• El placer culpable al que Liam Hemsworth vuelve sin parar es una tormenta perfecta (literalmente)
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Durante la promoción de la cuarta temporada de The Witcher (2019), el reparto se prestó a una de esas preguntas que siempre revelan más de lo que parece: ¿cuál es su placer culpable? En una charla con JustWatch, los actores y la creadora de la serie confesaron qué películas, programas o aficiones disfrutan aunque sepan que no siempre gozan del mayor prestigio cultural.

    Liam Hemsworth ve ‘La tormenta perfecta’ en repetición

    El que más claro lo tiene es Liam Hemsworth, el nuevo Geralt de Rivia en la serie. El actor no dudó en reivindicar un clásico del cine de catástrofes marítimas La tormenta perfecta (2000): “No sé lo que cree el resto de gente, pero no me siento mal por adorarla”. Se refiere a la superproducción dirigida por Wolfgang Petersen, que recrea la historia real de un barco pesquero atrapado por una tormenta gigantesca en el Atlántico. Puro cine de desastres de los 2000, la película era un amalgama de efectos digitales espectaculares para retratar un desastre natural de proporciones épicas.

    Aunque fue un gran éxito comercial, con el tiempo el filme ha quedado etiquetado por algunos como un ejemplo de blockbuster excesivo y sentimental. Quizá por eso Hemsworth lo reivindica con orgullo, aunque lo cierto es que su atractivo sigue vigente: la combinación de camaradería masculina, tensión constante y espectáculo climático la convierten en un visionado-garantía. Si ese tipo de cine es tu debilidad, seguramente te interesen Twister (1996), el clásico noventero sobre cazadores de tornados, o El día de mañana (2004), otra fantasía de catástrofe global dominada por fenómenos meteorológicos imposibles… Que a mí me traumatizó muchísimo “de peque”.

    Laurence Fishburne y Joey Batey son 100% friquis

    A su lado, Laurence Fishburne no tardó en reaccionar con entusiasmo ante la elección de Hemsworth. “¡Me encanta! Es salvaje”. Pero cuando le tocó confesar su propio placer culpable, el actor –que interpreta al vampiro Regis en la serie– se fue directamente al terror de culto de los años ochenta: “¡Pesadilla en Elm Street 3: Los guerreros del sueño (1987)!”.

    Fishburne habla de Pesadilla en Elm Street 3, probablemente la entrega más querida de la saga de Freddy Krueger después de la original. En esta tercera parte, un grupo de adolescentes descubre que puede enfrentarse al asesino de los sueños dentro de sus propias pesadillas, lo que permite al filme desplegar algunas de las secuencias más imaginativas y delirantes del slasher ochentero. Durante años, este tipo de terror fue considerado cine “menor”, pero con el tiempo ha ganado una enorme legión de fans. Quien disfrute con su mezcla de sustos y creatividad visual puede probar con títulos como Jóvenes ocultos (1987), sobre vampiros, o revisitar la propia Pesadilla en Elm Street (1984) original.

    En una serie de fantasía medieval, toca reivindicar la cultura nerd. Así que Joey Batey, que da vida al carismático bardo Jaskier, aprovechó para revelar su pasión secreta: “Los hobbies por los que nunca pediré perdón son cosas un poco friquis, como Dragones y mazmorras”. El mítico juego de rol de mesa ha influido en buena parte de la fantasía moderna y hoy vive una nueva edad dorada, pero durante décadas fue considerado un pasatiempo marginal, asociado a círculos muy concretos de fans.

    Si no podéis montar una partida de rol (aunque es muy sencillo), os recomiendo ver la reciente Dungeons & Dragons: Honor entre ladrones (2023), que captura muy bien el tono entre el caos y el humor que caracteriza al juego. Y, por supuesto, buena parte de la propia esencia de Stranger Things (2016) bebe directamente de esta subcultura.

    La telebasura que entusiasma a Ciri y a Yennefer

    Freya Allan, que interpreta a Ciri, reconoció un placer culpable más televisivo y menos fantástico: “A veces veo realities que son telebasura de la buena”. Son palabras con las que probablemente se identifique mucha gente, y que de hecho Caitriona Balfe y Sam Heughan ya se declararon fans incondicionales de los realities.

    En ese punto entró en la conversación, su compañera Anya Chalotra (la Yennefer de la serie) señaló su placer culpable particular: “Ven a cenar conmigo (2018)”. Allan respondió enseguida: “Uy, pero esa es épica”, a lo que Chalotra remató entre risas: “Lo siento por no sentirlo. Ven a cenar conmigo es estupenda. De lo que sí me arrepiento es de las cantidad de horas que he pasado viéndola”. Formato archipopular, en él varios desconocidos compiten organizando cenas en sus casas y evaluándose mutuamente. Parte de su encanto está precisamente en los momentos incómodos, las discusiones absurdas y los comentarios pasivo-agresivos que surgen entre los participantes. Así que en la misma línea, yo les recomendaría continuar con el salero de First Dates España (2016).

    Lauren Schmidt Hissrich reivindica lo sexy de ‘Dirty Dancing’

    Por último, la creadora de la serie Lauren Schmidt Hissrich, apostó por un clásico romántico que ha sido amado y ridiculizado a partes iguales durante décadas. “Dirty Dancing: baile prohibido (1987), sin duda. La vi cuando iba a quinto, es decir, cuando tenía unos diez años, y fue una película tan seminal sobre cómo crecer, sobre la sexualidad y cómo ser sexy. Quiero decir, no soy bailarina y no sé bailar, pero aquello fue fantástico”.

    El fenómeno protagonizado por Patrick Swayze y Jennifer Grey convirtió la frase “nadie deja a Baby en un rincón” en parte de la cultura popular, pero no tiene una reputación de película intelectual, precisamente. De hecho, catalogada de melodrama romántico excesivamente sentimental, muchos la etiquetan ya como placer culpable. Mejor consideradas están Electrodanza (1983) o el musical moderno La ciudad de las estrellas (La La Land) (2016), dos reflexiones (bailadas) sobre el peso de la disciplina, el goce y la norma cuando persigues tus sueños.

  • La temporada 5 de Los Bridgerton promete darnos el romance sáfico que hemos estado esperando
    Raquel Morales

    Raquel Morales

    Editor de JustWatch

    ¡La temporada 5 de Los Bridgerton (2020-) viene para revolucionar nuestras vidas! Acabamos de saber que Francesca y Michaela protagonizarán la próxima temporada y ya estamos seguros de eso. Al fin y al cabo, no hay demasiadas historias sáficas en nuestra televisión. Y menos con el alcance de Los Bridgerton (2020-). Pero, ¿una serie que se centre sólo en el romance entre dos mujeres? ¿Y con un final feliz? Eso es como un unicornio. 

    Así que con Franchaela al frente de la temporada 5, estamos ante algo que rara vez hemos visto. Y lo va a cambiar todo. Si quieres saber exactamente de qué estamos hablando, es el momento perfecto para analizar por qué la temporada 5 de Los Bridgerton hará historia con su romance sáfico.

    Por qué el romance sáfico nunca ha sido el centro del relato (hasta ahora)

    Durante años, las historias sáficas han estado en nuestras pantallas, pero siempre en los márgenes. Series de drama, fantasía o comedia como Las chicas del cable (2017-2020), Aquí no hay quien viva (2003-2006), La primera muerte (2022) o Killing Eve (2018-2022) han incluido relaciones entre mujeres, pero casi nunca eran el eje central de la historia. E incluso cuando lo eran, se trataba más del conflicto y del sufrimiento que del romance y la felicidad—por no mencionar que suelen ser canceladas a la primera oportunidad.

    Apenas podemos pensar en una excepción que confirma la regla: #Luimelia (2020-2021). Pero, ¿cuántas veces hemos visto el mismo patrón? La relación es intensa, apasionada, llena de amor… pero está condenada. Por el simple hecho de que la historia supuestamente “necesita” sufrimiento para ser relevante. Para ser épica. Y para que se quede en la memoria. Aunque nada de esto sea cierto. Aún así, el resultado es siempre el mismo: las historias sáficas no tienen permitido ser simplemente románticas. Ni tener un final feliz.

    Y ahí es donde Los Bridgerton (2020-) entra en juego.

    Por muchos cambios que haya hecho adaptando el material original, el show ha abrazado sin complejos el romance y lo que se espera de él: pasión desbordante, tensión sexual, conflicto y, por supuesto, finales felices. Sí, tenemos bailes, corsés y carruajes. Tenemos vestidos preciosos y un mundo que nos hace querer vivir en él. Pero lo que importa en realidad es el amor. Es la historia de dos personas a las que el destino les pilla de improviso y tienen que aprender a afrontar sus miedos para poder ser felices juntos. 

    E, incluso en una serie que celebra la diversidad, la temporada 5 rompe el molde.

    Todo lo que esperamos de un romance de Los Bridgerton (2020-) estará ahí. Tiempo en pantalla—mucho—, las miradas, el anhelo, la tensión, el intento de negar lo que sienten, el momento de enfrentarse a ello, los obstáculos, el conflicto, la reconciliación…en definitiva, el amor. El romance. Y será entre Francesca y Michaela. Franchaela.

    La temporada 5 de Los Bridgerton (2020-) hará posible que un romance sáfico sea visto por millones de personas en todo el mundo. #Luimelia (2020-2021) inició el camino pero Los Bridgerton (2020-) lo elevarán a una escala mucho más grande. La temporada 5 hará que millones de personas se vean reflejadas en una historia que celebra el amor y su identidad. Y que les deja claro que ellas también se merecen finales felices. 

    El “final feliz” queer que la televisión lleva años evitando

    Un final feliz para una historia queer puede parecer algo sin importancia, pero no lo es. Durante años, las historias queer—especialmente las sáficas—han estado marcadas por relaciones que terminan en tragedia o de forma agridulce, personajes que mueren, relaciones que no pueden sostener la felicidad por mucho tiempo…. En definitiva, historias llenas de dolor. Tanto es así que la Comunidad le puso nombre y apellidos a este recurso: “bury your gays”. 

    Se acostumbraron a que eso era lo que había. Se podían dar con un canto en los dientes porque estaban “representados”. Y aclaramos que no es que el drama sea malo. Es esencial. Necesitamos drama, amamos el drama. El problema viene cuando ese drama, ese sufrimiento, el dolor, se convierte en la única forma de contar historias queer. El problema es cuando las personas queer sólo reciben un mensaje: no puedes tener un final feliz. De un modo u otro, todo acabará mal. 

    Más que rivales (2025-) ha sido un soplo de aire fresco en este sentido. Pero las historias sáficas se encuentran infrarrepresentadas en una Comunidad ya, de por sí, poco representada. De nuevo, #Luimelia (2020-2021) es el caballo de batalla en este tema. Hasta ahora. Porque aquí es donde la temporada 5 de Los Bridgerton (2020-) tiene el potencial de marcar un antes y un después. A una escala nunca antes vista.

    Si hay algo que caracteriza a este show es que un final feliz no es una posibilidad. Es una promesa. 

    La historia de Franchaela no va a ser fácil. Si algo ha demostrado Los Bridgerton (2020-) es que sabe cómo hacer sufrir a sus protagonistas antes de darles su recompensa. La diferencia es que ese sufrimiento, esa angustia, no es el final del camino, sino parte del viaje. Ver a Francesca y Michaela atravesar todos los obstáculos para terminar juntas y felices no solo nos hará llorar porque son nuestras protegidas, sino porque tendrá un significado que perdurará mucho más allá de que la temporada 5 termine. 

    Porque habremos tenido la oportunidad de ver una historia de amor entre dos mujeres que no se define por el trauma o la tragedia, sino por el deseo, la conexión y la felicidad. Pero, más allá de eso, cuando la temporada 5 de Los Bridgerton (2020-) sea un éxito rotundo, abrirá la puerta a más historias similares, al igual que Más que rivales (2025-) lo hizo. Y así, los romances queer—especialmente los sáficos—dejarán de ser una excepción.

    La temporada 5 de Los Bridgerton (2020-) romperá la barrera de una vez por todas.

  • Final explicado de 'Algo terrible está a punto de suceder': ¿qué ocurre en la boda?
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    (AVISO: Este artículo contiene SPOILERS completos de los ocho episodios de 'Algo terrible está a punto de suceder')

    Algo terrible está a punto de suceder se ha estrenado en Netflix y ya está inundado las redes de teorías, preguntas y debates sobre su final. La miniserie de terror creada por Haley Z. Boston y producida por los hermanos Duffer—en su primera apuesta como productores ejecutivos fuera del universo de Stranger Things (2016-2025)—lleva a Rachel Harkin y Nicky Cunningham a una casa familiar en un bosque nevado durante los cinco días previos a su boda.

    Desde el primer episodio queda claro que ese “algo terrible” no va a ser precisamente metafórico. El problema es que no lo sabremos hasta el mismo final del episodio 8, cuando se resuelve la maldición, el papel del Testigo, y el destino de Rachel de una manera que seguramente nadie esperaba. Vamos a explicarlo al detalle.

    Cómo funciona la maldición Cunningham: la lógica del ritual

    Durante los primeros episodios, la familia de Nicky se muestra fría, críptica, y extrañamente obsesionada con la preparación de una boda que parece tener más peso del que debería. Hay una presencia constante que vigila, que resulta ser el Testigo, interpretado por Zlatko Burić, y se van mostrando señales aquí y allá que Rachel no sabe cómo interpretar hasta que la serie revela el mecanismo completo de la maldición. La lógica básica funciona así: Su familia arrastra una maldición generacional que se activa en cada boda. Si la novia llega al altar y dice “sí, quiero”, la maldición la condena a morir desangrada.

    Si el matrimonio no se celebra, la maldición no cae sobre la novia sino sobre los Cunningham, que estarían condenados a morir de formas violentas e inexplicables hasta que la boda se consuma. Y, entonces, ¿quién es el Testigo? alguien que en algún momento fue víctima de la maldición y que, en lugar de morir, fue condenado a presenciar todas las bodas futuras de la familia en una especie de inmortalidad forzada y gélida.  El elegido observa, no puede intervenir. Solo puede certificar lo que ocurre. Todo viene de un pacto que su tatarabuela hizo con la Muerte misma para resucitar a su prometido fallecido. La Muerte accedió, siempre y cuando ella creyera que su difunto prometido era realmente su alma gemela.

    Luego, por si acaso, la Muerte también maldijo a todos sus hijos, a los hijos de sus hijos y así sucesivamente, para que cargaran con la misma carga. Después de que el Testigo se echara atrás con su amada Marianne, ella acabó casándose con un hombre llamado Thomas Harkin, el tatarabuelo de Rachel. Así, la maldición pasó a los Harkin y el Testigo fue castigado con la inmortalidad por traicionar el pacto con la Muerte. Desde aquel fatídico día, se ha visto obligado a presenciar todas las bodas del linaje de Marianne. La showrunner Haley Z. Boston ha explicado que concibió primero el final y construyó la serie hacia atrás, lo que explica por qué el mecanismo de la maldición se revela de forma tan gradual.

    Cada episodio añade una pieza que solo cobra sentido cuando uno ve toda la serie al completo. Toda la premisa central circula alrededor del miedo a casarse con la persona equivocada, pero la maldición convierte esa ansiedad psicológica en una amenaza física y concreta. Según Boston: “En la primera mitad de la serie, Rachel cree que la amenaza es externa. Pero, hacia la mitad, se da cuenta de que proviene de su interior. Cree que la familia va a por ella, que hay algo maligno en el bosque. Luego se da cuenta de que, en realidad, es ella misma. Son sus propias dudas las que le provocan toda esa ansiedad. Hay algo interesante en querer culpar a los demás, pero acabar dándote cuenta de que tienes que profundizar en tu interior para enfrentarte a tus miedos”.

    Qué pasa con Rachel y Nicky: el altar y el giro final

    La cena de ensayo es el punto de inflexión de toda la serie. Rachel, ya en posesión de la verdad sobre la maldición tras descubrir el archivo de novias anteriores y hablar con el Testigo, decide contárselo a Nicky delante del resto de los Cunningham. La reacción de Nicky es no creerse nada. Para él, Rachel está teniendo una crisis de ansiedad prematrimonial que se ha vuelto irracional, y su respuesta es intentar razonar con ella desde la incredulidad. Este es, quizá, el verdadero giro emocional de la serie: el problema no es tanto la maldición sobrenatural, sino que el hombre que supuestamente es el alma gemela de Rachel no la escucha cuando importa.

    También existe la posibilidad de tomar una poción. Rachel descubre, gracias a su árbol genealógico, que uno de sus antepasados sobrevivió a la maldición. Pero para ello se necesita una poción muy potente que, entre otros ingredientes, requiere uno de sus dedos del pie. Esta poción la convertirá en el alma gemela de Nicky. Ella prepara la poción, pero al final decide no tomarla, ya que no quiere cambiar ni perder su identidad por el matrimonio. En su lugar, decide confiar en la conexión que los une.

    En el altar, Rachel dice “sí”, pero Nicky dice “no”, porque es lo que cree que quiere Rachel. Mientras discuten, Rachel comprende que Nicky no cree en la maldición a pesar de que ella está segura de que es real. Jules y Nell intentan convencer a Nicky de seguir adelante con la boda porque si ama a Rachel y solo canceló la ceremonia porque comprendió que su novia nunca quiso eso, entonces debería casarse con ella. Solo cuando su madre habla con él, Nicky acepta casarse con Rachel, pero ella ya no está dispuesta a arriesgarse a morir por un hombre que no confía en ella. Y cuando llega el atardecer sin que se haya formado ninguna pareja, la responsabilidad recae sobre el linaje de Nicky.

    Esto provoca que todos sus parientes casados que no son su alma gemela y que están presentes empiecen a desangrarse. Nicky solo cree cuando los Cunningham empiezan a morir como consecuencia de haberse cancelado la boda. Entonces le pone el anillo a Rachel, dice sus votos, y firman los papeles. Pero Rachel, entonces, es condenada a morir desangrada según los términos de la maldición. Según Boston: “si Nicky hubiera dicho que sí, si hubiera sido un poco más sensato y si no hubiera madurado en absoluto, todo habría salido bien. Esa es la gran tragedia del final. En definitiva el mayor pecado es no creer que tu pareja es la persona adecuada para ti”.

    Qué significa ese final: ¿quién es el siguiente en la línea de la maldición?

    Sin embargo, Rachel recibe una segunda oportunidad: toma el lugar del Testigo. Es inmortal. Y deberá presenciar todas las bodas futuras de la familia Cunningham, exactamente como hizo el Testigo anterior durante generaciones. Esto tiene una lectura alegórica, según Boston: “Toda la historia trata sobre una ruptura. Así que la muerte de Rachel simboliza el fin de la relación. Es la muerte de su antiguo yo. Y para poder seguir adelante, tenía que renacer. Cuando sales de una relación, dejas todo eso atrás y te sientes libre, aunque no salgas ileso”.

    La pregunta que deja abierta el episodio final es quién será la próxima novia Cunningham. Nicky es el último de la línea principal, pero la familia tiene primos, hermanos menores, y una maquinaria que lleva generaciones funcionando. Portia y Victoria, que no se habían casado con sus almas gemelas, mueren, al igual que otras personas presentes en la boda. Jules, que estaba en proceso de divorciarse de su esposa Nell, sobrevive, al igual que su hijo Jude. Nicky es el único otro miembro de la familia que sobrevive, lo que da a entender que él pensaba que Rachel y él eran almas gemelas. El Testigo anterior aguantó décadas. Rachel, ahora en ese mismo papel, tendrá que aguantar lo que venga.

    La última imagen de la serie la muestra observando desde la distancia, con la misma mirada vacía y quieta que tenía Burić en los primeros episodios: ya no es la protagonista de su historia, sino la espectadora perpetua de la de otros. Es un final de Algo terrible está a punto de suceder se hace de rogar, pero está muy bien ganado narrativamente, y que conecta con la tradición del terror de bodas y familias malditas que va de La semilla del diablo (1968) a Hereditary (2018), pasando por la sensación de claustrofobia de El resplandor (1980), que se nota mucho en la dirección a lo largo de la serie de Weronika Tofilska, que aquí vuelve a destacar tras su trabajo en Mi reno de peluche (2024).

  • 'Noche de bodas 2' incluye una referencia ultraviolenta a 'Buffy, la cazavampiros'
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    Noche de bodas 2 se estrena pronto en cines, y ya hay una escena en el tráiler que a muchos le resulta familiar. Radio Silence, el dúo formado por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett que ya nos trajo la primera parte y las últimas entregas de Scream (2022), ha construido una secuela cargada de guiños para fans del género que van desde Buffy, la cazavampiros (1997-2003) hasta The Faculty (1998), pasando por alguna escena que invoca directamente a 30 monedas (2020-2023).

    La presencia de Sarah Michelle Gellar en el reparto no es solo un fichaje estelar, sino una declaración de intenciones. Desglosamos los momentos que los fans del terror y la acción más van a disfrutar, y cómo ver todas las películas implicadas en streaming.

    La estaca y Faith, ¿casualidades o referencia?

    Empecemos por el guiñito más obvio, que aun así no todo el mundo ha cazado. En una pelea bastante sangrienta, el personaje de Gellar, Ursula Danforth, la villana principal de la función, clava un largo perno metálico directamente en el hombro de Grace (Samara Weaving), que está tumbada en el suelo sobre hierba. La cámara lo trata exactamente igual que si fuera una estaca y el movimiento que hace Gellar, ese golpe desde arriba con la muñeca girada, tiene la memoria muscular de quien lleva siete temporadas clavando estacas a vampiros.

    No es sutil, tampoco es “mira lo que hemos hecho aquí”; porque tiene contexto dentro de la escena, así que los que no conocen a Buffy la aceptarán como cualquier otra escena de acción, pero si la conoces es inevitable que te arranque una sonrisa en el peor momento para las protagonistas. Y es que las aventuras en Sunnydale han marcado a la misma generación que los que vieron Scream 2 (1997) en el cine, donde Gellar tenía también un papel, siendo común en los slashers juveniles de aquella época, por lo que no es casualidad que los directores del reboot sigan explorando la nostalgia a través de una de sus mayores protagonistas.

    Pero si alguien cree que ese momento es fortuito, a ver qué piensa de esta casualidad: el personaje de Newton se llama Faith, y los fans de Buffy saben que Faith es el nombre del personaje de Eliza Dushku en la serie, otra cazavampiros que tuvo una relación tensa con la cazadora principal. Al fin y al cabo, Radio Silence parece que juegan con la idea de estar dando al público una rondas más de “Buffy contra Faith” dentro de su película. Pero la referencia más sorprendente es la que Gellar reveló a Entertainment Tonight.

    El look: el guiño a 'Buffy' que Gellar ni siquiera planeó

    Al parecer, Newton llevó una foto de Buffy del piloto de la serie para inspirar el look de Faith, esto es: la camisa azul abotonada, el recogido del pelo de cualquier manera. Lo divertido aquí es que lo hizo… sin decírselo a Gellar. “Lo que es realmente gracioso es que yo no sabía nada de esto. Así que Kathryn trajo una foto de Buffy con ese atuendo. Y luego estoy en la primera escena con ella y le dije: 'oye, creo que tu outfit me recuerda a algo'. Y ella me contestó: ‘¿De verdad?’ Newton después diría en redes que el guiño ‘fue un total accidente’ y añadió: “Siempre quiero honrar a las scream queens que llegaron antes que yo”.

    Estas referencias llegan con sabor agridulce, el reboot Buffy: New Sunnydale que Gellar llevaba años desarrollando como productora ejecutiva junto a la directora Chloé Zhao fue cancelado por Hulu hace apenas dos semanas. Gellar confirmó la noticia públicamente y reveló que un ejecutivo masculino fue quien rechazó el piloto. Que Noche de bodas 2 llegue a los cines en este contexto, con Gellar clavando pernos como si fueran estacas y Newton llevando el look del episodio ‘Welcome to the Hellmouth’, tiene un peso extra que probablemente nadie del equipo planeó que fuera tan certero.

    Los demás guiños: de 'The Faculty' a 'Kill Bill' pasando por Cronenberg

    Además de esto, hay muchos easter eggs y detallitos dedicados a los fans del cine de género. Por ejemplo, el reparto de Noche de bodas 2 incluye, entre los cazadores, a Shawn Hatosy y a Elijah Wood. Así a priori no es nada importante, pero los dos coincidieron en The Faculty, el clásico de terror de instituto de Robert Rodriguez donde interpretaban a estudiantes lidiando con una invasión alienígena. Que Radio Silence los haya vuelto a juntar en una película de terror es una oda al fandom de los noventa que parece más intencionado que la propia referencia a Buffy.

    También tenemos un pequeño papel de David Cronenberg, el creador del body horror por excelencia, el director de La mosca (1986) y Videodrome (1983), apareciendo en una película sobre la aristocracia sacrificando a la plebe. Casi nada. Luego está la katana que vuelve a recodar al tercer acto de Kill Bill: Volumen 1 (2003) e incluso un momento en el que los miembros del culto pelean por cierto objeto, que remite directamente al final de la primera temporada de 30 monedas, la serie de Álex de la Iglesia donde una moneda con poderes sobrenaturales.

    Lo que está claro después de ver Noche de bodas 2 es que Radio Silence ha entendido exactamente cuál es su audiencia y a quién le están hablando, desde el casting a las explosiones de sangre, una fiesta con acceso abierto para todo tipo de público, sí, pero con sala reservada para los que entiendan las pequeñas muestras de confidencia en la elección del casting o el vestuario.

  • Outlander temporada 8, episodio 4: El final explicado—y todo lo que esconde
    Raquel Morales

    Raquel Morales

    Editor de JustWatch

    ¡El último episodio de Outlander (2014-2026) nos dejó con el corazón en la boca! Todos los capítulos de esta temporada están manteniéndonos pegados al sofá como nunca. Pero el episodio 4 de la temporada 8, titulado  ‘Mosquetes, libertad y chucrut’, llevó esto un paso más allá. Porque movió las piezas a la perfección para dejarnos con la miel en los labios…y con varias batallas en ciernes. 

    Y por si te lo estabas preguntando, esa última escena nos dejó mordiéndonos las uñas de preocupación. ¿Qué va a pasar con Roger ahora? Si quieres descubrir la respuesta a esta pregunta, este es el momento perfecto para analizar el final de Outlander temporada 8, episodio 4—y todo lo que esconde.

    ¿Qué pasó al final del episodio 4 de la temporada 8 de Outlander?

    En ‘Mosquetes, libertad y chucrut’, tras transportar con éxito oro jacobita escondido en chucrut a Savannah, mientras Brianna se reúne con los Grey, Roger se dirige a un campamento del ejército continental para negociar con el coronel Francis Marion la adquisición de armas para la milicia del Cerro. Y la verdad que Marion parecía bastante interesado en crear una milicia en esa zona. Pero todo cambia cuando él descubre que la milicia estaría a cargo de Jamie. 

    El ejército continental no lo considera lo suficientemente leal a la causa debido a que abandonó su misión para salvar a Claire. Jamie no es alguien con quien el ejército continental quiera volver a tener tratos. No confían en él. Aunque Roger defiende lo que hizo Jamie e intenta que Marion comprenda lo que hizo y que Jamie es un hombre de honor y un soldado valioso y experimentado, Marion no atiende a razones. 

    Así que Roger se da por vencido. No le queda más remedio que irse con las manos vacías y reunirse con Brianna en casa de los Grey. Sin embargo, Marion se niega a dejarlo ir. El campamento está confinado hasta nuevo aviso debido a que el asalto a la ciudad es inminente y Marion no puede arriesgarse a tener informantes. Así, Marion le da la opción de mantener a Roger en un lugar seguro…o de unirse a la lucha.

    Negándose a ser un cobarde, Roger elige luchar. Y, como tiene poca habilidad con las armas, le pide a Marion una espada, lo que lo separa definitivamente de Brianna, con un futuro incierto por delante. Así, Roger se encuentra atrapado en medio de una de las batallas más cruentas de la guerra, en peligro y sin posibilidad de avisar a Brianna.

    Las mejores teorías sobre lo que le sucederá a Roger en el Asedio de Savannah 

    ¡Otra semana más nos sorprendemos con el fandom de Outlander (2014-2026)! El FBI debería pedirles consejo porque, definitivamente, saben muy bien lo que hacen. Y, como viene siendo habitual, sus teorías sobre lo que le sucederá a Roger en el Asedio de Savannah son realmente buenas. Y todas tienen en común que Roger sobrevive, algo con lo que estamos de acuerdo. 

    Una de las mejores teorías indica que Roger matará de nuevo a alguien en combate. Hasta ahora, más allá de lo que sucedió en la batalla de Alamance, ha sido un hombre de paz y fe. Pero quizá esta batalla sea un antes y un después para él. No centrándose en la culpa de quitar una vida, si no cambiando su forma de ver el mundo. 

    Y acercándolo más a la mentalidad de guerrero de Jamie—incluso convirtiéndolo en un líder militar—para poder sobrevivir a la Revolución. Esa mentalidad que entiende que en un mundo violento—y más en medio de una guerra—hay veces que no queda otro remedio que utilizar la violencia para sobrevivir. Y Roger quizá necesite parte de esa mentalidad si quiere participar en la guerra y sobrevivir para contarlo, protegiendo a su familia por el camino. 

    Dándole la vuelta a esta teoría, hay otra que indica justo lo contrario: que Roger va a salvar a un personaje clave del bando británico en medio del caos de Savannah. Quizá alguien que esté destinado a sobrevivir. Asegurándose de que la historia no cambie—incluso convirtiéndose en una figura historia menor bajo un seudónimo—para que el futuro de Brianna y sus hijos siga existiendo. Pero a cambio, Roger puede que salga herido o lo capturen, forzando a Jamie a salir del Cerro en un momento de máxima tensión para rescatarlo.

    Siguiendo con este hilo de la herida, otra teoría indica que Roger, gravemente herido y delirando, dirá algo que lo delate como viajero en el tiempo ante el coronel Marion o sus hombres. O incluso, dado que Roger no tiene instinto militar, podría usar términos modernos o tácticas futuras que levanten sospechas de espionaje entre el ejército continental. Esto último encajaría con la teoría que indica que Roger, a pesar de su ayuda en la batalla, no podrá ganarse la confianza de Marion y éste finalmente no le facilitará las armas, así que él las robará tras la batalla. 

    Si nos preguntáis a nosotros, descartamos esta última teoría ya que, aunque Roger saliera herido y se delatara como viajero—algo que tenemos los dedos cruzados para que no suceda—, no pensamos que Marion o alguno de sus hombres realmente lo creyera. Seguramente lo achacarían a alguna alucinación o delirio sin más importancia. 

    En cuanto a las sospechas de espionaje, eso lo vemos más probable pero, aún así, si Roger utiliza alguna táctica de guerra moderna, Marion y sus hombres lo mirarían con sospecha al principio pero no creemos que pensaran mucho en ello. Dicho esto, también descartamos esta teoría porque no pensamos que Roger esté en una posición de liderazgo que le permita dirigir a los soldados e indicarles qué táctica deben utilizar.

    Además, pensamos que, con suerte, la valentía y la participación de Roger en la lucha—y quizá su labor como Ministro—serán suficientes para que Marion confíe en él y lo respete lo suficiente como para entregarle las armas. En el caso de que no lo haga, estamos de acuerdo con la teoría que indica que las robará. Pero creemos que esa será su última opción. 

    En cuanto a lo que sucederá en la batalla, nos decantamos más por la teoría que indica que Roger finalmente matará a alguien. No pensamos que tenga sentido en la trama que Jamie salga del Cerro en este momento, con la amenaza de Cunningham y su milicia pendiendo de un hilo cada vez más fino. Eso prácticamente descarta el posible secuestro de Roger. 

    No obstante, no descartamos que Roger, además de matar, también salve a alguien importante, alguien que él sepa que debe sobrevivir a esa batalla. Eso sí, pensamos que, Roger salve a alguien o no, Outlander (2014-2026) se centraría en la vida que él segó. 

    La primera vez que Roger mató en medio de la batalla fue en la batalla de Alamance y entonces la culpa lo consumió. Tiene sentido que, si tiene que volver a matar, la resignación por el hecho de que es lo que tuvo que hacer—y que seguramente tenga que volver a hacerlo en el futuro cuando la guerra se vuelva más cruenta—supere a la culpa. 

    ¿Qué sucederá realmente con Roger en el Asedio de Savannah en la temporada final de Outlander?

    En esta ocasión, el libro 9 de la saga, Ve y dile a las abejas que me he ido, en la que la última temporada del show está basada, se diferencia bastante de lo que sucede en la serie. Por lo que no podemos usarlo tanto de guía como en otras ocasiones. 

    Al final del episodio 4 de Outlander, titulado ‘Mosquetes, libertad y chucrut’, Roger pide que le den una espada y se dispone a luchar con los hombres de Marion. Sin embargo, en el libro, Roger decide estar al frente de la batalla no para luchar, sino para consolar a los heridos y moribundos. Se convierte en el hombre que ayuda a encontrar la paz en los últimos momentos de los soldados.

    Pero, además, Roger nota algo inquietante: el ataque a Savannah está ocurriendo en una fecha distinta a la que Frank Randall registró en sus libros de historia. De hecho, en el episodio, Roger le promete a Brianna que estarán a salvo, ya que el Asedio aún no iba a suceder. Todo esto hace que Roger se cuestione la exactitud de los registros históricos o si su presencia, la de Brianna y los niños, está alterando el tiempo, aunque sean las cosas más pequeñas y no los grandes eventos. 

    Esto también abre la puerta a que la batalla en la que supuestamente muere Jamie—aunque ya sabéis que nosotros no pensamos que lo haga—tal vez no sea exactamente en las fechas que indicó Frank en su libro. Podría suceder antes…o después. 

    Volviendo a la batalla, antes de que algo suceda, Roger escribe una carta de despedida a Brianna, temiendo no sobrevivir. En ella expresa su devoción y sus dudas, guardándola en su bolsillo con la esperanza de que, si muere, alguien se la entregue a su familia. Tras el fracaso del Asedio—algo que Roger ya sabía que iba a suceder—Roger se encarga de ayudar a enterrar a los muertos, viendo esto como el último acto de servicio que puede ofrecer a esos hombres.

    Como consecuencia, Roger se reafirma en su vocación y, tras reunirse con Brianna, ya de vuelta en el Cerro, continúa su camino hacia su ordenación oficial como Ministro. Mientras que se ve, junto con Jamie, cada vez más involucrado en la guerra.

    ¿Qué pensamos que va a suceder exactamente? Bueno, creemos que Outlander (2014-2026) va a continuar lo que indica el libro de Diana Gabaldón y la única diferencia que hará será lo que sucederá en plena batalla. Está claro que Roger va a tener un rol mucho más activo en el show que lo que tuvo en el libro y cada vez tenemos más claro que si cambiaron este aspecto es para que Roger se enfrente a la violencia de la guerra desde otra perspectiva y acepte que es parte de los tiempos convulsos en los que viven. Sólo nos queda esperar y ver.

  • ‘Algo terrible está a punto de suceder’ podría ser el mejor trabajo de los hermanos Duffer hasta el momento
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    Hay nombres en la industria del entretenimiento que llevan consigo el peso de unas expectativas tan enormes que cada nuevo proyecto se convierte, antes de estrenarse, en un acontecimiento. 

    El binomio Matt y Ross Duffer es uno de esos casos. Los creadores de Stranger Things regresan a Netflix no como showrunners ni como directores, sino como productores ejecutivos de Algo terrible está a punto de suceder, una miniserie de terror de ocho episodios. 

    Y hay razones de peso para pensar que, por primera vez en mucho tiempo, los hermanos Duffer han encontrado algo capaz de superar, o al menos de igualar, lo mejor de su carrera.

    De los cortometrajes al fenómeno global: la carrera de los Duffer antes de Hawkins

    Para entender el peso de este momento hay que remontarse al principio. Matt y Ross Duffer, gemelos nacidos en Durham (Carolina del Norte) en 1984, empezaron a hacer películas en tercer grado con una cámara Hi8 que les regalaron sus padres. 

    Inspirados por las obras de Stephen King, Steven Spielberg y Tim Burton, se posicionaron como creadores de drama sobrenatural con ambición cinematográfica desde muy jóvenes. Rotten Tomatoes Estudiaron producción cinematográfica en la Chapman University de California, donde escribieron y dirigieron su primer cortometraje oficial, We All Fall Down (2005), sobre una familia acomodada que huye de la Gran Plaga de 1666. 

    Tras graduarse, siguieron perfeccionando su oficio con una serie de cortos de género: Eater (2007), thriller de horror sobre un caníbal en una comisaría; Road to Moloch (2009), sobre marines que se enfrentan a un espíritu ancestral; y Vessel (2012), donde una fuerza sobrenatural aterroriza a los pasajeros de un vuelo doméstico. 

    No son trabajos que hayan trascendido de manera especial, pero sí revelan una obsesión temprana y consistente por el terror de cámara pequeña, la tensión en espacios cerrados y los giros de guión como mecanismo dramático principal, algo que cualquier fan de los hermanos reconocerá de inmediato.

    El salto al largometraje llegó con Hidden: Terror en Kingsville (2015), un thriller psicológico escrito y dirigido por los Duffer en el que una familia superviviente se refugia en un búnker durante un brote devastador. La película, producida por Warner Bros. y protagonizada por Alexander Skarsgård y Andrea Riseborough, fue un fracaso comercial estrepitoso: recaudó apenas 310.273 dólares en todo el mundo. Las críticas fueron escasas y ambivalentes, aunque algunos la reivindicaron como un debut prometedor. 

    Lo que sí consiguió Hidden fue llamar la atención de M. Night Shyamalan, que entonces preparaba Wayward Pines para Fox, y eso lo cambió todo. Los Duffer escribieron cuatro episodios de esa serie, y aquello se convirtió en su campo de entrenamiento, con Shyamalan como gran mentor.

    El paralelismo con otro dúo creativo de referencia resulta inevitable: los hermanos Coen también alternaron años de trabajos menores y fracasos relativos antes de encontrar la película que les definiría para siempre: Fargo. La diferencia es que los Duffer lo consiguieron en televisión, y con una velocidad que el mercado del streaming aceleró al máximo.

    Stranger Things: el fenómeno que todo lo eclipsa (y que ahora los encadena)

    Stranger Things llegó a Netflix en 2016 tras ser rechazada por entre quince y veinte cadenas y plataformas distintas. Netflix compró la temporada entera en menos de veinticuatro horas. Lo que vino después es la historia ya conocida: la serie se convirtió en uno de los mayores fenómenos culturales de la era del streaming, una carta de amor a los años ochenta con raíces en Spielberg, Carpenter y King que enganchó a decenas de millones de espectadores en todo el mundo.

    Los Duffer no solo crearon Stranger Things: la escribieron, la produjeron y dirigieron episodios clave a lo largo de sus cinco temporadas. Fue su gran logro y, con el tiempo, también su mayor lastre. Porque pocas series han sufrido tanto la ley de los rendimientos decrecientes como Stranger Things, cuya última temporada recibió una recepción que, siendo generosos, puede calificarse de decepcionante entre parte del fandom y la crítica especializada. La recepción de la última temporada no alcanzó las expectativas, lo que aumentó la presión por reinventarse. No es algo inusual: J.J. Abrams vivió algo parecido cuando Lost comenzó a perder el rumbo en sus últimas temporadas, y aunque el mérito de lo construido no se borra, sí queda oscurecido.

    Tras el cierre de la serie, los Duffer lanzaron la productora Upside Down Pictures y renovaron su compromiso con Netflix con varios nuevos proyectos, entre los que figuran una adaptación de acción real de Death Note, una serie basada en The Talisman y el spin-off animado Stranger Things: Relatos del 85. Pero el primero en llegar, y el que más interés ha despertado, es precisamente Algo terrible está a punto de suceder.

    Por qué este podría ser su proyecto más interesante

    Aquí está la clave: por primera vez en una década, los hermanos Duffer no tienen el control total del producto. Y eso, paradójicamente, podría ser lo que necesitaban.

    Algo terrible está a punto de suceder ha sido creada y escrita por Haley Z. Boston, conocida por su participación en El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro. La serie cuenta con la nominada al Emmy Weronika Tofilska (Mi reno de peluche) como directora de cuatro episodios y productora ejecutiva, y con Axelle Carolyn (La maldición de Bly Manor) y Lisa Brühlmann (Killing Eve, Servant) completando el equipo de dirección. Los Duffer actúan como productores ejecutivos, lo que significa que han elegido bien a su gente y han sabido apartarse.

    La sinopsis oficial sitúa la serie en la misma tradición que Carrie y La semilla del diablo: tres relatos sobre transformaciones femeninas narradas desde el terror, donde la tercera entrega de esa trilogía informal sería la historia de una joven que se convierte en esposa. Rachel se casa en cinco días. Viaja con su prometido a la casa familiar en un bosque nevado. Y siente, con esa certeza irracional que el terror sabe explotar mejor que ningún otro género, que algo va muy mal. La serie estructura cada episodio en torno a un día concreto, como una cuenta atrás en la que la tensión crece de manera progresiva e inexorable.

    El reparto incluye a Camila Morrone, Adam DiMarco, Jennifer Jason Leigh y Ted Levine, una combinación que sobre el papel mezcla talento joven con veteranos de carácter capaces de sostener cualquier atmósfera sin mucho esfuerzo.

    Lo que diferencia a Algo terrible está a punto de suceder de todo lo que los Duffer han hecho antes es su madurez temática y su voluntad de alejarse por completo de la nostalgia. No hay referencias ochenteras ni aventuras juveniles. En su lugar, hay silencios incómodos, tensiones familiares y una atmósfera opresiva. 

    Si Stranger Things miraba hacia atrás con ternura, esta nueva apuesta mira hacia dentro con inquietud. Y si hay algo que los Duffer llevan haciendo desde sus primeros cortometrajes es eso: construir terror desde la incomodidad de lo cotidiano, desde el espacio doméstico convertido en trampa. Después de un largo ciclo que empezó en un búnker en 2015 y terminó en Hawkins en 2025, los hermanos Duffer parecen haber encontrado, apoyándose en otros, la mejor versión de lo que siempre quisieron ser.

  • ‘El señor de los anillos’ de Stephen Colbert: ¿Qué podemos esperar de ella?
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Stephen Colbert ha confirmado oficialmente que su próximo proyecto lo llevará al icónico mundo fantástico de J. R. R. Tolkien, la Tierra Media. ¡Hurra!

    Este martes, la Warner anunció que el presentador será coguionista de una nueva película de El señor de los anillos, en la que Peter Jackson, director de la trilogía original, participará como coproductor. ¿Qué sabemos del argumento, por ahora? Titulado provisionalmente The Lord of the Rings: Shadow of the Past, el guion de Colbert se basará en gran medida en la sección Niebla en las colinas de Barrow del primer libro, adaptado ya en El señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001), es decir, que cubrirá fragmentos que Jackson dejó fuera de su adaptación cinematográfica y que incluyen al personaje de Tom Bombadil, extremadamente querido por los fans.

    Los planes para ‘El señor de los anillos’ a partir de ahora: lo que sí sabemos

    The Lord of the Rings: Shadow of the Past será la segunda de dos películas actualmente en desarrollo bajo la división New Line, de Warner. Pero antes llegará The Hunt for Gollum, cuyo estreno está previsto para el 17 de diciembre de 2027 y con un reparto que incluye a Kate Winslet, Ian McKellen retomando su papel como Gandalf y con Andy Serkis como Gollum, mediante captura de movimiento. Asimismo, Shadow of the Past llega en un momento de transición para Colbert, quien se prepara para despedirse de su late night, The Late Show with Stephen Colbert (2015), cuyo episodio final se emitirá el 21 de mayo. Colbert, con un buen humor admirable, ha explicado que su despido le está dando tiempo libre que sí, va a aprovechar.

    El periodista y showman ha indicado que la película de Gollum se situará aproximadamente en la misma línea temporal que Shadow of the Past, coincidiendo con el inicio del viaje de Frodo, pero explorando el paradero de Gollum entre los eventos de El hobbit: Un viaje inesperado (2012) y La Comunidad del Anillo. “Lo que me encontré leyendo una y otra vez fueron los seis capítulos iniciales de La Comunidad que nunca desarrollasteis en la primera película”, explica Colbert en el vídeo de revelación que ha colgado bajo sello de Warner. “Básicamente, desde ‘Tres son multitud’ hasta ‘Niebla en las colinas de Barrow’. Pensé: quizá esto podría ser su propia historia dentro del relato mayor. ¿Podríamos hacer algo completamente fiel a los libros y también a las películas ya existentes?”. Y aquí lo tenemos.

    Colbert añadía que trabajó la idea junto a su hijo, el guionista Peter McGee (formado junto con su padre en Tooning Out the News de 2020), y que tras varios años armándose de valor contactó con Jackson, quien mostró interés en el proyecto. Desde entonces, ambos han trabajado junto a Philippa Boyens, responsable de El señor de los anillos: La guerra de los Rohirrim (2024), en el desarrollo del guion.

    Qué personajes y eventos veremos en ‘El señor de los anillos’ de Colbert

    Se sabe que la película funcionará como expansión y reflexión dentro del mito general. Según la sinopsis oficial: “Catorce años después de la partida de Frodo, Sam, Merry y Pippin emprenden un viaje para recrear los primeros pasos de su aventura. Mientras tanto, Elanor, hija de Sam, descubre un secreto enterrado desde hace mucho tiempo y está decidida a desentrañar por qué la Guerra del Anillo estuvo a punto de perderse antes incluso de comenzar”.

    En la obra de Tolkien, estos capítulos narran las primeras etapas del viaje de los hobbits, incluyendo encuentros con los Jinetes Negros, el inquietante Viejo Hombre Sauce y el terrorífico tumulario, además del enigmático Tom Bombadil, un ser ancestral del bosque que ayuda a los protagonistas y cuya ausencia en las películas originales generó gran enfado para los fans, entre los que me incluyo.

    Vayamos de las cosas que sabemos a las que intuimos, pero tienen mucho sentido. De entrada, este proyecto parece posicionarse en un punto intermedio entre la expansión narrativa de la serie El señor de los anillos: Los anillos de poder (2022) y la secuencialidad narrativa de las películas de El Hobbit, a pesar de las malas críticas que recibía El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos (2014). La serie ha apostado por construir una mitología extensa a partir de los apéndices de Tolkien, introduciendo tramas paralelas, personajes nuevos y conflictos apenas esbozados en los textos originales. En cambio, El Hobbit ha tomado una historia relativamente breve y la ha expandido en tres películas, añadiendo material inventado, subtramas políticas y conexiones explícitas con la trilogía principal de Peter Jackson… El resultado, eso sí, decepcionó a todo el mundo.

    ¿Eso significa que Shadow Of The Past replicará lo extendido, banal y exagerado –dicen las críticas– de la trilogía de El Hobbit? Bueno. Es probable que veamos una recreación más fiel del tono literario de Tolkien, especialmente en la inclusión de elementos folk más extraños y casi antipáticos, como Tom Bombadil o los tumularios. Eso estaría maravillosamente bien. Aún queda mucho por desvelar alrededor de esta ¿nueva? parte del universo de El señor de los anillos, pero si algo nos demostró El señor de los anillos: Las dos torres (2002) es que segundas partes también podían ser la mar de buenas. Y si no, de ilusión también se vive.

  • Las mayores cancelaciones de series en 2026 y lo que indican sobre hacia dónde se dirige el streaming
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    Mejor no ilusionarse con ninguna serie hasta que esté confirmado que tiene futuro (y ni siquiera en ese escenario). No es un chiste. Es la consecuencia directa de años de anuncios eufóricos, renovaciones festivas y cancelaciones súbitas que han convertido el consumo de ficción televisiva en algo parecido a apostar en una ruleta rusa. 

    Las plataformas de streaming llevan tiempo demostrando que sus decisiones editoriales pueden cambiar de rumbo en cuestión de semanas, y 2026 no ha roto esa tendencia. Al contrario: la ha acentuado.

    La pregunta ya no es solo si una serie es buena. La pregunta es si la plataforma que la emite considera que merece existir más allá de la primera temporada, si los datos de audiencia justifican el presupuesto o si hay fusiones corporativas en el horizonte que reorganicen las prioridades. Las series han dejado de ser proyectos artísticos con tiempo para crecer y se han convertido en apuestas de rendimiento inmediato. En este contexto, repasar las cancelaciones más significativas del último año y medio ayuda a entender hacia dónde se dirige la industria.

    Cuando la renovación ya no es una garantía

    El caso más llamativo —y más revelador— de lo que está ocurriendo en el sector lo protagonizó Dexter: Pecado original. Paramount había anunciado en abril su renovación oficial para una segunda temporada, pero unos meses después, Clyde Phillips, creador de la ficción, reveló que le habían notificado la cancelación en una llamada telefónica, después de que ya había comunicado la renovación a los guionistas y actores. 

    La causa, según explicó la propia industria, fue la fusión entre Skydance y Paramount, que reorganizó prioridades y decidió centrar los recursos en Dexter: Resurrección, la secuela protagonizada por Michael C. Hall. 

    El ejemplo es casi perfecto como metáfora de lo que está ocurriendo en el sector: una serie que fue la producción original más vista de Showtime en una década (y una buena continuación del universo Dexter), eliminada por razones ejecutivas ajenas a su rendimiento.

    No es el único caso. Star Trek: Academia de la Flota Estelar llegó a Paramount+ en enero de 2026 con una segunda temporada ya confirmada, pero CBS Studios y Paramount+ han confirmado que la ficción concluirá de manera definitiva con su segunda temporada, añadiendo otra baja a una franquicia que no termina de encontrar su sitio en el mundo del streaming. 

    Comparado con el universo Star Trek de los años 90, que acumulaba series simultáneas con audiencias leales y predecibles en televisión abierta, el panorama actual parece el de una franquicia sin brújula. La situación recuerda al apagón gradual que vivió otra saga querida, Juego de Tronos, aunque en ese caso fue la calidad lo que desactivó el entusiasmo del público; aquí es la propia plataforma la que frena el impulso.

    Amazon Prime Video tampoco ha sido una excepción a la tendencia, ya que Butterfly terminó con una única temporada en la plataforma. Y en Netflix, la lista de cancelaciones es amplia, con Los abandonados como principal ejemplo. La ambiciosa apuesta de Kurt Sutter con Gillian Anderson y Lena Headey, fue cancelada tras ser destrozada por la crítica. Una producción con semejante cartel que no llega a consolidarse invita a reflexionar sobre si el espectador ha perdido la fe en las promesas del streaming o si simplemente tiene demasiado donde elegir.

    Cierres anunciados, historias que concluyen y una industria que se contrae

    No todas las cancelaciones son iguales. Conviene distinguir entre las que cortan en seco proyectos con vida por delante y las que sencillamente ponen fin a historias que tenían una fecha de caducidad. Andor, sin duda una de las mejores series de los últimos años —y la más sofisticada que ha producido Disney dentro del universo Star Wars—, concluyó su segunda y última temporada en un contexto de redefinición creativa para LucasFilm. 

    Su creador, Tony Gilroy, fue el primero en reconocer que el proyecto nació y murió como una rareza del sistema: el modelo de producción que permitió esa serie ya no tiene cabida en el streaming actual (procesos de grabación largos, presupuestos mastodónticos).. Aunque no se trata de una cancelación traumática, el diagnóstico que deja es preocupante.

    El cuento de la criada cerró con su sexta temporada, tras años siendo uno de los títulos de referencia de Hulu y Max. Elisabeth Moss y la distopía de Gilead se despidieron de manera planificada, lo que la diferencia de forma sustancial de casos como Reclutas, que a pesar de recibir críticas muy positivas y mantenerse varias semanas entre las series más vistas de la plataforma, fue cancelada por Netflix tras su primera temporada.

    Algo similar sucedió con La residencia, que fue cancelada en julio de 2025 tras una única temporada, dejando sin continuación un thriller que había generado expectativa entre el público.

    Entre los cierres pactados, Cobra Kai llegó hasta su sexta y última temporada en Netflix, Acapulco concluyó tras cuatro entregas en Apple TV+ y Avatar: La leyenda de Aang terminará con su tercera temporada, tal como estaba previsto desde el principio. También And Just Like That..., la secuela de Sexo en Nueva York, cerró en Max. Son historias que llegan a su fin, aunque el debate sobre si algunas merecían más recorrido siempre permanecerá abierto.

    9-1-1: Lone Star dijo adiós en Fox tras cinco temporadas. La franquicia madre, 9-1-1, sigue en activo, lo que ilustra bien otra dinámica habitual: las plataformas y cadenas conservan el árbol troncal y “podan” las ramas para hacer espacio para cosas nuevas. Ejemplo: 9-1-1: Nashville. Lo mismo hizo Paramount con el universo Dexter: eliminar la precuela, fortalecer la secuela. Apostar por lo conocido antes que expandir hacia lo nuevo.

    Tomb Raider: La leyenda de Lara Croft vio cómo su cancelación se anunció casi al mismo tiempo que el estreno de su segunda y última temporada, dejando a los fans de la saga sin continuidad en Netflix. 

    El patrón detrás de las decisiones y lo que podría estar cambiando

    Lo que se dibuja, si uno mira el conjunto de todas estas cancelaciones, podría ser una tendencia clara hacia la contracción. Entre 2019 y 2022, el objetivo principal del streaming era ganar suscriptores; en 2023 comenzó una transición hacia la rentabilidad, y hoy cada serie debe justificar su coste con una audiencia medible. Esa lógica explica muchas de las decisiones aparentemente contradictorias: renovar algo con malas críticas porque tiene audiencia, o cancelar algo aclamado porque los números no cuadran.

    El modelo que dio lugar a series como The Wire o A dos metros bajo tierra —proyectos que crecieron poco a poco, que construyeron su público con el tiempo— parece cada vez más difícil de sostener en un entorno donde los datos del primer mes suelen decidir el destino de un proyecto. 

    Podría ser que el streaming esté convergiendo, de forma paradójica, hacia algo parecido a la televisión tradicional: menos riesgos, más franquicias, más spin-offs de lo que ya funciona y menos apuestas originales. Si esa tendencia se consolida, las consecuencias para la diversidad creativa podrían ser poco halagüeñas. O podría ser que alguna plataforma decida apostar de nuevo por el largo plazo. Por ahora, lo que queda claro es que encariñarse con una serie nueva sigue siendo, en 2026, un deporte de riesgo.

  • Las mayores sorpresas del episodio 1 de la temporada 2 de 'Daredevil: Born Again'
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    (AVISO: Este artículo contiene SPOILERS del episodio 1 de la temporada 2 de Daredevil: Born Again)

    Por fin ha llegado la segunda temporada de Daredevil: Born Again a Disney+. Tras meses de rumores, ‘La Estrella del Norte’ se ha estrenado para dejar claro que la serie de Marvel no tiene intención de guardarse muchos cartuchos. La guerra entre Matt Murdock y el alcalde Wilson Fisk empieza a fuego desde el primer minuto, con Daredevil infiltrándose en un carguero de armas en el puerto de Red Hook y Fisk respondiendo con toda la maquinaria del Estado.

    Además de dos escenas de acción muy potentes, hay referencias de continuidad con la etapa Netflix, un par de apariciones que nadie esperaba en este primer episodio, y un final que ha dejado a los fans bastante descolocados. Recogemos algunos de los momentos más impactantes del arranque de esta nueva temporada.

    El logo del Castigador en los uniformes de la FAVT

    El detalle más llamativo del episodio para los fans del universo de los Defensores de Netflix es sutil pero con bastante significado: los nuevos uniformes de la Fuerza Anti-Vigilante de Fisk llevan el logo del Castigador incorporado en el diseño. No como homenaje, sino como perversión deliberada. Varios miembros de la FAVT idolatran a Frank Castle por razones equivocadas, lo que ya se apuntaba en la primera temporada.

    Ver ese símbolo en las armaduras de los agentes corruptos del alcalde tiene un peso narrativo real. En el mundo real, muchos militares y policías se lo han apropiado y la serie devuelve la mirada indicando que son las fuerzas corruptas los que lo llevan. El Castigador no aparecerá en esta segunda temporada según se sabe, pero su legado sigue intoxicando la ciudad. Jon Bernthal sí estará en Spider-Man: Brand New Day (2026) en julio, así que la referencia también tiene algo de preparación del terreno, aunque su especial tras la serie aclarará muchas cosas.

    El doble guiño a 'La Estrella del Norte': Jessica Jones y Claire Temple

    En la escena donde Matt le cuenta a Karen el éxito de su misión en el carguero, hay dos referencias a la continuidad de Netflix que merecen atención por separado. La primera: Karen le sugiere a Matt que “la llame”, refiriéndose con toda probabilidad a Jessica Jones, que está confirmada como una aparición en esta temporada. Krysten Ritter volverá como la investigadora privada de Hell's Kitchen, y el episodio prepara su entrada dejando claro que Karen tiene acceso a ella.

    La segunda: Karen menciona pedir “un favor en el Metro-General” para curarle las heridas a Matt, una referencia directa a Claire Temple, la enfermera interpretada por Rosario Dawson en múltiples series del universo Netflix de Daredevil (2015-2018), Luke Cage y Los Defensores (2017). Si Claire aparece esta temporada, sería el regreso más potente de todos los que están planeados.

    Valentina Allegra de Fontaine mueve los hilos desde la CIA

    Matthew Lillard también ha debutado como el misterioso “Mr. Charles”, un agente que llega desde Langley para reunirse con Fisk en el ayuntamiento. Y la revelación de para quién trabaja es el giro político más importante del episodio: cuando el Fiscal General recibe una llamada y cambia radicalmente su postura hacia Fisk en cuestión de segundos, el nombre al otro lado del teléfono es nada menos que el de Valentina Allegra de Fontaine, la Directora de la CIA.

    Val, interpretada por Julia Louis-Dreyfus, es ya conocida por los fans del MCU, sobre todo a través de su papel en Thunderbolts* (2025), y aquí vemos cómo sigue tejiendo su red desde las sombras del gobierno. Que esté detrás del cargamento del carguero sugiere que las operaciones off-book de la CIA y el crimen organizado de Fisk están más entrelazadas de lo que imaginábamos. Vincent D'Onofrio admitió en el podcast oficial que el personaje de Lillard le resulta físicamente irritante, lo que no parece exagerado viendo la escena.

    El logo del traje y la “D” doble: por fin, el Daredevil del cómic

    Llevamos 13 años sin ver el logo clásico del cómic en ningún traje de Daredevil en pantalla. Ni en las tres temporadas de Netflix ni en la primera de Disney+. Pero este episodio es una nueva etapa, y el nuevo traje negro de Matt Murdock luce por fin las dos “D” entrelazadas en el pecho, como en las viñetas originales.

    El efecto visual con el traje negro pintado sobre el rojo original es bastante estético, parece gastado, improvisado, y coherente con la situación de un vigilante que opera desde las sombras en la clandestinidad. Es un pequeño detalle para el gran público, pero significa bastante para cualquiera que haya crecido con los cómics.

    La nieta de Ben Urich y la culpa de Karen Page

    El episodio introduce a BB Urich, una joven periodista que quiere derribar a Fisk porque este ordenó el asesinato de su tío Ben, el periodista veterano que fue brutalmente asesinado por Kingpin en la primera temporada de Daredevil en Netflix. Karen Page lleva ese peso desde entonces y, cuando se encuentra con BB, la escena tiene un peso emocional particular porque Deborah Ann Woll sabe es consciente de lo que supuso para Karen la muerte de Ben.

    La investigación de BB le lleva a convertirse en fuente encubierta de Karen dentro de la administración de Fisk. La dinámica entre las dos tiene potencial para ser uno de los hilos más interesantes de la temporada, y es, de neuvo, una de las conexiones más directas y orgánicas con el universo Netflix.

    El entrenamiento con el “maestro casi psicótico”: el legado de Stick

    Cuando Karen observa a Matt entrenando con una velocidad casi sobrehumana y le pregunta cómo lo consigue, Matt responde con una sonrisa que los años de formación con “un maestro casi psicótico” tienen sus beneficios. La referencia a Stick, el mentor brutal que preparó a Matt para la guerra contra La Mano en la era Netflix, es tan directa que no necesita nombre.

    Stick fue asesinado por Elektra en Los Defensores, pero su método perdura en los movimientos de Murdock. La ironía del momento es que La Mano, la organización para la que Stick entrenó a Matt, está a punto de reaparecer en el universo cinematográfico, si hacemos caso al tráiler de Spider-Man: Brand New Day y sus teorías.

    Bullseye salva a Daredevil y se roba el final del episodio

    Pero no se vayan todavía, aún hay más. El giro más impactante llega en el último minuto, y es de los que hacen soltar un gritito en el sofá. La FAVT arrincona a Daredevil en el apartamento de Cherry, quien sufre un infarto en medio del caos. Matt se distrae y los agentes lo superan en número, lo derriban y lo desenmascaran. Y cuando parece que todo está perdido, cuatro disparos precisos acaban con los oficiales desde el exterior.

    Entonces, una navaja sale de la oscuridad, rebota en las paredes con precisión quirúrgica y aterriza delante de Matt con un mensaje grabado: “De nada”. Con una diana y la firma del que todos saben quién es. Wilson Bethel regresa como Bullseye, que escapó en el caos del final de la primera temporada. Charlie Cox declaró en el podcast oficial que cuando leyó esa escena pensó que era «una declaración de intenciones muy valiente para arrancar la temporada». Y vaya que sí, por todo lo que implica que su mayor enemigo le ayude y le haya estado observando, a ver a dónde lleva esto.

  • 5 formas en las que ‘Daredevil: Born Again’ afectará a ‘Spider-Man: Un nuevo día’
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Antes en Marvel todo era planetario y colosal. Dioses y monstruos llegaban a la Tierra para simplemente destruirla, y nuestros queridos Vengadores tenían más trabajo mirando arriba que patrullando las calles. Pero desde 2015, cuando conocimos a Matt Murdock en Marvel - Daredevil (2015), las cosas han empezado a cambiar.

    Diez años después, en Daredevil: Born Again (2025), el universo marvelita ha empezado a llenarse de vigilantes del estilo de DC. El mal viene de los despachos, a manos de gente “normal” pero desesperada, corrupta y con razones. Incluso en series “cuquis” como Ojo de Halcón (2021) la violencia llega hoy desde las calles.

    Esto, claro, ha pasado factura a nuestro “vecino y amigo” Spider-Man. En Spider-Man: Un nuevo día (2026) y según deja intuir el tráiler, el héroe de Queens va a vérselas cara a cara con Daredevil o Kingpin, integrando un relato urbano más realista y, ahora sí, con consecuencias.

    Sin embargo, no es sólo en el tono donde habrá cambios. En JustWatch repasamos cinco formas en las que la franquicia del Hombre Araña puede verse afectada directamente por los eventos compartidos por el Nueva York sucio de la Mano y los suyos.

    Kingpin, un nuevo villano para Spider-Man

    Conocemos bien el poder de Wilson Fisk o Kingpin, un manipulador de primera sobre el poder político y económico de Nueva York. En Born Again, Fisk logra controlar tanto el crimen organizado como las instituciones que deberían combatirlo. Esto convierte a Kingpin en un antagonista mucho más complejo que los villanos tradicionales de Spider-Man, sin desmerecer la profundidad del conflicto de aquellos, claro.

    Para Spider-Man, esto plantea un giro único: ahora no basta luchar contra las pandas de criminales, sino también contra los (no tan amables) policías de Nueva York. Aunque la corrupción ya jugó un papel en Spider-Man: Homecoming (2021), donde Adrian Toomes usaba su influencia empresarial para encubrir su operación criminal, en Un nuevo día Kingpin plantea unas dimensiones mucho mayores de este submundo. Yo ya tiemblo.

    El universo Marvel más callejero y saturado de vigilantes

    Cómo no vamos a cuestionarnos la figura del superhéroe cuando ya no es uno, sino muchos. Porque hay un solo Bien por el que lucha el único Hombre de Acero, aunque en Superman (2025) se cuestionen sus métodos. Pero justamente Born Again muestra un Nueva York saturado de vigilantes. Spider-Man ahora comparte espacio con otros justicieros de métodos y objetivos distintos.

    ¿Recordáis la coexistencia de varios vigilantes en Marvel - The Defenders (2017), donde Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist debían colaborar a pesar de sus diferencias ideológica? Parece que repetiremos la estrategia, en un mundo que –vamos, como todo en 2026– ya no puede ser de una única forma. Esta convivencia forzada abrirá la puerta a conflictos y alianzas temporales, así como a dilemas éticos que antes eran menos prominentes en las películas de El hombre araña (2002).

    Spider-Man y la guerra de bandas de Daredevil

    En Daredevil: Born Again, la ciudad se convierte en un tablero de ajedrez donde varias organizaciones criminales compiten por territorio y poder. Esta guerra de bandas lleva implícito un caos que hemos intuido en el tráiler y que puede afectar directamente a las siguientes entregas de Spider-Man, incluso las de Spider-Man: un nuevo universo (2018). Peter Parker puede ir haciéndose a la idea de que no todo es el instituto.

    Este tipo de conflicto urbano tiene precedentes en Iron Man 3 (2013), donde Tony Stark se enfrentaba a criminales que actuaban desde la periferia y cuyos enfrentamientos afectaban directamente a la población civil. Dos problemas en uno. En Un nuevo día, la guerra de bandas puede no solo servir de telón de fondo, sino un motor narrativo: al final, el abogado ciego no hace ascos a golpear a nadie.

    Matt Murdock y Peter Parker, vecinos ¿y amigos?

    Aunque ambos héroes buscan proteger a Nueva York, sus métodos son diametralmente opuestos, y Daredevil actúa con mayor agresividad, a menudo cruzando límites que Spider-Man evita.

    Así que sí, estos dos aliados pueden volverse en contra del otro en cualquier momento (por ejemplo, si Daredevil decide neutralizar a un grupo criminal simplemente aniquilándolos, el pacifista Peter podría intervenir para impedirlo y… Parió la abuela). Situaciones similares se dieron en Capitán América: Civil War (2016), la joya de la corona marvelita… Y teniendo en cuenta que el estudio está desesperado por recuperar sus viejas glorias hasta en Vengadores: Doomsday (2026), nadie descarta esta posibilidad.

    TODO puede pasar en el Nueva York de Marvel

    Los eventos de Daredevil: Born Again no solo preparan el terreno para Un nuevo día, sino que también pueden servir como catalizador para futuras series y películas urbanas del Universo Cinematográfico de Marvel, en las futuras entregas de Echo (2024) o de Marvel - The Punisher (2017). Para que las cosas vayan mal y lluevan villanos, el cielo es el límite.

    De hecho, si el chasquido de Vengadores: Infinity War (2018) y Vengadores: Endgame (2019) lleva años repercutiendo las películas posteriores, quién sabe qué puede ocurrir en el Nueva York compartido por Peter Parker y Matt Murdock… Sucesos no menos graves sucedieron ya en Doctor Strange en el multiverso de la locura (2022), y no me tranquiliza que ahora vayan a ser de índole más callejera. ¡...Veremos!

  • ‘Assassin's Creed’ tendrá una serie en Netflix: aquí tienes todas las razones para preocuparte (y una razón para no hacerlo)
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    La hermandad de los asesinos llega por fin a la pequeña pantalla. Netflix y Ubisoft llevan años preparando la adaptación televisiva de una de las franquicias de videojuegos más exitosas de la historia, y después de un primer intento cinematográfico que dejó a los fans con cara de haber pisado una trampa templaria, la serie está ya en rodaje en Roma. 

    Hay nombres interesantes en el reparto, un director que inspira respeto y una premisa que, sobre el papel, suena bien. También hay razones para encender las alarmas. Aquí repasamos las luces y sombras de la producción.

    Una saga que no necesita presentación, y una película que preferiríamos olvidar

    Assassin's Creed debutó en 2007 como un videojuego de acción y sigilo desarrollado por Ubisoft que proponía algo que pocos títulos habían intentado con esa ambición: usar la historia como escenario jugable. La premisa, inteligente y adictiva, giraba en torno al Animus, una máquina capaz de recuperar memorias genéticas, que permitía a los jugadores revivir el pasado encarnando a sus ancestros asesinos. 

    Con ese mecanismo, la saga ha llevado a sus jugadores a la Inquisición española, el Renacimiento italiano, la Revolución francesa, el Antiguo Egipto, la Inglaterra vikinga y, de manera más reciente, el Japón feudal en Assassin's Creed: Shadows (2025). Con más de 230 millones de copias vendidas en todo el mundo y 14 entregas en su catálogo, la franquicia es una de las más grandes de la industria del videojuego. Un universo que, como The Witcher o The Last of Us, parecía tener todo para funcionar fuera de las consolas.

    El problema es que ya lo intentaron, y salió mal. En diciembre de 2016, Ubisoft y New Regency estrenaron la adaptación cinematográfica dirigida por Justin Kurzel, con Michael Fassbender, Marion Cotillard y Jeremy Irons en el reparto. 

    La película recibió críticas mayoritariamente desfavorables, señalando que Assassin's Creed era posiblemente superior (y mejor interpretada) que la mayoría de adaptaciones de videojuegos, pero que el resultado final, cargado de CGI, era una experiencia mecánica y sin alegría. 

    No es que Kurzel hiciera un trabajo indigno. Su sello visual, reconocible desde Macbeth (donde también contó con Fassbender y Cotillard), está presente en algunas secuencias. El problema fue el guión: una trama fracturada entre el presente y el pasado que no lograba que ninguno de los dos planos resultara interesante. 

    Fassbender como Callum Lynch tenía el carisma de alguien que sabe que está en una película mala pero intenta salvarse. No pudo. Comparado con lo que otras adaptaciones de videojuegos han logrado después —la segunda temporada de The Witcher con todas sus carencias, o la excelente The Last of Us de HBO—, aquella película de 2016 parece el intento de alguien que leyó el manual del juego pero nunca lo jugó.

    Las razones para preocuparse

    La primera razón para la cautela tiene nombre y apellido: David Wiener. El showrunner, que comparte responsabilidades con Roberto Patino, fue el encargado de la temporada 2 de Halo, una de las series más denostadas de los últimos años entre los fans de la franquicia. Halo es exactamente el tipo de ejemplo que los seguidores de Assassin's Creed tienen motivos para temer: una adaptación de un videojuego icónico que se alejó de lo que hacía especial al material original y que terminó siendo cancelada tras dos temporadas mediocres. Que uno de sus responsables esté ahora al frente de otra franquicia querida es, cuando menos, un dato que no se puede ignorar.

    La segunda razón para preocuparse es más estructural: la serie no adaptará ninguno de los juegos existentes. La producción está rodando en los estudios Cinecittà de Roma y contará una historia original ambientada en el año 64 d.C., en pleno Imperio Romano. Eso significa que los fans del Ezio de Assassin's Creed II, del Bayek de Origins o del Eivor de Valhalla no verán a sus personajes favoritos en pantalla. 

    La decisión tiene lógica creativa —no depender de comparaciones directas—, pero también es una apuesta arriesgada para una saga cuya fuerza reside precisamente en el amor que los jugadores sienten por personajes muy concretos. 

    La razón para el optimismo

    Y sin embargo, hay un nombre que justifica no dar el caso por perdido antes de tiempo: Johan Renck. El director sueco, conocido principalmente por haber dirigido la miniserie Chernobyl de HBO, por la que ganó un Emmy, se pondrá al frente de la serie de Netflix. Chernobyl es, sin exageración, uno de los mejores trabajos televisivos de la última década: una obra que combinaba rigor histórico, tensión narrativa y una puesta en escena que transformaba el horror en algo casi hipnótico. 

    Si alguien sabe cómo hacer que el pasado pese en pantalla, que la época se sienta en cada plano y que una historia de poder y corrupción resulte genuinamente inquietante, ese es Renck. También ha dirigido episodios de Breaking Bad y Bloodline, y estuvo en conversaciones para dirigir el piloto de The Last of Us antes de que un conflicto de agenda lo impidiera. 

    El reparto incluye a Toby Wallace (Euphoria), Lola Petticrew (No digas nada), Claes Bang (The Square, Hermanas hasta la muerte), Noomi Rapace y Nabhaan Rizwan. Es una nómina sólida, con actores que han demostrado saber manejarse en proyectos exigentes. Petticrew, en particular, es una de las revelaciones más interesantes de los últimos años en televisión. El mundo romano del 64 d.C. que habitarán tiene, por otro lado, un potencial dramático enorme: conspiraciones, violencia política, el incendio de Roma, la corrupción del poder. Todo aquello que hizo que Roma de HBO fuera irresistible, pero con mucho parkour y capuchas.

    Assassin's Creed lleva demasiados años siendo una franquicia con un potencial audiovisual enorme que nadie ha sabido aprovechar todavía. Netflix tiene la oportunidad de cambiar eso. Con Renck detrás de la cámara, hay razones para creer que esta vez podría ser diferente. Con Wiener al mando del guión, hay razones para dudar. Veremos cuál de los dos tiene más peso cuando llegue el estreno en 2027.

  • Qué ver cuando tienes 0€: Tu lista definitiva de películas gratis legales
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Hacer de la necesidad una virtud, exprimir limonada y aceptar desde ya que tu cartera tiene un agujero irreparable. Si hoy te parece que la gran mentira de la era del streaming fue que podías tener todo el cine disponible en tus manos sin arruinarte con tus mil suscripciones a plataformas, la guía que hoy te propongo es más necesaria que nunca.

    Hay mucho cine disponible legalmente en plataformas y no, no todo es “basura”, películas gratis de ciencia-ficción que “de tan malas son buenas” o películas que son sólo gratuitas porque son injustamente desconocidas. De hecho, existen muchísimas obras maestras por las que no es necesario pagar un solo céntimo.

    Con la lista que te propongo a continuación, no gastarás ni media moneda y además aprenderás sobre historia del cine. Todas las películas de esta lista figuraban entre la colección de películas que definieron cada década del cine que me regalaron cuando cumplí los 18 años y sí, son indispensables que deberían estar en la lista de visionados de cualquiera que se considere cinéfilo. Repasémoslos.

    El maquinista de La General (1926)

    Hoy se ha inscrito a El maquinista de La General (1926) en la breve lista de las películas perfectas. No es para menos, tratándose de comedia divertidísima y que es a la vez una lección magistral de montaje, de reconstrucción histórica y de puesta en escena. Recoge lo mejor de los gags del clown Buster Keaton con las dinámicas que luego conformarían los mejores videojuegos de plataformas: cañones, maderos, leños, tanques de agua, piedras y el mismo tren.

    Mad Max: Furia en la carretera (2015) nace aquí, también Baby, el aprendiz del crimen (2017). Y súmale el humor. Si no habéis descubierto el cine del mejor cómico mudo, olvidaos de la ñoñez de Charles Chaplin. Aquí hemos venido a reír.

    Metrópolis (1927)

    La madre de todas las películas de ciencia-ficción, que supongo que conoceréis de sobras. Si no, vais a flipar con los trucos de esta abuelita sci-fi mañosa de Fritz Lang. En Metrópolis (1927), el alemán crea una ciudad futurista donde los obreros trabajan bajo tierra mientras los poderosos dominan desde las alturas.

    Metrópolis es la catedral del cine expresionista, hija del clima de desigualdad e industrialización de entreguerras. Su imaginería influenció desde el urbanismo nocturno de Blade Runner hasta las masas de clones de La guerra de las galaxias (1977), y comparte con Plan 9 del espacio exterior la absoluta fascinación que despierta en quien descubre el universo faraónico que Lang orquestó, una Gotham futurista donde nadie queda a salvo de las garras del Estado opresor. Una vez vista, no la olvidarás.

    La pasión de Juana de Arco (1928)

    Hay películas que, como Metrópolis, dibujan universos de escala sobrehumana. Luego, hay historias humanas que nos cuentan sobre el mundo, como Matar al ruiseñor. Y luego está Carl Theodor Dreyer que, con La pasión de Juana de Arco (1928), accede directamente a lo más íntimo del alma humana.

    ¿Cómo? Con un proceso que sabemos injusto y trágico –la Inquisición contra Juana de Arco–, pero también muestra de una moral intachable. Y nos preguntamos, ante el arrollo de primeros planos de la estatuaria Maria Falconetti: ¿De qué pasta está hecha esta mujeraza increíble? Ni Ingrid Bergman en Juana de Arco (1948) logra superarla.

    Rebeca (1940)

    No es sólo un magnífico relato sobre las consecuencias nefastas de compararnos con las exparejas de nuestros amores, aunque no ha envejecido ni un día cuando se lee así. Rebeca (1940) supone, a la par, un muestrario de los grandes rasgos del cine de Alfred Hitchcock (tramas perfectamente hilvanadas, personajes con claroscuros inquietantes, una atmósfera perfecta); programa doble perfecto con Recuerda (1945), por cierto.

    Además, Rebeca es un cuento gótico de primera, aun sin ningún elemento estrictamente fantástico, uno sin fecha de caducidad (hay que ver cómo la señora Danvers ha sido apropiada por la comunidad lésbica como un monstruo de los nuestros). Súper pop, e incontestable.

    El autoestopista (1953)

    Es mucho más conocida la faceta de Ida Lupino como actriz (El lobo de mar, 1941), pero la cineasta puso sentó en la mesa de los adultos relatos realmente espeluznantes, sin ninguna vergüenza al género. Quizás, con permiso de El bígamo (1953), El autoestopista (1953) sea la mejor de las películas de esta Robert Eggers adelantada a su tiempo.

    Ahora, recordad el viaje cargado de tensión con el autoestopista de La matanza de Texas (1974), o la amenaza con la que era imposible dialogar en Reto a la muerte (1971). Ahora, volvedlas minimalistas, pensadas para un terror de índole realista y mucho más cercano. Os digo: no volveréis a recoger a alguien en una cuneta.

    Plan 9 del espacio exterior (1957)

    No recomendaremos la aclamada “peor película de la historia del cine”, pero igual que Metrópolis es un visionado cinéfilo básico, tienes que ver –sí o sí– el Plan 9 del espacio exterior de Ed Wood (1959). Por si has vivido fuera del planeta Tierra y no sabes de qué te hablo: el film cuenta cómo unos extraterrestres intentan detener la autodestrucción humana resucitando a los muertos.

    Pero este plan, que de por sí no tiene mucho sentido, queda aún menos explicado por una película fabricada con los pies, que por suerte hoy se ha revisitado como un símbolo del cine de culto y la pasión amateur. Digamos que aspiraba a ser un Ultimátum a la Tierra (2008) pero acabó siendo el The Room (2003) del cine de ciencia ficción.

    Matar a un ruiseñor (1962)

    Quien no haya visto nada de Robert Mulligan debería dejar de leer ahora mismo y ponerse Matar a un ruiseñor (1962), seguida de La noche de los gigantes (1968). Vamos con Matar a un ruiseñor, adaptación de la novela ganadora del premio Pulitzer. La historia gira alrededor de la defensa que hace un abogado blanco (Gregory Peck, incólume) de un hombre negro acusado de violar a una joven blanca en los años 30 en Alabama, Estados Unidos.

    Una defensa estatuaria de los derechos civiles, un alegato contra el racismo y un canto a la ética, la igualdad y la amistad. Cine humanista a la altura de los 12 hombres sin piedad (1957), con el cuidado por el dibujo de los personajes de Adivina Quién Viene Esta Noche (1967). Una película fundamental y, sobre todo, adulta.

  • Todas las películas y series de 'The Punisher', ordenadas
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    Spider-Man: Brand New Day (2026) presentó su tráiler la semana pasada, y entre unas cuantas sorpresas, colecciones de villanos y teorías retorcidas, también nos mostró el debut cinematográfico del Castigador (The Punisher) en el MCU. Peor no es la única sorpresa para los fans del personaje, ya que se ha anunciado el especial One Last Kill (2026) para cerrar la historia de Jon Bernthal, una semana después del final de la segunda temporada Daredevil: Born Again (2025).

    Frank Castle lleva décadas acumulando adaptaciones de calidad muy desigual. Pero antes de todo eso existió incluso una aparición en la serie animada de los 90 de Spider-Man (1994-1998), donde el Castigador aparecía de villano y secundario, pero difícilmente puede considerarse "suya". Repasamos las películas y series donde su presencia es más contundente, ordenándolas de peor a mejor, indicando cómo verlas en plataformas españolas.

    6. Los vengadores: Justicia y venganza (2014)

    Una película de animación de Marvel que juntaba a Viuda negra y el Castigador en una misión contra una organización terrorista que ha robado tecnología armamentística. La premisa no estaba mal sobre el papel, pero Los vengadores: Justicia y venganza (2014) es una producción japonesa de anime que parece más diseñada para rellenar catálogo que como estampida de acción, con un Castle que funciona más como secundario que como protagonista.

    Es la menos interesante de la lista porque elimina cualquier atisbo de la brutalidad y el drama de fondo que define al personaje, aquí es simplemente un tío que dispara —y dispara mucho— pero sin consecuencias importantes. Junto a la versión para cines de The Punisher: el castigador (2004) tiene el dudoso honor de ser la iteración menos sangrienta, por lo que es solo recomendable para muy cafeteros de las versiones Marvel en anime, o a los que encontraran algo rescatable en Wolverine (2011).

    5. The Punisher (2017-2019)

    Para muchos, el Jon Bernthal aparecido en Daredevil (2015-2018) era el mejor Frank Castle hasta la fecha, así que darle su serie propia era una apuesta lógica para Netflix. Sin embargo, The Punisher (2017-2019) demostró en sus dos temporadas que los guionistas no estuvieron a la altura del trabajo de Bernthal, convirtiendo el drama de veterano traumatizado en una constante disculpa por no atreverse a hacer al personaje como la fuerza amoral que es. Mucha conspiración militar e ínfulas de The Wire (2002-2008), pero poca pólvora y venganza descarnada.

    Además tenía un problema de irregularidad y en su segunda temporada pierde fuelle. Todo lo que entiende al personaje Punisher 2: Zona de guerra (2008) aquí es un  intento de thriller a lo Sicario (2015), pero que se amilana dando explicaciones a la irracionalidad de Castle, haciendo que incluso entre en una especie de asociación de “asesinos anónimos” que puede ser el momento menos digno de toda la carrera del vigilante.

    4. Daredevil, temporada 2 (2016)

    Técnicamente no es una producción de Punisher, pero es aquí donde el personaje de Bernthal cobró vida de verdad por primera vez. Daredevil temporada 2 (2016) dedica sus primeros episodios al duelo filosófico entre Matt Murdock y Frank Castle sobre dónde termina la justicia y dónde empieza el asesinato, una conversación que la serie maneja con cierto enfoque oscuro que la posterior serie en solitario no mantiene.

    Es una de las razones por las que los fans respetan la era Netflix, más cargada de acción que cualquier episodio de The Punisher (2017-2019), y todavía tiene a un Castle que resulta amenazador, trágico e inclinado a matar, funcionando bien por tener un contrapunto como Murdock, lo que da esperanzas en Spider-Man: Brand New Day, donde volverá a tomar un rol secundario que está claro que es donde puede volver a brillar bajo las constricciones Marvel.

    3. The Punisher: Vengador (1989)

    La primera adaptación cinematográfica del Castigador tenía a Dolph Lundgren en el papel, escondido en las alcantarillas de Sydney con una moto y una filosofía de vida bastante simple. Sin el traje con calavera—lo que generó cierta indignación fan en su momento—, pero con bastantes  muertes y una estética de thriller de acción ochentero que envejece bastante bien, The Punisher: Vengador (1989) nunca llegó a los cines americanos y fue directa a vídeo, lo que la convirtió en curiosidad de culto para fans del género.

    Comparada con The Punisher: El castigador, que sí tiene el traje y más presupuesto, esta es más cruda y menos autoconsciente, lo que para cierto tipo de espectador aficionado a los desvaríos de la Cannon es una ventaja. No es Bergman, pero Lundgren queda muy bien de moreno carbón y hace lo que tiene que hacer con una eficiencia reconfortante, una curiosidad que enseña facetas del Castigador presentes en el cómic y abandonadas antes de que el personaje encontrara su versión definitiva.

    2. The Punisher: El castigador (2004)

    Thomas Jane se pone el traje y la calavera en esta adaptación que mezcla thriller de venganza clásico con algo de humor negro inesperado, con John Travolta como villano y una escena de lucha entre Jane y Kevin Nash—un gigante de la lucha libre—que parece del pánico. En su versión extendida resulta una versión más equilibrada de lo que su reputación sugiere, aunque no termina de decidir si quiere ser el cómic de Ennis o un estreno genérico de la época.

    Lo que no muchos saben es que la historia de The Punisher: El castigador tiene un epílogo extraoficial: en 2012, Thomas Jane produjo el cortometraje Dirty Laundry (2012) como demostración de lo que habría querido hacer con el personaje y que nunca pudo. Doce minutos de Castle en una lavandería de barrio que acaban en una paliza memorable, con Ron Perlman de secundario. Es, sin exageración, más Punisher en 12 minutos que toda Los vengadores: Justicia y venganza en 83. Recomendada como epílogo a la película para tener una experiencia más completa de esta encarnación.

    1. Punisher 2: Zona de Guerra (2008)

    La película más brutal, y más descerebrada de toda la lista es, la que más entiende qué es el Castigador. Ray Stevenson relevó a Thomas Jane en una “secuela” con un Castle que no habla mucho—para qué, si puede reventarle la cabeza a alguien con el puño—en una película de acción gore que parece beber de la mejor etapa del cómic del personaje, la de Garth Ennis. Hay escenas que llegaron a escandalizar a parte del propio equipo de producción de Marvel, lo cual es una muy buena señal.

    Punisher 2: Zona de Guerra fracasó en taquilla y fue considerada un desastre, pero el tiempo la ha rehabilitado como la película de cómic más salvaje de su época, con todo lo que The Punisher (2004) no se atrevió a hacer. Muestra cómo la serie de Netflix, por mucha profundidad de personaje y 13 episodios de relleno, no capta lo que hace a Castle un favorito de los fans. Cine de venganza y vigilantes sin filtros, sin filosofía, con parte de la comicidad de El justiciero de la noche (1985) y la poética sangrienta de Sentencia de muerte (2007).

  • Te lo dije: ‘Percy Jackson’ es la fantasía de jóvenes adultos que ‘Harry Potter’ quiere ser (y no puede)
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Si piensas con el bolsillo, puedes comprender cómo y por qué el universo nacido en Harry Potter y la piedra filosofal (2001) terminó explotando hasta convertirse en la franquicia de fantasía más popular hasta la fecha. Desde supermercados y aeropuertos hasta librerías, de pequeñe recuerdo ver la p*ñetera piedra filosofal en todas partes, aquel era el abasto del marketing.

    Si a ello le sumas películas bien realizadas y con un reparto impecable, es lógico que la base de lectores se haya multiplicado por mil (...exagero, aunque no tanto). Sin embargo, con el paso del tiempo, une empieza a notar que gran parte del mundo de Hogwarts, desde sus inicios y hasta la serie de Harry Potter que Warner prepara, se apoya en una trama bastante sencillita, mientras que el mundo que Rick Riordan construye en la saga de Percy Jackson y el ladrón del rayo (2010) resulta considerablemente más profundo.

    Y aquí la injusticia: aunque la película original de 2010 estaba bien, no logró el impulso suficiente como para otorgar a los libros la relevancia que merecían. Ahora, en cambio, con la ambiciosa serie de Disney+, Percy Jackson y los dioses del Olimpo (2023), puede que por fin catemos la hondura de las novelas. Nosotres, así como los nuevos públicos.

    ‘Percy Jackson’ es mucho más épica que ‘Harry Potter’

    Empezando por el romance. Hay una razón por la que el fan fiction de Harry Potter ha crecido tanto y ha acabado influyendo en la literatura romántica, con éxitos de ventas como Alchemised de SenLinYu. En gran medida, esto se debe a que muchas de las relaciones canónicas se basaban más en lo que se decía que en lo que realmente se mostraba… Que está genial que algunos fans disfrutaran de los roces y los sonrojos tal cual, pero tantos otros se han sentido atraídos por reinterpretarlas. Y eso no viene de ninguna parte.

    En Percy Jackson, en cambio, la relación entre el protagonista y Annabeth Chase se percibe mucho más construida. Ya en la primera temporada, incluso la relación entre Sally y Poseidón (Virginia Kull y Toby Stephens en la pantalla) resulta especialmente cautivadora. Tiene ese aire de amor clásico, impulsado por la mitología, sí, pero desarrollado con una profundidad que permite sentir mucho más de lo que aparece en la superficie. Y aunque en cualquier fandom siempre habrá ships fuera del canon, la conexión entre Percy y Annabeth ya se presenta como algo sólido y prometedor desde el principio. La base está claramente establecida. Eso te habla de una serie que se toma en serio a sí misma.

    El veredicto: ‘Percy Jackson’ tiene el potencial de un clásico, ‘Harry Potter’ es un fenómeno

    Hay una razón por la que la literatura clásica recibe ese nombre. Sus arquetipos y narrativas nunca pasan de moda, serán y parecerán siempre clásicos, sin importar cuántos años transcurran, nuevos para cada generación (¡leed a Italo Calvino!). La mitología griega, en particular, ofrece una base inmensa, profundamente estudiada, que brinda a los autores un amplio margen para explorar ideas con algo de chicha. Por eso, muchas historias que parten de ella logran desarrollar temas universales que resultan creíbles para la mayoría.

    Percy Jackson y los dioses del Olimpo - El mar de los monstruos (2025) apela a este canon desde sus inicios, y de una forma mucho más sólida que Harry Potter no logra hasta varios libros (o películas) después. Una de las diferencias más notables entre ambas historias es que una está mucho más centrada en los personajes que la otra.

    Fíjate. Aunque Harry Potter presenta caracterizaciones sólidas al principio, el desenlace de una historia puede afectar a su inicio, y en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte - Parte 2 (2011) cómo acaban varias tramas depende en exceso de clichés que buscan sorprender más que ofrecer arcos con algo de sentido. En Percy Jackson y el mar de los monstruos (2013), por el contrario, el final está completamente impulsado por los personajes, reinterpretando los mitos mientras mantiene el foco en una gran batalla. El recorrido de cada personaje se siente merecido porque todo se sostiene, una vez más, sobre la riqueza del trasfondo mitológico.

    Por no hablar de lo mal que han envejecido los motivos de ‘Harry Potter’. En la infancia, a menudo se nos dice que si alguien es cruel con nosotres es porque le gustamos, pero esa idea es una forma anticuada y problemática de disfrazar la crueldad: eso es, que ningún pasado difícil o experiencias dolorosas justifican comportamientos dañinos, y menos en la infancia. Por ello, lo siento J.K. Rowling, pero no compro los motivos –ni la redención– de varios de tus villanos. Además, los sistemas de magia suelen girar en torno a la figura del “elegido”, lo cual suena (y es) bastante viejo.

    Haceos un favor: si no aguantáis la deriva narrativa de Harry Potter, ved Percy Jackson y los dioses del Olimpo (2023). Es fantasía young adult bastante más trabajada, y respeta más –y mejor– tu tiempo.

  • Los papeles más emblemáticos de Sam Heughan y Caitriona Balfe antes de Outlander
    Raquel Morales

    Raquel Morales

    Editor de JustWatch

    Antes de convertirse en Jamie y Claire en Outlander (2014-2026) y saltar a la fama, Sam Heughan y Caitriona Balfe ya llevaban unos cuantos proyectos a sus espaldas. Probablemente más de los que piensas. Hicieron sus pinitos con personajes modestos e incluso con algún que otro papel principal en proyectos bastante diferentes entre sí. Verlos ahora en esos roles es bastante divertido. Sabes en qué se convertirán después, así que empiezas a reconocer pequeños detalles. Y vuelves a amar cada uno de ellos. 

    Así que, tanto si quieres descubrir dónde comenzaron su camino tus actores favoritos como si quieres repasar algunos de sus mejores papeles, este es el momento perfecto de adentrarte en nuestra lista de los papeles más emblemáticos de Sam Heughan y Caitriona Balfe antes de Outlander.

    Los mejores papeles de Sam Heughan antes de Outlander:

    Island at War (2004)

    Antes de que Sam Heughan se hiciera mundialmente famoso, apareció en Island at War (2004) como coprotagonista. La serie se ambienta en las Islas del Canal durante la Segunda Guerra Mundial, pero no esperes explosiones ni grandes batallas. La historia se enfoca en cómo la guerra cambia la vida de la gente que queda atrapada en medio. A veces son cosas pequeñas: la forma en que reaccionan, lo que sienten, cómo siguen adelante pese al miedo. Eso es lo que hace que la serie te quede en la cabeza, porque te muestra la guerra desde cerca, desde el lado más humano. Comparada con Young Alexander the Great (2010), esta historia se siente mucho más cercana. Son las decisiones pequeñas, las tensiones familiares y los dilemas morales los que llevan el peso de la trama. Si te gustan estas historias, tienes que ver Hermanos de sangre (2001).

    Young Alexander the Great (2010)

    Los dramas históricos parecen sentarle bien a Sam Heughan desde el principio. Young Alexander the Great (2010) explora los primeros años del famoso conquistador macedonio, con intrigas políticas, rivalidades y el tipo de ambición que suele acompañar a estas historias de imperios. No es una superproducción enorme, pero es muy entretenida. Viéndola ahora, es maravilloso ver lo natural que parece Heughan dentro de un mundo lleno de conspiraciones y ambición. Se mueve como pez en el agua. Eso terminaría siendo esencial para su papel en Outlander (2014-2026). Comparada con el tono mucho más psicológico de First Light (2010), en esta todo gira alrededor de la aventura y la estrategia. Si disfrutas las historias de poder, Roma (2005-2007) es para ti.

    First Light (2010)

    First Light (2010) pertenece a esa categoría de películas que muchos descubrimos sólo después de hacernos fans de Heughan. No es un gran blockbuster ni pretende serlo, pero mezcla ciencia ficción con un drama bastante íntimo que termina dejando huella. Sam Heughan aparece en un momento temprano de su carrera como Geoffrey "Boy" Wellum y ya se nota una naturalidad frente a la cámara que luego se volvería su sello. Se mimetiza con su personaje. Comparada con Island at War (2004), esta historia es mucho más intrigante. El foco está menos en la acción y más en las emociones que surgen alrededor del misterio. Si te atraen este tipo de historias, La llegada (2016) te va a gustar un montón.

    La princesa de Castlebury Hall (2011)

    Hay películas que sabes exactamente lo que van a ofrecerte, y La princesa de Castlebury Hall (2011) es una de ellas. Romance, nieve, un castillo europeo y un príncipe demasiado encantador para ser verdad. Lo curioso es que funciona precisamente porque Sam Heughan nunca trata el papel como un chiste. Interpreta al príncipe con suficiente sinceridad como para que el cuento de hadas resulte dulce en lugar de empalagoso. Viéndola hoy, es fácil notar ese mismo carisma que más tarde definiría a Jamie Fraser en Outlander (2014-2026). El tono no podría ser más distinto del thriller oscuro de Emulsión (2014). Si te gustan los romances navideños, algo como Cambio de princesa (2018) encaja perfectamente para ti.

    Emulsión (2014)

    Si alguien solo conoce a Sam Heughan por Outlander (2014-2026), Emulsión (2014) puede resultar una pequeña sorpresa. Aquí interpreta a un fotógrafo obsesionado con encontrar a su esposa desaparecida, y la película se mueve constantemente entre recuerdos, paranoia y obsesión. Es un thriller pequeño, casi minimalista, pero funciona porque Heughan sostiene la historia prácticamente solo. El personaje está cansado, frustrado, un poco perdido… y todo eso se siente bastante real. Comparada con la ligereza casi de cuento de La princesa de Castlebury Halls (2011), esta historia es mucho más inquietante y ambigua. Ese contraste es precisamente lo que la hace interesante. Si te atraen los thrillers psicológicos donde la realidad nunca está del todo clara, Shutter Island (2010) te va a encantar.

    Los mejores papeles de Caitriona Balfe antes de Outlander:

    Super 8 (2011) 

    Aunque su aparición como Elizabeth Lamb es breve, Super 8 (2011) sigue siendo una de las mejores películas de Caitriona Balfe. La historia es un homenaje bastante evidente al cine de aventuras de los 80, así que cuenta con un grupo de niños intentando descubrir qué se esconde detrás de un accidente ferroviario. Lo que la hace especial es esa mezcla de nostalgia y misterio. Incluso después de verla varias veces—que es algo que no podrás evitar hacer—, sigues enganchada a ese grupo de amigos que terminan enfrentándose a algo que los supera. Y crecen por el camino. Comparada con Ahora me ves (2013), esta va un poco más lenta pero merece la pena. Si te gusta esto, Stranger Things (2016-2025) es para ti.

    The Beauty Inside (2012) 

    El concepto de The Beauty Inside (2012) sigue siendo uno de los más originales que han salido de una serie web. La historia sigue a un hombre que cada mañana despierta en un cuerpo diferente, lo que significa que el protagonista fue interpretado por más de cien actores distintos. Caitriona Balfe es uno de ellos, formando parte de este experimento. Lo interesante es que, pese a que la premisa suena como a ciencia ficción, la historia termina siendo sorprendentemente real. Todo gira alrededor de la identidad y de cómo construimos relaciones cuando nada es estable. Comparada con Money Monster (2016), esta historia se siente mucho más personal. Si te gustan estas series, Black Mirror (2011-) es para ti.

    H+: The Digital Series (2012–2013)

    H+: The Digital Series (2012-2013) fue una serie adelantada a su tiempo. La historia imagina un mundo donde los humanos han integrado internet directamente en su sistema nervioso mediante un implante llamado H+. Naturalmente, algo sale terriblemente mal. La trama salta entre distintas líneas temporales y personajes mientras se revela cómo comienza la catástrofe. Caitriona Balfe forma parte de ese mosaico de historias dentro de un proyecto que, para ser una serie web, era realmente ambiciosa. Comparada con la intimidad de The Beauty Inside (2012), esta se centra mucho más en la ciencia ficción. Si te molan estas historias, tienes que ver Westworld (2016-2022).

    Ahora me ves (2013) 

    Ahora me ves (2013) es una de esas películas sin pretensiones pero que te quedas mirando. Al principio, piensas que sólo será un momento y, cuando te vienes a dar cuenta, la película terminó. La historia trata de un grupo de ilusionistas que roba bancos durante sus espectáculos y sólo quieres saber cómo lo hacen. Además, la película es bastante divertida lo que le hace ganar más puntos. Caitriona Balfe aparece en un papel pequeño como Jasmine Tressler, pero la película te va llevando por donde quiere. Y tú no puedes evitar entrar en la madriguera del conejo. Comparada con la nostalgia de Super 8 (2011) esta le da más importancia a la ilusión y a sorprenderte a cada paso. Si te gustan estas historias de robos, Ocean’s Eleven: Hagan juego (2001) es perfecta para ti.

    Money Monster (2016)

    Y luego está Money Monster (2016), que Caitriona Balfe rodó antes de Outlander (2014-2026). Aquí comparte pantalla con George Clooney y Julia Roberts, bajo la dirección de Jodie Foster. La premisa es bastante directa: un programa financiero en directo se complica cuando un hombre que lo ha perdido todo decide tomar el control y pedir explicaciones. Gran parte de la historia ocurre dentro del estudio de televisión, lo que crea una sensación constante de tensión. Balfe aparece en un papel secundario, pero que resulta ser clave. Y encaja a la perfección. Comparada con la ciencia ficción de H+: The Digital Series, esta historia es aún más crítica con el sistema. Se trata de cómo llegamos hasta el punto de que estamos a una decisión de arruinar toda nuestra vida. Si te interesan estas historias, La gran apuesta (2015) te va a encantar.

  • Proyecto Salvación tiene mucho en común con Interstellar, pero hay un factor que las separa a años luz
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    La esperada adaptación de Proyecto Salvación (2026) rescata la chispa de la novela de Andy Weir bajo la dirección de la dupla creativa formada por Phil Lord y Christopher Miller y con Ryan Gosling encabezando el reparto. La película se posiciona como la sucesora espiritual de los grandes dramas espaciales, siguiendo una tendencia de cine para las masas con profundidad de ciencia ficción algo más contundente, con Interstellar (2014) como inevitable modelo reciente, donde es imposible no reflejarse.

    Ciencia, supervivencia y el fantasma de Matthew McConaughey

    Como en la novela, aquí la trama nos sumerge en el desconcertante despertar de Ryland Grace, un hombre que se despierta en una nave, sin recuerdos y rodeado por los cadáveres de su tripulación. Hasta aquí no deja de ser la misma película que Pandorum (2009), pero lejos de una obra de horror espacial, a medida que una ingeniosa estructura en flashbacks nos desvela su pasado, descubrimos que él es la última carta que le queda a la humanidad para frenar una catástrofe solar inminente.

    Pasamos aquí a las esencias del cine de supervivencia extrema, utilizando el ingenio científico y la resiliencia humana como las únicas armas contra una extinción segura, tomando nota de nuevo de algún que otro título moderno como Sunshine (2007), en la que un grupo de científicos viajaban cerca del sol para “reactivarlo”. La diferencia es que esta misión está a años luz de nuestra casa, lo que ha dado lugar a una comparación no con la obra de Danny Boyle, sino con la de Christopher Nolan, de forma inevitable y no poco pertinente.

    Ambas producciones comparten ambición técnica, cierto compromiso con el realismo científico y una postura humanista decantada en la idea de la soledad absoluta en el espacio y la presión psicológica de cargar con el destino de cada ser vivo en la Tierra en sus protagonistas. No es solo que la cosa tenga en común a dos señores lanzados a la nada como única esperanza de salvar a una tierra en crisis energética, sino que esta nueva propuesta rima con Interstellar en su enfoque esperanzador, solo que en vez de agujeros de gusano tenemos un contacto extraterrestre que sigue las pautas del Spielberg suave de Encuentros en la tercera fase (1977), como lo hacía la película protagonizada por Matthew McConaughey.

    Un náufrago espacial con alma de Disney y chistes de Sheldon Cooper

    Y hablando de McConaughey, también hay un poquito de su Contact (1997), y su hermana espiritual La llegada (2016), claro, en una película que puede considerarse tan “alien friendly” desde aquellas, pero no es esto lo que crea la gran diferencia con la de Nolan, ya que todas tienen en común la visión de Carl Sagan. Lo que realmente diferencia Proyecto Salvación de todas ellas es solo una cosa: el humor. Por supuesto, tenemos una misma curiosidad intelectual y la posibilidad de alianzas inesperadas en los confines del universo, pero la mayor distancia entre esta y las demás es el tono, una capacidad de no tomarse demasiado en serio nada de lo que presenta que la convierte en una verdadera “feel good” movie.

    Era imposible esperar otra cosa de Lord y Miller, y esto es el secreto de una película cuya positividad llega como un barril de oxígeno en un mundo real plagado de tormentas, conflictos y amenazas de guerra. No está de más tener de nuestro lado al cine, haciendo que las cucharadas de sinsabor del día a día pasen al asiento de atrás durante un par de horas (y media), y ver que al menos la cultura no se deja arrastrar por el cinismo inconsolable que parece ser la nota predominante. Puede que sea eso lo que explique los 140 millones de dólares que lleva acumulados en apenas 3 días.

    O puede que sea cosa de su estrella, un Ryan Gosling reconvertido desde Drive (2011) en un héroe perfecto para toda la familia, que replica aquí esas simpatías flotantes que bien supo sacar Alfonso Cuarón de Sandra Bullock en su Gravity (2013), con la que Proyecto Salvación también comparte un tono en el límite del artefacto para multisalas y el filme de ciencia ficción de quien se ha visto unas cuantas veces IKARIE XB 1 (Viaje al fin del universo) (1963). Es imposible no simpatizar con su Grace, un tipo que podría haber compartido piso con la panda de The Big Bang Theory (2007-2019) y, como en Half Nelson (2006), es un profesor implicado. Todos los ingredientes del éxito están.

    Y a veces, en su ambición va rozando la familia de películas de exploración espacial tan bien consideradas como Naves misteriosas (1972), Moon (2009) o Marte (The Martian) (2015), odiseas de supervivencia en embarcaciones solitarias en medio del espacio, con personajes hablando con el ordenador central mientras piensa sobre su existencia mientras cena un sobre de preparado alimenticio. Lo que la hace única frente a estas es precisamente su voluntad por dirigirse al espectador.

    Demasiado Disney para ser Interstellar, demasiado buena para ser ignorada

    Si algo se le puede achacar a la película puede que sea precisamente que a veces su humor juega en contra. No por exceso sino por lo deliberado. Siendo una aventura épica, emocionalmente satisfactoria y con algunas escenas de lagrimita verdadera, a veces parece que Lord y Miller son tan conscientes de que tienen algo especial entre manos que se acaban gustando demasiado y pecan de ciertos excesos. Los montajes de Gosling por la nave son inevitables, pero a veces el juego de edición acerca tanto la película a un dibujo animado que acaba volviéndose algo cercano a Pixar en acción real.

    No hay nada específicamente malo en eso, salvo que dota al conjunto de una previsibilidad de cine familiar que impide que despegue hacia el terreno de la ciencia ficción más autónoma. La idea del personaje de Rocky es casi un desarrollo de una secuela de Wall-E (2008), tiene ese mismo tono simpático y en general transmite ese mismo cinturón de seguridad. En realidad, toda Proyecto Salvación podría ser uno de los antaño comunes proyectos de ciencia ficción que producía Disney, como El vuelo del navegante (1986) o Tomorrowland: El mundo del mañana (2015), obras que trascienden su etiqueta para todos los públicos y ofrecen consistencia insólita a su ciencia ficción.

    Nada que reprochar a ello, tan solo que hay unas líneas invisibles que delimitan hasta dónde puede llegar. Al final, Proyecto Salvación se gusta tanto que no tiene claro cuándo parar, dejando un síndrome de los cinco finales que resta eficiencia a sus logros previos. Otro detalle mejorable es la música, efectiva pero a ratos anodina, con recursos que delatan a Lord y Miller como grandes guionistas, pero quizá no tan interesados en la puesta en escena.

    Pero esos apuntes son menudencias en una película muy notable, que merece toda la atención del público, que últimamente no acompañaba a Gosling como hubiera deseado tras la decepcionante taquilla de la genial El especialista (2024). Sus diferencias con Interstellar son quizá menos de las que parecen, quizá también se diferencian en que esta es más batiburrillo de una docena de películas bien conocidas —incluida Horizonte Final (1997)— pero también la convierten en una opción más optimista e igual de emocionante para los amantes del subgénero.

  • De Rocky a E.T: los aliens más queribles del cine de ciencia ficción
    Alejandra Bekerman

    Alejandra Bekerman

    Editor de JustWatch

    Parece que todo el mundo está hablando de Project Hail Mary. Mires donde mires, ahí está Ryan Gosling con traje espacial hablando de su nuevo proyecto. Y lo curioso es que la película todavía ni se ha estrenado y ya hay algo, o mejor dicho alguien, que se ha robado toda la conversación: Rocky.

    Y no, no estamos llamando cariñosamente así a Dwayne Johnson.

    Si no has leído la novela de Andy Weir en la que se basa Proyecto Salvación (así se tituló en España), Rocky es uno de sus grandes protagonistas: un alien de casi 300 años, con un talento increíble para la ingeniería y un sentido del humor sorprendentemente humano. Es de esos personajes que te ganan poco a poco… hasta que te das cuenta de que la película simplemente no existiría sin él, es el corazón de la historia.

    Rocky no es ni el primero ni el último Alien adorable del género. Y es que el cine siempre ha sabido darnos extraterrestres inolvidables. De los que nos enternecen, nos hacen reír y, en el fondo, nos hacen desear que existieran de verdad. Así que, ¿qué mejor momento para repasarlos y explicar por qué los amamos?

    Rocky - Proyecto Salvación (2026)

    Hoy en día ya estamos acostumbrados a los personajes que parecen diseñados para ser adorables, pero no es el caso de Rocky. Y es que Rocky no es el típico sidekick simpático que acompaña al protagonista, es directamente uno de los pilares de la historia.

    En Proyecto Salvación, Rocky es tan importante como el propio Grace (Ryan Gosling). No solo por su inteligencia, sino por todo lo que aporta emocionalmente. Tiene sentido del humor, curiosidad, miedos, historia y una forma muy particular de ver el mundo que lo hace único.

    Lo mejor es, probablemente, su evolución. Lo que empieza como una colaboración por pura necesidad entre él y Ryland termina convirtiéndose en una de las amistades más bonitas de la ciencia ficción reciente. Rocky no está ahí solo para acompañar: está para construir la historia junto a él. Y sí, seguramente salgamos del cine pensando lo mismo que al leer la novela: ojalá todos tuviésemos un Rocky en nuestra vida.

    Groot - Guardianes de la Galaxia (2014)

    Al principio, Groot parecía un personaje bastante limitado: decía siempre lo mismo: “Yo soy Groot” y poco más. Pero con el paso del tiempo quedó claro que había mucho más detrás de su muletilla.

    En Guardianes de la galaxia, Groot tiene uno de los momentos más emotivos del MCU, y a partir de ahí dejó de ser solo el personaje estoico del grupo. Un buen ejemplo es cuando ayuda a forjar el arma de Thor en Vengadores: Infinity War, sacrificando parte de sí mismo para hacerlo posible. No es solo un gesto heroico, también es una muestra de quién es realmente el personaje. Su carisma explotó con su regreso convertido en Baby Groot, momento en el que se ganó definitivamente el corazón del público.

    Ese renacer (porque sí, en cierto modo vuelve a empezar desde cero) nos dio una versión aún más tierna del personaje, sin perder esa mezcla de inocencia y valentía que lo define. 

    ET - E.T el extraterrestre (1982)

    Si hablamos de aliens adorables, E.T. es el personaje que probablemente definió lo que significa conectar emocionalmente con un extraterrestre en el cine.

    En E.T. El extraterrestre, Steven Spielberg logró algo muy especial,  tomar a un ser completamente desconocido y hacerlo cercano, vulnerable y de alguna manera humano. La relación entre E.T. y Elliott no va de ciencia ficción, va de amistad, de soledad y de entenderse sin necesidad de hablar el mismo idioma.

    E.T. no es fuerte ni imponente, y en verdad tampoco lo necesita. Su fragilidad es justamente lo que lo hace tan especial. Es, sin duda, el alien que nos enseñó que lo diferente también puede sentirse como en casa.

    Frank - Hombres de negro (1997)

    En un mundo lleno de aliens rarísimos, peligrosos y bastante desagradables como el de Hombres de negro, Frank el Pug decidió destacar siendo un carlino con mala actitud. Y la verdad, le funciona.

    Frank es de esos personajes que aparecen poco pero se te quedan grabados. Un perro que habla, se queja, tiene cero filtro y, aun así, siempre termina siendo útil. Ese contraste entre lo adorable que es y lo pesado que puede llegar a ser lo hace todavía mejor.

    La verdad es que Hombres de negro está llena de aliens inolvidables. Desde ese diminuto extraterrestre que controla a un “humano” desde dentro (¿cómo olvidar el momento en que se abre la cabeza y lo vemos ahí, sentado en su mini cabina?) hasta el alien bebé al que los protagonistas ayudan a traer al mundo. Si buscas extraterrestres adorables (y muy raros), esta película no falla.

    Stitch - Lilo y Stitch (2002)

    Otro alien con bastante mala actitud, al menos al principio, es Stitch. Porque sí, Stitch empieza siendo puro caos. Es destructivo, impulsivo y con cero interés en encajar en ningún sitio. Pero lo bonito de Lilo y Stitch es precisamente ver cómo ese pequeño tornado azul va encontrando su lugar. A través de Lilo, Stitch aprende algo que no conocía ni entendía, lo que significa tener una familia.

    Poco a poco se adapta, y sin dejar de ser travieso, empieza a mostrar ese lado más tierno que termina definiéndolo. Porque en el fondo, Stitch no deja de ser otro de esos personajes que solo necesitaban a alguien que creyera en ellos. Tal vez el debate no pase por si adoramos a Stitch o no, sino con cual de sus versiones nos quedamos: ¿animado o live action?

    Paul (2011)

    Con Paul creo que pasa algo curioso, al principio no sabes muy bien qué pensar. Es un alien, sí, pero no se comporta como esperarías. Es muy chill, directo, sin filtro, casi demasiado humano. Pero a medida que avanza la historia, empiezas a entender su rollo. Su humor, su forma de ver el mundo, su manera tan natural de decir las cosas. Y sin darte cuenta, ya te ha ganado.

    Hay que admitir que mucho de eso tiene que ver con la voz de Seth Rogen, lo que le aporta ese tono desenfadado y cercano que hace que el personaje funcione tan bien. Es imposible que no te caiga bien, porque más allá de las bromas, Paul termina siendo un gran amigo. De esos que aparecen de la nada, te cambian el viaje y cuando se van dejan huella.

    Bud - Depredador: Tierras Salvajes (2025)

    En un universo como el de Depredador: Tierras Salvajes, donde todo suele ser violencia y supervivencia, Bud es una sorpresa. No es el típico alien que esperarías encontrar en este ambiente hostil.

    Lo interesante de Bud es que no está solo para aportar un toque adorable a la película, sino que tiene un peso real en la historia, sobre todo en el arco de Dek. Su historia es dura, Bud pierde a su madre y ahí es donde conecta de verdad con el espectador. 

    En el fondo, lo único que quiere es pertenecer y  lo logra. A su manera, encuentra una nueva familia en Dek y Thia, y eso le da al personaje una carga emocional que no esperabas en una película así.

    Glordon - Elio (2025)

    En un primer vistazo, Glordon puede parecer un alien extraño más dentro del universo de Elio. No tiene ojos, no tiene una expresión clara y aun así es imposible no entenderlo.

    Lo atrapante de Glordon es que viene de un mundo que no encaja con él. Su padre es un líder con aspiraciones bastante extremas, pero él no tiene ningún interés en seguir ese camino. Es curioso, amable, y mucho más emocional de lo que su apariencia sugiere. Y eso se nota desde el primer momento en que conecta con Elio. 

    Lo que lo hace especial a Glordon no es sólo cómo se expresa (incluso sin necesidad de rostro), sino que representa de una manera conmovedora a alguien que no quiere ser lo que esperan de él. Y por esa razón se ganó nuestro corazón.

    Grogu - Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026)

    Hay algo en Grogu que es difícil de explicar, pero imposible de ignorar. En The Mandalorian y en The Mandalorian and Grogu, no es solo “Baby Yoda” ni un personaje adorable más del universo de Star Wars. En Grogu hay sabiduría, hay un talento natural enorme y también hay heridas profundas.

    Porque sí, es pequeño, vulnerable y dan ganas de protegerlo todo el tiempo. Pero al mismo tiempo, sabes que podría defenderse, y defenderte, sin problemas. Esa mezcla de fragilidad y poder es lo que lo hace tan especial. Tiene siglos de vida, pero sigue descubriendo el mundo como un niño. Protege, observa, aprende. Grogu no necesita decir nada para que lo entendamos. Y quizá por eso, es imposible no quererlo.

  • La temporada 5 de Bridgerton necesita hacer esto para mantener viva la serie
    Raquel Morales

    Raquel Morales

    Editor de JustWatch

    ¡Ya sabemos quién protagonizará la temporada 5 de Los Bridgerton (2020-)! Francesca y Michaela son las elegidas para hacernos suspirar de amor en la próxima temporada. Y, aunque estaba entre nuestras quinielas, tenemos que reconocer que nos sorprendió bastante porque estábamos convencidos de que sería Eloise. Dicho esto, estamos más que listas para toda la angustia, el amor y sí, las escenas hot que nos esperan en la temporada 5. 

    Francesca y Michaela son puro fuego desde que se conocieron y el show nos ha ido contando cositas sobre ellas y ya nos tienen pegadas al sillón. Sin embargo, tanto su historia como la de Eloise corren peligro de no ser todo lo que merecen. Si quieres saber de qué estamos hablando, es hora de analizar el error que puede arruinar la temporada 5 de Los Bridgerton.

    El tiempo podría destruir la historia de Francesca y Michaela en Los Bridgerton Temporada 5

    Una de las cosas con las que la temporada 5 de Los Bridgerton (2020-) debe tener más cuidado es con el tiempo. El libro de Francesca trata de un amor de segunda oportunidad. Ella pierde a su marido y se vuelve a enamorar de nuevo años más tarde, aprendiendo por el camino que no le está fallando a su marido o a su unión por darse una nueva oportunidad de ser feliz. 

    En el show, John, el marido de Francesca, murió en los últimos episodios de la temporada 4. Por lo que, si no llevan cuidado, el hecho de que Francesca vuelva a encontrar el amor poco después se puede sentir demasiado apresurado. Sobre todo cuando ese amor resulta ser Michaela, la prima de su marido. Y si el tiempo en la temporada 5 no funciona…tampoco lo hará la temporada 6. Porque siempre pensaremos que la historia de Eloise llegó demasiado tarde y la de Francesca demasiado temprano. 

    ¿Pero cómo podemos hacer que el tiempo funcione? Bueno, Francesca quería a John. Y nosotros queríamos a John—a pesar de que intentamos no hacerlo porque sabíamos su destino. Por lo que la serie debe asegurarse de honrar ese amor y el duelo de Francesca como se merecen. 

    Así, no podemos pasar de que Francesca afirmara durante la boda de Benedict y Sophie que no se volvería a casar porque ya había encontrado al amor de su vida a que Francesca vuelva al mercado matrimonial y la veamos enamorarse de Michaela.  No sin una pieza del puzzle en el medio que lo explique y nos haga sentir que es el momento de que Francesca se vuelva a dar otra oportunidad. Que tanto ella como nosotros, estamos listos para empezar un nuevo capítulo.

    Afortunadamente, el salto temporal que Los Bridgerton (2020-) dará al inicio de la temporada 5 ayudará a que no sintamos que todo pasa de inmediato. Además, el hecho de que haya un espacio considerable entre temporadas también hará lo propio. Al fin y al cabo, la temporada 5 acaba de comenzar su producción, por lo que tal vez llegue a nuestras pantallas a finales de 2027 o principios de 2028. Cuando llegue ese momento, no sentiremos la muerte de John tan cerca y será más fácil entender que Francesca se reincorpore al mercado matrimonial y encuentre de nuevo el amor con Michaela.

    No obstante lo anterior, si nos preguntáis a nosotros, pensamos que necesitan algo más que sacar ventaja del tiempo entre temporadas y saltos temporales. Necesitan que tanto Francesca como Michaela se enfrenten a ese dilema que supone John para ellas: para Francesca, volver a reconstruir su vida con alguien más después de su pérdida, con su prima de todas las personas. Y para Michaela, amar a la que fue la esposa de su primo, alguien que fue como un hermano para ella.

    Es decir, la temporada 5 de Los Bridgerton (2020-) necesita que la presencia de John se sienta. No tanto como para ser una sombra que no deje avanzar la historia de Francesca y Michaela pero sí lo suficiente como para que los espectadores percibamos que no es una historia pasada para ninguna de las dos. Eso no sólo eliminaría el riesgo de que sintamos que es demasiado temprano para su historia, si no que nos metería de lleno en ella. Las tribulaciones de ambas serían las nuestras. 

    No sólo veríamos su historia, la viviríamos. ¿Y eso no suena como un sueño?

    Eloise no puede quedarse atrás: su historia pendiente en Los Bridgerton Temporada 5

    Hay algo más que Los Bridgerton (2020-) debe tener en cuenta para que funcionen sus dos próximas temporadas. Y es el elefante en la habitación: Eloise. A parte de investigar sobre Lady Whistledown, Eloise sólo ha tenido una función en las 4 temporadas anteriores que ha sido quejarse sobre el mercado matrimonial. Eso incluye evadir a su madre y a posibles pretendientes. 

    Nada más.

    Y la perspectiva de que, otro año más, volvamos a verla hacer exactamente lo mismo es, sinceramente, desalentadora. Y repetitiva. Tanto que sería casi una burla para el personaje y los fans. Así que, para que la temporada 5 no se vea empañada por esto, necesita darle a Eloise espacio. Necesita comenzar a dar pasos con ella con vistas a la temporada 6 que será, finalmente, suya. 

    La temporada 4 ya avanzó un poco en este sentido cuando en los últimos episodios Eloise comprendió que el matrimonio no tiene por qué significar falta de libertad. Si no que puede ser un refugio, una familia, un hogar, puede tratarse de encontrar a la persona que te ame como eres. Ahora, la temporada 5 tiene la oportunidad ideal para ir más allá. 

    La historia de Eloise y Phillip Crane comienza con un intercambio de cartas que lleva a una fuga. La temporada 5 puede empezar a introducir esta trama como una historia secundaria. Al fin y al cabo, Eloise ya dio muestras de sentirse fuera de lugar y un poco sola en la temporada 4. Como si no encajara en ningún sitio y todo el mundo avanzara, sin ella. 

    Tras un salto temporal de 2 años, cuando todos sus hermanos y Penélope estén aún más centrados en sus familias y ella se sienta más solterona que nunca—tal y como sucede en el libro—tiene sentido que la soledad que sentía Eloise se haya acentuado. Y la próxima temporada podría utilizar eso para que ella y Phillip comiencen a intercambiar cartas. Así, se convertirían en el refugio el uno del otro. Hasta que, finalmente, al final de temporada—o incluso a la mitad—, Eloise se fugue para acudir junto a Phillip.

    Esto no sólo haría que Eloise tuviera algo distinto que contar—algo bastante fiel al libro—si no que sería el perfecto pistoletazo de salida para la temporada 6.

  • 10 cosas que te perdiste si abandonaste el MCU tras 'Vengadores: Endgame'
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    Con Los cuatro fantásticos: Primeros pasos (2025) abriendo una nueva era del MCU y los récords del tráiler de Spider-Man: Brand New Day (2026) demostrando que el universo todavía puede sorprender, es buen momento para recordar a los que abandonaron el barco tras Vengadores: Endgame (2019) que aún están a tiempo de ponerse al día.

    Para ello, podemos hacer un pequeño picoteo por algunas de las joyas que se han perdido, con algún spoiler, claro. Lo importante es espantar la idea de que todo ha sido mediocre. Han ido saliendo bastantes momentos—en cines y en Disney+—que justifican las suscripciones y las entradas. Esta es la lista de los diez mejores te señalamos las películas y plataformas para encontrar dónde ver cada uno.

    10. El twerking de Hulka (y el encuentro con Kevin Feige) – She-Hulk: Abogada Hulka (2022)

    Tatiana Maslany rompió la cuarta pared, y algún que otro tabique extra, cuando Jennifer Walters interrumpió el último episodio de She-Hulk: Abogada Hulka (2022), se coló en los servidores de Disney+—pero literalmente—, y fue a quejarse a Kevin Feige en persona para que reescribiera el final. Un momento meta dentro de lo meta que cerraba una serie llena de hits.

    El twerking viral del inicio de la serie generó una tormenta en redes que enfadó a los fans que precisamente parodiaba el final, pero hay otros grandes momentos, como cuando se tiró a Daredevil. She-Hulk fue algo bastante distinto al resto del MCU, aunque comparte el espíritu autoconsciente de Deadpool y Lobezno (2024), aunque su humor es más absurdo, compatible para fans de Una rubia muy legal (2001) o quien disfrute de comedias de superhéroes que se ríen de sus propias convenciones.

    9. La revelación de Agatha – La Bruja Escarlata y Visión (2021)

    "Agatha todo el tiempo." Cuatro palabras y una canción súperpegadiza que se convirtieron en el momento más comentado de la televisión de Marvel en la pandemia. El giro de mitad de temporada en La Bruja Escarlata y Vision (2021) revelaba que la vecina entrometida Agnes era en realidad Agatha Harkness, bruja oscura que había estado manipulando todo lo que creíamos que era una historia sobre duelo y telerrealidad.

    Kathryn Hahn se llevó la serie desde ese momento hasta el punto que le dieron su propia serie. También influyó que llevaba episodios enteros construyéndolo sin que lo viéramos venir. Quien llegue nuevo al MCU post-Endgame, y no quiera ver algo casi autoconclusivo y alejado del resto, como Caballero Luna (2022), esta la mejor puerta de entrada porque empieza de forma cronológica, además, su primer episodio en blanco y negro de los años 50 es de lo más arriesgado que ha hecho Disney+ con una producción de superhéroes.

    8. Falcon acepta ser Capitán América – Falcon y el Soldado de Invierno (2021)

    El momento que Sam Wilson merecía desde Vengadores: Endgame (2019) tardó seis episodios de Falcon y el Soldado de Invierno (2021) en llegar, pero cuando Sam aparece con el traje y el escudo delante de todo el mundo—y suelta el discurso—la serie justifica todo lo que vino antes, que en realidad es mejor de lo que se le suele achacar.

    Anthony Mackie llevaba años siendo el secundario más fiable del MCU y aquí por fin el universo le devolvió el favor dándole una evolución política al personaje antes de quitarle el favor dándole una de las peores películas de todo el multiverso, la poco mimada Capitán América: Brave New World (2025), que convierte a Thor: Love and Thunder (2022) en un logro cinematográfico.

    7. Rocket libera a los mapachitos – Guardianes de la Galaxia vol. 3 (2023)

    La película más emocionalmente demoledora de todo el MCU post-Endgame tiene su momento más conmovedor en el clímax de Rocket liberando a los animales modificados genéticamente del laboratorio del villano. Muchos salimos del cine con los ojos llorosos sin esperarlo, porque James Gunn siempre está de broma y demás.

    Guardianes de la Galaxia vol. 3 (2023) puede ser la más floja de la trilogía, pero al menos es la que más se aleja de la fórmula Marvel, con un villano—el Alto Evolucionador—que resulta perturbador de una forma insólita en el MCU. Es el lado menos violento de la lucha animalista que comparte con el flashback del chimpancé de ¡Nop! (2022) de Jordan Peele, aunque aquí el tono es de redención en lugar de trauma, aunque ojo a los compañeros víctimas de experimentos de Rocket, que son totalmente pesadillescos.

    6. La transformación de Steven Grant – Caballero Luna (2022)

    Oscar Isaac se lo pasó genial interpretando a un hombre con trastorno de identidad disociativo que, ora es un tímido empleado de museos londinense, ora un mercenario implacable, con una tercera identidad en camino. El momento en que su Steven Grant descubre que Marc Spector existe—y viceversa—en Caballero Luna es el momento en el que nos damos cuenta que estamos ante la serie más rara e infravalorada de todo el MCU.

    Por si fuera poco, Ethan Hawke crea uno de sus villanos carismáticos, y no parece de Marvel, casi más afín al que compuso en The Black Phone (2021). A diferencia de la revelación de Agatha en Bruja Escarlata y Vision, aquí el giro no llega a mitad de temporada sino desde el primer episodio, rompiendo expectativas a cada nuevo giro, dejando en toda la serie la sensación de no entender del todo qué está pasando de una manera deliberada. La más desconectada del MCU de toda la lista, lo que paradójicamente la hace la más accesible para alguien que no quiera ponerse al día con nada.

    5. El villancico con Kevin Bacon – Guardianes de la Galaxia: Especial Felices Fiestas (2022)

    James Gunn hizo doblete en su despedida de Marvel con un especial navideño de 44 minutos en el que Drax y Mantis viajan a la Tierra a secuestrar a Kevin Bacon como regalo de Navidad para Star-Lord, porque en alguna película anterior se mencionó que era su héroe, para curarle un poco la nostalgia de la tierra en Navidad.

    Guardianes de la Galaxia: Especial Felices Fiestas (2022) es lo más ligero y desprejuiciado que ha hecho Marvel, comedia pura con el corazón que solo Gunn sabe inyectar a sus personajes. Para el que firma es superior a Guardianes de la Galaxia Vol 3 sin tratar de ser más épico o espectacular, pero basta con un villancico de Kevin Bacon para conseguir transmitir todo lo que debe ser un especial de los Guardianes. Bacon, por cierto, ya fue el malo en una película de Gunn, la imprescindible Super (2010), que cualquiera de sus fans debería ver.

    4. La lucha contra Galactus – Los cuatro fantásticos: Primeros pasos (2025)

    El universo retrofuturista de los años 60 de esta película tiene una estética tan cuidada que merece la pena ya solo como rareza dentro de la homogeneidad visual del MCU, pero el clímax contra Galactus es uno de los momentos más anhelados de cualquier lector constante de cómics de Stan Lee, recuperando el enfoque Kaiju de la primera escena de Doctor Strange en el multiverso de la locura (2022), pero con una escala mucho mayor.

    Los cuatro fantásticos: Primeros pasos es una de las películas del MCU post-Endgame más lograda como conjunto, y la más recomendable para quien quiera volver al universo sin necesitar demasiado contexto, ya que funciona como las de la primera fase, una presentación bien autocontenida. Galactus aquí es el tipo de amenaza cósmica que el MCU llevaba años necesitando, para compensar el fiasco de la nube morada de Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer (2007).

    3. Los tres Spider-Man se reúnen – Spider-Man: No Way Home (2021)

    El momento más viral del MCU post-Endgame no necesita mucha introducción. Tobey Maguire, Andrew Garfield, y Tom Holland se juntaban en el mismo plano y las salas de cine de todo el mundo se arrancaron a aplaudir. Spider-Man: No Way Home (2021) fue preparando durante dos horas ese momento para que cuando llegara fuera exactamente el hito transgeneracional que se esperaba que fuera.

    Pero seamos sinceros, Garfield se puso un pasamontañas y atracó la película de Holland. Su Spider-Man salvando a MJ—repitiendo el gesto que no pudo hacer con Gwen Stacy en The Amazing Spider-Man 2 (2014)—es un cierre emocional satisfactorio y uno de los momentos de justicia poética arácnida más bonitos del cine de superhéroes. Como la visita de distintos Logans en Deadpool y Lobezno, entra en la categoría de "momentos diseñados para que el público enloquezca en sala", aunque esta lo consigue con lágrimas y la otra con macarrismo.

    2. La matanza de los Illuminati – Doctor Strange en el multiverso de la locura (2022)

    Sam Raimi llevó a Strange hacia el cine de terror con monstruos, zombies y demonios, pero tiene además la secuencia más violenta que ha producido nunca el MCU de registro PG-13. El momento en que la Wanda de otra dimensión entra en la sala de los Illuminati y los elimina uno por uno—a Reed Richards, a Carter, a Black Bolt, y Charles Xavier—dejó a los fans a cuadrod. Pero amigos, es que antes de Spider-Man, Raimi se coronó en temas de hemoglobina con Terroríficamente muertos (1987).

    Doctor Strange en el multiverso de la locura se atrevió a convertir a Elizabeth Olsen y su Wanda, que teníamos muy cercana como protagonista en Bruja Escarlata y Visión, en la villana más aterradora del MCU hasta la fecha, más que Thanos, que al menos tenía argumentos filosóficos. Olsen solo es una una madre que quiere a sus hijos y está dispuesta a hacer lo que haga falta.

    1. Los Lobezno alternativos (y la máscara clásica) – Deadpool y Lobezno (2024)

    Parecía que Hugh Jackman había acabado con el héroe de garras en Logan (2017), pero Shawn Levy y Ryan Reynolds lograron convencerle de volver, y menos mal, porque nos habríamos perdido una sala llena de Lobezno alternativos fallidos del multiverso, incluyendo versiones con las que la franquicia X-Men nunca se había atrevido. También el esperadísimo momento en que el Lobezno de Jackman se pone la máscara amarilla del cómic por primera vez en 25 años de películas. ¿Era tan difícil, de verdad?

    Deadpool y Lobezno es la película más burra del MCU post-Endgame sin discusión posible, y no por superar la reunión de los tres Spider-Man en No Way Home, sino por las matanzas que tienen lugar durante toda la película, que rinde honor al nombre original de Wade Wilson en los cómics españoles.

  • Todas las películas y series de ‘Dragon Ball’ que debes ver antes de la Temporada 2 de ‘Dragon Ball Super’
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    No hay fan del anime que no conozca Doragon bôru (1986). A lo largo de 40 años, la franquicia ha pasado de ser una modesta comedia de artes marciales a convertirse en un fenómeno global, especialmente tras el éxito arrollador de Dragon Ball Z (1996). Aunque su creador, Akira Toriyama, falleció en 2024, la serie continúa avanzando. Prueba de ello es que Dragon Ball Super (2015) ya ha anunciado su segunda temporada: es la primera que se desarrollará sin su implicación directa, lo que ha despertado una gran expectación.

    Pese a que Super dividió en su estreno, ha terminado consolidándose dentro del canon. El interés por la serie sigue creciendo en plataformas como Crunchyroll y JustWatch, donde no para de escalar posiciones. Aunque aún no hay fecha confirmada para su regreso, los fans tienen tiempo de sobra para ponerse al día y prepararse para el arco del Prisionero de la Patrulla Galáctica.

    Si quieres prepararte, o por lo menos saber a qué te atienes, sigue leyendo. Aquí una guía exhaustiva de todas las series y películas que debes ver antes de Dragon Ball Super, ordenado de más a menos relevante para entender el regreso de DBS.

    Dragon Ball Z (1996)

    Aunque es obvio que los fans de Dragon Ball Super probablemente ya hayan visto Dragon Ball Z (1996) entera, sigue siendo importante mencionar que la serie que convirtió a Dragon Ball en un fenómeno mundial también merece un revisionado. Dragon Ball Z es uno de esos animes que definen una época y que son imposibles de replicar. Se estrenó en el momento justo en España –los dulces años noventa– y la “boladedragón-manía” no se nos ha pasado nunca.

    A pesar de haber ganado popularidad a principios de los 2000, hay una atemporalidad en Dragon Ball Z que sigue siendo entretenida hoy en día. Hay una verdadera sensación de impacto en las escenas de combate que captura el encanto de la época, al igual que otros animes de acción como Yu Yu Hakusho (1992), y sus decenas de episodios la hacen perfecta para quienes buscan algo que les dure meses.

    Dragon Ball Super: Super Hero (2022)

    La peculiar posición de Dragon Ball Super: Broly (2018) dentro del canon de la serie hace que sea difícil de recomendar. Sin embargo, si Dragon Ball Super continuara más allá del arco del Prisionero de la Patrulla Galáctica, entonces adaptaría la trama de Dragon Ball Super: Super Hero (2022), lo que convierte a la película en algo que merece la pena ver si quieres tener una idea de adónde irá el futuro de la serie.

    Dragon Ball Super: Super Hero es una película notablemente diferente a las demás entregas de la serie. Lo más evidente es que prescinde de la animación tradicional en 2D y utiliza completamente CGI. Esto se interpretó como un afeamiento en su tiempo, pero le da a la película un estilo único, uno que reconocerán al instante los fans de las producciones de Orange Studio, como Leviathan (2025), que sí ha tenido mucho éxito.

    En el fondo, el 3D vuelve las escenas de combate más dinámicas, de escala más grandiosa que nunca. Además, Goku y Vegeta apenas aparecen en la película, lo que permite que el reparto de secundarios tome el relevo y, a mi parecer, le da vidilla al adunto. Si llevabas tiempo deseando ver a Gohan y Piccolo tomar el escenario tras años de irrelevancia, entonces Dragon Ball Super: Super Hero está hecha para ti.

    Dragon Ball Super - Temporada 1 (2015)

    Si vas a ver la próxima gran temporada de Dragon Ball Super, entonces ver la primera temporada de Dragon Ball Super debería ser obligatorio, especialmente para entender toda la preparación del arco del Prisionero de la Patrulla Galáctica. Dragon Ball Super expandió el universo de Bola de Dragón con conceptos radicalmente nuevos: dioses, ángeles y realidades paralelas. Aunque las primeras temporadas de Super pueden parecer irregulares, casi palidecer en comparación con sus contrapartes cinematográficas, las temporadas posteriores ofrecen una acción digna de un buen espectáculo shonen. Puede llevar tiempo recorrer los 131 episodios de Super, pero como en todas partes: cuanto más te adentres en ella, más impacto tendrá la acción.

    Dragon Ball Daima (2024)

    Dragon Ball Daima (2024) es el anime más reciente de Dragon Ball, aunque no esperes que tenga demasiado impacto en la segunda temporada de Super. Daima fue concebido como un proyecto independiente por el 40º aniversario, ambientado entre DBZ y DBSuper. Aunque puede no ser esencial para entender el próximo capítulo de Dragon Ball, sí lo es para comprender cómo Toei Animation abordará la nueva temporada de Super.

    Mientras que Dragon Ball Super tuvo dificultades para encontrar un equilibrio adecuado entre comedia y acción, Daima lo consigue con maestría. La comedia nunca se siente forzada y las escenas de acción son de las mejores que la franquicia ha ofrecido. Aunque la serie solo tiene 20 episodios y en ocasiones puede sentirse apresurada, cuando se centra en la acción es sensacional y rivaliza con obras maestras modernas del género como Jujutsu Kaisen (2020). Si Toei se toma su tiempo y hace que la segunda temporada de Super iguale el ritmo de Daima en lugar del de la primera temporada de Super, entonces el arco del Prisionero de la Patrulla Galáctica podría convertirse en el mejor arco de Dragon Ball jamás animado.

    Dragon Ball Super: Broly (2018)

    Dragon Ball Super: Broly (2018) ocupa una posición extraña en el canon de DB. Existe como un puente entre muchas películas anteriores no canónicas y Dragon Ball Super, y sin embargo la propia película nunca fue adaptada al manga (aunque sigue siendo referenciada en él). Es algo complicado, pero no cambia el hecho de que Broly es impresionante en todos los sentidos. Dragon Ball Super: Broly es una historia tan simple como se puede esperar: trata sobre Goku y Vegeta luchando contra… Broly, un enemigo de fuerza inimaginable que arrasa con todo. Kame-hame, ¿huh?

    Broly se centra en el espectáculo. Si te sorprendió la atención al detalle en las escenas de combate de Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba La fortaleza infinita (2025), Broly va un paso más allá. La forma en que la banda sonora y la acción se sincronizan para hacer que la pelea se sienta como una verdadera batalla de dioses es la definición de emoción. Es entretenimiento puro en su máxima expresión y, aunque el arco no se adapte tras el del Prisionero de la Patrulla Galáctica, sigue mereciendo la pena por la enorme calidad de su animación.

  • 10 películas más divertidas que 'Scary Movie 6' (que probablemente nunca hayas visto)
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    Con Scary Movie 6 a punto de estrenarse y los hermanos Wayans de regreso a la franquicia después de veinticinco años, el hype está servido. Pero antes de comprar la entrada, conviene recordar que la comedia de parodia tiene una historia mucho más rica —y más variada— de lo que el mainstream suele mostrar. 

    Hay títulos que se rieron de los mismos géneros con más ingenio, con menos presupuesto o con un descaro que todavía hoy resulta difícil de clasificar. Esta guía va de lo que quizás te perdiste: diez películas que, si te gusta reírte de las convenciones del cine de terror, del cine de catástrofes o del cine adolescente, deberían estar en tu lista antes que la nueva entrega de los Wayans. 

    13 Asesinatos y medio (1981)

    Antes de que los hermanos Zucker sistematizaran la parodia cinematográfica con Agárralo como puedas, existió 13 Asesinatos y medio, una película de Mickey Rose que se adelantó varios años a su tiempo y que hoy sigue siendo un objeto de culto para los aficionados al slasher y a su parodia. 

    La película se burla de Halloween y de Viernes 13 con una conciencia metalingüística que en 1981 resultaba casi vanguardista: los personajes saben que están en una película de terror, saben qué comportamientos los van a matar y los hacen igualmente. 

    El humor es negro, irregular y a veces malo a propósito, pero esa torpeza calculada forma parte del juego. Es una película que exige cierta complicidad del espectador y que no funciona para todo el mundo, pero para quien conecte con su lógica resulta fascinante. 

    Compararla con Scary Movie es casi arqueológico: 13 Asesinatos y medio es el eslabón perdido entre la parodia clásica y la parodia moderna, la prueba de que la idea de reírse del slasher existía décadas antes de que los Wayans la convirtieran en franquicia.

    Agárralo como puedas (1988)

    La referencia obligatoria. La película que estableció los parámetros del género de la parodia moderna tal y como lo conocemos hoy. Agárralo como puedas llevaba años gestándose en la serie televisiva Police Squad!, que duró apenas seis episodios pero que es, probablemente, el trabajo más concentrado y disciplinado que los hermanos Zucker firmaron nunca. 

    Lo que hicieron con Leslie Nielsen como el inspector Frank Drebin fue construir un personaje que funciona por completo contra la lógica del humor: un hombre que no entiende nada de lo que pasa a su alrededor y que por eso resulta devastador. El gag verbal, el absurdo visual y la velocidad de la comedia de esta película siguen siendo una clase magistral. 

    Compararla con Scary Movie es casi injusto: donde los Wayans dependen de la referencia directa y del golpe físico, los Zucker construían arquitecturas cómicas que funcionaban en varios niveles a la vez. Todo lo que vino después, incluida la saga Scary Movie, le debe algo a este film.

    Drácula, un muerto muy contento y feliz (1995)

    Mel Brooks firmó algunas de las grandes parodias de la historia del cine: El jovencito Frankenstein y La loca historia de las galaxias, entre otras. Drácula, un muerto muy contento y feliz no está a la altura de ninguna de las anteriores, y el propio Brooks parece saberlo, pero eso no la convierte en una película sin valor.

    Lo que tiene es una voluntad de homenaje al cine de terror clásico que va más allá de la parodia superficial: Brooks conoce los mecanismos del género que está satirizando y eso se nota en cada plano. Leslie Nielsen vuelve a aparecer aquí como el conde Drácula, y la elección dice mucho sobre cómo funciona el casting en la comedia de parodia: hay actores que tienen una capacidad natural para el absurdo que los convierte en instrumentos perfectos para este tipo de trabajo. 

    Drácula, un muerto muy contento y feliz es inferior a El jovencito Frankenstein en casi todo, pero tiene momentos de comedia física brillantes, y en un género donde la media es bastante baja, eso ya es bastante mérito.

    Me parece que... sé lo que gritásteis el último viernes 13 (2000)

    El año 2000 fue un momento extraño para la parodia cinematográfica. Scary Movie estaba a punto de redefinir el género, pero antes de que llegara, se estrenó este título de Allison Burnett y John Whitesell que intentaba hacer algo parecido con un presupuesto mucho menor y sin la maquinaria de marketing de Miramax detrás. 

    Me parece que... sé lo que gritásteis el último viernes 13 tiene el mérito de haber llegado la primera, aunque eso no la convierte en mejor film. Es una película de humor irregular, con momentos de comedia que funcionan y tramos que se sostienen mal, pero su desenfado tiene algo de genuino que la saga Scary Movie, con toda su producción, a veces pierde. 

    Para el espectador que quiera entender cómo se construía la parodia del slasher antes de que los Wayans la industrializaran, es una pieza interesante. Compararla con Scary Movie es como comparar un fanzine con una revista de gran tirada.

    No es otra estúpida película americana (2001)

    Hay una diferencia fundamental entre parodiar una película y parodiar un género entero. No es otra estúpida película americana eligió el segundo camino, y lo hizo con una precisión que muchas veces se pasa por alto. 

    La película de Joel Gallen no se limitó a reírse de American Pie o de 10 razones para odiarte: construyó un mosaico completo de todos los clichés de la comedia adolescente de finales de los noventa y los dinamitó uno por uno. 

    El trabajo de casting fue especialmente inteligente: Chris Evans, antes de convertirse en el Capitán América, tiene aquí uno de sus primeros papeles relevantes, y su disposición para el ridículo es total. 

    Al compararla con Scary Movie, No es otra estúpida película americana tiene menos presupuesto y menos golpes de efecto, pero tiene más estructura y más conocimiento del material que parodia. Es una película para gente que vio las comedias de instituto de los noventa y quiere que alguien se ría de ellas con la misma inteligencia con la que estaban construidas.

    Disaster Movie (2008)

    Incluir Disaster Movie en esta lista es un acto deliberado de honestidad. No es una película recomendable en ningún sentido convencional: Jason Friedberg y Aaron Seltzer, sus directores, son los responsables de algunos de los títulos más odiados de la crítica cinematográfica de los 2000, con Epic Movie y Casi 300 en su haber. 

    Disaster Movie no es diferente: es una película que acumula referencias sin estructura, que confunde la mención con el chiste y que tiene una relación con el ritmo cómico que resulta difícil de defender. 

    Y sin embargo, hay algo en su absoluto desprecio por cualquier criterio de calidad que la convierte en un objeto fascinante para el estudioso del género. Es la parodia llevada a su forma más pura y más irreflexiva: un catálogo de referencias de 2008 filmado sin ninguna pretensión de construir algo que dure. 

    Al pensar en Scary Movie, Disaster Movie hace que la saga de los Wayans parezca El gran dictador. Pero en su propia miseria hay una coherencia que resulta, paradójicamente, difícil de ignorar.

    Bienvenidos a Zombieland (2009)

    Bienvenidos a Zombieland no es exactamente una parodia en el sentido tradicional del término. No está construida sobre la deconstrucción de un género concreto ni depende de que el espectador reconozca las referencias para funcionar. Es, más bien, una comedia de terror que toma los mecanismos del cine de zombis y los usa para contar una historia de personajes que tiene más sustancia emocional de lo que el género suele permitir. 

    Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Emma Stone y Abigail Breslin forman un cuarteto que funciona por química antes que por estructura, y eso es lo que la distingue de casi todo lo que se había hecho en la intersección del humor y el terror hasta ese momento. 

    El cameo de Bill Murray es, probablemente, la escena más citada de la película, y está bien citada. Comparada con Scary Movie, Bienvenidos a Zombieland representa el camino que no tomó la franquicia: en lugar de depender de la referencia, construyó un mundo propio. Su secuela, Zombieland: Mata y remata, tardó diez años en llegar, pero cuando lo hizo demostró que su mundo seguía siendo válido.

    Paranormal movie (2013)

    Marlon y Shawn Wayans ya no formaban parte de la franquicia Scary Movie cuando decidieron crear su propio ciclo de parodias con Paranormal movie, y eso dice mucho sobre el estado de la saga en ese momento. 

    La película es una parodia directa de Paranormal Activity construida sobre los mecanismos del found footage, con Marlon Wayans haciendo las veces de actor, productor y guionista, el mismo triple rol que había ocupado en la primera Scary Movie trece años antes. 

    No es una película sin problemas: el humor tiene una irregularidad que a veces resulta cansina y hay tramos que se extienden más de lo necesario. Pero cuando funciona, funciona con una energía que la saga principal había perdido hacía tiempo. 

    Si la enfrentamos contra Scary Movie 4 o Scary Movie 5, Paranormal movie tiene la ventaja de que sus creadores son también sus protagonistas: hay una implicación personal en el material que se nota. Su secuela, Paranormal movie 2, siguió la misma lógica con rendimientos decrecientes, pero la primera entrega tiene suficientes momentos para justificar su visionado.

    Dos rubias de pelo en pecho (2004)

    Pocas películas de los 2000 han envejecido de manera tan curiosa como Dos rubias de pelo en pecho. Marlon y Shawn Wayans interpretan a dos agentes del FBI que se disfrazan de mujeres blancas ricas para infiltrarse en un caso, y la película vive al completo de esa premisa: no intenta ir más allá, no tiene ninguna ambición que no sea hacer reír con sus dos protagonistas caracterizados hasta el extremo. 

    El resultado es una película que en su momento fue un fenómeno de taquilla y que hoy genera conversaciones que van mucho más allá del humor. Terry Crews tiene aquí uno de sus primeros papeles de cierta entidad, y su número musical en la discoteca se ha convertido en uno de los momentos más citados de la comedia norteamericana de esa década. 

    Si pensamos en Scary Movie, Dos rubias de pelo en pecho tiene menos estructura pero más personalidad: es una película que sabe con exactitud qué quiere ser y lo es sin complejos. 

    Juerga hasta el fin (2013)

    Juerga hasta el fin es técnicamente una película de catástrofes apocalípticas, pero funciona ante todo como una comedia de situación protagonizada por un grupo de actores que interpretan versiones paródicas de sí mismos. 

    Seth Rogen, James Franco, Jonah Hill, Jay Baruchel, Danny McBride y Craig Robinson se quedan encerrados en la casa de Franco mientras el mundo se acaba, y el resultado es una de las comedias más inteligentes y más gamberras de la década. 

    La película tiene algo que pocas comedias de parodia logran: funciona en varios registros a la vez. Es una comedia de terror, una película de amigos, una sátira del Hollywood de las celebrities y, en sus mejores momentos, una película muy terrorífica. 

    Comparada con Scary Movie, Juerga hasta el fin es lo que pasa cuando el género de la parodia lo manejan personas que también saben hacer drama: el humor sale ganando porque hay algo real debajo. El cameo final, que no voy a revelar, es uno de los mejores golpes de efecto de la comedia de ese año.

  • De qué conoces al reparto de la Temporada 5 de ‘The Boys’
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Todas las acciones tienen consecuencias, especialmente en una recta final de serie que promete volarnos la cabeza (literal). En la temporada 5 de The Boys (2019), parece que Patriota (Antony Starr) haya ganado al fin; con el último bastión de la resistencia de Annie January (Erin Moriarty), claro. Lo que nadie espera es que Billy Butcher (Karl Urban) reapareciera, dispuesto a usar un virus para eliminar a los Súpers del mundo. Echaremos de menos a este reparto de enmascarados poderosos e inútiles a la vez.

    Por ello, aquí os propongo series y películas anteriores que protagonizaron y donde podéis seguir viéndoles cuando finalmente la Tierra caiga en manos de un bando u otro.

    Karl Urban (Billy Butcher)

    En la temporada 5, nuestro carnicero favorito vuelve manos a la obra para destruir a Patriota y sus Súpers, y esperamos ver adónde le llevan los instintos algo más cuestionables y la obsesión de este anti-héroe (literal) ahora que cuenta con el poder del sérum experimental que se inoculó la temporada pasada.

    A Urban, puede que lo reconozcas como Éomer en El señor de los anillos: El retorno del rey (2003), como Leonard McCoy en la trilogía cinematográfica que siguió a Star Trek (2009), Kirill en El mito de Bourne (2004) o Skurge el Verdugo en Thor: Ragnarok (2017).

    Jack Quaid (Hughie Campbell)

    Jack Quaid, o Hughie, sigue muy involucrado en la resistencia contra Patriota junto a Starlight y Billy Butcher mientras la guerra con los Súpers se intensifica en la temporada final. La pregunta es si terminará sus días con el cuerpo pegado a su cabeza.

    Hijo de Meg Ryan y Dennis Quaid, podría decirse que tiene esto de la actuación en la sangre. Debutó como tributo en Los Juegos del Hambre (2012) y desde el estreno de The Boys, Jack se ha convertido en una estrella muy solicitada: protagonizó la comedia romántica Dos mejor que uno (2019) junto a Maya Erskine y se unió al reparto de Scream (2022) como el cinéfilo Richie y fue Richard Feynman en Oppenheimer de 2023 (sí, era el chico de los bongos). Ahora, el papel por el que lo recuerdas es como coprotagonista de la genial La acompañante (2025).

    Antony Starr (Patriota)

    En la quinta temporada Antony Starr regresa como Patriota, el poderoso e inestable líder de Los Siete. Es bastante probable que intente hacerse con el control del país, tal como sugiere el tráiler final de la serie. Nada nuevo bajo el sol.

    Entre 2013 y 2016, Starr dio vida a Lucas Hood en Banshee y después apareció como Garrett Hawthorne en la única temporada del thriller American Gothic, de 2016. Pero su carrera ha pegado un escopetazo desde The Boys: en 2023, protagonizó El pacto de Guy Ritchie y aportó su granito de arena a No tengas miedo (2023), y luego luchó contra la presidenta Viola Davis en G20 (2025). ¿Seguirá con la acción tras el fin de The Boys?

    Erin Moriarty (Luz Estelar)

    Annie January (el genial descubrimiento de Erin Moriarty) fue clave reclutando a los jóvenes héroes de Godolkin para la batalla final contra Los Siete, a los que pertenecía. Si atendemos al historial de la actriz, veremos que –igual que Antony Starr– siente una afinidad incuestionable hacia la acción superheroica.

    Antes de convertirse en Luz Estelar, tuvo un papel importante en la primera temporada de Marvel - Jessica Jones (2015), interpretando a Hope Shlottman, una joven atrapada que fue obligada por el malvado Kilgrave a asesinar a sus padres. También apareció como Audrey Hart, la joven detective de la T1 de True Detective: Noche polar (2014), y protagonizó la aclamada película Captain Fantastic (2016) junto a Viggo Mortensen. Pero si queréis verla brillar, recomiendo Secretos criminales (2025).

    Laz Alonso (Leche Materna)

    Laz Alonso regresa como Marvin Leche Materna en la temporada 5 de The Boys. Miembro fundamental del equipo del Carnicero, es quizás el único que intenta mantener al grupo con los pies en la tierra en la lucha contra los Súpers se intensifica y Billy ya está más allá que acá.

    No creo que lo vieras, pero en Avatar: Fuego y ceniza (2025) fue el mejor guerrero del Clan Omaticaya, Tsu’Tey. Además, Laz había aparecido en nueve episodios de L.A.'s Finest. Policías de Los Ángeles (2019) y antes fue parte esencial de Los misterios de Laura (2014). Y aunque fue un papel pequeño, quizá también lo viste en Fast & Furious 6 (A todo gas 6) (2013). Vamos, The Boys ha sido su serie revelación.

    Karen Fukuhara (La Hembra)

    Una poderosa Súper, Kimiko sigue luchando contra Vought y Patriota junto a sus aliados, y en el enfrentamiento final prevemos que finalmente afronte su trauma y recupere su voz. Es de las pocas cosas de las que alegrarse en esta temporada 5.

    Karen Fukuhara se hizo especialmente conocida por su papel en la repudiada Escuadrón suicida (2016), donde interpretó a la impresionante guerrera samurái Katana. También apareció en la película Tren bala (2022), sí, otra que envejecerá regular. En su día a día, Fukuhara realiza sobre todo trabajo de doblaje, algo irónico si se tiene en cuenta que su personaje en The Boys es mudo.

    Tomer Capone (Francés)

    Tomer Capone regresa como Serge, también conocido como “Frenchie”: el experto en armas y miembro leal del equipo de Butcher, al que tampoco falta una buena mochila traumática.

    Antes de ser el Francés, este actor israelí ya había tenido mucho éxito en su país. Por ejemplo, interpretó a uno de los protagonistas en Cuando los héroes vuelan (2018), una serie propagandística hoy más que cuestionable, igual que 7 días en Entebbe (2018), con Rosamund Pike y Daniel Brühl. Pero si le conocéis será por Misión Titán (2024), el tercero junto a Laurence Fishburne y Casey Affleck en la tripulación que avanzaba hacia el borde de nuestro sistema solar para salvarnos. Esa sí es sci-fi de la buena.

  • Las 10 películas picantes que empezaron siendo Fanfics eróticos
    Raquel Morales

    Raquel Morales

    Editor de JustWatch

    ¿Qué sería de nuestra vida sin fanfics? Probablemente sería mucho más aburrida, eso seguro. Los fanfics son nuestro lugar seguro. Ese lugar al que vas cuando quieres escapar del mundo o simplemente necesitas un momento para ti. Pero también es ese lugar al que vas cuando estás obsesionada con una historia y necesitas más. O cuando ese show por el que estás consumida no tuvo el final que deseabas y necesitas crear otro que sea perfecto. Por lo que sí, los fanfics forman parte de nuestra vida y los necesitamos como respirar. 

    Por eso amamos cuando uno de nuestros fanfics favoritos se convierte en una película. Así que si eres de las que tiene como 30 pestañas en tu navegador para no perderte un capítulo de esa historia que te vuelve loca, es el momento de echar un vistazo a nuestra lista de las 10 películas más calientes que empezaron como un fanfic.

    La idea de tenerte (2024)

    La idea de tenerte (2024) te mete de lleno en la fantasía del amor… y también en la realidad que viene después. Es como un cuento de hadas, pero uno que no es perfecto, si no que se rompe por las costuras. La historia de Solène y Hayes te engancha porque hay química, sí, pero sobre todo porque no teme mostrar la inseguridad de la relación y las ganas de ambos de sentirse vistos, de sentirse a salvo y encajar. Es una de esas historias que te hacen sonreír mientras la ves pero que también te dejan un pequeño nudo en la garganta cuando termina. Porque, parecido a lo que sucede con Mi primer beso (2018) habla de lo que pasa cuando te permites vivir algo que sabes que quizá no dure, que quizá no sea para siempre. Y eso marca la diferencia. Si te gustan estas historias, tienes que ver Notting Hill (1999).

    50 sombras de Grey (2015)

    50 sombras de Grey (2015) es una película de extremos. O la amas o la odias, como sucede con After: Aquí empieza todo (2019). Juega con un mundo desconocido, con un juego de erotismo al que todos querríamos jugar al menos una vez, para saber lo que se siente. Pero, más allá de eso, lo que te mantiene pegada al sofá es el amor intenso — y sí, algo tóxico — de Anastasia y Christian. Ellos intentan entenderse pero parecen incompatibles. Pero no hay nada más lejos de la realidad. Son perfectos el uno para el otro, sólo que Christian está roto y no sabe lo que significa amar de una forma sana e incondicional. Así que esta historia se trata de cómo aprende a hacerlo y de cómo Anastasia aprende a amar sus sombras…cada una de sus 50 sombras. Si esta historia te va, La secretaria (2002) te va a encantar.

    After: Aquí empieza todo (2019)

    De extremo a extremo y tiro porque me toca. Al igual que sucede con 50 sombras de Grey (2015), After: Aquí empieza todo (2019) es otra película que no tiene término medio: o te vuelve loca o no puedes soportarla. Hardin y Tessa son frustrantes, intensos y a veces un desastre…pero precisamente por eso es tan fácil engancharse a ellos. Hay algo especial en cómo muestra ese primer amor que te cambia completamente la vida, incluso cuando a veces es demasiado tóxico y necesitas alejarte. Hardin y Tessa no pueden vivir juntos porque se hacen daño pero tampoco pueden dejarse ir. Así que esta historia se trata de cómo ellos crecen y aprenden a sanar y cómo sus caminos se vuelven a encontrar cuando ya están listos para estar juntos de verdad. Porque el amor entre ellos es infinito. Si esto te mola, tienes que ver Cariño, cuánto te odio (2021).

    Culpa mía (2023)

    Técnicamente, Culpa mía (2023) no es un fanfic, ya que es una historia original publicada en Wattpad, pero es una historia adictiva. Nick y Noah están continuamente peleándose, son una bomba de tiempo. Hasta que toda esa tensión explota en algo mucho más complicado que una discursión: el amor. Son intensos, son pasionales, son tan arrolladores como un choque de trenes. Ellos son como el fuego, y los dos terminan quemándose, como pasa en El infierno de Gabriel (2020). Pero precisamente eso es lo que te mantiene al borde del sofá. Cuando terminan quemándose, no huyen, se permiten ser vulnerables y crecer. Si esto es lo que te va, no te puedes perder Tres metros sobre el cielo (2010).

    El infierno de Gabriel (2020)

    Si te gustan las historias que van a fuego lento, El infierno de Gabriel (2020) es lo que estás buscando. El amor de Gabriel y Julia está lleno de pasión, al estilo de Nick y Noah en Culpa mía (2022), pero también de todo lo que sienten y no se atreven a decir, casi ni siquiera a nombrar. El pasado de Gabriel lo define y él sabe que el amor no es para él pero cuando conoce a Julia todo cambia. Ella lo saca de su zona de confort, lo desafía y lo hace enfrentarse a su pasado. Mientras que Gabriel hace que Julia deje de estar sobreviviendo y aprenda a vivir, conociéndose a sí misma en el proceso. Si este tipo de romance te gusta, tienes que probar a ver Normal people (2020).

    A través de mi ventana (2022)

    A través de mi ventana (2022) es otra historia original publicada en Wattpad que nos conquistó desde el primer segundo. Porque muestra a la perfección esa obsesión que lo consume todo cuando te enamoras por primera vez de verdad. Cuando sólo piensas en él y dibujas corazones con vuestros nombres en todas las hojas de tu libreta. Raquel y Ares, como sucede con Sienna y Kayden en Adicción perfecta (2023), intentan resistirse a lo que está naciendo entre ellos — una vez que finalmente él se da cuenta de que ella existe, queremos decir —…pero no pueden. Sus miradas lo dicen todo. Su atracción es como un imán que, por mucho que intenten alejarse, los vuelve a unir. Y, finalmente, ceden a lo inevitable. Ninguno de los dos sabe cómo va a terminar ni qué pasará mañana pero en ese momento no importa, sólo importa el ahora y lo que sienten. Así que si esto es lo que te va, Más allá del amor (2014) encajará muy bien contigo.

    Adicción perfecta (2023)

    La historia de Adicción perfecta (2023), también una original publicada en Wattpad, se centra en el intento de Sienna de empezar de nuevo después de que le rompan el corazón. Lo último que tiene en mente es enamorarse, pero Kayden entra en su vida como un huracán, como pasa en A través de mi ventana (2022) con Raquel y Ares. Y eso hace aguas todos sus planes. Kayden es su rival, pero también el único que la toma en serio y la valora como se merece. Pero Sienna necesita hacer esto, necesita salir adelante, sola. Necesita demostrarse a sí misma que puede. Así que se resiste a la atracción que está empezando a sentir por Kayden…y los peligros y promesas que vienen con él. Pero no puede. Y él tampoco. Así, ambos lidian con el dolor y la traición mientras intentan volver a confiar. Juntos, se dan una segunda oportunidad. Si esta te gustó, Creed. La leyenda de Rocky (2015) te encantará.

    La Hipótesis del amor (2026)

    ¿Relación falsa? Check. ¿Protagonistas que se enamoran sin pretenderlo? Check. ¿Científicos nerd adorables a los que amas sin darte cuenta? Check. La Hipótesis del amor (2026) tiene todo eso y más. Comparada con Fabricante de lágrimas (2024), la historia de amor de Olive y Tom es divertida y adorable y vas a suspirar de amor con ellos. Pero lo mejor es que la historia sabe exactamente cuándo dejar que la dinámica entre los protagonistas sea divertida y cuándo empezar a tomarse en serio lo que está pasando entre ellos, tornándose romántica y bastante erótica. La complicidad crece de forma muy natural entre Olive y Tom y eso hace que quieras ver qué va a pasar cuando se den cuenta de que ya no están fingiendo. Y si esto es lo que buscas, no te puedes perder A todos los chicos de los que me enamoré (2018).

    Fabricante de lágrimas (2024)

    Fabricante de lágrimas (2024) es, al contrario que La hipótesis del amor (2026), bastante oscura. En est historia original de Wattpad, Nica y Rigel se aman pero no saben cómo expresarlo. Ellos ni siquiera saben nombrarlo porque nunca conocieron el amor. Ese tipo de amor incondicional que te hace hacer lo que sea por la persona que amas. Hasta que se encontraron. Su relación es intensa pero también profunda. Su pasado les pesa cada día e impide que puedan amarse con libertad y de manera sana. Así que sientes que su amor puede puede salvarlos o romperlos del todo. Su conexión tiene ese poder…y la decisión es sólo de ellos. Si quieres vivir más historias así, vas a disfrutar mucho Crueles Intenciones (1999).

    Mi primer beso (2018)

    Comparada con La idea de tenerte (2024), Mi primer beso (2018)—otra obsesión nuestra publicada como original en Wattpad—baja la intensidad dos rayitas pero funciona igual de bien porque se centra en esa amistad de toda la vida que se termina complicando con la palabra con A, las reglas que sabes que vas a terminar rompiendo aunque no quieras y esas decisiones impulsivas que tomas en tu peor momento pero que inevitablemente cambian tu vida por completo. Es divertida y muy fácil de ver porque te vas a enamorar de cada uno de los personajes. Si te gusta esta, no sé a qué estás esperando para echarle un vistazo a Yo soy Simón (2018).

  • Tan malas que son brillantes: 10 películas terribles que puedes ver gratis online
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    Hay una categoría de cine que no encaja en ninguna taxonomía convencional. No son buenas películas, no son malas películas corrientes y tampoco son exactamente comedias, aunque hagan reír sin parar. Son algo diferente: obras que acumulan tal cantidad de errores, decisiones incomprensibles y ejecuciones delirantes que acaban generando una energía propia, una fascinación que las películas bien hechas no siempre logran. 

    En esta guía reunimos diez de esas películas. Todas comparten tres características: son objetivamente malas por casi cualquier criterio técnico o narrativo que se quiera aplicar, son 100% gratuitas para ver en streaming, y representan una experiencia cinematográfica que merece la pena tener al menos una vez. 

    El cigarrillo de la locura (1936)

    El cigarrillo de la locura es una película de propaganda antidroga dirigida por Louis J. Gasnier, que pretendía mostrar a los jóvenes estadounidenses los peligros del consumo de marihuana. Para ello, la película presenta un universo donde un solo cigarrillo de marihuana es suficiente para convertir a un adolescente normal en un asesino, un violador o un psicótico en el plazo de una tarde. Un joven que fuma un porro en una fiesta de jazz se ríe durante una clase sobre Shakespeare y falla un golpe en el tenis: esto, en el universo de la película, es evidencia de su degeneración moral irreversible.

    Lo que hace a El cigarrillo de la locura brillante es su desmesura. La actuación del pianista que toca cada vez más frenético mientras los jóvenes se drogan, los diálogos que tratan la marihuana como si fuera heroína pura y la lógica narrativa donde un porro conduce de manera directa al homicidio construyen una radiografía involuntaria del pánico moral de una época que es más reveladora que cualquier documental serio sobre el tema. 

    La película fue rescatada del olvido en los años setenta por grupos pro-legalización que la proyectaban como comedia, que es exactamente lo que es. 

    El ataque de las mujeres araña (1953)

    El ataque de las mujeres araña tiene una historia de producción que ya anticipa el caos del resultado final. La película empezó a rodarse años antes de 1953 bajo la dirección de Herbert Tevos, pero la falta de presupuesto y los conflictos entre Tevos, los productores y el equipo paralizaron el proyecto. Ron Ormond compró los derechos, añadió algunas escenas y la estrenó a nivel comercial. 

    El protagonismo recayó en Jackie Coogan —que en los años veinte había sido el pequeño compañero de Chaplin en El chico y que aquí interpreta al Dr. Aranya, científico loco con una mancha enorme en la cara que experimenta inyectando veneno de araña a sujetos humanos en su laboratorio de la Mesa Zarpa en México.

    El plan del Dr. Aranya es crear una raza de supermujeres. El resultado de sus experimentos es que las mujeres se vuelven inmortales y letales, mientras que los hombres se convierten en enanos jorobados. La música de la película tiene la peculiaridad de ser omnipresente e inapropiada en todas las escenas. Las arañas gigantes son primeros planos de tarántulas reales, los diálogos son de una torpeza que roza lo onírico y la narrativa avanza por una lógica que parece diseñada para confundir al espectador.

    Recuerda por razones obvias a Tarántula (1955) de Jack Arnold: las dos son películas de ciencia ficción de los cincuenta con arañas como amenaza central, pero mientras Tarantula es competente y tiene sus momentos de tensión genuina, El ataque de las mujeres araña abraza el descontrol de una manera que Tarántula nunca se permitiría.

    Plan 9 del espacio exterior (1959)

    Plan 9 del espacio exterior no es solo una de las peores películas de la historia del cine: es su monumento más extraño y querido. Dirigida, escrita, producida y editada por Ed Wood con un presupuesto de 60.000 dólares financiados por la Iglesia Bautista de Beverly Hills a condición de que todo el equipo se bautizara en una piscina, la película acumula errores que ya son leyenda: los platillos voladores son tapacubos movidos con hilos visibles, las lápidas del cementerio están hechas de cartulina, el día se convierte en noche y en día en la misma secuencia sin que nadie parezca darse cuenta.

    La historia gira en torno a extraterrestres que ponen en marcha el Plan 9 —resucitar a los muertos como ejército de zombis para detener el programa armamentístico de la humanidad— y cuenta con Bela Lugosi en las primeras escenas, grabadas antes de su muerte en 1956, después de la cual Ed Wood le sustituyó por un quiropráctico que se tapaba la cara con la capa para que no se notara la diferencia. 

    La película se estrenó en 1959 y fracasó de forma estrepitosa, aunque hoy se la considera como un film de culto.

    El increíble hombre transparente (1960)

    El increíble hombre transparente fue rodada por Edgar G. Ulmer de forma simultánea con Más allá de la barrera del tiempo (1960) usando los mismos sets, el mismo equipo y el mismo presupuesto microscópico. Producida por Miller-Consolidated Pictures, fue adquirida posteriormente por American International Pictures por el coste de los laboratorios y estrenada el 8 de septiembre de 1960 en programa doble.

    La historia sigue a Joey Faust, un ladrón de cajas fuertes al que un ex mayor del ejército convierte en hombre invisible para que robe material radioactivo con el que crear un ejército de soldados transparentes y conquistar el mundo. 

    El monstruo de la película es la invisibilidad misma, y el presupuesto para representarla consiste en puertas que se abren solas, objetos colgados de hilos y planos de habitaciones vacías. Y tienes la suerte de ver dicho espectáculo sin pagar un euro.

    El monstruo del mar encantado (1961)

    El monstruo del mar encantado es quizás la película de esta lista que más intenta ser mala de manera consciente, lo cual la sitúa en una categoría filosófica aparte. Dirigida por Roger Corman en Puerto Rico en menos de una semana, con el celuloide sobrante de otra película que estaba rodando al mismo tiempo (La última mujer sobre la Tierra), con presupuesto procedente de los fondos que no había gastado en una tercera producción, y con un guion escrito en tres días por Charles B. Griffith a partir de un encargo que Corman le hizo por teléfono. 

    La película parodia los filmes de espías, los largometrajes de gánsteres y las películas de monstruos, aunque no funciona especialmente bien como ninguna de las tres cosas.

    La premisa tiene su gracia: un gánster americano decide transportar a un general cubano exiliado y parte del tesoro cubano, planea matar a sus pasajeros y culpar de las muertes a un monstruo marino legendario, y descubre con horror que el monstruo marino legendario es real.

    El monstruo en cuestión —creado con lo que parecen ser ramas cubiertas de algas y ojos de ping-pong— es uno de los más encantadoramente feos de la historia del cine. Y si no me crees, compruébalo gratis online.

    Santa Claus conquista a los marcianos (1964)

    Que una película aparezca en el libro The 50 Worst Films of All Time de Harry Medved y Randy Dreyfuss (1984) es ya información suficiente para saber en qué territorio nos estamos metiendo. 

    Santa Claus conquista a los marcianos, dirigida por Nicholas Webster, parte de una premisa que tiene su lógica interna: los marcianos, preocupados porque sus hijos pasan demasiado tiempo viendo la televisión terrestre y soñando con Santa Claus, deciden viajar a la Tierra para secuestrarlo. 

    Lo que sigue es una película navideña de ciencia ficción con marcianos cuyas antenas son claramente objetos domésticos pintados de verde, un oso polar que es con toda evidencia un hombre con un disfraz de felpa, un robot que parece fabricado en cartón, y una alegría desinhibida ante su propia incompetencia que la hace irresistible.

    Se puede comparar con El milagro de las campanas de Irving Pichel (1948): las dos son películas que mezclan lo navideño con otros géneros de manera problemática, pero mientras la de Pichel intenta la solemnidad y se hunde en ella, la de Webster abraza sin pudor el absurdo y sobrevive gracias a eso.

    Manos: The Hands of Fate (1966)

    Si Plan 9 del espacio exterior es el monumento del cine de serie B, Manos: The Hands of Fate es su catedral subterránea. Escrita, dirigida, producida y protagonizada por Harold P. Warren —vendedor de fertilizantes de El Paso, Texas, que rodó la película como resultado de una apuesta con el guionista Stirling Silliphant— con un presupuesto declarado de 19.000 dólares, la película acumula problemas técnicos que son casi imposibles de enumerar sin sonar exagerado. 

    La cámara con la que se rodó solo podía grabar tomas de un máximo de 32 segundos, lo que explica buena parte de los errores de continuidad; no registraba sonido, así que todos los diálogos fueron doblados en posproducción por tres o cuatro personas incluido el propio Warren; el actor que interpretaba a Torgo, el sirviente con piernas grotescamente voluminosas se suicidó un mes antes del estreno.

    La historia de una familia que se pierde en el desierto de Texas y acaba en una casa donde un maestro de culto satánico mantiene un harén de esposas momificadas tiene el potencial de un cuento de terror efectivo. La ejecución lo convierte en otra cosa: una obra de arte accidental que fascinó a los académicos del arte outside.

    La película que viene a la mente al hablar de Manos no es otra obra de terror: es la mítica The Room de Tommy Wiseau (2003), que comparte con ella la condición de obra total de su creador, la misma mezcla de ambición y absoluta falta de herramientas, y la misma conversión en fenómeno de culto que sus artífices jamás imaginaron (y que James Franco parodió en su film The Disaster Artist).

    Viaje al planeta de las mujeres prehistóricas (1968)

    El origen de Viaje al planeta de las mujeres prehistóricas es casi tan interesante como la película en sí. En 1962, el director soviético Pavel Klushantsev rodó El planeta de las tormentas, un film de ciencia ficción sobre una expedición a Venus. Roger Corman compró los derechos en 1963 y empezó a hacer lo que sabía hacer: reeditar el material soviético añadiendo nuevas escenas con actores estadounidenses para el mercado norteamericano. 

    La primera versión de 1965 incluía a Basil Rathbone. Insatisfecho, Corman hizo una segunda versión en 1968 y encargó la dirección —acreditada como "Derek Thomas"— a un joven crítico de cine que buscaba su primera oportunidad como realizador: Peter Bogdanovich, que años después dirigiría La última película (1971) y Luna de papel (1973).

    Bogdanovich eliminó las escenas con Rathbone, rodó nuevas secuencias con Mamie Van Doren y un grupo de actrices en bikinis de conchas marinas que hacen de mujeres venusianas telepáticas, y añadió su propia narración en voz en off. 

    El resultado es una película que existe en tres capas simultáneas —la ciencia ficción soviética original, los astronautas estadounidenses sobreimpresionados sobre ella, y las mujeres venusianas de Bogdanovich que observan todo desde la playa— que no encajan entre sí en ningún momento pero que juntas producen algo que ninguna de las tres partes habría producido sola. 

    The Bunnyman Massacre (2012)

    The Bunnyman Massacre —secuela de Bunnyman (2011)— es la película de esta lista que más intenta parecerse a sus referentes y más fracasa en el intento. Dirigida por Carl Lindbergh, que en una entrevista describió sus influencias cinematográficas como Viernes 13 y El árbol de la vida de Terrence Malick, la película sigue a un asesino psicópata que viste un traje de conejo de Pascua y mata con motosierra a todo el que se le cruza en camino, en colaboración con su amigo Joe, que vende la carne sobrante en una tienda local como cecina artesanal.

    El concepto del asesino con disfraz de conejito tiene cierto poder perturbador en teoría. En la práctica, la actuación es catastrófica, la producción es incoherente y el monstruo principal, que debería dar miedo, genera sobre todo perplejidad. 

    Lo que hace interesante a The Bunnyman Massacre no es lo que consigue sino lo que revela: la tradición del cine de terror de bajo presupuesto como un ecosistema donde las ambiciones son enormes y las herramientas son mínimas, y esa distancia es donde nace todo el encanto. 

    Sucker (2013)

    Sucker es la película más reciente de esta lista y en cierta manera la más representativa de lo que la tradición del cine de serie B ha llegado a ser en el siglo XXI: consciente de sus referentes, con presupuesto ligeramente mayor que las obras que homenajea y con la misma desvergüenza conceptual que tenían las producciones de los años cincuenta. 

    Dirigida por Michael Manasseri, cuenta la historia de Jim Crawley, un hombre que en un solo día pierde el trabajo en la planta nuclear, le embargan el coche y descubre que su mujer le engaña. Hasta aquí, una comedia de desastres convencional. A partir de aquí, Jim es secuestrado por un científico loco para ser el sujeto de prueba de una vacuna contra la picadura de un mosquito portador de un virus letal, y los años de exposición a la radiación nuclear y el ADN del mosquito no se mezclan especialmente bien: Jim se convierte en una criatura mitad hombre, mitad mosquito, con ansias de venganza.

    El resultado es una mezcla de película de venganza ochentera, ciencia ficción de monstruos y comedia involuntaria que no funciona en ninguno de los géneros que intenta pero que en el tránsito genera un entretenimiento genuino. 

  • Los 10 episodios esenciales de The Rookie que todo fan de Chenford tiene que ver
    Raquel Morales

    Raquel Morales

    Editor de JustWatch

    Puede que viéramos por primera vez The Rookie (2018-) porque nos intrigó la historia pero, desde luego, ¡es Chenford lo que nos mantiene viéndola! La historia de amor de Tim y Lucy nos mantuvo al borde de nuestro sillón desde el principio. Tenemos que reconocer que su romance a fuego lento nos quemó como ningún otro. Con ellos hemos disfrutado y sufrido lo que no está escrito, pero ha merecido totalmente la pena. 

    Ellos han pasado por absolutamente todo juntos. Tanto si conoces a esta pareja y no puedes esperar a hacerlo o ya sabes quiénes son y necesitas un repaso de su historia, este es el momento perfecto para adentrarte en nuestra guía de los 10 episodios esenciales de The Rookie que todo fan de Chenford tiene que ver.

    Lucy se convierte en la novata de Tim — Temporada 1, Episodio 1

    El piloto de The Rookie (2018-) establece el punto de partida. Lucy Chen llega a LAPD con ilusión, empatía y una determinación que contrasta inmediatamente con la rigidez de Tim Bradford. Él es exigente, frío y aparentemente inflexible. Ella es empática, dulce, intuitiva y desea desesperadamente demostrar que pertenece allí. Desde el primer turno queda claro que Tim no va a ponérselo fácil. Pero también se percibe algo más: él ve potencial en Lucy, aunque no esté dispuesto a admitirlo todavía. Su dinámica crea la base para todo lo que vendrá después.

    Tim salva a Lucy tras el secuestro de Caleb — Temporada 2, Episodio 11

    ‘Día de la muerte’ cambia para siempre la dinámica entre ellos. Cuando Lucy es secuestrada por Caleb y enterrada viva, la serie se vuelve más oscura que nunca. Tim se niega a rendirse. Lidera la búsqueda con una mezcla de desesperación y determinación que deja claro que encontrar a Lucy, asegurarse de que esté bien, es una necesidad que va más allá del deber profesional. Cuando finalmente la encuentran, es Tim quien la saca de la tierra y le realiza un masaje cardíaco. Y no se rinde hasta que Lucy vuelve en sí. La escena es brutal y devastadora. Ese momento redefine todo: ya no son solo TO y novata. Hay un vínculo profundo, forjado en medio del trauma, la supervivencia y la confianza. Desde aquí, el cuidado de Tim hacia Lucy es innegable.

    El primer beso — Temporada 4, Episodio 22

    Después de 4 temporadas de tensión no resuelta, miradas largas y comentarios que dicen más de lo que deberían, llega el beso. Técnicamente ocurre durante una operación encubierta en la que deben fingir ser pareja, pero nadie que vea la escena cree que sea solo actuación. Ni siquiera Tim y Lucy pueden fingir que lo fue, aunque se esforzaron bastante en ello. Pero lo cierto es que la química entre ellos, la atracción que sienten el uno por el otro, explota en un instante que se siente inevitable. Lo importante no es solo el beso, sino lo que significa: ambos cruzan la línea. Aunque todavía no estén listos para admitirlo en voz alta, ese momento confirma que sus sentimientos son reales. Es el punto sin retorno. A partir de aquí, ignorar lo que sienten ya no es una opción.

    Tim & Lucy comienzan oficialmente una relación — Temporada 5, Episodio 8

    Tras años de negarlo y tras relaciones fallidas con otras personas, Tim y Lucy finalmente toman la decisión de intentarlo. Ellos están nerviosos pero deciden ser sinceros el uno con el otro de una vez. Ambos saben que cambiar la naturaleza de su relación puede afectar su dinámica, incluso corren el riesgo de perderse el uno al otro. Y eso es lo que más los frena, sobre todo a Lucy. 

    Pero, al final, se dan cuenta de que quizá el riesgo merece la pena porque seguir fingiendo que no pasa nada es insostenible. Lo que hace especial este episodio es la vulnerabilidad de Tim. Él, que siempre ha sido el más reservado, al que más le cuesta hablar de sus sentimientos, reconoce que quiere esto. Que quiere estar con ella. Lucy, por su parte, decide confiar en que lo que tienen merece la pena todo lo que está arriesgando. Y así, ¡Chenford es finalmente oficial!.

    Tim le confiesa a Lucy que la ama — Temporada 6, Episodio 2

    Decir “te quiero” no es algo pequeño para Tim Bradford. Por eso este momento es un punto de inflexión para Chenford. Tras una discursión sobre el examen de detective que Lucy quiere realizar y los cambios profesionales que eso implicaría—Lucy estaba convencida de que Tim no quería que lo hiciera porque él temía que su historia con Isabel se repetiría—, Tim se da cuenta de que no puede seguir guardándose lo que siente. Cuando finalmente le dice que la ama, es íntimo, sincero y bastante gracioso. Sólo ellos podrían confesarse su amor en medio de una prueba polígrafo que Lucy obligó a Tim a realizar. Para Lucy, escuchar esas palabras significa todo. Significa que están en la misma página. Para Tim, es un salto al vacío.

    Tim & Lucy rompen su relación — Temporada 6, Episodio 6

    Precisamente por lo alto que estaban, la caída duele más. La ruptura no ocurre por falta de amor, sino por las inseguridades de Tim y su incapacidad de gestionar ciertas partes de su pasado. Él toma la decisión de terminar la relación, convencido de que está protegiéndola, de que no la merece ni es bueno para ella, aunque en realidad está huyendo. Lucy queda devastada, no solo por perder al amor de su vida, sino porque siente que él no le permitió luchar por su relación, le quitó esa capacidad de decisión. Este episodio es triste, pero esencial para la historia de Chenford porque muestra que el amor no siempre es suficiente cuando uno de los dos no está listo para enfrentarse a sí mismo.

    Tim admite que aún ama a Lucy — Temporada 7, Episodio 8

    Después de una recaída en el episodio 6 que los dejó en un lugar incierto, ya que Tim pensaba que sería un nuevo comienzo pero Lucy aún no estaba lista para darle otra oportunidad, la tensión entre ellos se nota en el aire. En el episodio 8, en medio de un incendio, cuando creen que van a morir, Tim finalmente dice en voz alta lo que aún no se había atrevido a decir a nadie: sigue enamorado de Lucy. 

    No lo dice para recuperarla, en realidad ni tiene demasiadas esperanzas de que eso pase. Pero esos pueden ser sus últimos minutos con vida y necesita que ella lo sepa, aunque ella no sienta lo mismo. Pero el problema no es ese. Lucy lo ama también. El problema es que ella necesita más que palabras, necesita seguridad, necesita confiar en él para volver a entregarle su corazón. Y no puede hacerlo…aún. Así que esta admisión de Tim no resuelve todo, pero es el primer paso hacia su reconciliación.

    Tim le pide a Lucy que se vaya a vivir con él — Temporada 7, Episodio 18

    Después de avanzar lentamente hacia la confianza de nuevo, Tim se siente listo para volver con Lucy pero, más que eso. Se siente listo para dar un paso más, para comprometerse con ella. Lucy, por su parte, después de todo lo que pasaron juntos a lo largo de la temporada se siente más y más cerca de Tim. Aún no resolvió todos sus problemas de confianza sobre su relación, pero está en el camino y quizá lista para dar un paso más y seguir trabajando en construir su relación…juntos. Por eso es una lástima que cuando Tim le pide que se vaya a vivir con él ella esté dormida. Nunca sabremos cuál hubiese sido su respuesta.

    Tim & Lucy se reconcilian oficialmente — Temporada 8, Episodio 1

    Así, tras la confesión de Tim a una dormida Lucy, la temporada 8 de The Rookie (2018-) no empieza con ellos viviendo felices bajo el mismo techo. Empieza con ellos evitando la conversación que necesitan tener. Tim no quiere precipitarse con Lucy y ella quiere dar el paso…pero está aterrorizada. Así que los dos se comportan como dos tontos enamorados y se esfuerzan por evitarse. Hasta que Celina y Angela se hacen cargo de la situación. Y los obligan a hablar. Y es una conversación preciosa. 

    Son sinceros el uno con el otro. Tim sabe que cometió muchos errores pero trabajó en sí mismo para aprender de ellos y la ama, la ama tanto que duele. Sólo quiere otra oportunidad para estar con ella. Lucy no se queda atrás y le deja claro a Tim el daño que le hizo y cómo algunas cicatrices fueron tan profundas que tal vez nunca se curen y que tiene miedo pero que lo ama…y está dispuesta a saltar al vacío de nuevo por ese amor. A confiar en él. Y así, se eligen el uno al otro. Y comienzan algo nuevo juntos. Algo mejor. 

    Lucy conoce a la madre de Tim — Temporada 8, Episodio 8

    Cuando Lucy conoce a la madre de Tim, descubre que ella no sabía nada sobre su relación. Eso la hiere profundamente. Que Tim la haya ocultado a ojos de su madre hace que Lucy se sienta insegura. ¿Por qué lo hizo? ¿Lo que tienen no es lo suficientemente importante o serio para él como para decírselo? Sobre todo porque Lucy no se lleva bien con sus padres y, aún así, les habló sobre Tim, así que Lucy no puede entender por qué Tim no lo haría. Lo mejor es que ella no se guarda lo que siente, si no que se sincera con Tim sobre el tema. 

    Pero el hecho de que Tim le haya ocultado a su madre básicamente todos los acontecimientos importantes de su vida no ayuda en nada, no al menos como Tim piensa que lo hará. No es hasta que Lucy tiene una conversación honesta con la madre de Tim, que ella empieza a entender mejor por qué él actúa como actúa. Se acostumbró tanto a proteger a su madre desde que era un niño, a llevarse palizas por ella que la sigue protegiendo ocultándole las cosas malas que le suceden. 

    Y, en medio de ello, se olvida de compartir los momentos felices. Porque así es Tim, protege a las personas que ama como sea. Gracias a esta conversación, Lucy no solo comprende más a Tim, también se reafirma en su amor por él, con todo lo complejo que es.

  • El reparto de ‘El caballero de los Siete Reinos’ desvela los placeres culpables de sus watchlists
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Durante la promoción de El caballero de los Siete Reinos (2026), algunos miembros del reparto hablaron con JustWatch sobre sus películas “placer culpable”, las favoritas que no confesarían ni bajo tortura. Spoiler: si esperabas que el elenco mencionara películas de alta fantasía llenas de grandes dramas sobre luchas políticas, piénsalo de nuevo. El protagonista de la serie, Peter Claffey, fue el primero en revelar su placer culpable: “Creo que es nuestra película para la resaca. Vemos la saga Crepúsculo (2008) todo el tiempo. Todo el tiempo”.

    MIRA: ¡El reparto de ‘El caballero de los Siete Reinos’ habla con entusiasmo sobre sus placeres culpables fundamentales!

    Sam Spruell, que interpreta a Maekar I Targaryen en la serie de HBO, continuó diciendo: “Soy un viejo gruñón, así que me encanta ver Larry David: Curb Your Enthusiasm (2000). La veo una y otra vez”. Aunque Crepúsculo tiene algo de comedia, quizá involuntaria, es más bien un drama romántico sobrenatural… En cambio, el placer culpable de Spruell se sitúa sin duda en el terreno de las risotadas, aunque evidentemente está impregnado del característico estilo de comedia observacional y de la incomodidad de Larry David.

    Shaun Thomas (Raymun Fossoway, el confidente de Duncan) y Tanzyn Crawford (la titiritera Tanselle) también eligieron comedias como sus placeres culpables: “Me encanta Cuestión de pelotas (2004), con Ben Stiller. Sí, creo que es muy divertida”, contó Thomas a JustWatch. Crawford, sin embargo, aporta algo de variedad a las elecciones del reparto con una propuesta animada: “(Des)encanto (2018). Me gusta muchísimo. Probablemente la he visto cien veces de principio a fin”.

    La comedia reina cuando se trata de películas de placer culpable

    Aunque el reparto de El caballero de los Siete Reinos mencionó películas muy distintas como sus placeres culpables, todas comparten un hilo conductor: la comedia. Aunque Crepúsculo es algo atípica si hablamos estrictamente, cualquiera que haya visto alguna de las películas sabe lo perfectamente cursis, incómodas y vergonzosamente ridículas que pueden llegar a ser. Si eres de los pocos afortunados que han evitado uno de los mayores fenómenos de la cultura pop del siglo XXI, basta con que busques en Google “Renesmee en La saga Crepúsculo: Amanecer - Parte 2 (2012) para llevarte un pequeño trauma emocional.

    Eso no significa que Crepúsculo sea mala. La serie de libros de Stephenie Meyer y las películas basadas en ellos se han ganado un lugar en muchas listas de placeres culpables. Solo hay que tener en cuenta que su público objetivo son los jóvenes adultos. Sin embargo, como puede atestiguar Peter Claffey, es la película perfecta para “desconectar el cerebro”, especialmente cuando tienes resaca y no quieres que la cabeza te estalle con acción explosiva, así como narrativas complejas o llenas de giros.

    Si buscas comedia “de verdad”, entonces quizá quieras seguir el consejo de Shaun Thomas o Tanzyn Crawford. Cuestión de pelotas no solo está repleta de aquella nostalgia de principios de los 2000; también está cargada de frases memorables que se te quedarán grabadas mucho después de que aparezcan los créditos. Ben Stiller ofrece otra actuación cómica genuina. ¿Ya tienes entre tus favoritas comedias deportivas como Pelotas en juego (2007) o Patinazo a la gloria (2007)? Entonces Cuestión de pelotas es una recomendación fácil.

    En cambio, si quieres algo más ingenioso, que sepa divertirse con los tropos y clichés de la fantasía, apuesta por (Des)encanto. Los fans de Los Simpson (1989) y Futurama (1999) se sentirán como en casa con el estilo de humor satírico e inteligente de Matt Groening. Y como probablemente estás aquí porque ya eres fan de El caballero de los Siete Reinos, esta comedia fantástica seguramente te encajará.

    Si ninguna –o todas– esas opciones te convence, o no sabes cómo escoger, siempre queda la recomendación de Spruell: Larry David, con Curb Your Enthusiasm. Quienes disfrutan del humor observacional de Seinfeld (1989) deberían adorarla. Sin embargo, quizá sea la recomendación más difícil de vender del grupo. O conectas con Larry David o no. Pero si lo haces, te esperan 12 temporadas de televisión aclamada. Pruébalo.

  • Las 10 mejores Chicas Bond de la historia, ordenadas
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    Hay pocos arquetipos cinematográficos tan codificados, tan imitados y tan malinterpretados como la Chica Bond. Durante décadas, la expresión se usó casi como sinónimo de decorado con bikini, de belleza funcional al servicio de la aventura de un hombre. 

    Pero la historia real de las mujeres que han pasado por la saga de James Bond es bastante más interesante que eso: hay en ella actrices shakespearianas y modelos que nunca habían actuado, espías que acaban matando al protagonista y científicas que lo rescatan, mujeres que definieron una época y otras que la cuestionaron antes de que nadie más lo hiciera. 

    Esta guía recoge a las diez mejores, ordenadas con los criterios que importan: impacto en la película, construcción del personaje y lo que cada una de ellas añadió —o no— a la franquicia.

    10. Claudine Auger (Operación Trueno, 1965)

    Claudine Auger llegó al papel de Dominó Derval después de que la producción considerara a otras candidatas, entre ellas Raquel Welch, y el resultado de esa decisión es una de las Chicas Bond más perfectas a nivel fotogénico de la saga. 

    Auger, que había sido Miss Francia y finalista de Miss Universo, tiene una presencia en pantalla que Operación Trueno utiliza con inteligencia: Dominó no es solo una chica bonita en un bañador, sino una mujer atrapada entre su amante (el villano Largo) y el espía británico que la usa para acceder a él. 

    El problema es que la película la infrautiliza en su recta final, que es exactamente donde Dominó tendría que brillar más. La escena en la que finalmente actúa por cuenta propia tiene toda la fuerza que el resto del metraje le niega. Auger no volvió a la saga, y el remake de 1983, Nunca digas nunca jamás, sustituyó a su Dominó por el de Kim Basinger en un papel bastante más plano.

    9. Carole Bouquet (Solo para sus ojos, 1981)

    Solo para sus ojos llegó después de Moonraker con la voluntad explícita de devolver a Bond al territorio del espionaje terrenal y alejarlo de la ciencia ficción espacial. Carole Bouquet encarna ese giro con una frialdad y una contención que la distinguen de casi todas sus predecesoras: Melina Havelock no está enamorada de Bond, no está impresionada por él, y tiene sus propios motivos —vengar el asesinato de sus padres— que son tan válidos y tan urgentes como los del protagonista. 

    Bouquet, que venía de trabajar con Luis Buñuel en Ese oscuro objeto del deseo (1977), trae a la saga una actitud que el cine francés de autor de los setenta había convertido en su marca registrada: la indiferencia elegante como postura dramática. 

    El resultado es una Chica Bond que es más memorable por lo que no hace —no se derrite, no se deja manejar, no adorna— que por cualquier acción concreta del guión.

    8. Carey Lowell (Licencia para matar, 1989)

    Licencia para matar es la más oscura, violenta y compleja a nivel moral de las películas de Timothy Dalton, y Carey Lowell como Pam Bouvier es el tipo de Chica Bond que esa película necesitaba: una piloto y agente de la CIA que sabe disparar antes de que Bond le enseñe nada, que salva al protagonista en al menos dos ocasiones y que no está dispuesta a comportarse como una asistente cuando es una igual. 

    Lowell, que por entonces era modelo y tenía experiencia cinematográfica limitada, construye un personaje con una solidez que sorprende, en especial en las escenas de acción, donde su físico y su actitud resultan del todo convincentes. 

    Si se compara a Pam Bouvier con la otra Chica Bond de la misma película, Talisa Soto, la diferencia de profundidad es abismal: Soto tiene más tiempo en pantalla pero mucho menos personaje. Licencia para matar es una película infravalorada de la saga, y Lowell representa una de las razones por las que merece ser reivindicada.

    7. Lois Chiles (Moonraker, 1979)

    Lois Chiles llegó al papel de Holly Goodhead de manera circunstancial: el productor Albert R. Broccoli la conoció en un vuelo y le ofreció el papel en el avión. Lo que Chiles hace con ese papel es construir una de las pocas Chicas Bond que supera a nivel intelectual al protagonista en pantalla: Holly es una científica de la NASA y una agente encubierta de la CIA, y la película tiene la honestidad de mostrar que sabe más de lo que está pasando que el propio Bond durante buena parte del metraje. 

    Moonraker es una película excesiva, deudora del éxito de La guerra de las galaxias y del James Bond más alejado de la realidad, y Chiles funciona como su centro de gravedad relativo: en un universo donde hay estaciones espaciales y góndolas que se convierten en hovercraft, Holly Goodhead es la única persona que parece saber exactamente qué está haciendo. 

    Es una posición narrativa poco habitual para una Chica Bond de su época, y Chiles la sostiene con aplomo.

    6. Olga Kurylenko (Quantum of Solace, 2008)

    Quantum of Solace es, en muchos sentidos, la película Bond más rara de la era Craig: una secuela directa de Casino Royale que funciona más como segundo acto de una obra de teatro que como película independiente, con un protagonista que está en modo luto y venganza y que no tiene espacio emocional para ningún tipo de romance convencional. 

    En ese contexto, Olga Kurylenko como Camille Montes es una decisión narrativa brillante: no es la chica de Bond, es su paralelo. Los dos buscan vengar asesinatos, los dos están dispuestos a morir por ese objetivo, y los dos acaban ayudándose sin necesitar nada más del otro. 

    Kurylenko, actriz ucraniana que había trabajado principalmente en producciones europeas antes de este papel, construye a Camille con una intensidad física y una carga emocional que hacen de ella, para muchos aficionados a la saga, la Chica Bond más interesante a nivel dramático de la era moderna. 

    5. Eva Green (Casino Royale, 2006)

    Vesper Lynd es, sin discusión posible, el personaje femenino más elaborado de toda la saga Bond, y Eva Green es la razón principal por la que funciona. Casino Royale reinventó la franquicia entera al volver al origen del personaje, y en ese origen estaba Vesper: la única mujer que Bond ha amado de verdad, la única que lo ha traicionado, la única cuya muerte explica prácticamente todo el comportamiento del agente durante el resto de su carrera. 

    Green, que venía de Soñadores de Bertolucci y de El reino de los cielos de Ridley Scott, trae a Vesper una inteligencia fría y una fragilidad que los guionistas Purvis y Wade construyeron como la más compleja de la saga. 

    La escena bajo la ducha después del Casino, donde Bond sostiene a una Vesper en estado de shock, es una de las más inusuales de la franquicia: no hay acción, no hay humor, solo dos personas que acaban de ver algo que no pueden procesar. 

    Si se compara a Vesper Lynd con la Nomi de Sin tiempo para morir (2021), que aspiraba a ser la primera Chica Bond que cuestionaba de forma abierta al protagonista, la diferencia es que Green lo hacía sin que la película necesitara subrayarlo.

    4. Izabella Scorupco (Goldeneye, 1995)

    Goldeneye es la película del regreso: regreso de Bond después de seis años de ausencia de las pantallas, regreso de la saga a la relevancia, y llegada de Pierce Brosnan a un papel que llevaba años esperando. 

    Izabella Scorupco como Natalya Simonova es la Chica Bond de ese regreso, y lo que hace con el personaje merece más atención de la que habitualmente recibe. Natalya no es una agente, no es una científica de élite, no es una mercenaria: es una programadora del gobierno ruso que sobrevive a una masacre casi por accidente y que a partir de ese momento toma decisiones activas y sensatas mientras Bond destruye cosas a su alrededor. 

    La dinámica entre los dos personajes tiene algo poco habitual: Natalya le echa en cara a Bond su comportamiento, le llama irresponsable, le pregunta si disfruta matando, y la película no la castiga por ello. Scorupco, actriz y modelo polaca, había tenido escasa exposición cinematográfica internacional antes de Goldeneye, y su trabajo aquí es uno de esos casos en los que el casting resulta muy correcto sin que nadie pudiera haberlo predicho.

    3. Honor Blackman (James Bond contra Goldfinger, 1964)

    El nombre de Pussy Galore ha sido objeto de innumerables debates sobre el doble sentido y los límites del humor de la saga Bond, pero lo que Honor Blackman hace con ese personaje en James Bond contra Goldfinger está muy por encima del juego de palabras del nombre. 

    Pussy Galore es la jefa de una escuadrilla de pilotos, colaboradora del villano Goldfinger, y una de las pocas Chicas Bond que en el momento de conocer a James Bond no tiene el menor interés en él —un detalle que en 1964 tenía una carga bastante específica que la película no elabora pero tampoco ignora-. 

    Blackman, que venía de cuatro años interpretando a Cathy Gale en la serie de televisión Los Vengadores, llegó a Goldfinger con más experiencia en artes marciales y en escenas de acción que casi cualquier otro miembro del reparto, y eso se nota: es físicamente creíble de una manera que sus contemporáneas raramente lo son. 

    2. Maud Adams (Octopussy, 1983)

    Maud Adams tiene el honor singular de ser la única actriz que ha interpretado a dos personajes distintos en dos películas Bond diferentes: apareció primero como Andrea Anders en El hombre de la pistola de oro (1974) y volvió nueve años después como la protagonista titular de Octopussy

    Ese regreso, que en principio podría parecer un reciclaje de casting, acaba funcionando como un ejercicio de rehabilitación del personaje: donde Andrea Anders era una víctima, Octopussy es una empresaria, líder de una red de contrabandistas y de un circo que es también una organización de inteligencia paralela. 

    Adams construye al personaje con una autoridad serena que la distingue de la mayoría de las Chicas Bond: Octopussy no necesita que Bond la rescate —o al menos no más de lo que Bond necesita que ella lo rescate a él—, y la película tiene la honestidad de mantener ese equilibrio durante la mayor parte del metraje. 

    1. Diana Rigg (007 al servicio secreto de su Majestad, 1969)

    No hay debate posible en la primera posición. Diana Rigg como Teresa "Tracy" Di Vicenzo en 007 al servicio secreto de su Majestad no es solo la mejor Chica Bond de la historia: es uno de los personajes femeninos más complejos de todo el cine de aventuras de los años sesenta, y el hecho de que aparezca en una película protagonizada por el único Bond que casi ningún aficionado elegiría como su favorito —George Lazenby— dice todo lo necesario sobre la calidad del trabajo de Rigg. 

    Tracy no es una aliada de Bond, no es una enemiga, no es exactamente un amor de película: es una mujer en crisis que Bond conoce cuando está a punto de suicidarse, que tiene su propia historia familiar y sus propias heridas, y que acaba siendo la única persona a la que el agente propone matrimonio en toda la saga. 

    El final de la película es el más perturbador de toda la franquicia, y Rigg lo sostiene con una actuación que en aquel momento —venía de Los Vengadores, igual que Honor Blackman— ningún productor habría etiquetado como "de Oscar" y que vista hoy resulta extraordinaria. 

    Que 007 al servicio secreto de su Majestad sea una película infravalorada es una injusticia menor comparada con la de que Diana Rigg no sea el primer nombre que aparece cuando se habla de las grandes actrices del cine británico de su generación.

  • ‘Proyecto Salvación’ y las 5 mejores películas de Sandra Hüller
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Sandra Hüller es una actriz siempre casi-pop. Primero, porque hace una década que la cinefilia dura la tiene fichada –por lo menos desde Toni Erdmann– pero mi tía aún no se acuerda de su nombre (sí, ella es la prueba del algodón de la fama), a pesar de su nominación al Oscar en 2024 por Anatomía de una caída (2023).

    Al mismo tiempo, la alemana, de forma parecida a Javier Bardem o a George McKay, resulta aún demasiado “exótica” para entrar a formar parte del star system establecido pero no deja de participar en proyectos comerciales.

    En el año que entra, la veremos en tres películas que definirán bien la trayectoria (¿consolidada por fin?) de esta actriz. Por un lado, la excelente Rose (2026), por la que ganó el Oso de Plata en el pasado festival de Berlín y que demuestra la deferencia de Hüller por los proyectos de autor. Por otro lado, tendrá un papel de reparto en la anticipadísima Digger (2026) de Iñárritu y con Tom Cruise. Pop o punk, eso queda por ver, pero a la película le tenemos muchísimas ganas.

    Pero antes, puedes encontrarla en un relato de dimensiones cósmicas (aunque muy humanas) como la coprotagonista de Ryan Gosling en Proyecto Salvación (2026). Y sí, después de verla coincido con la crítica: se trata de uno de sus mejores papeles. Lo cual nos da una excusa perfecta para mirar atrás y repasar en qué otras obras ha brillado esta mujer de mirada calculadora y vulnerabilidad evidente. Entran las 5+1 mejores películas de Sandra Hüller, ordenadas de peor a mejor.

    Proyecto Salvación (2026)

    Si Proyecto Salvación (2026) funciona es por los contrastes que genera: por un lado, Ryan Gosling viaja hasta los confines más lejanos de la galaxia, pero sólo para descubrir que la amistad nos salva (y nos vuelve mejores personas); es Interestellar (2014) con un giro. Al mismo tiempo, es la contraposición de la calidez del astronauta protagonista con la cerebralidad implacable de su superior científica la que vertebra todas las escenas en tierra.

    En una película tan empeñada en explicarse de forma evidente, la hábil contención de Hüller guarda un misterio que hace que la carga emocional de la ciencia ficción impacte con mayor fuerza. Hay, por ejemplo, una escena maravillosa en la que Hüller interpreta en karaoke una versión de Sign of the Times; que destaca no solo por la vulnerabilidad de su voz, sino porque sus expresiones sombrías anteriores en la película hacen que ese destello de vitalidad brille más.

    Múnich en vísperas de una guerra (2021)

    Hüller es Helen, la amante del traductor alemán Paul (Jannis Niewöhner) en Múnich en vísperas de una guerra (2021), un drama de espionaje ambientado en la Segunda Guerra Mundial. En la película, una versión creíble –sin el distractivo brillo hollywoodiense– de El buen pastor (2006), Helen ayuda a Paul en sus esfuerzos por derrocar en secreto al gobierno nazi…

    Y aunque esta sea una película un tanto fallida, a la que falta algo de pulso, Hüller saca lo mejorcísimo de un pequeño papel “secundario”, dotando a Helen de una acidez y una agudeza mental muy disfrutables, de los que demuestran que se puede hacer mucho con muy poco material. Sandra Hüller demuestra en Múnich que Marion Cotillard no es la única que supo hacer cine de época –¿recordáis Aliados (2016)?–.

    El hombre perfecto (2021)

    Si inyectas a la especulación sobre humanos-máquina de Ella (2013) con la energía incómoda de un gag de Pantomima Full y la sensibilidad humanista de Greta Gerwig, tendrás algo parecido a El hombre perfecto (2021). En la película de Maria Schrader, una de las mejores de la Berlinale de su año, Hüller se luce en uno de sus personajes de reparto más deliciosamente arquetípicos: una mujer fría, trabajadora anónima de una empresa que crea robots realistas.

    El personaje de Hüller presenta a la protagonista de la película (Maren Eggert) a su interés amoroso, un androide atractivo y absolutamente perfecto (Dan Stevens), con quien tendrá un romance como parte de un estudio experimental para determinar la compatibilidad de los humanos con la Inteligencia Artificial. Como escondiendo una juguetonería algo peligrosa, cuyo reverso sería parecido al argumento de Ex Máquina (2015), Hüller da la cara por todos los científicos que experimentan con la pobre Maren Eggert. Sí, os recordará a Proyecto Salvación.

    La zona de interés (2023)

    Con Nicole Kidman en Reencarnación (2004) y Scarlett Johansson en Under The Skin (2014), en La zona de interés (2023) –también de Jonathan Glazer– Hüller completa la mejor tríada de mujeres enigmáticas del cine contemporáneo. Aquí es la esposa del comandante del campo de concentración de Auschwitz. Crianza y vida familiar a escasos metros de un sufrimiento inimaginable.

    La zona de interés no es una película de actores; Glazer nunca intenta hacer que sientas ni una pizca de simpatía por la pareja protagonista, y ni Hüller ni su coprotagonista Christian Friedel tienen el tipo de escenas deslumbrantes que encontrarías en un biopic tradicional. Pero Hüller sigue estando estupenda en el papel, de una inquietante banalidad, mezquina y materialista. Acompañarla nos pone a prueba, pero nos cambiará para siempre.

    Anatomía de una caída (2023)

    El género de procesos judiciales parece el examen definitivo para comprobar la capacidad de un actor para transmitir verdad, con lo mínimo puesto. Por lo tanto, Anatomía de una caída (2023) es la prueba perfecta (aunque no la primera, ni la menos conocida) de que Sandra Hüller vale oro. En la película de Trier, interpreta a una escritora de éxito cuyo marido muere tras caer por la ventana de un ático, a quien se juzga bajo la sospecha de haberlo empujado.

    Como Marlene Dietrich en Testigo de cargo (1958), esta es una mujer ambigua, que la película nos empuja a juzgar moralmente hasta el final. Como tal, es fácil acabar poniendo bajo microscopio cada acción de Hüller, examinando cada pequeño gesto para llegar a un veredicto. Por suerte, su interpretación oscila entre lo cálido y lo intenso, entre lo empático y lo incómodo, y es la razón por la que Anatomía de una caída trascienda el tiempo de créditos y el género del thriller. Es puro drama humano.

    Toni Erdmann (2016)

    Suma a Los Meyerowitz: La familia no se elige (2017) algo del humor incómodo de Radu Jude y tendrás Toni Erdmann (2016), en la que Sandra Hüller da vida a una mujer alemana adicta al trabajo que ejerce como consultora empresarial para una compañía petrolera en Rumanía. La comedia de Maren Ade contrapone la rigidez de Hüller con las excéntricas bromas de su padre (Peter Simonischek), con quien ya no se habla y que viaja a Rumanía para reconectar con ella… O intentarlo de la peor forma posible.

    Simonischek, una caótica fuerza cómica de la naturaleza, es técnicamente el protagonista de Toni Erdmann. Pero Hüller es el corazón y el alma de la película, y resulta verdaderamente hipnótica como la arisca Ines, mientras acumula capas de vulnerabilidad y resentimiento oculto bajo su exterior, frío sólo en apariencia. Todes somos Ines, aunque a nadie le entusiasme la idea.

  • Buscando a la nueva Lady Whistledown: estas son nuestras candidatas
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    La cuarta temporada de Los Bridgerton ha dejado una vacante tan misteriosa como la propia Penélope Featherington cuando empuñaba su pluma: alguien ha retomado las crónicas de Lady Whistledown, y la alta sociedad londinense vuelve a temblar ante la posibilidad de verse retratada en sus escritos. 

    Conviene aclarar algo antes de entrar en materia: en los libros de Julia Quinn, no existe ninguna nueva Lady Whistledown. La cronista anónima es, de manera exclusiva, Penélope. Es la serie de ShondaLand la que ha decidido mantener viva la figura del cronista con una nueva identidad desconocida, una apuesta narrativa que, bien ejecutada, puede ser el color de fondo que Los Bridgerton necesita sin que vuelva a convertirse en el motor dramático que tanto pesó en la tercera temporada.

    Penélope Featherington pasó tres temporadas cargando con el secreto más pesado de la Regencia inglesa. Su renuncia al rol en la cuarta no es solo un alivio para ella como personaje, sino para la serie entera, que recupera así la libertad de poner el romance donde siempre debió estar. Pero la pluma ha vuelto. Alguien la ha recogido. Y estas son nuestras candidatas para ello.

    Posy Penwood

    Posy Li —conocida en la serie como Posy Penwood o Posy Gown— es uno de esos personajes secundarios que Los Bridgerton utiliza para demostrar que la bondad también puede existir dentro de las casas más tóxicas. Hijastra de Lady Araminta y hermanastra de Sophie Baek, Posy aparece en la cuarta temporada como una figura discreta y empática dentro de Penwood House: alguien que, pese a vivir bajo la presión de una madre exigente y una dinámica familiar asfixiante, encuentra pequeñas formas de actuar con generosidad, como cuando entrega en secreto a Sophie los clips de zapatos de Araminta.

    Ese perfil —observadora, contenida, capaz de moverse por entornos hostiles sin levantar sospechas— es exactamente el que necesita una buena cronista social. Una Lady Whistledown no puede ser alguien que llame la atención; debe ser alguien a quien nadie mire dos veces. Posy cumple ese requisito mejor que casi cualquier otro personaje de la serie. Recuerda, en ese sentido, a la figura de Jane Fairfax en Emma: la mujer que está en todas las reuniones, que lo escucha todo y que nadie se molesta en interrogar porque su presencia se da por sentada.

    En los libros de Julia Quinn, Posy acaba encontrando su propio camino romántico lejos de la influencia materna. La serie tiene, por tanto, margen para construir su arco de forma diferente sin traicionar el espíritu del personaje. Que ese arco pase por empuñar una pluma anónima sería, además, coherente con su travesía hacia la independencia.

    Alice Mondrich

    Alice Mondrich lleva temporadas acumulando una inteligencia emocional y una observación social que la serie no ha terminado de explotar del todo. Como mujer que ha ascendido en la escala social junto a su marido pero que sigue mirando ese mundo con cierta distancia crítica, tiene la perspectiva que necesita una buena cronista: la del que pertenece y al mismo tiempo no pertenece del todo.

    Hay algo en Alice que recuerda a los personajes de Mary Crawford en Mansfield Park: alguien que entiende las reglas del juego mejor que nadie porque las ha aprendido de fuera hacia dentro. 

    Una Lady Whistledown que escriba desde esa mirada sería mucho más interesante que una que lo haga desde el resentimiento o la ambición. Alice escribe, en este escenario imaginario, porque entiende el mundo que describe. Y eso se nota.

    Hyacinth Bridgerton

    Hyacinth es la candidata más caótica de esta lista, y también la más divertida. Joven, afilada, con una lengua que no siempre espera permiso para hablar, tiene el perfil de alguien que podría convertir las crónicas de Lady Whistledown en algo más parecido a un arma que a un entretenimiento. Lo cual, dependiendo de cómo lo gestione la serie, puede ser lo que necesitan las próximas temporadas.

    La comparación inevitable es con Lizzie Bennet en Orgullo y prejuicio: el mismo ingenio, la misma tendencia a juzgar antes de comprender, y una evolución emocional que está por llegar. 

    Si Los Bridgerton quiere que la nueva Whistledown tenga también un arco propio —sin que ese arco devore el romance de turno, que es el error a evitar—, Hyacinth tiene material para ello. El riesgo es que su protagonismo como futura heroína romántica complique mantenerla en el anonimato. Pero ese riesgo, bien manejado, puede ser la tensión que la serie necesita.

    Mrs. Varley

    La doncella de Lady Danbury es la candidata más inesperada y, por tanto, más arriesgada de esta lista. Mrs. Varley lleva temporadas en los márgenes de las escenas más importantes de Los Bridgerton, escuchando conversaciones que no le estaban permitidas, observando dinámicas que sus superiores ni siquiera notan que están siendo observadas. Eso, en términos de cronista social, es un superpoder.

    Hay una larga tradición literaria y cinematográfica de sirvientes que saben más de lo que dicen: desde Stevens en Lo que queda del día hasta Sarah O'Brien en Downton Abbey

    Una Lady Whistledown surgida del servicio doméstico sería la versión más subversiva que la serie podría ofrecer, y también la más coherente con el espíritu original del personaje: alguien que observa el poder desde un lugar que el poder no vigila.

    Eloise Bridgerton

    Y llegamos a la candidata que más de uno habrá pensado desde el principio. Eloise tiene todo lo que necesita una Lady Whistledown: convicción, inteligencia, capacidad de análisis y, sobre todo, una relación con las palabras escritas que ningún otro personaje de la serie comparte con tanta intensidad. Que en temporadas anteriores estuviera a punto de descubrir la identidad de la cronista no hace sino reforzar la ironía de que pudiera acabar siéndolo ella misma.

    El problema —y aquí reside el matiz más interesante— es que Eloise es la candidata más obvia, lo que en la lógica de Los Bridgerton puede significar tanto que es la correcta como que la producción hará todo lo posible por despistar. Si la serie tiene la valentía de apostar por ella, tendrá que encontrar la manera de que ese secreto no destruya, una vez más, el romance central de su temporada. La historia de Eloise como Whistledown solo funciona si la pluma es el fondo, no el primer plano. Penélope ya nos enseñó lo que ocurre cuando se confunden los papeles.

    La nueva Lady Whistledown ya está ahí fuera. Solo queda esperar para descubrir quién ha decidido, esta vez, que los secretos ajenos merecen ser contados.

  • ‘Spider-Man: Un nuevo día’. Esta teoría sobre Venom podría cambiarlo todo
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    La verdad: esta teoría es salvaje, discutible y muy probablemente incorrecta. Pero también es el tipo de especulación que convierte cada nuevo avance del Universo Cinematográfico de Marvel en un campo de juego interpretativo digno de foros, teorías de fans y análisis frame a frame. La idea central sugiere que Spider-Man: Un nuevo día (2026) no adaptará realmente el arco homónimo de los cómics, sino que funcionará como una especie de “renacimiento” oscuro de Peter Parker mediante la introducción encubierta de Venom.

    Este argumento encajaría con la tendencia reciente del Universo Marvel de reinterpretar arcos clásicos, como ya vimos en Spider-Man: Sin camino a casa (2021), que ya propuso cambios sustanciales sobre la parábola del multiverso. Además, no podemos ignorar la información clave de que el simbionte ya existe en este universo, como se nos desveló en la escena post-créditos de Venom: habrá matanza (2021).

    A partir de ahí, el tráiler de Un nuevo día parece sembrar pistas que nos evocan inquietantemente a la mitología del simbionte, evocando tanto a El hombre araña 3 (2007) como a las versiones más modernas protagonizadas por Tom Hardy, hasta Venom: El último baile (2024).

    Peter Parker deprimido: que empiece una nueva era oscura

    Repasemos de qué va Un nuevo día para comprender por qué estamos delante de la etapa oscura de quien (no) siempre ha sido Tu amigo y vecino Spider-Man (2025).

    Al final de Spider-Man: Sin camino a casa, Peter Parker toma la decisión más devastadora de su vida: permitir que el Doctor Strange lance un hechizo que borra por completo su existencia de la memoria de todos, incluidos sus seres más cercanos como MJ y Ned. Esto lo deja en una situación de aislamiento absoluto, sin red de apoyo emocional, sin identidad reconocida y obligado a reconstruir su vida desde cero en un pequeño apartamento, cosiendo su propio traje y operando como un Spider-Man mucho más anónimo y callejero. Vamos, como A propósito de Llewyn Davis (2013) pero con telarañas.

    Llegamos al Brand New Day, un arco de los cómics que también redefinió el status quo del personaje tras un evento traumático, y que abordaba a un Peter perdido, que debe reaprender quién es sin sus vínculos previos y que enfrenta un mundo que ya no lo reconoce. Pero el tráiler de Un nuevo día recuerda más a otros reinicios dentro del género, como The amazing Spider-Man (2012) o incluso a la vuelta de Daredevil: Born Again (2025), donde el héroe debe redefinirse tras tocar fondo.

    En realidad, este patrón ha sido explorado en múltiples narrativas de superhéroes. Pensemos en cómo Batman (2022) presenta a Bruce Wayne como una figura dominada por la rabia: en ese sentido, un Peter Parker más sombrío no sería una anomalía, sino una evolución lógica… Aunque aquí podría haber algo más. El simbionte Venom, en los cómics, echa raíces en quienes sufren. Y si Peter está deprimido... 

    Manos negras, ojos oscuros y una biología alterada (hay señales)

    Uno de los momentos más comentados del tráiler muestra la mano de Peter envuelta en sombras. A primera vista, podría parecer un simple efecto de iluminación, pero la textura y el movimiento evocan claramente la estética del simbionte. En los cómics, Venom fue responsable de introducir el concepto de telarañas orgánicas, eliminando la necesidad de los lanzadores mecánicos.

    Otra escena sospechosa, cuando Peter cae por una ventana y se salva en el último segundo. Vaya vaya: la cámara evita mostrar claramente su mano, aunque se percibe cerrada en un puño, una postura característica de cómo Venom dispara telarañas en las viñetas. La comparación con Venom es inevitable. En esa película, el proceso de unión entre Eddie Brock y el simbionte se manifiesta inicialmente en pequeños cambios físicos y comportamentales, antes de revelarse completamente.

    Otro detalle particularmente inquietante es el momento en que los ojos de Peter se vuelven completamente negros. Esto podría interpretarse como una evolución natural de sus poderes (algo que ya hemos visto en otras reinterpretaciones modernas, como The Amazing Spider-Man), pero también coincide con uno de los primeros signos de vinculación simbiótica en las películas de Venom.

    A esto se suma una escena de escaneo corporal, presumiblemente realizada por alguien como Bruce Banner. En ella, se observa una especie de red oscura expandiéndose dentro del cuerpo de Peter. ¿Hacen falta más pistas? En términos cinematográficos, recuerda a la manera en que Upgrade (Ilimitado) (2018) representaba la integración de tecnología en el cuerpo humano, o incluso a los análisis biomédicos en Iron Man. El hombre de hierro (2008).

    Finalmente, hay un detalle sonoro que no debería pasarse por alto. En una escena, una simple gota de agua genera en Peter una reacción extrema ante un ruido agudo. Esto podría ser una manifestación de sentidos hiperdesarrollados, pero también encaja perfectamente con una de las debilidades clásicas del simbionte: su sensibilidad al sonido. Este elemento ha sido explorado de forma consistente, tanto en Spider-Man 3 como en Venom: habrá matanza, donde las frecuencias sonoras actúan como mecanismo de defensa contra estas entidades.

    La gran pregunta es si todo esto apunta realmente a Venom o si se trata simplemente de una evolución natural de Spider-Man dentro del MCU. Marvel ha jugado antes con expectativas del público, como ocurrió con Bruja Escarlata y Visión (2021), pero como ocurre con las mejores teorías de fans, desde las conexiones multiversales en Doctor Strange en el multiverso de la locura (2022) hasta los misterios no resueltos en Perdidos (2004), su valor no está en su veracidad, sino en cómo nos obliga a mirar más de cerca. Y estar atentos nunca es una inversión perdida.

  • El 'efecto Torrente': ¿Se sumarán otras distribuidoras a no lanzar tráileres como estrategia de marketing?
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    Hay películas que llegan a los cines con meses de bombardeo promocional, con tráileres que revelan los giros, con featurettes que explican los efectos especiales y con entrevistas donde el reparto cuenta, casi sin querer, lo que no debería contarse. 

    Y luego está Torrente presidente, con la que Santiago Segura y Sony Pictures decidieron hacer exactamente lo contrario: cerrar la boca, apagar las luces y esperar. El resultado ha sido el cuarto mejor estreno de la historia del cine español, con 6,9 millones de euros en su primer fin de semana, el mejor debut de una producción española en más de una década y el primero en superar el millón de espectadores en solo cuatro días.

    Y cuando los datos hablan así de claro, a la industria le toca escuchar.

    El secretismo como estrategia: lo que hizo Santiago Segura y por qué funcionó

    Torrente presidente llegó a los cines sin tráiler oficial, sin póster definitivo, sin pases de prensa previos y sin junkets con entrevistas antes del primer fin de semana en salas. El único cartel disponible era texto blanco sobre fondo negro con el título de la película. Nada más. Para una saga que lleva 28 años siendo una de las más reconocibles del cine español, la maniobra era, cuando menos, arriesgada.

    El propio Segura desveló en televisión el motivo: "No quiero decir nada de la película. Los primeros que ven las películas suelen ser los críticos, la prensa especializada o los famosetes que van a dejarse ver en la alfombra roja. Y yo quiero que los primeros que vean la película sean el público, que sea una sorpresa". Dicho y hecho. Se vendieron anticipadamente 150.000 entradas antes del estreno, logrando que ese primer fin de semana estuviera dedicado exclusivamente a los fans de la saga, con una recaudación asegurada de más de un millón de euros antes de que se proyectase la cinta por primera vez.

    Lo que Segura protegía no era tanto la trama, sino los cameos. La intención era preservar el secreto hasta el último momento y permitir que los espectadores descubrieran los habituales cameos de la saga sin verse expuestos a spoilers. En Torrente presidente, José Luis Torrente se mete en política y el elenco de figuras reales que aparecen en la película era la gran baza que no podía quemarse antes de tiempo. 

    En 1999, El proyecto de la bruja de Blair demostró que el misterio puede ser la mejor campaña de marketing posible. Con un presupuesto de apenas 60 mil dólares, la cinta recaudó más de 248 millones de dólares en todo el mundo. Su estrategia no consistía en no enseñar nada, sino en construir una mentira creíble: una web con informes policiales falsos y carteles de estudiantes desaparecidos que hicieron creer a miles de personas que lo que iban a ver era real. Era una película de terror que utilizaba el terror como herramienta de marketing. 

    Segura ha hecho algo diferente: utilizar el vacío, la ausencia total de información, como imán. Más cercano, en ese sentido, a lo que hizo J. J. Abrams con Monstruoso en 2008, cuyo objetivo era mantener la trama en secreto absoluto hasta que el público estuviera sentado en el cine, mientras construía anticipación con un tráiler sin título y sin mostrar el monstruo.

    La saga Torrente: una trayectoria de éxitos que no necesitaba reinventarse

    Para entender el alcance del salto que ha dado Torrente presidente, conviene recordar qué terreno pisaba la saga antes de esta entrega. Torrente, el brazo tonto de la ley (1998) recaudó 10,9 millones de euros con 3 millones de espectadores. Torrente 2: Misión en Marbella (2001) se convirtió en la película más taquillera de la saga con 22,1 millones de euros y 5,3 millones de espectadores. Torrente 3: El protector (2005) cosechó 18,1 millones y 3,5 millones de espectadores. Torrente 4: Lethal Crisis alcanzó la cifra de 19,3 millones de euros en taquilla y reunió a 2,6 millones de espectadores. Y Torrente 5: Operación Eurovegas (2014) cerró aquella etapa con 10,6 millones y 1,8 millones de espectadores.

    En todas esas entregas, Segura hacía exactamente lo que se espera de cualquier director-estrella español: salir en televisión con la camiseta de la película, recorrer los platós semanas antes del estreno, hablar de los cameos y generar expectativa con material promocional. Funcionaba. 

    Pero la industria cambió. El streaming redibujó los hábitos, la pandemia golpeó la asistencia y la sobreexposición a tráileres y contenido previo generó en el público una fatiga difícil de medir pero fácil de sentir. Segura leyó ese clima y en esta ocasión apostó por lo contrario.

    El contraste con otras franquicias populares resulta revelador. Personajes como el de Torrente podrían compararse, en su vocación de comedia gamberro-castiza, con la saga británica de Johnny English, que siempre apostó por una promoción convencional y masiva sin que sus resultados internacionales llegaran nunca a generar el fenómeno social que rodea al policía de Segura en España. 

    O con la saga Ted de Seth MacFarlane, que también construyó su éxito sobre el humor políticamente incorrecto y las campañas de marketing ruidosas y omnipresentes. Torrente no necesita ninguno de esos recursos: es una marca en sí misma, y eso es lo que Segura aprovechó para invertir la lógica habitual.

    El tráiler que revela demasiado: un problema que la industria lleva años ignorando

    Hay un elefante enorme en la sala del marketing cinematográfico, y se llama sobreexposición. Cualquier espectador habitual puede recordar la sensación de sentarse a ver una película después de haber visto tres tráileres, un clip exclusivo, una entrevista con el director y un making-of de cinco minutos que, sumados, te han contado prácticamente lo que iba a pasar. El momento de sorpresa se convierte en el momento de reconocimiento: "ah, aquí es cuando pasa esto". La experiencia cinematográfica, vaciada de anticipación, se convierte en una confirmación de lo que ya sabías.

    La idea de Segura era que los espectadores acudieran a los cines a ciegas, sin saber qué esperar. Ni siquiera en las producciones más grandes y secretas de Hollywood, como las de Avengers de Marvel, se llega a un extremo así. Y ahí radica el verdadero debate que abre Torrente presidente para la industria: ¿puede una película sin tráiler funcionar siempre, o solo cuando la marca ya está tan asentada que no necesita presentación?

    La respuesta honesta es que la estrategia de Segura funciona porque Torrente lleva 28 años en la memoria colectiva española. No es un experimento replicable por cualquier película. Una producción desconocida sin tráiler no genera expectativa: genera indiferencia. El misterio solo seduce cuando hay algo detrás del que nadie quiere perderse. Torrente presidente acumuló más del 70% de la taquilla del fin de semana de su estreno, que se disparó a niveles prepandémicos con 10,5 millones de euros de recaudación total. Eso es muy difícil de lograr sin una marca reconocida.

    Pero lo que sí debería replicarse, y lo que la industria haría bien en aprender, es la lección de fondo: cuando el marketing revela las mejores partes del film, el cine pierde. Cuando preserva la experiencia, el cine gana. La pregunta que deja Torrente presidente no es si otras películas copiarán exactamente este modelo. La pregunta es si los estudios y distribuidoras empezarán a preguntarse en serio cuánto daño le están haciendo a sus propias películas cada vez que deciden contar demasiado antes de que se apaguen las luces.

  • Caitriona Balfe y Sam Heughan de ‘Outlander’ comparten su obsesión por los realities
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Los realities siempre han tenido una reputación un poco complicada. El género ha pasado décadas situándose en algún punto entre el entretenimiento convencional y cierta perspectiva crítica cultural. Millones de personas ven telerrealidad cada semana, pero sigue siendo el tipo de programa que a muchos les gusta fingir que no les gusta. Pero, monísimos como son, los protagonistas de Outlander (2014) Sam Heughan y Caitriona Balfe no tienen reparos en admitir su obsesión con ella.

    MIRA: ¡Sam Heughan y Caitriona Balfe de ‘Outlander’ revelan su OBSESIÓN secreta con los realities!

    De promoción por la temporada 8 de Outlander (la última), los actores contaron a JustWatch que, cuando no están rodando nuevos episodios de su serie de fantasía romántica, a menudo están viendo realities. Balfe también tenía una opinión algo diferente sobre la etiqueta de “placer culpable” que suele acompañar al género: “¿Sabes qué?”, decía. “Creo que ya he superado la idea de un placer culpable. Si te gusta, te gusta”.

    First Dates (2016) me gusta”, añadía Balfe. A Heughan también le gusta el programa, casi tanto como su spin-off de 2017, First Dates Hotel. “Me encantan los programas de reality”, dijo. El actor también mencionó algunos de sus otros favoritos como The Great Pottery Throw Down (2015), The Repair Shop (2017) y The Traitors Ireland (2025): “Ahora tengo todo este tiempo libre que antes no tenía, así que estoy poniéndome al día con toda la televisión realmente buena”.

    El primer contacto con los realities

    Muchos años antes de que las plataformas de streaming llenaran sus catálogos con experimentos de citas, concursos y series de drama al estilo de las redes sociales, los realities eran muy diferentes. De hecho, para muchos espectadores, la primera verdadera introducción al género llegó con un programa sorprendentemente sencillo: The Real World. Estrenada en la MTV en 1992, The Real World seguía a un grupo de desconocidos que vivían juntos en una casa compartida.

    No había competiciones intricadísimas ni premios en dinero. En su lugar, el programa se centraba en las conversaciones, desacuerdos, amistades y en los momentos emocionales que surgían al poner a personas muy diferentes en el mismo espacio. En ese momento, el formato parecía algo completamente nuevo. Pero, más importante aún, The Real World sentó las bases de un género que acabaría dominando la televisión.

    Los realities actuales, por supuesto, han cambiado muchísimo. Hoy vemos desde competiciones de supervivencia hasta concursos de cocina, o series reconfortantes sobre manualidades. Pero la idea central no ha cambiado demasiado. La gente sigue sintiendo curiosidad por ver a personas reales (en lugar de actores profesionales, siempre impolutos como Caitriona Balfe y Sam Heughan) interactuando en situaciones que parecen espontáneas, impredecibles y a veces sí, muy emotivas.

    Los realities también tienen detractores

    La telerrealidad siempre ha tenido críticas, casi tantas como su popularidad. Algunos críticos argumentan que el género no es tan “real” como parece en pantalla y que las historias a menudo se manipulan en la mesa de montaje. Los productores también son conocidos por crear (algunas) situaciones dramáticas colocando “personajas” muy diferentes en el mismo espacio, porque sí, el conflicto da muy buena televisión.

    Otros simplemente no soportan el género porque les parece barato. Y, aun así, los realities siguen amasando fans. Parte de la razón de su éxito es que la barrera de entrada es muy baja: no necesitas seguir tramas complicadas ni recordar años de historia previa. Simplemente puedes empezar a ver un episodio, conocer a algunas personas nuevas y seguir sus historias.

    Es un tipo de entretenimiento fácil de ver, pero eso no significa que esté completamente vacío de interés. De hecho, la longevidad del género sugiere todo lo contrario. Los realities pueden parecer caóticos y resultar un poco incómodos desde fuera (en plan, ¿por qué estoy viendo esto?), pero toca un clavo muy potente: la curiosidad por otras personas y por cómo afrontan las situaciones que la vida les presenta.

    Por qué ver ‘First Dates’ (y qué ver después)

    A primera vista, First Dates, que debutó en el Reino Unido en 2013 y tuvo un remake estadounidense en 2017, parece casi demasiado simple para funcionar como formato a la larga. Cada episodio sigue a un grupo de desconocidos que llegan al mismo restaurante para tener citas a ciegas, mientras las cámaras capturan todas los roces tras la experiencia: desde las presentaciones nerviosas en el bar hasta el paseo un poco incómodo hasta su mesa.

    A partir de ahí, el formato deja que las conversaciones fluyan de forma natural. Algunas parejas conectan inmediatamente, otras pasan la velada lidiando con silencios extraños o dándose cuenta de que quizá no tienen mucho en común. Luego, al final de la noche, cada pareja decide si le gustaría volver a verse. Aunque se presenta como un programa de citas, en realidad se siente más como una colección de pequeñas historias humanas.

    Para los espectadores que disfrutan del ambiente acalorado de First Dates, hay muchos otros realities que persiguen un ambiente igual de comfy. Series como The Great Pottery Throw Down, mencionada por Sam Heughan, celebran la creatividad y la artesanía, mientras que la también favorita del actor The Repair Shop se centra en restaurar objetos personales muy queridos, a menudo con historiales bastante emotivos. La telerrealidad nunca te rechazará: no le hagas ascos tú a ella.

  • Si te gustó ‘Proyecto Salvación’: Otras 7 películas de ciencia ficción sobre encontrarse a uno mismo allí fuera
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Si para ti Proyecto Salvación (2026) es sólo una película sobre los extremos a los que llegamos por y para nuestros colegas, entonces no sigas leyendo y vete a ver la infra-conocida El astronauta (2024), en la que Adam Sandler se amista con una arañita entrañable que conoce al quedar varado por el espacio exterior.

    Pero hay otra forma de interpretar este relato sobre un astronauta con una misión suicida e imposible, una que pasa por preguntarse –como lo hace el propio Ryan Gosling cuando se desvela cómo terminó subido en una nave sin retorno– si era el doctor Grace valiente de entrada o aprendió a serlo, una vez se libró de todo prejuicio por la amnesia.

    Proyecto Salvación constituye uno de tantos ejemplos honrosos sobre cómo la ciencia-ficción ha empleado el vacío allí fuera como espejo de los problemas que nos persiguen día tras día. Luna (2009), por ejemplo, miraba los efectos que la explotación laboral y el aislamiento tienen en nuestra psique. Incluso Steven Universe (2013) nos llevaba a los confines del Reino de las Gemas para resolver nuestras trifulcas familiares.

    Así que en JustWatch hemos querido recopilar algunos clásicos de la sci-fi, junto con joyas menos conocidas y celebradas, que se han dirigido a los lugares más lejanos del espacio exterior para mirar muy para adentro. ¡Espacio-terapia! Empezamos.

    2001: una odisea del espacio (1968)

    Sí, 2001: una odisea del espacio (1968) es una epopeya cósmica, pero hasta el espectador más literal puede leer la obra de Stanley Kubrick como una meditación sobre la conciencia, la evolución y cómo el descubrir que hay algo “más allá” nos supera.

    A través del enfrentamiento con HAL 9000, la película explora la ansiedad humana ante la inteligencia que nos supera, un tema que resuena hoy tanto como en Ex Máquina (2015) y que, en el fondo, no deja de ser el reverso grandioso del duelo de Contacto. El viaje final, delirante, casi místico, funciona como metáfora del vértigo ante El Cosmos: ¿qué somos cuando trascendemos lo humano? Como para no inquietarse.

    Interestellar (2014)

    La película de Christopher Nolan disfraza de odisea científica un drama íntimo sobre el tiempo, la pérdida y la paternidad. Pasa algo similar en La llegada (2016), otro ensayo sobre la familia y cómo esta nos atrapa incluso allí tan lejos, o en Aniquilación (2018), un sueño febril sobre el duelo.

    El viaje de Cooper en teoría es para salvar a la humanidad, pero en el fondo Interestellar (2014) va de reconciliarse con la culpa de haber abandonado a su hija. Y mientras él envejece lentamente, ella vive una vida entera. Plantéatelo: qué pesadilla es peor, ¿quedarte varado en medio de la nada, o saber que cuando vuelvas todos a quienes querías habrán muerto?

    Ad Astra (2019)

    ¡Matar al padre! Como una versión grandiosa e introspectiva del viaje a los confines de la selva de Apocalypse Now (1979), la odisea de Brad Pitt hacia Neptuno es también un descenso para casutificar la figura paterna y a las heridas no resueltas.

    En Ad astra (2019) Roy McBride es un hombre incapaz de conectar, entrenado para reprimir todo afecto, un doble del padre autoritario de Pitt en El árbol de la vida (2011): tiene todo el sentido, entonces, que su enemigo ulterior no sea un extraterrestre todopoderoso, sino la propia herencia de su padre. Ad Astra disecciona la soledad moderna, repleta de individuos funcionales, desconectados y que necesitan YA ir a terapia.

    Gravedad (2013)

    El core temático de Gravedad (2013) resulta más que evidente, pero por si no la habéis visto: en la película de Alfonso Cuarón, el negro del espacio profundo sirve como habitación donde encerrar a dos adultos para que hablen, piensen y sientan de una vez.

    Como en Náufrago (2000), pero sin oxígeno ni pelota Wilson, cada intento de Sandra Bullock de regresar a la Tierra supone asimismo un intento de volver a vivir, de encontrar razones para seguir adelante cuando todo sentido parece haberse perdido. Y en realidad, al contrario que en Contacto, las mochilas que George Clooney y ella arrastran son meramente humanas, absurdas y hasta cotidianas, muy por desgracia.

    Solaris (1972)

    Andréi Tarkovski resulta fundamental para comprender qué tan entrelazada está la ciencia-ficción con la autoayuda y la espiritualidad. Película-hermana mayor de Stalker (1979), Solaris (1972) guarda notables similitudes con 2001: una odisea del espacio, aunque el director ruso afirmara no haber visto nunca la obra de Kubrick.

    La historia sigue a un psicólogo enviado a un planeta ficticio para investigar a tres tripulantes que han perdido la cordura, pero pronto, él mismo experimenta el fenómeno: la aparición de personas fallecidas. A partir de ahí, la película se convierte en el equinoccio perfecto entre una tienda de naturoterapia, la antesala de tu tarotista de confianza y un espejo al fondo del alma, en un planeta donde los recuerdos toman forma física y vienen a recordarte todo lo que en el pasado hiciste mal. Si te gustó, prueba con la “Rosa Magnética” de Memories (1995).

    High Life (2018)

    Claramente influida por el cine de Tarkovski, la High Life (2018) de Claire Denis sigue a un grupo de prisioneros enviados hacia un agujero negro mientras son sometidos a experimentos de reproducción. Las razones nunca se explican del todo, porque nos importan un comino: lo esencial son las relaciones entre estos marginados, confinados en una nave que funciona como cárcel.

    Como en Cube (1998) o en Gravedad, el entorno cerrado intensifica las tensiones y nos plantea: si fue la sociedad la que torció el futuro de esta tropa, ¿podrán convivir en el espacio? ¿Y qué significa traer una vida al mundo bajo este techo? Un ensayo que parte de la metafísica para mirar directamente a las condiciones sociopolíticas que marcan nuestro verdadero carácter.

    Contacto (1997)

    Mi favorita de la lista, aunque no sé hasta qué punto resulta conocida. Contacto (1997) dialoga de cara con Proyecto Salvación en tanto que reflexión honesta sobre las virtudes de creer en la bondad de los humanos, incluso en la peor de las circunstancias.

    Basada en la obra de Carl Sagan, Jodie Foster se encuentra entre la espada de la ciencia y la pared de la fe como dos formas de lidiar con la incertidumbre de su duelo paterno. ¿Veis? Ad Astra, 2001 y Gravedad, todo a la vez. “¡Pero Mariona, no sucede en el espacio!” Espérate al capítulo que la acerca a Encuentros en la tercera fase (1977) y verás de lo que hablo.

  • ‘Whistle’: Por qué el regreso del director de ‘La monja’ debería entusiasmar a los fans de ‘Destino final’ y ‘Jóvenes y brujas’
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    El panorama del cine de género este año se ha diversificado tanto que parece que el estreno de una peliculita de terror juvenil se puede pasar por alto sin hacerle demasiado caso. Es normal que, tras años de sufrir el agotamiento de la fórmula Blumhouse para las producciones dirigidas a un público young adult, la llegada de Whistle (El silbido del mal) (2026) parezca un soplo de aire fresco.

    Para empezar, llega de la mano del director de La monja (2018), que fue la segunda película más taquillera del Warrenverso. Tras su trabajo dentro de una franquicia, se atreve aquí con el culebroncillo de instituto con sangre de toda la vida, pero lo hace ofreciendo una versión premium de lo que podría haber sido otro refrito genérico.

    Una vuelta de tuerca al horror young adult

    Hardy construye un cóctel con la paranoia de figuras que no dejan de seguirte de It Follows (2014), el determinismo cruel de Destino final (2000) y las reglas que se manejan a placer de de Smile (2022), pero lo hace con una personalidad visual no tan común como algunos dan por hecho. Bajo una apariencia de producto comercial para adolescentes, el film se revela como una estilizada y divertida fantasía new romantic/emo que añora sin complejos el cine de género de tiempos más despreocupados por la coartada intelectual de los noventa.

    Además, hay en sus fotogramas un aroma a la estética gótica de la MTV y a clásicos como Jóvenes y brujas (1996), de slasher sobrenatural diseñado por y para los “weirdos”. La premisa no busca reinventar la rueda, pero su ejecución es tan contundente que logra elevarse bastante sobre la media. Tras haber visto muestras recientes y algo repetitivas de la idea de alumnos de bachillerato contra objetos ancestrales malditos. Pensemos en los resultados de Siete deseos (2017), Verdad o reto (2018) o Vive dentro (2023) antes de prejuzgar esta de forma frívola.

    Lo cierto es que frente a Whistle, por fin una producción se atreve a añadir bastante mala hostia, ideas visuales de naturaleza grotesca y algunas muertes gore que resultan memorables. Es cierto que el guion sigue paso a paso todo lo que se espera de uno de estos artefactos, y que podría volverse todavía más loco con su concepto central, pero si analizamos con cierta objetividad, no hay nada que no esté en su sitio en una obra de sus características, incluyendo una divertida escena post-créditos que funciona como un guiño perfecto que añade acidez a un final que se las prometía azucarado.

    Arqueología del trauma y el objeto maldito: la tradición olvidada de los ochenta

    Pero no nos engañemos, bajo su cubierta de producto aparentemente trivial para chavales, Whistle (El silbido del mal) tiene muy bien interiorizadas algunas lecciones fundamentales de Pesadilla en Elm Street (1984). Los chavales van comentando y descubriendo que hay algo turbio detrás de ellos, y si bien no es un miedo que aproveche Freddy, sí es la representación de un temor íntimo para cada uno de nosotros: nuestra muerte futura. Por momentos, la cinta parece una de aquellas muchas imitaciones que surgieron a la sombra del éxito de Wes Craven, recordando especialmente a títulos de culto como The Lamp (La lámpara) (1987).

    Un precedente tanto por la forma despiadada de matar a sus personajes, como por la idea de un objeto maldito de cultura exótica como desencadenante. Esta conexión se percibe no solo en la forma creativa de despachar a sus protagonistas, sino en la utilización del silbato de origen azteca, una puerta abierta a una mitología que el guion explica a través de un personaje veterano. Lo que realmente la eleva sobre otras del montón es, sin duda, la mano con los objetivos y lentes de Corin Hardy. Con una dirección que roza lo pluscuamperfecto, el cineasta vuelve a sus raíces folk, utilizando el trasfondo azteca para retratar una leyenda que bien podría haber salido de un cuento irlandés sobre doppelgängers que vienen a reclamar tu alma.

    En su The Hallow (2015) ya rescataba mitos como el intercambio para darle una fuerza visual macabra no tan fácil de encontrar en otras obras consideradas “menores”. El despliegue visual de ese "sunken place” como el de Déjame Salir (2017) es muy bello  y guarda una conexión estética que podría encajar perfectamente en la nueva El cuervo (2024), proyecto que, no por casualidad, Hardy estuvo a punto de dirigir, lo que explica ciertos guiños visuales muy evidentes al cómic original. La atmósfera tiene ese toque de videoclip ochentero de Bonnie Tyler o Kate Bush y la oscuridad melancólica de Lullaby de The Cure, creando una textura visual llena de sombras y un predominio de grandes angulares e incluso planos de grúa, steady etc...

    Un reparto de lujo para un anti-Club de los cinco

    Otro elemento diferencial respecto a los churros industriales de Sony o la propia Blumhouse es el evidente cariño volcado en los personajes. Si bien están escritos desde la sencillez de los arquetípos propios del subgénero, están perfilados con un mimo sutil a través de un casting que funciona por actitud. Una fenomenal Dafne Keen lidera el grupo, sintonizando una energía que remite directamente a los marginados de The Faculty (1998) y configurando una suerte de nuevo anti-El club de los cinco (1985). A su lado, la Yellowjacket, Sophie Nélisse, dignifica una presencia queer orgánica que se siente integrada de forma natural en la trama, vibrando en la misma frecuencia del espíritu "darketo" que inunda la obra.

    Pero siendo sinceros, en un slasher la gran estrella son los asesinatos, y aquí Hardy va más allá de lo que se atreven normalmente otros mercenarios. El recurso narrativo de que la forma exacta de tu futura muerte se te aparece de forma recurrente antes de llevarte definitivamente es una fuente de decisiones creativas, aportando ideas de mitología interesantes y una plasmación inquietante, con siluetas que observan en silencio desde fuera de la ventana o entre pasillos. Las set pieces que reproducen las defunciones son salvajes, sangrientas e imaginativas; una secuencia en concreto es ya firme candidata a convertirse en la mejor muerte que veamos en el cine de terror de 2026.

    El cineasta se convierte aquí en un esteta de la muerte, canalizando de angst grungito para una nueva era, logrando conectar con la Generación Z sin resultar un "boomer" impostado. Para rematar, Whistle hace gala de un gusto exquisito en su jukebox retro que se atreve hasta con temas de Concrete Blonde!, abogando por romances LGTBI+ asimilados para los rebeldes y marginados de una generación que se resiste a quedar encerrada en las burbujas algorítmicas de Spotify. Una diversión de viernes noche que sirve de prueba de que todavía es posible disfrutar de una playlist donde convivan Iron Maiden y Olivia Rodrigo sin que el mundo explote, donde no hay vergüenza para el romance entre litros de sangre y miembros amputados.

  • ¿Spider-Man o Man-Spider? Todo lo que le está pasando a Peter en 'Brand New Day', explicado
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    Hay un momento en el tráiler de Spider-Man: Brand New Day (2026) que cualquier seguidor del personaje ha reconocido al instante: Peter Parker, en ropa interior, cae desde la ventana de su apartamento y dispara una tela sin llevar puestos sus lanza-telarañas. Sin tecnología, ni dispositivos, es decir, como si fuera la versión de Spider-Man (2002), solo que aquí no es un superpoder original, sino una mutación que parece estarle ocurriendo sin ser Peter muy consciente de ello.

    El avance oficial de Sony confirma que la cuarta aventura en solitario del hombre araña de Tom Holland tendrá como hilo conductor algo con lo que los fans llevaban tiempo especulando: el ADN de Peter está cambiando, y puede que no tenga vuelta atrás. Analizamos de dónde viene este giro, qué arcos del cómic lo inspiran, y hasta dónde podría llegar esa transformación.

    La crisálida y los ojos negros: las pistas del tráiler

    El tráiler, lanzado el 18 de marzo, muestra a Peter despertando envuelto en una especie de capullo de tela dentro de su propio apartamento. No es una trampa de un villano, sino su cuerpo. Cuando cae al vacío, sin sus lanzatelarañas artesanales, algo en él reacciona y genera tela orgánica de forma instintiva, lo mismo que debe haber hecho inconsciente mientras dormía. Su apartamento está lleno de redes que él no ha puesto conscientemente. Un juego con el body horror que puede lanzar la película a un territorio insólito en esta tetralogía.

    La sinopsis oficial de Sony y Marvel confirma un salto temporal de cuatro años respecto a Spider- Man: No Way Home y describe una “sorprendente evolución física” para Peter que “amenaza su propia existencia”. El tráiler añade más capas: una exploración de su fisiología muestra su fuerza, agilidad y sentidos elevados, pero en niveles que no son lo habitual. Sus sentidos están tan amplificados que una gota de agua cayendo le resulta ensordecedora. La imagen final es la más inquietante de todo el tráiler: los ojos de Peter volviéndose completamente negros, como los de una araña.

    Por ello, todo el mundo está mentando Man-Spider, la forma mutada de Spider-Man descrita como la “forma final” del personaje, que incluye el crecimiento de extremidades extra antes de mutar aún más con capacidades adicionales. El tráiler parece apuntar directamente a ese suceso. Cuando Bruce Banner aparece como profesor universitario le suelta la frase más inquietante de toda la promo: “Si el ADN está mutando, eso sería enormemente peligroso”. Parece que tenemos el conflicto de la película localizado.

    Los arcos de cómic tras la transformación: de 'Neogenic Nightmare' a 'The Other'

    La transformación de Peter no es una invención del director Destin Daniel Cretton. Hay décadas de material de cómic que la sustentan, y el tráiler parece estar mezclando dos arcos concretos que muchos creen haber identificado con bastante precisión. El primero es ‘Neogenic Nightmare’, la saga de 14 episodios de la segunda temporada de Spider-Man: La serie animada de los años 90. En aquella, Spider-Man pierde el control de sus poderes, se enfrenta a una galería de villanos recién liberados de prisión por el Kingpin, acude a los X-Men en busca de ayuda y, tras ingerir un suero no probado, le crecen cuatro brazos adicionales antes de mutar por completo en el horrible Man-Spider, y ojo a esto, siendo perseguido por el Castigador.

    Las conexiones con Brand New Day son casi demasiado similares para ser casuales: tenemos los villanos liberados, Frank Castle está ahí, y hay un personaje que presuntamente se teoriza con que es Jean Grey, exactamente como ocurría en la serie animada cuando Peter acudía a los X-Men para entender su mutación. Todos los ingredientes de ‘Neogenic Nightmare’ están sobre la mesa. El segundo arco, más reciente y más oscuro en sus implicaciones, es ‘The Other’, un crossover de 2005-2006 que también parte de una crisis física de Peter pero la lleva en una dirección lovecraftiana. Tras un enfrentamiento aparentemente fatal con Morlun, el cazador de Spider-Totems multiversal, Peter experimenta un renacimiento místico, deja atrás su viejo cuerpo viejo y emerge de un enorme capullo de tela en el Puente de Brooklyn.

    En ese proceso conecta con algo más grande que sus poderes de origen radioactivo: una deidad araña conocida como el Gran Tejedor, “el Otro” del título, que le otorga nuevos poderes incluyendo visión nocturna —¿puede ser esto lo de los ojos negros?—, sentir vibraciones a través de sus redes, y aguijones retráctiles en las muñecas. La palabra “renacimiento” que cierra el tráiler no parece tampoco una coincidencia. Es una referencia directa. Si atendemos a un arco entendemos las transformaciones físicas radicales, el otro explica el capullo, y las teorías sobre la mitología de los spider-totems que encaja en el MCU que se dirige a Vengadores: Doomsday, el clímax de la Saga del Multiverso.

    ¿Llegará Peter a convertirse en Man-Spider? ¿Por qué?

    Si retomamos los tebeos, la historia más antigua de la mutación de Peter data de 1971, en “la saga de los seis brazos” de Amazing Spider-Man. En ella, un Peter desesperado decide intentar eliminar sus poderes mediante un suero de receta propia, haciendo que le crezcan cuatro brazos adicionales. Esta es la historia introdujo de paso a Morbius (2022), el vampiro viviente, y también la idea de que los poderes de Peter podrían mutar de formas monstruosas si algo los desestabilizaba. Y esta historia junto a hechos de la miniserie Marvel Fanfare números 1-4 eran parte de la inspiración de ‘Neogenic Nightmare’, aunque la cuestión clave no es si Peter mutará, sino qué lo dispara.

    El tráiler sugiere que podría ser algo natural ligado al ciclo vital de una araña, algo que ha estado latente y que ahora se activa. Sin embargo, hay un hilo suelto de No Way Home: el simbionte dejado en Tierra-616, y aunque esto no parece una historia de simbionte al uso, no se debe ignorar la posibilidad de que juegue algún papel. Los rumores sobre el Chacal como agente externo de la transformación añaden otra capa: en los cómics, Miles Warren tiene conexión directa con manipulación genética y con Gwen Stacy. Si está en la película como profesor, su presencia junto a Bruce Banner en un mismo edificio no parece casual.

    También es posible que haya una intención de resolver algo que llevaba pendiente desde que Peter conoció a Tobey Maguire en No Way Home y descubrió que su contraparte de otro universo tenía telarañas orgánicas. Tom Holland haya pasado tres películas siendo el Spider-Man tecnológico daría sentido a una exploración de su yo más esencial. Por lo pronto, la naturaleza “mutante” de Peter es otro punto de agarre para la introducción de los X-Men en el nuevo MCU, tampoco hay que olvidar que en el tráiler aparece Tarántula, que en el número 234 de Amazing Spider-Man (vol. 1) se transformaba en un hombre araña monstruoso. También hay otra criatura aracno-antropomórfica en el tráiler de Spider-Noir (2026), así que no descartemos elementos que pueden cruzarse aquí.

     

  • Outlander temporada 8, episodio 3: El final explicado—y lo que realmente está en juego
    Raquel Morales

    Raquel Morales

    Editor de JustWatch

    Cada semana nos acercamos un poquito más al final de Outlander (2014-2026). Pero aún no estamos listos para despedirnos de Jamie y Claire. Por suerte, aún quedan bastantes episodios que disfrutar. Apenas terminamos de ver el episodio 3, titulado ‘Abies Fraseri’ y fue el mejor hasta ahora. ¡Nos encantó! Y, por si te lo estabas preguntando, sí, esa escena final nos dejó con el corazón latiendo muy rápido.

    Sabíamos que no podíamos confiar en Cunningham pero no sabíamos hasta qué punto estaba maquinando en contra de Jamie. Y, ¿qué pasará a partir de ahora? Si quieres descubrir la respuesta a esta pregunta, este es el momento perfecto para analizar el final de Outlander temporada 8, episodio 3—y lo que realmente está en juego.

    ¿Qué pasó al final del episodio 3 de la temporada 8 de Outlander?

    Como viene siendo habitual desde que comenzó la temporada, la última escena del episodio nos dejó con la boca abierta y con miles de cosas pasando por nuestra cabeza. Desde que Fanny identificó a esos cerdos como soldados, Jamie sabía que Cunningham tenía algo que ver. 

    Y no se equivocó.

    Al principio, él le jura y la perjura a Jamie que esos soldados sólo presentaron sus respetos por su hijo y que nunca volverían. Cunningham sabía que Jamie no haría demasiadas preguntas ni lo cuestionaría demasiado si le decía eso. Él respetaría el luto de un padre. Y tenía razón. 

    Jamie sospecha cada vez más de Cunningham por lo que echó un vistazo a su espacio de trabajo—para fastidio de Cunningham—…pero lo dejó en paz. No tiene razones para no darle un voto de confianza. Si esos soldados no vuelven por el Cerro todo estará bien. 

    Pero los soldados regresan…con armas. Cuando Jamie los encuentra ahorcados y a Cleveland requisando sus armas, él une los puntos y sabe que Cunningham le mintió. Así, ya no hay más votos de confianza. Cunningham le demostró a Jamie que puede confiar en él así que está decidido a averiguar lo que se trae entre manos. Jamie registra el lugar de trabajo de Cunningham, incluida una pistola algo extraña que había visto antes. Sabía que algo no encajaba, pero no sabía exactamente qué estaba mal. 

    Hasta que lo hace. 

    Cunningham estaba tranquilo hasta ese momento. Él no pensó que Jamie encontraría algo. Pero lo hizo. En cuanto sacó esa carta y descifró la clave…la careta de Cunningham se cayó. Por fin lo vemos cómo realmente es. Y es un hombre orgulloso de estar en lo que cree en el lado correcto de la historia: luchando por la corona. Jamie descubre que él se estableció en el Cerro por órdenes del Mayor Patrick Ferguson con la misión de reclutar soldados para la causa. 

    Y lo logró. 

    Cunningham creó una milicia lealista en el Cerro. Bajo las mismas narices de Jamie. Y, si bien está orgulloso de hacer lo que cree correcto, lo que ve como única opción, no lo está tanto de mentirle a Jamie. Lo respeta. Así que le ofrece unirse a su milicia y luchar junto a él para la corona. Sabemos que Jamie no aceptará pero Cunningham dejó claro que, a pesar de que lo prefiere de su lado, si no lo está no le temblará el pulso para ir a por él…y a por su familia. Así que, ¿qué sucederá? 

    Las mejores teorías sobre lo que pasará entre Cunningham y Jamie

    Como siempre, el fandom AKA el FBI tiene algunas buenas teorías sobre lo que viene después y lo que sucederá entre Cunningham y Jamie a partir de ahora. Y algunas son muy interesantes. Las mejores se dividen en dos grupos: las que tienen que ver con el libro de Frank y el destino de Jamie y las que conectan a Cunningham con Richardson. 

    Una de las teorías más populares conecta a Cunningham directamente con la investigación de Frank. En el episodio 2 de la temporada 8, Jamie escucha la voz de Frank en su cabeza advirtiéndole que Cunningham "no es el único que sabe el día de su muerte". Lo que sugiere que tal vez Frank pudo haber dejado información sobre él en su libro. Recordemos que Jamie no terminó de leer el libro aún, así que podría ser que Cunningham aparezca en algún punto y que Jamie aún no haya leído esa parte. 

    Otra teoría amplía un poco más este concepto especulando que Cunningham podría ser el catalizador de la supuesta muerte de Jamie en Kings Mountain—aunque ya sabéis que nosotros no creemos que realmente vaya a morir—o, incluso, que Cunningham sería el hombre que Frank indicó como el culpable de la muerte de Jamie. 

    Eso encajaría con la amenaza de Cunningham al final del episodio 3 y con la voz de Frank resonando en la cabeza de Jamie al final, diciéndole que “todo le lleva hasta ese lugar, hasta tu muerte, Kings Mountain.” Además, recordemos que Cunningham piensa que no importa lo que suceda, él no morirá hasta dentro de 5 años más, por lo que no sería descabellado que, con la certeza de que va a salir bien librado, se lanzara a una batalla y se enfrentara Jamie. 

    No obstante, no pensamos que estas teorías encajen del todo. Creemos que Frank tenía interés en dejar claro dónde y cuándo Jamie iba a morir. Pero no pensamos que tuviera demasiado interés en relatar con nombres y apellidos todos los hombres que participaron en esa batalla o de seguir a ningún otro con tanto detalle, más allá de las figuras que pasaron a la historia como Cleveland. Y Cunningham no parece de los que lo hizo. Así que no pensamos que dejara información relevante sobre él en su libro. 

    En cuanto a su enfrentamiento con Jamie, pensamos que será algo más directo y personal, no en medio de una batalla. Como comentamos, Cunningham le dejó claro a Jamie en el episodio 3 que si no estaba con él, estaba contra él y no le iba a temblar la mano para hacérselo pagar. Lo respeta y lo quiere de su lado. Pero si no lo está, Cunningham no dudará en actuar contra él. Pero no pensamos que Cunningham deje pasar esto hasta que llegue una batalla donde se enfrenten. Y Jamie tampoco, para el caso. Esto es personal. Esto es entre ellos. Fue una traición y un desafío directo hacia Jamie.

    Todo empezó en el Cerro…y pensamos que terminará ahí. 

    Aparte de estas teorías, hay otra muy popular que conecta a Cunningham con Richardson. Richardson sería el que habría movido los hilos en las sombras para enviar a Cunningham al Cerro. Lo habría hecho como un movimiento más en sus planes de torpedear al ejército continental y asegurarse de que la corona gane la guerra. Y, aunque esta teoría es bastante buena, es la que menos nos encaja. Richardson es un titiritero que mueve muchos hilos en la sombra, pero no pensamos que el de Cunningham sea uno de ellos. Creemos que sus objetivos son peces más gordos.

    ¿Qué sucederá realmente entre Jamie y el Capitán Cunningham en la temporada final de Outlander?

    Como hemos comentado, creemos que todo terminará dónde comenzó: en el Cerro. Es lo único que realmente encaja, ya que Cunningham no está destinado a ser la amenaza principal para los Fraser, sino un símbolo de la división política de la guerra dentro de la Comunidad que Jamie y Claire construyeron. Así, Cunningham sería sólo una pieza más del puzzle que los llevará hacia el final. 

    Esto cuadraría con lo que sucede en el noveno libro de la saga—en el que está basada la temporada 8 de Outlander (2014-2026)—titulado Cuenta a las abejas que me fui. En el libro, el plan de Cunningham es capturar a Jamie en medio de la reunión de la Logia para entregarlo a su superior, el Mayor Patrick Ferguson, y ahorcarlo por traidor. ¿Cómo pretende lograrlo? Pues resulta que Cunningham ha estado haciendo negocios con los nativos americanos, convenciéndolos de que deben luchar por la corona. Por lo que pide su ayuda para atrapar a Jamie.

    Afortunadamente, Jamie sigue teniendo personas leales con las que contar y le avisan de lo que planea Cunningham. Así, Jamie espera que Alexander "Scotchee" Cameron—uno de los nativos americanos amigos de los Fraser—hable con algunos cherokees y los convenza de que no participen en el plan de Cunningham. Mientras tanto, Jamie logra reunir a sus propios hombres. 

    El día del ataque, todo estalla en medio de una noche tormentosa. Se desata un tiroteo en el que Cunningham recibe un disparo en la espalda. Jamie sale herido pero no es nada grave. Él y sus hombres salen victoriosos y reciben la noticia de que los cherokees no los atacarán, por lo que todo termina bien para ellos. Más o menos. Cunningham está gravemente herido y, a pesar de ser su enemigo y de lo que le hizo a Jamie, Claire lo atiende y logra extraerle la bala de la columna y salvarle la vida. Sin embargo, la herida lo deja paralítico.

    Tras este ataque y teniendo en cuenta la traición de algunos de sus inquilinos, Jamie redacta un aviso de desalojo para los hombres que participaron en el intento de arrestarlo. Ellos tienen 10 días para irse del Cerro. Jamie ni quiere ni puede permitir que Cunningham se quede en sus tierras después de lo que hizo, pero una parte de él se resiste a desterrar a un hombre paralítico. Por suerte, la madre de Cunningham, Elspeth, decide llevárselo de vuelta a Inglaterra para que reciba mejores cuidados, resolviendo así el dilema de Jamie y terminando definitivamente con la amenaza en el Cerro.

  • Estos son los personajes del tráiler de Spider-Man: Un Nuevo Día, explicados
    Alejandra Bekerman

    Alejandra Bekerman

    Editor de JustWatch

    Esta semana nos despertamos con el primer avance oficial de Spider-Man: Un Nuevo Día y, con él, volvió una sensación que hacía tiempo no aparecía en Marvel, la de estar ante algo que realmente puede marcar una nueva etapa, y de las interesantes, para el universo de los superhéroes.

    Spider-Man sigue siendo de los pocos que juega con ventaja en el MCU. Después de Spider-Man: sin camino a casa, la historia dejó a Peter Parker en su punto más bajo. Está completamente solo, sin identidad y sin pasado compartido. Un punto de partida duro, pero también muy intrigante, que por fin empieza a tomar forma en esta nueva película.

    El tráiler confirma ese tono más solitario y adulto, pero también nos deja en claro que se vienen personajes nuevos (y otros no tanto) que, con apenas unos segundos en pantalla, ya están generando teorías. Y como suele pasar con estos avances, hay mucho más de lo que parece a simple vista. Así que vamos a desmenuzarlo: estos son los personajes del cómic que aparecen en el tráiler y lo que podrían significar para el nuevo camino de Peter.

    El castigador

    La aparición de Jon Bernthal en la piel de El Castigador es una de las primeras revelaciones que hace el tráiler, y con ella, nos regala la promesa de uno de los cruces más esperados del MCU: Spider-Man y Frank Castle compartiendo pantalla.

    La última vez que lo vimos a Jon fue en el contexto de Daredevil: Born Again, en una situación bastante límite ligada a Kingpin, y su regreso aquí no parece casual, más aún considerando que La Mano también pertenece al comic de Daredevil y aparece en esta película.  Todo apunta a que Marvel está conectando cada vez más ese universo más crudo con el de Peter.

    La dinámica entre Peter y Frank creo que será la verdadera sorpresa. Ya en el avance los vemos en un tire y afloje, lo que nos anticipa que el trabajo en equipo no será el fuerte entre estos dos. 

    MJ y Ned

    El tráiler también nos deja ver a Zendaya de regreso como MJ, y con ella, todo el peso emocional que quedó en el aire tras Spider-Man: sin camino a casa. Porque sí, Peter la salvó… pero también la perdió.

    Aquí la vemos junto a Ned celebrando su etapa en el MIT, mientras Peter observa desde fuera, completamente ajeno a sus vidas. Y ahí es donde entra la otra pieza interesante: Ned Leeds. En los cómics, su historia toma un camino bastante más oscuro, muy lejos del amigo adorable del MCU, lo que inevitablemente ha disparado teorías sobre hacia dónde podría evolucionar el personaje (esa que lo conecta con el Hobgoblin).

    Más adelante, además, parece que Peter le escribe una carta a MJ, como intentando explicarle quién es realmente. ¿Se la entregará? ¿O intentará acercarse poco a poco, como un simple vecino? Al final, la gran pregunta es esa: si Peter encontrará la forma de volver a su vida… o si tendrá que aceptar que MJ y Ned ya forman parte de algo que no puede recuperar.

    El nuevo interés romántico de MJ

    Si hubo un momento del tráiler que nos dejó helados, fue ese en el que vemos a MJ muy cerca de un chico desconocido, en una interacción bastante íntima mientras Peter observa desde la distancia. Es de esos segundos en los que casi puedes sentir cómo se le rompe el corazón y un poco el nuestro también.

    Pero ¿quién es este misterioso chico? Podría tratarse de Paul Rabin, un personaje relativamente reciente en los cómics y también uno de los más odiados. En la etapa de Un Nuevo Día, Paul se convierte en el interés amoroso de MJ, generando una ruptura bastante fuerte con Peter, algo que no fue precisamente bien recibido por los fans. Llevado a la película, tendría bastante sentido. Si MJ no recuerda a Peter, su vida sigue adelante, con nuevas relaciones incluidas. 

    Sheila Rivera

    Este es uno de los personajes que aparecen en el tráiler que generan más preguntas que respuestas. Y aunque técnicamente Sheila Rivera no forma parte de los cómics de Marvel, si conecta directamente con otro rincón del MCU. 

    En el avance la vemos entregando a Spider-Man la llave de la ciudad, pero ¿qué significa su presencia? La última vez que apareció fue en Daredevil: Born Again, trabajando muy de cerca con Kingpin, quien había asumido el rol de alcalde de Nueva York.

    Ahora estamos todos preguntándonos ¿Qué pasó con Fisk? ¿Sigue en el poder o algo cambió entre series y películas? Más que un cameo, Sheila funciona como una pista de que Un Nuevo Día no está aislada, sino que sigue tejiendo conexiones con ese lado más político y bastante más turbio del universo de Daredevil.

    Bruce Banner

    Señoras y señores, ha vuelto Bruce Banner, interpretado nuevamente por Mark Ruffalo. La última vez que lo vimos fue en el final de temporada de She-Hulk: abogada Hulka. En Un Nuevo Día lo vemos en un entorno más académico, como profesor, cruzándose con Peter en lo que parece ser un intento de entender qué le está pasando.

    Porque sí, algo no va bien. El tráiler sugiere que Peter podría estar experimentando nuevas mutaciones. Banner, aunque no lo recuerda, viene a ser esa figura clave.  Es alguien que puede ayudar, pero también alguien que sabe lo peligroso que puede ser perder el control.

    Por supuesto ya empezaron a aparecer teorías que lo conectan a Hulk Salvaje, la versión más primitiva e incontrolable del personaje en los cómics. Si eso se confirma, no sólo aumentará el conflicto, sino que el tono de la película podría cambiar bastante.

  • El primer tráiler de 'Spider-Man: Un nuevo día' tiene a todo el mundo haciéndose estas 14 preguntas
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    Dos minutos de tráiler, cuatro meses hasta el estreno, y la sensación de haber visto mucho sin entender demasiado. El de Spider-Man: Brand New Day  es el clásico tipo de avance que Marvel y Sony lanzan cuando se proponen inundar las redes de teorías, discusiones y debates. Tiene suficiente material para hablar de él durante semanas, insuficiente para resolver nada, pero bastante para ser el tráiler más visto de la historia.

    Peter Parker lleva cuatro años solo y anónimo desde Spider-Man: No Way Home (2021), y el tráiler sugiere que ese aislamiento le ha pasado una factura física inesperada, pero hay muchos más elementos que están rompiendo la cabeza de los habituales al MCU. Recogemos las 14 dudas que más están circulando entre los fans desde que cayó el avance oficial el 18 de marzo.

    1. ¿Quién es realmente el personaje de Sadie Sink?

    Es el gran misterio, y ya lo hemos ido desgranando en algunas teorías previas. La actriz de Stranger Things (2016-2025)—supuestamente—aparece solo de espaldas en el tráiler, lo que parece una decisión muy deliberada de Sony para alimentar la conversación hasta julio. La teoría más extendida es Jean Grey, la telekinética mutante de los X-Men, lo que cuadra con los poderes de control mental que muestra el tráiler. Hay quien apunta a Shathra, la diosa-avispa depredadora de Spider-Totems.

    2. ¿Qué hacen aquí Bruce Banner y El Castigador?

    Mark Ruffalo aparece como profesor en la Universidad, sin recordar que Peter Parker existe. Tiene sentido como experto en mutación radioactiva, pero los rumores llevan meses señalando el regreso del Hulk Salvaje, algo que no hemos visto desde Vengadores: Infinity War (2018). Jon Bernthal regresa como Frank Castle y los rumores sugieren que estaría protegiendo al personaje de Sadie Sink, de quien tal vez sea guardaespaldas o aliado. Recordemos que el personaje debutó precisamente en ‘The Amazing Spider-Man’ número 129 (1974) como villano del trepamuros antes de convertirse en antihéroe.

    3. Pero… ¿Quién es realmente el villano de esta película?

    Hemos hablado largo y tendido de los villanos del tráiler, pero el resumen sería que los guerreros de rojo pueden ser de la Mano o los 10 anillos de Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos (2021), cuya escena poscréditos sigue sin continuación. También tenemos a Marvin Jones III (Krondon) confirmado como Tombstone, aunque no aparece en el tráiler, que se bascula como verdadero villano principal o solo una pieza que mueve a otros. Los rumores también apuntan a Miles Warren, el Chacal, como profesor de la universidad junto a Banner, y como posible causante de la mutación de Peter.

    4. ¿Quién es el misterioso narrador con voz de Keith David?

    La narración de arranque del tráiler, sobre los ciclos vitales de las arañas, suena como Keith David, un actor que ha prestado su voz a Tombstone en animación de Marvel pero también a Nick Fury, Black Panther, y otros. Puede que sea simplemente un cameo vocal o un easter egg sin peso narrativo real. También podría ser el propio villano, aunque hay quien apunta a que podría ser una referencia a un personaje cósmico vinculado a la mitología araña. Por ahora, no hay confirmación.

    5. ¿Qué está pasando con los agentes del DODC?

    El tráiler muestra varios agentes del Departamento de Control de Daños actuando de forma que no parece voluntaria, bajo control de alguien. Una anciana también conduce un tanque por Manhattan con una expresión vacía. Todo apunta a control mental, probablemente ejercido por el personaje de Sadie Sink. Tramell Tillman (Separación, 2022-) parece ser el nuevo jefe del DODC, y los rumores le identifican como William Metzger, una figura del cómic asociada a la persecución de mutantes.

    6. ¿Qué significa la palabra “renacimiento” que cierra el tráiler?

    La palabra con la que termina la narración, en el contexto de la mutación de Peter y el capullo de tela que aparece al principio, parece una referencia directa al arco ‘The Other’ (2005-2006), donde Peter muere, emerge de un capullo y regresa con poderes ampliados y una nueva conexión con la mitología araña cósmica. Si la película está adaptando esa historia, un “renacimiento” es esperable, aunque también puede ser una licencia poética.

    7. ¿Es ese personaje del bus Pícara?

    En una de las escenas del tráiler hay una chica en un bus, nada raro, pero aparece con mechas blancas sobre cabello oscuro que ha desatado teorías inmediatas. Es una combinación de colores inequívocamente asociada a Pícara de los X-Men. Si Sadie Sink es Jean Grey, Marvel podría estar empezando a poblar la película con mutantes en escenas sueltas, de fondo, antes de revelarlos. Probablemente no hays que darle tanta importancia a un extra, pero tratándose de Marvel y de este tráiler concreto, nadie está completamente seguro de nada.

    8. ¿Qué es “Saint Ryder” y por qué aparece en los carteles callejeros?

    Durante la persecución de camiones entre Spider-Man y el Castigador, vemos murales y carteles por toda la calle con el nombre “Saint Ryder”. Que sepamos, no existe ningún personaje de Marvel con ese nombre en los cómics. Puede ser simplemente un decorado de producción con un guiño a algo interno, o un personaje nuevo creado para la película. Algunos fans especulan con que podría ser un alias no confirmado de algún personaje conocido. Por ahora, es el misterio más pequeño y también el más raro del tráiler.

    9. ¿MJ tiene novio nuevo? ¿Es ese Paul?

    Ver a MJ con alguien que no sea Peter siempre duele, independientemente del nombre, y aquí aparece brevemente en lo que parece una fiesta de bienvenida con Ned, y junto a ella hay un hombre interpretado por Eman Esfandi (conocido por Ahsoka, 2023) con quien comparte un momento claramente romántico. Los fans del cómic han saltado de inmediato: ese personaje podría ser Paul Rabin, el hombre que en los tebeos actuales está con Mary Jane y que es uno de los personajes más odiados del cómic reciente.

    10. ¿Cómo conecta con 'Vengadores: Doomsday'?

    Aparte de ser la película anterior en la cronología del MCU, hay una pista específica: Banner aparece dando clase frente a una presentación sobre Cromodinámica Cuántica de Lattice, un marco matemático para cuantificar la cuarta dimensión y el espacio-tiempo. Eso no tiene ninguna aplicación directa al problema de Peter con su ADN mutante, lo que sugiere que Banner está preparando algo mayor para Vengadores: Doomsday (2026). La conexión con el colapso del multiverso que llegará parece más que probable.

    11. ¿Hemos visto el último plano de la película?

    Sony tiene el hábito de incluir el plano final de sus películas de Spider-Man en los tráilers. El candidato más claro aquí es el plano que reproduce la portada de Amazing Fantasy número 15 (1962), el cómic que introdujo por primera vez al personaje: Spider-Man sujetando a alguien mientras salta entre edificios, visto desde abajo. Es un plano precioso y podría ser perfectamente la última imagen de la película antes de los créditos. Si es así, y teniendo en cuenta que esa portada es el origen absoluto del personaje, el gesto tiene mucho sentido para una película que trata sobre volver a empezar.

    12. ¿Sugiere la Llave de la Ciudad otro cameo de Daredevil?

    Hay un momento que deja ver noticias donde Spider-Man recibe la llave de la ciudad de Nueva York. Dicha llave le es entregada por una funcionaria, pero normalmente, sería el alcalde de la ciudad. Probablemente no debamos esperar un cameo de Matt Murdock de nuevo, como hizo en No Way Home, pero posiblemente nos dé respuesta a otro dato que ya conocemos: el Fisk de Vincent D’Onofrio definitivamente no está en esta película. 

    13. ¿Cuál es el significado de "Cuando ayudas a alguien, ayudas a todos"?

    Vemos a Peter depositando flores bajo la lluvia en la tumba de la tía May, lo que sitúa su muerte y los eventos de No Way Home en un punto impreciso de 2024, haciendo que Brand New Day se ambiente en algún momento de 2028. La frase en su lápida —"Cuando ayudas a alguien, ayudas a todos"— también apareció en aquella película, una referencia directa al juego de Insomniac de 2018, Marvel’s Spider-Man, donde May usó la frase y la grabó en su tumba tras morir durante el clímax del juego.

    14. ¿Ha ocultado el tráiler de Brand New Day spoilers en postproducción como en No Way Home?

    El primer tráiler de Spider-Man: Brand New Day podría haber seguido los pasos del teaser de No Way Home, eliminando digitalmente a uno o más personajes de la batalla del trepamuros contra "La Mano". Una de las tomas finales del teaser muestra al héroe saltando a la acción contra un grupo de ninjas. Sin embargo, al observar de cerca, vemos que hay una distancia sospechosa de espacio debajo de él, con varios de los asesinos mirando a un personaje (o personajes) invisible. En el teaser de No Way Home, se mostró a Spider-Man luchando contra varios villanos en la Estatua de Libertad, supimos que los Spider-Men de Tobey Maguire y Andrew Garfield habían sido eliminados de la escena.

  • Elle Fanning adora una película de Pixar muy divisiva, y no piensa disculparse
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    Hay ciertas opiniones sobre cine que la gente espera que tengas. Se supone que debes elogiar los clásicos universalmente adorados y esquivar los títulos “demasiado comerciales” que a todo el mundo le encantan. Pero de vez en cuando, alguien dice justo lo que llevas tiempo pensando. Y de repente, tener una llamada “opinión impopular” ya no se siente tan solitario. Eso es exactamente lo que ocurrió cuando Elle Fanning compartió con JustWatch su amor por Monstruos University (2013).

    MIRA: Elle Fanning ADORA esta precuela de Pixar, y no piensa disculparse

    Lo mejor de la confesión de Fanning fue que no la calificó como un “placer culpable”, ni la suavizó con alguna explicación adulta. La actriz simplemente, y con total sinceridad, se deshizo en elogios hacia este coming of age de 2013: “Supongo que era una secuela-precuela, porque se estrenó después”, dijo mientras promocionaba Depredador: Tierras Salvajes (2025): “Y me encanta. Creo que es una de las mejores películas de animación”. Y sinceramente, lo mismo digo. Porque ese tipo de entusiasmo absoluto es difícil de rebatir.

    Aunque la película siempre ha vivido a la larga sombra de Monstruos, S.A. (2001), compararla con la original hace que se pierda lo que hace especial a Monstruos University por sí misma. La historia nos lleva de vuelta a los días universitarios de Mike Wazowski (Billy Crystal), cuando conoce (y empieza a odiar) a su futuro mejor amigo, James P. “Sulley” Sullivan (John Goodman), dentro del prestigioso Programa de Sustos de Monstruos University. Pero lo que mucha gente pasa por alto es que la película nunca intenta recrear el esquema emocional de la original.

    Mike Wazowski le da a ‘Monstruos University’ su corazón y su alma

    Más allá de la comedia universitaria y los colores brillantes, Monstruos University transmite un mensaje sorprendentemente sincero sobre la ambición y la autoestima. En su esencia, la película trata sobre lo que ocurre cuando no tienes un talento natural, y cómo eso no significa que debas renunciar a tus sueños. Sólo significa que tienes que esforzarte un poco más que el resto. Todo lo que tienes que hacer es creer en ti mismo. Y no viene mal hacer algunos amigos increíbles por el camino.

    Además, Monstruos University nunca fue vilipendiada por la crítica, como algunos creen. La película tiene actualmente un 80% de “Certified Fresh” en Rotten Tomatoes, lo que demuestra que su narrativa cuidada siempre se tuvo en cuenta, aunque la nostalgia mantuviera a la original en primer lugar. Pero seamos honestos sobre la verdadera razón por la que esta película es genial, y esa es Mike Wazowski. Fanning admitió que es su favorito absoluto y tiene merchandising que lo demuestra.

    “Me encanta Mike Wazowski”, dijo. “De hecho, tengo muchos muñequitos de Mike Wazowski por ahí”. Claro que sí. Todos deberíamos. Mike es uno de los protagonistas más potentes de Pixar porque representa algo poco común en los héroes animados: el esfuerzo sin privilegios. Estudia más, trabaja duro durante más tiempo y fracasa de forma más que evidente. Y aun así sigue adelante. No tiene ningún poder secreto que espera ser desbloqueado. Solo perseverancia, optimismo y una fe casi obstinada en que pertenece a ese lugar.

    Por qué ver ‘Monstruos University’ (y qué ver después)

    La principal razón para ver Monstruos University es Mike Wazowski. Lo apoyamos porque la mayoría somos como él. No todo el mundo es una estrella natural ni un talento innato. La mayoría simplemente “nos lo curramos” esperando a que eso cuente para algo. Monstruos University entiende ese erre que erre como pocas películas de animación. En lugar de decir “sigue tu sueño y triunfarás”, ofrece un mensaje más honesto: a veces tu sueño cambia, pero la vida que construyes por encima sí puede seguir teniendo sentido.

    Es una idea audaz para una comedia universitaria luminosa y llena de chistes, y forma parte de lo que hace que la película sea atemporal. La cinta también es, sencillamente, divertida. La estructura de mumblecore universitario funciona. La rivalidad tiene fuerza. El mundo visual está lleno de color, lleva el detalle al inconfundible estilo de Pixar y el humor nunca se siente forzado. Quizá ese equilibrio sea la razón por la que quienes sí la defienden la aman con tanta intensidad. Escuchar a Fanning hablar de la película sin ninguna ironía resulta importante, en una cultura que suele dividir las opiniones.

    No hay guiños, ni matices, ni “sé que esto es controvertido, pero…”. Solo alegría. Ese tipo de sinceridad es contagiosa. Te hace querer revisitar la película y otras similares, como Zootrópolis (2016) y Ratatouille (2007). También puede hacer que defiendas con más fuerza tu propia favorita secreta. Así que sí, Monstruos University puede ser técnicamente una secuela-precuela divisiva. Pero está anclada en uno de los personajes más cercanos de Pixar, y eso, para mí, la hace genial.

  • Oscars 2027: las películas que podrían dominar la próxima temporada de premios
    Alejandra Bekerman

    Alejandra Bekerman

    Editor de JustWatch

    Si algo nos dejó esta temporada de premios es una lección bastante clara, predecir los Oscars ya no es tan sencillo como antes. En el 2026 aparecieron títulos que nadie tenía en el radar como posibles ganadores, películas como Las Guerreras K-pop , Los pecadores y Frankenstein se llevaron su reconocimiento, mientras el éxito de otras como Una batalla tras otra de Paul Thomas Anderson era inevitable. Y justo cuando creemos tener una idea clara de los favoritos, la Academia decide sorprendernos.

    Por eso, hablar de los Oscars 2027 es casi un ejercicio de intuición… pero también de entusiasmo. Porque 2026 viene cargado de estrenos importantes: grandes directores, regresos muy esperados y proyectos que tienen todo el potencial para convertirse en contendientes serios. Veamos cuales, al menos sobre el papel, ya empiezan a sonar como posibles favoritas.

    La odisea

    Desde que se anunció La odisea, es difícil no pensar en ella como una de las apuestas más seguras de cara a los próximos Oscars. No solo por su escala, un presupuesto enorme y una producción que claramente apunta a ser el gran evento del año, ni por su reparto lleno de nombres como Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya y Robert Pattinson, sino por quién está detrás.

    Porque claro, estamos hablando de Christopher Nolan, que viene de arrasar con Oppenheimer, la gran triunfadora de la edición 2024 con 7 premios, incluyendo Mejor Película y Mejor Dirección. Con ese resultado, su adaptación de La Odisea de Homer se siente, al menos sobre el papel, como una de las candidatas más fuertes de cara a 2027.

    Digger

    Es normal, cada vez que Alejandro González Iñárritu estrena película automáticamente entra en la conversación de premios. Pero Digger tiene algo más: podría ser, por fin, la oportunidad para que Tom Cruise llegue al Oscar.

    Es curioso, porque hablamos de una de las mayores estrellas de Hollywood y también uno de los grandes defensores de la industria, y aun así nunca ha ganado como protagonista. Este proyecto, una comedia dramática dirigida por Iñárritu, suena exactamente al tipo de papel que podría cambiar esa historia.

    Y ojo con Sandra Hüller. Está en un momento increíble, y no sería raro verla nominada (o incluso ganando) como actriz de reparto, ya sea por esta película o por Proyecto Salvación. 

    Fjord

    Fjord es de esas películas que quizá no están en todas las quinielas… todavía. Si creo que tiene varios elementos que podrían llamar la atención de la Academia. Cristian Mungiu, ganador de la Palma de Oro por 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días, aterriza en el 2026 con su primer proyecto fuera de Rumanía, algo que muchos estarán esperando con ansias.

    A eso se suma un reparto mucho más mainstream, con Sebastian Stan y Renate Reinsve liderando la historia de una pareja que se muda a un pequeño pueblo noruego donde no terminan de encajar. Puede que no sea la opción más obvia de la lista, pero es de esas películas que podrían ir ganando fuerza poco a poco.

    Proyecto Salvación

    Proyecto Salvación es uno de los primeros grandes estrenos del año y ya está dando que hablar de cara a los próximos premios. En España llega a finales de marzo, pero incluso antes de su estreno muchos críticos ya la tienen en el radar para los Oscars 2027..

    Es verdad que estrenarse tan pronto podría jugarle en contra cuando llegue la temporada de premios, pero aun así cuesta imaginar que se quede fuera con el nivel de producción que maneja. El proyecto tiene mucho a favor, desde el guión de Drew Goddard, la fotografía de Greig Fraser y la música de Daniel Pemberton. Y eso sin contar todo lo técnico: montaje, diseño de producción, sonido y efectos visuales, donde claramente puede destacar.

    Wild Horse Nine

    Si hay una película de esta lista que me hace especial ilusión, es Wild Horse Nine. Cada vez que Martin McDonagh estrena algo, yo al menos presto atención. Tres anuncios en las afueras ganó dos Oscars, y Almas en pena de Inisherin, con todas sus nominaciones en 2023, se fue con las manos vacías, algo que todavía cuesta entender.

    Este año vuelve con un thriller excéntrico, muy a su estilo, y con un reparto magnifico: John Malkovich, Sam Rockwell, Tom Waits y Parker Posey. Además, está rodada en Isla de Pascua, lo que ya suma curiosidad. Se estrena en noviembre y tiene toda la pinta de pasar por Venecia. Realmente, es difícil no imaginarla en la conversación de premios y llevándose al menos algunas nominaciones.

    Cry to heaven

    Tom Ford no es un director que estrene seguido, pero cuando lo hace, deja huella. Un hombre soltero y Animales nocturnos no solo tuvieron muy buena recepción en su momento, también lograron colarse en los Oscars con varias nominaciones. En 2026 regresa con Cry to Heaven, una historia ambientada en el mundo de la ópera, centrada en los castrati. La película adapta la novela de Anne Rice y sigue la relación entre un noble veneciano y su maestro de canto. 

    Creo que uno de los puntos más llamativos y que le suma bastante potencial de cara a los premios, es que la película marca el debut como actriz de Adele. No solo eso, el reparto que la acompaña es bastante potente, con nombres como Nicholas Hoult, Aaron Taylor-Johnson, George MacKay, Colin Firth y Paul Bettany, entre otros. Con Tom Ford escribiendo y dirigiendo, es fácil imaginar que será una de esas películas que darán que hablar este año.

    Behemoth! 

    Behemoth! es otro de los estrenos que llega con bastante potencial. Solo por estar dirigida por Tony Gilroy, ya me genera curiosidad. Después de lo bien que le fue con Andor, no sería raro que esta sea la película que lo lleve al tan merecido Oscar. Behemoth! al parecer es la historia de un músico que vuelve a Los Ángeles, en una especie de carta de amor a la música de cine y a quienes la crean.

    El reparto incluye nombres conocidos como Pedro Pascal, Eva Victor, Olivia Wilde, Matthew Lillard y Will Arnett. Tiene ese perfil de película que, si conecta con crítica y público, puede sorprender.

    Dune: Parte tres

    Nadie se sorprendería si Dune: Parte tres termina ganando más de un Oscar en el 2027. A estas alturas, la saga de Denis Villeneuve ya nos ha demostrado ser una apuesta segura en categorías técnicas, como en 2022 y 2025.

    Puede parecer la opción más obvia de la lista, pero justo por eso no puede faltar. Si algo han demostrado los Oscars en los últimos años es que les encanta desconcertar y sorprender,  incluso cuando creemos tener claro qué va a pasar. Además, al igual que La Odisea, esta tiene un reparto enorme: Timothée Chalamet, Zendaya, Florence Pugh, Austin Butler y Rebecca Ferguson, entre otros. Si, tal vez no sea la sorpresa del año, pero es parte del juego.

  • Las películas más extrañas que puedes ver gratis en streaming ahora mismo (y sí, son reales)
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    Hay un rincón de las plataformas de streaming donde vive el cine que parecería que nadie se atrevería a financiar pero que ocurrieron. Películas que se rodaron con inconsciencia o genialidad y normalmente con presupuestos de ir a la compra, que llegaron a cines por error o bien representan movimientos culturales desaparecidos que vistos hoy parecen documentos salidos de otro planeta.

    Desde el dominio público, plataformas de bajo coste y JustWatchTV, nos ofrecen la posibilidad de un viaje psicodélico sin tomar ninguna sustancia. De cine religioso imposible a ciencia ficción apocalíptica o mujeres moteras, reunimos diez accidentes cinematográficos de distintas décadas que no se pueden parar de mirar, ordenados cronológicamente, para que tu próxima sesión de cine psicotrónico no cueste ni un euro.

    10. The Blood of Jesus (1941)

    Una producción independiente de cine noire hecho por afroamericanos para cines segregados que funciona como pionera de lo que vendría más adelante en clásicos como Violenta persecución (1971). Aquí, una mujer baptista recibe un disparo accidental de su marido escéptico y su alma debe elegir entre el cielo y el pecado mientras deambula por un limbo que incluye escenas surrealistas de ver para creer. Fue rodada en Texas con actores no profesionales y una honestidad religiosa que hoy parece un precedente de la música de las Flos Mariae.

    The Blood of Jesus (1941) es la más antigua de esta lista y la más alejada de la explotación que vendrían después. No es tan lisérgica como la festiva Santa Claus conquista a los marcianos (1964), pero es sorprendente por su sinceridad, que no intenta hacer nada deliberadamente ridículo, como ese demonio con traje de fiesta de disfraces tocando Jazz, simplemente salió así y es fascinante observarlo con las libertades de la era pre-código, una valiosa muestra del proto-cine independiente afroamericano de los años 40 y cómo navegaba entre la devoción religiosa y el melodrama.

    9. La última mujer sobre la Tierra (1960)

    El rey del cine de bajo presupuesto, Roger Corman, produjo esta historia de supervivencia post-apocalíptica donde tres personas emergen de una sesión de buceo y descubren que todo el mundo ha muerto Los tres son: un hombre de negocios con ética cuestionable, su esposa, y el abogado que le lleva los asuntos turbios. Un triángulo amoroso del fin del mundo heredero de Five (1951), básicamente.

    La última mujer sobre la Tierra (1960) es singular por su austeridad: Corman rodó en Puerto Rico para ahorrar dinero y el guionista Robert Towne—exacto, el de Chinatown (1974)—también tuvo que actuar en ella porque no había presupuesto para otro actor. Pese a venir con el sello de serie B de Corman, poco tiene que ver con la inocencia perturbada de Spider Baby (1967), sino que esta se pone bastante existencial, casi como un drama de cámara de ciencia ficción, lo que la convierte en una rareza del subgénero.

    8. Santa Claus conquista a los marcianos (1964)

    Los marcianos secuestran a Papá Noel porque sus hijos no saben reír. Ese es el argumento. El resto son 80 minutos de disfraces de cartón, diálogos escritos en tiempo récord, y un oso polar de peluche que aparece de forma puntual sin explicación ni consecuencias. Santa Claus conquista a los marcianos entró en el dominio público y desde entonces no ha dejado de circular como una muestra del cine tan incomprensible que parece un sueño filmado.

    Es la más “accesible” de la lista para ver en familia a riesgo de que los niños encuentren un lenguaje oculto en sus imágenes, pero, con todo, bastante menos perturbadora que Spider Baby, que va a otro territorio completamente. Los fans del cine de ciencia ficción de los años 60 o películas de Papá Noel involuntariamente subversivas como Papá Noel (1959).

    7. Monsters Crash the Pajama Party (1965)

    Un corto de 39 minutos diseñado para exhibirse en cines de programa doble con un truco: actores contratados se mezclaban entre el público para asustar a los espectadores durante la proyección. Una experiencia interactiva de 1965 que se anticipó a los escape rooms y las haunted  houses — modernos túneles de la bruja de Halloween—unos 50 años. Sin esa complicidad en directo, lo que queda en pantalla es una fiesta de pijamas, bailes, un científico loco, y monstruos de goma haciendo el tonto.

    Monsters Crash the Pajama Party (1965) es la más cortita de la lista y la más conceptualmente interesante como artefacto de su época, lo que hace que verla sin los actores del público sea más incomprensible y absurda. Sin nada de lo perturbador de Be My Cat (2015), es puro cine de feria más adecuado para poner de fondo en una fiesta o en un bar de garaje y rock and roll que para sacar sesudas conclusiones.

    6. Spider Baby (1967)

    La historia más atroz jamás contada, según su título original, tenía a una familia de huérfanos con una enfermedad degenerativa que hace que su mente retroceda a la infancia—y más allá—que vive aislada bajo la tutela de su chófer, Lon Chaney Jr. en uno de sus últimos papeles. Los niños cazan como arañas. Una de las definiciones de “cine weird” por antonomasia, con un corazón extrañamente tierno para una película con canibalismo implícito.

    Spider Baby de Jack Hill es, como She-Devils on Wheels (1968), una buena representante de los inicios de la contracultura que fue invadiendo el cine americano mientras se trasformaba del mundo flower power, pero su rareza viene de otro lado: es puro humor negro de familia disfuncional que hace de puente entre La familia Monster (1964- 1965) anticipa directamente La matanza de Texas (1974). Culto absoluto para fans del american gothic, o los que quieran ver a Lon Chaney Jr. brillando como pocas veces en sus años decadentes.

    5. She-Devils on Wheels (1968)

    Herschell Gordon Lewis—quien se considera el padre del gore gracias a Blood Feast (1963)—dirigió esta rareza sobre una banda de moteras que compiten en carreras ilegales y se reparten a los hombres como trofeos. Es decir, absolutamente todo al revés de lo habitual en el cine de explotación de la época, donde las mujeres eran un objeto y no el sujeto, aunque Lewis no lo hiciera exactamente por convicciones feministas.

    She-Devils on Wheels tiene más energía punk que cualquier película de su presupuesto debería tener, y su subversión de género—sin pretenderlo demasiado—la pone en conversación curiosa con el cine de Russ Meyer. Para fans del cine de explotación de los 60 con ganas de algo que se salga del patrón habitual, buen acompañamiento para absorber el espíritu de los sesenta ye yé junto a Monsters Crash the Pajama Party.

    4. La lluvia del diablo (1975)

    Para muchos desternillante, para otros una obra maestra del cine satánico, lo cierto es que es imposible no reaccionar con Ernest Borgnine como líder con cornamenta de una secta. William “Kirk” Shatner es el protagonista y Anton LaVey—el fundador de la Iglesia de Satán en la vida real—aparece como “asesor técnico” en los créditos, lo que le da una capa de documento maldito a La lluvia del diablo (1975) que le añade más mística.

    Pero lo que la hace verdaderamente psicotrónica es su comienzo casi “in media res”, además de sus escenas de visiones en una caldera caleidoscópica, y un clímax loquísimo en el que toda una secta se derrite literalmente, con efectos prácticos de látex bastante elaborados para su época. Entre las curiosidades asociadas, John Travolta tiene un pequeño papel, lo que hace pensar que fue poquito antes o al mismo tiempo que El chico de la burbuja de plástico (1976), y una de las máscaras de látex sin ojos, la de Shatner, fue la base sobre la que se crearía la mítica careta de Michael Myers.

    3. El chico de la burbuja de plástico (1976)

    Antes de petarlo con Fiebre del sábado noche (1977), John Travolta interpretó a un adolescente que debe vivir en una burbuja estéril por su inmunodeficiencia severa. Un dramote juvenil para televisión que en otro contexto sería simplemente sentimental, pero la combinación de Travolta dentro de un plástico, su pelo, la fotografía de los 70, y la forma en que la historia resuelve su final la convierten en un objeto de culto involuntario que transmite la sensación de haber llegado desde otra dimensión.

    El chico de la burbuja de plástico es la más “mainstream” de la lista, y paradójicamente la más extraña en retrospectiva precisamente por eso: fue un producto televisivo serio que el tiempo ha convertido en una fascinante verruga de la cultura pop, en la onda de Máscara (1985), aquella peli en la que Cher tenía un hijo como el hombre elefante. Como decíamos, el complemento raruno junto a La lluvia del diablo, de lso comienzos de un Travolta que nos depararía más momentos inexplicables tras su adopción por la cienciología.

    2. The Lion of Judah (2011)

    Si empezamos con que esto es una película de animación cristiana empezamos a adentrarnos en un terreno movedizo, pero si te digo que trata sobre los animales del establo de Belén que intentan salvar a un cordero al que se debe sacrificar en el altar la semana antes de la crucifixión. Sí. Los animales del pesebre protagonizan una película de aventuras para niños en la que la trama gira alrededor de impedir un rito hebreo, dibujando en una inocente cinta infantil una trama con fondo antisemita.

    The Lion of Judah (2011) tiene el dudoso honor de ser una de las pocas películas infantiles de animación con un 0%, y es que además de ocupar un territorio rarísimo entre el cine Pixar y la peli de Semana Santa, su animación 3D parece de videojuego de PlayStation 2. Si Santa Claus conquista a los marcianos, al menos era una película infantil zumbada que sabía a lo que jugaba, esta se toma completamente en serio, por lo que se puede mirar con cierta compasión y cringe antropológico.

    1. Be My Cat: A Film for Anne (2015)

    Un cineasta rumano graba un falso making-of para enviárselo a Anne Hathaway con la esperanza de convencerla de protagonizar su próxima película. Las chicas que contrata para las pruebas acaban mal. Muy mal. Be My Cat: A Film for Anne de Adrian Tofei es un found footage perturbador porque su idea de partida, la de un fan obsesionado con una actriz real da un poco de miedito ¿por qué se te ha ocurrido hacerlo precisamente con Hathaway, Adrian?.

    Su idea de sátira sobre la obsesión con las celebrities, es un retrato demasiado creíble del fanatismo que se va de las manos, por lo que no vais a encontrar el típico found footage al estilo Gonjiam: Hospital maldito (2018), lo que la hace extraña es la dimensión de autorretrato enfermizo que tiene, hasta el unto que parece que va a convertirse en un true crime como A los gatos, ni tocarlos: Un asesino en Internet (2019).

  • Todos los villanos revelados (o insinuados) en el tráiler de 'Spider-Man: Brand New Day'
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    El primer tráiler de Spider-Man: Brand New Day ha llegado lleno de una energía caótica que parece prometer una película intensa y llena de emociones, pero también dejando muy claro que el Peter Parker de Tom Holland no va a tener un momento de respiro en su cuarta aventura en solitario. Cuatro años después del hechizo de Spider-Man: No Way Home (2021) el trepamuros de Tom Holland vive solo y anónimo en Nueva York, y el tráiler confirma que ese anonimato no le está protegiendo mucho.

    Villanos de todos los tamaños, organizaciones criminales de medio Marvel y una amenaza invisible que nadie ha conseguido identificar del todo todavía se muestran y sugieren en dos minutos. Por ello vamos a desmenuzar a cada uno, separando los confirmados de los que todavía son rumores fundados, y enlazamos dónde ver todas las películas y series del MCU que les dan contexto.

    Los villanos confirmados: los que están en el tráiler sin discusión

    Escorpión

    La confirmación más esperada desde hace… casi una década. Michael Mando apareció como Mac Gargan en la escena poscréditos de Spider-Man: Homecoming (2017) amenazando a El buitre con que tenía amigos que querían la cabeza del hombre araña, y luego desapareció del MCU durante nueve años sin mayor explicación.

    Brand New Day por fin le da un traje y en el tráiler ya aparece con el exoesqueleto completo de Escorpión, cola mecánica incluida, soltándole a Peter las frase amenazadora “Mantente al margen”. Parece que Gargan ha salido de la cárcel con nuevo equipo y nuevos planes, y que Tombstone (Lápida)—de quien hablaremos más adelante—podría ser quien le haya financiado.

    Tarantula y Boomerang

     Estos dos aparecen brevemente en lo que parece ser un montaje de los cuatro años de carrera anónima de Peter. Tenemos a Tarantula, con un traje rojo y negro bastante alejado del original pero reconocible, y aparece en una pelea sobre un barco que está tomada casi directamente de la célebre portada del número 134 de The Amazing Spider-Man.

    El frame con Boomerang, más fugaz todavía, parece confirmar que el director Destin Daniel Cretton ha hecho exactamente lo que hizo Matt Shakman en Los 4 Fantásticos: Primeros pasos (2025): mostrar la carrera de un superhéroe con imágenes en un montaje rápido, encuentros de prólogo, la rutina de Parker antes de que lleguen los problemas de verdad.

    La Mano

    El momento más inesperado del tráiler y, posiblemente, el más importante para el universo de streaming de Marvel. Un grupo de ninjas con trajes rojos se enfrenta a Spider-Man en lo que parece ser el interior de una prisión, ¿probablemente durante la fuga de Escorpión? La Mano ya había aparecido en la continuidad de Netflix—concretamente en Daredevil (2015-2018) yThe Defenders (2017)—, y su presencia aquí confirma que esa conexión sigue siendo canon activo. Jon Bernthal ya volvió como el Castigador en Daredevil: Born Again (2024), y los rumores apuntan a que La Mano podría tener también un papel en la tercera temporada de esa serie. Brand New Day podría estar construyendo el puente.

    El Castigador

    Jon Bernthal confirma que Frank Castle tiene problemas con el concepto de “trabajo en equipo” tanto con los malos como con los héroes. No será técnicamente un villano, pero en el tráiler intenta atropellar a Spider-Man con su furgoneta de combate y le dispara con una escopeta; Peter le responde enredándole en telarañas y diciéndole que no actúe.

    Es la dinámica clásica de los cómics: Spider-Man quiere salvar a todo el mundo reduciendo daños colaterales, el Castigador quiere eliminar problemas de raíz, lo que siempre crea una tensión y lucha, aunque, que los dos acaben trabajando juntos involuntariamente parece casi inevitable dado el contexto, pero la lógica letal de Frank Castle va a quedarse flojita en una película con clasificación PG-13.

    Tombstone, Damage Control y la amenaza invisible

    Tombstone

    No aparece en el tráiler como tal, pero hay una narración en off sobre arañas y ciclos de vida que los fans ya han identificado como probable obra suya, y Marvin Jones III —conocido también como Krondon, que ya prestó su voz al personaje en Spider-Man: Un nuevo universo (2018)— está confirmado en el reparto. Contexto rápido: Lonnie Lincoln es un capo con piel prácticamente invulnerable y fuerza sobrehumana, resultado de una exposición accidental a un gas experimental.

    En los cómics lleva décadas controlando el crimen organizado de Nueva York, y en el contexto de Brand New Day, que se plantea como la historia más callejera y terrenal de la saga Holland, tiene todo el sentido que ocupe el vacío de poder que dejó Kingpin tras los eventos de Daredevil: Born Again. Tiene toda la pinta de que va a ser él quien coordina a Escorpión y al resto de sus mercenarios.

    William Metzger y el Departamento de Control de Daños

    Tramell Tillman, el actor conocido por Separación (2022-), aparece en el tráiler como aparente responsable del DODC. Los rumores le identifican como William Metzger, un político que en los cómics utiliza la televisión para difundir odio antimutante y funda una milicia anti-mutantes. En el contexto del MCU, el DODC llevaría aquí esa misión al extremo: la agencia está supuestamente persiguiendo al primer mutante confirmado del universo, que según todas las pistas sería el personaje de Sadie Sink. En el tráiler habla de “un peligro que no podemos controlar, que ni siquiera podemos ver”, lo que encaja con alguien que tiene poderes psíquicos y la capacidad de saltar entre mentes.

    La amenaza invisible: el personaje de Sadie Sink

    Aquí está el gran misterio. La actriz de Stranger Things (2016-2025) lleva meses siendo el secreto mejor guardado del casting, y el tráiler no lo resuelve: la muestra brevemente de espaldas y una sola vez, con lo suficiente para confirmar que está en la película y que su personaje parece llevar un tiempo cautiva del DODC. También hay un plano que parece levantar objetos muy pesados. Lo que sí confirma el tráiler es que hay alguien controlando mentes: el tráiler muestra a agentes del DODC actuando bajo control psíquico y a una anciana conduciendo un tanque en mitad de Manhattan con una expresión que no parece suya.

    La teoría más extendida, y la que más sentido narrativo tiene, es Jean Grey, la telekinética mutante de los X-Men, cuya presencia aquí abriría la puerta a la introducción de los mutantes en el MCU antes del reboot de los X-Men previsto para la Fase 7. Como ya habíamos tratado de dilucidar con bastantes teorías, hay también quien apunta a Shathra, la diosa-avispa depredadora de Spider-Totems, o a una versión mezclada de ambos personajes. Sony no tiene ninguna prisa en aclararlo, y probablemente no lo hará hasta que el estreno del 31 de julio lo haga inevitable.

    Otros rumores con fundamento: las sospechas de los fans

    Bruce Banner y el Hulk Salvaje

    Mark Ruffalo aparece en el tráiler como profesor en la Universidad del Estado de Empire, aparentemente haciendo de tutor de la clase de Peter, sin recordar que Peter existe. Eso es lo confirmado. Lo que es rumor consistente desde hace meses es que la película mostrará el regreso del Hulk Salvaje, la versión más primitiva y peligrosa de Banner, posiblemente desencadenada por la manipulación genética del Chacal. Si los rumores son ciertos, y Banner se transforma en algo que “podría matar a alguien”, Spider-Man tendría que vérselas con uno de los seres más poderosos del MCU, cosa que ha tenido lugar algunas veces en los tebeos.

    El Chacal

    Miles Warren, el bioquímico que en los cómics es uno de los enemigos más perturbadores del hombre araña por su conexión con Gwen Stacy y sus experimentos de clonación, protagoniza los rumores como profesor junto a Banner en la universidad y como el posible arquitecto del plan que involucra al Hulk Salvaje. Si está, su presencia podría conectar con la evolución física que Peter parece estar experimentando en el tráiler: hay planos donde sus movimientos son más arácnidos de lo habitual, y hay quien interpreta que está desarrollando biología de araña orgánica al estilo Tobey Maguire, lo que en los cómics coincide con el arco “The Other”. La pista definitiva es que en un plano del tráiler, un aparato tiene una etiqueta donde se puede leer “Jackal”.

    ¿Los Diez Anillos o La Mano? 

    No olvidemos que el director Destin Daniel Cretton también dirigió Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos (2021), cuya escena poscréditos mostraba a Xialing tomando el control de la organización y sin que eso haya tenido seguimiento en ningún proyecto posterior. Que Brand New Day tenga ninjas con trajes rojos en una prisión abre la posibilidad de que no sea La Mano sino Los Diez Anillos, o que ambas organizaciones estén en conflicto por el control del crimen organizado de Nueva York mientras Tombstone intenta aprovechar el caos. Que sea Cretton quien dirige hace que la teoría no suene tan descabellada.

    Lo que está claro después del tráiler es que Spider-Man: Brand New Day no va a ser una película pequeña de vuelta a los orígenes y los básicos. Con tantas piezas en movimiento, Marvel parece que van a tardar cuatro meses más para revelar quién es realmente el villano principal. Que esa incertidumbre genere conversación sin haber estrenado todavía es exactamente el tipo de juego de marketing que le gusta mucho a Sony. El 31 de julio veremos si todo eso tiene sentido o si hay demasiados hilos sueltos para que la telaraña aguante tanto peso y teorías.

  • Todas las películas de 'Torrente' en orden
    Juan José Mateo

    Juan José Mateo

    Editor de JustWatch

    Hay sagas que envejecen. Hay sagas que se oxidan. Y luego está Torrente, que lleva veintiocho años haciendo lo mismo con el mismo personaje y que, cada vez que reaparece en pantalla, demuestra que España todavía tiene un sitio reservado para José Luis Torrente en algún lugar entre la risa y la vergüenza ajena. 

    Desde que Santiago Segura estrenó Torrente, el brazo tonto de la ley en 1998 hasta el regreso de marzo de 2026 con Torrente presidente, la franquicia ha acumulado más de 80 millones de euros en taquilla solo con sus primeras cinco entregas, convirtiéndose en la saga cinematográfica más lucrativa de la historia del cine español.

    Segura es un caso singular en la industria nacional: guionista, director, productor y actor principal de todas las entregas, su figura resulta indisociable del personaje que creó. Antes de Torrente era un secundario carismático que había brillado en El día de la bestia (1995) de Álex de la Iglesia; después de Torrente, se convirtió en el director más taquillero del cine español, un título que ha consolidado también con su saga Padre no hay más que uno

    En esta guía repasamos, en orden de estreno, las seis películas de la saga: de qué tratan, cómo funcionan y qué lugar ocupan en la filmografía de un cineasta que ha construido un universo entero a partir de un antihéroe con resaca.

    Torrente, el brazo tonto de la ley (1998)

    Todo empezó en 1998 sin que nadie pudiera anticipar lo que estaba a punto de ocurrir. Torrente, el brazo tonto de la ley presentaba a José Luis Torrente: expolicía, machista, racista, franquista, fan de El Fary y del Atlético de Madrid, alcohólico redomado y habitante de un Madrid castizo y cutre que Segura filmaba con la mirada de alguien que conoce ese mundo desde dentro. 

    La trama, construida alrededor de una investigación amateur sobre una red de narcotráfico en un restaurante chino del barrio, era el hilo conductor más delgado posible para encadenar una serie de gags que oscilaban entre lo brillante y lo infame.

    La película alcanzó la barrera mítica de los tres millones de espectadores y se convirtió en todo un fenómeno social. Cerró el año como la producción española más taquillera. Ganó dos Premios Goya: mejor dirección novel para Segura y mejor actor de reparto para Tony Leblanc, cuya reaparición en pantalla después de más de dos décadas de retiro fue uno de los hallazgos más emotivos de la película. El reparto contaba también con Javier Cámara, Chus Lampreave y una ristra de cameos que incluía a Javier Bardem o Jorge Sanz, entre otros.

    Lo que hace que esta primera entrega siga siendo la más interesante de la saga es que Torrente todavía no era un icono: era una apuesta. Segura no sabía si el público iba a reírse con él o a salir de la sala indignado, y esa incertidumbre le da a la película una tensión cómica que las secuelas, construidas sobre la seguridad del éxito, nunca volvieron a tener. 

    La comparación más honesta no es con ninguna otra comedia española, sino con Así es Spinal Tap (1984), otra película que dependía de un personaje irredimible y que funcionaba porque su creador no le pedía perdón a nadie por lo que estaba haciendo.

    Torrente 2: Misión en Marbella (2001)

    Tres años después, Segura llevó a su criatura a la Costa del Sol. Torrente 2: Misión en Marbella arrancaba con Torrente instalado en Marbella, trabajando como detective privado después de haber perdido la fortuna obtenida en la primera entrega. La trama, bastante más ambiciosa en términos de producción que su predecesora, giraba alrededor de un terrorista llamado Spinelli —interpretado por José Luis Moreno, en uno de los castings más surrealistas de la saga— que amenazaba con destruir la ciudad si no recibía un rescate millonario. Junto a Torrente regresaba Cuco, interpretado de nuevo por Gabino Diego, y reaparecía Tony Leblanc en un papel diferente al de la primera entrega.

    La película fue la más taquillera de la historia del cine español hasta ser superada por Los otros, y se convirtió en un acontecimiento en el año en que se estrenó. Sigue siendo la entrega más taquillera de la saga, con más de 22 millones de euros y más de 5,3 millones de espectadores. La cifra, vista hoy, sigue siendo una de las más altas de la historia del cine español. Inés Sastre y Arturo Valls completaban un reparto que incluía también los habituales cameos, en esta ocasión de mano de Andreu Buenafuente, El Gran Wyoming y una galería de rostros conocidos del panorama televisivo y musical de la época.

    El problema de Torrente 2 es el que afecta a casi todas las secuelas de comedias: el elemento de sorpresa ha desaparecido y el personaje, que en la primera entrega tenía la frescura de algo que no habías visto antes, se convierte aquí en una marca que hay que gestionar. Segura lo sabe y compensa la falta de novedad con una escala mayor y un ritmo más frenético, pero el resultado, aun siendo sólido, no alcanza la densidad cómica del original. 

    Tiene cosas en común con Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores (1975) de Monty Python: también una segunda obra que funcionaba sobre el mismo material con menor urgencia creativa, pero que seguía siendo más divertida que el noventa por ciento de sus contemporáneas.

    Torrente 3: El protector (2005)

    Cuatro años de espera y una premisa que era, en el fondo, una parodia de El guardaespaldas (1992): Torrente encargado de proteger a una eurodiputada italiana, Giannina Ricci —interpretada por Yvonne Sciò—, que ha llegado a España para denunciar las ilegalidades de una multinacional. Para la misión, Torrente recluta un equipo de colaboradores que incluía a José Mota, Javier Gutiérrez y Carlos Latre, y el resultado fue una película que dividió a la crítica y siguió entusiasmando al público.

    En su día fue el estreno más taquillero de la historia del cine en España, con 7,2 millones de euros de recaudación en su primer fin de semana, batiendo el anterior récord de Star Wars. Episodio III: La venganza de los Sith. Recaudó en total 18,1 millones de euros. 

    La película contaba además con un elemento de distinción que el propio Segura se encargó de destacar: el cartel fue diseñado por Drew Struzan, el mismo artista que diseñó los carteles de las sagas de Indiana Jones y Star Wars. 

    Torrente 3 es probablemente la entrega más desigual de la saga, con momentos de genuina inspiración —la secuencia de reclutamiento de los ninjas, la persecución— y otros en que el motor parece atosigar sin llegar a ningún lado. Parte de la crítica la recibió como la señal de que el formato se agotaba; el público demostró que no era así. 

    La comparación más iluminadora es con Austin Powers en Miembro de Oro (2002), otra tercera entrega de una franquicia de humor disparatado que seguía funcionando en taquilla mientras la coherencia interna se iba diluyendo.

    Torrente 4: Lethal Crisis (2011)

    Seis años de ausencia y una apuesta tecnológica: Segura apostó por el 3D estereoscópico para la cuarta entrega, subiendo el presupuesto y la ambición de producción hasta niveles que el cine español rara vez había alcanzado en el género de la comedia. 

    La trama arranca con Torrente infiltrándose en una boda como vigilante de seguridad, y a partir de ahí la película se desplegaba en una serie de situaciones que la crítica recibió de manera más favorable que sus dos predecesoras inmediatas.

    La película se estrenó en 2011 con una gran cantidad de famosos en su reparto, entre ellos Kiko Rivera, Belén Esteban, Ana García Obregón, Fernando Esteso y los futbolistas Sergio Agüero, Cesc Fàbregas, Gonzalo Higuaín y Sergio Ramos. 

    El día del estreno obtuvo más de 2,4 millones de euros de recaudación, convirtiéndose en el segundo más exitoso en la historia del país solo superado por Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto. La película recaudó en los cines españoles 19,5 millones de euros, tras ser vista por más de 2,6 millones de espectadores.

    Lo que distingue a Torrente 4 de las entregas anteriores es que Segura parece haber encontrado de nuevo la energía de las primeras películas, quizá empujado por el largo intervalo de ausencia. El personaje de Torrente sale de la ecuación de los cameos de famosos —que en Torrente 3 habían empezado a pesar demasiado en el conjunto— y recupera su centralidad como motor cómico. 

    Aunque la comparación pueda resultar rocambolesca, recuerda a Rocky Balboa (2006), otra película de una saga que, después de una entrega fallida, volvía a sus orígenes con la energía renovada de quien tiene algo que demostrar.

    Torrente 5: Operación Eurovegas (2014)

    La quinta entrega abría con un Torrente recién salido de la cárcel en un 2018 imaginario, descubriendo una España fracturada que ya no reconocía: Cataluña independiente, El Fary muerto, el Calderón demolido. El plan, a partir de ahí, era montar un atraco al casino de Eurovegas con un equipo de inadaptados que incluía a Julián López, Carlos Areces, Fernando Esteso y la incorporación más inesperada de toda la saga: Alec Baldwin como villano.

    El reparto se completaba con Julián López, Jesulín de Ubrique, Fernando Esteso, Carlos Areces, Angy Fernández, Anna Simon, Neus Asensi y Chus Lampreave. La película obtuvo 10,7 millones de euros en taquilla y fue el mejor estreno de una película en España en 2014. 

    La incorporación de Baldwin generó más curiosidad que convicción: recién salido de Rockefeller Plaza y de Blue Jasmine de Woody Allen, el actor estadounidense resultaba extraño en el universo de Torrente, y su presencia añadía un cierto aire de circo que no siempre funcionaba a favor de la película.

    Torrente 5 es la entrega más política de las primeras cinco, cargada de referencias a la España del momento, y también la que más nota el peso de una franquicia que llevaba dieciséis años en marcha. No es la peor de la saga —ese honor corresponde probablemente a la tercera entrega—, pero sí la que más muestra los límites de un formato que había dado prácticamente todo lo que podía dar. 

    Tiene cosas de Ocean's Thirteen (2007) de Soderbergh, otra película de atracos que reconocía de manera implícita la inercia de la franquicia mientras se empeñaba en seguir funcionando dentro de ella.

    Torrente presidente (2026)

    Doce años después de la quinta entrega, Segura ejecutó una de las campañas de marketing más audaces del cine español contemporáneo para Torrente presidente: ningún tráiler, ninguna imagen, ningún pase de prensa hasta el día del estreno. La estrategia del secretismo total generó una expectación que se ha traducido en datos de taquilla históricos: la película se lanzó en la taquilla española el 13 de marzo de 2026, y fue el mejor estreno de una película española en los últimos 15 años, con unos 300.000 espectadores y 2,4 millones de euros recaudados en su primer día. En su primer fin de semana recaudó más de 7 millones de euros, convirtiéndose en el cuarto mejor estreno español de la historia.

    La trama sitúa a Torrente en el territorio más obvio y más inevitable dado el momento político español: la política electoral. Convencido de que el país necesita mano dura y su particular visión del orden, Torrente se lanza a una campaña electoral disparatada, rodeado de asesores incompetentes, influencers oportunistas y viejos conocidos. El partido ficticio Nox, los cameos de figuras del panorama mediático y político actual, y la presencia de Gabino Diego recuperando a su personaje de Torrente 2 son algunos de los elementos que los espectadores pudieron descubrir.

    La recepción de la crítica ha sido dividida, como es habitual con la saga. Mientras algunas voces la describieron como una sátira certera que desnuda la impostura de la extrema derecha, otras consideraron que disparar contra todo y contra todos termina diluyendo su mordiente político. 

    Lo que parece indiscutible es que Segura ha entendido algo que muchos directores no acaban de aprender: que el público español tiene una relación con Torrente que va más allá de la risa, y que el personaje funciona como un espejo deforme en el que España se reconoce sin querer del todo admitirlo.

  • ‘Proyecto Salvación’: estos son los momentos del libro que más esperamos ver en la película
    Alejandra Bekerman

    Alejandra Bekerman

    Editor de JustWatch

    Hay algo que seguimos buscando en las historias, incluso en las más espectaculares: sentir algo. En un momento en el que consumimos contenido casi sin pausa, son pocas las historias que realmente logran quedarse con nosotros. Las que nos devuelven un poco de esperanza, las que nos recuerdan por qué vale la pena seguir intentando o al menos, las que consiguen que no miremos el móvil cada cinco minutos.

    Proyecto Salvación es una de esas historias. Bajo su premisa de ciencia ficción y supervivencia, lo que Andy Weir construye es algo mucho más humano, es una historia sobre la curiosidad, la resiliencia y la conexión inesperada entre dos seres que no deberían entenderse pero lo hacen por un bien mayor. Y quizá por eso ha conectado con tantos lectores, convirtiéndose en una de esas novelas que no solo se disfrutan, sino que recomendamos casi con urgencia.

    Con la adaptación en camino y con el recuerdo de lo bien que funcionó The Martian, la otra adaptación del autor,  no vemos la hora de que Proyecto Salvación llegue a los cines el 27 de marzo. Porque más allá de los efectos o la escala, lo que muchos esperamos es volver a sentir lo mismo. Estos son algunos de los momentos clave del libro que esperamos ver en pantalla.

    Grace despertando en la Hail Mary por primera vez

    Para los que leímos la novela, el inicio de Proyecto Salvación es imposible de olvidar. Ryland Grace, nuestro protagonista, despierta desorientado, sin recuerdos claros, en una nave desconocida y con dos compañeros muertos a su lado. Pero este momento va mucho más allá de ser un simple punto de partida. Junto a Grace, vamos descubriendo poco a poco por qué está ahí, su memoria está fragmentada, hay cierta confusión y también desconcierto.

    Entre las malas noticias de su equipo y la incertidumbre de su misión, la escena tiene una carga emocional muy potente. Nosotros como lectores estamos tan perdidos como él. Con Ryan Gosling al frente, este arranque tiene todo para atraparnos desde el primer minuto, solo esperamos que le hagan justicia.

    El primer contacto: Grace y Rocky, por fin cara a cara

    Si hay un momento que todos los lectores estamos esperando ver en pantalla, es este. Una vez que Grace entiende su misión, llega al sistema de Tau Ceti y confirma que allí también hay Astrófagos, esos microorganismos que están afectando a la Tierra. Todo parece seguir dentro de lo esperado… hasta que aparece algo imposible de ignorar: una nave. No humana. Moviéndose hacia él. Y lo más inquietante (y fascinante) es que no se mueve al azar, sino que responde a sus propios movimientos, como si estuviera intentando comunicarse.

    Este descubrimiento ya es de por sí emocionante, pero es en el primer encuentro cara a cara con Rocky donde descubrimos que Proyecto Salvación no es como cualquier otra historia. Aquí hay curiosidad, asombro, y poco a poco, conexión. Andy Weir construye esta escena con tanto detalle que es imposible no imaginarla mientras lees. ¿Cómo traducir algo tan único sin perder su esencia? Es, sin duda, uno de los momentos que puede definir toda la película.

    Los pequeños detalles que construyen una gran amistad

    Podría estar todo el día listando todos los pequeños momentos pero enormemente especiales de esta historia. Más allá de la gran misión, son estos detalles los que realmente construyen la relación entre Grace y Rocky.

    Desde cómo aprenden a comunicarse, descifrando poco a poco un lenguaje completamente nuevo, hasta cómo se adaptan para trabajar juntos (con Rocky mudándose a la Hail Mary). También están esos momentos casi cotidianos: descubrir costumbres, cómo duermen, cómo comen y qué le resulta extraño o familiar. Y, por supuesto, el humor que comparten, porque sí, entre estos dos seres de mundos distintos también hay espacio para eso.

    Son escenas pequeñas, pero fundamentales para entender que no estamos ante un héroe con su sidekick, sino ante dos inteligencias que se encuentran y se necesitan más que nunca.

    Las decisiones científicas antes de Hail Mary

    Antes de que la misión Hail Mary siquiera despegue, el libro nos sumerge en una serie de decisiones científicas tomadas desde la lógica, pero también con un peso moral enorme.

    El uso de bombas nucleares en la Antártida para liberar gases y frenar el enfriamiento del planeta es, probablemente, el ejemplo más claro. Una solución desesperada por parte de un equipo de expertos, que obliga a aceptar daños inmediatos para evitar una catástrofe mayor.

    Es uno de esos momentos donde el libro te obliga a parar y pensar en este escenario extremo. Por eso espero verlo en pantalla, porque creo que bien llevado, puede ser igual de impactante. No tanto por el espectáculo de las explosiones en sí, sino por el peso de la decisión que hay detrás.

    La verdad sobre Grace: cuando descubrimos cómo terminó en la misión

    Cuando leí Proyecto Salvación, , ya sabía que había una adaptación en camino, así que no pude evitar tener ese pensamiento constante de fondo: ¿cómo van a llevar esto a la pantalla? Y este momento en particular (spoiler alert si no has leído el libro) es uno de esos giros que cuesta imaginar en una película pensada para un público amplio.

    A medida que Grace recupera la memoria, descubrimos la verdad: él no eligió estar allí. Aunque era el candidato perfecto, cuando llegó el momento decidió no ir. Y aun así, lo enviaron. Forzado, sedado, sin opción. Es un giro que cambia por completo cómo vemos al personaje. Grace no es el héroe valiente que creíamos, sino alguien profundamente humano, con miedo, con dudas.

    Es un momento potente, dramático pero necesario. Porque sin él, los sacrificios del personaje y las decisiones finales no tienen el mismo peso. ¿Se atreverán a mantenerlo tal cual en la película?

    Grace regresa por Rocky: la decisión que lo cambia todo

    Cuando Grace ya está de regreso a la Tierra y la misión parece por fin encaminada, descubre que algo ha salido mal. Resulta que los Astrófagos están muriendo y la causa apunta directamente a una amenaza que también pone en peligro a Rocky que se encuentra camino a su planeta. Es ahí donde aparece la decisión más difícil para Ryland.

    Puede seguir adelante y cumplir la misión o puede desviarse, sabiendo lo que eso implica, para intentar salvar a su amigo. Y por supuesto elige volver.

    Es un momento que define por completo al personaje. No solo queremos ver en la gran pantalla el peso de esa decisión sino también lo que viene después. El reencuentro con un Rocky, sorprendido, emocionado, entendiendo que Grace eligió regresar por él. Es un momento muy especial, y probablemente uno de los más emotivos de toda la historia. Si funciona, es imposible que no nos rompa un poco.

    El final tan inesperado como necesario

    Si solo pudiera pedir una cosa, sería esta: que el final se mantenga fiel al espíritu del libro. Proyecto Salvación no cierra como la mayoría de historias de ciencia ficción y justamente por eso nos gusta tanto. Grace no vuelve a la Tierra, comienza otra vida en Erid el planeta de Rocky. Es un final que se siente casi como si Elliot se hubiera ido con E.T., invirtiendo completamente lo que esperamos como espectadores.

    Y aun así, hay un mensaje esperanzador. La Tierra se salva. Su amigo sigue a su lado. Grace hace lo que ama, enseñar a los niños. Tal vez no hay regreso triunfal a su hogar, ni héroe celebrado en casa. Pero este cierre es inesperado y de alguna forma, más bonito. Quizá por eso mismo da un poco de miedo, porque es perfecto tal como es. Solo queda esperar que la película entienda eso y no intente cambiarlo.

  • Ranking de todas las temporadas de ‘Jojo’s Bizarre Adventure’
    Mariona Borrull

    Mariona Borrull

    Editor de JustWatch

    ¿Que por qué medio mundo otaku anda loco de hype ante el estreno de la nueva temporada de JoJo's Bizarre Adventure (2012)? Sólo necesitas ver un capítulo de este auténtico despliegue de fantasía purpurina, detectivesca, musculada y homoerótica para comprenderlo. Te aseguro que no olvidarás la experiencia.

    Ahora, si se te hace bola saber por qué temporada empezar JOJO, te he preparado una guía completa sobre qué encontrarás en cada época –o dimensión– de la historia del clan Joestar.

    Mi recomendación: empezar por el inicio, a sabiendas de que cada temporada es autoconclusiva y que todo lo que las últimas vueltas flojean en ritmo, lo compensan con el cariño que les tendremos a los tropes tras las batallas con stands, y la complejidad espectacular que estas toman. Lo dicho: lejos de repetirse como otra variante de Dragon Ball (1986), JOJO envejece como el buen vino.

    JoJo's Bizarre Adventure - Sangre Fantasma & Tendencia de batalla (2012)

    JoJo's Bizarre Adventure - Sangre Fantasma & Tendencia de batalla (2012) caminó para que el resto de la serie pudiera correr. La primera parte, Sangre fantasma, consiste en una aventura de vampiros con superpoderes de respiración o –lo que es lo mismo– es la mezcla perfecta entre La cumbre escarlata (2015) y Kimetsu no Yaiba (2019), pero con unos villanos de fantasía, un protagonista, Jonathan Joestar, que es más bueno que el pan y todo el regustillo a años ochenta tras series como El Puño de la Estrella del Norte (1984).

    Tendencia de batalla, ambientada a finales de los años treinta, es una de las temporadas más infravaloradas de todo el anime: entre el diseño fabuloso de Joseph Joestar y su novio Caesar, los villanos de pasarela y aventura de La momia (1999), y el papel ambivalente de los nazis inmortales en el argumento, sí, hay que verla para creerla.

    JoJo's Bizarre Adventure - Stardust Crusaders (2014)

    Cien años después de Phantom Blood, los Joestar no pueden quitarse la malvada sombra de DIO de encima, porque (spoilers) resulta que el vampiro no estaba tan muerto como parecía y tiene planes maléficos como para aburrir; lo bueno acaba de empezar.

    Desde luego JoJo's Bizarre Adventure - Stardust Crusaders (2014) es una de las temporadas que no hay que saltarse, ya que además de presentarnos a Jotaro Kujo como el nuevo JOJO, nos introduce de lleno en el mundo de los Stands, sus poderes y sí, sus memes.

    Pero no menospreciemos la variedad y la calidad de la caja de bombones de géneros cinematográficos a la que invita Stardust Crusaders, desde peleas místicas a lo Yu Yu Hakusho (1992) hasta los tiroteos del western más crudo, rollo Murieron con las botas puestas (1941).

    JoJo's Bizarre Adventure - Diamond Is Unbreakable (2016)

    Josuke Higashikata y sus amigos son unos adolescentes muy normales (excepto por el hecho de que también cuentan con unos Stands muy poderosos) que se van viendo involucrados en la búsqueda de un despiadado asesino en serie que lleva quince años matando impunemente. Combina la fórmula del slice of life del anime más colorido y optimista –ponle, un School Rumble (2004)– con una atmósfera misteriosa y obtusa muy parecida a la de Twin Peaks (1990), de cuyo influjo bebe directamente. Todo eso (y mucho más) es JoJo's Bizarre Adventure - Diamond Is Unbreakable (2016).

    En la cuarta temporada del anime, buscadamente dispar en términos de tono, encontraréis tremendos rompecabezas, personajes memorables y algún episodio de relleno. Aguantad, que la quinta mejora.

    JoJo's Bizarre Adventure - Golden Wind (2018)

    Una de mis favoritas, si no la que más, JoJo's Bizarre Adventure - Golden Wind (2018) se desarrolla en Italia y sigue al joven Giorno Giovanna, quien se une al grupo de mafiosos de Passione. Más cerca de Vacaciones en Roma (1953) que de Reservoir Dogs (1992), lo que sigue va lejos de la imagen sucia y cruel del cine de gánsteres: todo lo contrario, aquí partiremos de viaje veraniego por entre las costas y los boulevards italianos, sabiendo que cada rayito de sol puede ser el último para nuestro grupo de protagonistas.

    La quinta temporada, además, incluye algunas de las mejores batallas de Stands de la serie, un grupo de protagonistas súper sólido y carismático, un escenario espectacular y un villano final realmente aterrador. Es de visionado obligatorio.

    JoJo's Bizarre Adventure - Stone Ocean (2022)

    Por ahora, JoJo's Bizarre Adventure - Stone Ocean (2022) no ha tenido tiempo suficiente para consolidarse como un clásico legendario como Stardust Crusaders, y tampoco posee los momentos memorables de ese arco, pero en cómo plantea su giro al setting carcelario sí tiene bastante sustancia.

    En pocas palabras, Stone Ocean convierte cualquier combate típico de shonen en una batalla estratégica digna del razonamiento del de Baker Street en Sherlock (2010), y las secuencias de combate en despliegues melómanos a lo Granujas a todo ritmo (The Blues Brothers) (1980). Vamos, que como Jolyne Cujoh, este arco tiene carácter y quiere protagonismo… Que el nivel de la animación pueda equipararse a la calidad del manga, eso es otra cosa.

    JoJo's Bizarre Adventure - Steel Ball Run (2026)

    Nos queda por ver JoJo's Bizarre Adventure - Steel Ball Run (2026), pero quienes conocemos el manga esperamos mucho de este arco. Hay que tener en cuenta que la temporada 7 supone una ruptura con todo lo que conocemos hasta el momento, es decir, supone un reinicio ideal para aquellos que quieran subirse al carrito sin haber visto las temporadas anteriores.

    De momento, toca esperar una vuelta a todos los personajes icónicos desde Sangre fantasma, un Gyro Zeppeli con más sex-appeal y locura que El Jockey (2024) y una carrera por las tripas de los Estados Unidos que ni Las aventuras de Priscilla, reina del desierto (1994).

  • Weapons y Los pecadores rompen un récord de los Óscar para actores en el cine de terror: estas son las películas con estatuilla
    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Jorge Casanueva (Jorge Loser)

    Editor de JustWatch

    En la última gala de los Óscar pasaron muchas cosas, además de un empate histórico, sucedió algo que no había ocurrido nunca: dos películas de terror diferentes se llevaron premios de interpretación en la misma noche. Amy Madigan ganó por su papel de la tía Gladys en Weapons (2025) y Michael B. Jordan por sus gemelos de Los pecadores (2025), sumando dos nuevos nombres a una lista de privilegiados que, en casi un siglo de premios, sigue siendo asombrosamente corta. Repasamos cuáles son las siete películas de terror que han conseguido que la Academia reconociera a sus actores, y cómo encontrarlas en streaming.

    7. El hombre y el monstruo (1931)

    Como Michael B. Jordan, Fredric March ganó el Óscar al mejor actor por doblar turno, fue tanto el doctor Jekyll como su alter ego Mr. Hyde en la adaptación de Robert Mamoulian de la novela de Stevenson. Una cosa curiosa es que ese año lo compartió empatando con Wallace Beery por El campeón (1931), pero lo sorprendente es que hasta más tres décadas después no ocurriría.

    El hombre y el monstruo (1931) es la más alejada del terror moderno de esta lista, más cercana al expresionismo alemán de El gabinete del doctor Caligari (1920) que a cualquier variante posterior. March crea dos personajes completamente distintos con maquillaje y presencia física—las ayudas digitales quedaban lejos—, aunque con un curioso efecto óptico, en una demostración de capacidad actoral que hace entender por qué la Academia no se lo pensó, y es que quizá en la época del cine de terror clásico de la Universal no había tanto elitismo con el género.

    6. La semilla del diablo (1968)

    Rosemary Woodhouse se queda embarazada en un apartamento de Manhattan con unos vecinos que resultan ser algo más que excéntricos. Ruth Gordon ganó el Óscar a mejor actriz de reparto por uno de ellos, Minnie Castevet, la anciana entrometida que es, en realidad, la pieza clave de todo el horror que se cierne sobre Mia Farrow.

    Como Madigan, Gordon se llevó la estatuilla interpretando a la villana, y lo veremos también con Kathy Bates en Misery (1990). La semilla del diablo (1968) de Roman Polanski sigue siendo la gran película de terror psicológico sobre la maternidad robada, y Minnie es uno de los personajes más perturbadores del género porque parece inofensiva, con una reválida del personaje en la interesante precuela Apartment 27 (2024).

    5. Misery (1990)

    Un escritor de novela rosa sufre un accidente de coche en plena tormenta y despierta en casa de su “fan número uno”. Kathy Bates ganó el Óscar a mejor actriz por su enfermera tarada Annie Wilkes de forma aplastante, aunque fueron casi otros treinta años desde la anterior premiada. Su Annie no es solo un monstruo: es una mujer rota, solitaria, y con una lógica propia, no por menos terrible, bastante coherente .

    Misery tiene mucho en común con El silencio de los corderos (1991) en cuanto a que ambas son películas con dos actores encerrados que generan tensión desde el diálogo, aunque la de Rob Reiner—que en paz descanse—es más contenida en lo visual, excepto el momento martillo, claro. Para quien quiera terror de cámara sin efectos, sin monstruos, y sin apenas sangre o para el fan que la quiera repasar antes de su precuela en forma de serie en la temporada 2 de Castle Rock (2018-2019).

    4. El silencio de los corderos (1991)

    La única película de terror—lo es, pese a quien le pese—que ha ganado los cinco Óscar principales en la misma noche: mejor película, director, guion, actor, y actriz. Anthony Hopkins y Jodie Foster se llevaron ambas estatuillas de interpretación en la misma gala, un hito que no ha vuelto a repetirse en el género y que probablemente tardará en ocurrir.

    El silencio de los corderos es la ganadora más influyente de esta lista, la que abrió definitivamente la puerta para que el terror fuera considerado cine serio por la Academia, algo que tardó décadas en materializarse de nuevo, con ejemplos puntuales como Déjame Salir (2017). Hopkins aparece apenas 16 minutos en pantalla, lo que lo dice todo sobre su Hannibal Lecter.

    3. Cisne negro (2010)

    Una bailarina de ballet consigue el papel protagonista en el Lago de los Cisnes y se desintegra psicológicamente mientras intenta encarnar a la vez al cisne blanco y al negro. Natalie Portman ganó el Óscar a mejor actriz por su Nina Sayers, una actuación que mezcla fragilidad extrema y terror corporal de una manera que muy pocas películas habían conseguido antes.

    Cisne negro (2010) es la más cercana al terror de autor de esta lista—más cerca del body horror psicológico de Suspiria (2018) de Gaudagnino que del slasher—y Portman hace que su deterioro sea creíble desde el primer minuto. Comparte con La semilla del diablo  la idea del cuerpo femenino como una entidad propia que la protagonista no controla del todo, aunque Aronofsky lleva el horror hacia el interior, siguiendo el modelo que parecía copiar, Perfect Blue (1998).

    2. Weapons (2025)

    Zach Cregger construye un rompecabezas de historias entrelazadas en suburbio americano donde desaparecen todos los niños de una clase. Amy Madigan ha ganado el Óscar a mejor actriz de reparto por la tía Gladys, un personaje que aparece de forma intermitente pero que sirve de ancla en la estructura fragmentada de la película, con una presencia que hace que cada una de sus escenas resulten, como poco, difíciles de olvidar.

    Weapons es, junto a Los pecadores, la prueba de que el terror contemporáneo ha alcanzado un nivel de ambición narrativa que la Academia ya no puede ignorar. Más enfocada a la comedia que otras de la lista, Madigan se lanza a por todas con su personaje como Hopkins lo hizo en El silencio de los corderos. No es de extrañar que Jordan Peele quisiera el guion de Zach Cregger a toda costa, tiene mucho en común con El sótano del miedo (1991), uno de sus proyectos soñados de remake.

    1. Los pecadores (2025)

    En el mito fundacional del blues, el horror noire y la tragedia americana, Ryan Coogler ambientó su película en el Mississippi de los años 30, donde dos gemelos intentan montar un juke joint y la noche se convierte en una masacre vampírica. Michael B. Jordan gana el Óscar al mejor actor por interpretar a ambos gemelos—Smoke y Stack—con una diferenciación física y emocional muy sutil pero tan precisa que hay momentos en los que el espectador olvida que es el mismo actor.

    Los pecadores encabeza lista porque tanto su récord de nominaciones, como sus 4 estatuillas representarán siempre el momento en que el terror dejó definitivamente de ser un género menor para la Academia. Más ambiciosa en escala que cualquier otra película de la lista, incluyendo El silencio de los corderos, compararla con la aceptación de “serie B” de Abierto hasta el amanecer (1996) es un buen testamento de cómo ha cambiando la conversación cinematográfica.