Aguitov’s review published on Letterboxd:
”When I needed your faith, you withheld it. And now when I don't need it, and don't deserve it, you give it to me.”
Marlene Dietrich no actúa. Marlene Dietrich flota entre sombras, fuma entre neblinas, mira como si escondiera los secretos del mundo entero. En Shanghai Express, se llama Magdalen, pero todos saben que es Shanghai Lily. Y eso basta.
Von Sternberg filma con devoción cada encuadre de claroscuros que acarician el rostro de Dietrich como si fueran manos enamoradas. Es cine pre-code, libre y ardiente, pero ante todo es un poema en blanco y negro sobre el deseo, la culpa y la imposibilidad de escapar de uno mismo. La película viaja sobre un tren a toda velocidad entre guerras, traiciones y pasados truncos, donde la tensión habita cada vagón, y no solo por el conflicto militar que asoma, sino también por esa forma en que los cuerpos se observan sin tocarse, en que la palabra decencia flamea como un insulto.
Shanghai Express es mucho más que una historia de amor en tiempos convulsos. Es un documento de una época en la cual la fascinación por lo exótico está cargada de estereotipos coloniales que incomodan y deslumbran por igual. Porque es bella. Y peligrosa. Como Lily.
The Criterion Challenge 2025 - 9. 1930s