un sustrato verbal bien construido y afinado al mil&amp;iacute;metro para funcionar como se pretende que funcione. Y Brian ha visto quesos que tienen menos agujeros que este encantamiento. &amp;quot;Una pena. &amp;iquest;Seguro que lo escribiste todo bien? Tal vez deber&amp;iacute;as revisarlo. Hasta es posible que en vez de esfumarme te hayas comido alguna coma y lo peor que me pueda pasar es convertirme en repollo&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo que deber&amp;iacute;as hacer es concentrarte en un p&amp;uacute;blico un poco m&amp;aacute;s amplio&amp;quot; se recupera r&amp;aacute;pidamente el mago, haciendo caso omiso de su comentario &amp;quot;Dejar de ir a por hombres que&amp;hellip; te llamen la atenci&amp;oacute;n, o lo que sea. As&amp;iacute; no necesitar&amp;iacute;as a alguien que est&amp;eacute; &amp;mdash; &amp;quot; se cala a media frase. Se frota la nuca, visiblemente inc&amp;oacute;modo &amp;quot;Sin necesitar dar una imagen para atraer a la gente&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian juguetea con uno de los botones de su chaleco. A su alrededor suena el repiqueteo constante de los cubiertos y los camareros corretean de aqu&amp;iacute; para all&amp;aacute; con andares ajetreados. A no mucha distancia, en la entrada del puerto, un pu&amp;ntilde;ado de cr&amp;iacute;os juega a lanzarse al agua desde el muro, riendo entre chapuz&amp;oacute;n y chapuz&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya me concentro en un p&amp;uacute;blico m&amp;aacute;s amplio&amp;quot; dice, haciendo girar el bot&amp;oacute;n hasta que el hilo forma un nudo apretado por debajo &amp;quot;La &amp;uacute;ltima mujer que vino. La que se llev&amp;oacute; el coraz&amp;oacute;n para su nieto, &amp;iquest;te acuerdas? &amp;Eacute;sa no pod&amp;iacute;a quitarte los ojos de encima y seguramente decir que tendr&amp;iacute;a unos ochocientos a&amp;ntilde;os es una estimaci&amp;oacute;n optimista&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La expresi&amp;oacute;n de Justin salta del horror al ultraje m&amp;aacute;s profundo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Claro que no! &amp;iexcl;Me dijo que le recordaba a su nieto!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se r&amp;iacute;e con ganas, una carcajada larga y ligera que escala desde el centro del est&amp;oacute;mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Le gui&amp;ntilde;a un ojo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Esperemos que fuera mentira&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y solo por la cara de espanto con la que se termina el resto de las verduras ya merece la pena.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El resto de la tarde pasa despacio, aun cuando la presencia del mago atrae a un mayor n&amp;uacute;mero de posibles compradores con los que Brian hace su mayor esfuerzo de mostrarse amable. Para cuando empiezan a desmontar el chiringuito han conseguido vender cuatro corazones, dos m&amp;aacute;s que en la ma&amp;ntilde;ana. Y no es que un total de seis en un d&amp;iacute;a pueda considerarse una haza&amp;ntilde;a digna de escribir canciones, pero es much&amp;iacute;simo m&amp;aacute;s de lo que ha conseguido vender hasta ahora en una sola jornada. As&amp;iacute; que cuando cierran a eso de las nueve, con la gente retir&amp;aacute;ndose a sus casas y los vendedores de expresiones cansadas comentando a voz en grito los pormenores del d&amp;iacute;a de un puesto a otro, Brian concluye exultante que su estrategia ha resultado ser m&amp;aacute;s que exitosa. A pesar incluso de que b&amp;aacute;sicamente el &amp;uacute;nico aporte de Justin haya sido &lt;em&gt;&amp;quot;Quedarte ah&amp;iacute; y hacer de figura humana&amp;quot;.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Ya estaba interfiriendo bastante&amp;quot; refunfu&amp;ntilde;a el mago mientras le ayuda a recoger los corazones. Pero Brian est&amp;aacute; bastante seguro de que se lo ha pasado bien. Incluso le ha visto sonre&amp;iacute;r un par de veces. Una de ellas a una pareja joven que deambulaba sin prisa por los puestos entre besos y miradillas trasvoladas. Hab&amp;iacute;a insistido a Brian en que les hiciera gestos para que se acercasen porque &lt;em&gt;&amp;quot;Est&amp;aacute;n demasiado concentrados el uno en el otro como para mirarte mucho a ti&amp;quot;&lt;/em&gt; cosa que, para sorpresa de un Brian algo ofendido, result&amp;oacute; ser cierta. Casi no le prestaron atenci&amp;oacute;n mientras curioseaban entre sus mercanc&amp;iacute;as, leyendo las diferentes dedicatorias escritas sobre las superficies de caramelo de los corazones, decidi&amp;eacute;ndose finalmente por uno que la magia de Justin dividi&amp;oacute; para ellos en dos mitades que encajaban a la perfecci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Hay que predicar con el ejemplo, mago. Se supone que todo este rollo tiene como objetivo &amp;uacute;ltimo ponerme en contacto con mi lado m&amp;aacute;s humano, orientar mi alma en consonancia con las necesidades del pueblo, prestar ayuda a aquellos que lo necesitan, y blaa-blablabl&amp;aacute;, &amp;iquest;verdad?&amp;quot; recita Brian, evocando la &amp;uacute;ltima conversaci&amp;oacute;n que mantuvo con la Reina antes de partir &amp;quot;Ser &lt;em&gt;digno&lt;/em&gt; . &amp;iquest;C&amp;oacute;mo voy a hacer eso si no veo bondad a mi alrededor? &amp;iquest;El pr&amp;oacute;jimo acudiendo en mi ayuda?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin le mira intensamente, el ce&amp;ntilde;o tan fruncido que Brian teme por un instante que no vuelva a ser capaz de despegar las cejas en lo que le resta de vida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Odio cuando haces eso&amp;quot; El mago suelta un bufido largo, haciendo chascar los dedos para que el carrito que transporta m&amp;aacute;gicamente sus mercanc&amp;iacute;as se ponga en marcha.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Hacer el qu&amp;eacute;?&amp;quot; replica con aire inocente Brian, echando a andar en direcci&amp;oacute;n a la posada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El paso de Justin se acelera sobre los adoquines para seguirle.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No hay pago en el mundo que compense este trabajo&amp;quot; le escucha mascullar entre dientes, a su espalda &amp;quot;Ni en un mill&amp;oacute;n de a&amp;ntilde;os. Ni de lejos&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Ves? Caridad. Es precisamente a eso a lo que me refer&amp;iacute;a&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&amp;ordm;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero el caso es que, a partir de ese momento, las ventas empiezan a mejorar considerablemente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y eso ya es algo, porque lo que se dice lo dem&amp;aacute;s -entendiendo por &amp;quot;dem&amp;aacute;s&amp;quot; el que tenga que controlar las ganas de tirarle un zapato a la cabeza al mago cada dos segundos- est&amp;aacute; resultando un pel&amp;iacute;n m&amp;aacute;s dif&amp;iacute;cil.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y es que el mocoso tiene un don natural para sacarle de quicio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Venden cinco corazones m&amp;aacute;s en Kuira a pesar de sus protestas: que si decir eso es de mala educaci&amp;oacute;n, que si no te cuesta nada sonre&amp;iacute;r un poco, que si a quien se le ocurre&amp;mdash;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Tirarle los trastos a un demonio, Brian. Un demonio. &amp;iquest;No tienes un l&amp;iacute;mite? &amp;iquest;Una&amp;mdash;&amp;quot; extiende mucho las manos, como intentando abarcar un espacio que no deja de crecer entre sus palmas &amp;quot;&amp;mdash;&lt;em&gt; l&amp;iacute;nea&lt;/em&gt; de Por Aqu&amp;iacute; No Cruzar&amp;eacute; &amp;iquest;Algo as&amp;iacute;?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian se encoge de hombros.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;El t&amp;iacute;o parec&amp;iacute;a dispuesto&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Porque era un demonio!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Un polvo es un polvo, y me miraba como si tuviera ganas de&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;No sigas!&amp;quot; Justin alza una mano frente a su cara a modo de defensa &amp;quot;&amp;iexcl;No quiero escucharlo!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;hellip;ponerse de rodillas all&amp;iacute; mismo y&amp;hellip;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iexcl;Si dices una sola palabra m&amp;aacute;s te convertir&amp;eacute; en sapo. &amp;iexcl;O en algo peor!&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Lo dices como si el t&amp;iacute;o tuviera pintas de hacerle ascos a cualquier tipo de zoofilia&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&amp;quot; Merl&amp;iacute;n bendito &amp;quot;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y es que el chaval no tiene ni un gramo de diversi&amp;oacute;n en su cuerpo. Qu&amp;eacute; cruz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En Ramoi se retrasan dos d&amp;iacute;as la partida porque decide ponerse enfermo ( &lt;em&gt;&amp;iexcl;Enfermo!&lt;/em&gt; ) en mitad de ninguna parte y lo que es peor, resulta ser un convaleciente horrible.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y t&amp;uacute; a esto lo llamas sopa?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es l&amp;iacute;quida, &amp;iquest;no?&amp;quot; Se defiende Brian con la segunda cucharada a medio camino de su boca porque &lt;em&gt;C&amp;oacute;mo no&lt;/em&gt; resulta que est&amp;aacute; &lt;em&gt;&amp;quot;Demasiado d&amp;eacute;bil &amp;quot;&lt;/em&gt; para tom&amp;aacute;rsela &amp;eacute;l solito y si quiere atravesar el bosque a tiempo para llegar a las ferias de la ruta de Mara no le queda otro remedio m&amp;aacute;s que hacerle de ni&amp;ntilde;era.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;S&amp;iacute;. S&amp;iacute;. Esa parte la has entendido bien&amp;quot; estornudo &amp;quot;Lo que no entiendo es qu&amp;eacute; clase de experiencia previa has tenido con la sopa para que te parezca normal que sepa a agua caliente con sal&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;iquest;D&amp;eacute;bil? &amp;iquest;Dice que est&amp;aacute; d&amp;eacute;bil? Y una mierda.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Para tu informaci&amp;oacute;n, lleva MUCHAS cosas&amp;quot; Es la primera sopa que hace en su vida y por alguna raz&amp;oacute;n siente que es su deber defenderla. &amp;quot;&amp;iquest;Y si no te gusta por qu&amp;eacute; no te levantas y te la haces t&amp;uacute; mismo?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago le pone la versi&amp;oacute;n ochocientos mil millones de su expresi&amp;oacute;n de &lt;em&gt;T&amp;uacute; es que eres idiota .&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Porque estoy tiritando en el bosque con treinta y nueve de fiebre?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Gilipollas&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;In&amp;uacute;til&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La &amp;uacute;ltima noche que pasan en Don&amp;uacute;e discuten hablando el uno por encima del otro. El mago camina sin rumbo a trav&amp;eacute;s de la habitaci&amp;oacute;n, gesticulando mientras grita algo acerca de Brian siendo un egoc&amp;eacute;ntrico y un ego&amp;iacute;sta que cree que su opini&amp;oacute;n es siempre m&amp;aacute;s v&amp;aacute;lida que la de los dem&amp;aacute;s. Cuando se pasa la mano por la frente, retirando el flequillo hacia atr&amp;aacute;s durante solo el par de segundos que tarda en regresar a su sitio y cubrirle otra vez la cara, Brian decide que hasta aqu&amp;iacute;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De esta no pasa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Si&amp;eacute;ntate en esa silla&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago tiene al menos la decencia de quedarse pasmado en medio de la habitaci&amp;oacute;n y parecer genuinamente confuso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Perdona?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Que te sientes&amp;quot; acerca la silla hasta ponerla frente a &amp;eacute;l, haciendo que los bordes de la madera emitan un sonido rasposo al ara&amp;ntilde;ar sobre el suelo. Se&amp;ntilde;ala el asiento &amp;quot;A&amp;mdash;qu&amp;iacute;&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Porque t&amp;uacute; lo digas&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian no contesta. Se da la vuelta y rebusca en su bolsa de viaje. Hace semanas que no se molesta en ordenarla, imposible como es mantener cierto grado de estructura entre tanto ir y venir. Encuentra la tijera bajo un par de camisas arrugadas y la agita en el aire ante la mirada perpleja del mago.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y bien?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;No. Nono.&amp;quot; Justin niega r&amp;aacute;pido y testarudo con la cabeza cuando comprende sus intenciones &amp;quot;&amp;iquest;T&amp;uacute;? Ni de co&amp;ntilde;a&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es un milagro que no tengas que instalarle una ventana a ese flequillo para ver el suelo, Justin&amp;quot; lo dice de carrerilla, concluyendo la frase en un suspiro y el est&amp;oacute;mago le da un salto chiquit&amp;iacute;n pero imposible de ignorar cuando se da cuenta de c&amp;oacute;mo ha sonado eso. Como si&amp;hellip; Como&amp;mdash;.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Justin le mira muy quieto y a Brian le parece que sus ojos dicen muchas cosas a la vez, como si &amp;eacute;l tambi&amp;eacute;n se hubiera dado cuenta y buscaran algo con rapidez, curiosos, perplejos, como si a &amp;eacute;l tambi&amp;eacute;n le hubiera pillado igual desprevenido. Se muerde la cara interna de las mejillas, duda unos segundos, pero al final se sienta refunfu&amp;ntilde;ando un &amp;quot;Pero m&amp;aacute;s vale que tengas cuidado&amp;quot; y alisa los mechones con fuerza sobre la frente, como si intentara obligarlos a estirarse en el &amp;uacute;ltimo minuto para evitar que le corte demasiado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Brian hace lo mismo por la parte de atr&amp;aacute;s. Despacio y con cuidado. Acerca la tijera a las puntas que se ondulan sobre la nuca pero la retira enseguida. Los recoloca de nuevo. Corta &amp;ndash;ahora s&amp;iacute;- una fina l&amp;iacute;nea que se desprende hasta deslizarse perezosa por el arco del cuello. Es normal, en realidad, piensa mientras sigue cortando cada vez con m&amp;aacute;s firmeza. Pasa veinticuatro horas al d&amp;iacute;a con este t&amp;iacute;o. Es normal cierta clase de&amp;hellip; cercan&amp;iacute;a. No hab&amp;iacute;a pasado tanto tiempo seguido con nadie en su vida, excepto con Mike, Hon, o con su madre. En un momento u otro es inevitable acabar bajando la guardia. Aun as&amp;iacute;, es raro. Esta clase de confianza en que acaba cayendo lo cotidiano y que es algo que Brian suele rehuir. En su vida no le ha tra&amp;iacute;do m&amp;aacute;s que problemas. Gente que empieza a sentirse con derecho a exigirle cosas, creer que tiene que hacerlas solo porque s&amp;iacute;. Brian se las ha apa&amp;ntilde;ado bastante bien para esquivar esa clase de situaciones. Dejar las cosas bien claras desde el principio. Y con raz&amp;oacute;n. Solo hay que ver c&amp;oacute;mo ha terminado por no cumplir las expectativas de una de las tres &amp;uacute;nicas personas a las que ha permitido tener ese poder sobre &amp;eacute;l.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Est&amp;aacute;n tan abstra&amp;iacute;do que no se da cuenta cuando la tijera se traba en una de las guedejas de pelo, emitiendo un &lt;em&gt;click&lt;/em&gt; sonoro y met&amp;aacute;lico cuando resbala y se cierra de golpe, arranc&amp;aacute;ndole al mago un &amp;quot;&amp;iexcl;Au!&amp;quot; alarmado a la vez que pega un bote en el sitio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Vas a estarte quieto?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Oh. Perdona si no s&amp;eacute; comportarme mientras te dedicas a blandir una tijera con manos temblorosas por encima de mi oreja. &amp;iquest;D&amp;oacute;nde estar&amp;aacute;n mis modales?&amp;quot; protesta, aunque estira la espalda, en un esfuerzo evidente por mantenerse lo m&amp;aacute;s quieto posible, y Brian siente un fugaz y desacostumbrado ramalazo de culpabilidad por haberle gritado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Vuelve a colocar el pelo en su sitio y se aparta unos pasos para valorar su avance. Quita un poco m&amp;aacute;s sobre la oreja derecha hasta que decide que la parte de atr&amp;aacute;s se puede dar por terminada y entonces se coloca frente a Justin, agitando un poco las l&amp;iacute;neas lisas y finas de flequillo, tratado de decidir hasta d&amp;oacute;nde cortar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Mi madre sol&amp;iacute;a cortarme el pelo. Supongo que por eso me olvido siempre. Era ella quien se acordaba&amp;quot; dice Justin de repente, una leve inflexi&amp;oacute;n en su voz que es suficiente para que Brian se d&amp;eacute; cuenta de que hay algo m&amp;aacute;s ah&amp;iacute;. Sopla un poco para apartar el mech&amp;oacute;n que cae sobre su nariz con el primer corte y Brian tiene que tragar saliva para no hacer la pregunta que inmediatamente le salta a los labios. Eso ser&amp;iacute;a dar un paso en la misma direcci&amp;oacute;n que trata de rehuir. As&amp;iacute; que da un par de cortes m&amp;aacute;s, esquivando la posibilidad en el aire, y anuncia que ya est&amp;aacute;. Que puede mirarse.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El mago se dirige hacia el espejo y no dice nada, m&amp;aacute;s bien todo lo contrario. Se analiza con ojo cr&amp;iacute;tico, movi&amp;eacute;ndose para apreciar los distintos &amp;aacute;ngulos, hasta que Brian tose para llamar se atenci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;&amp;iquest;Y bien?&amp;quot;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;quot;Es el corte de pelo m&amp;aacute;s horrible que he visto en toda mi vida&amp;quot; afirma al final. Y tiene hasta la insolencia de sonar resignado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;iquest;El mocoso? El mocoso es insufrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(&lt;a href=&quot;http://insideblue.livejournal.com/41922.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;sigue aqu&amp;iacute;&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;</description>
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  <pubDate>Sat, 08 Jun 2013 17:20:43 GMT</pubDate>
  <title>BIEEEEEEEEEENNNNNNNNNN</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://esteenwolf.livejournal.com/67084.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/https_placeholder.png&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;(Aunque el fic que me puse a escribir para la primera edici&amp;oacute;n es el que m&amp;aacute;s me est&amp;aacute; costando terminar de todos con diferencia, ajajajajaj *facepalm*. &amp;iexcl;Pero a ver esta vez! :D)&lt;/div&gt;</description>
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  <pubDate>Fri, 07 Jun 2013 22:38:27 GMT</pubDate>
  <title>The books that you gave me, they had no pages.</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&amp;iexcl;Hola! :D :D&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Primero de todo, decir que me ha costado tres versiones conseguir que este post sea m&amp;aacute;s o menos comprensible y de longitud no b&amp;iacute;blica, lo cual me hace rodar un poco por el suelo de risa porque dice bastante de lo fatal que se me da organizar y desarrollar ideas, que es un poco de lo que va el post en &lt;i&gt;si&lt;/i&gt; xD)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va de fanfiction. De escribir fanfiction. Y seguramente, a pesar de mis intentos, a&amp;uacute;n sea bastante verborr&amp;eacute;ico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que el &amp;uacute;ltimo a&amp;ntilde;o ha sido con diferencia el que m&amp;aacute;s he escrito desde que empec&amp;eacute;. Al principio de los tiempos escritoriles, eran cosas cortitas, algo que, si me llevaba m&amp;aacute;s tiempo, era m&amp;aacute;s por cuesti&amp;oacute;n de perfeccionamiento que por longitud en s&amp;iacute;. Me pasa ahora que, aunque lo intento y lo intento, soy incapaz de escribir un drabble o alguna cosilla m&amp;aacute;s larga pero que siga dentro del rango que m&amp;aacute;s o menos domino. Las historias se me alargan y me encuentro plantada delante de documentos que iban para tres o cuatro p&amp;aacute;ginas a lo sumo y a los que ahora pierdo un poco la pista, d&amp;aacute;ndole de arriba abajo al scroll hasta que me rindo y los imprimo con la esperanza de &amp;ldquo;verlos&amp;rdquo; un poco mejor. Me pasa tambi&amp;eacute;n que, al ser mi primera intenci&amp;oacute;n desarrollar algo m&amp;aacute;s sintetizado, me estanco. Yo no iba por ah&amp;iacute;. No ten&amp;iacute;a planeada una historia. Ni un desarrollo. Ni un final. Y me encuentro queriendo escribirla pero desbordada por el hecho de que se me ha hecho grande entre las manos sin que yo lo controle. Al principio pensaba &amp;ldquo;no pasa nada, ya saldr&amp;eacute; de esta&amp;rdquo; pero no salgo y, como una especie de mecanismo de defensa MUY IN&amp;Uacute;TIL lo que hago es empezar otra historia que termina exactamente igual, m&amp;aacute;s rellena de lo que era mi intenci&amp;oacute;n y ahora mismo tengo seis historias que al menos rebasan las 10000 palabras y casi el doble en diferentes estados de alcanzarlas. No es que sea una barbaridad en t&amp;eacute;rminos generales, pero lo es para m&amp;iacute;. Y ah&amp;iacute; es donde radica mi problema, que &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;ligiaelena&quot; lj:user=&quot;ligiaelena&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://ligiaelena.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://ligiaelena.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;ligiaelena&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; ilustr&amp;oacute; muy bien hace unos meses, jajaja:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ligiaelena:&lt;/b&gt; Pero, a ver, almac&amp;aacute;ntaro, &amp;iquest;T&amp;Uacute;, qu&amp;eacute; hab&amp;iacute;as pensado para esta historia? &amp;iquest;Por d&amp;oacute;nde la quer&amp;iacute;as llevar? O s&amp;oacute;lo te molaba llevarlos hasta ah&amp;iacute;, pero te importaba tres pepinos que fuera un fic de qaf? Jajaja &amp;iquest;historias sueltas sin continuaci&amp;oacute;n? &amp;iquest;S&amp;oacute;lo chico conoce chico eterno?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Yo:&lt;/b&gt; mierda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada lo explica tan bien como lo explic&amp;oacute; Ligia xD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo escribo. Tengo una idea, pienso &amp;ldquo;&amp;iexcl;Fic!&amp;rdquo; y al l&amp;iacute;o que me pongo. La idea se emociona, tira millas conmigo corriendo detr&amp;aacute;s y, cuando caigo en la cuenta de que NO TENGO NI PAJOLERA DE A D&amp;Oacute;NDE VOY PUES ME ATERRORIZO y empiezo otra. Y otra. Y otra. Y as&amp;iacute;, &amp;iexcl;en Bucle Infinito!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estaba yo preparada para esta especie de posesi&amp;oacute;n ninja que me ha hecho el escriturismo. No estaba preparada para salirme de mi zona de yayyayyayconfort! y me encuentro con que no tengo herramientas. Lo que me hab&amp;iacute;a servido hasta ahora para ir tirando, no me sirve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empiezo sin pensar. Voy trabajando con lo que se me ocurre sobre la marcha. Me detengo a ratos a desarrollar un poco esquemas de ideas pero luego no los trabajo. No profundizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me encuentro con que realmente me encantar&amp;iacute;a ser capaz de terminar todo eso, de sentarme y rebasar esa barrera d&amp;oacute;nde me estanco, justo en el momento en que el meollo deber&amp;iacute;a ponerse interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Para m&amp;iacute;, durante el poco tiempo que llevo, escribir ha sido algo m&amp;aacute;s bien accidental. Pasa y ya es bastante milagro. A veces me lo curro un poco m&amp;aacute;s como m&amp;aacute;s o menos creo que puede ir la cosa o dando vueltas a lo que me explica &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;zelsh&quot; lj:user=&quot;zelsh&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://zelsh.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://zelsh.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;zelsh&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; (todo el mundo deber&amp;iacute;a poder tener cerca una &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;zelsh&quot; lj:user=&quot;zelsh&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://zelsh.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://zelsh.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;zelsh&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; que le hablara de escritura, o ya puestos, de cualquier cosa) Pero ahora m&amp;aacute;s que nunca se me hace patente en que la forma en que enfoco la escritura de fics realmente no me funciona. S&amp;eacute; que, como todas las cosas, lleva un proceso. Pero Quiero saber cosas. Quisiera implicarme en ese proceso, buscar &amp;ldquo;formas de hacer&amp;rdquo; probarlas, ver qu&amp;eacute; me funciona, qu&amp;eacute; no. Qu&amp;eacute; puedo mejorar o cambiar o con qu&amp;eacute; puedo quedarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;As&amp;iacute; que me encantar&amp;iacute;a que, si tienes un ratito y te apetece, me hablases de c&amp;oacute;mo es para ti, f-list. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; haces? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; te funciona? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; no? &amp;iquest;Has le&amp;iacute;do/visto/X algo que te ha ayudado o que te ha parecido interesante? &amp;iquest;Algo que hayas pensado &lt;i&gt;esto s&amp;iacute; que si&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;esto s&amp;iacute; que no&lt;/i&gt; para ti? (Que al final cada cual es un mundo, pero nunca viene mal echar un vistazo al mundo de otro y ver qu&amp;eacute; cosas chachis hay ah&amp;iacute;) o incluso, si tu tambi&amp;eacute;n te has estado tirando de los pelos con este tema, ven aqu&amp;iacute; a lloriquear conmigo y as&amp;iacute; no lloriqueo sola xD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general, si te apetece, hablemos un poco de escritura.&lt;br /&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;</description>
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  <pubDate>Mon, 13 May 2013 19:42:12 GMT</pubDate>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://samej.livejournal.com/148725.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ic.pics.livejournal.com/samej/11285646/91722/91722_original.gif&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/center&gt;</description>
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  <pubDate>Sat, 20 Apr 2013 22:17:59 GMT</pubDate>
  <title> Yeah take your shot. I won&apos;t turn back.</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>Todo es culpa de &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;mullu&quot; lj:user=&quot;mullu&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;mullu&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque hay que decir que &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;mullu&quot; lj:user=&quot;mullu&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;mullu&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; solo es culpable de cosas buenas. As&amp;iacute; que culpa, lo que se dice &lt;i&gt;culpa&lt;/i&gt;, no es. Pero suya es toda la responsabilidad (maravillosa) de que yo est&amp;eacute; teniendo una reca&amp;iacute;da con Harry Potter y haya estado toda esta semana de revival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pasa a menudo, empieza como un gusanillo en el est&amp;oacute;mago y lo voy aparcando y aparcando y al final ese gusanillo se acaba haciendo grande y termino revisionando Buffy, releyendo Fantasville, El peque&amp;ntilde;o vampiro, o busc&amp;aacute;ndole cosas que se me pasaron por alto a las primeras temporadas de Supernatural. Y ahora Harry Potter otra vez. &amp;iquest;Y sab&amp;eacute;is qu&amp;eacute;? Me lo estoy pasando BOMBA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empez&amp;oacute; porque &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;mullu&quot; lj:user=&quot;mullu&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;mullu&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; escribi&amp;oacute; a Sirius tumbado sobre la hierba y yo estaba muy llena de cosas entonces pero rele&amp;iacute; hace unos d&amp;iacute;as y ella escribi&amp;oacute; m&amp;aacute;s y ahora estoy releyendo El Prisionero de Azkaban con una mano y el M!C con la otra e Imagine a Man antes de dormir y viendo las pelis a trocitos por las ma&amp;ntilde;anas y no puedo decir que tenga motivos para estar triste &amp;uacute;ltimamente pero salgo algo agotada emocionalmente del trabajo y sonar&amp;aacute; &amp;ntilde;o&amp;ntilde;o pero voy m&amp;aacute;s contenta y m&amp;aacute;s concentrada (el el Efecto Hermione, a quien tengo que agradecer mis buenas notas del insti. Ajaja. En serio. Cuando empec&amp;eacute; a leer los libros all&amp;aacute; por cuando era adolescente Hermione me animaba a estudiar. Que luego digan que el fandom no cambia el mundo). Hay algo, no s&amp;eacute; si conseguir&amp;eacute; explicarlo bien. Cada historia tiene su ambiente. Seguro que os ha pasado. No lo notas la primera vez, pero entonces abres un libro tiempo m&amp;aacute;s tarde y es como una memoria sensorial, una sensaci&amp;oacute;n casi f&amp;iacute;sica que pertenece a esa historia y solo a esa historia y es como si la olieses, notases su tacto en las yemas de los dedos y tuviera colores propios y luego est&amp;aacute; eso otro, esa manera de levantarte de la silla cuando cierras el libro. A veces triste, a veces pensativa, alegre, extra&amp;ntilde;a. Cuando yo cierro Harry Potter me parece que todo es posible, como si me pegara un poco de magia, o como si yo creyera que me la pega y est&amp;aacute; de sobra porque es el mejor placebo del mundo y yo no quiero que se me baje el efecto nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy como cuando te reenamoras (que es mucho mejor que enamorarse la primera vez). Me he reenamorado ya varias veces de este mundo pero cada una es igual de impresionante. Casi puedo ver la larga nariz de Remus y esa sonrisa de merodeador que reserva para las ocasiones importantes y a Sirius como una explosi&amp;oacute;n en el universo. A HarryRonHermione, que as&amp;iacute;, sin espacios, son una de las cosas que m&amp;aacute;s quiero en el mundo. El otro d&amp;iacute;a se lo dec&amp;iacute;a al novio porque no me pod&amp;iacute;a aguantar las ganas de decirlo en voz alta &amp;quot;te sonar&amp;aacute; rid&amp;iacute;culo pero les quiero much&amp;iacute;simo&amp;quot; y el muy pu&amp;ntilde;etero me sonr&amp;iacute;e en plan &amp;quot;pues claro&amp;quot;, porque el pobre ya est&amp;aacute; acostumbrado a estas cosas y sabe lo que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nada, que no me pod&amp;iacute;a aguantar las ganas de decirlo otra vez.&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;</description>
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  <pubDate>Sat, 13 Apr 2013 22:46:20 GMT</pubDate>
  <title>My heart is numb.The feeling that I get from.The way you shake your voice.And curse this bitter love</title>
  <author>insideblue</author>
  <link>https://insideblue.livejournal.com/39829.html</link>
  <description>Hola. Soy Blue. He intentado empezar esta entrada tres veces. No se empezar entradas. Pasadme un kleenex. Desisto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ajajajaj)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Iba a hablaros un poco de mi vida. Pero mi vida la verdad es que, una vez llevas dos o tres l&amp;iacute;neas, es poco interesante. B&amp;aacute;sicamente bien y contenta. Un pel&amp;iacute;n agobiada a veces porque ya he perdido definitivamente la habilidad de hacer m&amp;aacute;s de una cosa el mismo d&amp;iacute;a xD, seguramente porque quiero hacer tantas cosas en ese mismo d&amp;iacute;a que l&amp;oacute;gicamente, no puede ser (pero eso que se lo digan a mi l&amp;oacute;gica particular, las risas que se echa a mi costa). &amp;iquest;Y vosotras, f-list? Espero que todo bien *achucha*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El hecho de que se me acumulen las cosas que hacer deriv&amp;oacute; en fatalidad cuando empec&amp;eacute; a ser incapaz de llevar las series al d&amp;iacute;a. Sigo un poco retom&amp;aacute;ndolas y dej&amp;aacute;ndolas. Hasta que hace un par de semanas hice lo de la &amp;uacute;ltima vez, cuando consegu&amp;iacute; ver &amp;ldquo;The Almighty Johnssons&amp;rdquo; del tir&amp;oacute;n y empec&amp;eacute; algo nuevo. Empec&amp;eacute; Shameless y Oh-la-l&amp;aacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me quedan como 15 minutos del capi final que estoy reservando como si as&amp;iacute; no se me fuera a acabar de verdad xD. No llego a los cinco a&amp;ntilde;os mentales para esas cosas. No pens&amp;eacute; que me fuera a gustar tanto y hala, crush completo con todos los personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy angustiada. Angustiada por Fiona y porque a pesar de que Jimmy no me gusta nada de nada era la &amp;uacute;nica alegr&amp;iacute;a que ten&amp;iacute;a en la vida (aparte de los cr&amp;iacute;os, claro, pero independientemente de ellos, quiero decir) y ahora esto. Como espectadora ajena estoy un poco como &amp;ldquo;vaya, pues ya era hora&amp;rdquo; porque no es que Jimmy no haya hecho muchas cosas por ellos pero est&amp;aacute; esa otra parte suya que me enfada much&amp;iacute;simo. No s&amp;eacute; si &amp;ldquo;merece&amp;rdquo; a Fiona o no. No me gusta meterme ah&amp;iacute; porque siempre he pensado que es terreno pantanoso. Pero veo a Fiona y solo quiero que sea feliz y Jimmy quiere muchas otras cosas y eso hace mella. Es el eterno meollo de querer tener el pastel y com&amp;eacute;rtelo a la vez, que es una de las cosas m&amp;aacute;s jodidas de la vida. Y puedo entender algunas cosas de las que le pasan pero al final: FIONA. (La otra parte, la que no puede ser espectadora ajena se queda como siempre estupidizada sin saber que pensar realmente porque nada es tan f&amp;aacute;cil y las personas queremos cosas y que t&amp;uacute; tengas raz&amp;oacute;n no evita que yo tenga raz&amp;oacute;n. Y al rev&amp;eacute;s. Y vuelta a empezar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy angustiada por Lip porque hubo un momento en que caminaba por la calle, todo encogido en la chaqueta y pens&amp;eacute; &amp;ldquo;est&amp;aacute; justo en el borde, si pierde un poco el equilibrio acabar&amp;aacute; como Frank&amp;rdquo; y eso me ATERRA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy aterrad&amp;iacute;sima por Debbie, a pesar de que se que si alguien puede salir de esta vida sin terminar jodida del todo es ella. Es m&amp;aacute;s fuerte que todos los dem&amp;aacute;s juntos. Pero solo quiero que sea feliz hasta reventar y NO QUIERO NI PENSAR EN UN FUTURO EN QUE DEBBIE NO SEA FELIZ.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estoy tan aterrada por Carl, ni siquiera s&amp;eacute; por qu&amp;eacute;. Con lo que yo le quiero. Peque&amp;ntilde;o psic&amp;oacute;pata que es capaz de sostener un cuchillo con la mano y a la vez decirle a Fiona que la quiere sin ning&amp;uacute;n esfuerzo. Porque no s&amp;eacute; si al final habr&amp;aacute; realmente algo que no funcione dentro de Carl pero con todo lo que quiere no lo creo, de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo no quer&amp;iacute;a que pasara pero me he enamorado de los Milkovich y de Ian y Mickey (si Noel Fisher lo hiciera solo un poco mejor la pantalla se derretir&amp;iacute;a como la pel&amp;iacute;cula por exceso de exposici&amp;oacute;n al calor). Lo que me lleva a estar aterrada por Ian y por Mickey. A no dejar de pensar en Ian y Mickey y en como todo esto puede funcionar al final. No deja de darme vueltas en la cabeza. Es un poco como sobrenatural (tal vez por eso me ha afectado tanto y tan de golpe, sin verlo venir siquiera, de &amp;ldquo;prettypretty boys kissing&amp;rdquo; a &amp;ldquo;me voy a morir&amp;rdquo; en cuesti&amp;oacute;n de un par de cap&amp;iacute;tulos). Es esa cosa de los mitos familiares (no s&amp;eacute; si es la mejor manera de llamarlos pero es como me viene a la cabeza, &amp;iquest;idiosincrasia?). Una familia es como una religi&amp;oacute;n en miniatura, una cosmovisi&amp;oacute;n, y el poder que tiene todo eso es aplastante. Vives dentro sin que resulte extra&amp;ntilde;o pero en alg&amp;uacute;n momento pasa algo que se sale de los l&amp;iacute;mites y ah&amp;iacute; est&amp;aacute; ese conflicto inmenso, cuando por una parte sabes lo que has sabido toda la vida y por otra esas cosas nuevas y est&amp;aacute; ese momento, en que conviven en el mismo espacio de tu cabeza, neg&amp;aacute;ndose la una a la otra pero ah&amp;iacute;, porque eso es lo que tiene, puedes creer en ambas hasta que eso deja de funcionar y tienes que elegir y, &amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasa entonces? &amp;iquest;Qu&amp;eacute; pasa, Mickey? Cuando todo eso que es tu forma de existir ya no vale para esas cosas nuevas que sabes que quieres pero te dan tanto miedo. Me desborda la capacidad del actor para que todo eso, el inmenso conflicto, se vea ah&amp;iacute; a la vez. Lo que &lt;i&gt;es&lt;/i&gt;y lo que quiere. El apabullante miedo al cambio. A lo que el cambio supone. La figura de los padres que es siempre tan poderosa. La familia. Jon lo llamaba &amp;ldquo;El negocio familiar&amp;rdquo; pero era solo un nombre que en realidad no val&amp;iacute;a para definirlo todo porque era mucho m&amp;aacute;s que eso. Una forma de vivir, unas reglas, ese universo en miniatura que es una familia y el poder de sus mitos (sus ideas, sus cargas)&lt;br /&gt;No es una cosa nueva (nos ha pasado y pasa a todos) pero cada nuevo enfoque te ayuda a mirarlo desde otro &amp;aacute;ngulo y &amp;eacute;ste es tan terrible y tan fuerte y est&amp;aacute; tan pero tan jodido que no me lo puedo quitar de la cabeza.&lt;br /&gt;Y ah&amp;iacute; es d&amp;oacute;nde estoy. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; har&amp;aacute; Mickey? No hay muchos caminos y Mickey ha tomado el m&amp;aacute;s habitual hasta ahora, efectivo casi siempre. Caminar zigzagueando entre ambos lados de la l&amp;iacute;nea (lo que sabes, lo que quieres) y lo ha llevado al l&amp;iacute;mite y ya no basta porque Ian SE NOS VA CUATRO A&amp;Ntilde;OS IANPORQU&amp;Eacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la hip&amp;oacute;tesis de que al final (y como Cameron no se puede ir de la serie, &amp;iexcl;no puede!) le pondr&amp;aacute;n de patitas en la calle por suplantar a Lip (porfaporfaporfa) cuando Lip entre en el MIT (porfaporfaporfa) porque todos sabemos que en las Am&amp;eacute;ricas tienen un sistema s&amp;uacute;per riguroso de &lt;i&gt;algo&lt;/i&gt; que cantar&amp;aacute;. As&amp;iacute; que Ian volver&amp;aacute; y POR FAVOR AMAOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S&amp;eacute; que todo este blablabl&amp;aacute; es un poco incomprensible pero llevo d&amp;iacute;as escribiendo a tirones gilipolleces sobre el tema y no me deja en paz. *suspira*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-(Tampoco me deja en paz Theon (y Robb) por culpa de los malditos fanarts malditos de tumblr a cada cual m&amp;aacute;s triste y m&amp;aacute;s precioso y he tenido alguna idea m&amp;aacute;s para el fic eterno pero b&amp;aacute;sicamente solo quiero llorar. Al final, y como siento que no podr&amp;eacute; leer nada m&amp;aacute;s hasta que lo termine me he puesto de nuevo con lo que me queda de ADWD -&amp;iexcl;cuatro capis!- y quiero terminar ya para leerme su adelanto y sufrir m&amp;aacute;s, ajajaja. Theon con sus malditas sonrisas. Alg&amp;uacute;n d&amp;iacute;a os contar&amp;eacute; todas mis teor&amp;iacute;as sobre sus sonrisas y de c&amp;oacute;mo durante Robb tard&amp;oacute; much&amp;iacute;simo tiempo en entenderlas del todo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-(&amp;iquest;Habe&amp;iacute;s visto School of Thrones? Seguro que si pero &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;mullu&quot; lj:user=&quot;mullu&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;mullu&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; lo puso el otro d&amp;iacute;a en su Lj y &amp;iexcl;AAHHHHHHHHH! -&amp;iexcl;Mullu! &amp;iexcl;NO SABES LA FELICIDAD QUE HAS TRA&amp;Iacute;DO A MI VIDA!-, por si acaso &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/user/schoolofthrones&quot; target=&quot;_blank&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;http://www.youtube.com/user/schoolofthrones&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Si hacen m&amp;aacute;s capis terminarems viendo como Robb y Theon se lian en el armario de las escobas si o si! :D)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Also, &amp;iquest;alguien sabe c&amp;oacute;mo se hace para terminar fics? Porque resulta que no paro de dejarlos a medias y creo que es porque me da p&amp;aacute;nico que resulten una gilipollez completa, como si un lector fantasmal leyera por encima del hombro y me dijera &amp;ldquo;&amp;iquest;De verdad vas a escribir eso?&amp;rdquo; Y yo: *headdesk*. Llevo meses en ese plano de existencia d&amp;oacute;nde todo me parece una mierda y ah&amp;iacute; se queda, esperado a una yo m&amp;aacute;s lista y con menos tendencia a la descripci&amp;oacute;n floral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En terrenos menos autocompasivos se supone que Iron man 3 se estrena este mes, &amp;iquest;verdad? &amp;iquest;VERDADVERDAD? :D&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Antes de que me diera por repintar el sal&amp;oacute;n y hacer pinitos con la decoraci&amp;oacute;n creativa (que no salieron bien) yo empec&amp;eacute; a jugar al Mass Effect 2y &amp;lt;3. &amp;iexcl;Jack, c&amp;aacute;sate conmigo! &amp;iexcl;GARRUS, T&amp;Uacute; TAMBI&amp;Eacute;N! KAIDAN, &amp;iquest;POR QU&amp;Eacute; NO ME AMAS?. &amp;iexcl;Yo que ya hab&amp;iacute;a renunciado a jugar y ahora se girar antes de pasar por una puerta y no me como la pared de al lado! Estoy EXULTANTE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&amp;iexcl;Y mirad como Ian y Mickey se besan!:&lt;br /&gt;&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;https://imgprx.livejournal.net/2a23667d96bc95c3bc3c15e97ba5678182e07eec227a1048ab438d8d10323be0/P2WlxyVijxKvg25t8c1VU0Mdsf-ah7h0jRrMSrdXhtGd5w3Zl823RkkpDQgkR08otUdXmmraYgBHTAEOyUE9rBEOinTNb-jTvV4I_F51Px_uH_Gmu8oZ3DpUqQd7RzoI-hy47GdKe_ciXWcAOxmd_U0:vtk-JdYHF40EVsyy-OGZzA&quot; title=&quot;&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*lanza corazones*&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;</description>
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  <pubDate>Sun, 11 Nov 2012 15:48:10 GMT</pubDate>
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  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://qaf-ficcion.livejournal.com/1284573.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;103408_original&quot; height=&quot;321&quot; src=&quot;https://ic.pics.livejournal.com/insideblue/12332276/12846/12846_original.png&quot; title=&quot;103408_original&quot; width=&quot;481&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;</description>
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  <pubDate>Fri, 19 Oct 2012 11:34:45 GMT</pubDate>
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  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://retroactiva.livejournal.com/18807.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ic.pics.livejournal.com/retroactiva/29726516/24434/24434_900.png&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;</description>
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  <pubDate>Mon, 01 Oct 2012 15:28:53 GMT</pubDate>
  <title>Más Publi!!</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://radiopatio-qaf.livejournal.com/239089.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;aaaaaaa&quot; height=&quot;300&quot; src=&quot;https://ic.pics.livejournal.com/insideblue/12332276/11652/11652_original.jpg&quot; title=&quot;aaaaaaa&quot; width=&quot;453&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;</description>
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  <pubDate>Mon, 01 Oct 2012 15:24:01 GMT</pubDate>
  <title>Publi!</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;center&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;https://i212.photobucket.com/albums/cc69/Eve_Sparda/Cosas%20privadas/Sinttulo-2-41.png&quot; title=&quot;&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Join us. Ask for tables. Have fun!&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Do you like to make graphics? Would you like to try something new?&lt;br /&gt;Feel free to join in and show us how sharp your Photoshop skills are!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://epic-colours.livejournal.com/270.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Rules&lt;/a&gt; &amp;spades; &lt;a href=&quot;http://epic-colours.livejournal.com/1172.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Tables&lt;/a&gt; &amp;spades; &lt;a href=&quot;http://epic-colours.livejournal.com/7902.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;FAQ&lt;/a&gt; &amp;spades; &lt;a href=&quot;http://epic-colours.livejournal.com/profile&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Profile&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;a href=&quot;http://eve-sparda.livejournal.com/66550.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Help us spread the word!&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;</description>
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  <pubDate>Mon, 24 Sep 2012 17:59:39 GMT</pubDate>
  <title>Is there anybody dreaming?</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;*se abre camino entre los matojos y las telara&amp;ntilde;as hasta la entrada del journal*&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;&amp;iquest;Casi cuatro meses ya desde la &amp;uacute;ltima entrada? *silba* Y el caso es que perecen todav&amp;iacute;a m&amp;aacute;s, a pesar de que os he seguido un poquito de lejos. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; tal todo por aqu&amp;iacute;? &amp;iexcl;Contadme! &amp;iexcl;Os he echado de menos!. Os debo mails y comentarios y mont&amp;oacute;n de cosas (muy atrasadas, como siempre) y espero ir poni&amp;eacute;ndome poco a poco al d&amp;iacute;a (aunque a estas alturas ya todos sabemos que fallar&amp;eacute; estrepitosamente xD) y madredemialma lo desentrenada que estoy en esto de escribir entradas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;Pero bueno, siempre nos quedar&amp;aacute;n los guioncitos del bien:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-He disfrutado much&amp;iacute;simo del verano. Familia, caminatas los domingos por la ma&amp;ntilde;ana, obligarnos a salir de casa&lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;porque somos todos unos vagos del quince e (incre&amp;iacute;blemente) conseguirlo. Poca tele y poco fandom en general porque hab&amp;iacute;a que aprovechar el tiempo pero muy contenta. Con algo de penita de que ya empiece a decaer el tiempo ahora que llevamos la marcha puesta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-El fandom lo retom&amp;eacute; de golpe la semana pasada, que me he tragado Big Bang Theory toda de golpe y casi sin respirar porque &amp;iquest;C&amp;oacute;mo es as&amp;iacute; de guay? &amp;iexcl;Yo no sab&amp;iacute;a que era as&amp;iacute; de guay! &amp;iexcl;Qu&amp;eacute; guay es! &amp;iexcl;La quiero!.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Y algo entre medias (ooooh, Teen Wolf, &amp;iexcl;regresa!) y los Goonies casi en bucle de repetici&amp;oacute;n porque &amp;iquest;Lo normal es poner los Goonies en bucle de repetici&amp;oacute;n todos los veranos, verdad? S&amp;iacute;, ya dec&amp;iacute;a yo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Estoy leyendo Civil War, y aunque leo tan r&amp;aacute;pido que a veces me pierdo (estoy como en fase de absorci&amp;oacute;n post s&amp;iacute;ndrome de abstinencia), OH, que genial todo &amp;lt;3. Para amenizar la lectura he rewatcheado Avengers como unas tres veces y tengo un crush con Bruce Banner del tama&amp;ntilde;o, m&amp;aacute;s o menos, del propio Hulk (bueno, y de todos, eso de que el coraz&amp;oacute;n tiene m&amp;aacute;s habitaciones que una casa de putas lo tengo maravillos&amp;iacute;simamente bien integrado).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Aunque ya toca estudiar. Tierra, te miro a ti, sobre el lunes m&amp;aacute;s o menos vendr&amp;iacute;a bien que te planteases tragarme.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Eso s&amp;iacute;, necesito ayuda caritativa &amp;iquest;Recs de Pelis/Series/Fics/lo que os d&amp;eacute; la gana (&amp;iexcl;m&amp;uacute;sica! &amp;iexcl;Necesito dejar de escuchar Airbourne ya!). Porque necesito acopio de provisiones para los d&amp;iacute;as sin internet.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Y para las fans de QAF &amp;iquest;Se os ocurre alg&amp;uacute;n capi con escena familiar? &amp;iquest;En plan, estamos todos sentados a la mesa? S&amp;eacute; que existe pero soy incapaz de encontrarla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Hace como medio a&amp;ntilde;o que no escribo m&amp;aacute;s de cuatro palabras seguidas y como cuatro meses que no escribo NADA DE NADA. Cada vez que pienso en hacerlo de me da un jamacuco. No s&amp;eacute; ni que retomar. Estoy m&amp;aacute;s seca que la plantas del tiesto de la entrada. Naturaleza muerta total. Entre que cada vez me acojona m&amp;aacute;s escribir y el hecho de haber tenido que dejarlo del todo para concentrarme en estudiar la cabeza se me ha quedado que ni el Mojave.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-&lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight:normal&quot;&gt;RECS,&lt;/b&gt; porque abr&amp;iacute; el LJ el otro d&amp;iacute;a y no pod&amp;iacute;a creer la suerte cuando vi que &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;mullu&quot; lj:user=&quot;mullu&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://mullu.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;mullu&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; hab&amp;iacute;a publicado &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight:normal&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://mullu.livejournal.com/80545.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;A hard rain&amp;rsquo;s gonna fall&lt;/a&gt;, &lt;/b&gt;que he tenido la suerte de poder leer a medida que escrib&amp;iacute;a&lt;b style=&quot;/* suspect CSS: start HTML tag? */&quot;&gt;. &lt;/b&gt;No es que mullu tenga la capacidad de hacerme creer en las historias, es que tiene la capacidad de hacerme &lt;i style=&quot;/* suspect CSS: start HTML tag? */&quot;&gt;creer, &lt;/i&gt;sin m&amp;aacute;s, cuando y cada vez creo en menos cosas y m&amp;aacute;s muda me quedo ante todo. Corred a leer, Tony/Steve. La guerra de Vietnam. La conciencia del Estados Unidos de los 60. Haced la mochila e iros para all&amp;aacute;. Es m&amp;aacute;s un viaje que una lectura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Al d&amp;iacute;a siguiente &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;samej&quot; lj:user=&quot;samej&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://samej.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://samej.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;samej&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; publicaba &lt;b style=&quot;mso-bidi-font-weight:normal&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://bazter-txikia.livejournal.com/38971.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Reflejos&lt;/a&gt; &lt;/b&gt;un River/Keanu (Keanu!!), un atisbo a una de las historias m&amp;aacute;s bonitas y m&amp;aacute;s tristes del mundo y, venga ya, es mucha suerte para una sola semana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Extra&amp;ntilde;o a SammyDean. No he visto a&amp;uacute;n los &amp;uacute;ltimos 5 capis de la s&amp;eacute;ptima y deber&amp;iacute;a, &amp;iquest;verdad? Porque a pesar de todo estoy dando botes por el estreno de la octava. Querer as&amp;iacute; deber&amp;iacute;a estar prohibido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;:D&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;</description>
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  <category>en los muelles de goon siempre es verano</category>
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  <pubDate>Thu, 28 Jun 2012 23:03:40 GMT</pubDate>
  <title>Anon!Post Permanente.</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>Por si hay algo que quieras decir(me).</description>
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  <pubDate>Tue, 12 Jun 2012 12:07:43 GMT</pubDate>
  <title>(Kinda) Hellatus (again)</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://pics.livejournal.com/insideblue/pic/0000zh61/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; height=&quot;317&quot; src=&quot;https://pics.livejournal.com/insideblue/pic/0000zh61&quot; style=&quot;border-width: 0px; border-style: solid;&quot; width=&quot;528&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Pues otra vez de hiatus! Que ya sabemos que yo estoy siempre con un pie pa&amp;#39; all&amp;aacute; y otro pa&amp;#39;c&amp;aacute;, y en realidad el hiatus es m&amp;aacute;s que nada para mi, en plan &amp;quot;&amp;iexcl;Blue! &amp;iexcl;Al&amp;eacute;jate AHORA MISMO de ese ordenador!&amp;quot; porque los ex&amp;aacute;menes andan cerca y a mi me est&amp;aacute; costando horrores centrarme. Y porque me estoy perdiendo cantidad de cosas chulas estos d&amp;iacute;as en vuestros posts o sufriendo porque quiero pararme pero no puedo y al menos quer&amp;iacute;a dar se&amp;ntilde;ales de vida para deciros que NO ESTOI MUERTA y que VOLVER&amp;Eacute; &lt;strike&gt;chananchan-chachan&lt;/strike&gt;. Andar&amp;eacute; por &lt;a href=&quot;https://twitter.com/#!/Insideblue&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;twitter&lt;/a&gt; de vez en cuando y es posible que alguna vez vea&amp;iacute;s a mi proyecci&amp;oacute;n astral (que no yo) por alguno de vuestros post cuando no pueda aguantarme m&amp;aacute;s :D. De todas formas, si me necesita&amp;iacute;s para cualquier cosa ya sabe&amp;iacute;s que estoy a un mensaje de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Muchos besos a todo el mundo! *achucha a su f-list*&lt;/div&gt;</description>
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  <category>hellatus vital del mal</category>
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  <pubDate>Sun, 27 May 2012 14:35:26 GMT</pubDate>
  <title>You want to see my spaceship? </title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;div&gt;&lt;a href=&quot;http://retroactiva.livejournal.com/14517.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Publi!!!&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://retroactiva.livejournal.com/14517.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://pics.livejournal.com/retroactiva/pic/0001sy7w&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;Madredemialmabendita. Ya tocaba este post. Quer&amp;iacute;a hacerlo hace d&amp;iacute;as pero ten&amp;iacute;a atrasadas tantas cosas livejournalescas que no pod&amp;iacute;a ponerme a ello, y a&amp;uacute;n as&amp;iacute; no he conseguido hacerlas todas. Pero entre ex&amp;aacute;menes (&amp;ntilde;a&amp;ntilde;a&amp;ntilde;a&amp;ntilde;a) y todas las cosas de la RL que hab&amp;iacute;an quedado aparcadas por ex&amp;aacute;menes (&amp;ntilde;a&amp;ntilde;a&amp;ntilde;a&amp;ntilde;a)&lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;y que yo lo hago todo leeeeentamente pues as&amp;iacute; vamos xD.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;Primero de todo: &amp;iexcl;bienvenida a toda la gente maja que ha llegado a mi f-list! *estrujamiento grupal* &amp;iexcl;tengo muchas ganas de conoceros mejor a todxs! Y aunque soy un poco como una ola &lt;s&gt;tu amor lleg&amp;oacute; a mi vida &lt;/s&gt;y voy y vengo del Lj, espero a&amp;uacute;n as&amp;iacute; poder pasarme a fangirlear de vez en cuando : D&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;Segundo de todo: Much&amp;iacute;simas gracias por las cosas preciosas que me hab&amp;eacute;is dejado en el meme de amor de &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-deleted  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;retroactiva&quot; lj:user=&quot;retroactiva&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://retroactiva.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://retroactiva.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;retroactiva&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;. Soy fatal para agradecer cosas y expresar, uhm, casi todo, pero me hab&amp;eacute;is dejado con la sonrisa tonta de felicidad y el coraz&amp;oacute;n temblando y un poco sobrecogida porque wow, gente, WOW. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;(GRACIAS)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;Terceros y varios *saca&lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;los guioncitos* &amp;iexcl;Ahora con mil &lt;strike&gt;elefantes&lt;/strike&gt;&lt;/span&gt; spoilers!&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align: justify; line-height: normal;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot;&gt;-Estoy oficialmente enamorada de Stiles Stilinski y su apellido rid&amp;iacute;culo que solo atino a escribir bien de vez en cuando. &lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Llevo dos semanas fuera de m&amp;iacute;, pasando de un fangirleo extreme a otro (es el efecto ex&amp;aacute;menes, que me hace vivir las cosas como si ma&amp;ntilde;ana se fuera a acabar el mundo, probablemente en la forma de un 4,5 gigante que asolar&amp;aacute; la tierra y me enviar&amp;aacute; a una dimensi&amp;oacute;n mazmorra repleta de autores preocupantemente entusiastas con el concepto de lobotom&amp;iacute;a orbitofrontal. O tal vez algo ligeramente menos dram&amp;aacute;tico. Pero el concepto es el concepto) y he empezado cuatro fics a cada cual m&amp;aacute;s est&amp;uacute;pido que he tenido que enterrar en el fondo de&lt;span style=&quot;mso-spacerun:yes&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;mis carpetas porque por mucho que me pese no tengo tiempo para escribir p&amp;aacute;rrafos y p&amp;aacute;rrafos describiendo las pesta&amp;ntilde;as de Stiles Stilnski y lo rid&amp;iacute;culo que es quedarse encerrado en una cueva con un hombre lobo que exuda mal humor y que no entiende que parlotear es una v&amp;iacute;a probada de liberaci&amp;oacute;n del estr&amp;eacute;s. O hacerle sopa.&amp;nbsp; Uhm. Que alguien me pase unas pastillas de extracto de rana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;(Aunque al final si me pudieron las ganas y acab&amp;eacute; escribiendo alguna cosilla para el Kink Meme de &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-C     &quot;  data-ljuser=&quot;cosasdemayores&quot; lj:user=&quot;cosasdemayores&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://cosasdemayores.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/community.png?v=556&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://cosasdemayores.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;cosasdemayores&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; y algunas otras que est&amp;aacute;n &lt;a href=&quot;http://atomsontheroad.livejournal.com/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;por aqu&amp;iacute;&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Otro los fangirleos extreme es culpa de Ver&amp;oacute;nica Mars, que he empezado a ver para llenar el agujero que ha dejado Teen Wolf. Y claro, VER&amp;Oacute;NICA. Creo que te quiero. Incluso cuando me enfado un poquito contigo y tengo que recordarme que solo tienes diecisiete a&amp;ntilde;os aunque la mayor parte del tiempo no lo parezca. Estoy enamorada de Weevil hasta las trancas, (aunque para eso ya iba preparada porque de cr&amp;iacute;a vi como tropecientas veces &amp;ldquo;Salvar a Willy 2&amp;rdquo; solo para apreciar m&amp;aacute;s detalladamente las pesta&amp;ntilde;as de Elvis) y un poco del Weevil/Logan (que es lo &amp;uacute;nico que shippeo adem&amp;aacute;s del Ver&amp;oacute;nica/todo porque oh, teh hate&lt;s&gt;!sex&lt;/s&gt;). Logan, ll&amp;eacute;vame a casa por calles desconocidas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-&amp;iexcl;La gu&amp;iacute;a el autoestopista gal&amp;aacute;ctico! Le regal&amp;eacute; a mi hermana el libro y m&amp;aacute;s o menos a la mitad se descarg&amp;oacute; la peli y me oblig&amp;oacute; a verla y ahora he empezado el libro en un arrebato (llevo dos p&amp;aacute;ginas. Aj&amp;aacute;. Pero ya me gusta. Adem&amp;aacute;s, qu&amp;eacute; es un libro m&amp;aacute;s si ya tengo como doce empezados). Zaphod, sub&amp;aacute;monos en tu nave y busquemos juntos el nuevo centro de nuestra existencia. &amp;iexcl;Con nuestras toallas del Ikea! (y eso me recuerda: feliz y atrasado d&amp;iacute;a del orgullo Friki &amp;lt;3) Adem&amp;aacute;s, &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=82buQhxKouw&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;que pienso votarle en las pr&amp;oacute;ximas elecciones.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;-Por fin consegu&amp;iacute; ver Avengers el otro d&amp;iacute;a y no os dar&amp;eacute; mucho la paliza porque normalmente las cosas que me gustan TANTO me dejan muda (ya, ya se que no lo parece) pero qu&amp;eacute; genial, y qu&amp;eacute; todo y quiero al capi tanto que es hasta vergonzoso. Lo pas&amp;eacute; genial vi&amp;eacute;ndola con mi hermana en el cine y hemos llegado a la conclusi&amp;oacute;n de que es imposible no querer abrazar a Loki a pesar de los asesinatos en masa porque Tom &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;/* suspect CSS: start HTML tag? */&quot;&gt;Hiddleston es demasiado adorable y demasiado expresivo y jo (y este video &lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=jSm6rwn5TZA&amp;amp;feature=player_embedded&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;&lt;span style=&quot;mso-bidi-font-style:normal&quot;&gt;askdakdkakdl&amp;ntilde;asd&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;). Hasta Scarlett, que me parece una preciosidad pero nunca me ha gustado mucho, me ha encantado en la peli. Y Banner, &amp;iquest;no est&amp;aacute; Ruffalo incre&amp;iacute;ble? Consigue esa vulnerabilidad tan perfecta y tan delicada que el contraste es a&amp;uacute;n mayor, y me han gustado much&amp;iacute;simo sus escenas con Tony. Ver&amp;iacute;a en bucle esa escena de la lucha en la que se van concatenando los unos con los otros, el capi reflejando el rayo de Tony en el escudo, Hulk y Thor luchando sobre el bicho-nave&amp;hellip; &amp;lt;3&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y para que este post tenga algo de contenido, os pego el video que m&amp;aacute;s veces he visto esta semana:&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;lj-embed id=&quot;87&quot; /&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot; style=&quot;mso-ansi-language:ES-TRAD&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align: justify; line-height: normal;&quot;&gt;&lt;span lang=&quot;ES-TRAD&quot;&gt;&amp;nbsp;;D&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class=&quot;&quot; style=&quot;text-align:justify;line-height:normal&quot;&gt;&lt;/p&gt;</description>
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  <pubDate>Fri, 11 May 2012 12:17:10 GMT</pubDate>
  <title>&amp;lt;3</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://dryadeh.livejournal.com/211699.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/https_placeholder.png&quot; title=&quot;&quot; fetchpriority=&quot;high&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;</description>
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  <pubDate>Mon, 07 May 2012 05:48:20 GMT</pubDate>
  <title>Tyrant Kings, we had everything.</title>
  <author>insideblue</author>
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  <description>&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify; line-height: normal;&quot;&gt;Cinco y media de la ma&amp;ntilde;ana y llevo como tres horas escribiendo esta entrada en mi cabeza, vuelta pa&amp;rsquo;c&amp;aacute; vuelta pa&amp;rsquo;all&amp;aacute; en la cama, hasta que ya&amp;nbsp; me he dicho &lt;i&gt;pues te levantas y la escribes&lt;/i&gt;. Hola, hiperactividad mental estudiantil, &amp;iexcl;cu&amp;aacute;nto te hab&amp;iacute;a echado yo de menos!&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Ay.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Post de series y angustias, &amp;iexcl;con guioncitos del caos y del insomnio!:&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;-Voy por la tercera de H&amp;eacute;roes. No s&amp;eacute; yo si esto no acabar&amp;aacute; explotando. El mundo, digo. Casi les vale m&amp;aacute;s, que as&amp;iacute; pueden empezar de cero, que con tanto lio temporal (Hiro, querido, la que has armao) y tanta ida y venida ideol&amp;oacute;gica que le da al pobre Nathan [&amp;iexcl;Voy a revelar al mundo nuestros poderes! Nono, &amp;iexcl;espera! &amp;iexcl;Antes he de convertirme al catolicismo y traer la paz y la justicia al mundo! Ohhhhhh, pero que mal esto del esclavismo, &amp;iexcl;Voy a trazar un plan s&amp;uacute;per secreto con el presidente para encerrar a todos los que tienen poderes y as&amp;iacute; proteger a toda la raza humana! &amp;iquest;Alguien tiene a mano alg&amp;uacute;n anti psic&amp;oacute;tico que le sobre? Ay, mi coraz&amp;oacute;n, cambias m&amp;aacute;s de idea que la lady Gaga de tonalidad de rubio. Also, deja de tener esa &lt;a href=&quot;http://30.media.tumblr.com/tumblr_m2zqktUYal1r9z48no4_250.gif&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;qu&amp;iacute;mica&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://27.media.tumblr.com/tumblr_m32fo8QZgr1qanpgno1_500.gif&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;con&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://24.media.tumblr.com/tumblr_lvcrr8TSL41r0pequo8_250.gif&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;tu&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://30.media.tumblr.com/tumblr_lj0u33q6eA1qhku7zo1_500.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;hermano&lt;/a&gt; porque con un incesto y medio ya tengo bastante, gracias. (Also2: Me va a matar este hombre un d&amp;iacute;a, con todo el rollo ese que se trae de bajar la mirada y parecer la cosa m&amp;aacute;s fr&amp;aacute;gil del mundo as&amp;iacute;, de repente, es un cambio de expresi&amp;oacute;n tan brusco que es casi doloroso, no s&amp;eacute; describirlo bien pero ocurre much&amp;iacute;simo y me mata. Me mata tambi&amp;eacute;n ese &amp;ldquo;I don&amp;#39;t know who &lt;em&gt;&lt;span style=&quot;font-style:normal;&quot;&gt;I am without you&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;rdquo; y ah, a la mierda, dos y medio tampoco es tanto)] vamos de mal a peor. Creo que el plan ideal es verla entera y luego obliviarme de las dos &amp;uacute;ltimas temporadas, d&amp;oacute;nde a Mohinder a&amp;uacute;n no le han empezado a dar los delirios de grandeza y todav&amp;iacute;a comparte casa con Matt y crian juntos a Molly y ri&amp;ntilde;en por a quien ir&amp;aacute; a la reuni&amp;oacute;n del colegio porque si es importante decir esto o si lo otro y terminan yendo los dos y todo el mundo piensa que est&amp;aacute;n criando &lt;i&gt;juntos &lt;/i&gt;a Molly y bueno, una cosa lleva a la otra y pasa &lt;a href=&quot;http://our-fic.livejournal.com/22407.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;todo esto tan sabio&lt;/a&gt; . Por otro lado, &amp;iquest;la guapura de Claire deja de aumentar exponencialmente en alg&amp;uacute;n momento? Si es que su cara es tan perfecta ya que asusta. Y lo mismo para Kristen Bell, pero lo suyo ya lo ten&amp;iacute;a asumido y luego est&amp;aacute; Sylar (pelazo) y es un poco posible tambi&amp;eacute;n que, uhm, encuentre bastantemuyatractivo al padre de Claire, pero seguro que eso prefer&amp;iacute;s que no lo elabore.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Ay, serie, me gustas mucho pero has llevado el concepto &amp;ldquo;irse por las ramas&amp;rdquo; a una quinta dimensi&amp;oacute;n m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de lo que el hombre conoce. A ver d&amp;oacute;nde terminas.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;-Con SPN no he pasado del 17, creo. Nos estamos dando un tiempo. He tardado pero es que al final ni poni&amp;eacute;ndole todas las ganas del mundo soy capaz d encontrarle sentido a lo que est&amp;aacute;n haciendo. No lo s&amp;eacute;. Tampoco es que no me guste. Hay muchas cosas que s&amp;iacute;, pero otras&amp;hellip; me faltan. Me faltan Sammydean y t&amp;uacute; y yo y la carretera y me falta la desesperaci&amp;oacute;n con la que se aferraban el uno al otro y sobre todo me falla el hecho de les &lt;i&gt;estoy &lt;/i&gt;viendo y sigo ech&amp;aacute;ndoles de menos, as&amp;iacute; que voy a esperar a que termine la temporada, o hasta la final, y entonces los ver&amp;eacute; todos juntos y a ver qu&amp;eacute; pasa.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Mientras tanto, me refugio en cosas preciosas como &lt;a href=&quot;http://dragonesrojos.livejournal.com/619.html#cutid1&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;esta&lt;/a&gt; de &lt;span  class=&quot;ljuser  i-ljuser  i-ljuser-type-P     &quot;  data-ljuser=&quot;enlacarretera&quot; lj:user=&quot;enlacarretera&quot; &gt;&lt;a href=&quot;https://enlacarretera.livejournal.com/profile/&quot;  target=&quot;_self&quot;  class=&quot;i-ljuser-profile&quot; &gt;&lt;img  class=&quot;i-ljuser-userhead&quot;  src=&quot;https://l-stat.livejournal.net/img/userinfo_v8.png?v=17080&amp;v=923.1&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href=&quot;https://enlacarretera.livejournal.com/&quot; class=&quot;i-ljuser-username&quot;   target=&quot;_self&quot;   &gt;&lt;b&gt;enlacarretera&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; y algunos de los m&amp;aacute;s recomendados, como &lt;a href=&quot;http://fleshflutter.livejournal.com/102268.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;The incestuous courtship of the antichrist&amp;#39;s bride&lt;/a&gt; que es probablemente la cosa m&amp;aacute;s divertida que he le&amp;iacute;do de esta serie.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;-La desgana se me ha extendido (y para esto s&amp;iacute; que no tengo explicaci&amp;oacute;n) a GoT, que tampoco he pasado del 2x02, aunque casi estoy terminando Dance. Eso s&amp;iacute;, he tenido tiempo para spoilearme de los acontecimientos m&amp;aacute;s importantes, tipo &lt;a href=&quot;http://media.tumblr.com/tumblr_m3gnmbYGWq1qgpcag.gif&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;este&lt;/a&gt; (jajajaja, que ha sido un golpe bajo, que ya en Skins Joe Depmsie me ten&amp;iacute;a todo el rato en plan OhJoeDoMePleaaaaase y ahora con esto ya me va a dar el mal definitivo) y &lt;a href=&quot;http://28.media.tumblr.com/tumblr_m3itb4nlGF1qc123zo1_500.png&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;este&lt;/a&gt; (y no s&amp;eacute; c&amp;oacute;mo no le da uno tambi&amp;eacute;n a Arya) y revivir &lt;a href=&quot;http://24.media.tumblr.com/tumblr_m3inwoZdSW1rt6ljoo3_250.gif&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;otros&lt;/a&gt; (unf).&amp;nbsp;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Y lo m&amp;aacute;s curioso es que, con desgana y todo, llevo toda la semana con asoiaf d&amp;aacute;ndome vueltas en la cabeza, concretamente esa noche en la que a saber por qu&amp;eacute; Robb y Theon terminan tirados sobre la hierba, tan borrachos que no podr&amp;iacute;an llegar al castillo ni a gatas, el ruido de la fiesta amortiguado en la distancia y Theon se inclina, de costado sobre la hierba. Pregunta,&amp;nbsp;&lt;i&gt;&amp;iquest;Me vas a contar de una vez lo que pas&amp;oacute; con la hija del herrero?&lt;/i&gt; aprovechando que Robb tiene las defensas bajas, porque hasta ahora todo lo que ha conseguido es una especie de blablabl&amp;aacute; que se puede resumir en &amp;ldquo;Un caballero no habla de esas cosas&amp;rdquo; y otras gilipolleces semejantes, a lo que Theon se vio obligado a contestar &amp;ldquo;No eras tan caballero mientras le met&amp;iacute;as la lengua hasta la garganta, &amp;iquest;a qu&amp;eacute; no?&amp;rdquo; consiguiendo (claro) &amp;nbsp;que no hubiera manera ni de volver a sacar el tema. Pero ahora cuando Theon pregunta, la curiosidad una punzada insistente, y Robb vacila un momento, los ojos brillantes y el aliento dulce de vino, pero contesta, primero con cautela, despu&amp;eacute;s, con todo lujo de detalles, y cuando termina Theon se deja caer de espaldas de nuevo, la humedad que se filtra desde la tierra casi un alivio contra la piel.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;&amp;ldquo;Joder, creo que me estoy empalmando&amp;rdquo;&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;&amp;ldquo;T&amp;uacute; siempre est&amp;aacute;s empalmado&amp;rdquo; r&amp;iacute;e, Robb, un deje hist&amp;eacute;rico en la voz &amp;ldquo;Y te est&amp;aacute;s bebiendo todo el vino. Trae&amp;rdquo; Se estira solo lo justo para alargar el brazo y tratar de arrebatarle el pellejo de vino, pero Theon es m&amp;aacute;s r&amp;aacute;pido, alejando el brazo en un movimiento brusco, y en un arranque de estupidez se incorpora y bebe lo que queda del pellejo de golpe.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;&amp;ldquo;Ser&amp;aacute;s&amp;mdash;&amp;rdquo; Robb se lanza sobre &amp;eacute;l, y rueden por el suelo entre manotazos y estirones, hasta Theon est&amp;aacute; lo bastante mareado, casi ahog&amp;aacute;ndose entre risas y el vino que se atraganta en su es&amp;oacute;fago, como para que termine a horcajadas sobre su cuerpo, inmoviliz&amp;aacute;ndole en el suelo, las manos presionando en torno a sus mu&amp;ntilde;ecas. Y entonces Robb se inclina, se inclina y lame la larga l&amp;iacute;nea de humedad que va desde su cuello hasta su boca, d&amp;oacute;nde se ha derramado el vino, h&amp;uacute;medo y caliente contra su piel. Y es inevitable entonces, la forma en que sus caderas se mueven por si solas, r&amp;iacute;gido e hirviendo contra la entrepierna de Robb, que deja escapar un jadeo profundo, los dedos cerr&amp;aacute;ndose en acto reflejo, m&amp;aacute;s fuerte sobre las mu&amp;ntilde;ecas de Theon &amp;ldquo;Joder, si que est&amp;aacute;s&amp;mdash;&lt;i&gt;ah&lt;/i&gt;&amp;quot;, susurra, dejando caer la frente sobre su frente, la humedad dulce de su boca tan cerca que Theon solo tiene que estirarse un poco para meter la lengua ah&amp;iacute;, morder un poco, probar la lengua de Robb con la suya. Se aparta cuando Robb va a responder, la risa repentina en su pecho &lt;i&gt;&amp;iquest;Quieres m&amp;aacute;s, Robb?&lt;/i&gt;, oblig&amp;aacute;ndole a buscarle, m&amp;aacute;s profunda, una carcajada cuando contesta, &lt;i&gt;&amp;rdquo;Eres un hijo de puta&amp;rdquo;&lt;/i&gt; haciendo rodar las palabras en la lengua de Theon, un beso con la boca abierta y descargas punzantes que le bajan directamente hasta la polla &lt;i&gt;&amp;ldquo;Un jodido hijo de puta, Theon&lt;/i&gt; y le corta esa misma risa de ra&amp;iacute;z, quebrada en un gemido cuando empieza a moverse lento, en embestidas curvas, todo el peso sobre el pecho de Theon y los dientes ara&amp;ntilde;ando en su garganta, roz&amp;aacute;ndose contra &amp;eacute;l por encima de la ropa y Theon trata de moverse tambi&amp;eacute;n, buscado m&amp;aacute;s contacto, m&amp;aacute;s m&amp;aacute;s m&amp;aacute;s un poco m&amp;aacute;s porque casi pero no es suficiente y &lt;i&gt;Su&amp;eacute;ltame, Robb, necesito&amp;mdash;&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;&amp;iquest;Esto?&lt;/i&gt; aumentando el ritmo y &lt;i&gt;S&amp;iacute;&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;m&amp;aacute;s&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;as&amp;iacute;m&amp;aacute;sas&amp;iacute;&lt;/i&gt; fren&amp;eacute;tico, desquiciante, h&amp;uacute;medo en sus pantalones &lt;i&gt;&amp;iquest;As&amp;iacute;, Theon?&lt;/i&gt; &lt;i&gt;As&amp;iacute; m&amp;aacute;s Robb porfavor, diosesas&amp;iacute;a-&lt;/i&gt; se corre cuando Robb le muerde los labios, las u&amp;ntilde;as enterradas en la piel de sus mu&amp;ntilde;ecas y blanco en el fondo de sus ojos.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Uhm.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Pues eso.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Que no paro de pensar en asoiaf.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;-As&amp;iacute; que lo que he hecho, ha sido engancharme a Teen Wolf.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Mal hecho.&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;Esta serie me hace querer leer hasta morir todos los viejos &lt;strike&gt;t&amp;oacute;picos&lt;/strike&gt; cl&amp;aacute;sicos, &amp;iexcl;pero no hay! &amp;iquest;D&amp;oacute;nde est&amp;aacute; ese en que Derek (hay que ver lo bien que crecen algunos) y Stiles (awwwwwww) se pierden juntos en el bosque SIN MANTAS? O ese en el que Derek se, errrr, &amp;iquest;impronta? de Stiles y Stiles no se entera de NADA y Derek est&amp;aacute; que se sube por las paredes porque &lt;i&gt;dios santo, Stiles, eso s&amp;iacute; que no&lt;/i&gt;&amp;nbsp; O, &amp;iquest; ESE EN EL QUE SE QUEDAN ENCERRADOS EN ALG&amp;Uacute;N SITIO&lt;strike&gt; MUY FR&amp;Iacute;O&lt;/strike&gt;?&amp;iquest;Y ese en el que Stiles no deja de parlotear y Derek le besa para que se calle? &amp;iquest;El fic en el que Derek se pone enfermo y a Stiles no le queda otra que cuidarle? &amp;iquest;Y ese en el que Derek se oculta en casa de Stiles mientras le busca la polic&amp;iacute;a? &amp;iexcl;Accio fic! *muere*&lt;/p&gt;&lt;p style=&quot;text-align: justify; line-height: normal;&quot;&gt;Siete de la ma&amp;ntilde;ana. Voy a ver si duermo algo xD&lt;/p&gt;(Yo no me hago responsable de este post)&lt;br /&gt;&lt;a name=&apos;cutid1-end&apos;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style=&quot;text-align:justify;line-height:normal;&quot;&gt;&lt;/p&gt;</description>
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