Invirtiendo con Carlos

Invirtiendo con Carlos

La cartera de Han Solo y la Princesa Leia

La historia de cómo Han y Leia tenían 143.800€ invertidos sin ninguna estrategia (y qué hicimos para arreglarlo)

Avatar de Invirtiendo con Carlos
Invirtiendo con Carlos
dic 03, 2025
∙ De pago

Bienvenido al primer artículo de la sección Laboratorio de Carteras.

Como os dije hace unas semanas cuando anuncié la suscripción de pago, vamos a ir viendo de vez en cuando algunas de las carteras de mis clientes. Qué tenían, qué querían, y qué cambios hicimos para mejorarlas.

Esto no va de “fíjate qué buen asesor que soy”.

No.

Te aseguro que eso a mi me da igual.

Esto va de que aprendas qué se debe hacer en una cartera a la hora de confeccionarla, qué debes analizar, qué cambios pueden mejorarla y cómo, y coger ideas para tu propia cartera, pues yo siempre pienso que le vale a uno puede valerle a otro.

Como la privacidad de mis clientes es sagrada, vamos a llamar al cliente Han Solo y a su mujer Leia.

Había pensado en llamarles Anakin y Padme, pero me niego. La segunda película es tan mala, que me quedo mil veces más con el calor del contrabandista y su princesa.

(Y por si te lo estás preguntando, sí, tengo su permiso para contar su caso).

Pero bueno, dicho esto, para ponernos en situación, Han vino a mi en su día diciéndome que su mujer tenía unos fondos de inversión por ahí y tal, y que no sabía muy bien qué hacer con ellos.

Obviamente yo sabía que tenía más dinero del que me decía. Eso siempre pasa y se nota. La gente te prueba, ve cómo eres, y luego, si lo haces bien y les gustas, pues ya te confiesan realmente todo lo que tienen.

Eso fue un poco lo que pasó.

Yo les hice una mini carterita, y pasado unos años, cuando ya vieron la gestión y que la cosa iba muy bien, Han me pegó un toque:

- Oye Carlos, tenemos que hablar.

- Claro Han, ¿qué sucede?

- Mira, mi mujer tiene un dinero invertido de su padre en distintas acciones y en una serie de fondos de inversión. Yo he intentado mejorársela un poco, pero tiene un cacao bueno y no sabemos muy bien qué hacer.

- Venga, no te preocupes. Pásame todos los datos de la cartera, y cuando la vea, me cuentas un poco la película y vemos qué hacemos.

Cuando me envió todos los datos, tenía 20 fondos, literalmente, repartidos en 4 brókers distintos, además de 6 empresas del Ibex 35.

Un auténtico caos.

Pero antes de entrar en materia y contarte qué tenía exactamente y qué hicimos, necesito que entiendas algo fundamental.

No planifiques una cartera sin hacer esto antes

Mira, puedes tener la cartera más diversificada del mundo, con los mejores fondos, las comisiones más bajas y una asignación de activos perfecta, pero si no sabes para qué estás invirtiendo, esa cartera no vale absolutamente nada.

Es como si te pusieras a ir de concesionario en concesionario comparando coches, sin saber realmente si lo que necesitas es un SUV, un deportivo, un utilitario, o una furgoneta.

Por eso, antes de hacer cualquier cambio en una cartera, lo primero que hago siempre es sentarme con el cliente y definir objetivos siguiendo la regla SMART.

¿Qué significa esto?

Que los objetivos tienen que ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con un plazo temporal concreto.

Cuando tú le preguntas a un cliente: “Pero, ¿para qué quieres el dinero”

Lo que te suelen es decir es: “Ah, no sé. Yo lo que quiero es ganar dinero y que no esté parado ahí en el banco”.

Tócate los cojones. Ya sé que quieres ganar dinero. Eso es de primero de inversión, pero a mi eso no me sirve de nada.

Lo que hay que hacer es marcar objetivos claros, concisos, y con nombres y apellidos.

Mira, para que me entiendas, un objetivo bien definido sería algo así:

“Quiero tener 500.000 euros dentro de 20 años cuando me jubile, porque necesito sacar 30.000 euros anuales para vivir. Puedo aportar ahora 10.000 euros iniciales y 400 euros al mes, así que necesito una rentabilidad media anual del X% para conseguirlo”.

¿Ves la diferencia?

Con un objetivo así puedo calcular exactamente qué nivel de riesgo necesitas asumir, qué tipo de activos debes tener en cartera, y si lo que estás haciendo ahora te acerca o te aleja de tu objetivo.

También hay que pensar si toda la vida vas a mantener la misma cartera o si en algún momento cambiarás la tipología de inversión.

Por ejemplo, es normal que cuando te falten 5 años para la jubilación empieces a reducir renta variable y aumentar renta fija para proteger el capital. O que si vas a necesitar el dinero en 3 años para comprarte una casa, no tenga sentido tener un 80% en bolsa.

Si no piensas todo esto antes, es imposible saber si la cartera que tienes es buena o mala.

O mejor dicho, si es adecuada o no para ti.

La gente odia tener que hacer esto. De verdad, lo odia con toda su alma. Lo que te dicen es que les digas ya dónde poner el dinero, y esto no funciona así. Una cartera puede ser excelente para una persona y pésima para otra, aunque ambas tengan exactamente los mismos fondos.

Todo depende de los objetivos.

Y eso fue lo primero que vi con Han y con Leia

Los objetivos de Han y Leia

Avatar de User

Continúa leyendo este Post gratis, cortesía de Invirtiendo con Carlos.

O compra una suscripción de pago.
© 2026 Carlos Pareja · Privacidad ∙ Términos ∙ Aviso de recolección
Crea tu SubstackDescargar la app
Substack es el hogar de la gran cultura