¿Qué nostalgia!
Qué tiempos los pasados...
¡Qué nostalgia!
Por supuesto que los politicos tienen intereses personales, pero sus intereses son los intereses del pueblo! Si después de todo, son nuestros representantes, ¡tienen la obligación moral de representar las necesidades y pedidos del pueblo! ¿Por qué otra cosa actuarían?
Claro, hay politicos y politicos, una cosa son aquellos que piensan en el bienestar del pueblo y otra cosa son los asquerosos de la otra vereda, corruptos, insensibles, ignorantes… ¿Quien, con sentido común, podría votar a esos personajes? No hay consciencia en cada voto para estos señores, dudo incluso que voten pensando en el futuro, ¡estos vendevotos que los votan solo piensan en el ahora! Por suerte tenemos a los verdaderos representantes del pueblo, de la patria, en nuestro lado, a nuestro favor…
Mi vecina siempre repite lo mismo, “que tus politicos esto… que tus politicos lo otro…”. Alardea de discursos republicanos y de representación, siempre gritando sobre lo inconscientes que somos en mi familia para votar. Si supiera las fuerzas oscuras que hay detrás de su partido, si conociera tamaño de los bolsillos de sus dirigentes…
Desde mi vereda siempre defendimos los derechos del pueblo y de los humildes. Hubo un tiempo mejor, un tiempo del pueblo, que recuerdo con nostalgia. Épocas en que los representantes, al ver nuestras necesidades, nos abastecían, con honor y amor. Eso daba esperanza, tranquilidad, es lindo saber que ante cualquier cosa, siempre vas a tener alguien detrás que se encargue de tus pesos, independientemente de lo que haga con ellos. Era, simplemente, una cuestión de confianza…
Algunos, lamentablemente, caen en las trampas mediáticas de los opositores, que intentan presentarlos como ladrones. Esos malditos quieren ensuciar la imagen de los representantes del pueblo, de nuestros lideres, de nuestros salvadores.
Por suerte mis hijos van a la escuela y al secundario, donde les enseñan lo esencial: de pies a cabeza el sistema democrático. Yo de niña nunca pude asistir a colegios como los de ellos, pero sé, con corazón, que aprenden lo fundamental. Confío en que las generaciones futuras van a votar mejor, van a saber votar! Progresar! Dejar de alimentar las bocas de los avaros y sucios políticos, esos parásitos.
Duermo tranquila sabiendo que mis lideres están para nosotros: para mi, para mis hijos, para mi familia…

