Aguitov’s review published on Letterboxd:
”A year is nothing. A year is nothing. It's every second… every minute, every day. We may never stop looking for him.”
Lo que siempre me ha maravillado de las películas basadas en obras antiguas o situadas en épocas ya lejanas es su capacidad para atesorar sentimientos y que, a pesar de cualquier cambio, no necesariamente evolutivo en lo emocional, tanto el amor como el dolor permanezcan atemporales. El amor, el dolor y sus intentos de sanación, a veces canalizados en el arte y otras en la propia introspección del ser.
Hamnet mira ese dolor sin prisa y lo deja habitar la imagen, recordándonos que algunas ausencias no se superan: se aprenden a amar desde otro lugar.