Aguitov’s review published on Letterboxd:
“I don't know if there is anything wrong because I don't know how other people are.”
Antes de finalizar el desafío Criterion anterior, ya había empezado a armar una lista provisoria de películas para el de este año que debían entrar sí o sí ante la primera coincidencia con alguna categoría. Punch-Drunk Love la encabezaba, así que mis expectativas eran altísimas: calificaciones excelentes, reseñas positivas, director en auge, Sandler en modo dramático… ¿qué podía fallar?
Todo.
Llegó la decepción. Y no por falta de comprensión, sino por una ausencia total de conexión. Mientras Barry aceptaba su ruido interno y lo convertía en música, mis oídos continuaban sumidos en un caos donde ningún personaje me resultaba creíble ni orgánico; donde, lejos de empatizar con personalidades incapaces de gestionar sus sentimientos, me irritaban al punto de no importarme ni siquiera su historia de amor que, dicho sea de paso, carecía de química y de esa supuesta fragilidad emocional transformada en empoderamiento.
Puede que Punch-Drunk Love funcione como partitura para otros, pero conmigo el armonio nunca afinó.